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No hay mirada más torpe sobre la escritura de poesía que aquella que pretende marcar distancia; la que finge desde una esquina, a escondidas, que no va a involucrarse; la que sueña con que no se perciba la autobiografía entre sus versos. No hay libro, si lo es, que nazca huérfano. Desde el lirismo de la poesía de la experiencia y sin miedo al Yo, Luis Aguilar reflexiona ahora –en un giro peculiar de sus temáticas y obsesiones escriturales– sobre la moda de la poesía reclamada por la competencia de los proyectos, las subvenciones y la corrección política, reclamando abrir los linderos que ahogan una poética congestionada en los libros monotemáticos y, arriesgado como suele, lo hace desde un libro monotemático: crítico, autocrítico y por momentos delirante. En plena madurez creadora, el poeta cuestiona si no ha de descubrirse que el fuego quema porque la llaga arde; si una lectura es suficiente para escribir sobre la enfermedad, el amor o el miedo.
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Seitenzahl: 29
Veröffentlichungsjahr: 2022
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Primera edición: febrero, 2022
© Luis Aguilar, 2022
© Vaso Roto Ediciones, 2022
ESPAÑA
C/ Alcalá 85, 7° izda.
28009 Madrid
www.vasoroto.com
Grabado de cubierta: Víctor Ramírez
Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas por las leyes, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento.
Impreso y gestionado por Bibliomanager
ISBN: 978-84-124882-1-0
eISBN: 978-84-125196-4-8
BIC: DCF
Depósito Legal: M-5434-2022
Luis Aguilar
El que ibas a ser está esperándote.
¿Qué le dirás, ahora que has crecido?
RAÚL HERNÁNDEZ NOVÁS
Nunca confíes en un hombre que se reinventa.
BENJAMIN ALIRE SÁENZ,
en traducción de Javier Acosta.
CUIDADO CON EL PERRO
En el principio no fue el verbo
¿O vas a decirme tú
Yo siempre necesité llamar
Por eso fui quien abrió
Siempre hubo algo
Porque he sido también aquel
Normal
Por entonces no era un yonki todavía.
Si hay una voz profunda no proviene del río,
Pero si de pronto te sientas al malecón
Quizá no encuentres nada,
Más de una vez hubiésemos
Sistemáticamente lo dicen.
Quien teme al yo no ha aprendido
Hay quien vive sin yo
Pero si tiene miedo a la automedicación
Y hablando de mí –objeto tónico del sujeto yo–
Aunque hay días para apagar la luz,
Un grave problema de este yo
EJERCICIO EN TERCERA PERSONA
Todo lo que quiso termina
Por eso, aunque te ocultes,
La única habilidad que el yo no tiene
La segunda persona
El poeta escribe una novela corta
PROTOCOLO DE ANEURISMAS
El poeta asume la responsabilidad…
El poeta reflexiona en que el ojo…
FE DE ERRATAS
El poeta lamenta todo lo que ya no ignora
NOTAS
: fue el miedo.1
Un yo que todo nombraría
pensando en la creación
satanizó al lirismo
[colocó estigmas a todo lo siniestro
por temor a la atmósfera de tulipanes
que un hombre disemina
si pisa un paraíso no inaugurado
o pide una
cerveza –
Y aunque el bar
y aquellas acciones carecían de nombre,
y aunque pensó nombrar
el verbo como inicio,
antes del inicio,
instaurado,
estaba el yo del miedo
: claridad de día
en que se va a acabar el mundo
1Qué haces ahora sentado en ese banco inexistentesi no eres un fantasma,ni un inválido,o es que acaso inventaste el asiento, como tantas cosas,como la propia ciudad y a la familia y esedirigirte a ti mismo en la segunda persona del singularcuando en realidad no es siquiera un recursoliterario o retórico, sino el miedo,el paralítico pánico que te impidellamarte por tu nombre y decir yo, yo, yo.
con Mario Montalbetti
que no has pensado en el pánico
que produce una araña violinista
afinando instrumento a ras de pecho?
¿Que no has dormido más
de una vez despierto porque no terminas
de asumir el poses/tructuralismo?
¿Dirás que nunca te confunde
la multiplicidad de los discursos
cuando Barthes llama
por teléfono a Vattimo, agobiado
por sus pensamientos débiles?
De verdad, de verdad ¿dirás
que no intoxica la desesperación
de no creer en nada, inserta como vas
en un mundo politeísta en el que
Marquard te vigila?
