Las bestias sin alma - Hugo Alberto Faria - E-Book

Las bestias sin alma E-Book

Hugo Alberto Faria

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Beschreibung

Las bestias sin alma quieren dominar el mundo esclavizando a la humanidad. Lucho para que ello no ocurra, ayudado por mi dios. Las bestias del látigo no duermen, observan nuestros movimientos, no sé por cuánto tiempo. Las bestias se cruzan en mi camino, las voy derrotando y aniquilando completamente, he triunfado y lo dedico a la memoria de mis compañeros fallecidos.

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Seitenzahl: 127

Veröffentlichungsjahr: 2020

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LAS BESTIAS SIN ALMA

© 2020 Hugo Alberto Faria

Primera edición

Diseño y maquetación:Martín Cairns

Ediciones LiliumBuenos Aires, Argentina

www.edicioneslilium.com.ar

[email protected]

Nº ISBN: 978-987-8344-16-4

Junio 2020, Buenos Aires, Argentina

LIBRO DE EDICIÓN ARGENTINA

Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723

No se permite la reproducción total o parcial, el almacenamiento, el alquiler, la transmisión de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrónico o mecánico, mediante fotocopias, digitalización u otros métodos, sin el permiso previo y escrito del Autor. Su infracción está penada por las leyes 11.723 y 25.446.

Faria, Hugo Alberto

Las bestias sin alma / Hugo Alberto Faria.- 1a ed .- Olivos : Lilium, 2020.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-987-8344-16-4

1. Narrativa Argentina. 2. Novelas de Acción. 3. Ciencia Ficción. I. Título.

CDD A863

ÍNDICE

LAS BESTIAS SIN ALMA

Mitad de vida

Haciendo mi vida (La partida)

El alta: Oficial ayudante de la Policía Federal Argentina.

LAS BESTIAS SIN ALMA

Las almas negras mandaban cuando era muy joven, por muchos años, cuando era muy joven, por muchos años las bestias usaban su poder para humillar a mi gente tomaban sus vidas y las destruían por nada, torturas, secuestros, las bestias no piensan, cumplen ordenes, no de mi dios todopoderoso, en mis tierras del norte y del este, después de tantas guerras, llego el equilibrio, no puedo anticipar la paz, tal vez no llegue, debo intervenir, en mis tierras del sur, las bestias se organizan para un próximo ataque, las almas negras quieren tomar el mando, tengo mis soldados fieles, ellos me informan, localizo en las praderas de mis tierras y en montañas, grupos de bestias sin alma, no quiero que mi gente vuelva al sufrimiento impuesto por las bestias de almas negras, daré mi vida para evitarlo. Ataco con mis soldados, estos grupos de bestias sin alma, los aniquilo completamente, aunque algunos de mis soldados perecieron.-

Es una lucha constante en mantener el equilibrio, por los ríos de mi tierra, trataran de sorprenderme pienso no lo lograran.-

Todos los ejércitos de almas negras, con sus barcos y millares de soldados no podrán, mi ejército de ángeles y arcángeles están alertas.-

Siendo joven, en mi pequeño pueblo, las bestias hacían pruebas, nos dejaban completamente a obscuras, por si mi gente atacaba, no era el momento, las bestias lanza llamas, que atemorizan nuestras tierras, con amenazas atacan pueblos débiles, muere gente inocente.-

Las bestias hacen la guerra entre ellos, no les importa el resto del mundo, mi dios me ordena intervenir, sus jefes se creen fuertes, pero son débiles, reúno todos mis ejércitos del norte, del este y oeste, ordeno un ataque sin contemplaciones contra estas bestias, enfrento a su jefe, mucho más joven, con mi espada le doy un certero corte en el cuello y cae sin vida, mantengo la paz y el equilibrio en mis tierras, doy gracias a dios por todo ello.-

Nuestro pasado fue el peor momento que nos tocó vivir, lo nefasto que no se repita, las luces de guerra surcan el cielo, se escuchan ruidos de guerra, las bestias con saña y sin alma quieren el poder, estoy en la tranquilidad de mi hogar, con mi esposa y mis hijos, fui sorprendido por un grupo de bestias sin alma, a las que les digo sin pensar, bajen las armas que aquí solo tengo a mi familia.-

Mis soldados habían sido asesinados, nos llevan atados y con los ojos vendados, voy pensando este es el fin que tenía preparado mi dios, escucho murmullos de agua que corren como si fuera un río, aves que pasan cerca de mi rostro, el caro donde nos llevan es una jaula, las bestias que lo tiran se quejan de los latigazos que reciben, las bestias sin alma no tocan mi familia, los tratan casi con respeto, sabemos que no piensan. Después de varios días, al no ver por las vendas que tapan mis ojos,, siento que estamos entrando en una cueva, por el olor nauseabundo que sentía, unas de las bestias ya en el interior de la cueva, me saca la venda, observe miles de bestias en total silencio, a unos mil metros una luz central y sobre una mesa un cuerpo de un hombre inmóvil, algo presentía, cuando estoy cerca me doy cuenta que el hombre estaba sin vida, era el joven ahora adulto, quien me había salvado la vida, comienzo a preguntar que quieren,, con sus gritos a desmanes me piden que yo sea su jefe, allí entiendo porque no me asesinaron en ese momento, las bestias, no piensan, tal vez actuaron por instinto, se llevó un ángel, el que cuidaba mis montañas quiero venganza, pido perdón a dios por ese pensamiento, acepto ser su jefe, les pido que lleven a mi familia afuera de la cueva, lo que obedecen, estando mi familia a salvo, designo al líder y le digo, cuando me necesiten me llaman, les muestro mi poder de transformación en hombre bestia y salgo de la cueva, era por una muralla muy fuerte, estando junto a mi familia regresamos a la tranquilidad de mi hogar, reúno a mis soldados y les comento lo sucedido, mi amigo la bestia ahora es un ángel que cuidara mis espaldas, lo dejamos ir, nos quedan las bestias sin alma que matan sin importarles que somos. Tenemos que luchar ahora más que nunca respetemos la vida de las demás personas, nunca más la muerte.-

Las bestias lanzan epidemias contra mi pueblo, enfermedades que van doblegando mi gente, la única cura es pedirle a dios que intervenga, mis poderes de sanación son casi nulos, logro salvar varias vidas con intervención del todopoderoso, las calamidades de la naturaleza abundan, pero las bestias sin alma las fabrican, sin pensar el mal o mejor dicho saben el mal que ocasionan, ríos contaminados, partes de mi tierra no sirve para cosechas. Estoy en la tranquilidad de mi hogar, era de noche, escucho ruidos en los establos, mis perros guardianes ladran en forma desesperada, salgo al patio y veo una bestia enfrentarse a mis guardianes saco mi espada de la cintura, la bestia se me acerca, no le importa que mis perros la ataquen, me estaba buscando, tenía en su mano un hacha, me ataca una vez, doy un paso al costado, introduzco mi espada en su pecho y cae sin vida, era una bestia del inframundo que estaba sola, mis perros guardianes regresan tranquilos, mis soldados estaban muy alertas pero no habían logrado ver a la bestia. Debemos estar muy atentos las enfermedades aparecen sin avisar, cuidemos nuestro cuerpo.-

Ruidos de sirenas de ambulancias me despiertan, gente que llora desesperadamente, policías que acuden a un descampado, encuentran un cuerpo sin vida en una pequeña casa, las bestias la habían ultrajado hasta la muerte, era una joven, observo el cuerpo desgarrado, piensa estas bestias sin alma, no tienen perdón de dios, había una marca que me llama la atención, no lo digo, tengo que encontrar al culpable. Voy en su búsqueda, como hombre del inframundo, mis cinco sentidos, son más sensibles que una persona normal, gravo en mi memoria olores, y marcas de la escena del crimen. Mi esposa me guía con sus poderes de visión natural que posee, dejo pasar unas semanas, vuelvo al lugar, estoy solo era de noche, total obscuridad dentro de la casa. De repente escucho ruidos que venían desde afuera acercándose a la puerta, mantengo mi respiración, sabemos que las bestias no piensan, vuelven a los lugares por instinto, estoy detrás de la puerta al abrirse la bestia entra, era un hombre lobo casi gigantesco, uso mi poder de transformación al instante lo logro, nos tranzamos en lucha y logro vencerlo, vuelvo a mi estado de hombre, amarro la bestia con unos cables que encontré en el lugar, quiero saber de quien se trata, al amanecer la bestia vuelve a ser hombre, como lo había pensado le faltaba el dedo índice de su mano derecha, era la marca que la joven tenía en su espalda, saco mi espada y corto su cuello sin piedad, la muerte es la única solución para estas bestias sin alma.-

Las bestias no salen de sus cuevas están planeando como destruir mis tierras, mi gente, quieren tomar todo el poder, años de continuas luchas, mueren asesinados mis mejores soldados, quedaran en la historia. Las bestias del látigo no descansan, el joven líder, duro apenas unos pocos meses en el poder, fue destruido por las bestias más antiguas, como era de esperar no conocía el campo de batalla, ahora mi enfrentamiento va directamente contra ellos, el jefe una bestia de gran tamaño, se cree invencible a derrotado a varios de mis ejércitos, pero no vencerá a mi dios. Con mi ejército, somo por millares, salgo en su búsqueda, quiero saber personalmente si esa bestia es tan grande y poderosa. Cabalgamos por valles, cruzamos mares, llegamos a las montañas más altas, jamás vistas por el ser humano, mi ejercito hombres con el poder de la transformación, están desesperados por luchar, por ver correr la sangre del enemigo, comenzamos a meternos por las cuevas de las montañas hacia las profundidades, a kilómetros por debajo, se comienzan a escuchar gritos, aullidos, estamos alertas, a lo lejos veo una figura tan espantosa y gigantesca, detrás tenia a sus soldados los deformes y demás bestias, eran millones, nos estaban esperando, comienza la batalla, caen algunos de mis soldados, pero ellos pierden el doble, de repente la bestia da la espalda a mi ejército, seguía combatiendo, veo a lo lejos otros soldados, más bestias que luchaban contra el gigante, este había quedado encerrado, no tenía escapatoria, los aniquilamos por completo, para mi sorpresa el otro ejercito era al que yo había prometido ayudar, me habían seguido, al gigante no lo matamos imploro por su vida, mis bestias lo llevan como trofeo de guerra hacia sus cuevas, los acompaño, lo dejamos en una especie de cueva subterránea atado con cadenas y cada tanto se le da de comer. Vuelvo con mi ejercito a mis tierras del sur. Nadie es tan poderoso, más que mi dios, la unión hace la fuerza. Para mí la muerte es un paso más, por lo que no me interesa matar, por matar, es una bendición hacerlo contra estas bestias sin alma, no lucho en nombre de dios, a él le pido que por mi vida y le agradezco cuidarme, he ganado miles de batallas y seguiré ganándolas o tal vez algún día mi dios decida hasta cuando, le estaré agradecido eternamente.-

Solamente los seres humanos con el don de la sanación y la transformación podemos presentir, nuestros sentidos son muy sensibles, gracias al todopoderoso captamos las cosas que van a suceder, un tiempo antes, pero por algún motivo nos las guardamos.-

Las bestias sin alma derrumbaron con bombas sedes religiosas, no les importan los inocentes, nuestra memoria está presente, ni la muerte borrara tanta miseria, la historia no perdona, las bestias del látigo van a perecer bajo mis armas, la paz, la armonía se mantendrán, porque mi dios así lo decide. En las profundidades de nuestras tierras, donde los volcanes tienen sus lechos de lava, se encuentran las bestias queriendo salir, las estamos esperando bien armados, las haré volver no tendré misericordia, rogarán, pedirán volver a las profundidades. Cada alma de mis soldados que dios se lleva es una más que se une a mi ejército de arcángeles, luchamos a la par, sin descanso por la paz y el equilibrio.-

Estoy observando mi lugar, tengo cuevas con varios prisioneros, estamos cenando de repente se escuchan fuertes estruendos y golpes, uno de mis soldados llega herido, salimos a buscar los agresores, eran cuatro bestias intentando liberar las otras, con mi espada las enfrento, no me dan batalla huyen hacia las montañas, no las sigo mi gente quedaría desprotegida. Mis soldados dicen que familiares han sido asesinados, pienso las bestias sin alma vuelven al ataque, buscan a los más débiles, para sus venganzas, el inframundo ha quedado abierto. Mi familia está protegida, tengo cien soldados custodiándome los mejores de mi ejército, las montañas, donde nuestro dios esta y nos escucha son atacadas permanentemente por las bestias de alma negra, las destruyen, pero crecen el triple, no tienen contemplaciones como nosotros tampoco las tendremos, el único que perdona es el todopoderoso.-

Miro el cielo veo buenos y malos augurios donde las personas comunes solo ven nubes y pájaros, yo veo señales contra lo que tengo que estar preparado, los truenos son mensajes, las lluvias, las tormentas, hasta la tierra seca es un mensaje, solo tengo que saber interpretarlas y actuar, las bestias de alma negra trataran de confundirme.-

Recorro las tierras sembradas para alimentar mi pueblo, las bestias roban las cosechas para dárselas a los animales, no lo permito enfrento a tres bestias del látigo, cada una tiene un machete, logro darle muerte a dos la tercera huye hacia el inframundo, herida y desangrando, mis soldados que fueron tras de ella regresan a salvo.-

En nuestro mundo viven personas con el alma obscura, que lamentablemente obtienen su poder a sangre y odio, por ello nuestro mundo está siendo destruido, tendremos que rendir cuenta a nuestro dios, él nos previno, llegaran los cuatro jinetes de la apocalipsis, pienso que serán, grandes lluvias, luego el sol con sus lenguas de fuego, con su calor nos provocara grandes sequías y el viento arrasara todo a su paso y por último la tierra se abre tragando todo a su alrededor, de esta manera nuestras almas tendrá que rendir cuentas. Las pruebas con armas nucleares que hacen los del norte y las guerras que fabrican, como si fueran juguetes, los del este, ayudan para que esto suceda. Las organizaciones mundiales, no intervienen están atadas a los países más poderosos.-

Al amanecer de un día lluvioso, se acercan a mi hogar varios de mis soldados me avisan que una bestia había salido del inframundo y estaba asesinando a la gente que cruzaba en su camino, junto a mi ejercito voy en su búsqueda, la encuentro, era tan inmensa que me triplica en altura, muy poderosa, solo tenía garras como manos, sus ojos muy obscuros, sin alma, comenzamos la lucha, cientos de mis soldados no pudieron derribarlo, los aniquilo como si fueran terrones de arena, me acero lo más cerca que puedo, esquivando sus golpes, veo que mi espada no lo cortaban, pero mi presencia lo hacía alejar, tratamos de encerrarlo contra unas rocas, era casi imposible destruía todo a su paso, saco un lazo y le amarro una de sus patas, comienza a gritar pero no lucha, pienso las espadas no lo lastiman, abro mis ropas, dejo el pecho descubierto, tengo una cruz de oro y plata bendecida por mi señor, la bestia se desvanece y con sus últimas fuerzas corta el lazo rompe las rocas y desaparece de mi vista volviendo al inframundo, mis soldados estaban inmóvil, uno de ellos se me acerca y me dice, como lo hizo, no lo vimos por una gran luz que se hizo de repente, les respondo es la presencia de nuestro dios, demos gracias por todo ello.-

En los momentos más difíciles es cuando tenemos que invocar la presencia del todopoderoso, el siempre esta y todo lo ve, regresamos a nuestros hogares, en paz y armonía.-

Tengo a mi familia, dos hijos, un hombre y una mujer y mi esposa, cuando luchamos, el varón está a mi lado siempre, mi hija también, no les tiembla la mano cuando salgo a las guerras, ellos quedan en el hogar, pero en algún momento de la batalla, no sé cómo, están los tres a mi lado, en el cielo mi tercer hija, mi ángel guardián, con los demás ángeles, me cuidan de los ataques inesperados de las bestias del inframundo, es por ellos que lucho por mis tierras, mi pueblo, sé que algún momento estaré con ellos y seguiré luchando para ayudar a mis descendientes, mi sangre.-