Formas de la ausencia - Wáshington Delgado - E-Book

Formas de la ausencia E-Book

Wáshington Delgado

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Beschreibung

En 1953, Wáshington Delgado obtuvo el Premio Nacional de Poesía José Santos Chocano gracias a la obra que aquí presentamos. Tuvieron que transcurrir más de 65 años para que el primer poemario de este maestro legendario sea reeditado. Formas de la ausencia pone ante nosotros a un poeta superlativo, excelso e inagotable. La calidad de cada verso sostiene un estilo único que se reforzaría en futuras publicaciones. Este libro le canta al amor, pero no lo hace desde una posición idílica, sino que toma una voz melancólica y potente, logrando condensar todo aquello que este fenómeno representa y significa. Una obra fundamental en la historia de la poesía peruana.

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Seitenzahl: 168

Veröffentlichungsjahr: 2021

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S.O.S.

Mamás en peligro de extinción

S.O.S.

Mamás en peligro de extinción

JENNY PEZÚA arandia

S.O.S. Mamás en peligro de extinción

Primera edición digital publicada en Lima en agosto de 2021.

Primera edición impresa publicada en Lima en marzo de 2021.

© 2021, Jenny Beatriz Pezúa Arandia

© 2021, Mal Menor E.I.R.L.

Para su sello Crecer

Av. Ayacucho S/N Mz. G, Lt. 38, Urb. La Capullana-Santiago de Surco, Lima33

Telf.: (51) 986 732 950

[email protected]

www.gambirazioediciones.com

Dirección editorial: Juan Carlos Gambirazio Vásquez

Diseño de portada: Santiago Salas Gambirazio

ISBN: 978-612-48281-5-7

Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú n°. 2021-08680

Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, ni en su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio, sea este electrónico, mecánico, por fotocopia, por grabación u otros métodos, sin el permiso previo y por escrito del editor. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual (Art. 270 a 272 del Código Penal).

Índice

Dedicatoria

Agradecimientos

Introducción

PRIMERA PARTE

Capítulo I / Érase una vez una niña que soñaba con ser princesa

Capítulo II /

Capítulo III / La maternidad, un nuevo camino en tu vida

¡Estoy embarazada! A comprar ropa nueva

¡Hoy se me antoja… !

Me siento más sensible que nunca

Hoy es el gran día, por fin te conoceré

Te tengo en mis brazos

Es hora de ir a casa convertida en mamá

Capítulo IV /

No puedo creer lo rápido que crece

En camino hacia su etapa preescolar

Capítulo V / Llegó el momento, tu primer día de clases

Capítulo VI / Llegó la primaria, ahora ya es un escolar

Del primer al tercer grado de primaria

Del cuarto al sexto grado de primaria

Capítulo VII / Llegó la secundaria, a escribir nuevas historias

Del primero al tercer año de secundaria

Del cuarto al quinto año de secundaria

Capítulo VIII / A forjar tu gran y maravilloso futuro

¿La universidad o un instituto?

SEGUNDA PARTE

Capítulo I /

Paciencia y comprensión

Dedicación y cuidados

Ejemplo y modelo a seguir

Fortaleza y valor

Lucha y esfuerzo

Capítulo II / ¿Soy yo o el mundo que me rodea?

Cuando nacen

Cuando se enferman

En los juegos infantiles

En las fiestas

Nuestros hijos y las mascotas

Cuando le hicimos su primer disfraz

En el fútbol

En la academia de baile

En el autobús

En la piscina

Cuando empiezan a ir solos al colegio

El colegio y los problemas con los profesores

El colegio y los compañeros

Sus primeros amores

Cuando se avergüenzan al darnos un beso

Cuando deben quedarse solos en casa

Cuando les enseñamos a cocinar

Cuando se pelean entre hermanos

Cuando engríes a un hijo más que a otro

Cuando el papá lo quiere castigar

Cuando una tercera persona lo quiere castigar

Cuando no quieren besar, abrazar, ni hablar con algunas personas

Hablar con ellos sobre sexualidad

Cruel castigo

TERCERA PARTE

Capítulo I / Sentimientos y pensamientos de mamá

¿Fui la madre que quisiste y necesitaste?

Cuando me presentes a la nueva dueña o dueño de tu corazón

Cuando me encuentre disfrutando en la presencia de Dios

Los valores, el amor y la confianza en Dios

Capítulo II / La importancia de cumplir tus sueños

Te ayudaré a cumplir tus sueños, pero no abandonaré los míos

Mamás atrapadas en la red

Sueños prestados

La edad no es un obstáculo

Ser mamá no me impide lograr mis sueños

Capítulo III / Mamá, un ser en peligro de extinción

¿Por qué se da este fenómeno y por qué lo asumimos

como normal?

Palabras finales

Dedicatoria

Dedico este libro a la persona que me dio la vida, que me amó y que renunció a su propia felicidad para que yo alcance la mía. Una mujer con una bondad increíble que la hizo luchar para conseguir el bienestar de cualquier persona que se le cruzaba en el camino y que necesitaba una mano amiga. Ella es un ejemplo de que para el estudio y la superación no hay edad; siguió en la universidad la carrera de Asistencia Social cerca de cumplir los 50 años teniendo esposo e hijos, con el fin de poner a la disposición de las personas más necesitadas su profesión. Una mujer que lo dio todo por su familia sin esperar nada a cambio. Mi mamá, Maximiliana Arandia Pezúa, quien ahora goza de la paz de Dios.

Agradecimientos

Quiero agradecer a mi maravillosa familia: Rolando Reynoso, el hombre que admiro por su perseverancia, honestidad, sencillez y lealtad; un gran esposo, un gran padre, un gran profesional. Me ayudó a crecer y sensibilizarme como persona. A mi hijo Gabriel, quien con todas sus locuras y sus engreimientos, a pesar de ser el hijo mayor, me enseñó a ser tenaz y aprender que si quieres conseguir algo en la vida tienes que ser disciplinado, pero, a la vez, flexible y consciente de lo que haces. A mi hijo Daniel, quien desde pequeño nos impresionaba con su sensatez, un niño cuya nobleza es admirable y que es la alegría en el hogar. A mi pequeña Mariel, la princesa de la casa, que con su tierna sonrisa y su dulce mirada te conquista y quien fue mi inspiración para escribir el libro. A mi papá, Mariano Pezúa, un hombre que a pesar de tantas adversidades que tuvo que sortear a lo largo de su vida, sacó adelante a su familia y siempre se mantuvo firme en sus convicciones, que fue mi mejor aliado en estas circunstancias de pandemia que experimentó el mundo. A Betty Calderón, mi maravillosa suegra, una mujer trabajadora y totalmente entregada a su familia, su presencia y el cariño que nos da influye mucho en nosotros. Siempre me hizo sentir que era como una hija para ella, algo que valoro mucho.

A la señora Frieda Holler, una mujer admirable que siempre da lo mejor de sí, compartiendo sus experiencias, enseñando todo lo que sabe, siempre tratando de sacar la mejor versión de las personas para cambiar al mundo, autora de muchos libros, pero, especialmente, de Sin etiquetas en un mundo al revés, maravilloso e inspirador. Leerlo me impulsó a terminar este libro que hoy tienes en tus manos.

A Eva Cubas, una mujer que ama a su familia, entregada como nadie a su trabajo y con una bondad increíble; cuando llegamos al instituto fue el primer rostro que vimos; la amabilidad y cortesía con la que nos recibió a mi hija y a mí la hizo adueñarse de nuestro corazón.

A Lizbeth Inca Cubas, gerente del Centro de Desarrollo Integral Frieda Holler, una señorita encantadora, generosa y muy atenta con todas las personas que llegan al instituto. Con ella aprendí que una mujer puede ser muy femenina, elegante, irradiar simpatía y ser sencilla a la vez; características que la definen. A Úrsula Díaz, profesora del instituto Frieda Holler, mujer maravillosa que ama y confía en Dios como nadie, solo basta escucharla hablar para sentir paz en tu corazón. Posee carisma, paciencia y bondad incomparables, que le permite ganarse el cariño y respeto de todos los niños, una madre increíble de quien también he aprendido mucho. Agradecida con ambas porque, como mujeres, han aportado mucho en mi vida y me dieron la oportunidad de conocer a la señora Frieda Holler.

Y no puedo dejar de agradecer a la editorial Gambirazio Ediciones por el magnífico trabajo que hacen y en especial al señor Juan Carlos Gambirazio por haber confiado en mí y haberme dado las pautas necesarias para que mi sueño se vea materializado y hoy este libro llegue a sus manos. Y, por supuesto, a Santiago Salas Gambirazio por el diseño de la preciosa portada que hizo, y a Hamill Suárez, fotógrafo y publicista, por la linda foto que me tomó para la biografía de este libro.

Gracias a toda mi familia en general, a mis amigos, porque cada persona que se cruza en mi vida es una bendición que Dios pone en mi camino para dejarme siempre una gran enseñanza.

Introducción

S.O.S. Mamás en peligro de extinción es un llamado a nosotras mismas y a todas las personas, para recordar lo importantes e imprescindibles que somos en la familia y en la sociedad durante todo el proceso que conlleva concebir, criar, educar y guiar a uno de los seres que más amamos y que luego entregaremos al mundo, muy a pesar nuestro.

Ser mamá no es fácil, pero es maravilloso y, a pesar de serlo, con el tiempo se ha ido perdiendo el valor real de esa palabra. Hoy en día muchas mujeres que lo dan o lo dieron todo por sus hijos se sienten vacías, solas, relegadas y reducidas a su mínima expresión porque entregaron y no recibieron nada. Pero no podemos generalizar, ya que hay algunas mamás —en menor número— que sí son valoradas, tratadas como merecen y se sienten satisfechas; aunque habrá circunstancias, en algún momento de sus vidas, que las hagan sentir vulnerables, situaciones que no podrán manejar y sobre las cuales no tendrán el control que ellas quisieran, generalmente cuando los hijos crecen y toman su propio rumbo. Una madre nunca espera nada a cambio de lo que entrega porque lo hace con amor y por amor.

Nuestra labor cotidiana se hizo rutinaria y desapercibida en mayor o menor medida para todos, porque cada miembro de la familia anda ocupado en sus propios intereses. En el fondo, saben que siempre hay alguien esperándolos con un plato de comida caliente, con ropa limpia, la casa ordenada y lista para recibirlos después de un día agotador. Nos pusimos, voluntariamente, al final de la fila de las prioridades, pero no debería ser así, tenemos que perseguir nuestras metas personales y no olvidarnos de ellas ni dejarlas de lado. Somos mamás, pero también mujeres que algún día tuvimos un sueño, que lo guardamos y que aún espera ahí, en un rincón de nuestro corazón, aguardando salir y convertirse en realidad.

Ser mamá es algo más que dar a luz un niño, cuidarlo, atenderlo hasta que sea un adulto y pueda valerse por sí mismo; es darle al mundo un individuo, dedicarse en cuerpo y alma a él o ella para que sea una persona de bien.

Cuando el médico nos dice «señora, está embarazada» o nos hacemos la prueba de embarazo y da positivo, no sabemos ni tenemos idea a qué nos enfrentamos, por unos instantes, las emociones que sentimos son contradictorias porque se mezclan, invadiendo y confundiendo todo nuestro ser, hasta que asimilamos la idea y regresamos a nuestro punto de equilibrio emocional. Esto nos pasa porque es un acontecimiento nuevo en nuestra vida y sabemos que depende casi exclusivamente de nosotras. Tendremos la ayuda de nuestra pareja, de algún familiar o amistad; depende de la situación en la que nos encontremos, también de los médicos que nos atenderán y orientarán, pero seremos nosotras quienes experimentaremos absolutamente todo el proceso que conlleva esta nueva etapa.

A unas más que a otras, nos asustan y desconciertan los cambios físicos y emocionales que tendremos, el proceso del parto o cesárea, la salud de nuestro bebé, cómo atenderlo cuando nazca; un sinfín de temores y dudas nos asaltan. Dicen que durante el parto nacen dos personas, un bebé y también una mamá porque al momento que ponen en tus brazos aquel pequeño ser que estuvo dentro de ti por tantos meses, que dependió de tu amor, de tus cuidados y de tu entrega incondicional, te necesita, te convertirás en su mundo y toda esa entrega de amor y cuidados que le diste durante los nueve meses ahora se los darás pero teniéndolo en tus brazos, sintiendo su piel, mirándolo a los ojos, disfrutando y enamorándote de su sonrisa, preocupándote y sufriendo con su llanto. Las experiencias que vivan juntos te harán una mujer nueva de la que tú misma te sentirás algunas veces orgullosa y, otras, decepcionada, pensando que lo haces mal. Todo lo que sientas, todo lo que quieras, todo lo que hagas por el bienestar de tu bebé es válido.

Te esperan muchas experiencias increíbles, algunas gratas otras no tanto. Vivirás cosas nuevas cada día, querrás protegerlos a capa y espada de cualquier situación o persona que los haga sufrir, así sea un poquito, querrás alcanzar la luna y las estrellas con tal de verlos felices, intentarás tenerlos a tu lado el mayor tiempo posible y, a medida que crezcan, te darás cuenta de lo importante, imprescindible y crucial que eres en sus vidas.

Llegará el momento en que empezarán a construir su propio camino, quizás en la adolescencia, quizás antes o después; pero, tarde o temprano, aquel pequeño ser, cuyo único mundo eras tú, se dará cuenta de que hay un mundo más grande que necesita y quiere conocer.

Para una nueva mamá puede parecer una experiencia un poco desalentadora desde algún punto de vista, pero no lo es. En mi experiencia de madre, no cambiaría nada de lo que he vivido con mis tres maravillosos hijos. No todo ha sido color de rosa, pero no todo en la vida lo es y eso es lo emocionante, vivir cada momento con ellos es algo nuevo, sea bueno o malo, te enseña, te fortalece, te afianza en tu rol de madre y consolida la relación.

Las que son mamás saben a lo que me refiero porque, de seguro, ya lo han vivido o lo están viviendo. Aunque tengamos varios hijos sabemos que cada uno de ellos es distinto, con sus propias necesidades, temperamentos, gustos e ideas; pero hay algo que tienen en común todos: nuestro amor incondicional, que será de ellos siempre y que nada ni nadie podrá cambiar.

S.O.S Mamás en peligro de extinción es un recorrido por todas las etapas que pasarás o que ya pasaste cuando te convertiste en mamá. Experiencias, vivencias, anécdotas, alegrías y sinsabores que te harán recordar y recapacitar sobre lo valiosa que eres en la vida de tus hijos.

En este libro te identificarás con algunas situaciones contadas y explicadas de manera general, con una que otra vivencia personal que he tenido, con experiencias de madres o hijos que, amablemente, accedieron a compartir y que me parecieron muy aleccionadoras. Habrá episodios que te harán reflexionar sobre la difícil y esforzada tarea de ser mamá, pero, a la vez, lo gratificante y especial que se siente serlo. Dios nos hizo seres especiales, nos dio el privilegio de dar vida, nos dio la capacidad de dar un amor puro y desinteresado, de darlo todo sin esperar nada a cambio, de cambiarle la vida a un ser con tan solo una caricia o una sonrisa. Nos dio el enorme y maravilloso privilegio de ser mamás.

El momento en que nace un niño,

es el momento en que nace una madre.

Nunca existió antes, la mujer existió,

pero la madre nunca.

Rajneesh

PRIMERA PARTE

Capítulo I

Érase una vez una niña que soñaba con ser princesa

Cuando una niña va creciendo y adquiriendo uso de razón comienza a visualizar el mundo, pero no de manera real, sino bajo sus propios criterios, ideas y deseos. Disfruta y se emociona con las cosas simples de la vida.

Sus días, generalmente, transcurren entre risas, juegos, muñecas e ilusiones. Todo a su alrededor gira en un mundo de fantasía hermoso en donde ella es una bella princesa y todo lo que le rodea un maravilloso cuento de hadas si ella lo quiere (muchas de ellas sueñan con un hermoso castillo y vestidos de ensueño).

El mundo, bajo la percepción de una niña, es muy distinto al que percibe una mujer cuando ya es adulta. En su mundo todo es perfecto, todo es mágico, todo es bonito; se deslumbran por todas las cosas nuevas y con cada descubrimiento que hacen. Cada día, para ellas, está lleno de posibilidades para aprender, sorprenderse, compartir junto a su familia, sus amistades, sus mascotas. Despliegan energía y vitalidad. Siempre tienen una actitud optimista y positiva ante las nuevas situaciones que se les presentan.

Ellas tienen la inocencia a flor de piel, la capacidad de hacer amistades en cualquier lugar sin distinciones de ningún tipo, solo buscan divertirse y sentirse bien. Las conversaciones entre amiguitas se desarrollan de manera natural y con un despliegue de planes perfectos para sus vidas, ellas ya decidieron lo que harán y serán cuando sean grandes; profesoras, doctoras, bailarinas, cantantes, bomberas, etc., pero ninguna dice que será una mamá, ¿cuál será la razón? A medida que van creciendo, analizan y observan su entorno, se van dando cuenta de la realidad en la que se encuentran inmersas, son más conscientes de las situaciones que se generan a su alrededor, sobre todo en su hogar y en el seno de su familia, absorben y se percatan de todo aunque no lo parezca. Al darse cuenta de las complicaciones que existen en la vida real y que, a veces, experimentan mamá y papá, las discusiones, el estrés relacionado con los problemas y la falta de tiempo, el cansancio y las quejas, etc., van mermando su mundo de fantasía y todos sus anhelos de niña o adolescente van adquiriendo cierto grado de duda y temor ante lo que será su vida de adulta. Cuando llegan a esa etapa comienzan a proyectarse estudiando o trabajando de manera más seria, responsable y realista, pero con la llama aún encendida que las hace persistir en la búsqueda de sus sueños.

Algunas sí consiguen alcanzarlos antes de ser madres, con mucho trabajo, perseverancia, disciplina y fuerza de voluntad que les permite no amilanarse ante nada.

Otras los aplazan o los olvidan, anulándose sin darse cuenta. Cuando llega el momento en que les dicen que se convertirán en mamás, su vida da un giro total y, muchas veces, aquellos hermosos sueños personales que movían todo su mundo son enviados al rincón más escondido del corazón, no desaparecen, solo quedan guardados, suplantados por sueños más sublimes llenos de ternura, de un segundo amor que pasa a ser el primero, único y verdadero, el amor maternal que anula, hasta cierta medida y sin que nos demos cuenta, al amor propio que todo ser debe tener por sí mismo. Al convertirte en madre, esa regla simplemente desaparece, no existe más en tu vida. Ahora esa princesa se convirtió en reina, con todas las responsabilidades y sacrificios que significa ostentar ese título.

Capítulo II

La difícil y abnegada tarea de ser mamá

Un día, mientras preparaba la cena, mi hija Mariel, de ocho años, se acercó y me dijo: «Mamá, no quiero crecer». El comentario me sorprendió y, al preguntarle por qué, respondió: «Porque no quiero vivir estresada como tú». Su respuesta me dejó sorprendida y muy pensativa acerca de la imagen que le estaba proyectando a mi hija como mamá. ¿Qué veía mi hija en mí que la hacía tener miedo a ser adulta y, quizás, tener que convertirse en mamá en algún momento de su vida?

Yo tenía la certeza de que era una buena mamá porque estaba siempre pendiente de todo, de que coman bien, de que estudien, de que realicen deportes, de llevarlos a diferentes talleres para que aprendan cosas (cosas que, en realidad, me hubiera gustado a mí aprenderlas), de tener la casa ordenada y limpia (una tarea titánica), y un sinfín de aspectos más con los que, día a día, tiene que lidiar una mamá como yo y como tú, que estás leyendo este libro.