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«Lo soñado, lo público y lo familiar no dejan se cruzarse en estos poemas, con ellos y a través de ellos, Cristian construye una voz bifronte, atravesada por la rabia, la melancolía y el amor. Rabia contra los sitios cristalizados, melancolía por los afectos perdidos, amor por los mendigos, los maridos y las amigas, para construir con todo eso, en la no tan apacible ciudad de provincia, una verdadera y múltiple poesía molotov»
(Mario Cámara).
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Veröffentlichungsjahr: 2020
Le Pecore Nere
Colección Poesía
Molina, Wachi
Poesía molotov / Wachi Molina. - 1a ed. - Rosario : Le Pecore Nere, 2020.
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: descarga
ISBN 978-987-47613-8-5
1. Poesía Argentina. 2. Literatura Contemporánea. I. Título.
CDD A861
© Wachi Molina, 2020
© Dalia DesAmor, 2020
© Le Pecore Nere, 2020
Publicado por Editorial LE PECORE NERE
Juan Manuel de Rosas 2254 “1”-2000- Rosario-Argentina
Tel.: (549) 341-353-1825
http://www.pecorenereeditorial.com/
Hecho el depósito que marca la ley 11.723 Impreso en Argentina Prohibida al reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento sin permiso escrito de la editorial.
Diseño de tapa: Mariafrancesca Capoderosa
Corrección: Marilina Negri
Imagen de tapa: Dalia DesAmor
A todxs nosotrxs, que durante mucho tiempo nos excluyeron por disidentes,
y nada neutrales,
estos poemas para defendernos de todo lo que aún nos lastima.
Lxs putxs, las travas, las tortas, lxs trans,
que tanto criticaron por escribir
como putxs, como travas, como tortas, como trans,
miren
acá estamos
«Los nuevos poetas no son parricidas
y se acercan a nosotros»
decían atemorizados de perder el trono
mientras tiraban moneditas a lxs párvulxs
y lxs bañaban con la etiqueta de lo nuevo
en sus aguas sagradas de influencers
pero no
todo lo registra el tiempo
todo lo trastoca también
y lxs putxs, las travas, las tortas, lxs trans
no tenemos padres ni madres porque nos dejaron la nada
y por suerte
porque
acá estamos
«No nos interesan quienes se hacen los loquitos»
dijeron en las entrevistas
para el grupete que los festejaba
y se pusieron en el lugar de los serios
los pensantes racionales
los normales
y de tan genios olvidaron lo que pasa en los cuentos
cuando no invitan a las brujas o a las hadas marginales a las Fiestas
y ahora estamos lxs putxs, las travas, las tortas, lxs trans
bien loquitxs todxs
sí
acá estamos
y qué van a hacer ustedes, muchachos
con su sentido heterosexual que oponían
a nuestro caos significante
vacío y sin sentido
escribían
qué van a hacer
y no con nosotrxs
sino con ustedes
ahora que el tiempo los puso y nos puso
en los lugares correspondientes
ahora que estamos acá
lxs putxs, las travas, las tortas, lxs trans
y no hay nuevo valor estético supremo
ni tradición monolítica que los ampare.
Tengo una tía policía
lo digo sin orgullo
y con una cosita rara en el cuero
es una tía policía que rueda
todas las noches por calles oscuras
nada queda de sus risas
cuando era enfermera
todavía lo es
pero
se saca su traje y se pone el otro
y casi se vuelve un robot
al que un chip pone en alerta
y se le transforma el rostro
incluso en el hospital
parada en el pasillo
parece empuñar su arma reglamentaria
mi tía policía
ya no llora no percibe
no es la estudiante eterna
a la que visitaba en vacaciones
y nos contábamos anécdotas
hasta las cinco de la mañana
lxs dos en pijamas tiradxs en un colchón en el piso
esperaba con mis primxs
todo el día a que llegara
y nuestra fiesta con ella
se convertía en delirante
ensayábamos coreografías enfrente del espejo
ella nos disfrazaba
pintaba nuestros rostros con maquillaje descorrido y purpurina
cantábamos canciones inventadas
ensayábamos telenovelas
y nos burlábamos de la familia
a ella le conté por vez primera
cuando mi mamá hizo sopapa con el inodoro
y lo terminó arrancando de los cerámicos
mi tía policía se tiraba
descontrolada al piso
se agarraba la panza y gritaba
en una carcajada imparable
pero ahora mi tía es comisaria
y no nos lleva de paseo por arroyos perdidos en las sierras
con sus novios de turno
que iban a mil entre los precipicios
más enano era yo y apenas veía
desde el asiento trasero
unas aureolas de lucecitas entre las hojas
miles de millones de hojitas que nos encerraban
en una bóveda mientras las montañas
caían erguidas por irregularidades de roca
y el corazón agitaba
la adrenalina turbulenta del cuerpo
a pura aceleración mi tía
ahora solo recorre cemento
llega cansada y postea en Facebook
en contra de los negros de mierda
que matan a sus pobres compañeros
sin respeto por el uniforme
como si los hubiera encontrado
lo imprevisible del destino
y no los gajes del oficio
es que mi tía policía fantasea
con ser comisaria en un mundo sin riesgo
y al primero que joda
meterle balas como a todos los que impiden las cosas como son
hace unos días atrás mi tía
compartió un flyer nazi de un tipo que tiene
en la foto de perfil a Videla
lloré y no se lo dije
pero una amargura tremenda
casi un parásito voraz
casi
me perforó el tórax
no sabía si era ella
mi tía policía
mi tía comisaria
no sabía
si era
sí
la que se fue a estudiar como pudo
