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A partir del día en que la inteligencia artificial llegó a la escuela, el autor se propuso explorar en las aulas las potencialidades y riesgos que conlleva el uso de los bots conversacionales (chatbots) basados en esta tecnología. Las experiencias desarrolladas a lo largo de la obra, reflejan los momentos novedosos que surgen cuando docentes y estudiantes se involucran en el arte de preguntar en la era de las respuestas automáticas instantáneas. Los docentes enfrentarán varios interrogantes: ¿cómo planificar propuestas de enseñanza para que los estudiantes conversen de manera crítica con la inteligencia artificial? ¿Cómo alcanzar este desafío, manteniendo un rol activo y protagónico del docente? ¿Cómo favorecer aprendizajes autónomos mediante herramientas que ofrecen resultados un tanto impredecibles? ¿Cómo comprender el detrás de escena de la inteligencia artificial? En base a una sólida formación tecnológica y a una amplia trayectoria como docente y capacitador, el autor responde estos desafíos y propone decisiones didácticas para que la interacción con la inteligencia artificial sea pedagógicamente significativa para los estudiantes.
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Seitenzahl: 369
Veröffentlichungsjahr: 2024
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Cwi, Mario Eduardo
La inteligencia artificial llegó a la escuela : explorando con los chatbots en el aula / Mario Eduardo Cwi. - 1a ed - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Centro de Publicaciones Educativas y Material Didáctico, 2024.
(Innovación y tecnología / 2)
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-631-6603-18-0
1. Inteligencia Artificial. 2. Automatización. 3. Algoritmo. I. Título.
CDD 371.334
Colección Innovación y Tecnología
Director: Mario Cwi
Coordinación pedagógica: Ada Kopitowski
Corrección de estilo: Miriam Steinberg
Diseño de cubierta: Pablo Gastón Taborda
Diagramación del interior: Pablo Gastón Taborda
Imágenes del interior y cubierta: banco de imágenes 123RF y material enviado por el autor
Listado de fuentes de las imágenes aquí
Los editores adhieren al enfoque que sostiene la necesidad de revisar y ajustar el lenguaje para evitar un uso sexista que invisibiliza tanto a las mujeres como a otros géneros. No obstante, a los fines de hacer más amable la lectura, dejan constancia de que, hasta encontrar una forma más satisfactoria, utilizarán el masculino para los plurales y para generalizar profesiones y ocupaciones, así como en todo otro caso que el texto lo requiera.
Las referencias digitales de las citas bibliográficas se encuentran vigentes al momento de la publicación de este libro. La editorial no se responsabiliza por los eventuales cambios producidos con posterioridad por los responsables de los respectivos sitios y plataformas.
1º edición, abril de 2024
Edición en formato digital: junio de 2024
Ediciones Novedades Educativas
© Centro de Publicaciones Educativas y Material Didáctico S.R.L.
Av. Corrientes 4345 (C1195AAC) Buenos Aires - Argentina Tel.: (54 11) 5278-2200
E-mail: [email protected]
ISBN 978-631-6603-18-0
Conversión a formato digital: Numerikes
No se permite la reproducción parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la transmisión o la transformación de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrónico o mecánico, mediante fotocopias, digitalización u otros métodos, sin el permiso previo y escrito del editor. Su infracción está penada por las leyes 11.723 y 25.446.
Ingeniero electrónico. Profesor en Disciplinas Industriales. Trabaja desde hace más de treinta años en la Escuela ORT, en donde se desempeñó como coordinador del área de Educación Tecnológica y del Centro de Recursos para la Enseñanza y el Aprendizaje. Actualmente dirige la Unidad de Capacitación Docente de dicha institución. Coordina el área de Capacitación Docente en Educación Tecnológica e Informática en la Escuela de Maestros (Ministerio de Educación, CABA). Integró el equipo a cargo de la elaboración de los Núcleos de Aprendizaje Prioritarios (NAP) del área de Educación Tecnológica (Ministerio de Educación de la Nación). Formó parte del Programa de Especialización Docente en Educación y TIC, siendo responsable de contenidos y tutor del módulo “La Educación Técnica y las TIC” (INFD. Ministerio de Educación de la Nación, 2014).
Es coautor del plan de estudios del profesorado de Educación Tecnológica en el Instituto de Enseñanza Superior Nº 2 “Mariano Acosta” de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se desempeñó, en esa institución, como docente de Tecnologías de Automatización y Control.
Es autor del Diseño Curricular del área de Educación Tecnológica y del bachillerato orientado en Informática para la Nueva Escuela Secundaria (NES) del Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En relación con la Robótica, es coautor de secuencias didácticas de Tecnología, Programación y Robótica de la serie Profundización de la NES (Ministerio de Educación, CABA). Coautor de Módulos de Aprendizaje integrado (MAI): Tecnología, Robótica y Lengua; Tecnología, Robótica y Biología (Ministerio de Educación de la Nación). Autor del Marco de Referencia del Bachillerato Orientado en Robótica y Programación (Ministerio de Educación de la Nación). Cofundador de PMK, primer representante para la Argentina de Lego Dacta, línea educativa de Lego, material didáctico para Tecnología, Programación y Robótica.
Es coautor, junto a Luis Perez y Marcos Berlatzky, del libro Tecnología y Educación Tecnológica. Aportes para la práctica docente (Kapelusz). Además, participó como coautor en manuales de grado para el nivel primario y libros de texto para el nivel secundario, desarrollando contenidos de tecnología en las siguientes editoriales: Aique, Kapelusz, Puerto de Palos y Prociencia.
Actualmente coordina la nueva colección “Innovación y Tecnología” en la editorial Novedades Educativas, que se inaugura con la aparición de este tomo y abordará temáticas de Robótica, Programación, Pensamiento Computacional, Diseño e Impresión 3D, Inteligencia Artificial, entre otras.
Profesor y licenciado en Filosofía (UBA). Diploma de Estudios Avanzados en Educación y Democracia (Universidad de Barcelona). Coordinó el área de Formación Ética y Ciudadana del Ministerio de Educación de la Nación Argentina y fue coordinador pedagógico de la capacitación docente en Filosofía y Formación Ética y Ciudadana de la Escuela de Maestros (GCBA). Como consultor ha asesorado a los equipos técnicos ministeriales de Ecuador, Perú, Colombia, Región SICA (Centroamérica) y Secretaría de Educación de Bogotá. Es autor de libros para docentes y estudiantes en las áreas de Ciudadanía, Formación Ética, Filosofía y Derechos Humanos. Su último libro es Ser docente. Dimensiones éticas, filosóficas y políticas (Tilde, 2022).
A mis padres, Coca y Guido, con quienes me crie entre libros, apuntes y exámenes para corregir.
A mi familia, Fer y Cande, quienes me acompañan y alientan ante cada nuevo proyecto.
Hace exactamente un año asumí el desafío de escribir este nuevo libro para la colección Innovación y Tecnología. Acababa de conocer y comenzar a interactuar, en la escuela, con los bots conversacionales (chatbots) basados en inteligencia artificial. Lo que nació como una simple curiosidad, al poco tiempo, despertó en mí un profundo interés, tanto profesional como personal. Comencé a transitar una aventura, un viaje con rumbo incierto, pero con objetivos claros: explorar las posibilidades y potencialidades educativas de estas nuevas herramientas, así como también sus riesgos y limitaciones.
Me acompañaron, en este viaje, colegas y compañeros con los que intercambiamos, apasionadamente, ideas, hipótesis, interrogantes, exploraciones, reflexiones y conclusiones. Ni bien zarpamos, fui consciente de la necesidad de dejar registro de la experiencia, a modo de bitácora de viaje. Así fue como nació La inteligencia artificial llegó a la escuela.
El proceso de escritura fue mucho más que un proceso de documentación de una apasionante experiencia pedagógica: escribir nos ayuda a pensar, escribir nos ayuda a inventar, escribir nos ayuda a conceptualizar, escribir nos ayuda a conocernos. Es por esta razón que, en muchas de las instancias de este viaje, la escritura del libro, más que una herramienta para registrar lo sucedido en el aula, cumplió el rol de instrumento para crear e imaginar aquello que iba a suceder en ella.
Si el libro anterior de esta misma colección, Robótica y automatización: de los conceptos a la didáctica, reúne casi treinta y cinco años de experiencia en la temática, esta nueva obra intenta capturar el momento único, original y novedoso que supone la llegada de la inteligencia artificial a la escuela. Asimismo, el vertiginoso ritmo que siguen los cambios e innovaciones tecnológicas, asociadas a las inteligencias artificiales generativas, nos enfrenta a un desafío pero también a una oportunidad; la de priorizar las implicancias educativas, por sobre las características específicamente tecnológicas, y, fundamentalmente, la responsabilidad de compartir ciertas formas de mirar la compleja red de relaciones que se establece entre conocimiento-aprendizaje-enseñanza-contexto-tecnologías-sujetos, reconociendo los cambios pero resaltando las invariantes que perduran más allá de las innovaciones tecnoeducativas.
¿Cómo leer este libro?
En primer lugar, con el chat “en la mano”; no solo para explorar algunas de las “conversaciones” que compartimos, sino fundamentalmente, para experimentar nuevas “conversaciones” que seguramente se despertarán a partir de la lectura. En segundo lugar, con un marco pedagógico “en la cabeza”; sabemos de la importancia de subordinar toda incorporación de tecnología en nuestras clases, a decisiones didácticas previas.
¿Cómo está organizado el libro?
Cabe destacar que, para desarrollar el contenido del libro, hemos tomado la decisión de centrar la atención en las implicancias educativas de un tipo de inteligencia artificial particular, la generativa. Estas inteligencias están siendo incorporadas, cada vez más vertiginosamente, a las herramientas de edición y producción de contenidos multimodales. De todo este amplio espectro tomamos solo la generación de un tipo de contenido, el textual. Asimismo la mayoría de las experiencias las hemos realizado con la versión gratuita de ChatGPT, el chat desarrollado por la empresa OpenAI.
El libro está estructurado en base a siete capítulos, los cuales pueden leerse de manera independiente o siguiendo el orden en que están publicados. Al finalizar se incluye, a modo de “Bonus track”, un material complementario. Puede ser interesante visitar esta sección al finalizar la lectura de cada uno de los capítulos.
El Capítulo 1 constituye un testimonio acerca de “el día que la inteligencia artificial llegó a la escuela”, centrando la atención en los interrogantes y desafíos que afrontamos los docentes. Incluimos nuestras primeras conversaciones con el chat inteligente, orientadas a conocer las características de la nueva herramienta y, también, a reconocernos a nosotros como sujetos (humanos) en nuestra interacción con la tecnología.
Continuamos con el Capítulo 2, escrito en conjunto con el licenciado Gustavo Schujman, en el cual problematizamos la idea de “pensamiento crítico” a partir de analizar con perspectiva crítica una serie de “conversaciones” con el chat. El texto incluye una experiencia planificada para que los estudiantes piensen críticamente “con” el chat y “sobre” (en relación con) el chat. Asimismo, compartimos una serie de orientaciones para pensar de manera crítica con los docentes la inclusión de esta herramienta en los procesos de enseñanza y de aprendizaje.
Los capítulos siguientes, 3 y 4, recomendamos leerlos juntos, ya que constituyen relatos de experiencias de capacitación docente centradas en explorar las posibilidades que brinda el chat para personalizar la enseñanza. A lo largo de estos dos capítulos aparecen las voces de profesores de Lengua y Literatura, de Matemática y de Inglés, todos ellos preocupados e interesados en explorar “conversaciones” destinadas a que los estudiantes desarrollen su autonomía, aprendiendo “de la mano” del chat.
Los Capítulos 5 y 6 describen propuestas desarrolladas en el aula, pensadas para que los estudiantes aprendan algunas ideas básicas sobre inteligencia artificial, más particularmente sobre lo que se conoce como aprendizaje automático (machine learning). El propósito final es que puedan comprender el “detrás de escena del chat”.
Cerramos el libro con un capítulo dedicado a abordar aquello que se conoce como sesgos de la inteligencia artificial. Compartimos una serie de ejemplos que ponen en evidencia cómo y por qué el chat puede generar respuestas que incluyan ideas discriminatorias o prejuiciosas y, fundamentalmente, ilustramos cómo las personas entrenan a estos sistemas para corregir o evitar este tipo de respuestas.
La sección complementaria (“Bonus track”), incluida al final, está pensada también como una invitación, a los docentes, a continuar este viaje. No es un epílogo porque imaginamos que, este libro continuará escribiéndose día a día, en cada escuela, en cada aula...
Y, finalmente, los agradecimientos.
En principio, agradezco a todo el equipo de Noveduc Ediciones, comandado por Daniel Kaplan, y acompañado por Ada Kopitowski en la edición, Miriam Steinberg en la corrección, Gastón Taborda en el diseño y David Kaplan en la difusión. A todos ellos gracias por la confianza, el acompañamiento y el gran trabajo que hicieron.
En segundo lugar, a Gustavo Schujman quien, luego de leer el borrador del primer capítulo, se inspiró y me envió una serie de comentarios y reflexiones que, finalmente, dieron origen al segundo capítulo que escribimos en conjunto.
A Luis Pérez y Alejandro Ferrari, quienes desde la Dirección de la Escuela ORT, día a día me “tiran del carro” y me “sueltan la mano” para que me anime a explorar, a investigar, a crear y a difundir nuevas experiencias pedagógicas, acompañado por mi equipo de trabajo de la Unidad de Capacitación Docente y del CREA (Centro de Recursos para la Enseñanza y el Aprendizaje): Cinthia Plotkin, Sebastián Frydman, Marcelo Ulrich y Catalina Miranda.
A Manuela Carricaberry y Ezequiel Errecart, por la buena disposición a responder siempre, y con gran erudición, a mis inquietudes sobre el maravilloso mundo de la lectura y la escritura.
A los docentes Mariana Cabrera y Nehuen Salvador Hughes Rojas porque, junto a Manuela, aportaron ejemplos e información valiosa para la realización de algunas de las experiencias incluidas en el libro.
A mis compañeros de la Escuela de Maestros del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, con quienes venimos planificando y explorando diferentes experiencias de capacitación docente relacionadas con la inteligencia artificial: Mariano Fouillier, Federico Pérez Gunella y Nora Gamarra.
Al Departamento de Educación de la Universidad Católica Argentina y a la Dirección de Educación Técnica Profesional de la provincia de Buenos Aires por la confianza depositada en mí para exponer y capacitar sobre temáticas relacionadas con el vínculo entre la robótica, la inteligencia artificial y la educación.
Y, finalmente, un agradecimiento muy especial a los chatbots (en particular a ChatGPT). Sin ellos este viaje y este libro no hubieran sido posibles…
Mario Cwi
Abril de 2024
Un marco pedagógico para la inteligencia artificial
Capítulo 1. El día que la inteligencia artificial llegó a la escuela. De la incertidumbre y la preocupación, a las oportunidades y los desafíos
Capítulo 2. Pensar críticamente en torno a los bots conversacionales. El rol docente ante la inteligencia artificial
Capítulo 3. ¿Personalizar la enseñanza con ChatGPT? Exploraciones en el marco de la formación docente continua
Capítulo 4. Reimaginando a ChatGPT. Los docentes ante el desafío de aplicar procesos de evaluación formativa
El día que la inteligencia artificial llegó a la escuela
De la incertidumbre y la preocupación, a las oportunidades y los desafíos
El comienzo del ciclo lectivo 2023 nos encontró, a los docentes, frente a la incertidumbre generada por la difusión y popularización de las plataformas gratuitas de inteligencia artificial, entrenadas para generar textos, responder preguntas y establecer diálogos automatizados con los usuarios, imitando las conversaciones humanas. Las noticias que llegaban desde el hemisferio norte (donde las clases en la universidades y escuelas ya habían comenzado) nos generaban preocupación: ¿cómo evitamos que nuestros alumnos resuelvan sus tareas con la ayuda de ChatGPT? ¿Debemos cambiar nuestra forma de evaluar? ¿Qué cambios tendríamos que hacer a la planificación de nuestras clases? ¿Existen herramientas para detectar si las tareas fueron realizadas por los estudiantes o por la inteligencia artificial?
Imagen 1. Noticias que anticipan la llegada a la escuela de los bots conversacionales inteligentes.
No parece casual que, con la irrupción de esta tecnología, se vieran interpeladas nuestras estrategias de evaluación de los aprendizajes. Sabemos que, la cultura escolar, y, en particular, los procesos de evaluación en la mayoría de las disciplinas, están fuertemente atravesados por la escritura. Cuando, en nuestras clases, proponemos consignas de evaluación que invitan a los estudiantes a explicar, ejemplificar, analizar, describir, definir, relacionar, comparar, justificar o valorar, estamos promoviendo la puesta en juego de operaciones cognitivas que ayudan a poner en evidencia el modo en que son capaces de transformar la información en conocimiento. Estas estrategias de evaluación, como instancias superadoras de los tradicionales cuestionarios (algunos con preguntas más “abiertas” que otras), parecieran tener cierta eficacia a la hora de garantizar la originalidad, la autoría y evitar la copia entre los estudiantes. Pero, la aparición de los sistemas de inteligencia artificial, diseñados para generar de manera autónoma textos que imitan al lenguaje humano, pusieron “en jaque” y en duda la confiabilidad de estos modos que suelen ser los que más utilizamos en las aulas para recoger las evidencias de aprendizaje de nuestros estudiantes.
Imagen 2. Noticias que anuncian la posibilidad de utilizar en la escuela detectores de contenido generado mediante IA.
Si bien, muy rápidamente, fueron surgiendo tecnologías diseñadas para identificar la probabilidad de que una producción (visual, sonora o textual) haya sido creada por una máquina, estas carecen todavía de la fiabilidad necesaria para examinar con certeza los resultados obtenidos. De todos modos, la resiliencia que caracteriza a los docentes, nos ayudó a transformar esta “crisis” en una oportunidad. Así es como, en muchos casos, observamos:
La revalorización del lugar de la oralidad en las aulas1.La priorización del aula como espacio de producción: muchos de nosotros ya veníamos explorando la modalidad de “aula invertida”2.La profundización de modelos de evaluación formativa que evalúan el proceso y no el producto, mediante diferentes estrategias e instrumentos, en diferentes instancias y momentos del proceso de aprendizaje.Asimismo, y poco a poco, fuimos intentando colectivamente, y con mucha imaginación, encontrar maneras creativas de explorar esta nueva tecnología, para poder analizar posibilidades, potencialidades y riesgos de su incorporación a nuestras prácticas educativas.
Sometimos al chat a que resuelva nuestras evaluaciones, para analizar qué modificaciones deberíamos realizar con el fin de que los estudiantes aborden sus exámenes de manera autónoma.Preguntamos por ciertos datos, información y conocimientos relacionados con temáticas conocidas por nosotros, con la intención de analizar la precisión y la profundidad de sus respuestas.Le solicitamos que nos ayude a preparar ejercicios, actividades y proyectos de enseñanza, así como también exámenes y evaluaciones.Exploramos si puede asumir un determinado rol o identidad, y expresarse desde la perspectiva del personaje asignado.Especificamos el nivel, los conocimientos o la experiencia del destinatario de las respuestas, de modo que pueda ajustarlas a sus necesidades.Buscamos información y explicaciones sobre temas que no dominamos, para evaluar en qué medida puede ser útil como herramienta de aprendizaje.Probamos si puede resolver ejercicios y problemas correspondientes a las ciencias exactas.Intentamos plantear temas controversiales y polémicos, con el fin de reconocer qué posturas adopta.Transcurridos los primeros meses, y a partir de estas exploraciones, fuimos transformando nuestras dudas y preocupaciones en nuevas certezas y nuevas expectativas. En principio, reconocimos que, así como, hace ya más de diez años, (cuando internet comenzó a “entrar a las aulas”) nos encontramos con la necesidad de desarrollar en nuestros estudiantes capacidades y estrategias para que puedan seleccionar, evaluar y validar las fuentes de información provistas por los motores de búsqueda (por ejemplo, Google), estas nuevas tecnologías disruptivas, basadas en inteligencia artificial, nos generan desafíos aún más ambiciosos. Efectivamente, ahora, como resultado de nuestras preguntas y “peticiones” (prompts), ya no obtenemos una serie de enlaces a partir de los cuales extraemos la información que nos parece relevante y significativa: ahora es el propio sistema el que realiza esta tarea, proporcionándonos, como resultado, un texto organizado, coherente y cohesivo, que puede incluir argumentaciones, ejemplificaciones y valoraciones, en función de cómo hayamos construido las preguntas que iniciaron la “conversación”. Si bien, afortunadamente, con el tiempo, fueron surgiendo herramientas que incluyen, junto con las respuestas a nuestras preguntas, una lista con los enlaces a partir de los cuales el chat construye los textos, pareciera seguir siendo necesario desarrollar nuevas estrategias de enseñanza orientadas a generar en los estudiantes criterios de análisis que favorezcan la construcción de conocimientos auténticos y significativos, a partir de estas “conversaciones automáticas”.
Sin dejar de pensar en la problemática de la evaluación, comenzamos a preguntarnos acerca del posible valor formativo de involucrar a los estudiantes en el reconocimiento de la artificialidad de los textos, identificando ciertas recurrencias en las escrituras, analizando cómo el modo en que está “entrenado” el sistema genera determinados tipos de textos, utiliza ciertos recursos de escritura y alcanza o no niveles satisfactorios de cohesión y coherencia. Reconocimos, también, la importancia de que los estudiantes identifiquen que, cuando escriben una pregunta, el chatbot no comprende el significado y el sentido de las palabras ingresadas, sino que responde en base a un algoritmo que, entrenado con miles de millones de piezas de lenguaje, encuentra patrones y predice la probabilidad de que una palabra siga a otra, construyendo así un texto que imita el lenguaje humano. ¿Se abre una oportunidad en la escuela para cruzar los campos de conocimiento de la Lingüística y el de las Ciencias de la Computación?
Actualmente el debate, y también la investigación tecnoeducativa, se orienta a encontrar respuestas a nuevos y más ambiciosos interrogantes:
¿Cómo incorporamos con sentido pedagógico este tipo de herramientas que ya comienzan a formar parte de la vida cotidiana (de la “vida digital”) de nuestros alumnos?¿Cuáles son las nuevas formas de aprender y construir conocimiento de los niños y jóvenes, que conviven (dentro y fuera de la escuela) en ambientes de elevada disposición tecnológica?¿Estamos, a partir del ChatGPT, frente al nacimiento de una nueva cultura del aprendizaje que, a la ya novedosa teoría del conectivismo3, basada en el aprendizaje en red, le sume una nueva “teoría del conversacionismo”, basada en el aprendizaje conversando con la red?¿Cómo podemos desarrollar estrategias de enseñanza y de evaluación que pongan el acento, no solo en el “saber decir”, sino también en el “saber hacer”? Cuando pareciera que todas las respuestas están al alcance de la mano, ¿cómo generar una nueva cultura del aprendizaje que priorice en los alumnos la construcción de sus propias “buenas y poderosas preguntas”?Junto con estos interrogantes, nos preguntamos, también:
¿No será, esta irrupción de la inteligencia artificial en la escuela, uno más de los tantos “aterrizajes” de las tecnologías que, desde afuera del sistema educativo, prometen (y en algunos casos exigen) transformaciones y mejoras de nuestras prácticas?¿Es posible (y deseable) sumarse al vértigo que nos genera el hecho de que, el cambio y la innovación de la IA es mucho más vertiginoso que el de cualquier otra tecnología?¿Puede (y debe) la escuela, con sus propios tiempos, subirse a este tren, teniendo en cuenta que los cambios educativos, como todo cambio social, son más lentos que los cambios tecnológicos? 4Imagen 3. La escuela no puede seguir el ritmo de la evolución de las herramientas de inteligencia artificial.
Más allá de los marcos teóricos y las experiencias y vivencias en las que nos basemos para poder analizar posibles alternativas de respuestas a los interrogantes mencionados, pareciera ser imprescindible conocer estas nuevas herramientas conversacionales, explorándolas como simples usuarios o ciudadanos interesados en conocer una nueva tecnología y, también, como docentes preocupados por sus implicancias educativas. Siguiendo esta premisa, a lo largo de este primer capítulo, compartimos nuestras primeras conversaciones con ChatGPT.
¿Qué es un chatbot “inteligente”? Podemos intentar responder a esta pregunta de un modo tradicional (expositivo) comenzando por una definición, siguiendo por una explicación de sus funcionalidades y características, y, finalmente, enumerando algunos ejemplos de aplicación. También podemos, desde una perspectiva experimental, comenzar a utilizar la herramienta y explorarla, intentando reconocer sus posibilidades, sus aplicaciones, sus potencialidades, sus limitaciones. Una tercera alternativa consiste en combinar ambas estrategias (la expositiva y la experiencial), animándonos a pedirle al chatbot que se defina a sí mismo (sin contar nosotros con mucha información previa) y, a medida que “dialogamos”, inferir sus características, funcionalidades y posibilidades.
Por otro lado, si nuestro objetivo es, también, reflexionar sobre las posibilidades educativas de estas tecnologías, sería conveniente generar un tipo de diálogo con el sistema que, además, de aportarnos información y conceptos precisos, nos permita ir reflexionando sobre el proceso de conversación que establecemos con la máquina. ¿Qué nos dice? ¿Qué no nos dice? ¿De qué forma debemos preguntarle para obtener respuestas interesantes y útiles? ¿Qué características tienen los textos que genera? Puede ser interesante también observar qué nos sucede a nosotros mientras conversamos: a partir de las respuestas que obtenemos, analizar qué nuevas preguntas nos surgen; ver qué aprendemos sobre el sistema (y, por qué no, sobre nosotros) mientras interactuamos con este, y qué capacidades desplegamos.
Para comenzar, entonces, pensamos en una “buena pregunta” (pareciera que, al estar frente a un sistema basado en inteligencia artificial, nos sentimos desafiados a formular “preguntas inteligentes”, ¿no?) 5.
(CW: Mario Cwi)
Necesito una definición de ChatGPT.
ChatGPT es un modelo de lenguaje generativo desarrollado por OpenAI. Es un sistema de inteligencia artificial entrenado en el lenguaje humano para generar texto y responder preguntas de manera coherente y natural. ChatGPT utiliza el procesamiento de transformers, una técnica de aprendizaje profundo, para modelar el lenguaje y proporcionar respuestas precisas y coherentes a preguntas en diferentes contextos y temas.
Leyendo detenidamente esta “autodefinición” encontramos tres conceptos sobre los que, seguramente, necesitaríamos conocer un poco más para poder alcanzar una comprensión completa de esta definición. Ellos son: lenguaje generativo, procesamiento de transformers y aprendizaje profundo (además, la propia noción de inteligencia artificial, seguramente, requiera una ampliación).
Para avanzar, nos surgen dos alternativas. Por un lado, podemos pedirle al chat que nos explique cada uno de estos nuevos términos6. Por otro lado, podemos preguntarle si nos puede ofrecer una definición “menos técnica” (pero no por eso menos correcta). Para avanzar en esta última dirección, se nos ocurre agregar información sobre el contexto, sobre el destinatario de la definición. Comenzamos, entonces, pidiéndole una explicación para un niño.
Explicame ChatGPT para niños.
ChatGPT es como un amigo virtual muy listo que puede responder a tus preguntas y hablar contigo sobre muchos temas diferentes. Es una computadora programada por personas muy inteligentes que la hicieron muy buena en entender y responder en lenguaje humano. Así que puedes preguntarle sobre cualquier cosa que quieras saber y él te responderá de la mejor manera posible. ¡Es como tener un amigo virtual siempre disponible para responder tus preguntas!
Transcribimos, a continuación, las respuestas para otros cuatro destinatarios diferentes:
Explicame ChatGPT para alumnos de escuelas secundarias.
ChatGPT es una tecnología de inteligencia artificial que puede responder a preguntas y generar texto en una conversación. Para los estudiantes de secundaria, esto significa que puede ser un recurso útil para obtener información y responder a sus preguntas sobre diferentes temas. Por ejemplo, puede ser utilizado como un agente de chat en una plataforma de aprendizaje en línea para brindar respuestas rápidas a sus preguntas, o como un recurso adicional para ayudar en la realización de tareas y proyectos escolares. Es importante recordar que ChatGPT es solo una herramienta y no puede reemplazar por completo la enseñanza y guía de un docente o adulto.
Explicame ChatGPT para docentes.
ChatGPT es un modelo de lenguaje de inteligencia artificial que se entrena en el lenguaje humano para generar y responder texto en una conversación. Para los docentes, esto significa que puede ser una herramienta útil para responder a preguntas de los estudiantes y brindar información en tiempo real en un entorno educativo. Por ejemplo, puede ser utilizado como un agente de chat en una plataforma de aprendizaje en línea para brindar respuestas inmediatas a las preguntas de los estudiantes, o como un recurso adicional para complementar la enseñanza en el aula. Es importante destacar que ChatGPT es solo una herramienta y no puede reemplazar por completo la interacción humana en el aula.
¿Cómo le explicarías a un adolescente que es ChatGPT?
ChatGPT es un modelo de lenguaje inteligente desarrollado por OpenAI. Es como una inteligencia artificial que puede conversar contigo y responder a tus preguntas sobre muchos temas diferentes. Es un poco como hablar con un asistente virtual, pero más avanzado y con la capacidad de entender y responder de manera más natural y precisa. Por ejemplo, puedes hacerle preguntas sobre historia, ciencia, música, deportes, entre otros temas, y ChatGPT tratará de responder de manera precisa y útil. ChatGPT fue entrenado con millones de textos.
Explicame ChatGPT para una abuela.
ChatGPT es una herramienta tecnológica que puede responder a preguntas y tener conversaciones contigo. Para una abuela, esto significa que puede ser un recurso útil para obtener información y responder a preguntas sobre diferentes temas, como recetas de cocina, cuidado de la salud, o incluso noticias. Por ejemplo, puede ser utilizado como un agente de chat en un sitio web o aplicación para brindar respuestas rápidas a sus preguntas, o como una forma de conversar y pasar el tiempo. Sin embargo, es importante destacar que ChatGPT es solo una herramienta y no puede reemplazar por completo la interacción humana y el cariño de la familia y amigos. Además, es importante tener en cuenta que la información proporcionada por ChatGPT puede ser incorrecta o desactualizada, por lo que es recomendable verificar la información con otras fuentes confiables antes de tomar decisiones importantes.
¿Qué conclusiones podemos extraer de estas conversaciones?
En principio, vemos que estas respuestas se generaron automáticamente a partir de combinar y relacionar los dos “datos” de entrada: la información que necesito saber y el destinatario a quien le tengo que compartir esa información. Si analizamos y comparamos las respuestas, podemos extraer algunas regularidades:
Para ajustarse a los destinatarios, además de disminuir el nivel de especificidad técnica, las respuestas incorporan, también, información sobre los posibles usos y aplicaciones de la herramienta.En relación con esos posibles usos, puede reconocerse que, al docente y al estudiante les presenta “dos caras de la misma moneda”. Además, en ambos casos, no solo informa sino que, también, emite un juicio de valor con relación a la importancia del rol docente.Comparando las respuestas para un alumno de escuela secundaria y un adolescente, puede verse que para este último utiliza un lenguaje menos formal y ofrece aplicaciones que incluyen lo escolar, pero que también lo excede.Es interesante notar cómo, en el caso de la respuesta destinada a las abuelas, elabora inferencias en relación con el tipo de actividades que suelen realizar, basadas en ciertas generalizaciones, prejuicios y sesgos, naturalizando y reforzando algunos estereotipos. Y esto se trasluce tanto en el bajo nivel de información técnica que incluye la explicación, como, también, en las aplicaciones que le propone. Por otro lado, al igual que en las respuestas anteriores, aparece el aspecto “humano” cuando se pone de relieve el valor de las relaciones interpersonales (“no vaya a ser que la abuelita se nos aísle y nos reemplace por una máquina…”). También, puede notarse, a diferencia de las otras respuestas, una alusión a la falta de fiabilidad de las respuestas que ofrece el sistema (¿nuevamente estamos frente a un prejuicio, en este caso en relación con cierta inocencia, que los otros destinatarios parecieran no poseer?).Por otro lado, puede ser interesante comparar, también, algunas características de las “explicaciones automáticas”, reconociendo similitudes y diferencias con las explicaciones que solemos dar, nosotros, los seres humanos (en particular, los docentes):
En la primera definición, cuando aún no habíamos especificado un destinatario concreto, podemos reconocer que el foco de la explicación estaba puesto en la función y el funcionamiento del sistema, más que en sus usos y aplicaciones.Las siguientes definiciones, en cambio, comienzan a priorizar aspectos más cercanos a los usos y aplicaciones que les pueden dar cada uno de los diferentes destinatarios. Hay un intento por otorgarle cierta significatividad a las respuestas. ¿Sería muy ambicioso suponer, entonces, que la máquina intenta generar lo que Ausubel denomina aprendizaje significativo? ¿Estas explicaciones contextuadas, y que toman en cuenta las experiencias y conocimientos previos de los destinatarios, no se parecen a las que solemos utilizar los docentes en nuestras aulas?En cualquier caso, el desafío, tanto para los docentes como para las máquinas, seguramente consista en evitar que suceda lo que relata el escritor Ernesto Sábato en uno de sus libros de ensayos:
(Cómo no) entender la relatividad
Alguien me pide una explicación de la teoría de Einstein. Con mucho entusiasmo, le hablo de tensores y geodésicas tetradimensionales.
–No he entendido una sola palabra –me dice, estupefacto.
Reflexiono unos instantes y luego, con menos entusiasmo, le doy una explicación menos técnica, conservando algunas geodésicas, pero haciendo intervenir aviadores y disparos de revólver.
–Ya entiendo casi todo –me dice mi amigo, con bastante alegría–. Pero hay algo que todavía no entiendo: esas geodésicas, esas coordenadas…
Deprimido, me sumo en una larga concentración mental y termino por abandonar para siempre las geodésicas y las coordenadas; con verdadera ferocidad, me dedico exclusivamente a aviadores que fuman mientras viajan con la velocidad de la luz, jefes de estación que disparan un revólver con la mano derecha y verifican tiempos con un cronómetro que tienen en la mano izquierda, trenes y campanas.
–Ahora sí, ¡ahora entiendo la relatividad! –exclama mi amigo con alegría.
–Sí –le respondo amargamente–, pero ahora no es más la relatividad.
(Uno y el Universo. Ernesto Sábato, 1945).
La pregunta inicial que dio origen a esta conversación y su posterior análisis (¿qué es el ChatGPT?) estaba centrada en un tema que, obviamente, las máquinas conocen mucho más que nosotros. ¿Por qué no invertir la ecuación y probar qué sucede cuando indagamos sobre algo en lo que nosotros nos sentimos más expertos? ¡Vamos por la educación, entonces…!
¿Qué temas debería tratar una revista de educación en Argentina?
Un tema de interés para una revista de educación en Argentina podría incluir:
Reforma educativa y políticas gubernamentales en educación.Nuevas tendencias pedagógicas y enseñanza innovadora.Desafíos y oportunidades en la educación a distancia y el aprendizaje en línea.Desarrollo profesional de docentes y liderazgo escolar.Inclusión y equidad en el aula, incluyendo la atención a estudiantes con necesidades especiales.Fomento de habilidades sociales y emocionales en los estudiantes.Integración de tecnología en el aula y su impacto en el aprendizaje.Evaluación del rendimiento y el éxito escolar.Investigaciones y estudios sobre la educación en Argentina y en el mundo.Estos son solo algunos ejemplos de los temas que podría tratar una revista de educación en Argentina.
Teniendo en cuenta que la lista de temas es muy amplia y abarcativa, decidimos avanzar un poco más y preguntarle sobre ciertos temas más específicos.
¿Y no debería incluir también Educación Sexual Integral?
Sí, la educación sexual integral podría ser un tema importante para incluir en una revista de educación en Argentina. La educación sexual es fundamental para fomentar la salud y el bienestar de los estudiantes, y es un aspecto importante de su desarrollo integral. La revista podría cubrir temas como la importancia de la educación sexual en la escuela, la forma en que se aborda en el aula, y cómo los padres y los educadores pueden trabajar juntos para brindar una educación sexual integral y efectiva a los estudiantes.
Esta respuesta nos hace pensar que el sistema no hace una distinción clara entre la educación sexual y la Educación Sexual Integral, cuya diferenciación surge a partir de la Ley 26.150 promulgada en el año 2006. Decidimos, entonces, avanzar un poco más y preguntarle sobre esta distinción.
¿No sería importante diferenciar entre educación sexual y Educación Sexual Integral?
Sí, es importante hacer una distinción clara entre la educación sexual y la Educación Sexual Integral. La educación sexual se enfoca en proporcionar información sobre los aspectos biológicos y físicos de la sexualidad, mientras que la Educación Sexual Integral es un enfoque más amplio que abarca tanto la información biológica y física como aspectos sociales, emocionales y éticos relacionados con la sexualidad. La Educación Sexual Integral busca proporcionar a los jóvenes la información y las habilidades necesarias para tomar decisiones saludables y responsables en relación a su sexualidad, y también aborda cuestiones como la prevención del acoso sexual, la igualdad de género y la orientación sexual. Por lo tanto, es importante que una revista de educación en Argentina incluya tanto la educación sexual como la Educación Sexual Integral como temas relevantes y de interés para los profesionales de la educación y la comunidad en general.
Comenzamos a reconocer que, como sucede en el periodismo, no solo es importante la pregunta sino, fundamentalmente, la “repregunta”. Entonces avanzamos porque, llamativamente, notamos que no menciona a la inteligencia artificial, como posible tema a incluir en relación con la educación.
¿Y esa revista de educación no debería incluir también información sobre inteligencia artificial y su relación con la educación?
Sí, la inteligencia artificial y su relación con la educación es un tema cada vez más importante y relevante en la actualidad. La inteligencia artificial puede tener un impacto significativo en la forma en que se lleva a cabo la educación y en los resultados de aprendizaje de los estudiantes. Una revista de educación en Argentina podría incluir temas como:
Uso de tecnologías de inteligencia artificial para personalizar y mejorar el aprendizaje.Aplicaciones prácticas de la inteligencia artificial en el aula, como sistemas de tutoría virtual o herramientas de análisis de datos para evaluar el rendimiento de los estudiantes.Consideraciones de privacidad en torno a la utilización de la inteligencia artificial en el sector educativo.Formación de docentes en inteligencia artificial y su impacto en el desempeño profesional.¿Y las cuestiones relacionadas con la ética?
La ética es un aspecto importante a considerar en el desarrollo e implementación de la inteligencia artificial en la educación. En la escuela, es fundamental discutir y reflexionar sobre los valores y principios éticos que rigen el uso de la tecnología, para garantizar que se aplique de manera responsable y sostenible. Algunos de los temas éticos que deben ser abordados incluyen la privacidad de los datos, la diversidad y la inclusión, la responsabilidad y la transparencia, entre otros. Además, es importante que los estudiantes aprendan a evaluar críticamente el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad y a considerar cómo pueden contribuir a la construcción de un futuro más justo y equitativo.
¿La inteligencia artificial en la escuela debiera enseñarse en alguna asignatura específica o todos los docentes deberían poder estar formados en el tema?
En la educación, la inteligencia artificial es un tema interdisciplinario que puede ser abordado desde diferentes perspectivas y materias, por lo que sería importante que todos los docentes estén formados en el tema para poder integrarlo en sus enseñanzas y aprovechar su potencial educativo. Sin embargo, también puede ser una buena opción ofrecer una asignatura específica sobre IA para profundizar en el tema y permitir a los estudiantes desarrollar habilidades y conocimientos específicos en este campo. En cualquier caso, es fundamental que se aborde la ética de la IA de manera integral y se desarrollen valores y competencias en los estudiantes para utilizar la IA de manera responsable y ética en el futuro.
El énfasis que hace en el último párrafo, refiriéndose a la ética, se debe (sin duda) a nuestra inquietud anterior en la que le reclamamos por la inclusión de esta dimensión, al abordar cuestiones sobre inteligencia artificial y educación. Continuamos…
¿Es más importante que aprendan a desarrollar aplicaciones de inteligencia artificial o que entiendan cómo funcionan y aprendan a utilizarlas?
Ambos aspectos son importantes. Aprender a desarrollar aplicaciones de inteligencia artificial les brinda habilidades prácticas y les permite aplicar su conocimiento en un contexto real. Entender cómo funcionan y aprender a utilizarlas les brinda una comprensión más profunda del tema y les permite evaluar su impacto y utilidad de manera crítica. En un entorno educativo ideal, se abordarían ambos aspectos para brindar una formación completa en inteligencia artificial.
¿Pero estaríamos tratando de formar especialistas en inteligencia artificial?
No necesariamente. El objetivo principal de incluir la inteligencia artificial en la educación no es formar especialistas en el tema, sino brindar a los estudiantes una comprensión básica de cómo funciona la IA y cómo se puede aplicar en diferentes ámbitos, incluyendo la industria, la ciencia, la tecnología y la sociedad en general. Además, les permitirá desarrollar habilidades importantes como la resolución de problemas, la creatividad y la capacidad de trabajar en equipo, que serán valiosas en cualquier carrera o profesión que elijan.
¿Y, más allá de la carrera o profesión que elijan? ¿No es importante como parte de su formación como ciudadanos críticos y responsables?
Sí, es importante que los estudiantes comprendan los conceptos básicos de la inteligencia artificial y sus implicaciones éticas y sociales, independientemente de su carrera o profesión. Esto les permitirá ser ciudadanos críticos y responsables, capaces de tomar decisiones informadas sobre cómo la tecnología impacta en sus vidas y en la sociedad en general. La formación en ética y responsabilidad social es un componente importante de cualquier educación, y es especialmente relevante en el contexto de la inteligencia artificial, que está revolucionando muchos aspectos de la vida y la sociedad.
¿Y cómo se puede lograr, desde la escuela, que los estudiantes, al egresar, puedan tener algún tipo de participación social con relación a las decisiones vinculadas con la inteligencia artificial?
Desde la escuela se puede fomentar la participación social de los estudiantes con relación a la inteligencia artificial de varias maneras:
Educación ética. Es importante que los estudiantes conozcan y comprendan los dilemas éticos y morales que surgen con el uso de la IA, y que sepan cómo tomar decisiones responsables con relación a ellos.Fomentar la participación. Los estudiantes pueden participar en discusiones y proyectos que aborden temas relacionados con la IA y su impacto en la sociedad.Desarrollo de habilidades críticas. Al enseñar a los estudiantes a evaluar la información y los argumentos relacionados con la IA, se les está ayudando a desarrollar habilidades críticas para tomar decisiones informadas.Enfoque en soluciones. Se puede enfocar en la búsqueda de soluciones a los problemas que surgen con el uso de la IA y cómo pueden los estudiantes contribuir a mejorar la situación.En resumen, es importante que la educación en IA en la escuela no se limite a la enseñanza técnica, sino que incluya también un enfoque en la ética, la participación social y el desarrollo de habilidades críticas para preparar a los estudiantes como ciudadanos informados y responsables en un mundo cada vez más impulsado por la IA.
Claro, es decir que puedan tener una educación tecnológica, que incluya lo técnico, pero también lo sociotécnico. ¿No?
Exacto, es importante que los estudiantes tengan una educación tecnológica que incluya no solo el conocimiento técnico, sino también una comprensión de los impactos sociales, éticos y políticos de la inteligencia artificial. Esto les permitirá desarrollarse como ciudadanos críticos y responsables, capaces de participar activamente en las decisiones vinculadas a la inteligencia artificial y a su impacto en la sociedad. Además, les brindará herramientas para poder evaluar y desarrollar aplicaciones de IA de manera responsable y ética.
Los especialistas en una mirada social de la tecnología, suelen diferenciar entre “impactos” y “efectos”. ¿Vos podés ampliar esa distinción?
Claro, la diferencia entre impactos y efectos de la tecnología se refiere a los cambios y consecuencias que pueden resultar de su adopción y uso. Los impactos son los cambios directos e inmediatos que se producen como resultado de la introducción de una nueva tecnología, como, por ejemplo, una mejora en la eficiencia o una reducción de costos. Por otro lado, los efectos son las consecuencias a largo plazo y más amplias que pueden resultar de la tecnología, como el cambio en la estructura social o en la percepción que se tiene de la tecnología. Es importante tener en cuenta tanto los impactos como los efectos de la tecnología al momento de decidir su adopción y uso, y específicamente en el caso de la inteligencia artificial, es importante considerar tanto sus potenciales aplicaciones positivas como también las preocupaciones éticas y sociales que pueden surgir.
También se suele decir que los efectos no suelen ser inesperados sino, planificados. Sobre todo desde la perspectiva del determinismo social.
En efecto, los efectos de la inteligencia artificial y de la tecnología en general, no suelen ser inesperados sino planificados y buscados por aquellos que diseñan y desarrollan estas tecnologías. Desde la perspectiva del determinismo social, estos efectos son resultado de intereses y valores previos que guían la investigación y el desarrollo tecnológico. Por lo tanto, es importante tener en cuenta estos intereses y valores y discutirlos, para asegurar que los efectos de la inteligencia artificial sean positivos para la sociedad y sean consistentes con sus valores y objetivos. En este sentido, la educación tecnológica juega un papel crucial al fomentar la reflexión crítica sobre estos temas y formar a los estudiantes como ciudadanos responsables y capaces de participar en la toma de decisiones relacionadas con la inteligencia artificial.
Y respecto a las regulaciones o controles del desarrollo tecnológico, ¿qué opinas? ¿Es necesario regular los “avances” de la inteligencia artificial? ¿Hay riesgos de que la IA afecte a los valores democráticos, pluralistas e inclusivos?
Es importante regular el desarrollo de la inteligencia artificial y establecer controles para asegurar que se cumplan los valores democráticos, pluralistas e inclusivos. La IA puede tener un impacto significativo en la sociedad y en la vida de las personas, por lo que es necesario establecer regulaciones claras y efectivas que protejan los derechos humanos y aseguren la equidad y la justicia. Además, es importante considerar los riesgos potenciales de la IA, como la pérdida de empleos, la discriminación y la privacidad, y establecer medidas para prevenirlos. Esto incluye la transparencia en el desarrollo y uso de la IA, la supervisión independiente y la rendición de cuentas. En conclusión, la regulación del desarrollo tecnológico, en particular de la inteligencia artificial, es fundamental para asegurar un futuro seguro y justo para todos.
¿Podés mencionar algún ejemplo “negativo” de la inteligencia artificial en los últimos años?
Sí, hay varios ejemplos de efectos negativos de la inteligencia artificial en los últimos años. Uno de ellos es la ampliación de la brecha de desigualdad, ya que los trabajos que requieren habilidades manuales o técnicas básicas son reemplazados por robots y algoritmos, lo que conduce a la pérdida de empleos y a una desigualdad creciente entre la población. Otra preocupación es la privacidad, ya que la recolección masiva de datos por parte de las empresas tecnológicas y los gobiernos puede llevar a la invasión de la privacidad de las personas. También hay preocupaciones sobre la ética en la utilización de la inteligencia artificial, especialmente en la discriminación por parte de los algoritmos y la falta de transparencia en la toma de decisiones automatizadas.
Y en el caso de la educación, si bien tiene mucho potencial, ¿cuáles pueden ser los riesgos?
En el ámbito educativo, algunos de los riesgos que presenta la inteligencia artificial incluyen:
Deshumanización. Una de las principales críticas que se hacen a la inteligencia artificial en la educación es que puede deshumanizar el proceso de aprendizaje, creando una brecha entre el docente y el estudiante.Discriminación. Las tecnologías de inteligencia artificial se basan en algoritmos que aprenden a partir de grandes cantidades de datos. Si esos datos están sesgados, el algoritmo también lo será, y esto puede llevar a una discriminación en el aula.Reemplazo de los docentes. Otra crítica que se hace a la inteligencia artificial en la educación es que puede reemplazar a los docentes, lo que puede tener un impacto negativo en la formación de los estudiantes.Falta de habilidades blandas. La inteligencia artificial puede ser excelente para transmitir conocimientos técnicos, pero puede ser insuficiente para enseñar habilidades blandas, como la creatividad, la comunicación y la resolución de problemas.