Rescoldos - Fernando Sáez Carrión - E-Book

Rescoldos E-Book

Fernando Sáez Carrión

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Beschreibung

Alguien dijo que "el soneto murió de éxito". Pues bien, yo, humildemente, he recogido los RESCOLDOS, y con mucho respeto, los he ido guardando en lindos "camafeos", en un maridaje perfecto con los HAIKUS japoneses. Que sean para deleite de los que amamos la poesía.

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Seitenzahl: 145

Veröffentlichungsjahr: 2025

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© Derechos de edición reservados.

Letrame Editorial.

www.Letrame.com

[email protected]

© Fernando Sáez Carrión

Diseño de edición: Letrame Editorial.

Maquetación: Juan Muñoz Céspedes

Diseño de cubierta: Rubén García

Supervisión de corrección: Celia Jiménez

ISBN: 979-13-7012-979-8

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación, en Internet o de fotocopia, sin permiso previo del editor o del autor.

«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47)».

Arte

Es muy exigente

y solamente invita

a diecisiete

Con cadencia adecuada y vigilante

las visitas ofrendan sus esencias,

desafíos y gracias que deleitan

hasta el más exigente de los vates.

Toman sitio en los tronos elegantes

aceptando con calma y sin reservas,

obedientes cautivos de sus venas,

el dictamen de musas inestables.

En las danzas humanas del ingenio

aparecen, febriles y elocuentes,

diecisiete murmullos irredentos.

Y la pluma ingeniosa de los dedos

recorriendo las rectas emergentes

disemina melódicos sonetos.

Tu arte prospera

y en tu mente de artista

creas belleza

En las mentes versadas brota el arte

donde brincan los sueños y las llamas

y la música fluye soberana

por encima de miedos y magnates.

Cada trazo, un suspiro formidable.

Cada nota, una postrera llamada.

Cada piedra, una huella en la calzada

que derrama su ingenio en cualquier parte.

El artista saluda generoso

la arribada del talento divino

que se aloja entre los pliegues gloriosos.

Y las musas avivan su alboroto

correteando entre hados creativos

y sinfónicos ritmos melodiosos.

Por todo el lienzo

el pincel danza libre

y con talento

En el lienzo argentino el pincel se alza,

baila libre recordando universos

y sus cerdas transitan con ingenio

en un mar de semblantes que se abrazan.

Con pericia, con delirio, se avanza

y la tela cobra vida y talento,

con su juego de colores, espectros

y las sombras que el pintor arrojaba.

El trabajo es la razón del acierto

y en cada pincelada se remarca

un entorno de contactos muy gratos.

Y en la danza del pincel con los vientos

se acomoda con fuerza desatada

el alma del artista ilusionado.

Firma al reverso

que tus bodrios los plagian

siempre los memos

Plagiar, eterna estafa de artificios,

los bodrios tuyos otros los demandan

y sin sofoco, fácil los aclaman

como el más franco fruto del oficio.

Tus letras armoniosas y con tino,

hoy en las otras entrañas ya se abrasan

y a tu pluma no entregan ni la fama,

hurtadas con frescura y sin castigo.

Firma al reverso, guarda tu legado,

que el lelo siempre quiere ser el dueño

de todos los trabajos cultivados.

Defiende sin dudar y con anhelo

todo lo que tus manos han forjado

porque el plagio siempre es un vil saqueo.

Raya una tela

y las manchas mostraron

lo que mi alma era

En la tela una raya marca el trazo,

las manchas se esconden avergonzadas

y mi alma encuentra en ellas sus miradas

como espejo que muestra mi retrato.

Cada estría es una fibra del lazo

que entre afanes y anhelos son bordadas

y al mirar las metáforas creadas

percibo en mí un interminable espanto.

Las sombras critican lo que escondí,

borrones oscuros signan mis días,

tiznes e infamias que un día viví.

Son los modos la verdad que pedías.

Son las certezas todo lo que fui.

Mi alma en manchas, mi ser en poesías.

Danzas de vida

tu talle me sugiere

la poesía

Bailes de vida, armoniosa alegría,

diseñas tu talle para volar,

tatúas en tu cuerpo el verbo amar

y sus acordes todo lo vestían.

Cada movimiento, una golosina

que induce a degustar, a respirar.

Es poema el viento que haces rotar

y es inspiración cuando finalizas.

Tanto garbo y belleza sin igual

que con tu enredo el mundo se alucina

y haces que el tiempo sea más vital.

Al compás de un talento celestial

te agitas como lumbre que palpita

modulando su propia agilidad.

Noble escultura

eterno monumento

a la cultura

Noble talla trenzada en mármol fino,

perpetuo monolito a la cultura,

testigo noble, siempre a nuestra altura,

gloriosa maravilla del camino.

Perfiles narrando fastos y sinos

de las pugnas, las calmas y amarguras,

de afectos que se elevan con bravura

y de triunfos tras muchos desvaríos.

Eres el recuerdo de lo que fuimos,

de los ancestros y su gran saber.

Tu existencia es herencia del futuro.

Custodias en tu ser lo que erigimos,

esa dote que hoy nos permite ver

que el genio y los deseos son un himno.

Salgo en la foto,

arrestado y sin juicio

mi altivo rostro

Mi bizarro rostro sale en la foto.

y no entiende por qué está aprisionado,

me veo tras las verjas, procesado,

sin pleito, sin amparo, sin apoyo.

He sido atropellado por un ogro,

por un medio insensible y desalmado

que sentencia sin haber escuchado

y me saca en portada como a un bobo.

Mi vanidad resiste desafiante,

aunque el ambiente me quiera humillar,

el orgullo, eso jamás se me birla.

Seré siempre osado y mi alma elegante,

aunque este bulo me quiera encerrar,

en mi mirada la rabia se excita.

El cine es arte

historias con imágenes

que nos atraen

El cine es arte, belleza y ajetreo,

la pista donde el orbe se recrea

y en cada enredo el alma se pasea

uniendo al ser humano con su afecto.

Los deseos se encienden con el viento,

los focos y las luces se dispersan

y entre los escenarios se despliegan

las intrigas que cortan el resuello.

Relatos con figuras que nos traen

retales de otros mundos, de otra suerte,

un viaje en que el cerebro no descansa.

Con farsas y comedias nos atraen

y el mando de la cámara se enciende,

mientras el público asistente calla.

Todos lo saben,

el amor es un arte

incuestionable

Lo entienden todos, la pasión es arte,

es un mundo de fuegos y temores,

un muro donde escribes corazones

y donde dos seres pueden amarse.

No hay disputa, es algo que se comparte,

afectos, compromisos, impresiones,

son lirismo vivo las atenciones,

es el hechizo que no puede hartarte.

El amor es un arte, sin dudar.

Incontestable, como las cometas,

como las mareas cuando se encalman.

Es la cuerda que une sin apretar,

es la lumbre que hornea sin reyertas,

es lo que otorga valor a cada alma.

Empina el roble

su esplendorosa copa

llena hasta el borde

Alza el roble su cúspide fastuosa

medrando hacia el azur, lleno de orgullo,

la savia lo sustenta entre susurros

y en el aire todo lo distorsiona.

Sus frescas hojuelas su torso copan

y allí las aves encuentran su arrullo,

la brisa brinca entre su espeso bulto

y en su umbría los regatos se embozan.

Es emblema de garra y de esperanza,

es cobijo para la luna llena,

testigo de sus ciclos y sus huellas.

Su fronda, que a todos nos atenaza,

manda señales desde sus arterias,

como un faro que emerge en las estrellas.

Tiznando un lienzo

te pondrán la medalla

pasado un tiempo

Manchando un lienzo, pringando su albura

con rasgos que a menudo son violentos,

la garra del creador con su esfuerzo

engendra nuevas formas de hermosura.

En cada trazo se mete en honduras,

narra relatos exhibiendo afectos,

es arte en continuo desplazamiento,

es la búsqueda de la esencia pura.

La vida otorga a cada cual su premio,

la fama alcanza siempre a quien insiste

y el valor no siempre es tan evidente.

Por eso el lienzo cuida el sortilegio

del artista que con temple persiste

obteniendo el aplauso de la gente.

Y poco a poco

se nos quiebran los besos

en muchos trozos

Paso a paso se alejan nuestros besos,

se disuelven en sendas sin sentido,

los roces de ayer se han ido al olvido

y el amor se transforma en un exceso.

Los saludos se esconden como reos

en sus propios aposentos, cautivos,

sin instantes dichosos, divididos.

Y los verbos se ignoran sin remedio.

Un día todo se rompe en añicos,

se disipa como polvo en el viento

y ya nada vuelve a tener belleza.

Las penas se transforman en vestigios

de aquel amor que ya no tiene aliento

y deja solo huellas de tristeza.

Qué bello sueño

jugar con las meninas

en el ropero

Qué bellos sueños en noches de infancia

cuando el armario vela los misterios

y entre las prendas florecen los cuentos

de lindas meninas y cortesanas.

En el ropero, toda la arrogancia,

atuendos finos, ropajes selectos,

donde las niñas visten sus muñecos

y fantasean con danzas lozanas.

Qué mundo agazapado entre las telas,

qué enredo entre los pliegues de la falda,

qué agitación en el trastero oscuro.

En esos sueños, el gozo aletea,

la fantasía ejercita sus alas

y el encantamiento se hace conjuro.

Cielo de gritos,

se colma el pentagrama

de recios gritos

Cielo de gritos, llega el temporal,

se colma el pautado de graves daños

y el aire se desgaja en mil pedazos

estallando la música coral.

Cada voz es un grito irracional,

cada ruido se pierde entre los cantos,

en el ritmo retumban mil quebrantos

y el cielo explota con ferocidad.

Se desajustan las voces del viento

con lamentos que rompen la armonía

y colman la escena de mil gemidos.

Las notas se embarullan en el cielo,

el noble pentagrama se vacía

y el aire se empantana en tanto brío.

El arte es magia,

sopla realidades

y las engaña

El arte es hechizo, con sutileza,

insufla sensaciones, las reforma

y del duro canto, de almas sin forma,

procrea mundos de eternas lindezas.

Con cada rasgo muda la sospecha,

colorea lo gris y lo elabora,

nos enseña a mirar con nuevas normas

los juegos de la luz y sus siluetas.

Enreda a los sentidos, a la mente,

encanta con estampas que planean,

musita melodías que cautivan.

Es magia que se extiende entre la gente,

que transmutan las dudas en estrellas

y hace que las artimañas sonrían.

Los grises llenan

el lienzo de mi vida

harta de penas

Lo vulgar colma el cuadro de mi vida,

hastiada de agobios y sombras frías,

siento que cada brochazo me envía

hacia una sima donde el alma olvida.

En cada muesca se encierra una herida,

los tonos mudan en melancolías

y en cada forma descubro agonías.

Cada desdicha queda allí encendida.

Pero entre la umbría una chispa brota,

una refulgencia que se derrama,

una noble esperanza que se asoma.

Y así en las tinieblas, el alma ondula

buscando en la pintura nuevas tramas,

un fulgor que el corazón acomoda.

Naturaleza

En la espesura

luces y sombras juegan

y hacen diabluras

En la selva, el alba y las sombras juegan,

brincan entre ramas y algarabía,

en un divertimento que extasía.

Y con sus trastadas todo se mece.

La sombra, inquieta, a la luz intimida

y esta, con su auge, las sombras afectan

y en el contraste, la escena se aleja

a donde noche y día se entrelazan.

En esta danza de luz y tinieblas,

el bosque recauda bulos de antaño,

donde los murmullos son armonías.

En la maleza, entre risas y quejas,

se trenza el enigma de un mundo raro,

donde todo rebulle sin manías.

El viento brama,

entre las ramas verdes

las hojas bailan

La brisa ulula entre los tallos verdes,

la fronda se mueve al ritmo del viento,

en un brinco breve, noble ajetreo

de notas que la canción halla siempre.

La naturaleza, con sus alardes,

nos destapa su danza sin esfuerzo,

una diversión simple, sin lamentos,

que la galerna y las hojas acuerdan.

Y en el baile el bosque se regenera,

divulga misterios a quien le escucha

y en cada susurro muchas ideas.

Es la armonía que la vida busca

una composición inacabada.

Una tregua que la ventisca apura.

Cepas fornidas

que sostienen el cielo

en armonía

Parras macizas, pilastras del suelo

que sustentan al cielo con firmeza,

con tus mimos la tierra se adereza

y en tu savia sedimenta un deseo.

En cada leño palpita el desvelo

de cepas rebuscando en la opulencia

y en su progreso hay tanta fortaleza

que el tiempo capitula ante el gran reto.

En convenio con el sol y la luna,

bajo tu umbría, la vida aparece,

y el caldo bendito es el dulce fruto.

Eres la prueba de cada ventura,

de cada cosecha que al hombre ofreces.

Y así la tierra encuentra su futuro.

Ramas ancianas

entonan con tristeza

doctas palabras

Ramas seniles recitan con pena

cultas palabras de tiempos lejanos,

murmullos que la brisa ha liberado,

cargadas de añoranzas y certezas.

Cada hojuela defiende con firmeza,

en su desplome, un eco continuado

de historias y saberes reservados,

que en la arboleda convergen con fuerza.

Los árboles, mentores de la vida,

susurran inteligentes verdades,

cuyos ecos el viento siempre guía.

En su arrullo hay poemas contenidos,

versos que en silencio guardan las claves

que el bosque en sus cantos nunca utiliza.

Camina suave

que en las sombras del bosque

fabrican aire

Transita manso, que en la umbría verde

de aquel bosque espeso que el sol camufla

se fragua el aire, fuerza que se exulta

en cada hojuela si la calma pierdes.

Las ramas zumban sus voces acordes,

en un arrullo que el sosiego inhuma,

sin que el jadeo del bosque lo encubra.

Lamentos y penumbras que se ciernen.

Aquí la vida emerge sin temores,

en lo más profundo se esconde el canto

y un verso oculto por sus creadores.

Camina suave, siente el verde manto

pues en su sombra nacen los albores

y el aire se elabora con encanto.

Tuya es la parra

si la raíz es tuya,

justicia urbana

Tuya es la parra, la raíz es tuya,

justicia urbana, todo está correcto.

La tierra es un fasto, casi en exceso,

y el fruto necesita una patrulla.

En las urbes donde el asfalto abunda,

cada brote es un gesto de respeto,

una señal de vida y un amuleto,

un cobijo de ofertas que engatusan.

Si atiendes la raíz, la parra es fuerte,

será tuya su sombra y su ternura,

en medio del jolgorio negligente.

Justicia es admirar la agricultura

por todo lo que siempre nos ofrece

lejos del alquitrán y la basura.

Hojuelas verdes

cae la lluvia plácida

gotas alegres

Hojuelas verdes, balé de la vida,

rueda el manso sirimiri llorando

y en cada gota se plasma el encanto

de un mundo sano que al sosiego invita.

Sonríen con las idas y venidas

de las gotas que brincan sin quebranto

y el bosque en pleno se cubre en su manto

llevado a lomos de la calma chicha.

El agua besa el verde con dulzura

equipando cada tallo, cada hoja,

y el aire se restaura en su frescura.

En esta sinfonía que se antoja,

la lluvia les acerca la ternura

y en su desliz, la vida se sonroja.

Crecía el mirto

y en mis manos brincaban

tintos frutillos

En mis dedos dadivosos brincaban

tintos frutillos, gemas de verano,

se escurrían sumisos en mi mano

como rubíes que la tierra daba.

Crecía el mirto, las hojas cantaban

un himno grato, discreto y temprano

y en su follaje un mundillo aledaño

donde la paz y el tiempo reposaban.

Cada murta un tesoro de la vida,

que el mirto desprendido nos brindaba.

Pequeños soles que en la piel caían.

Y mientras la naturaleza hablaba,

sentí la conexión, jamás perdida,

con la tierra que siempre me abrazaba.

Qué bella escena

aflorar cada día

la primavera

Qué linda escena aflorar cada día.

La primavera, en su lozano encanto,

se despoja del generoso manto

y colma de discursos la eufonía.

Revive el sol con nuevas armonías,

los brotes fluyen, se extienden los cantos

y a cada jornada crece el quebranto

del invierno que en sombras se perdía.

La savia se restablece en cada hoja,

los aires huelen a iris y esperanza

y el corazón va a un ritmo que sofoca.

En esta etapa todo se derrama

en el cauce materno que lo adopta

mientras la vida en primavera danza.

Lloran los ríos

gotas de sacrificio,

se alarma el grillo

Lloran los ríos gotas de martirio,

sus aguas guían sollozos agudos,

se derraman de pena por segundos

y en su manar hay sones de un suplicio.

La naturaleza palpa el hechizo

y los seres del bosque, trotamundos,

advierten la mudanza, muy iracundos,

y el grillo se inquieta ante el artificio.

La arboleda plena atiende el suspiro

del agua que en susurros narra historias

de etapas mejores, de paz perdida.

Cada gota es un grito reprimido

que cuenta las malogradas victorias

y los padecimientos de la vida.

Brilla la luna,

ondeando está el viento,

nadie la acuna

Reluce la luna y flamea el viento,

el baño de luz riega la pradera

y en la noche perezosa y hechicera

nadie la acuna en su noble lamento.

El viento bufó con sutil acento,

musita relatos la noche entera

y la luna, en su marcha peregrina,

es la soberana del ajetreo.

Navío solitario en su fulgor,

sin más cortejo que estrellas distantes

que codician su destello sin fin.

Nadie la acuna, mas siente el amor,

del vasto cielo y sus rostros flotantes,

que en su travesía encuentra por fin.

Sin ton ni son

los zorzales componen

trovas de amor

Sin ton ni son, los zorzales componen

sus trovas de amor en la madrugada.

Su canto al alba siempre se proclama

como una balada que al viento exponen.

Desde altas ramas sus notas disponen

sinfonías que a los bosques resguardan

y en buena armonía todo reparan

hasta los sueños que sesgan la noche.

El trino limpio, sin rima ni bridas,

hermosea el día con su presencia

y colma el aire de limpia eufonía

Así, los zorzales con su inocencia

nos dicen que el amor es poesía

nacida del gorjeo y su pureza.

Se alumbra el cielo,

se recogen los niños,

se escucha el trueno

Se encienden los cielos, se escucha el trueno,

un chispazo que quiebra la quietud

y en el aire retumba la inquietud

mientras los niños buscan recovecos.

En los cielos un estruendo completo.

Evidencian los niños su virtud

buscando en casa con buena actitud

dónde se hallan los rincones amenos.

La tormenta llega con fuerza bruta