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¿Es posible protegerse de la mala suerte y las malas vibras? ¿Qué son las maldiciones y cómo pueden afectar nuestras vidas? ¿Te gustaría incrementar tu buena suerte y la de tus seres queridos? Entonces sigue leyendo..
“El ojo ve sólo lo que la mente está preparada para comprender.” - Henri Louis Bergson
Hoy en día, a pesar de la existencia de la ciencia, el método científico y de las múltiples explicaciones de todo lo que sucede en el mundo, dentro y fuera de los seres humanos, aún quedan muchas cosas que están fuera de nuestra comprensión y que atribuímos a cosas sobrenaturales.
Algunas cosas, como las maldiciones y conjuros, pueden usarse para el mal o para el bien, y pueden llegar a tener resultados asombrosos, aunque los no creyentes dirán que son casualidades o que hay otras explicaciones, aunque no puedan darte una.
En este libro descubrirás:
-Las razones por las cuáles algunas personas parecen atraer automáticamente la buena suerte sin esfuerzo.
-Y las razones por las cuáles algunas personas parecen no poder despegarse de la mala suerte y la negatividad.
-Secretos para protegerse de las maldiciones, para que nadie influya negativamente en tu vida.
-Hechizos y rituales sencillos para la buena suerte y la protección.
-Y mucho más…
Este libro no pretende ser un manual preciso o hacer que cambies tu manera de pensar y de vivir, sino que más bien ofrece explicaciones, sugerencias y algunas costumbres alternativas que pueden ayudar en nuestra vida cotidiana. Las técnicas, rituales, los presagios, lectura de fortuna y todo lo que encontrarás en este libro, puede servir de ayuda adicional para enfrentarte a los problemas y a los éxitos de tu día a día.
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Veröffentlichungsjahr: 2021
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Introducción
1. Breve historia
2. La buena suerte
3. No tener la mala suerte
4. Maldiciones frustradas
5. Animales en la mitología y el folclor
6. Presagios sobre la muerte
7. Las cuatro esquinas del mundo
8. Hechizos y rituales para la suerte la protección
9. Amuletos y piedras preciosas
10. Métodos comprobados
11. Leer la fortuna en el sedimento del café o del té
12. Interpretar sueños
Conclusión
Referencias
Hoy en día, a pesar de la existencia de la ciencia, el método científico y de las múltiples explicaciones de todo lo que sucede en el mundo, dentro y fuera de los seres humanos, aún queda algo de lo que muchos consideran cómo magia, cosas que han estado fuera de nuestra comprensión y que atribuímos a cosas sobrenaturales.
Desde el inicio de los tiempos de la humanidad, los seres humanos de todas las culturas y religiones han organizado rituales, ceremonias y tenido supersticiones que los relacionan o ponen en contacto con fuerzas divinas o espirituales. Todo aquel que no pertenezca a esa cultura, con sus particulares ritos y ceremonias, probablemente creerá que se trata de puras supersticiones Por otro lado, los que crecen dentro de esa cultura suelen aceptarlo como la verdad.
Algunos filósofos han llegado ha decir que las supersticiones y los rituales sirven para que el ser humano trascienda y su conciencia o forma de pensar y vivir se perpetúe, ya que era algo que se iba pasando de generación en generación.
Los adivinos, los chamanes, los hechiceros y los brujos han existido desde siempre. Muchas veces se les relaciona con una religiosidad ajena a las establecidas o demasiado exageradas.
Muchas de las supersticiones están relacionadas con el mundo natural, precisamente porque son acontecimientos que son maravillosos y a veces inexplicables. Nuestros antepasados no tenían la ciencia de la actualidad, por lo que encontraban explicaciones alternativas, cosas que fueron legadas hasta nuestros tiempos en forma de supersticiones o costumbres ya tan arraigadas que no se consideran extrañas, a pesar de no tener una explicación “científica”.
Hoy en día, a muchas de las prácticas, creencias y afirmaciones alternativas se les conoce como pseudociencias. Algunas pueden representar un peligro, pues impiden que las personas reciban tratamientos médicos apropiados, pero otras tantas son inofensivas.
Algunas cosas, como las maldiciones y conjuros, pueden usarse para el mal o para el bien, y pueden llegar a tener resultados asombrosos, aunque los no creyentes dirán que son casualidades o que hay otras explicaciones, aunque no puedan darte una.
Este libro no pretende ser un manual preciso o hacer que cambies tu manera de pensar y de vivir, sino que más bien ofrece explicaciones, sugerencias y algunas costumbres alternativas que pueden ayudar a nuestra vida cotidiana. Los cristales, los amuletos, los presagios, leer la fortuna y todo lo que encontrarás en este libro, puede servir de ayuda adicional para enfrentarte a los problemas y a los éxitos de tu día a día.
En los días de nuestros antepasados, las personas eran más conscientes del mundo que los rodeaba. Eran grandes observadores de los cambios en el clima, de los extraños comportamientos de los animales y del mundo espiritual que los rodeaba. Conforme pasaron los siglos, las personas alegaron estas observaciones en la forma de presagios, portentos, supersticiones y otras formas de magia natural.
Algunas personas se volvieron expertas a la hora de leer e interpretar estas señales. Se volvieron los chamanes y los santos, los sanadores y los hacedores de maldiciones. Podían despertar tanto miedo como respeto de sus congéneres. Esos secretos fueron pasando de generación en generación y cada uno de los poseedores añadía algo más de conocimiento para que la siguiente generación supiera un poco más sobre las verdades del mundo.
Hoy en día tenemos el privilegio de acceder a muchas de las cosas que eran consideradas un secreto en el pasado. Estos secretos se nos han otorgado en la forma de cuentos folclóricos, dichos, refranes y conjuros antiguos, cosas que cualquier abuela que se respete sabría y que mantendría en secreto celosamente de las personas comunes. Después de todo, un secreto no es para que lo sepa todo el mundo.
Muchas culturas modernas desprecian las señales y los milagros. Dentro de algunos círculos religiosos, existe el conocimiento general de que los milagros dejaron de existir en los tiempos del Nuevo Testamento. Por lo tanto, los presagios, que son como milagros en ocasiones, han sido relegados a cuentos de viejas y supersticiones.
Se escuchan cuentos y decires de viejas como: nunca pases bajo una escalera, ten cuidado con el gato negro que se cruza en tu camino o que si rompes un espejo tendrás siete años de mala suerte. Incluso llegué a escuchar una vez la recomendación de doblar el dinero hacia uno mismo para que llegue más dinero pronto.
El significado original de estos dichos ha sido olvidado. Podemos especular que, hace siglos, un gato negro se cruzó en el camino de alguien y ocurrió una tragedia en la vida de esa persona. Un lector versado en las señales lo tomó en cuenta y estuvo atento a esa señal otra vez.
Sucedió que ocurrió una situación similar y tuvo resultados parecidos. Así nació una regla. Debes tener cuidado con las reglas, pero debes estar abierto a las interpretaciones y las posibilidades.
Recuerda mantener las opciones y las interpretaciones abiertas y fluidas. Busca una interpretación individual, no un significado que no acapara todo. También debes tener cuidado con las ilusiones. Existe la historia de un antiguo rey griego que iba a entrar en batalla con los persas. Acudió a un templo famoso y le pidió al oráculo una profecía. El oráculo le dijo que si iba a la guerra en contra del rey persa, un gran imperio caería. Estas eran las noticias que estaba esperando. Reunió a su ejército y atacó a los persas. Perdió.
El oráculo había acertado. Un gran imperio había caído, el suyo. Sólo era cuestión de interpretación.
Por lo que sé, algunos presagios negativos incluso se pueden remover o revertir fácilmente. Los siguientes son dos buenos ejemplos de lo que podría representar en esta situación.
Cuando un gato negro se cruza en tu camino, puedes retroceder y tomar otro camino. Por supuesto, también ocurre que algunos gatos negros simplemente corren cuando te ven llegar.
También puedes tener gatos negros, ya que se puede decir que sólo cuenta si ves a un gato negro extraño pasar frente a ti.
El segundo ejemplo es cuando rompes un espejo. Sólo es mala suerte si te ves en él, de lo contrario, la puedes evitar.
Así que estarás bien si dejas caer uno y te volteas a otro lado.
Desde el inicio de los tiempos, el hombre siempre ha buscado señales que puedan predecir eventos futuros. De estas señales llegaron las creencias en supersticiones y presagios. El significado de superstición es el uso a ciegas de una forma cuyo significado se ha olvidado. La definición de un presagio es un evento o actividad física rara o extraordinaria utilizando un agente no humano para pronosticar un evento emocional. En pocas palabras, un presagio es algo fuera de lo ordinario que te permite saber algo importante que va a suceder.
Oráculos y augurios
En la actualidad tenemos la física que nos ayuda a interpretar nuestras vidas.
Estas físicas modernas tienen sus raíces que pueden ser rastreadas a los oráculos y los augurios de los tiempos antiguos. Para aquellos que nunca hayan escuchado de un augur, una persona que realiza augurios, podemos decir que un augur era parte de un grupo de antiguos oficiales romanos a cargo de observar e interpretar presagios para guiar los asuntos públicos.
La observación, recolección y estudio de los presagios divinos era una función muy importante en el estado romano. La religión del estado dictaba que los dioses intervenían en los asuntos humanos, y la prueba de esto mismo eran los elaborados procedimientos para interpretar eventos que podrían indicar la voluntad divina. Este argumento fue dicho por Cicerón en su tratado sobre los presagios, De Divinatione. Aunque Cicerón confronta la adivinación en su estudio de la filosofía romana, reconoce que los presagios tendían a ser clasificados de acuerdo con los sacerdotes que los interpretaban. Esto sugiere que estos “elaborados procedimientos” en realidad eran una parte muy importante de la devoción a los dioses, una forma que asumía que los presagios eran, de hecho, sancionados por los dioses.
Por ejemplo, la noche antes de que César fuera asesinado hubo una cantidad inusual de visiones que se pueden interpretar como presagios.
Hubo cosas como meteoritos, terribles tormentas y buitres en donde no debería haberlos, lo que significa para él los conocedores que algo grande estaba a punto de ocurrir. Estar atento a los idus de marzo.
Los diferentes tipos de mensajes de los dioses consistían en auspicios, que eran una forma de adivinación utilizada para consultar la opinión de los dioses antes de una nueva empresa. Estos serán: el augurio romano, el estudio de las actividades de las aves y la extispicina, el estudio de las entrañas de los animales, por lo general el hígado y la vesícula biliar de las ovejas. Por suerte, esta forma de adivinación ya no es popular en nuestros tiempos modernos.
Los prodigios eran señales, eventos sobrenaturales y manifestaciones de lo paranormal que eran reportados al senado y recolectados cuidadosamente en listas cada año, de acuerdo con un conjunto específico de procedimientos. Eran mensajes no solicitados de los dioses y por lo tanto era algo muy importante, que solían ser una advertencia o la expresión de los placeres divinos.
Los presagios eran sueños y profecías espontáneas que solían referirse a una acción específica o persona.
Los presagios, a diferencia de los auspicios, no eran simples mensajes que establecían la voluntad de los dioses respecto a un tema en particular, sino que eran vistazos espontáneos hacia el futuro. Solían proporcionar detalles sobre el destino, por lo general en una manera muy romana de que cada quien cumplirá su destino, es decir, de ser condenado.
Según los griegos
De la antigua Grecia, aprendimos de Sócrates en las lecciones de platón: “ me has escuchado hablar en diversos momentos y en diversos lugares de un oráculo o de una señal que llega a mí. Esta señal, que es como una voz, el primero comenzó a llegar a mí cuando era un niño. Siempre me advierte, pero nunca me ordena hacer algo que voy a hacer”.
Los griegos tomaban la voluntad de los dioses con una gran consideración. Conscientemente utilizaban el entendimiento de un poder más grande, a veces llamado destino, incluso a la hora de votar. Los antiguos griegos amaban los concursos de todo tipo. En sus concursos teatrales, los cuales duraban por cuatro días, incluían una forma única para que los dioses votaran. Tomaban la mitad de las papeletas de votación y las arrojaban al aire.
El destino, la casualidad o la voluntad de los dioses, lo que quieras pensar, hablaba de esta manera. Imagina lo que sería de las elecciones modernas si las hiciéramos de esa forma.
Una teoría china sobre los portentos
Se cree que Tung Chung-shu vivió en antigua china alrededor del 179 al 104 a.C. Él pasó una gran parte de su vida escribiendo sus observaciones respecto a las señales y los portentos. El título de su trabajo terminado, del cual proviene la siguiente selección, se traduce como: El gran significado de los anales de la primavera y el otoño.
“Las criaturas del Cielo y de la tierra a veces manifiestan cambios inusuales y esto se llaman maravillas. Los menores son llamados portentos ominosos. Los portentos siempre vienen primero y los siguen las maravillas. Los portentos son advertencias del Cielo, las maravillas son amenazas del Cielo. El Cielo primero manda advertencias y, si los hombres no entienden, entonces manda maravillas para sorprenderlos. Eso es lo que dice el Libro de las Odas cuando dice: ‘¡Temblamos ante la maravilla y el miedo del Cielo!’”.
“El génesis de tales portentos y maravillas es un resultado directo de los errores en el estado. Cuando la primera indicación de error comienza a aparecer en el estado, el Cielo manda portentos ominosos y calamidades para advertir a los hombres y anunciar el hecho. Si, a pesar de estas advertencias y anuncios, el hombre no se da cuenta de lo que ha hecho mal, entonces el Cielo manda prodigios y maravillas para aterrarlo. Si, después de estos terrores, los hombres siguen sin conocer el miedo o la sorpresa, entonces la calamidad y la desgracia los visitará. A partir de esto podemos ver que la voluntad del Cielo es benevolente, ya que no tiene deseo de atrapar o traicionar a la humanidad”.
“Si examinamos estas maravillas y portentos con mucho cuidado, podemos discernir la voluntad del Cielo. La voluntad del Cielo desea que hagamos ciertas cosas y que no hagamos otras. Respecto a las cosas que el Cielo desea y las que no, si un hombre busca dentro de sí mismo, seguramente encontrará advertencias de ellas en su propio corazón y, si pone atención en los asuntos diarios, encontrada verificación de esas advertencias en el estado”.
“Por lo tanto podemos discernir la voluntad del Cielo en estos portentos y maravillas. No debemos odiar estas señales, sino estar maravillados con ellas, considerando que el Cielo desea que reparemos nuestras faltas y nos salvemos de nuestros errores. Por lo que se requiere este camino para advertirnos”.
La lectura de las señales para interpretar los eventos futuros es parte del legado de la humanidad. Si hay algo que nos conecta a todos, es el deseo de saber el futuro. Cada sociedad ha desarrollado sus propios métodos únicos, pero mirando más de cerca, podemos ver que todos estos métodos tienen una comunalidad subyacente.
La aparición de un faisán blanco
En el Japón antiguo, el emperador decía: “cuando un sabio gobernante aparece en el mundo y gobierna el imperio, el Cielo es sensible a él y manifiesta presagios favorables. En los tiempos antiguos, durante el reinado de Ch’engwang de la dinastía Chou, un gobernador de la tierra occidental (China), y una vez más en los tiempos de Ming Ti de la dinastía Han, se vieron faisanes blancos”.
“En nuestra tierra de Japón, durante el reinado del emperador Homuda, un cuervo blanco hizo su nido en el Palacio.
