Sarao de amor - Juan Timoneda - E-Book

Sarao de amor E-Book

Juan Timoneda

0,0

Beschreibung

Juan Timoneda nació en Valencia en 1520 y falleció en 1583. Se destacó como escritor y editor, siendo dueño de un negocio editorial. Fue un personaje imprescindible para la divulgación de autores como Alonso de Vega y Juan de Vergara. En lo que respecta a su obra, solía firmar bajo distintos seudónimos como Diamonte o Montidea y algunas de sus creaciones son Sarao de amor, la obra que aquí presentamos, Cabañero cancionero y el Cancionero de romances.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern

Seitenzahl: 30

Veröffentlichungsjahr: 2010

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



Juan de Timoneda

Poemas Sarao de amor

Barcelona 2024

Linkgua-ediciones.com

Créditos

Título original: Poemas.

© 2024, Red ediciones S.L.

e-mail: [email protected]

Diseño de cubierta: Michel Mallard.

ISBN rústica: 978-84-9816-584-5.

ISBN ebook: 978-84-9897-938-1.

Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar, escanear o hacer copias digitales de algún fragmento de esta obra.

Sumario

Créditos 4

Brevísima presentación 7

La vida 7

Sarao de amor 9

Libros a la carta 53

Brevísima presentación

La vida

Juan de Timoneda (1490?-1583). España.

Nació en Valencia, fue zurrador de pieles, impresor y librero. Es conocido como autor de farsas, dramas, comedias y entremeses, por lo cual es considerado un antecedente de Lope de Vega.

Su Ternario sacramental reúne seis autos sacramentales, y su obra escénica profana forma una colección titulada la Turiana. Escribió poemas, y publicó Rosa de romances, Sobremesa y alivio de caminantes y el conjunto de novelas El patrañuelo.

Sarao de amor

Canta el galán Bajo’l verde está la fruta

de muy alto merecer

que por tiempo he de coger.

En el árbol salen flores

y hojas qu’es gran holganza,

las hojas dan esperanza

y las flores los amores.

Y la fruta los favores

de sabello mantener

que por tiempo he de coger.

Vos sois l’árbol, mi señora,

que dáis sombra a mis saludes,

la fruta vuestras virtudes

que todo el mundo enamora.

Vuestro vestido colora

mi esperanza sin perder

que por tiempo he de coger.

Noche y día he mantenido

recibiendo mil enojos

con lágrimas de mis ojos

este árbol tan polido.

Verdad es que no he cogido

la fruta de alto valer

que por tiempo he de coger.

Responde la galana Si la guarda no se duerme

según lo que pretendéis

no pienso que cogeréis.

Dese árbol que decís

la guarda es su honestidad,

y la perra la bondad

que siente por do venís.

Según lo que presumís

y yo siento y vos sabéis

no pienso que cogeréis.

Aquese mantenimiento

que de lágrimas le distes,

no ha sido si bien sentistes

sino descontentamiento.

Porque según lo que siento

en no hacer lo que debéis

no pienso que cogeréis.

Si esperanza os da la hoja

y virtudes son su fruta

pues virtud, virtud secuta

virtud es bien que la coja.

Y si otro se os antoja

de la fruta que querréis

no pienso que cogeréis.

Canta el galán El hay, señora, que distes

que tan triste pareció

es hay que amor engendró.

Ese hay tan pronunciado

revestido de tristeza,

según su naturaleza

muestra ser enamorado.

Señora, en estremo grado

ese hay que se sintió

es hay que amor engendró.

Ya sé que ay hay de desencanto

si mi corazón descansa

ay otro hay que se lanza

cuando alguna cosa alcanzo.

Pero vuestro hay tan manso

según tristeza mostró

es hay que amor engendró.

En ese ay hay dolencia

y requiere medicina,

pues que l’ay, señora, aína

pedilda con diligencia

porque tengo intelligencia

quel hay que vuestra voz dio

es hay que amor engendró.

Responde la galana Hay que con hay ay dolor,

y sin hay ay mil dolores

hay que no ay hay, señor,

que no tenga un hay de amores.

No ay hay, que hay no sea

de algún dolor engendrado,

y así hay, si habéis mirado,

de la tristeza es librea.

El hay es apuntador

de dolorosos temores,

hay que no ay hay, señor,

que no tenga un hay de amores.