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Alguien dijo que "el soneto murió de éxito". Pues bien, yo, humildemente, he recogido los RESCOLDOS, y con mucho respeto, los he ido guardando en lindos "camafeos", en un maridaje perfecto con los HAIKUS japoneses. Que sean para deleite de los que amamos la poesía.
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Seitenzahl: 145
Veröffentlichungsjahr: 2025
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© Derechos de edición reservados.
Letrame Editorial.
www.Letrame.com
© Fernando Sáez Carrión
Diseño de edición: Letrame Editorial.
Maquetación: Juan Muñoz Céspedes
Diseño de cubierta: Rubén García
Supervisión de corrección: Celia Jiménez
ISBN: 979-13-7012-979-8
Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación, en Internet o de fotocopia, sin permiso previo del editor o del autor.
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Arte
Es muy exigente
y solamente invita
a diecisiete
Con cadencia adecuada y vigilante
las visitas ofrendan sus esencias,
desafíos y gracias que deleitan
hasta el más exigente de los vates.
Toman sitio en los tronos elegantes
aceptando con calma y sin reservas,
obedientes cautivos de sus venas,
el dictamen de musas inestables.
En las danzas humanas del ingenio
aparecen, febriles y elocuentes,
diecisiete murmullos irredentos.
Y la pluma ingeniosa de los dedos
recorriendo las rectas emergentes
disemina melódicos sonetos.
Tu arte prospera
y en tu mente de artista
creas belleza
En las mentes versadas brota el arte
donde brincan los sueños y las llamas
y la música fluye soberana
por encima de miedos y magnates.
Cada trazo, un suspiro formidable.
Cada nota, una postrera llamada.
Cada piedra, una huella en la calzada
que derrama su ingenio en cualquier parte.
El artista saluda generoso
la arribada del talento divino
que se aloja entre los pliegues gloriosos.
Y las musas avivan su alboroto
correteando entre hados creativos
y sinfónicos ritmos melodiosos.
Por todo el lienzo
el pincel danza libre
y con talento
En el lienzo argentino el pincel se alza,
baila libre recordando universos
y sus cerdas transitan con ingenio
en un mar de semblantes que se abrazan.
Con pericia, con delirio, se avanza
y la tela cobra vida y talento,
con su juego de colores, espectros
y las sombras que el pintor arrojaba.
El trabajo es la razón del acierto
y en cada pincelada se remarca
un entorno de contactos muy gratos.
Y en la danza del pincel con los vientos
se acomoda con fuerza desatada
el alma del artista ilusionado.
Firma al reverso
que tus bodrios los plagian
siempre los memos
Plagiar, eterna estafa de artificios,
los bodrios tuyos otros los demandan
y sin sofoco, fácil los aclaman
como el más franco fruto del oficio.
Tus letras armoniosas y con tino,
hoy en las otras entrañas ya se abrasan
y a tu pluma no entregan ni la fama,
hurtadas con frescura y sin castigo.
Firma al reverso, guarda tu legado,
que el lelo siempre quiere ser el dueño
de todos los trabajos cultivados.
Defiende sin dudar y con anhelo
todo lo que tus manos han forjado
porque el plagio siempre es un vil saqueo.
Raya una tela
y las manchas mostraron
lo que mi alma era
En la tela una raya marca el trazo,
las manchas se esconden avergonzadas
y mi alma encuentra en ellas sus miradas
como espejo que muestra mi retrato.
Cada estría es una fibra del lazo
que entre afanes y anhelos son bordadas
y al mirar las metáforas creadas
percibo en mí un interminable espanto.
Las sombras critican lo que escondí,
borrones oscuros signan mis días,
tiznes e infamias que un día viví.
Son los modos la verdad que pedías.
Son las certezas todo lo que fui.
Mi alma en manchas, mi ser en poesías.
Danzas de vida
tu talle me sugiere
la poesía
Bailes de vida, armoniosa alegría,
diseñas tu talle para volar,
tatúas en tu cuerpo el verbo amar
y sus acordes todo lo vestían.
Cada movimiento, una golosina
que induce a degustar, a respirar.
Es poema el viento que haces rotar
y es inspiración cuando finalizas.
Tanto garbo y belleza sin igual
que con tu enredo el mundo se alucina
y haces que el tiempo sea más vital.
Al compás de un talento celestial
te agitas como lumbre que palpita
modulando su propia agilidad.
Noble escultura
eterno monumento
a la cultura
Noble talla trenzada en mármol fino,
perpetuo monolito a la cultura,
testigo noble, siempre a nuestra altura,
gloriosa maravilla del camino.
Perfiles narrando fastos y sinos
de las pugnas, las calmas y amarguras,
de afectos que se elevan con bravura
y de triunfos tras muchos desvaríos.
Eres el recuerdo de lo que fuimos,
de los ancestros y su gran saber.
Tu existencia es herencia del futuro.
Custodias en tu ser lo que erigimos,
esa dote que hoy nos permite ver
que el genio y los deseos son un himno.
Salgo en la foto,
arrestado y sin juicio
mi altivo rostro
Mi bizarro rostro sale en la foto.
y no entiende por qué está aprisionado,
me veo tras las verjas, procesado,
sin pleito, sin amparo, sin apoyo.
He sido atropellado por un ogro,
por un medio insensible y desalmado
que sentencia sin haber escuchado
y me saca en portada como a un bobo.
Mi vanidad resiste desafiante,
aunque el ambiente me quiera humillar,
el orgullo, eso jamás se me birla.
Seré siempre osado y mi alma elegante,
aunque este bulo me quiera encerrar,
en mi mirada la rabia se excita.
El cine es arte
historias con imágenes
que nos atraen
El cine es arte, belleza y ajetreo,
la pista donde el orbe se recrea
y en cada enredo el alma se pasea
uniendo al ser humano con su afecto.
Los deseos se encienden con el viento,
los focos y las luces se dispersan
y entre los escenarios se despliegan
las intrigas que cortan el resuello.
Relatos con figuras que nos traen
retales de otros mundos, de otra suerte,
un viaje en que el cerebro no descansa.
Con farsas y comedias nos atraen
y el mando de la cámara se enciende,
mientras el público asistente calla.
Todos lo saben,
el amor es un arte
incuestionable
Lo entienden todos, la pasión es arte,
es un mundo de fuegos y temores,
un muro donde escribes corazones
y donde dos seres pueden amarse.
No hay disputa, es algo que se comparte,
afectos, compromisos, impresiones,
son lirismo vivo las atenciones,
es el hechizo que no puede hartarte.
El amor es un arte, sin dudar.
Incontestable, como las cometas,
como las mareas cuando se encalman.
Es la cuerda que une sin apretar,
es la lumbre que hornea sin reyertas,
es lo que otorga valor a cada alma.
Empina el roble
su esplendorosa copa
llena hasta el borde
Alza el roble su cúspide fastuosa
medrando hacia el azur, lleno de orgullo,
la savia lo sustenta entre susurros
y en el aire todo lo distorsiona.
Sus frescas hojuelas su torso copan
y allí las aves encuentran su arrullo,
la brisa brinca entre su espeso bulto
y en su umbría los regatos se embozan.
Es emblema de garra y de esperanza,
es cobijo para la luna llena,
testigo de sus ciclos y sus huellas.
Su fronda, que a todos nos atenaza,
manda señales desde sus arterias,
como un faro que emerge en las estrellas.
Tiznando un lienzo
te pondrán la medalla
pasado un tiempo
Manchando un lienzo, pringando su albura
con rasgos que a menudo son violentos,
la garra del creador con su esfuerzo
engendra nuevas formas de hermosura.
En cada trazo se mete en honduras,
narra relatos exhibiendo afectos,
es arte en continuo desplazamiento,
es la búsqueda de la esencia pura.
La vida otorga a cada cual su premio,
la fama alcanza siempre a quien insiste
y el valor no siempre es tan evidente.
Por eso el lienzo cuida el sortilegio
del artista que con temple persiste
obteniendo el aplauso de la gente.
Y poco a poco
se nos quiebran los besos
en muchos trozos
Paso a paso se alejan nuestros besos,
se disuelven en sendas sin sentido,
los roces de ayer se han ido al olvido
y el amor se transforma en un exceso.
Los saludos se esconden como reos
en sus propios aposentos, cautivos,
sin instantes dichosos, divididos.
Y los verbos se ignoran sin remedio.
Un día todo se rompe en añicos,
se disipa como polvo en el viento
y ya nada vuelve a tener belleza.
Las penas se transforman en vestigios
de aquel amor que ya no tiene aliento
y deja solo huellas de tristeza.
Qué bello sueño
jugar con las meninas
en el ropero
Qué bellos sueños en noches de infancia
cuando el armario vela los misterios
y entre las prendas florecen los cuentos
de lindas meninas y cortesanas.
En el ropero, toda la arrogancia,
atuendos finos, ropajes selectos,
donde las niñas visten sus muñecos
y fantasean con danzas lozanas.
Qué mundo agazapado entre las telas,
qué enredo entre los pliegues de la falda,
qué agitación en el trastero oscuro.
En esos sueños, el gozo aletea,
la fantasía ejercita sus alas
y el encantamiento se hace conjuro.
Cielo de gritos,
se colma el pentagrama
de recios gritos
Cielo de gritos, llega el temporal,
se colma el pautado de graves daños
y el aire se desgaja en mil pedazos
estallando la música coral.
Cada voz es un grito irracional,
cada ruido se pierde entre los cantos,
en el ritmo retumban mil quebrantos
y el cielo explota con ferocidad.
Se desajustan las voces del viento
con lamentos que rompen la armonía
y colman la escena de mil gemidos.
Las notas se embarullan en el cielo,
el noble pentagrama se vacía
y el aire se empantana en tanto brío.
El arte es magia,
sopla realidades
y las engaña
El arte es hechizo, con sutileza,
insufla sensaciones, las reforma
y del duro canto, de almas sin forma,
procrea mundos de eternas lindezas.
Con cada rasgo muda la sospecha,
colorea lo gris y lo elabora,
nos enseña a mirar con nuevas normas
los juegos de la luz y sus siluetas.
Enreda a los sentidos, a la mente,
encanta con estampas que planean,
musita melodías que cautivan.
Es magia que se extiende entre la gente,
que transmutan las dudas en estrellas
y hace que las artimañas sonrían.
Los grises llenan
el lienzo de mi vida
harta de penas
Lo vulgar colma el cuadro de mi vida,
hastiada de agobios y sombras frías,
siento que cada brochazo me envía
hacia una sima donde el alma olvida.
En cada muesca se encierra una herida,
los tonos mudan en melancolías
y en cada forma descubro agonías.
Cada desdicha queda allí encendida.
Pero entre la umbría una chispa brota,
una refulgencia que se derrama,
una noble esperanza que se asoma.
Y así en las tinieblas, el alma ondula
buscando en la pintura nuevas tramas,
un fulgor que el corazón acomoda.
Naturaleza
En la espesura
luces y sombras juegan
y hacen diabluras
En la selva, el alba y las sombras juegan,
brincan entre ramas y algarabía,
en un divertimento que extasía.
Y con sus trastadas todo se mece.
La sombra, inquieta, a la luz intimida
y esta, con su auge, las sombras afectan
y en el contraste, la escena se aleja
a donde noche y día se entrelazan.
En esta danza de luz y tinieblas,
el bosque recauda bulos de antaño,
donde los murmullos son armonías.
En la maleza, entre risas y quejas,
se trenza el enigma de un mundo raro,
donde todo rebulle sin manías.
El viento brama,
entre las ramas verdes
las hojas bailan
La brisa ulula entre los tallos verdes,
la fronda se mueve al ritmo del viento,
en un brinco breve, noble ajetreo
de notas que la canción halla siempre.
La naturaleza, con sus alardes,
nos destapa su danza sin esfuerzo,
una diversión simple, sin lamentos,
que la galerna y las hojas acuerdan.
Y en el baile el bosque se regenera,
divulga misterios a quien le escucha
y en cada susurro muchas ideas.
Es la armonía que la vida busca
una composición inacabada.
Una tregua que la ventisca apura.
Cepas fornidas
que sostienen el cielo
en armonía
Parras macizas, pilastras del suelo
que sustentan al cielo con firmeza,
con tus mimos la tierra se adereza
y en tu savia sedimenta un deseo.
En cada leño palpita el desvelo
de cepas rebuscando en la opulencia
y en su progreso hay tanta fortaleza
que el tiempo capitula ante el gran reto.
En convenio con el sol y la luna,
bajo tu umbría, la vida aparece,
y el caldo bendito es el dulce fruto.
Eres la prueba de cada ventura,
de cada cosecha que al hombre ofreces.
Y así la tierra encuentra su futuro.
Ramas ancianas
entonan con tristeza
doctas palabras
Ramas seniles recitan con pena
cultas palabras de tiempos lejanos,
murmullos que la brisa ha liberado,
cargadas de añoranzas y certezas.
Cada hojuela defiende con firmeza,
en su desplome, un eco continuado
de historias y saberes reservados,
que en la arboleda convergen con fuerza.
Los árboles, mentores de la vida,
susurran inteligentes verdades,
cuyos ecos el viento siempre guía.
En su arrullo hay poemas contenidos,
versos que en silencio guardan las claves
que el bosque en sus cantos nunca utiliza.
Camina suave
que en las sombras del bosque
fabrican aire
Transita manso, que en la umbría verde
de aquel bosque espeso que el sol camufla
se fragua el aire, fuerza que se exulta
en cada hojuela si la calma pierdes.
Las ramas zumban sus voces acordes,
en un arrullo que el sosiego inhuma,
sin que el jadeo del bosque lo encubra.
Lamentos y penumbras que se ciernen.
Aquí la vida emerge sin temores,
en lo más profundo se esconde el canto
y un verso oculto por sus creadores.
Camina suave, siente el verde manto
pues en su sombra nacen los albores
y el aire se elabora con encanto.
Tuya es la parra
si la raíz es tuya,
justicia urbana
Tuya es la parra, la raíz es tuya,
justicia urbana, todo está correcto.
La tierra es un fasto, casi en exceso,
y el fruto necesita una patrulla.
En las urbes donde el asfalto abunda,
cada brote es un gesto de respeto,
una señal de vida y un amuleto,
un cobijo de ofertas que engatusan.
Si atiendes la raíz, la parra es fuerte,
será tuya su sombra y su ternura,
en medio del jolgorio negligente.
Justicia es admirar la agricultura
por todo lo que siempre nos ofrece
lejos del alquitrán y la basura.
Hojuelas verdes
cae la lluvia plácida
gotas alegres
Hojuelas verdes, balé de la vida,
rueda el manso sirimiri llorando
y en cada gota se plasma el encanto
de un mundo sano que al sosiego invita.
Sonríen con las idas y venidas
de las gotas que brincan sin quebranto
y el bosque en pleno se cubre en su manto
llevado a lomos de la calma chicha.
El agua besa el verde con dulzura
equipando cada tallo, cada hoja,
y el aire se restaura en su frescura.
En esta sinfonía que se antoja,
la lluvia les acerca la ternura
y en su desliz, la vida se sonroja.
Crecía el mirto
y en mis manos brincaban
tintos frutillos
En mis dedos dadivosos brincaban
tintos frutillos, gemas de verano,
se escurrían sumisos en mi mano
como rubíes que la tierra daba.
Crecía el mirto, las hojas cantaban
un himno grato, discreto y temprano
y en su follaje un mundillo aledaño
donde la paz y el tiempo reposaban.
Cada murta un tesoro de la vida,
que el mirto desprendido nos brindaba.
Pequeños soles que en la piel caían.
Y mientras la naturaleza hablaba,
sentí la conexión, jamás perdida,
con la tierra que siempre me abrazaba.
Qué bella escena
aflorar cada día
la primavera
Qué linda escena aflorar cada día.
La primavera, en su lozano encanto,
se despoja del generoso manto
y colma de discursos la eufonía.
Revive el sol con nuevas armonías,
los brotes fluyen, se extienden los cantos
y a cada jornada crece el quebranto
del invierno que en sombras se perdía.
La savia se restablece en cada hoja,
los aires huelen a iris y esperanza
y el corazón va a un ritmo que sofoca.
En esta etapa todo se derrama
en el cauce materno que lo adopta
mientras la vida en primavera danza.
Lloran los ríos
gotas de sacrificio,
se alarma el grillo
Lloran los ríos gotas de martirio,
sus aguas guían sollozos agudos,
se derraman de pena por segundos
y en su manar hay sones de un suplicio.
La naturaleza palpa el hechizo
y los seres del bosque, trotamundos,
advierten la mudanza, muy iracundos,
y el grillo se inquieta ante el artificio.
La arboleda plena atiende el suspiro
del agua que en susurros narra historias
de etapas mejores, de paz perdida.
Cada gota es un grito reprimido
que cuenta las malogradas victorias
y los padecimientos de la vida.
Brilla la luna,
ondeando está el viento,
nadie la acuna
Reluce la luna y flamea el viento,
el baño de luz riega la pradera
y en la noche perezosa y hechicera
nadie la acuna en su noble lamento.
El viento bufó con sutil acento,
musita relatos la noche entera
y la luna, en su marcha peregrina,
es la soberana del ajetreo.
Navío solitario en su fulgor,
sin más cortejo que estrellas distantes
que codician su destello sin fin.
Nadie la acuna, mas siente el amor,
del vasto cielo y sus rostros flotantes,
que en su travesía encuentra por fin.
Sin ton ni son
los zorzales componen
trovas de amor
Sin ton ni son, los zorzales componen
sus trovas de amor en la madrugada.
Su canto al alba siempre se proclama
como una balada que al viento exponen.
Desde altas ramas sus notas disponen
sinfonías que a los bosques resguardan
y en buena armonía todo reparan
hasta los sueños que sesgan la noche.
El trino limpio, sin rima ni bridas,
hermosea el día con su presencia
y colma el aire de limpia eufonía
Así, los zorzales con su inocencia
nos dicen que el amor es poesía
nacida del gorjeo y su pureza.
Se alumbra el cielo,
se recogen los niños,
se escucha el trueno
Se encienden los cielos, se escucha el trueno,
un chispazo que quiebra la quietud
y en el aire retumba la inquietud
mientras los niños buscan recovecos.
En los cielos un estruendo completo.
Evidencian los niños su virtud
buscando en casa con buena actitud
dónde se hallan los rincones amenos.
La tormenta llega con fuerza bruta
