2,99 €
En este libro podréis leer algunos de los poemas escritos a lo largo de diferentes etapas de la vida de la autora, precedidos de una pequeña entrada que cuenta las circunstancias en las que lo escribió. De ahí su título "Poemas Contados". El lector conecta así con los versos que se dispone a leer, en un original formato que mezcla prosa y poesía, creando un fino halo de complicidad . Están ordenados en orden cronológico, y van acompañados por ilustraciones de la propia Enma Kent.
Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:
Veröffentlichungsjahr: 2023
A Fernando, por estar y reinventarme
“Hay poesía en cuanto nos damos cuenta de que no poseemos nada.” John Cage
“La poesía es siempre un acto de paz.” Pablo Neruda
Bloqueo
Dejadme recordar
Adolescencia
Todavía
Carmolí
Estío
Huida
Algo muerto
Laguna Negra
Como el mar
Aquellas palabras
Marzo en calma
Herida libre
Adiós
Penúltimos versos de amor I
Penúltimos versos de amor II
Penúltimos versos de amor III
Penúltimos versos de amor IV
Penúltimos versos de amor V
Allá por el 2004 quise volver a escribir. Desde pequeña lo hacía, aunque de esa época no guardo nada. Recuerdo que mis primeras redacciones en el cole las coleccionaba, hasta que, en un arrebato de preadolescente, las tiré junto a unas muñecas Nancy.
Luego tuve un novio poeta, que con el tiempo llegó a ser escritor cuando nuestras vidas ya no tenían nada que ver, pero reconozco que a mis 15 años afianzó mi interés por la escritura y la poesía. Me escribía poemas de amor y desamor que también guarde un tiempo, hasta que, en otro arrebato (esta vez de despecho), acabaron igualmente en una papelera.
Ahora me arrepiento de no haber conservado todo aquello, pero es lo que hay. Los sentimientos no entienden de razones y mucho menos de previsiones.
Y ahí empezó todo. Un día, poco después de esa ruptura del primer amor, (buen caldo de cultivo para que las musas llamen a tu puerta) me propuse guardar ya “en serio” lo que fuera escribiendo en una carpeta de aquellas azules de gomas.
Lástima que fue una etapa muy corta. Pronto vinieron estudios universitarios donde no usaba un bolígrafo sino era para coger apuntes, el matrimonio, las hijas. Cuando lo intentaba no había manera. Me encontraba ante un bloqueo total, sentía la necesidad de escribir, pero sin poder hilar una frase. A quien le haya ocurrido sabrá sin duda de lo que hablo. Y entonces, en el verano de 2004, decidí plasmar eso mismo en el siguiente poema:
Dibujo a lápiz digital. Enma Kent
