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Gea trata sobre la antigüedad y actualidad, sobre mitología con religión y, además, ciencia. Si el libro te ha llamado es una señal divina. Si te atreves a conocerte, no te atrevas a soltarlo. Es de tu libre elección echarle un ojo o no, pero, te aseguro que leerlo te abrirá muchas puertas y lecciones. Este libro no es para todos, en cambio sí debe ser para ti.
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Seitenzahl: 126
Veröffentlichungsjahr: 2024
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© Derechos de edición reservados.
Letrame Editorial.
www.Letrame.com
© Ilian Mora Romero
Diseño de edición: Letrame Editorial.
Maquetación: Juan Muñoz Céspedes
Diseño de cubierta: Rubén García
Supervisión de corrección: Celia Jiménez
ISBN: 978-84-1068-266-5
Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación, en Internet o de fotocopia, sin permiso previo del editor o del autor.
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Agradecimientos
Gracias a mi tata best friend forever, Melania Elisabeth Galimany Romero, por apoyarme desde que teníamos conciencia de edad y por ser mi Fan n.°1.
Gracias a mis dos hermanas, Meritxell Galimany Romero y Carla Melguizo Romero por aceptar mis rarezas siempre.
Y, por separado, gracias, tata Merit, por enseñarme a expandir mi mundo espiritual.
Gracias, tata Carla, por tantos regalos y apoyo.
Gracias a Ren, por ser mi mejor amigo e ilustrador parcial de mi libro.
Gracias a Lluna, por crear canciones con las que me pude concentrar para escribir este libro y por ser luz.
Gracias a Melanie Martínez, por ser el portal de mi mente y mi amplia comunicación común.
Gracias a Aurora Asknes, porque con sus canciones sentí una gran conexión a mi antiguo hogar.
Gracias a mi poderosa mamá terrenal, Pilar Romero Collado, que tiene grandes dones y me crio de la mejor manera que supo aun siendo ella, Índigo y yo una niña cristal, gracias por impulsarme hacia mis sueños y no matarlos.
Y gracias a Ptah, por guiarme por la inmensidad de lo que es el universo y su gran kaos.
Prólogo: Génesis y el comienzo
Gea tuvo hijos y de estos nacieron otros como Zeus. A Gea no le agradaba este y de ahí nacieron sus últimos hijos con Tártaro, Equidna y Tifón, la misión de este último era derrotar el reinado de Zeus.
De los primeros hijos de Gea, cíclopes.
Tifón no pretendía eso al inicio, vivía tranquilo creando criaturas, entre ellas Cerbero, un regalo para que Hades no se sintiera tan solo.
Un día, Tifón decidió crear figuras parecidas a él, con cada parte de su cuerpo hizo un animal, el león al ser su cara en semejanza, lo hizo el rey, pero este ser le pondría pelo y sería un felino, así que decidió, por último, crear con barro dos figuras semejantes a los dioses y a su cuerpo estructurado en cierta medida. Formó dos igual de racionales que emocionales, uno fue llamado Adán y la otra Lilith. Mientras tanto, ellos descubrían el Edén (lugar que Gea creó para Tifón), también creó seres con esa estructura, pero con alas de pájaro, a los cuales llamó ángeles. Hizo uno tan semejante a él que le puso partes de otras extremidades de su cuerpo, entre ellas cuernos y una cola. Este fue llamado Lucifer, que empezó a presumir ante todas las criaturas de que era igual de fuerte que todos los dioses juntos y enamoró a Lilith con sus palabras elocuentes. Tifón, al descubrir que presumía de sus poderes, los exilió a ambos enamorados del Edén, a Lilith por su rebeldía y a Lucifer por su arrogancia.
Adán se quedó solo, tanto que rogó por otro ser igual que él en femenino. Tifón pensó que si ese ser salía de él, seguramente, no se despegaría de este, así que con una costilla y su lado emocional creó a la mujer de Adán, la cual llamó Eva, quien no tenía lógica, y Adán no tenía el arte, así que ambos se necesitaban.
Por otro lado, Prometeo ansiaba tener una mujer tal como Adán, él anhelaba ese derecho que no le fue otorgado. Su hermano y amigo Hefesto se enteró de la llegada de los seres de Tifón y se lo comentó a Zeus en busca de un ser igual para su hermano Prometeo. Zeus dijo que, a cambio de eso, quería la receta de esos inigualables seres para hacerlos sus esclavos. A Hefesto no le pareció muy sana esta propuesta, pero le comentó a Prometeo y este dijo que, para esto, deberían hablar coherentemente con Tifón y no fastidiarle su trabajo.
A la mañana siguiente, fueron los tres (Hefesto, Prometeo y Epimeteo) río y pendiente abajo para encontrar el Edén, Zeus transformado en otros seres les persiguió sabiendo sus intenciones. Hera, sabiendo lo pecaminoso que era su esposo y hermano Zeus, también siguió a estos preguntándose el para qué de esas criaturas.
Tifón recibió a todos en su Edén, así que Hefesto curiosamente, Prometeo cauteloso y Epimeteo ansioso entraron. Zeus lo haría también disfrazado de la mujer serpiente, Equidna hermana y esposa de Tifón dejando un sospechoso árbol de la fruta favorita de Tifón ahí.
Prometeo le dijo a Tifón que le diese la receta de estos seres mientras Epimeteo seguía observando con sutiliza la belleza de Eva, Tifón dijo que se la daría si no creaban más sin su consentimiento: «La receta fácil es, son los ingredientes de madre Gea, agua, tierra, aire y fuego. Moldearlos es lo difícil».
Mientras estos dos hacían a otro ser, Zeus observaba dilatado, acordandose de cada punto, Tifón prosiguió: «Pero no cualquier fuego puede crearla, sino la llama eterna».
Todos los invitados, hasta los no deseados, quedaron impactados, pues Zeus creía que Kaos era el único que podía crearlas, Tifón siguió hablando: «O como yo llamo, almas; estas son creadas en base a el arcoíris y la oscuridad, Iris y Eris me ayudaron a crear más llama eterna. Cuando estos seres ya no se aguanten más, quedarán solo almas, así que Hades y yo las cuidaremos».
Epimeteo, asustado de ver que no sería eterna le preguntó: «¿Podré ir a buscarla cuando ya no esté su cuerpo?».
Tifón, con una sonrisa, respondió: «Epimeteo, ella renacerá en otro cuerpo que crearé, así funcionan ellos, y nosotros si fuésemos mortales. Entonces podrás amarla de nuevo cuando su cuerpo de nuevo vuelva a nacer».
Prometeo, con dudas, aceptó sin entender mucho lo que decía mientras Pandora abría sus ojos y los dos hermanos y empezaron a navegar cuesta arriba hacia su hogar, pues Hermes la traería al acabar Tifón del todo con ella. Pero Hefesto se quedó, pues Tifón le dio un gran cargo, ser el cuidador de la llama eterna.
Zeus, atónito, se quedó en el Edén deleitando los sucesos. Tifón vio ese nuevo árbol y le pareció sospechoso, les dijo a los seres que no comiesen de él porque si uno solo lo hacía, todos pagarían ese pecado, pues estaban conectados con la llama eterna.
Pero Zeus vio a la tierna Eva de cabello rojo como la sangre, piel blanca como la costilla de Adán y ojos morados azulados como las venas de este, con pecas de la sangre salpicada por todo su cuerpo, toda emocional, sin una gota de lógica; luego vio a Adán, que era entero color tierra y era tan racional e inteligente como los dioses. Está claro que su víctima sería Eva así que disfrazado de Equidna se acerco a ella y le dijo: «Hija mía, prueba del fruto que planté, es para papá, pero si agarras una no se dará cuenta».
A lo que Eva, con su inocencia, le dijo a su madre: «Pero, mamá, papá dijo que no comamos de ese árbol».
A lo que la supuesta Equidna le dijo: «Por una fruta, hija mía, no te pasará nada. ¿O acaso solo papá puede disfrutar de ella?». Así que mordió un trozo y de este empezó a sangrar por su templo sagrado, su vagina, y todos los seres de ahí empezaron algunas hembras a sangrar, otros seres a pedir sexo y otros ya lo estaban haciendo.
Tifón, alertado de mirar tal desastre, acudió a Eva y esta le dijo: «Du-duele, pero mamá dijo que podía comer una, que no pasaría nada».
A lo lejos, Tifón vio como su supuesta esposa Equidna se transformaba en Zeus alejándose. Tifón, enfurecido, echó a todos sus seres a la Tierra donde había algunos pequeños dinosaurios hijos de Gea, que fueron los únicos que no sufrieron daños en la guerra de Titanes y dioses, esta fue llamada la Titanomaquia.
No obstante, Zeus, al llegar al Olimpo, creó cientos de hombres y mujeres a los que llamó «humanos» a todos les dio esos frutos para que se multiplicaran bajándolos del Olimpo.
Zeus seguía enfadado con Prometeo por «robar la llama eterna» y le dio una curiosa caja a Pandora que le dijo que no abriese nunca para fastidiar a Tifón, porque se sintió amenazado de su poder, compartió la receta de los humanos a todo el mundo. Así, algunos dioses crearon los monos sin querer.
Zeus aseguraba a los dioses que estos seres los adorarían y así fue, con el tiempo, Tifón reformó con más ángeles el Edén, diciendo a sus humanos que lo adorasen solo a él, así que había muchos seres parecidos a humanos y monos con diferentes creencias viviendo juntos.
Lilith y Lucifer eran como dos humanos cualquiera, pero sin hijos, y un cuervo, que eran las alas de Lucifer transformadas en animal por Tifón.
Bastet, a su vez, creó unos seres semejantes a ella que sus humanos nombrarían felinos y tendrían su importancia más adelante. Anubis, por el contrario, creó seres parecidos a él a los cuales llamaron caninos. Hasta Equidna creó sus propios seres llamados serpientes.
Lilith, no obstante insatisfecha por no poder concebir, sale de su cuerpo y como alma se mete en Adán para robarle los espermas de un testículo estos serían los X y, así, al ir a su cuerpo de nuevo e implantarse estos seres de Zeus en ella, tener hijos con Lucifer. No obstante, al tener una Y, podía tener tanto XX como XY o XXY, los cromosomas de Tifón. Al cabo de nueve meses, Lilith da a luz a un niño y Eva, minutos después, a otro; el de Lilith es llamado Caín y el de Eva Abel.
Lilith, no obstante, sintiéndose culpable, se lo cuenta a Adán y Eva, estos se enfadan, pero comparten a Caín, aunque no lo tratan igual que a Abel.
Lilith tuvo mayormente a hijas de Adán y Eva solo pudo dar a luz a Abel, pues abortaba todos los XY, descubriendo así que eran más débiles. Caín, el único hijo XY de Lilith y Adán, al estar con su padre, notaba el trato diferente, sobre todo con Eva, eso aumentó su envidia con Abel. Aun así, él amaba a su hermano tanto que cuando Tifón dijo de sacrificar lo que mas querían, sacrificó a Abel y este murió, así que Tifón castigó a Caín y a sus siguientes generaciones volviéndolo tan oscuro como su alma, más que su sangre sea negativa; lo mismo hizo con su esposa y todos sus genes. No obstante, recordemos que, en ese momento, Pandora no había abierto su caja, así que vayamos con ella.
Epimeteo y Pandora tenían hijos, un jardín y todo era perfecto, pero Pandora seguía mirando esa oscura caja. Por otro lado, Eva da a luz a Seth, su último hijo y este no muere pero volvamos a Pandora. Ella abre esa caja un día soleado, empieza a llover y a envolverla en un montón de oscuridad asustando a Epimeteo y su hija Pirra. De repente, todos los humanos con la misma llama eterna empezaron a sufrir el dolor de los dioses. Muriendo así Pandora, transformada en una gran sombra, todos los humanos tenían un áurea nueva alrededor que reflejaba los colores que les quedaban, pues ya no brillaban, su luz ya no tenían todos los colores para reflejarla.
Tifón, muy enfadado, empezó a odiar a Zeus y a ser su enemigo, hacía todo lo posible para que los humanos pensasen que él era su único Dios, pues él los creó, los humanos enfermaban, enloquecían, se volvían sombra; todo era catastrófico, así que los sanos que no eran de la llama eterna de Tifón no se juntaban con los «contaminados», empezando a esclavizarlos porque eran inferiores y los dioses hacían eso, así que ellos también.
Tifón, al descubrir que otra raza de humanos llamaba neandertales a los suyos y los esclavizaban, invocó a Febe y la encargó de las áureas, pues ella tenía esa capacidad de controlarlas cuando los humanos morían y, así con una áurea elegida y paciencia la llevó a un bebé recién nacido llamado Moisés y en su alma puso la misión de salvar a su pueblo de los dioses vivientes.
Así mismo, hizo que su madre lo tirara con una cesta por el río y fuese integrado como un no esclavo, pues su áurea era muy clarita y, aunque no fuese blanca, no creyeron que fuese por algo más.
Tras Tifón crear un montón de plagas, abrir el agua —pues es su elemento inicial— y salvar a sus humanos, los lleva al norte del planeta y crea los diez mandamientos para que las sombras no les afecten, escapando totalmente de otros dioses.
Pero pasan los siglos y se vuelven totalmente sombras, así que Tifón, cansado de los dioses y de todo vuelve a manejar otro ser dándole diez mil años en vez de mil, como a los demás. Este debería tener hijos, nietos, bisnietos, hasta octanietos, que creyesen en su único Dios y se llevase los dos géneros de cada animal en una arca hasta ver una paloma blanca en el cielo. Así fue, la Atlántida se inundó por completo mientras ellos llegaron a otro lado, pero estos ahora solo tendrían cincuenta años de vida más y así el rango de vida para niños, bebés y generaciones se quedó.
Años después, Tifón vió el terrible suceso, los humanos, ya mezclados de todos los dioses, intentaban hacer una torre para llegar al Edén, así que programó la torre para que cambiase de idioma dependiendo de qué lado del sol escalasen. Así, nunca pudieron acabar su torre y la genética —según el lado en el que estuvieran, en cuatro generaciones cambiaría.
El nacimiento de Jesús
Zeus tenía un montón de hijos con humanas y diosas y así reinaba su filosofía en el planeta y estropeando la de Tifón. Recordemos que Hera siempre está pendiente de cada una de sus infidelidades desde el comienzo. Esta fue a ver a Tifón para decirle que si tenía un hijo tal como Zeus, seguro que le adorarían más. Hera lo hizo más cómo venganza a Zeus que otra cosa.
Pero Tifón ya no pensaba con coherencia, se diría que hasta Pandora se lo había comido y no lo pensó ni un segundo más, creó a María con una áurea rosa y la embarazó a través de una pluma de paloma, es decir, un ángel, a una edad temprana y virgen. Para el áurea de su hijo, agarró la su luz y desplazó el azul y el rojo, las juntó y se las dio a él, quedando así su áurea brillante de un tono naranja oscuro muy pálido y la de su hijo Jesús de un tono morado. Así, con su áurea madre de color morada y la nueva pura —como todos los bebés—, nació Jesús con una estrella nueva la estrella de Oriente.
Todos los bebés nacen con áurea pura, pero, con los años, la madre protege a la del bebé para que no pierda sus colores, pero suele ocurrir poco a poco.
Jesús difundió el mensaje de que su padre era el único Dios. Y, así, los dioses se fueron debilitando, Tifón logró matar a muchos, pero no a todos, así que lo encerraron en su padre, el Tártaro.
Kaos, consciente de todo, también creó, en otro lado del mundo, sus humanos y otros dioses, además del budismo. Gracias a eso, la Tierra estaba más que protegida. Nyx, en cambio, creó seres de la noche, como vampiros y Hombres lobo.
