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Twitch va de personas que se relacionan entre sí. De personas que hablan y construyen vínculos. Así es cómo funciona, y esa está siendo la clave de su éxito. Este medio de comunicación de masas, liderado por jóvenes gamers, puede convertirse en la profesión de cualquier persona con un poco de carisma. Este manual te permitirá aprovechar todas las herramientas que Internet y la tecnología ofrecen para dar tus primeros pasos en Twitch. ¡Si te atreves a adentrarte en este mundo y a darlo todo para dominar Twitch, enciende el ordenador, que empezamos! • Twitch, una plataforma imprescindible más allá de los videojuegos: música, deporte, arte y más. • Redes sociales o cómo fidelizar a tu audiencia. • Ibai, El Rubius, TheGrefg, IamCristinini... cómo ganar dinero en Twitch. • El equipo necesario para hacer stream de calidad. • Elementos visuales y de diseño que favorecen tu canal. • Una auténtica guía de Twitch, muy completa, ideal para los que empiezan y también para los ya iniciados que quieran sacarle el máximo rendimiento. Twitch es una plataforma que reúne cada día a millones de seguidores para ver qué hacen sus streamers favoritos, un lugar para interactuar y crear entretenimiento. Desde su adquisición por parte de Amazon no ha parado de crecer, haciendo frente a Youtube. En los últimos años, Twitch se ha convertido en una de las plataformas líderes en entretenimiento para los más jóvenes, y ha supuesto una llamada de atención a los medios de comunicación tradicionales. Sin duda, Ibai entrevistando a Messi en exclusiva y antes que cualquier periodista ha marcado un antes y un después tanto en el mundo de la comunicación como en el del entretenimiento. Con algunos buenos consejos y un poco de paciencia y tenacidad, montar un canal de Twitch no es difícil. Cualquiera con las herramientas y el carisma adecuado puede adentrarse en este mundo y empezar a transmitir cualquier tipo de contenido. Hay miles de opciones gratuitas que te permitirán tener un canal y una transmisión atractiva, de apariencia profesional, con iconos y mil opciones que facilitarán la vida a la audiencia. Con este manual reflexionaremos sobre el impacto de Twitch en nuestra sociedad tanto pre como post pandemia y te darás cuenta de que una vez aprendidos los primeros conceptos del streaming podrás echar a andar de manera autónoma con una transmisión atractiva y de apariencia profesional. Además de ser un libro ideal para iniciarse en la plataforma, también será muy útil a quienes ya están dentro de ella, ya que podrán aprender nuevos trucos y modos para ser más efectivos. En definitiva una auténtica biblia del Twitch.
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Seitenzahl: 192
Veröffentlichungsjahr: 2022
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© 2021, Aina Ramis Plomer
© 2021, Redbook Ediciones
Diseño de cubierta: Regina Richling
Diseño de interior: Grafime
Fotografías: Wikimedia Commons / Archivo APG
ISBN: 978-84-99176-73-4
Producción del ePub: booqlab
Impreso en España - Printed in Spain
Todas las imágenes son © de sus respectivos propietarios y se han incluido a modo de complemento para ilustrar el contenido del texto y/o situarlo en su contexto histórico o artístico. Aunque se ha realizado un trabajo exhaustivo para obtener el permiso de cada autor antes de su publicación, el editor quiere pedir disculpas en el caso de que no se hubiera obtenido alguna fuente y se compromete a corregir cualquier omisión en futuras ediciones.
«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.»
1. Introducción
El streaming o el arte de hacer cosas delante de una pantalla
2.Streamers y tipos de contenido
Casos de éxito
3. Material audiovisual necesario: ordenador, cámara, micrófono, iluminación
La calidad importa en un sector con tanta competencia
4. El streaming en Twitch: primeros pasos
Cómo sacarle todo el partido a la plataforma
5. La apariencia de tu canal: diseño y componentes visuales
La primera impresión puede determinar si tu audiencia se queda o no
6. Software para transmitir en vivo: OBS Studio
Dominas el programa, dominas tu stream
7. Redes sociales e ideas prácticas para fidelizar a tu audiencia
Toxicidad fuera, mala vibra fuera
8. Aspectos legales y de monetización: cómo ganar dinero en Twitch
Desde el primer ingreso a vivir de ello
9. El futuro del streaming: hacia dónde vamos
Nuevos horizontes y nuevas audiencias
Apéndice – bibliografía y recursos online
El streaming ha irrumpido en muchas vidas de manera súbita mientras alcanzaba su momento de máximo esplendor durante el confinamiento. La era covid y post-covid no se podrá explicar en los libros de historia sin tener en cuenta la explosión acelerada de canales y contenido en directo en Internet, que dinamizaron y dieron un vuelco a la cultura en esos tiempos tan convulsos. Aunque en la antigua normalidad ya existía el streaming y los ahora llamados “creadores de contenido” ya ganaban mucho dinero con sus directos, no es hasta la covid que empezamos a asistir a un aumento considerable del consumo de este tipo de entretenimiento. Proliferan los canales en directo y aumentan exponencialmente las personas que los siguen. Solo en 2020, entre abril y julio, la plataforma líder en este sector, Twitch, experimentaba un aumento del 83 % por ciento en horas consumidas respecto al año anterior, mirando muy de lejos a Youtube Gaming Live y Facebook Gaming.1
El confinamiento obligó a buena parte del mundo a encerrarse en sus casas propiciando el acercamiento de las comunidades a través de una herramienta que siempre había estado ahí: Internet. Muchas personas, jóvenes y no tan jóvenes, que hasta aquel entonces no lo hacían, se vieron obligadas a buscar entretenimiento y cultura a través de Internet, a través de canales en directo de gente que hacia cosas delante de una pantalla. Cualquier cosa: cocinar, tocar música, jugar a videojuegos, estudiar en silencio, enseñar ciencia, hacer monólogos, explicar qué tipo de plantas crecían en sus jardines. Personas enseñando a través de una pantalla su mundo particular, personal, a gente de todo el mundo. Tan solo a un clic de distancia, con miles, millones de personas, además, interactuando entre ellas. Esto es el streaming y ha llegado para quedarse.
Las campanadas de 2020 retransmitidas por Ibai y sus amigos fue en la fecha el vídeo más visto en su canal y el tercer vídeo más visto en la historia de Twitch, con más de medio millón de dispositivos conectados, sin tener en cuenta que en nochevieja es muy probable que hubiera más de una persona por dispositivo / Captura del directo de IBAI. TWITCH
Entre todo este barullo de canales y personas, hubo (y hay, actualmente) una categoría o interés que prevalece por sobre de las demás. Basta con entrar un momento en Twitch para darnos cuenta de qué se hace ahí, y es que la mayoría de las personas que transmiten en directo se dedican a jugar a videojuegos y a hablar con su audiencia. Las plataformas de streaming más famosas son utilizadas por la comunidad gamer como la herramienta principal para ganarse la vida y darse a conocer. Chicos y chicas juegan delante de una pantalla y captan seguidores gracias a su habilidad y/o carisma. Este es el negocio del futuro, y del presente. Por eso muchos jugadores profesionales hacen streaming, porque su audiencia quiere aprender a jugar mejor, y eso les asegura una audiencia fiel. La audiencia aprende a base de imitar a sus ídolos y los profesionales ganan dinero enseñando sus mejores trucos y técnicas (directa o indirectamente), y todos contentos.
Estas ganas de mejorar en ciertos videojuegos se ven potenciadas además por un deseo de pertenencia a una comunidad. Los streamings, lo que pasa en ellos, se comenta con los amigos, con los seguidores de las redes sociales, con los compañeros de clase y de trabajo. Y esto tiene un componente social importantísimo que se está explotando de manera muy beneficiosa por parte de las empresas, que contratan a estos jugadores profesionales para narrar videojuegos, para formar parte del equipo de creadores de contenido de un equipo profesional o firmar contratos para conseguir promocionar sus marcas en directo.
El streaming tiene un componente exclusivo y personal porque nos permite presenciar, a través de una pantalla, situaciones que forman parte de la vida privada de una persona, que decide compartir su tiempo con nosotros
Y no solo eso. El streaming, si nos damos cuenta, tiene un componente exclusivo, porque permite presenciar a través de una pantalla, a través de una distancia, lo que hace una persona en una situación de semi-intimidad. Y nos referimos a la intimidad de esa manera porque aunque el streamer hable con su público, lo cierto es que se encuentra en un espacio seguro, que suele ser su casa. Es un espacio privado, acomodado para gustar a la audiencia, donde el streamer por regla general siempre se comportará de manera muy diferente a que si estuviera presencialmente delante a las 300 o 10.000 personas que lo siguen en ese momento en directo. Ver una persona transmitir día tras día nos permite entrar un poquito en su mundo. Permite, si se le sigue con asiduidad, conocer sus gestos, su manera de comportarse y de reaccionar ante las cosas, y su manera de relacionarse. Esa cercanía y complicidad (unidireccional, por supuesto) que se genera con la persona que hace streaming, es también un aliciente para los seguidores, sin mencionar que la audiencia puede comentar en cualquier momento lo que está pasando a través del chat, hecho que facilita mucho la participación, porque el streamer también suele leer y comentar lo que escriben sus seguidores.
Muchas personas se piensan que hacer streaming es fácil. Total, “solo” consiste en sentarse delante de una pantalla a jugar o a hacer cosas. Todo el mundo puede hacer eso. Técnicamente, sí, es fácil, porque en una sociedad digitalizada solo hay que hacerse con unos tutoriales de Youtube o de otra plataforma que expliquen cómo hacerlo. Desde la parte técnica, ningún problema, porque con algunos vídeos y consejos podemos montar un canal de transmisión de buena calidad. El problema, lo realmente difícil, es diferenciarse de los demás. Y es que al final estamos hablando de marketing, de crearse una marca personal, un elemento distintivo, diferenciador, novedoso, que capte la atención. Y eso se tiene que trabajar, y mucho.
Lo verdaderamente importante a la hora de hacer streaming es diferenciarse de los demás y profundizar en el desarrollo de nuestra personalidad, de manera libre pero cercana a la vez con la audiencia. La autenticidad suma puntos
Con este manual te darás cuenta de que, una vez aprendidos los primeros conceptos del streaming, es muy fácil mejorar tu transmisión de manera efectiva. Hay miles de opciones gratuitas que te permitirán tener un canal y una transmisión atractiva, de apariencia profesional, con iconos y mil opciones que facilitarán la vida a la audiencia y que propiciará que la que llega se quede. Lo interesante, lo difícil, es el contenido. El contenido de calidad y la novedad, la diferenciación, marcarán el punto de inflexión en el que un streamer puede pasar de tener unos pocos seguidores a un par de miles.
La plataforma de streaming y red social del momento es Twitch, actualmente también una de las páginas más visitadas del mundo de Internet. Twitch nació llamándose justin.tv en honor a uno de sus creadores, Justin Kan, que junto con Emmett Shear, crearon esta plataforma en 2007. Justin.tv nació con un único propósito: enseñar durante 24 horas la vida de uno de sus creadores, Justin Kan, que llevaba una cámara consigo a todas partes. Más adelante se abriría para el resto de usuarios de Internet, que podrían retransmitir en directo cualquier tipo de contenido. Justin.tv contaba ya con una sala de chat propia, característica que a día de hoy se mantiene en Twitch, y que los usuarios utilizaban para comentar entre ellos lo que presenciaban. No se dieron cuenta en ese momento, pero Justin y su equipo estaban dando a luz a los principios del streaming.
Rápidamente, la categoría de “videojuegos” de justin.tv empezó a destacar por encima de las demás. Shear, compañero de Kan y jugador empedernido desde pequeño, entendió pronto dónde estaba el interés y el dinero: en la comunidad de gamers.Justin.tv era muy útil cuando se ideó y consiguió tener una base sólida de canales, pero nada comparado con cuando se decidieron a centrarlo en los videojuegos. Pronto los jugadores acudieron a la llamada de justin.tv, que se moldeó precisamente para esa comunidad.
En 2011 nace Twitch, enfocado principalmente a la retransmisión de videojuegos. Esta fue una oportunidad de oro para muchos jugadores profesionales (o simplemente, jugadores buenos) para darse a conocer y empezar a construir una comunidad de seguidores fieles. Recordemos que por esas fechas Youtube ya funcionaba a toda máquina, y que hasta ese momento, la comunidad de gamers se encontraba en esa plataforma. Aunque migrar a Twitch les fue cada vez más fácil, muchos de ellos se quedaron en Youtube por miedo a perder la comunidad que habían generado y por la complejidad de enfrentarse a la audiencia en directo. Lo bueno que tenía Youtube es que los vídeos editados daban la oportunidad de corregir errores. El directo es el directo, y no se puede.
→ Logo de Twitch, renovado en 2019
En 2012, un año después de su nacimiento oficial, Twitch conseguía llegar a una media de 15 millones de espectadores cada mes.2 En 2014, visto el crecimiento de la plataforma y adelantándose a Google, Amazon compra Twitch por 970 millones de dólares. Casi mil millones de dólares, una barbaridad. De hecho, esta adquisición fue la más grande que hizo Amazon hasta el momento en los 20 años que tenía la empresa. En este sentido cabe exponer que Google y Amazon siempre se han peleado por ver quién llegaba más lejos en todo lo que concierne Internet, tanto en las relaciones sociales como en el e-commerce y los buscadores. Amazon sabía muy bien lo que hacía y dónde invertía cuando compraba Twitch, ya que Jeff Bezos, director ejecutivo y fundador de Amazon, siempre ha tenido buen olfato para los negocios y sabe identificar dónde está el éxito. Por otra parte, no hay que olvidarse que Amazon es un gran distribuidor de componentes de ordenadores y videojuegos, así que la combinación de ambos negocios es beneficiosa para ambos. Además, y más adelante lo veremos, Amazon integrará parte de sus servicios con Twitch con su programa de fidelización Prime, que también ofrece una mejora en ciertos servicios de la plataforma.
Twitch es la gallina de los huevos de oro, pero no es la única gallina del corral. En este manual analizaremos más plataformas, como Youtube y Facebook, que también ofrecen servicios de streaming para los jugadores de videojuegos y para otros campos. Sin embargo, debemos tener claro que ahora mismo el gigante que domina la transmisión en directo es Twitch. Solo en 2020, la plataforma consiguió alcanzar números nunca vistos antes (en gran parte, de esto tiene la culpa la pandemia de la Covid): 26 millones de personas visitaban de media Twitch, y casi 7 millones de personas retransmitían cada mes.3
Para adentrarte en el mundo del streaming lo primero que debes entender, y lo primero que dejaremos claro con este manual, es que esto no va de personas metiéndose en Internet para ver juegos. Esto va de entretenimiento. El público busca algo diferente. Si quisieran, simplemente, ver a una persona jugando a algo o quisieran la receta de la sopa de la abuela, se irían a Youtube o a otro buscador de vídeos para encontrarlo. Twitch va de personas que se relacionan entre sí, de personas que hablan y construyen vínculos con otras, aunque no sea de manera totalmente bidireccional. Va de comunidades, relaciones, entretenimiento y sentimiento de pertenencia a una comunidad. Así es como se fideliza a un público y se llega a un nivel de engagement4 muy por encima de lo que sería normal en otras plataformas. Así es cómo funciona Twitch y esa es la clave del éxito de unos pocos streamers, que por encima de la vasta mayoría, consiguen una comunidad de seguidores sólida y una atención por parte de los anunciantes que les permite vivir de ello. Si te atreves a adentrarte en este mundo y a darlo todo para dominar Twitch, ¡empezamos!
1. Datos oficiales de la plataforma Streamlabs, usada para hacer streaming: https://blog.streamlabs.com/streamlabs-stream-hatchet-q2-2020-live-streaming-industry-report-44298e0d15bc
2. Datos consultados en una entrevista a Shear un año después del nacimiento de Twitch: web.archive.org/web/20140330022519/http://multiplayerblog.mtv.com/2012/05/02/interview-the-big-broadcast-twitchtv-esports-and-making-it-big-as-an-online-gamer
3. Estadísticas de twitchtracker.com/statistics
4. El engagement es la capacidad que tiene una marca, en este caso, de generar relaciones duraderas con los usuarios que supongan una cierta implicación con el producto. Se traduce como “compromiso” y es una métrica que se usa en marketing digital para estipular si la relación entre marca y usuario funciona.
Antes de entrar en materia es interesante que conozcamos a las personas que ya han llegado hasta lo más alto o, como mínimo, se han hecho un hueco en la comunidad de Twitch y en Internet como para ser considerados “casos de éxito”. En este manual, nos referiremos a “casos de éxito” como aquellos streamers que han calado entre la comunidad de Twitch, vivan o no de ello. El éxito se vive y se siente de manera distinta según la perspectiva. Y para unos, alcanzar el éxito significa poder vivir de ello, vivir de hacer streaming. Cabe decir que estos casos representan un porcentaje muy pequeño de la comunidad, así que no lo tomaremos estrictamente como referencia aunque lo tendremos en cuenta. No queremos tampoco obsesionarnos con ello, puesto que, para otros, el éxito es conseguir crear una comunidad estable interesada y participativa en el canal. Para ambos casos tendremos ejemplos que comentar.
¿Qué es triunfar en Twitch? ¿Quién lo ha conseguido? ¿Aquel que puede vivir de ello, sin importar las consecuencias o los “efectos secundarios” de la fama, o aquel que no vive de ello pero que ha creado una comunidad sólida, sin el lujo de poder vivir de ello? El debate está servido, teniendo en cuenta que cada caso puede resultar ser diferente. En este manual, como hemos dicho, hablaremos de streamers que han llegado a lo más alto, y de streamers que cuentan con una comunidad sólida. Los tomaremos como casos de referencia en los que fijarnos para lograr nuestros objetivos.
¿Qué significa tener éxito en Twitch? Para algunos, es conseguir vivir de ello. Para otros, con una comunidad sólida y amable es suficiente. Este manual te servirá para conocer los secretos y la lógica detrás de Twitch, sea cual sea tu objetivo
Y aquí es donde romperemos la primera falsa creencia del mundo del streaming, sobre si queremos que nuestro contenido se centre en los videojuegos, la categoría que más éxito tiene actualmente en Twitch, la más visitada. Y es que no hace falta ser bueno jugando para hacer streaming. Tal como lo lees. Esto es importante entenderlo y contextualizarlo. Hay muchos streamers que tienen éxito porque viven de enseñar, directa o indirectamente, cómo jugar bien a un videojuego. El público que los sigue quiere mejorar y convertirse algún día en jugadores profesionales, así que una estrategia eficaz, que puede ser decisiva, es aprender de los mejores. ¿Quién mejor que alguien que controle el tablero de juego para que te enseñe a jugar, además de manera gratuita?
En este capítulo hablaremos de algunos de los streamers de habla española más famosos de Twitch. Echaremos un vistazo a las estadísticas oficiales de la plataforma para entender qué contenidos tienen más repercusión, qué canales son los más vistos y el tipo de contenido que puede funcionar en una plataforma como esta, sin olvidar lo volátil y lo cambiante que puede resultar Internet. Analizaremos las tendencias y los eventos con más trascendencia de la plataforma y esbozaremos el principio de una estrategia para crear un canal que funcione en esta plataforma.
Ibai Llanos, conocido por narrar videojuegos online, fue elegido como el mejor streamer del mundo en 2020 en los ESPORTS AWARDS / IBAI. LVP
No podemos hablar de streamers sin mencionar primero a Ibai Llanos Garatea. Para quien no lo conozca, Ibai es un joven streamer que alcanzó la fama en 2015 gracias al trabajo duro y a su carisma y personalidad. Nacido en 1995 en Bilbao, este chico empezó narrando partidas de videojuegos, en concreto, el conocido League of Legends, llegando a castear (narrar) la competición más importante en la esfera profesional de este videojuego, la LCS (League of Legends Championship Series), en 2015. Desde ese momento, la fama de Ibai no ha hecho más que aumentar. Para hacernos una idea, en 2016 Ibai tenía aproximadamente 12.000 seguidores en Twitter. En mayo de 2021, cuatro millones y medio de seguidores en Instagram y también en Twitter, casi seis millones en Youtube y seis millones de seguidores en Twitch, de los cuales, a fecha de mayo de 2021, 27.147 eran suscriptores activos.5
La noche del 31 de diciembre de 2020, después de un año fatídico en el que el coronavirus arrebató la vida social presencial a gran parte de la población mundial, muchos adolescentes y gente no tan joven de habla hispana consiguió convencer a sus familias para ver las campanadas con Ibai. Los titulares en los medios de comunicación al día siguiente fueron contundentes. Ibai superó de lleno a varias cadenas nacionales españolas. A las doce de la noche tenía a medio millón de usuarios conectados siguiendo sus peculiares y diferentes campanadas. Medio millón de usuarios, que bien podía tratarse del doble o el triple teniendo en cuenta que muchos de esos usuarios podrían estar mirándolo con su familia. Ibai volvía a demostrar que el streaming puede y debe traspasar fronteras, y es que este conocido streamer ha hecho de todo: ha narrado carreras de canicas, comentado vídeos de comparaciones de comida en Youtube, partidos de fútbol, campeonatos de tortazos (sí, eso existe), carreras de caballos japonesas, campeonatos internacionales de parkour competitivo, y ha recibido ofertas para narrar baloncesto, fútbol y otros deportes. Todo desde su casa.
El caso de Ibai marca un antes y un después en el mundo del streaming porque se trata de la primera persona que consigue traspasar las fronteras de Twitch, siendo entrevistado en un canal de televisión nacional, como ya lo fue el youtuber El Rubius anteriormente, pero esta vez, las circunstancias fueron diferentes. En 2020, con el confinamiento y la retransmisión de las campanadas, que el Ministro de Sanidad español confesó haber visto a través de su cuenta de Twitter, Ibai se había convertido en una voz de referencia entre la juventud. Y lo más importante de todo: sobre todo: había conseguido entrar en los hogares de millones de jóvenes sin que ni sus padres ni nadie se diera cuenta. ¿Cómo? A través del streaming y gracias a su carisma. Lo explican de manera brillante los periodistas José Antonio Luna y Patricia Gea en un artículo escrito en 2021 en eldiario.es: “Es la audiencia quien decide qué creador es digno de su apoyo, ya que se crea lo que el estadounidense Robert King Merton definió como pseudocomunidad. En la obra Persuasión de Masas (1944) hizo un análisis de las campañas que realizó el gobierno norteamericano para recaudar fondos para la guerra, y, precisamente, la más exitosa es una de radio donde la locutora se presentaba como una típica madre americana. La tesis final es que es precisamente ese carácter ordinario lo que lo convierte en una campaña auténtica”6. Ibai es una persona que se dirige tal y como es a su audiencia, haga lo que haga. Destaca por su naturalidad y por su capacidad de reírse de sí mismo, hecho que le ha valido el cariño de sus suscriptores.
Ibai, en su famoso vídeo de Youtube en el que anima a la juventud para aprobar selectividad / IBAI. YOUTUBE
De Ibai podemos aprender que la naturalidad y la personalidad son claves para atraer al público y mantenerlo en el streaming, hablemos de lo que hablemos. Está claro que el éxito de Ibai lo ha cosechado él mismo quitándose los miedos y explotando su vozarrón y carisma probándose una y otra vez. Y es que Ibai empezó enviando una grabación a un casting donde escogían voz para narrar videojuegos. Se atrevió, con su amigo Ander, y así empezó todo. De aquí, que nos quede claro que jugársela suele valer la pena, y que todos nuestros ídolos streamers también empezaron un día con todo el camino por recorrer.
Twitch tiene muy pocos años de vida, y aunque como medio de comunicación le quedan muchos pasos por dar para terminar de encajar en todos los segmentos, no cabe duda de que entre la comunidad gamer se ha consolidado. Por eso, la mayoría de streamers que encontramos en Twitch se dedica a jugar. Porque la plataforma se creó para ello y porque la audiencia lo pide. De ahí que el español TheGrefg, David Cánovas, con casi siete millones de seguidores, haya conseguido el récord mundial de audiencia en Twitch, aglutinando en un momento de su streaming casi dos millones y medio de personas. ¿Y qué hacían? Atender a la presentación de su skin7 en Fortnite. Cabe decir que Guinness World Records se puso en contacto con él para otorgarle una placa reconociendo su hazaña oficialmente.
TheGrefg jugando a Fortnite con la skin que lleva su nombre / TheGrefg. YOUTUBE
Dentro del mundo de los videojuegos, los streamers se multiplican en la plataforma. Rubius
