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Mi hermosa dama es una inspiración sumamente muy animada por un sinnúmero de fragmentos poéticos, de líricas sentimentales, de dieciséis paradisíacos acrósticos y de diferentes ilustraciones llenas de muchas bendiciones que regocijan al poeta en la frágil aurora donde él se nutre de pedacitos de dicha, de amor y de vigor. A través de cada poesía, percibe a una mujer como una delirante enamorada de la vida, en cada línea la distingue como una delicia que acaricia el alma, mientras que el verso lo define a él como un bohemio apasionado, de letras y palabras que logra conquistar un corazón. Mi hermosa dama, aquí el poeta la muestra preciosa, a través de donaires y encantos que se ajustan a la esencia de su gracia y preciosidad. "Contemplo la hermosura de tu belleza, matizada en una lámina pintada de cereza".
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Seitenzahl: 77
Veröffentlichungsjahr: 2022
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© Derechos de edición reservados.
Letrame Editorial.
www.Letrame.com
© Andrés Angulo Minota
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Diseño de edición: Letrame Editorial.
Maquetación: Juan Muñoz
Diseño de portada: Rubén García
Supervisión de corrección: Ana Castañeda
ISBN: 978-84-1114-347-9
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Mi hermosa dama, hoy permítame tocarla
con unas frágiles palabras quiero besarla
Con esta inspiración sumergida de rumor
increíble, con un perfume bañado en amor
con perfecta gracia, gran derroche y humor
con delicadeza le ofreceré mi tierno temor
Le daré mis caricias, mi sonrisa y ambición
le brindaré unas letras de gran distinción
Con unos fragmentos persigo conquistarla
llenar sus ojos cristalinos de mucho primor,
besar con palabras de poesía su leal noción
Le cuento que me dicen el poeta enamorado
por eso hice un libro que me ha conquistado
Con letras locas y delirantes lo he armado
para reconquistar la dama que he dibujado
con matices de cariño y amor lo he forrado
aunque no se ha dado cuenta la he grabado
A placer con una poesía tierna la he besado
con ilustres expresiones la he conquistado
Su corazón con sutileza lo he armonizado,
con mucho delirio, cada segundo he mirado
y su sonrisa suavemente me ha acariciado
Dedicado
Especialmente para Ti
Para mi espléndida poesía y mi dulce tesoro
mi Dios la cuida y yo en mi alma la atesoro
La miré en la iglesia entonando lindo coro
un domingo, tan gris y oscuro me enamoro
aquel día mi espíritu estaba con deterioro
con aquel cántico se encendió como fósforo
La hermandad también y de lleno el aforo
día a día le escribo que la amo y la adoro
A la dama hermosa que por años más añoro
por ella domingo a domingo siempre le oro
pido que Dios la bendiga y le quite el lloro
Eres tú, la más hermosa de mis preciadas poesías
la dama que llena mi corazón de bellas melodías
HOY FALTAS TÚ
En este maravilloso día este globo
terráqueo amaneció con la ausencia de un
lucero en su corte celestial, porque falta la
estrella más bella, la más hermosa de este
planeta, sencillamente hoy faltas tú.
Hoy los muros de mi amable morada están
colmados de tus agradables poesías, pues te
he retratado en cada verso todos estos días.
En cada línea, en cada estrofa, en cada
fragmento surca un hálito de tu esencia
para que no sufra mucho una parte de mi
ser del éxodo de tu espectacular presencia.
Pero no encaja me hacen falta nuestros
imprudentes encuentros, nuestras lunáticas
charlas, nuestras locas carcajadas.
Nuestros alocados abrazos, nuestros
vehementes besos, nuestros lúcidos ocasos,
nuestras penetrantes miradas, hoy me
haces falta, tú y exclusivamente tú.
Pero ya no existes a causa de un virus
mortal que ha hecho que el planeta se
inmovilizara, naciones sus fronteras
sellaron, ha hecho que se posterguen los
éxodos, los actos ceremoniales y a causa de
aquel contagio también navegaron al
infinito todas tus bellas estrofas y todas tus
poesías plagadas de cariño interminable,
de amor propio y de mucha espontaneidad.
El brillo lentamente se apagó, el arcoíris
con tenacidad desapareció, ya no observo
las muchas voces murmurar, jóvenes
caminando por las calles sin parar, los
niños en los parques divirtiéndose, los
enamorados dejándose abrazar y besar.
Hoy faltas tú, la claridad del alba está
lloriqueando, mi cuerpo afligido y mi alma
de verdad se encuentra apenada, herida
paulatinamente se encuentra demasiado
solloza suspirando tu preciada ausencia.
Mis susurros se acoplan al instante,
encerrados están en este departamento
porque hoy me hacen falta tus delirantes
pero presumidas y divertidas líricas.
Estás en mi mente, como un pensamiento
firme y a la vez ausente, también están tus
besos en mis labios aun cuando no los
habías besado, estás vigente en mi corazón
aun cuando no lo habías conquistado.
Ahora las calles lucen vacías, los días se
vuelven eternos y algo grises, los hogares se
vuelven en dulces distracciones colmadas de
distintas melodías.
Un letal virus emergió, una cuarentena
surgió, el tiempo se paralizó, un
confinamiento germinó, la economía
descendió, el amor menguó, el mundo
empobreció y mi corazón de luto se atascó.
Muchos se fueron dejando un amargo sabor
hasta tú te fuiste hoy por tal motivo te echo
de menos, mi anhelada inspiración, mi
hermoso susurro, mi pedacito de cielo.
Así como todos los espíritus que
armonizaron contigo, te echa de menos
cada corazón que te amaba con tanta
pasión, te quería con tanta dulzura, te
dibujaban de distintas tonalidades con
lindísimos matices.
HOY QUIERO
Acariciar ligeramente con las yemas de mis
dedos el contorno de tu espléndido ser,
reírme contigo de algo fascinante y cada
instante con la sutileza de unas palabras
abrazarte y amarte muy delicadamente.
Hoy quiero, tus preciados luceros mirar y
juntos el infinito de los cielos contemplar,
contigo minuto a minuto conversar de algo
profundo e interesante en cada bello lugar.
Lentamente escucharte con bellas letras de
sutileza muy sutilmente para cada segundo
besarte y muy celosamente solamente a ti
contemplarte; sentir en mis manos la
hermosura de tu esencia con muchísima
ternura, estrecharte dulcemente para
respirar tu agradable y mágica frescura.
Hoy quiero robar el néctar de tus últimos
suspiros robados por la ligera brisa, rozar
la belleza de tu piel exquisitamente tenerte
segundo a segundo continuamente, con
mucha delicadeza anhelo ilustrarme en el
brillo de tus bellos luceros.
Teñir unos versos con los matices de tu
hermoso lienzo, hurtar tus preciados
pensamientos y encontrarme en cada uno
de tus sueños, suspirar que mis ojos,
segundo a segundo se llenen de tu
penetrante destello.
Hoy quiero que me hables con palabras de
poesías, con letras tan amables llenas de
muchas alegrías, solo tú me dedicas
geniales melodías, cada noche y todos los
maravillosos días.
Mirar tus pequeños ojos achinados, tan
hermosos percibiendo el resplandor del sol,
la luna y los cielos, mi bello girasol.
Hoy quiero tocar con la yema de mis dedos
el perfil de tu nariz, ya que la noto tan
perfecta como el inmenso firmamento.
Tener muchas ganas de que me dejes tu leal
poesía en mis delicados labios.
Hoy quiero que la esencia de mi alma se
colme de tu placentera fragancia, ser tu
primer pensamiento, en la dócil alborada
al instante que te pienso.
Que el sol sonría a través de tus hermosos
ojos, observando el nacimiento una vez más
de la primavera y admirando la
majestuosidad del magnífico firmamento.
Hoy quiero que en tus
lindos luceros fluya
un manantial de
vida, un torbellino
de emociones, una
fiesta de latidos
donde bailan tus
sentidos y un jardín
sembrado sobre tu
alma donde nunca
deje de florecer la
esperanza, renovar
muchas bendiciones.
GUAPETONA
¿Dónde te encuentro, mi dama guapetona?
Sonriendo esos labios a caramelo, donde
fluye la agraciada poesía y el hermosísimo
verso que me enamora.
¿Dónde está la sutileza de tu agraciado y
lindo corazón que me tiene enamorado?
Acariciando lo espléndido de la creación
con esos interminables sentimientos que
iluminan cada travieso pensamiento.
Guapetona, eres demasiado inigualable,
una bella bendición y una hermosa dama
de ferviente inspiración que refleja siempre
detenidamente una infinidad de relatos,
para cristalizarlos en las láminas del
tiempo, haciendo siempre de un minuto,
un momento muy especial y maravilloso.
Eres un sutil delirio, que paraliza al
mundo con su increíble horizonte, empañas
con tu dulce delicia cada hermosa mirada.
Tu sonrisa es tan inverosímil y demasiado
hermosa como increíblemente, lo eres tú.
El contorno de tus gestos está dotado de
hermosura, como tus graciosos pucheros
que emergen con el caminar del tiempo.
El tono de tu piel es un exquisito paladar,
un encanto que me deja sin aliento, sin
enfoque y dialecto el cual puedo disfrutar.
Con tu boca has roba-do el dulce sabor de
los labios de color ro-sado, de un poeta
enamorado.
Te observo conquista-da, tan magnífica y
llena de luminiscen-cia, maravillosa y a la
vez apacible.
Te imagino y mi limi-tada vista se dispersa
en tu presencia y por un efímero momento
me derrocho solamen-te en ti.
Sueñas y aprecio tu hálito adyacente a mí,
descubro tu rostro, mis manos te abrazan.
Tan amorosa y cariñosa, tan graciosa,
virtuosa y también misericordiosa.
El resplandor del alba se conecta con tu
alma, tan amable que me llena de calma.
Eres una bella obra de arte, que
