Mariposas de Oriente - Rubén Hugo Carballo - E-Book

Mariposas de Oriente E-Book

Rubén Hugo Carballo

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Beschreibung

Mariposas de Oriente es una obra literaria que explora de manera profunda y conmovedora los temas del amor, la comunidad y la comprensión humana. A través de una exquisita colección de poesías y cuentos, el libro revela las experiencias de vida. La poesía se entrelaza con la narrativa para pintar un cuadro vívido de la condición humana, explorando temas universales como el amor, la pérdida, la esperanza y la redención. Las mariposas, como símbolo recurrente, representan la belleza efímera de la vida y la constante transformación que experimentamos a lo largo de nuestras vidas. Este libro no solo es una celebración de la riqueza de las experiencias humanas, sino también un homenaje a la sabiduría acumulada con el paso del tiempo. A través de sus páginas, los lectores son transportados a un viaje emocional y espiritual, donde cada palabra y verso resuena con profundidad y significado.

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Seitenzahl: 77

Veröffentlichungsjahr: 2024

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Rubén Hugo Carballo

Mariposas de Oriente

Poesías y cuentos

Créditos

Carballo, Ruben Hugo Mariposas de Oriente /

Ruben Hugo Carballo. - 1a ed -

Ciudad Autónoma de Buenos Aires :

Abrapalabra Editorial, 2024.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-631-6594-13-6

1. Poesía. 2. Cuentos. I. Título.

CDD A860

Coordinación y producción:

Helena Maso Baldi

Primera edición: abril 2024

Abrapalabra editorial

Suipacha 745, CP 1008

Ciudad de Buenos Aires

E-mail: [email protected]

www.abrapalabraeditorial.com

ISBN 978-631-6594-13-6

Hecho el depósito que indica la ley 11.723

Hecho en Argentina

A mis silencios, que me han hincado sus almas

Prólogo

Amor, comunidad, comprensión de sí y de otros, análisis sutiles de las relaciones con dioses, el cosmos e interpelaciones a las acciones de los hombres y sus consecuencias por omisiones.

Todo desde la visión de un hombre adulto mayor, que acaricia a la muerte, y que ha amado y vivenciado de niño, adolescente y adulto.

Poesías de existencias y Cuentos de circunstancias, exponen el carácter de Mariposas de Oriente.

Rubén Hugo Carballo

Poesías

Abrigo

Qué puedo describir de mi vida que no intuyas.

Transitar este sendero con lágrimas que acarician, es de pocos…

Sonrisas emergen cuales tallos que al amanecer florecen,

más savias delicadas serenan tales renacimientos.

Ojos de atardecer tenuemente gris,

velo sosegado que disimula estrellas perennes en tus sueños…

Aquí está, donde mí, tu abrigo.

Soy

Angustias mías descansan en tu regazo

Silencios contienen…

Dedos trémulos acarician mis ojos

Tu mirada cobija mis ansias…

Sólo soy aquel que te ama

Ansias

Caricia de caricia

Pétalo de pétalo

Rocío de rocío

¡Ansias de ansiarte ansío!

Poemas

Sueña penas

Llora ausencias

Rocía silencios

Escribe poemas

Amanece alma

No amanece hoy tu alma

ungida de pena y rabia.

Sólo un vestigio yace en perdurable espera

Infinitos dolores saben a uno.

Desapacibles palabras claman llantos

Una es la vida, incompleta de todo.

Lucharás vanamente sin redimir el pasado...

Silentes lágrimas, sin embargo, un espíritu acoge

Conoce de sus dolores y del tuyo propio.

Te ampara en dulces abrazos tibios, que sabe que tu alma anhela.

Ya no juzga. Ni se juzga.

Estéril es evocar lo irrepetible.

Descansa... Contempla... Proyecta el devenir.

Sólo esto nos resta.

Humedece con rocíos del alma tu memoria...

Más, entorna ya tus ojos.

Que los dorsos de tus manos, impregnadas de dolor, giren sobre sí.

Tomarás mansamente las de tus hijos y nietos amados.

Emprenderás entonces el sendero hacia el tibio sol de un nuevo amanecer.

Ya no sola...

Un espíritu piadoso sembrará a tus pasos pétalos de sueños...

Ve... Camina...

Atardecer

No es poco.

Invierto la mirada…

Atrás dejo mis anhelos no logrados

El dolor de las ausencias

La desidia de los tiempos ignorados.

La sinrazón de soberbias certezas

El temor al fracaso inmanente

El vacío de amores no correspondidos

La angustia por aquellos desechados…

Los miedos de asunción de mí

Las afirmaciones de los deseos

El reconocimiento…

El desconocer y el relativo saber

La ignorancia esclarecedora.

Más, vuelvo mi mirada…

Veo y siento en mi ocaso

anhelos inéditos y posibles.

Presencias soñadas y amadas

Tiempos nuevos por fundar

Certezas sencillas, sin soberbias

Amigables fracasos creativos

La completud de amores renacidos

El recuerdo amoroso de los transitados

Soy, deseo, reconozco, ignoro más…

Atardecer de otoño temprano,

aquí estoy,

vamos…

Descansa

Dolor… Amanece otoño.

Yermas hojas mecen ilusiones, que

caóticas descienden… No sin pausas.

Cobrizos reflejos de soles ignorados

sus perfiles irradian, oscilantes…

Yacen ahora en tibio suelo,

reposan ya, descansan…

Dolor… Amanece mi alma.

Tristeza honda oda mis sueños.

Angustia… No cedes.

Ignorados soles, reflejos cobrizos necesito…

Tenue luz, en suave lecho.

Reposa amor… Descansa.

Lejanías

Desando senderos del alma…

Arribo con tibias manos.

Acarician éstas tu rostro, dulcemente…

Mi piel a tu piel confirma.

Rozan apenas mis labios tus savias infinitas…

Distancia que duele menos…

Atardecer sosegado, sueña…

Noche pequeña, avanza…

No percibe… Siente.

Los silencios no son míos

Esperanza

Horizonte… ¡Detente!

No percibo acercarme

Estremecen mis manos tu desdén

Sólo un poco de piedad, ansío

Más no retornas, aceleras tu destino

Deseos no míos, evocas

Ansías otras manos, soñares nuevos…

Inútil es, no te redimes,

insistes con mi esperanza.

Vanidad vana

Mañana… ¡Sí!

¡Lograré acariciarte!

No… ¡No!

Luego de mis lágrimas silentes

Secas ahora, sin rocíos

Reiniciaré ya por siempre, sosegado, mi camino…

Rubor

Albergo rocío en mis manos.

Mejilla tersa acaricio…

Ya no es mío el rubor.

Sólo aquel que yace en tus ojos.

Espero

Llora mi alma

Cuando te añora.

Más no pena acaece

Sí por ilusorio encuentro

El rocío de tus ojos empaña los míos, espero…

Regocija mi alma, pensarte.

Nos

La casa indaga tu aroma

Naturalezas en verdes asoman con nostalgias

Luces y sombras de hogar vacío de tus risas

Recuerdan tus manos ausentes…

Vuelve a nos… Vuelve…

Aunque no te hayas ido.

Espinas

Duermes amor

Acaso ensueñes rosas…

Más tarde, quizá, les despunten espinas…

Pero, incomparables son

No laceran, no estremecen, no angustian

Éstas sólo acarician

Como tus ojos…

Rosas

Rosas rosa carmesí

En mi lecho, yacen.

Atardeceres fragantes nos cobijan.

Más temprano que tarde

Nuestras noches amanecen...

Sueños inmanentes

Nuestros sentidos claman

Beso tus besos

Más tus ojos espejos son de mi alma.

Vuelvo a mí en infinitos universos

Singulares, estremecedores

En todos ellos, tus rosas rosa carmesí

se inquietan, inhiestas

Acaricio sus pétalos, beso sus pliegues

Y tu alma...

Humedezco su savia.

Encuentro tu mirada…

La paz es

Sentir

Ver, a través de lágrimas sosegadas

El candor de nuestras almas

Reflejadas en infinitos ojos

Tal eco interminable…

Esos instantes, calmos, sublimes, piadosos

Se multiplicarán mil de mil veces.

Sonreiremos entonces, y se abrirán a nuestros pasos senderos tapizados de pétalos de rosas silvestres.

Y se elevarán infinitas mariposas multicolores que anunciarán las buenas nuevas al promisorio cosmos...

Seremos paz.

RosasRojoCarmesí

Tenue rocío inmanente

Pétalos desean, en silencio

Que el sol naciente acaricie su arrobo

Anhelan ellos, miradas complacientes

Quizás, incipientes lágrimas añoren

Horas de trémulos pimpollos

Somos savias, energías en el tiempo…

Vientos nos han mecido.

Tormentas inevitables, heridas provocaron

Como toda vida, renacemos en dolor

Devenimos en atardeceres gozosos.

Soñamos en silencios…

Nuestras almas claman sosiego

Reposar en tallos ágiles

con espinas incipientes…

Amor sin dolor, no debe ser nuestro designio

Sangre, lágrimas, rubor, caricia de labios

Deseo…

Destino

Si pudiera amarte más…

No soñaría

Desearía menos

Imaginaría estrellas

Constelaciones diseñaría

Pintaría amaneceres verdeazulados

Poemas en el mar escribiría

Mis manos modelarían rosas sin espinas…

Luego evocaría, a horcajadas de un hermoso roble

Lo singular de mi destino…

Uno en Todos

Bramen tormentas sobre agitadas aguas Más nunca alterarán marinas profundidades

Que rayos penetren yermos y devastados suelos Y surquen con decisión inopinada

Inseminen mieses de futuros extraños

El sol no se reconoce. Es ya... Otro será al instante, renovado... Presiente, inconsciente, su muerte... Insiste en renacimientos que asume perpetuos... Serán finitos...Persiste...

Muden mares y tierras... Son y están, ahora... Quizá mañana, recuerden ayeres ...

El hombre ansía, desespera y espera... La mujer, además, sangra en vidas...

Útiles fracasos corroen sueños de antaño... Más parimos espejismos nuevos... Renovados, tal cual sol reflejados...

Somos si renacemos, con llantos varios... Sólo con tales lágrimas dejaremos la conmiseración de lado... En cuanto a los otros...

Tales somos...

Uno en todos...

Florecen de noche

Esta rosa peculiar florece de noche. Tenues aromas liberan, rosazulada, tus pétalos. Anhelan vientos de suspiros.

Rocíos de amaneceres de invierno.

Universales estrellas florecen también de noche. Con irradiación de años...

Perseverantes, encuentran a su paso múltiples espejos. No se reflejan ellas, sólo su irradación...

Florecen sombras de noche. Multiformes, no con angustias. Ignoran ser sujetos, objetos, sueños... Acompañan, definen contornos.

Mudan de sitio, desaparecen...

Más no del pensamiento... No del inconsciente. No penan por ser sólo con luz...

Amores florecen también de noche. Trémulas manos acarician espinas... Llantos consagrados, a veces, confirman vidas. Angustias, sólo con lágrimas de esencias yermas... Sonrisas cómplices avalan existencias. Amor... Pétalos... Espinas... Más amor y vida.

Un alma, en particular, florece también de noche. Ingentes utopías se mecen en sus desandados caminos... Reveladas verdades le son propias. Senderos con tenue luz de estrellas, abrazan sus deseos... Entrañables sangres definen sus sueños.

Rosazulada… Tus pétalos derivan en susurros. Los suyos, se enarbolan al viento...

Exclamen sus nombres dioses

Exclamen sus nombres dioses...

No teman de sus faltas...

Desanden sus caminos de congojas...

Transiten universos no asumidos...

Sueñen soles nuevos que sonrojen vuestros rostros...

Lloren aquello que omitieron...

Amanecen universos... Dioses...

Amen como no supieron...

Abracen con almas plenas…

Acaricien como mareas suaves...

Besen como tenues brisas...

Dioses... Reflejen sus rostros en sus ojos…

E imploren por sus angustias...

Y sonrían por sus anhelos...

Que pétalos de rosas silvestres entibien andares nuevos...

Y justos…

Tus silencios amigo, necesito

Que tus silencios permitan expresar mis íntimas sensaciones

Los desgarradores dolores atenazados en mi alma.

Llorar desde mi inconsciencia

Gritar las faltas precipitadas…

Exponer mis imprudencias aciagas

Verme exánime, con ojos ciegos de otros

Implorar por voces rotas, sin espejos ni ecos

Me duele mi duelo, sin rocío de atardecer

Amigo... Necesito tus silencios

SéNoSéNo

Sé de tus senderos postergados

No sin fecundos pensamientos

Sé que floreces en transcursos

No en arribos complacientes

Sé que amas tus sangres

No sin antes prodigar las propias

Sé que aún sin vida, vivirás…

No evoco sombras sin sol

Sé del abismo tierno de tus ojos

No reconozco imágenes sin tiempo

Sé qué en ellos, el reflejo de mi alma anidas

No los cierres, sólo entórnalos…

Sé que mis sentidos anhelantes