Erhalten Sie Zugang zu diesem und mehr als 300000 Büchern ab EUR 5,99 monatlich.
La poesía es la reina de las artes, afirmó Cervantes en el Quijote, y todas las otras artes deberían servirla, agrega. ¿Por qué se ha presentado ante mí esta sentencia magnífica? Creo que era inevitable que leyendo este libro de Ronald Kauffmann se alzara un imán gigantesco que traspasó el tiempo y el espacio para detenerse en esta obra que el lector podrá aquilatar y disfrutar con todos los sentidos. Es visible reconocer que este no es un libro que se haya escrito en un año o dos, es una obra que se ha ido escribiendo a través de una vida entera, si no en papel, en la mente del poeta que lo observa y lo siente todo con intensidad. En estos poemas nos encontramos entre piedras, desiertos, horizontes, fronteras, mujeres amadas, aguas, lagunas, ríos y mares, sobre todo mares, porque enfrentar el mar requiere coraje; el mar es un espacio donde hay olas que se doblan y golpean las rocas, el agua fundacional de la reminiscencia amniótica: cómo no escuchar/ la conversación de los ríos/ que entran al vientre del mar. Sobresaliente es el ritmo persistente de la vida y de todo lo vivo, así como la fluidez eufónica y la palabra justa. Por otra parte, observamos la sólida voluntad de la síntesis en su máxima expresión. Nada falta ni sobra, hay mesura contra los excesos en el despliegue de la palabra poética. En este libro, Ronald Kauffmann apunta certero al verbo productor de escenas e imágenes que pasan directamente al motor sensible del lector. Teresa Calderón.
Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:
Seitenzahl: 56
Veröffentlichungsjahr: 2022
Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:
RONALD KAUFFMANN
Permanencias
Santiago, Chile: Catalonia, 2022
206 p.; 15 x 23 cm
ISBN: 978-956-324-966-8
ISBN digital: 978-956-324-983-5
POESÍA CHILENA
CH861
Diseño de portada: Amalia Ruiz Jeria, sobre una idea de Florencia Kauffmann
Diagramación interior: Amalia Ruiz Jeria
Dirección editorial: Arturo Infante Reñasco
Diagramación digital: ebooks Patagonia
www.ebookspatagonia.com
Editorial Catalonia apoya la protección del derecho de autor y el copyright, ya que estimulan la creación y la diversidad en el ámbito de las ideas y el conocimiento, y son una manifestación de la libertad de expresión. Gracias por comprar una edición autorizada de este libro y por respetar el derecho de autor y copyright, al no reproducir, escanear ni distribuir ninguna parte de esta obra por ningún medio sin permiso. Al hacerlo ayuda a los autores y permite que se continúen publicando los libros de su interés. Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, en todo o en parte, ni registrada o transmitida por sistema alguno de recuperación de información. Si necesita hacerlo, tome contacto con Editorial Catalonia o con SADEL (Sociedad de Derechos de las Letras de Chile, http://www.sadel.cl).
ISBN: 978-956-324-966-8
ISBN digital: 978-956-324-983-5
Registro de propiedad intelectual: 2021-A-11491
Ronald Kauffmann
© Editorial Catalonia Ltda., 2022
Santa Isabel 1235, Providencia
Santiago de Chile
www.catalonia.cl - @catalonialibros
ÍNDICE
Prólogo
Sueño mares, soy desiertos
Rueda metal rueda
Habitaciones
Vivencias y ficciones
Nudos de continuidad
A partir del tiempo
Camino piedras
Espacios en silencio
PRÓLOGO
Palabras para saludar a la poesía
La poesía es la reina de las artes, afirmó Cervantes en el Quijote, y todas las otras artes deberían servirla, agrega. ¿Por qué se ha presentado ante mí esta sentencia magnífica? Creo que era inevitable que leyendo este libro de Ronald Kauffmann se alzara un imán gigantesco que traspasó el tiempo y el espacio para detenerse en esta obra que el lector podrá aquilatar y disfrutar con todos los sentidos. Permanencias está dividido en ocho partes: Sueño mares, soy desiertos, Rueda metal rueda, Habitaciones, Vivencias y ficciones, Nudos de continuidad, A partir del tiempo, Camino piedras y Espacios en silencio, cada una de ellas con sus respectivos epígrafes que dialogan con los poemas que componen las partes/capítulos.
Es visible reconocer que este no es libro que se haya escrito en un año o dos, es una obra que se ha ido escribiendo a través de una vida entera, si no en papel, en la mente del poeta que lo observa y lo siente todo con intensidad. Su poesía es diversa, lo que le hace muy bien a un libro y se reconocen ciertos guiños surrealistas: Algunas gaviotas de lluvia/ desean abrir los paraguas/ al momento de su vuelo/ (…) ojalá que nadie las reconozca… y se establecen brújulas para guiar al navegante lector en los diversos caminos que van desde lo terreno a los grandes misterios de la vida y la muerte. Aquí la mirada se yergue sobre el paisaje natural y el paisaje humano en toda su extensión.
En estos poemas nos encontramos entre piedras, desiertos, horizontes, fronteras, amadas, aguas, lagunas, ríos y mares, sobre todo mares, porque enfrentar el mar requiere coraje; el mar es un espacio donde hay olas que se doblan y golpean las rocas, el agua fundacional de la reminiscencia amniótica: cómo no escuchar/ la conversación de los ríos/ que entran al vientre del mar.
Me parece importante destacar que el poeta ha optado formalmente por la no puntuación, lo que opera como metáfora de una larga y gruesa cadena que se encadena al universo como una forma de no perder nada de lo que se ha visto, vivido, soñado, imaginado, amado, pero sobre todo creado en cada verso: me aterra desde adentro/ la sensación que no lo he visto todo/ que no lo he tocado todo/ tantos ánimos pendientes…
Sobresaliente es el ritmo persistente de la vida y de todo lo vivo, así como la fluidez eufónica y la palabra justa, Por otra parte, observamos la sólida voluntad de la síntesis en su máxima expresión. Nada falta ni sobra, hay mesura contra los excesos en el despliegue de la palabra poética. Hay poemas sobrecogedores como Adiós: Te fuiste tan lejos/ tan lejos del mar/ tan dentro de mí.
En este libro, Ronald Kauffmann apunta certero al verbo productor de escenas e imágenes que pasan directamente al motor sensible del lector. Una obra que dará que hablar. Me tomo la libertad de terminar compartiendo un poema que da muchas vueltas por mi cabeza y mi corazón, y creo que será significativo para todos quienes tengan la fortuna de leer Permanencias, en su acto cumplido de quedar grabado para siempre en la palabra.
Preludio
Si poseo el horizonte y los desiertos
si te muestro donde se conjugan los mares
¿me darás la libertadpara desarmar esas fronteras?
si fuera así
en el lugar de tu repososoñaré retraídoreiré indulgentequizá podría escribir nuestro relato
pero es imposible empezar de nuevo.
Es cierto y repito con dolor “es imposible empezar de nuevo”.
TERESA CALDERÓN
ES PARTE DE TI
toma este papel
apenas
déjalo crujir
que se escuche
en el centro
del mar
una locomotora
arranca olas
agita brazos
entra en escena
de sola matriz
nace el desierto
ruedan dedos
en lo viviente
quieren tocar
ficciones
quien
habita nudos
sin leyenda
continúa
al interior
del fuego
quien
enciende velas
como espacios
deja
silencios
las piedras
buscan
posiciones
acurrucadas
en incómodas
permanencias
A MARÍA TERESA
Gracias
por subir a esos lugares
donde yo solo
no habría llegado
por respetar la puerta cerrada
y después con fuerza
sacarme del encierro
por esperar
cuando preguntas:
“¿en qué piensas?”
y desde mis silencios
no sé qué responder
por arrancar los guantes
de mis manos
ahí adentro mis dedos
no podían volar
SUEÑO MARES, SOY DESIERTOS
La palidez del día es levemente dorada
Fernando Pessoa
El bosque se precipita cuesta abajo
Friedrich Hölderlin
PRELUDIO
Si poseo el horizonte y los desiertos
si te muestro donde se conjugan los mares
¿me darás la libertad
para desarmar esas fronteras?
si fuera así
en el lugar de tu reposo
soñaré retraído
reiré indulgente
quizá podría escribir nuestro relato
pero es imposible empezar de nuevo
ENCUENTROS
Puedo hablar a dos voces
el recorrido de mis piernas
donde se juntan los desiertos
con el azul de los mares
dejé piedras costrosas
y recibí el golpe de los peces
contengo mi alma dividida
como hace el padre
que abraza a sus hijos
iré a buscarlos a la estación
en el arrastrar lento de sus maletas
tomaré suavemente la manilla
sin el furor de las olas
ni el dolor de la arena en mi cara
desiertos y mares quiero
