Jaramagos - Nadia Prado Campos - E-Book

Jaramagos E-Book

Nadia Prado Campos

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Beschreibung

No son flores con la luminosidad de los pétalos de los pintores impresionistas, sino la floración con el tinte de los "campos oscuros", "el viento negro de la letra".

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Seitenzahl: 20

Veröffentlichungsjahr: 2020

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© LOM ediciones Primera edición, julio 2016 Impreso en 1000 ejemplares ISBN: 978-956-00-0768-1 rpi: 266.917 Motivo de portada: Ilustración de Claudio Gay edición, diseño y diagramación LOM ediciones. Concha y Toro 23, Santiago teléFono: (56-2) 2688 52 73 [email protected] | www.lom.cl Tipografía: Karmina Impreso en los talleres de LOM Miguel de Atero 2888, Quinta NormalImpreso en Santiago de Chile

A Margarita Pisano,un relámpago en la oscuridad.

Quemé toda mi memoriacomo hogar menesteroso.

Gabriela Mistral

la soga no es la cuerda en el cuelloes la madre que rechaza

Índice

Portada

Título

Créditos

Dedicatoria

Cita

Jaramagos

Colección

Colofón

las piedras el barro las ramas vi el agua adelgazando la roca vi las ciudades cubiertas por un dedal se arrastra hasta mi yema un sueño de trigo

en el regreso al cuaderno infantil –deseos se renuevan y vuelven a perderse– las nubes cubren el sol y a dos quizá tucura inmóvil en el muro posa sus patas con la cabeza hacia el piso sin ojos en el techo su espalda juzga el adversario busca acertar sobre la habitual repetición la monotonía de pensar diferentes lugares en lo mismo desde anoche el insecto piensa allí pero al alba –a la aurora me dice– falta su sombra en la primera luz entonces aunque antes del sol la mano fría de la recién llegada se posa en mi cabeza y aunque no quisiera vuelve al vacío

sostener una aldea cuyo nombre no conservo una ventana se abre ya nada puede con su peso la niebla se aquieta aquellos árboles decantan en fruto el cristal nada adhiere descompuesto escribe y los ojos olvidaron con el agua

el animal transparente retorna en su interior flotan vísceras hielo en un hilo de agua se suspenden como plumas un manto después del fuego asedia sobre los escombros de un movimiento

entre sus ojos y el verde de las lápidas espesuras y malezas otra vez no supo guiarme ahora sé que no pudo despreció el hogar apenas supo del suyo esos frágiles ojos alojan en su pecho –ya estaban rotos– cunas de follaje dos hojas calzan con sus cuencas

el hogar siempre es la imagen del fuego lo que persiste tras el fuego es empujado sin dejar rastro caminé sin saber curioso deseo de llegar a nada el nombre se asemeja a esa nada escapo de mí en una carrera infranqueable