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En opinión del jurado, se le otorga el accésit del Premio Adonáis 2022 «por su voz fresca, y sin embargo madura, con la que se enfrenta a los recuerdos recientes y a la conciencia de una crisis cultural europea, (…)», siendo este primer poemario –hay que entenderlo como un libro de viajes– el resultado poético de su periplo por Italia, Grecia y Centroeuropa. Dividido en dos apartados, el primero –da título al volumen– es fiel reflejo del insólito escenario que tanto Lola Tórtola como sus ami-gos y compañeros de viaje vivieron en aquellos países y que acabaron siendo, por una parte, la imagen de una arcadia abolida, por otra, una toma de conciencia de que la vida es mucho más que ellos mismos mientras aprendían a dejar de ser jóvenes; el segundo –lo titula «Un destrozo endiosado»– supone una amplia reflexión sobre el paso de las experiencias vividas a una realidad alejada de las promesas y expectativas de la juventud. En definitiva, ambas secciones representan la expresión literaria de todo un itinerario existencial de crecimiento y madurez. Con un lenguaje rotundo, cargado de sugerentes imágenes y de pensamientos desmitificadores, Lola Tórtola consigue escribir un libro de enorme poderío lírico, contundente, ciertamente intenso.
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Seitenzahl: 24
Veröffentlichungsjahr: 2023
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LOLA TÓRTOLA
LOS DIOSES DESTRUIDOS
ADONÁIS
690
EDICIONES RIALP
Madrid
Un jurado compuesto por
Eloy Sánchez Rosillo, Enrique García-Máiquez,
Julio Martínez Mesanza, Aurora Luque,
Amalia Bautista y Carmelo Guillén Acosta
concedió a este libro
un ACCÉSIT del PREMIO ADONÁIS 2022
© 2023 by LOLA TÓRTOLA
© 2023 de la presente edición,
by EDICIONES RIALP, S.A. - Manuel Uribe 13-15 - 28033 MADRID
ISBN (versión impresa): 978-84-321-6360-9
ISBN (versión digital): 978-84-321-6361-6
Preimpresión / eBook: produccioneditorial.com
A mis amigos
Pero pasaste
como un dios destruido.
«Las afueras (IX)», JAIME GIL DE BIEDMA
ÍNDICE
PORTADA
PORTADA INTERIOR
CRÉDITOS
DEDICATORIA
CITA
LOS DIOSES DESTRUIDOS
ÍDOLO ADOLESCENTE
TIEMPO ORDINARIO
A NUESTRO PANTEÓN EN CRISIS
ANFORARIO
PÚLPITO
LA CIUDAD DE ORO
COSTIERA
DE PERSÉFONE
SOBRE PIEDRA ANTIGUA
LIVEDO RETICULARIS
CANTA OH MUSA
EN ROMA
WE HAVE GONE THROUGH GREAT ROOMS TOGETHER
EPITAFIO
TORSO DEL BELVEDERE
LA TARDE
VISIBLES Y LEJANAS
UN DESTROZO ENDIOSADO
ÍTACA EN LLAMAS
JORNADA ORDINARIA
LA HORA DE VIOLETA
DON DE LA TARDE
TRANSFIGURACIÓN
PRAXIS DE VIDA O MUERTE
LA CASA
NO SERÁ
REFUNDACIÓN
A TASTE OF HONEY
VENECIA A LAS AFUERAS
LA MUERTE EN PRAGA
PROPOFOL
COMPROBACIÓN DE HEMOSTASIA
SIC TRANSIT
PERDIDA LUZ
DE AHORA EN ADELANTE
APOLOGÍA DE LA FORTALEZA
AUTORA
ADONÁIS COLECCIÓN DE POESÍA
LOS DIOSES DESTRUIDOS
Entonces, […] no teníamos recuerdos. Éramos
el recuerdo que tenemos ahora. Éramos
esta imagen. Ídolos de nosotros
para la fe sumisa de después.
«Ídolos», GABRIEL FERRATER
Todo es dios.
¡Estatua rota,
columnas comidas por la luz,
ruinas vivas en un mundo de muertos en vida!
«Himno entre ruinas», OCTAVIO PAZ
Lo porvenir ya estaba caducado.
«Los días venideros», AURORA LUQUE
ÍDOLO ADOLESCENTE
LO heredamos todo destruido.
Ya de sus templos y de sus colinas
los dioses han sido expulsados,
ya los símbolos ya los altares
ya los bustos han rodado.
Ya no hay moral ni fe ni figuras
verdaderas, no hay en el mundo
una medida talla de barro
estatua de piedra, no hay luz
que rija el canon de nuestra belleza.
Nos lo dieron todo descubierto.
No hay en toda la ciudad
un solo lugar para la épica,
ni misterios ante los que doblarse
caídos de rodillas sobre el
vítreo suelo de las discotecas.
Voy a encargar un dios nuevo,
lo haré a nuestra imagen y semejanza:
pasará
su bello cuerpo las noches en vela
y no sabrá nada.
Un caminar entre piedras capiteles
derruidos, un caminar por pasillos
que no llevan a ningún sitio.
Andamos en busca de algo
−lo que sea, cualquier cosa−
que erigir sobre los restos.
TIEMPO ORDINARIO
EN Roma
las discotecas cierran siempre cuando es pronto
y vierten a las calles manadas de abandonados,
y nosotros nos subimos por las colinas y las terrazas
y descansando nuestros cuerpos unos sobre otros
meditamos en silencio.
¿No nos dijeron,
no era cierto,
que habitaríamos la tierra por años sin término?
