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Hay en las letras de la actual poesía latinoamericana, hay en la chilena, libros imprescindibles que deben leerse. A la poesía de Alejandra del Río ni sintagma o fonema la alcanzan, pero el equilibrio la hace posible. Con su fragilidad invoca mantras, símbolos que reconocemos propios, sucediéndose como pesados poemas que rompen las hojas de un árbol o imaginan a nuestra propia voz trazando con ellos la cartografía de un alma (que es entonces nuestra única alma) y se cuenta a sí misma zurciendo todas las estrías, raíz adentro. La poesía de Alejandra es la voz de una madre real fuera de la fábula mundana, una que nos acoge con ternura, esa que nos toma de la mano mostrándonos el paisaje, la misma que nos fuerza a un viaje desmembral, "Cuando el valle se vuelve la tajada de un cuchillo" hasta donde solo la poesía basta. Amanda Durán
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Seitenzahl: 29
Veröffentlichungsjahr: 2025
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© Copyright Alejandra del Río 2024 © Copyright Editorial MAGO 2024 Colección Escritoras Chilenas y Latinoamericanas Director: Máximo G. Sáez Primera edición: Enero [email protected] ISBN: 978-956-317-778-7 Diseño y diagramación: Sergio Cruz Impreso en Chile / Printed in Chile Derechos Reservados
Ya no seré más que yo misma para siempre. Idea Vilariño
Primer adiós
Una maleta en Berlín
Un día en Praga
Semblanzas de Montegrande
Rincón Hyperia
Segundo adiós
Año 2000
No me digas que la noche es silenciosa si jamás oíste una bicicleta quejarse a las 5 de la mañana si no has notado el vocerío de aves enjauladas ni has rogado al invierno que deje blancas las paredes Nunca ha sido la noche silenciosa el león ruge desanimado tras los barrotes y un borracho se larga a llorar bajo mi ventana No he sido yo tampoco siempre silenciosa por las noches a veces tejí una telaraña de festejos y el batir de alas de poetas despertó a menudo al vecindario Mientras amamanté la idolatría de fieles perturbó insistentemente a ese mismo vecindario Es que nunca hubo silencio en esta casa en el recuerdo arrullan las palomas ciegas suspira su agonía el gato envenenado se derrumban pirámides de palabras en los rincones y detrás de las puertas se manifiestan secretos para quien tenga oídos No me digas que aquí alguna vez fue la noche silenciosa no pueden ser silenciosos los espectros que la recorren mientras brilla la luna repiten nuestros actos, desordenan lo que con metódico desdén ordenó la madre Aquel crujido que siento desprenderse de las rendijas un soplido de animal resignado estoy segura que son ellos: espectros que no callan ¿Cómo no va a estar cansada una casa donde no descansa ni el ruido? Si tampoco de día es muy tranquila con el sonido de poemas que se esfuerzan en ser simiente de una roca de visiones como si no estuvieran muebles, mantas lavatorios y copas de cristal cubiertos por una pátina de adioses y no reclamara la repisa la escoba y mi blusa celeste su papel en esta función Acaso en esa esquina del cuarto grande no me esfuerzo a menudo en descifrar la piedra Rossetta para dar vida con lengua muerta la voz de mis amigos muertos sí, también la voz de mis amigos reclama su venganza en esta casa Es que no puede haber silencio donde perviven cosas ¡tantas cosas elocuentes! con su retórica de rincones convencen hasta al insomnio cuando en ciertos escalones se instalan aves carniceras anunciando desde la cornisa con definidos chillidos la historia de la sal mezclada con la historia de la sangre ¿Y por qué tendría que ser silenciosa una casa de día ni de noche? Si estamos a punto de abandonarla ¿No es justo que suelte de una vez el informe clandestino, las carcajadas de quienes iban a morir? Y mis prédicas ¿por qué habrían de callarse las prédicas que di a un público imaginario? ¿Cómo evitar que una casa no sea el bullicio de su histeria? Esta noche se abren los registros del tiempo ahora escucho la voz de este hogar el relato de los años en que aquí fuimos felices y tristes como nadie, para despedirme recojo cada sonido decibel por decibel En la ciudad de Santiago, calle Purísima mi casa enclavada entre el corazón y las mareas bajo una serpiente que devora y el adiós que se demora.
