3,99 €
Saudade, palabra portuguesa que significa 'choque entre la felicidad y la tristeza', es un poco sobre lo que trata este libro, lo que genera, lo que cuenta. ¿Cuántas veces quisiste que el tiempo pasara más rápido? ¿Cuántas veces pensaste que era mejor no sentir que sentir tanto? Esas preguntas y sus respuestas tal vez solo vos las sabés, y en estos escritos se van a poner en juego. Son planteos que puede que nunca te hayas hecho, o que estés cansado de repetir; son sentimientos inexplicables, enojos, enamoramientos, felicidad, tristeza, añoranza… Son personas que nunca vas a olvidar y otras que desearías no recordarlas más. Querido corazón, hoy te vengo a contar… busca hacerte revivir momentos que quedaron olvidados y llevar cada situación a los zapatos del lector, para que se encuentre con los sentimientos más lindos y fuertes de cada uno.
Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:
Seitenzahl: 37
Veröffentlichungsjahr: 2023
Producción editorial: Tinta Libre Ediciones
Córdoba, Argentina
Coordinación editorial: Gastón Barrionuevo
Diseño de tapa: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.
Diseño de interior: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.
López, Valentina
Querido corazón, hoy te vengo a contar... / Valentina López. - 1a ed. - Córdoba : Tinta Libre, 2023.
78 p. ; 21 x 15 cm.
ISBN 978-987-824-378-8
1. Antología Literaria Argentina. 2. Antología. 3. Antología de Poesía. I. Título.
CDD A861
Prohibida su reproducción, almacenamiento, y distribución por cualquier medio,total o parcial sin el permiso previo y por escrito de los autores y/o editor.
Está también totalmente prohibido su tratamiento informático y distribución por internet o por cualquier otra red.
La recopilación de fotografías y los contenidos son de absoluta responsabilidadde/l los autor/es. La Editorial no se responsabiliza por la información de este libro.
Hecho el depósito que marca la Ley 11.723
Impreso en Argentina - Printed in Argentina
© 2023. López, Valentina
© 2023. Tinta Libre Ediciones
Para quienes ven estrellas fugacesy se les sale una sonrisa;para los que aman sin miedo; para vos y para mí.
Querido corazón, hoy te vengo a contar…
Amor por amor
Me tocó amar, mucho, con intensidad, como lo siento, como soy, pero me olvidé de amarme a mí. Intenté disfrazar la manipulación como un modo de amar, uno que intentaba entender; moldeaba las cosas para pensar que me querían sanamente, que alguna vez lo harían; me cegué, me olvidé de mí, de que tenía que cuidarme, de que la única que iba estar siempre iba a ser yo.
Antes me parecía egoísta ponerme en primer lugar, pero es necesario y para nada egoísta cuidarse a uno mismo. No olvidarme de que yo tengo que estar bien. Y dolió caer en que me había olvidado de mí. Me dejaron sola, rota, y tuve que curarme, mientras enmascaraba las lágrimas con sueño, las ganas de no comer nada con cansancio, y el cansancio con excusas que los demás podían llegar a creer. Dormía mucho, o no dormía nada… A las tres de la mañana, me encontraba llorando en el baño, en silencio para que nadie se enterara, sentada en el piso, con frío, con los labios hinchados, los ojos rojos, la cara empapada, el dolor de cabeza, el cuerpo temblando… todo por dejarme llevar, por cegarme por amor, uno que, claramente, al menos en lo sano, lo sentía yo.
No pude sentir nada por mucho tiempo. No podía olvidar, no podía aceptar que todo lo había disfrazado yo. El miedo a veces sigue ahí, por supuesto, también como defensa. Me daba miedo volver a querer a alguien, era el pensamiento de pasar por lo mismo, de que fuera todo mentira, de que lo volvieran a hacer, pero también, en el proceso de quererme, entendí que si me quiero, si no me olvido de mí, eso no va a volver a pasar. No podía negarme a sentir, no quería, porque habría estado haciendo lo mismo que me hicieron, disfrazando el amor…
Y volví a sentir, volví a estar bien, a disfrutar, a querer estar al sol, a querer vivir, y no solo existir y esperar a dejar de hacerlo.
No fue algo lindo sentirme así, obvio que no, pero me enseñó mucho. Aprendí, y me alegro de eso. Ahora sé que siempre voy a tenerme, siempre, y que tengo que cuidar de mí, tengo que amarme…
También amarme no se trata de que siempre me guste lo que vea cuando estoy frente a un espejo, o de sentirme bien a diario, sino de valorarme, saber que no todos los días van a ser perfectos en ningún aspecto, pero voy a estar ahí, voy a tenerme y a recordarme que soy el lugar más seguro que encuentre.
Amor por amor fue esto. Me quedo con el mío y con el de las personas que me amen y que yo ame sanamente.
Los domingos
De vez en cuando el corazón vuelve a doler…
Como todas las cicatrices que, cuando llueve, se sienten como recién hechas. Siento algo así cuando vuelvo a llover por dentro.
Es como si los domingos volviera a doler un poco más, esa sensación de nostalgia que arrebata cuando está cayendo el sol, o cuando nos quedamos mirando un punto fijo aunque en realidad lo vemos todo. Otra vez vuele a sentirse igual, una vez más, y pensamos esta es la última vez, aun sabiendo que otro domingo se va a despertar la misma sensación mientras se esconde el sol…
Un último suspiro
