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Este libro habla de dolor. De un dolor que se arrastra reptil desde la piel y que penetra hasta el mismo corazón. Nadie sabe cómo llegó hasta aquí, pero es. Es el dolor de la violencia calada hasta en los huesos en la historia de todas nosotras, y es herencia familiar. Para poder hacer frente a la violencia y explorar los senderos del amor, tenemos que atrevernos a desentramar nuestras propias historias; deshacer los nudos que se tejieron desde la violencia oculta a nuestras ancestras de nuestros ancestros. Este libro es otra posible versión de la historia para mí, las mías y los míos; para ti, los tuyos y las tuyas. La cara B de la luna, Lilith, la abuela que se apunta a clases de teatro y aquagym cuando su marido maltratador muere...
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Seitenzahl: 34
Veröffentlichungsjahr: 2022
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MORDIENDOLA VERDAD
MORDIENDOLA VERDAD
Alba. G
© del texto: Alba. G
© diseño de cubierta: Equipo Mirahadas
© corrección del texto: Equipo Mirahadas
© de esta edición:
Editorial Mirahadas, 2022
Avda. San Francisco Javier, 9, P 6ª, 24 Edificio SEVILLA 2,
41018 Sevilla
Tlfns: 912.665.684
www.mirahadas.com
Primera edición: enero, 2022
ISBN: 978-84-19106-28-5Producción del ePub: booqlab
«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o scanear algún fragmento de esta obra»
Dedicatoria
Prólogo a mí misma
Mordiendo la verdad
El tejido
El hueso
El órgano
Epílogo: El poder de lo grande
Este libro está especialmente dedicado y agradecido a todas y cada una de las personas que participaron en la campaña de Verkami, de enero y febrero de 2021, y que permitieron que este proyecto saliera adelante con tanta generosidad y fe.
Gracias a Etna, una de las mayores viajeras aventureras de cortas y largas distancias que conozco. Gracias por tu mirada, por tu entrega, por tu respeto y por haber encendido en mí esa chispa que tan atinadamente nos permitimos mantener viva, «tes rêves sont a moi».
Gracias a mi maravillosa compañera Lisi, tan valiente y libre. Por estar disponible en tantos momentos de esta importante etapa. Te quiero.
Gracias también a mi familia, a toda ella, por haberme hecho la vida llena de cosas interesantes que contar.
Especialmente, gracias a mis dos abuelas: Margarita y Esperanza.
Gracias a la Forcada,
la Forcá, mi montaña
protectora,
por recordarme
a diario quién soy.
Gracias a la vida,
que sigue.
TIRAR DEL HILO PARA DESENMASCARAR LO TERRIBLE
Recuerdo estar viendo de pequeña la película Pesadilla antes de Navidad.
Y recuerdo también una escena que me quedó grabada no, grabadísima. En la que el villano de la peli, hecho como de malla o saco de patatas y que se llama Mr. Uggie Boggie, en plena huida, cuando parece que se va a librar del castigo divino del protagonista por haber sido muy malo, haber secuestrado a Santa Claus y haber intentado robar la Navidad, de repente se enreda en una máquina con uno de los hilos de su piel —saco de patatas—. Entonces, en un segundo, toda su piel se desteje y de debajo comienzan a aflorar y emerger bichos. Entendí enseguida que ese era el mensaje que me tenía guardado esa película, lo supe de inmediato. No es que él fuera malo, ni siquiera eso era lo importante. Lo que a mí me atormentaba era saber si en algún momento Mr. Uggie Boggie fue un ente en sí mismo, más allá de sus bichos; si fue que un día llegaron los bichos y se fueron acomodando hasta hacer de él un ente-bicho.
Lo que intuía de canija, ahora lo sé: los bichos de Mr. Uggie Boggie no son una ficción, están por todos lados; se te meten en el cuerpo y te van comiendo. Adoptan tu forma y puedes pasar inadvertida a la vida si la dedicas a no engancharte ni a enredarte en nada, ni con nadie.
Pero, claro, hay personas que sabemos que no hemos venido aquí para eso. Entonces un día te quedas enganchada con algo (o con alguien, repito) y tu falsa piel se desteje también en un segundo y empiezan a salirte del interior tus bichos, todos tus bichos, tantos bichos que realmente te preguntas si queda algo de ti o si se lo han comido todo. Porque no sabes cuánto tiempo llevan ahí, ni si te han comido entera o existe un requexu1 intocable, un punto de partida desde donde poder salvarte de ser devorada por la podredumbre.
Voy a jugármela y a decir que hay tres tipos de personas en la vida:
1. Las que no tiran del hilo: estas generalmente no suelen tirar de nada, más bien te lo tiran todo; a esas no las queremos demasiado cerca.
Luego están las que se han enganchado en algún lado por ahí, sin esperarlo para nada. Aquí podremos encontrar dos tipos:
