Satipatthana - Bhikkhu Anālayo - E-Book

Satipatthana E-Book

Bhikkhu Anālayo

0,0

Beschreibung

"Analayo ha escrito un estudio completo y exhaustivo sobre el discurso que dio el Buda sobre Satipatthana. Es una valiosa guía para toda persona interesada en la teoría y la práctica de la meditación". - Ruper Gethin, veterano conferenciante sobre religiones de la India en la Universidad de Bristol. "Este libro llena un evidente vacío en los estudios del inicio del Budismo y nos ofrece un material detallado del "Sutta Satipatthana", el discurso budista fundacional sobre la práctica de la meditación". - Bhikkhu Bodhi, investigador y traductor. "Aprendí mucho de este libro maravilloso y lo recomiendo por completo, tanto a meditadores con experiencia como a quienes empiezan a explorar el sendero". - Joseph Goldstein, autor de Un Único Dharma, el emergente budismo occidental. "Este libro va dirigido no solo a practicantes de escuelas meditativas tradicionales sino sobre todo, a practicantes de mindfulness, que van a entender el origen de dicho movimiento y profundizar en esta técnica milenaria. Se convertirá en un texto clásico de culto para meditadores". - Javier García Campayo, director del Máster de Mindfulness de la Universidad de Zaragoza y autor de diversos libros sobre Mindfulness.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern

Seitenzahl: 742

Veröffentlichungsjahr: 2019

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



SATIPATTHĀNA

Los Orígenes del Mindfulness

Anālayo

Prólogo: Javier García Campayo

Siglantana

Título original: Satipatthāna. The Direct Path to Realization

© Anālayo

Para esta edición:© Editorial Siglantana S. L., 2019

www.siglantana.com

Traducción al español: Óscar Franco Anaya

Revisión técnica: Dharmakirti Zuázquita,

Director de la Asociación Respira Vida Breathworks,

www.respiravida-breathworks.net

Ilustración de la cubierta: Silvia Ospina Amaya 

Maquetación y preimpresión: José M.ª Díaz de Mendívil Pérez

Reservados todos los derechos. No se permite la reproducción total o parcial de este libro, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio, sea este electrónico, mecánico, por fotocopia, por grabación u otros métodos, sin el permiso previo y por escrito del editor. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual (Art. 270 y siguientes del Código Penal).

Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra. Puede contactar a través de la web www.conlicencia.com o por teléfono en el 91 702 19 70 / 93 272 04 47.

ISBN (Siglantana): 978-84-18556-75-3

Depósito legal: B-22545-2019

Impreso en España - Printed in Spain

AGRADECIMIENTOS

Muy poco del presente trabajo se habría conjuntado sin el generoso respaldo que recibí de mis padres, K. R. y T. F. Steffens. Asimismo, expreso mi enorme gratitud a Muni Bhikkhu, Bhikkhu Bodhi, Ñānananda Bhikkhu, Guttasīla Bhikkhu, Ñānaramita Bhikkhu, Ajahn Vipassī, Dhammajīva Bhikkhu, Brahmāli Bhikkhu, Ānandajoti Bhikkhu, Anagārika Santuttho, prof. Lily de Silva, prof. P. D. Premasiri, Godwin Samararatne, Dhammacāri Vishvapani, Michael Drummond y Andrew Quernmore, por sus sugerencias, correcciones, por la inspiración y por las críticas. Cualquier defecto o tergiversación se deben totalmente a mi propio e insuficiente nivel de práctica meditativa y de comprensión teórica.

Jhāyatha, mā pamādattha,

mã pacchã vippatisãrino ahuvattha

¡Medita, no seas negligente!

Más adelante podrías lamentar no haberlo hecho

SUMARIO

Lista de figuras

Prólogo

Introducción

Traducción del Sutta Satipatthāna

Capítulo I. Aspectos generales del camino directo

1.Visión general del Sutta Satipatthāna

2.Un panorama de los cuatro satipatthānas

3.La importancia de cada satipatthāna para la visión cabal

4.El carácter de cada satipatthāna

5.La expresión «camino directo»

6.El término satipatthāna

Capítulo II. La parte de la «definición» en el Sutta Satipatthāna

1.Contemplación

2.La importancia de ser diligente (ātāpī)

3.Saber con claridad (sampayāna)

4.Atención consciente y conocimiento claro

Capítulo III. Sati

1.Cómo se entendía el conocimiento en el budismo temprano

2.Sati

3.El papel de sati y el puesto que ocupa

4.Metáforas de sati

5.Características y funciones de sati

6.Sati y la concentración (samādhi)

Capítulo IV. Relevancia de la concentración

1.Liberarse de deseos y de insatisfacción

2.Concentración, concentración correcta y absorción

3.Absorción y visión clara

4.Contribución de la absorción para progresar en la visión clara

5.Calma y visión clara

Capítulo V. El «estribillo» del Satipatthāna

1.Contemplación interna y externa

2.Otras posibles interpretaciones de la contemplación interna y externa

3.Impermanencia

4.Co-surgimiento dependiente (paticcha samuppāda)

5.El principio del co-surgimiento dependiente y su aplicación práctica

6.Conciencia pura y apegarse a nada

Capítulo VI. El cuerpo

1.Las contemplaciones del cuerpo

2.Propósito y beneficios de la contemplación del cuerpo

3.Atención consciente a la respiración

4.El Sutta Ānāpānasati

5.Posturas y actividades

6.Partes y elementos de la anatomía

7.La descomposición del cadáver y la meditación sobre la muerte

Capítulo VII. Sentimientos

1.Contemplación de los sentimientos

2.Los sentimientos y los puntos de vista (ditthi)

3.El sentimiento agradable y la importancia de la alegría

4.El sentimiento desagradable

5.Sentimiento neutral

Capítulo VIII. Mente

1.Contemplación de la mente

2.La conciencia no reactiva de nuestros estados mentales

3.Cuatro estados mentales «ordinarios»

4.Cuatro estados mentales «superiores»

Capítulo IX. Dhammas: los obstáculos

1.Contemplación de los dhammas

2.Contemplación de los cinco obstáculos

3.La importancia de reconocer los obstáculos

4.Condiciones para la presencia o la ausencia de un obstáculo

Capítulo X. Dhammas: los agregados

1.Los cinco agregados

2.El contexto histórico de la enseñanza sobre anattā

3.El yo empírico y la contemplación de los agregados

4.Surgimiento y cesación de los agregados

Capítulo XI. Dhammas: las esferas de los sentidos

1.Las esferas de los sentidos y las trabas

2.El proceso perceptivo

3.Entrenamiento cognitivo

4.La instrucción a Bāhiya

Capítulo XII. Dhammas: los factores del despertar

1.Contemplación de los factores del despertar

2.La secuencia condicional de los factores del despertar

3.Beneficios que aporta el desarrollo de los factores del despertar

Capítulo XIII. Dhammas: las cuatro nobles verdades

1.Lo que implica dukkha

2.Las cuatro nobles verdades

3.Contemplación de las cuatro nobles verdades

Capítulo XIV. Realización

1.Gradual y repentina

2.El Nibbāna y sus implicaciones éticas

3.Cómo concibe al Nibbāna el budismo en sus inicios

4.Nibbāna: ni una unidad que todo lo abarque ni aniquilación

Capítulo XV. Conclusión

1.Aspectos clave de satipatthāna

2.La importancia de satipatthāna

Bibliografía

Lista de abreviaturas

Glosario

LISTA DE FIGURAS

1.1 - Estructura del Sutta Satipatthāna

1.2 - Progresión de las contemplaciones de los satipatthānas

1.3 - Correlaciones para los cuatro satipatthānas

2.1 - Características clave de satipatthāna

3.1 - El puesto que ocupa sati entre algunas categorías importantes

5.1 - Aspectos clave del estribillo de Satipatthāna

6.1 - Las contemplaciones del cuerpo

6.2 - Análisis de ānapānasati en 16 pasos

6.3 - Cuatro aspectos del «conocimiento claro» en los comentarios

7.1 - Tres y seis tipos de sentimiento

8.1 - Ocho categorías para la contemplación de la mente

9.1 - Esquema general de la contemplación de los dhammas

9.2 - Dos etapas en la contemplación de los cinco obstáculos

9.3 - Esquema general de lo que recomiendan los comentarios para superar o inhibir los obstáculos

10.1 - Dos etapas en la contemplación de los cinco agregados

11.1 - Dos etapas en la contemplación de las seis esferas de los sentidos

12.1 - Dos etapas en la contemplación de los siete factores del despertar

12.2 - Esquema de los comentarios sobre las condiciones que respaldan el desarrollo de los factores del despertar

13.1 - Estructura cuádruple de la medicina en la antigua India y de las cuatro nobles verdades

13.2 - Dos etapas en la contemplación de las cuatro nobles verdades

15.1 - Características y aspectos centrales de satipatthāna

15.2 - Interrelación dinámica de las contemplaciones de satipatthāna

PRÓLOGO

EL AUTOR

Bikkhu Anālayo es un monje budista (bikkhu académico y meditador, nacido en Alemania en 1962, y considerado uno de los expertos más influyentes del mundo, por la cantidad, variedad y profundidad de sus enseñanzas sobre la meditación en los primeros siglos del budismo.

Se ordenó en 1990 en Tailandia en el monasterio Wat Suan Mokkh, establecido por el conocido maestro Ajahn Buddhadasa. En 1995, recibió en Sri Lanka la ordenación «menor» que permite ser mendicante (sāmanera o pabbajjā) del maestro Balangoda Ananda Maitreya Thero. En 2007, recibió la ordenación upasampadā (en la que uno es reconocido como bikkhu o bikkhuni) en el monasterio Shwegyin Nikaya de Sri Lanka, perteneciente a la orden Amarapura Nikaya. Posteriormente, fue reconocido como ācariya, es decir, maestro o instructor avanzado. Su maestro es Bikkhu Bodhi, uno de los grandes traductores del Canon Pali.

Como estudiante, realizó su tesis doctoral sobre el Sutta Satipatthāna en el año 2000 en la Universidad de Peradeniya, en Sri Lanka. Dicho trabajo es la base de este libro, ya publicado en inglés hace años. En 2007 realizó una estancia de investigación en la Universidad de Marburgo (Alemania) donde comparó el Majjhima Nikaya con sus contrapartes china, tibetana y sánscrita híbrida. Ha realizado una traducción integral del chino al inglés del Samyukta-āgama. Asimismo, ha publicado diferentes libros sobre el budismo de los primeros siglos, y también artículos teóricos y prácticos sobre meditación en este período inicial del budismo. Es un experto meditador que dirige retiros y cursos de forma periódica. Actualmente, es profesor del Centro de Estudios Budistas de la Universidad de Hamburgo, cofundador del Grupo de Investigación sobre el Āgama (la versión china del Canon Pali) y miembro del equipo docente permanente del Barre Center for Buddhist Studies (BCBS), en Massachusetts (EE UU), donde reside actualmente. Anālayo entiende doce idiomas, incluidos los de los textos clásicos del budismo.

LA OBRA

Este libro es el primero que se traduce al español y el primero que escribió en inglés, y se basa en su tesis doctoral. Realiza un análisis muy detallado del contexto, de la importancia y de la práctica de la meditación de atención consciente de acuerdo a cómo se expone en el Sutta Satipatthāna. En estos últimos años de explosión del movimiento mindfulness, conviene recordar que la base de esta técnica psicológica es la atención a la respiración, que, a su vez, se basa en las enseñanzas que Buda dio en este pasaje. De hecho, podemos considerar que el Sutta Satipatthāna es el discurso budista fundacional sobre la práctica de la meditación. De ahí la importancia de este libro.

Sin embargo, existen decenas de traducciones de este sūtra incluso en español, idioma en el que el Budismo no ha sido analizado tan intensa y extensivamente como en inglés. Por tanto, podríamos preguntarnos: ¿qué aporta este libro que sea diferente a lo que ya se ha escrito anteriormente? Consideramos que las principales aportaciones, no las únicas, son la siguientes:

Ha sido escrito por uno de los mayores expertos internacionales en budismo, gran conocedor tanto de la perspectiva teórica como práctica de la meditación y que además posee formación científica y académica.

Esta dicotomía es muy interesante y enriquecedora. A todo lo largo del libro puede observarse cómo se combina la objetividad desapegada y la perspectiva científica del investigador académico (lo que se ha denominado «perspectiva en tercera persona»), junto a la experiencia y el interés comprometido del practicante para quien la meditación no es un simple tema de estudio, sino la única forma de vida (lo que se ha denominado «perspectiva en primera persona»). Esta combinación es inusual y muy esclarecedora. Es el primer libro sobre el tema en lengua española que aúna ambas visiones.

El libro se caracteriza por un estilo claro, con matizadas observaciones y gran profundidad de análisis. No pretende tener todas las respuestas, como es habitual cuando el autor pertenece a la tradición, sino que, sobre todo, intenta generar preguntas, fomentar la curiosidad del lector sobre muchos temas que no están cerrados, para que siga investigando y practicando sobre el tema.

Por último, y no menos importante, Bikkhu Anālayo realiza una comparación de los textos budistas con textos de expertos actuales y con textos de diferentes maestros de meditación, para aportar diferentes puntos de vista que enriquezcan la comprensión del lector.

Por tanto, nos hallamos ante un manual único, que se convertirá en texto clásico de culto para meditadores. Quiero insistir que no es sólo para practicantes de escuelas meditativas tradicionales sino, sobre todo, para practicantes de mindfulness, que van a poder entender el origen de dicho movimiento y profundizar en el sentido de esta técnica milenaria.

Javier García Campayo

INTRODUCCIÓN

Este libro, que es el resultado de la combinación de mi investigación para el doctorado en la Universidad de Peradeniya, en Sri Lanka, y de mi propia experiencia en la práctica de la meditación como monje, intenta hacer una exploración detallada de la importancia y la práctica de la meditación de atención consciente de acuerdo a como se expone en el Sutta Satipatthāna y ubicada en el sitio que ocupa dentro de su contexto canónico y filosófico en los inicios del budismo.

La atención consciente1 y la manera adecuada de ponerla en práctica son, ciertamente, temas de relevancia central para todo aquél que se interese en seguir el camino hacia la liberación que indicó el Buda. Sin embargo, para comprender bien la meditación de atención consciente e implementarla es necesario tomar en consideración las instrucciones originales que dio el Buda sobre satipatthāna. En vista de ello, mi investigación presta particular interés a sus discursos registrados en los cuatro Nikāyas principales y en las partes históricamente tempranas del quinto Nikāya, como material de origen de importancia esencial.

Satipatthāna es una cuestión de práctica. Con la finalidad de asegurar que mi exploración tenga una relevancia práctica he consultado una selección de manuales de meditación modernos y algunas publicaciones relacionadas. Tal selección ha estado sujeta a su disponibilidad, no obstante espero haber incluido una cantidad representativa adecuada de maestros de meditación. Además de ello me he apoyado en diversas monografías y artículos académicos sobre el budismo en sus inicios, para ilustrar el marco filosófico y el contexto histórico dentro del cual debemos entender el Sutta Satipatthāna. Esto provee la información básica para comprender ciertos pasajes o expresiones en el discurso.

Con la intención de mantener el texto fluido y legible he conservado su parte principal lo más libre posible de citas directas y de observaciones tangenciales. En cambio he utilizado muchas notas al pie, aportando referencias interesantes y análisis de información adicional. El lector en general preferirá enfocarse en el cuerpo del texto durante una primera lectura y volver, después, para buscar información en las notas al pie de página a través de una segunda lectura.

Mi exposición sigue la secuencia de los pasajes en el discurso lo más cerca posible. Al mismo tiempo, sin embargo, mi tratamiento no se limita tan sólo a hacer comentarios sino que se permite pequeñas digresiones para explorar puntos importantes y ofrecer un marco de referencia que nos ayude a comprender mejor la sección que estamos analizando.

El primer capítulo trata acerca de aspectos generales y terminología relacionada con satipatthāna. Los siguientes tres capítulos tienen que ver con el segundo párrafo del Sutta Satipatthāna, la «definición», en especial con lo que implica sati y con el papel que tiene la concentración. En el quinto capítulo llevo la atención hacia una serie de instrucciones generales que se repiten a lo largo de todo el discurso después de cada ejercicio de meditación, el «estribillo». Con el sexto capítulo empiezo a examinar los ejercicios del «camino directo» de la meditación de atención consciente en sí, que tienen que ver con la contemplación del cuerpo, los sentimientos, la mente y los dhammas. Al final de ese examen de cada práctica de meditación me dirijo hacia el último párrafo del discurso y las implicaciones del Nibbāna. A manera de conclusión trato de resaltar algunos aspectos claves de satipatthāna y de evaluar su importancia.

En general, mi propósito en la presente investigación no es tanto probar y establecer un punto de vista en particular como aportar sugerencias y reflexiones con la esperanza de abrir nuevas perspectivas con respecto a satipatthāna e inspirar al lector para que se entregue con más decisión a su propia práctica.

TRADUCCIÓN DEL SUTTA SATIPATTHĀNA2

Así lo he oído. En una ocasión el Bendito vivía en el campo de Kuru, en una población de kurus llamada Kammāsadhamma. Ahí se dirigió a los monjes diciendo: «Monjes». «Venerable señor», le respondieron ellos. El Bendito les dijo:

[CAMINO DIRECTO]

«Monjes, éste es el camino directo para la purificación de los seres, para dejar atrás la congoja y la lamentación, para suprimir dukkha y la insatisfacción, para adquirir el verdadero método, para realizar el Nibbāna. A saber, éstos son los cuatro satipatthānas.

[DEFINICIÓN]

¿Cuáles son los cuatro? He aquí, monjes, que con respecto al cuerpo, un monje mora en la contemplación del cuerpo, diligente, sabiendo con claridad y con atención consciente, libre de deseos e insatisfacción con respecto al mundo. Por lo que respecta a los sentimientos, mora en la contemplación de los sentimientos, diligente, sabiendo con claridad y con atención consciente, libre de deseos e insatisfacción con respecto al mundo. En cuanto a la mente, mora en la contemplación de la mente, diligente, sabiendo con claridad y con atención consciente, libre de deseos e insatisfacción con respecto al mundo. En cuanto a los dhammas, mora en la contemplación de los dhammas, diligente, sabiendo con claridad y con atención consciente, libre de deseos e insatisfacción con respecto al mundo.

[RESPIRACIÓN]

¿De qué manera, monjes, con respecto al cuerpo, mora él en la contemplación del cuerpo? He aquí que se va al bosque o al pie de un árbol o a una cabaña deshabitada, se sienta con las piernas cruzadas, yergue su espalda y, estableciendo su atención frente a él, con atención consciente inhala, con atención consciente exhala.

Al hacer una aspiración larga sabe: “ésta es una aspiración larga”, al hacer una espiración larga sabe: “ésta es una espiración larga”, al hacer una aspiración corta sabe: “ésta es una aspiración corta”, al hacer una espiración corta sabe: “ésta es una espiración corta”. Así se adiestra: “Aspiraré sintiendo todo el cuerpo”. Así se adiestra: “Espiraré sintiendo todo el cuerpo”. Así se adiestra: “Aspiraré tranquilizando la formación corporal”. Así se adiestra: “Espiraré tranquilizando la formación corporal”.

Al igual que un tornero experto o su aprendiz, cuando hacen una voluta grande saben: “Estoy labrando una voluta grande” o cuando hacen una voluta corta saben: “Estoy labrando una voluta corta”, del mismo modo, al hacer una aspiración larga sabe: “ésta es una aspiración larga” [continúa como arriba].

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo internamente o vive contemplando el cuerpo externamente o vive contemplando el cuerpo interna y externamente; o vive contemplando la naturaleza del surgimiento en el cuerpo o vive contemplando la naturaleza de la cesación en el cuerpo o vive contemplando la naturaleza tanto del surgimiento como de la cesación en el cuerpo; o se establece en él la conciencia de que “hay un cuerpo” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo. Es así como, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo.

[POSTURAS]

Una vez más, monjes, cuando camina, sabe: “Estoy caminando”; cuando está de pie, sabe: “Estoy de pie”; cuando está sentado, sabe: “Estoy sentado”; cuando está recostado, sabe: “Estoy recostado”; o sabe que se encuentra de cualquier otra forma según sea la postura de su cuerpo.

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en el cuerpo. Se establece en él la conciencia de que “hay un cuerpo” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo. Es así como, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo.

[ACTIVIDADES]

Una vez más, monjes, cuando va hacia delante y cuando va de regreso actúa sabiendo con claridad; cuando mira al frente y cuando mira a lo lejos actúa sabiendo con claridad; cuando flexiona sus extremidades y cuando las extiende actúa sabiendo con claridad; cuando viste sus mantos y cuando porta su manto exterior y su cuenco actúa sabiendo con claridad; cuando come, cuando bebe, cuando consume alimentos y cuando degusta actúa sabiendo con claridad; cuando defeca y cuando orina actúa sabiendo con claridad; cuando camina, cuando está de pie, cuando está sentado, cuando duerme, cuando despierta, cuando habla y cuando está en silencio actúa sabiendo con claridad.

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en el cuerpo. Se establece en él la conciencia de que “hay un cuerpo” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo. Es así como, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo.

[PARTES DEL CUERPO]

Una vez más, monjes, él revisa este mismo cuerpo desde las plantas de sus pies hasta su cabeza y desde su coronilla hasta la punta de sus pies, viendo que está cubierto por piel y lleno de todo tipo de impurezas. Reflexiona: “En este cuerpo hay cabellos, pelos, uñas, dientes, piel, carne, tendones, huesos, médula ósea, riñones, corazón, hígado, diafragma, bazo, pulmones, intestino delgado, intestino grueso, el contenido del estómago, heces, bilis, flemas, pus, sangre, sudor, grasa sólida, lágrimas, grasa líquida, saliva, mocos, fluido sinovial y orina”.

Como si hubiera un saco de los que tienen aberturas en ambos extremos, lleno de todo tipo de granos, como arroz de montaña, arroz corriente, frijoles, guisantes, mijo y arroz perlado, y un hombre que tiene buena vista lo abriera y revisa su contenido: “Esto es arroz de montaña, esto es arroz corriente, éstos son frijoles, éstos son guisantes, esto es mijo, esto es arroz perlado”; del mismo modo, un monje revisa este mismo cuerpo... [continúa como arriba].

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en el cuerpo. Se establece en él la conciencia de que “hay un cuerpo” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo. Es así como, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo.

[ELEMENTOS]

Una vez más, monjes, él revisa este mismo cuerpo, en cualquier lugar y postura en que se encuentre y ve que consiste en diversos elementos: “En este cuerpo hay el elemento tierra, el elemento agua, el elemento fuego y el elemento aire”.

Al igual que un carnicero experto o su aprendiz, que tras sacrificar a una vaca y dividirla en partes se pone a venderlas en un cruce de carreteras, también el monje revisa este mismo cuerpo... [continúa como arriba].

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en el cuerpo. Se establece en él la conciencia de que “hay un cuerpo” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo. Es así como, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo.

[CUERPO EN DESCOMPOSICIÓN]

Una vez más, monjes, como si mirara un cadáver tirado en un osario, muerto hace un día, dos días o tres días, hinchado, amoratado y putrefacto... devorado por cuervos, halcones, buitres, perros, chacales o diversos tipos de gusanos... un esqueleto con carne y sangre, unido tan sólo por los tendones... un esqueleto sin carne, manchado de sangre, unido tan sólo por los tendones... un esqueleto sin carne ni sangre, unido tan sólo por los tendones... huesos inconexos diseminados por todas partes... huesos blanqueados como las conchas... huesos amontonados, de más de un año... huesos podridos, deshaciéndose, hechos polvo. Él se compara con ese cuerpo: “Este cuerpo también es de la misma naturaleza, estará igual que éste, nada lo exime de ese destino”.3

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en el cuerpo. Se establece en él la conciencia de que “hay un cuerpo” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo. Es así como, con respecto al cuerpo, vive contemplando el cuerpo.

[SENTIMIENTOS]

¿Y cómo, monjes, con respecto a los sentimientos, vive él contemplando los sentimientos?

He aquí que, cuando experimenta un sentimiento agradable, sabe: “Experimento un sentimiento agradable”; cuando experimenta un sentimiento desagradable sabe: “Experimento un sentimiento desagradable”; cuando experimenta un sentimiento neutral sabe: “Experimento un sentimiento neutral”.

Cuando experimenta un sentimiento mundano agradable sabe: “Experimento un sentimiento mundano agradable”; cuando experimenta un sentimiento agradable que no es mundano sabe: “Experimento un sentimiento agradable que no es mundano”; cuando experimenta un sentimiento mundano desagradable sabe: “Experimento un sentimiento mundano desagradable”; cuando experimenta un sentimiento desagradable que no es mundano, sabe: “Experimento un sentimiento desagradable que no es mundano”; cuando experimenta un sentimiento mundano neutral sabe: “Experimento un sentimiento mundano neutral”; cuando experimenta un sentimiento neutral que no es mundano sabe: “Experimento un sentimiento neutral que no es mundano”.

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto a los sentimientos, vive contemplando los sentimientos internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en los sentimientos. Se establece en él la conciencia de que “hay sentimientos” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo.

Es así como, con respecto a los sentimientos, vive contemplando los sentimientos.

[MENTE]

¿Y de qué manera, monjes, con respecto a la mente, vive contemplando la mente?

He aquí que un monje reconoce a una mente afectada por la codicia como una mente “afectada por la codicia” y a una mente que no está afectada por la codicia como una mente que “no está afectada por la codicia”. Reconoce a una mente afectada por la ira como una mente “afectada por la ira” y a una mente que no está afectada por la ira como una mente que “no está afectada por la ira”. Reconoce a una mente afectada por las ilusiones como una mente “afectada por las ilusiones” y a una mente que no está afectada por las ilusiones como una mente que “no está afectada por las ilusiones”. Reconoce a una mente que está contraída como una mente que “está contraída” y a una mente que está distraída como una mente que “está distraída”. Reconoce a una mente que se ha expandido como una mente que “se ha expandido” y a una mente que se ha estrechado como una mente que “se ha estrechado”. Reconoce a una mente que puede superarse como una mente “que puede superarse” y a una mente insuperable como una mente “insuperable”. Reconoce a una mente que está concentrada como una mente que “está concentrada” y a una mente que no está concentrada como una mente que “no está concentrada”. Comprende a una mente que está liberada como una mente que “está liberada” y a una mente que no está liberada como una mente que “no está liberada”.

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto a la mente, vive contemplando la mente internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en la mente. Se establece en él la conciencia de que “hay mente” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo.

Es así como, con respecto a la mente, vive contemplando la mente.

[OBSTÁCULOS]

¿Y de qué manera, monjes, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas? He aquí que, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas como los cinco obstáculos. ¿Y cómo, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas como los cinco obstáculos?

Si el deseo sensual está presente en él sabe: “Hay en mí deseo sensual”. Si el deseo sensual no está presente en él sabe: “No hay en mí deseo sensual” y sabe también cómo el deseo sensual que no había surgido puede surgir, cómo el deseo sensual que ha surgido puede eliminarse y cómo un futuro surgimiento del deseo sensual que se eliminó puede prevenirse.

Si la aversión está presente en él sabe: “Hay en mí aversión”. Si la aversión no está presente en él sabe: “No hay en mí aversión” y sabe también cómo la aversión que no había surgido puede surgir, cómo la aversión que ha surgido puede eliminarse y cómo un futuro surgimiento de la aversión que se eliminó puede prevenirse.

Si la pereza y el letargo están presentes en él sabe: “Hay en mí pereza y letargo”. Si la pereza y el letargo no están presentes en él sabe: “No hay en mí pereza ni letargo” y sabe también cómo la pereza y el letargo que no habían surgido pueden surgir, cómo la pereza y el letargo que han surgido pueden eliminarse y cómo un futuro surgimiento de la pereza y el letargo que se eliminaron puede prevenirse.

Si la inquietud y la preocupación están presentes en él sabe: “Hay en mí inquietud y preocupación”. Si la inquietud y la preocupación no están presentes en él sabe: “No hay en mí inquietud ni preocupación” y sabe también cómo la inquietud y la preocupación que no habían surgido pueden surgir, cómo la inquietud y la preocupación que han surgido pueden eliminarse y cómo un futuro surgimiento de la inquietud y la preocupación que se eliminaron puede prevenirse.

Si la duda está presente en él sabe: “Hay en mí la duda”. Si la duda no está presente en él sabe: “No hay en mí ninguna duda” y sabe también cómo la duda que no había surgido puede surgir, cómo la duda que ha surgido puede eliminarse y cómo un futuro surgimiento de la duda que se eliminó puede prevenirse.

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en los dhammas. Se establece en él la conciencia de que “hay dhammas” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo.

Es así como, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas como los cinco obstáculos.

[AGREGADOS]

Una vez más, monjes, con respecto a los dhammas, él vive contemplando los dhammas como los cinco agregados del apego. ¿Y cómo, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas como los cinco agregados del apego?

He aquí que él sabe: “Esto es forma material, éste su origen, ésta su cesación; esto es sentimiento, éste su origen, ésta su cesación; esto es cognición, éste su origen, ésta su cesación; esto es volición, éste su origen, ésta su cesación; esto es conciencia, éste su origen, ésta su cesación”.

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en los dhammas. Se establece en él la conciencia de que “hay dhammas” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo.

Es así como, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas como los cinco agregados del apego.

[ESFERAS DE LOS SENTIDOS]

Una vez más, monjes, con respecto a los dhammas, él vive contemplando los dhammas como las seis esferas internas y externas de los sentidos. ¿Y cómo, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas como las seis esferas internas y externas de los sentidos?

He aquí que un monje conoce el ojo, conoce las formas y conoce la traba que surge dependiendo de ambos. Sabe también cómo una traba que no había surgido puede surgir, sabe cómo una traba que ha surgido puede eliminarse y sabe cómo un futuro surgimiento de la traba que se eliminó puede prevenirse.

He aquí que un monje conoce el oído, conoce los sonidos y conoce la traba que surge dependiendo de ambos. Sabe también cómo una traba que no había surgido puede surgir, sabe cómo una traba que ha surgido puede eliminarse y sabe cómo un futuro surgimiento de la traba que se eliminó puede prevenirse.

He aquí que un monje conoce la nariz, conoce los olores y conoce la traba que surge dependiendo de ambos. Sabe también cómo una traba que no había surgido puede surgir, sabe cómo una traba que ha surgido puede eliminarse y sabe cómo un futuro surgimiento de la traba que se eliminó puede prevenirse.

He aquí que un monje conoce la lengua, conoce los sabores y conoce la traba que surge dependiendo de ambos. Sabe también cómo una traba que no había surgido puede surgir, sabe cómo una traba que ha surgido puede eliminarse y sabe cómo un futuro surgimiento de la traba que se eliminó puede prevenirse.

He aquí que un monje conoce el cuerpo, conoce los objetos tangibles y conoce la traba que surge dependiendo de ambos. Sabe también cómo una traba que no había surgido puede surgir, sabe cómo una traba que ha surgido puede eliminarse y sabe cómo un futuro surgimiento de la traba que se eliminó puede prevenirse.

He aquí que un monje conoce la mente, conoce los objetos de la mente y conoce la traba que surge dependiendo de ambos. Sabe también cómo una traba que no había surgido puede surgir, sabe cómo una traba que ha surgido puede eliminarse y sabe cómo un futuro surgimiento de la traba que se eliminó puede prevenirse.

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en los dhammas. Se establece en él la conciencia de que “hay dhammas” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo.

Es así como, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas como las seis esferas internas y externas de los sentidos.

[FACTORES DEL DESPERTAR]

Una vez más, monjes, con respecto a los dhammas, él vive contemplando los dhammas como los siete factores del despertar. ¿Y cómo, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas como los siete factores del despertar?

He aquí que si la atención consciente, que es factor del despertar, está presente en él, sabe: “Hay en mí la atención consciente, que es factor del despertar”. Si la atención consciente, que es factor del despertar, no está presente en él, sabe: “No hay en mí la atención consciente, que es factor del despertar” y sabe cómo la atención consciente, que es factor del despertar y que no ha surgido puede surgir y cómo la atención consciente, que es factor del despertar y que ya surgió puede perfeccionarse mediante su desarrollo.

He aquí que si la investigación de los dhammas, que es factor del despertar, está presente en él, sabe: “Hay en mí la investigación de los dhammas, que es factor del despertar”. Si la investigación de los dhammas, que es factor del despertar, no está presente en él, sabe: “No hay en mí la investigación de los dhammas, que es factor del despertar” y sabe cómo la investigación de los dhammas, que es factor del despertar y que no ha surgido puede surgir y cómo la investigación de los dhammas, que es factor del despertar y que ya surgió puede perfeccionarse mediante su desarrollo.

He aquí que si la energía, que es factor del despertar, está presente en él, sabe: “Hay en mí la energía, que es factor del despertar”. Si la energía, que es factor del despertar, no está presente en él, sabe: “No hay en mí la energía, que es factor del despertar” y sabe cómo la energía, que es factor del despertar y que no ha surgido puede surgir y cómo la energía, que es factor del despertar y que ya surgió puede perfeccionarse mediante su desarrollo.

He aquí que si la alegría, que es factor del despertar, está presente en él, sabe: “Hay en mí la alegría, que es factor del despertar”. Si la alegría, que es factor del despertar, no está presente en él, sabe: “No hay en mí la alegría, que es factor del despertar” y sabe cómo la alegría, que es factor del despertar y que no ha surgido puede surgir y cómo la alegría, que es factor del despertar y que ya surgió puede perfeccionarse mediante su desarrollo.

He aquí que si la tranquilidad, que es factor del despertar, está presente en él, sabe: “Hay en mí la tranquilidad, que es factor del despertar”. Si la tranquilidad, que es factor del despertar, no está presente en él, sabe: “No hay en mí la tranquilidad, que es factor del despertar” y sabe cómo la tranquilidad, que es factor del despertar y que no ha surgido puede surgir y cómo la tranquilidad, que es factor del despertar y que ya surgió puede perfeccionarse mediante su desarrollo.

He aquí que si la concentración, que es factor del despertar, está presente en él, sabe: “Hay en mí la concentración, que es factor del despertar”. Si la concentración, que es factor del despertar, no está presente en él, sabe: “No hay en mí la concentración, que es factor del despertar” y sabe cómo la concentración, que es factor del despertar y que no ha surgido puede surgir y cómo la concentración, que es factor del despertar y que ya surgió puede perfeccionarse mediante su desarrollo.

He aquí que si la ecuanimidad, que es factor del despertar, está presente en él, sabe: “Hay en mí la ecuanimidad, que es factor del despertar”, Si la ecuanimidad, que es factor del despertar, no está presente en él, sabe: “No hay en mí la ecuanimidad, que es factor del despertar” y sabe cómo la ecuanimidad, que es factor del despertar y que no ha surgido puede surgir y cómo la ecuanimidad, que es factor del despertar y que ya surgió puede perfeccionarse mediante su desarrollo.

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en los dhammas. Se establece en él la conciencia de que “hay dhammas” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo.

Es así como, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas como los siete factores del despertar.

[NOBLES VERDADES]

Una vez más, monjes, con respecto a los dhammas, él vive contemplando los dhammas como las cuatro nobles verdades. ¿Y cómo, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas como las cuatro nobles verdades?

He aquí que él sabe, cómo es en realidad, “esto es dukkha”; sabe, como realmente es, “esto es el surgimiento de dukkha”; sabe, como realmente es, “esto es la cesación de dukkha””; y sabe, como realmente es, “éste es el sendero que conduce a la cesación dedukkha”.

[ESTRIBILLO]

De esta manera, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas internamente... externamente... interna y externamente. Vive contemplando la naturaleza del surgimiento... de la cesación... tanto del surgimiento como de la cesación en los dhammas. Se establece en él la conciencia de que “hay dhammas” en el grado necesario para el conocimiento y la continua atención; y vive de manera independiente, sin apegarse a nada en el mundo.

Es así como, con respecto a los dhammas, vive contemplando los dhammas como las cuatro nobles verdades.

[PREDICCIÓN]

Monjes, si alguien desarrolla estos cuatro satipatthānas de esta manera durante siete años puede esperar que se produzca en él uno de estos dos resultados: el conocimiento final aquí y ahora o, si aún le quedaran rastros de apego, el estado de no-retorno. No digamos ya siete años... seis años... cinco años... cuatro años... tres años... dos años... un año... siete meses... seis meses... cinco meses... cuatro meses... tres meses... dos meses... un mes... medio mes... si alguien desarrolla estos cuatro satipatthānas de esta manera durante siete días puede esperar que se produzca en él uno de estos dos resultados: el conocimiento final aquí y ahora o, si aún le quedaran rastros de apego, el estado de no-retorno. Por esto se ha dicho:

[CAMINO DIRECTO]

Monjes, éste es el camino directo para la purificación de los seres, para dejar atrás la congoja y la lamentación, para suprimir dukkha y la insatisfacción, para adquirir el verdadero método, para realizar el Nibbāna. Ese camino se encuentra en los cuatro satipatthānas».

Así habló el Bendito. Los monjes se sintieron satisfechos y dichosos con las palabras del Bendito.

- I - ASPECTOS GENERALES DEL CAMINO DIRECTO

Para comenzar analizaré la estructura subyacente del Sutta Satipatthāna y consideraré algunos aspectos generales de los cuatro satipatthānas. Luego examinaré las expresiones «camino directo» y «satipatthāna».

1.VISIÓN GENERAL DEL SUTTA SATIPATTHĀNA

Satipatthāna como el «camino directo» al Nibbāna ha recibido un tratamiento detallado en el Sutta Satipatthāna del Majjhima Nikāya.4 Aparece de nuevo precisamente el mismo discurso con el nombre de Sutta Mahāsatipatthāna en el Dīgha Nikāya y la única diferencia es que esta versión ofrece un tratamiento más amplio de las cuatro nobles verdades, que son la última de las contemplaciones de los satipatthānas.5 Asimismo, el tema del satipatthāna ha inspirado varios discursos más breves en el Samyutta Nikāya y el Anguttara Nikāya.6 Aparte de las fuentes en pāli también se conservan algunas exposiciones sobre satipatthāna en chino y en sánscrito, con intrigantes variaciones ocasionales de las presentaciones en pāli.7

La mayoría de los discursos que vienen en el SamyuttaNikāya y el Anguttara Nikāya mencionan apenas el simple bosquejo de los cuatro satipatthānas sin entrar en detalles sobre sus posibles aplicaciones. Esta división funcional en cuatro satipatthānas parece ser el resultado directo del despertar del Buda,8 un aspecto central de su redescubrimiento de un antiguo método de práctica,9 pero las instrucciones detalladas que se encuentran en el Sutta Mahāsatipatthāna y el Sutta Satipatthāna al parecer pertenecen a un periodo posterior, cuando la enseñanza del Buda se había extendido desde los valles del Ganges hasta la distante Kammāsadhamma, en el país de los kurus, lugar en el que se pronunciaron ambos discursos.10

En la figura 1.1 (página siguiente) he tratado de ofrecer un panorama general de la estructura subyacente en la detallada exposición de satipatthāna que se hace en el Sutta Satipatthāna, representando con una caja cada una de las secciones del discurso y disponiéndolas desde abajo hacia arriba.

La sección inicial y la concluyente en este discurso son un pasaje que afirma que satipatthāna constituye el camino directo al Nibbāna. La siguiente sección del discurso ofrece una breve definición de los aspectos más esenciales de este camino directo. Esta «definición» menciona cuatro satipatthānas para la contemplación: el cuerpo, los sentimientos, la mente y los dhammas.11 La «definición» especifica también las cualidades mentales que son instrumentales para satipatthāna: debemos ser diligentes (ātāpī), saber con claridad (sampayāna), tener atención consciente (sati) y estar libres de deseos e insatisfacción (vineyya abhiyyhādomanassa).

Fig. 1.1 Estructura del Sutta Satipatthāna

camino directo

CUERPO

definición

respiración -> estribillo

posturas -> estribillo

actividades -> estribillo

partes del cuerpo -> estribillo

elementos -> estribillo

cuerpo en decadencia -> estribillo

SENTIMIENTOS

sentimientos -> estribillo

MENTE

mente -> estribillo

DHAMMAS

obstáculos -> estribillo

agregados -> estribillo

esferas de los sentidos -> estribillo

factores del despertar -> estribillo

nobles verdades -> estribillo

predicción

camino directo

Después de esta «definición» el discurso describe con detalle los cuatro satipatthānas de cuerpo, sentimientos, mente y dhammas. El rango que abarca el primer satipatthāna, la contemplación del cuerpo, parte desde la atención consciente a la respiración, las posturas y las actividades, mediante el análisis del cuerpo en sus partes y elementos anatómicos y abarca hasta la contemplación de un cadáver en descomposición. Los siguientes dos satipatthānas tienen que ver con la contemplación de los sentimientos y la mente. El cuarto satipatthāna enlista cinco tipos de dhammas para su contemplación: los obstáculos mentales, los agregados, las esferas de los sentidos, los factores del despertar y las cuatro nobles verdades. Después de las prácticas de meditación en sí el discurso regresa al enunciado del camino directo a través de una predicción acerca del tiempo en el que puede esperarse que haya una realización.

A lo largo de todo el discurso hay una fórmula particular que sigue a cada práctica individual de meditación. Este «estribillo» sobre el satipatthāna completa cada instrucción al enfatizar, de manera repetida, los aspectos importantes de la práctica.12 De acuerdo con este «estribillo» la contemplación de satipatthāna abarca los fenómenos internos y externos y se relaciona con el surgimiento y la cesación. Asimismo, el «estribillo» destaca que debe establecerse la atención consciente sencillamente para el desarrollo del conocimiento y para lograr la continuidad de la conciencia. Según ese mismo «estribillo» una contemplación de satipatthāna bien practicada se da libre de cualquier dependencia o apego.

El discurso en su totalidad está enmarcado por una introducción, que expresa la ocasión en que se pronunció y por una conclusión, que nos informa que los monjes se complacieron con la exposición que hizo el Buda.13

Mi intención al colocar la «definición» y el «estribillo» en el centro de la figura anterior es resaltar su función principal en el discurso. Como se aprecia en la figura, el discurso teje un patrón recurrente que alterna de manera sistemática entre las instrucciones específicas para la meditación y el «estribillo». En cada ocasión la tarea del «estribillo» es llevar la atención a esos aspectos de satipatthāna que son esenciales para una práctica adecuada. El mismo patrón se aplica también al comienzo del discurso, en donde a una introducción general al tema de satipatthāna mediante el «camino directo» le sigue la «definición», que tiene la función de señalar sus características esenciales. De esta forma, tanto la «definición» como el «estribillo» indican lo que es esencial. Por lo tanto es particularmente importante la información que contienen la «definición» y el «estribillo», para entender e implementar de manera adecuada el satipatthāna.

2.UN PANORAMA DE LOS CUATRO SATIPATTHĀNAS

Al inspeccionarla más de cerca, la secuencia de las contemplaciones que se enlistan en el Sutta Satipatthāna revela un patrón progresivo (compárese con la fig. 1.2 más abajo). La contemplación del cuerpo va avanzando, desde la experiencia rudimentaria de las posturas y las actividades físicas hasta la contemplación de la anatomía corporal. La creciente sensibilidad que se desarrolla de este modo forma la base para la contemplación de los sentimientos, en un cambio de conciencia que va de los aspectos físicos de la experiencia inmediatamente accesibles a los sentimientos como objetos más refinados y sutiles para la conciencia.

Fig. 1.2 Progresión de las contemplaciones de lossatipatthānas

CUERPO

respiración

posturas

actividades

partes del cuerpo

elementos

cuerpo en descomposición

SENTIMIENTOS

calidad afectiva

calidad ética

MENTE

estados ordinarios de la mente

estados superiores de la mente

DHAMMAS

obstáculos

agregados

esferas de los sentidos

factores del despertar

nobles verdades

La contemplación de los sentimientos divide a éstos no sólo según sea su calidad afectiva (en agradables, desagradables y neutros), sino que también los distingue de acuerdo con su naturaleza mundana o ajena a este mundo. De tal manera, la última parte de la contemplación de los sentimientos introduce una distinción ética de los mismos, la cual sirve como un peldaño para dirigir la atención hacia la distinción ética que hay entre los estados mentales hábiles y los torpes, que se mencionan al principio del siguiente satipatthāna, la contemplación de la mente.

La contemplación de la mente parte de la presencia o la ausencia de cuatro estados torpes de la mente (lujuria, ira, ilusión y distracción) y va hacia la contemplación de la presencia o ausencia de cuatro estados superiores de la mente. El interés en ir hacia los estados mentales más elevados en la última parte de la contemplación de la mente se presta de manera natural a una investigación detallada de aquellos factores que obstruyen de manera particular los niveles de concentración más profundos. Se trata de los obstáculos, el primer objeto de contemplación de los dhammas.

Después de ocuparse de los obstáculos para la práctica de la meditación, la contemplación de los dhammas continúa con dos análisis de la experiencia subjetiva: los cinco agregados y las seis esferas de los sentidos. Tras el análisis de éstos vendrán los factores del despertar, que son la siguiente contemplación de los dhammas. La culminación de la práctica de satipatthāna se alcanza con la contemplación de las cuatro nobles verdades, cuya total comprensión coincide con la realización.

Considerada de esta forma, la secuencia de las contemplaciones de los satipatthānas nos va llevando progresivamente de los niveles más burdos a los más sutiles.14 Esta progresión lineal no carece de relevancia práctica, ya que las contemplaciones del cuerpo se recomiendan como un ejercicio fundamental para erigir la base de sati, mientras que la contemplación final de las cuatro nobles verdades abarca la experiencia de Nibbāna (la tercera noble verdad tiene que ver con terminar con dukkha) y por lo tanto se corresponde con la culminación de cualquier implementación exitosa de satipatthāna.

Al mismo tiempo, sin embargo, este patrón progresivo no prescribe la única forma posible de practicar satipatthāna. Tomar la progresión de los ejercicios de meditación que vienen en el Sutta Satipatthāna como si indicaran una secuencia que debe seguirse necesariamente así limitaría de un modo severo nuestro rango de práctica, ya que sólo las experiencias o los fenómenos que se ajustaran a ese molde preconcebido serían los objetos de conciencia adecuados. No obstante, una característica central de satipatthāna es la conciencia de los fenómenos tal como son y como se presentan. Aunque esa conciencia irá de manera natural de lo burdo a lo sutil, en la práctica real es muy probable que sea diferente a la secuencia descrita en el discurso.

Un desarrollo flexible y completo de satipatthāna debe abarcar todos los aspectos de la experiencia, en cualquier secuencia que ocurran. Todos los satipatthānas pueden ser de relevancia continua a lo largo de nuestro progreso en el camino. La práctica de la contemplación del cuerpo, por ejemplo, no es algo que haya que dejar atrás y descartar en un nivel más avanzado de nuestro entrenamiento. Lo cierto es que más bien sigue siendo una práctica importante incluso para un arahant.15 Si lo entendemos así, puede considerarse que los ejercicios de meditación que se enlistan en el Sutta Satipatthāna se apoyan entre sí. La secuencia que se sigue en su práctica puede modificarse según lo requiera cada meditador.

No sólo se sustentan entre sí los cuatro satipatthānas sino que, incluso, podrían integrarse en una sola práctica de meditación. Así está documentado en el SuttaĀnāpānasati, que describe cómo la atención consciente a la respiración puede desarrollarse de tal manera que abarque los cuatro satipatthānas.16 Esa exposición demuestra la posibilidad de combinar de manera completa los cuatro satipatthānas dentro de una sola práctica de meditación.

3.LA IMPORTANCIA DE CADA SATIPATTHĀNA PARA LA VISIÓN CABAL17

De acuerdo con lo que dice el SuttaĀnapānasati es posible desarrollar muchos aspectos diferentes de la contemplación de satipatthāna con un solo objeto de meditación y, al final, llegar a abarcar los cuatro satipatthānas. Eso nos lleva a preguntarnos hasta qué punto un solo satipatthāna o incluso un solo ejercicio de meditación puede considerarse una práctica completa en sí.

Hay varios discursos que relacionan la práctica de un solo satipatthāna de manera directa con la visión clara.18 De igual modo, los comentarios le asignan a cada meditación de satipatthāna la capacidad de conducirnos al despertar total.19 Quizá ésta sea la razón por la cual un alto porcentaje de los maestros de meditación en la actualidad se enfocan en el uso de una sola técnica de meditación, con el fundamento de que una perfección determinada y minuciosa de una técnica de meditación puede abarcar todos los aspectos de satipatthāna y por lo tanto ser suficiente para obtener la visión cabal.20

Lo cierto es que el desarrollo de la conciencia a través de cualquier técnica de meditación en particular dará como resultado automático un marcado aumento de nuestro nivel general de conciencia, mejorando con ello nuestra capacidad para estar atentos cuando se trata de situaciones que no forman parte de nuestro objeto primario de meditación. De esta forma, incluso aquellos aspectos de satipatthāna que no hemos tomado deliberadamente como objeto de contemplación también recibirán una atención consciente como un producto derivado de la práctica principal. Sin embargo, lo que expone el SuttaĀnapānasati no implica necesariamente que si estamos conscientes de la respiración vamos a cubrir de manera automática todos los aspectos de satipatthāna. Lo que el Buda demostró aquí fue cómo un desarrollo minucioso de satipatthāna nos puede llevar desde la respiración hasta un rango más amplio de objetos, englobando diferentes aspectos de la realidad subjetiva. Está claro que ese rango amplio de aspectos es el resultado de un desarrollo deliberado. De lo contrario el Buda no habría necesitado pronunciar todo un discurso sobre la forma de conseguir esto.

De hecho, varios maestros de meditación e investigadores insisten en que hay que abarcar los cuatro satipatthānas en una sola práctica.21 De acuerdo con ellos, aun cuando una práctica de meditación en particular puede servir como el objeto primario de atención, los otros aspectos de satipatthāna también deben contemplarse de un modo deliberado, aunque sea de una manera secundaria. Es un enfoque que puede sustentarse en la parte concluyente del SS, la «predicción» de la visión cabal. Este pasaje estipula el desarrollo de los cuatro satipatthānas para que la contemplación conduzca a la realización de las dos etapas más elevadas del despertar, la del que «ya no-retorna» y la del arahant.22 El hecho de que se mencionen los cuatro satipatthānas sugiere que es la práctica exhaustiva de los cuatro la que es particularmente capaz de conducirnos a niveles elevados de realización. Asimismo lo indica una frase en el SatipatthānaSamyutta que relaciona lo que ha alcanzado el arahant con la práctica «completa» de los cuatro satipatthānas, mientras que la práctica parcial se corresponde con niveles inferiores de realización.23

En un pasaje del Ānāpāna Samyutta el Buda comparó los cuatro satipatthānas con carros que vienen desde cuatro direcciones. Todos vienen atravesando una montaña de polvo que se halla en el centro del cruce de caminos y, por lo tanto, van deshaciéndola.24 El símil sugiere que cada satipatthāna es en sí mismo capaz de superar estados torpes, así como también cualquiera de los carros puede esparcir ese montón de polvo. A la vez, este símil ilustra el efecto cooperativo de los cuatro satipatthānas pues, con carros que vienen desde diferentes direcciones, el montón de polvo se esparcirá aun más.

De tal modo, cualquier práctica separada que se tome del esquema de satipatthāna es capaz de conducir a una visión profunda, sobre todo si se desarrolla de acuerdo con las instrucciones clave que se ofrecen en la «definición» y el «estribillo» del discurso. No obstante, un intento por abarcar los cuatro satipatthānas en nuestra práctica le hace más justicia al carácter distintivo de las diversas meditaciones que describe el Sutta Satipatthāna y, por ende, garantiza un avance más rápido, así como un desarrollo equilibrado y completo.25

4.EL CARÁCTER DE CADA SATIPATTHĀNA

La necesidad de obtener ese desarrollo exhaustivo se relaciona con el hecho de que cada satipatthāna tiene un carácter diferente y, por esa razón, puede servir a un propósito ligeramente distinto. Así está documentado en el Nettippakarana y los comentarios, que ilustran el carácter particular de cada satipatthāna con una serie de correlaciones (consúltese la fig. 1.3 de la página siguiente).

Según los comentarios, cada uno de los cuatro satipatthānas se corresponde con un agregado en particular: el agregado de la forma material (rūpā), sentimiento (vedanā)26 y conciencia (viññāna) concuerdan con los primeros tres satipatthānas, mientras que los agregados de la cognición (saññā) y las voliciones (sankhārā) se corresponden con la contemplación de los dhammas.27

Después de un análisis más cuidadoso esta correlación parece un poco forzada, ya que el tercer satipatthāna, la contemplación de la mente, se corresponde con todos los agregados mentales y no sólo con la conciencia. Aun más, el cuarto satipatthāna, la contemplación de los dhammas, incluye a toda la serie de los cinco agregados como una de sus meditaciones y, de tal manera, tiene un rango más amplio que únicamente los dos agregados de la cognición (saññā) y la volición (sankhārā).

Sin embargo, lo que los comentarios podrían estar tratando de indicar es que todos los aspectos de nuestra experiencia subjetiva deben investigarse con ayuda de los cuatro satipatthānas. Si lo entendemos así, la división en cuatro satipatthānas representa un enfoque analítico similar a una división de la experiencia subjetiva en los cinco agregados. Ambos tratan de disolver la ilusión que tiene el observador de ser sustancial.28 Al llevar la conciencia a las diferentes facetas de nuestra experiencia subjetiva percibiremos estos aspectos sencillamente como objetos y la noción de ser compactos, la sensación de un «yo» sólido, comenzará a desintegrarse. De esta forma, mientras más pueda verse la experiencia subjetiva de una manera «objetiva» más disminuirá la identificación egoica.29 Esto se correlaciona bien con la instrucción que da el Buda de investigar de manera minuciosa cada agregado hasta el punto en que ya no pueda hallarse más «yo».30

Además de la correlación con los agregados los comentarios recomiendan cada uno de los cuatro satipatthānas para un tipo específico de carácter o inclinación. Según ellos, la contemplación del cuerpo y los sentimientos debería ser el principal terreno de práctica para quienes tienden a desear con avidez, mientras que los meditadores que se entregan a la especulación intelectual deberían poner más énfasis en contemplar a la mente o los dhammas.31 Si lo comprendemos así, la práctica de los dos primeros satipatthānas es adecuada para quienes tienen una inclinación más afectiva, en tanto que los dos últimos son recomendables para aquéllos que tienen una orientación más cognitiva. En ambos casos, las personas que se caracterizan por pensar y reaccionar con rapidez pueden centrar su práctica con mayor provecho en las contemplaciones relativamente más sutiles de los sentimientos o los dhammas, mientras que quienes presentan facultades mentales más circunspectas y mesuradas obtendrán mejores resultados si basan su práctica en los objetos más burdos, como el cuerpo o la mente. Aun cuando estas recomendaciones se expresan como tipos de caracteres podrían aplicarse también a la disposición que muestra uno en determinado momento. Podría elegirse el satipatthāna que se corresponda mejor con el estado mental que uno tenga, de modo que si ahora me siento perezoso y lleno de deseos, por ejemplo, la contemplación del cuerpo sería una práctica más apropiada para este instante.

Fig. 1.3 Correlaciones para los cuatrosatipatthānas

CUERPO

agregado: forma material

carácter: lento de deseos

percatación: carencia de belleza

SENTIMIENTOS

agregado: sentimiento

carácter: rápido de deseos

percatación: insatisfacción

MENTE

agregado: conciencia

carácter: lento para teorizar

percatación: impermanencia

DHAMMAS

agregado: cognición + volición

carácter: rápido para teorizar

percatación: carencia de sustancialidad

También el Nettippakarana y el Visuddhimagga plantean los cuatro satipatthānas en oposición a las cuatro distorsiones (vipallāsas), que es cuando uno toma equivocadamente lo que es carente de atractivo, insatisfactorio, transitorio e insustancial como atractivo, satisfactorio, permanente y sustancial.32 De acuerdo con ellos, la contemplación del cuerpo tiene el potencial para revelar, en particular, la carencia de belleza física; la observación de la verdadera naturaleza de los sentimientos puede contrarrestar nuestra incesante búsqueda de placeres volátiles; la conciencia de la incesante sucesión de los estados mentales puede dejar al descubierto la naturaleza transitoria de toda experiencia subjetiva; y la contemplación de los dhammas puede revelar que la noción de que hay un yo sustancial y permanente no es más que una ilusión. Esta presentación trae a la luz el tema principal que subyace en cada uno de los cuatro satipatthānas e indica cuál de ellos es particularmente apropiado para disipar la ilusión de la belleza, la felicidad, la permanencia o la sustancialidad.33 Aunque las percataciones correspondientes en realidad no se limitan a un solo satipatthāna, esta correlación en particular indica, no obstante, qué satipatthāna en especial conviene para corregir una distorsión (vipallāsa) específica. Asimismo, esta correlación se puede aplicar de manera fructífera de acuerdo con la disposición de carácter que tenga alguien en general o puede usarse también para combatir la manifestación momentánea de determinada distorsión.

Como sea, al final los cuatro satipatthānas comparten la misma esencia. Cada uno de ellos conduce a la realización, como diferentes entradas que nos llevan a la misma ciudad.34