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Los admiradores de Rich reconocerán la compleja simbiosis entre la activista y la creadora del nuevo lenguaje, cada una impulsando y provocando las palabras de la otra. Adrienne Rich se asume testigo de lo que ella ve y busca cambiar, ese su rescate, ese su aporte con el fin de destruir una ideología fundamentada en la violencia, en el poder que minimiza y denigra, enfrentando lo terrible con esperanza, con una poesía que sirve de antídoto a la complacencia, al dejar pasar. En este libro escribe, no ya desde una voz en singular; ella crea un teatro de voces donde todas participan como ecos de un movimiento espiritual y sicológico, eco que requiere del movimiento interior que las mueva a actuar. Su obra no deja de ser esencial para todo aquél que se precia, que se salva, que busca estar siempre en un necesario movimiento interior.
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Veröffentlichungsjahr: 2020
Primera edición: enero, 2020
Midnight Salvage: poems, 1995–1998
Copyright © 1999 by Adrienne Rich
Published by arrangement with W. W. Norton & Company, Inc.,
500 Fifth Avenue, New York, NY 10110.
© de la traducción: Natalia Carbajosa
© Vaso Roto Ediciones, 2020
ESPAÑA
C/ Alcalá 85, 7º izda.
28009 Madrid
www.vasoroto.com
Grabado de cubierta: Víctor Ramírez
Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas por las leyes, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento.
ISBN: 978-84-121638-6-5
Adrienne Rich
Rescate a medianoche
Traducción de Natalia Carbajosa
I don’t know how to measure happiness. The issue is happiness, there is no other issue, or no other issue one has a right to think about for other people, to think about politically, but I don’t know how to measure happiness.
GEORGE OPPEN, letter to June Oppen Degnan, August 5, 1970
No sé cómo medir la felicidad. El asunto es la felicidad, no hay ningún otro, o no tenemos derecho a reflexionar en lugar de los demás sobre ningún otro asunto, reflexionar políticamente, pero no sé cómo medir la felicidad.
GEORGE OPPEN, carta a June Oppen Degnan, 5 de agosto de 1970
The Art of Translation
1
To have seen you exactly, once:red hair over cold cheeks fresh from the freewayyour lingo, your daunting and dauntlesseyes. But then to lift toward home, mile upon mileback where they’d barely heard your name—neither as terrorist nor as genius would they detain you—
to wing it back to my country bearingyour war-flecked protocols—
that was a mission, surely: my art’s pouchcrammed with your bristling juicessweet dark drops of your spiritthat streaked the pouch, the shirt I woreand the bench on which I leaned.
2
It’s only a branch like any othergreen with the flare of life in itand if I hold this end, you the otherthat means it’s broken
broken between us, broken despite usbroken and therefore dyingbroken by force, broken by lyinggreen, with the flare of life in it
3
But say we’re crouching on the ground like childrenover a mess of marbles, soda caps, foil, old foreign coins—the first truly precious objects. Rusty hooks, glass.
Say I saw the earring first but you wanted it.Then you wanted the words I’d found. I’d give you the earring, crushed lapis if it were,
I would look long at the beach glass and the sharded selfof the lightbulb. Long I’d look into your handat the obsolete copper profile, the cat’s-eye, the lapis.
Like a thief I would deny the words, deny they everexisted, were spoken, or could be spoken,like a thief I’d bury them and remember where.
4
The trade names follow tradethe translators stopped at passport control:Occupation: no such designation—Journalist, maybe spy?
That the books are for personal useonly—could I swear it?That not a word of themis contraband—how could I prove it?
1995
El arte de traducir
1
Haberte visto del todo, una vez:pelo rojo en mejillas frescas por el aire de la autovía tu jerga, tus ojos que intimidaban sin dejarseintimidar. Y después poner rumbo a casa, milla tras millahacia donde apenas sabían de tu nombre–ni por terrorista ni por genio te detendrían–
volar a mi país portandotus protocolos salpicados de conflicto;
ésa era, sin duda, toda una misión: mi cartera de artistallena de tus jugos rebosanteslas dulces gotas oscuras de tu espíritumanchando de rayas la cartera, la camisay en el banco sobre el que me apoyaba.
2
No es más que una rama como cualquier otraverde con el fulgor de la viday si la sostengo por un extremo y tú por otroquiere decir que está rota
rota entre nosotras, rota a pesar de nosotrasrota y por tanto agonizanterota a la fuerza, rota al yacerverde, con el fulgor de la vida
3
Pero imagina que estamos en cuclillas como niñassobre un revoltijo de canicas, chapas, papel plata, viejas monedas extranjeras–los primeros tesoros de verdad. Ganchos oxidados, cristales–.
Imagina que yo viera primero el pendiente pero tú lo quisieras.Luego querrías las palabras que yo había encontrado. Te daríael pendiente, el lapislázuli aplastado si hubiera,
me quedaría mirando los cristales de la playa y el interior astilladode la bombilla. Observando en tu manoel perfil obsoleto del cobre, el ojo de gato, el lapislázuli.
Cual ladrón negaría las palabras, negaríasu existencia, que fueran pronunciadas o pudieran pronunciarse,cual ladrón las enterraría y recordaría dónde.
4
Los nombres de oficios responden al oficiolos traductores retenidos ante el control de pasaportes:Profesión: sin especificar.¿Periodista, espía quizá?
¿Podría yo jurar que los librosson para uso personal –tan sólo–?¿Que ni una sola palabraes contrabando –y cómo lo demostraría–?
1995
For an Anniversary
The wing of the osprey liftedover the nest on Tomales Bayinto fog and difficult gustraking treetops from Inverness Ridge on overThe left wing shouldered into protectivegesture the left wing we thought broken
and the young beneath in the windy nestcreaking there in their hungerand the tides beseeching, besiegingthe bay in its ruined languor
1996
Para un aniversario
El ala del águila pescadorasobre el nido en la bahía Tomalesalzada ante niebla y fuerte ráfagarozando copas de árbol desde la cresta de Inverness y más alláEl ala izquierda recogida en un gestoprotector el ala izquierda que creíamos rota
y los polluelos abajo en el nido expuesto al vientochillando de hambrey las mareas suplicando, asediandoa la bahía en su asolada languidez
1996
Midnight Salvage
1
