Teatro para representar en la escuela - Teresa Iturbe - E-Book

Teatro para representar en la escuela E-Book

Teresa Iturbe

0,0

Beschreibung

La dramatización es una actividad habitual entre los profesionales de la enseñanza por los valores que promueve: cohesión e integración de alumnos de diferentes nacionalidades o religiones, unión para conseguir un fin común, ayuda a alumnos tímidos o con algún problema de relación, participación de las familias, mayor grado de convivencia de todos los estamentos de la comunidad escolar, etc. La preparación y desarrollo de una obra teatral debe tener un carácter interdisciplinar. Implica a áreas como Lengua, Conocimiento del Medio, Educación Física, Música, Plástica, etc.: además potencia entre los alumnos el papel de la memoria, el valor de la perseverancia, el esfuerzo, el apoyo mutuo, etc.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern

Seitenzahl: 114

Veröffentlichungsjahr: 2023

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



Teatro para representar en a escuela

Teresa Iturbe

NARCEA, S. A. DE EDICIONESMADRID

Índice

HACEMOS TEATRO EN LA ESCUELA

Proceso para hacer una dramatización

El sentido transversal del teatro

Actitudes y valores desarrollados en la dramatización

Notas para la puesta en escena

1.MUSEO GALÁCTICO

Internet

Clonación

Teléfono móvil

2.¿QUE HE DECLARADO LA GUERRA? ¿YO?

3.CASAS INTELIGENTES. ¿MÁS QUE YO?

4.NO SIN MI TELÉFONO MÓVIL

INTRODUCCIÓN Hacemos teatro en la escuela

Desde la publicación, hace ya varios años, del libro Pequeñas obras de teatro para representar en Navidad , que recopiló algunas obras de teatro escritas cada año con motivo de las fiestas escolares navideñas, han sucedido una serie de acontecimientos, relaciones entre profesores y experiencias que me han motivado a recoger de nuevo las obras representadas en estos últimos cursos en este nuevo libro.

Algunas de las obras anteriores podían ser representadas en cualquier época del año ya que no se fijaban especialmente en la representación del misterio navideño sino que realzaban valores y destacaban temas de actualidad: informáticos, espaciales, efecto 2000, aunque adaptándose a la fecha de representación con una leve alusión. Sin embargo, son obras claramente representables durante todo el curso escolar eludiendo las frases o motivos que recordaban la fecha y sustituyéndolas por cualquier otra conmemoración significativa.

Las que agrupa este libro no tienen ningún matiz especial ni van tampoco dirigidas a conmemorar ninguna fiesta. Se centran en sucesos y temas de actualidad intentando resaltar o al menos hacer pensar sobre aspectos y sucesos de nuestra época. La ironía y un leve matiz de parodia permiten tratar temas serios de forma cómica mientras se produce la reflexión sobre nosotros mismos y nuestro ambiente.

El impulso mayor para este segundo esfuerzo procede, sin duda, de los numerosos profesores que me han escrito o llamado contándome sus experiencias, las obras que habían elegido, el modo en que las habían adaptado a sus alumnos y la forma en la que habían resuelto su puesta en escena según las posibilidades de cada Centro.

Basándome en experiencias de muchos profesionales que han podido representar las obras con niños de diferentes edades, grupos de adultos, de integración o compensatoria y confirmándome con su esfuerzo la viabilidad y facilidad, incluso, de llevarlas a escena, así como su fácil comprensión y captación por alumnos y público, nace este volumen con nuevas obras.

En estos años el teatro como «divertimento» o mera celebración es-colar ha evolucionado hasta convertirse en elemento componente de la Programación General Anual del Centro, «evento» que supone un hito en el curso, integrado de tal forma que sería difícil prescindir de él.

La dramatización, utilizada como eje durante un periodo en el currículo, trasciende el aula y congrega a todos los estamentos de la co-munidad escolar.

La metodología transcurre desde el inicio con los alumnos en la búsqueda de un tema hasta la conclusión con la exposición de fotos o proyecciones de vídeos prestados por las familias en los que se analizan los avances o los pequeños fallos mejorables.

PROCESO PARA HACER UNA DRAMATIZACIÓN

Se inicia el proceso mediante la elección del tema que precisa la «lectura» atenta del entorno: medios de comunicación, noticias, aconteci-mientos, evolución de la ciencia, aspectos críticos de nuestra sociedad... La creación de un taller de investigación supone el esfuerzo de los alumnos ayudados por padres y profesores. El taller funciona de igual modo cuando el tema ya está elegido pues se entra en el segundo objetivo de dicho taller, es decir, la recopilación de informaciones sobre el tema. Aquí quedan implicadas las diferentes materias según el o los temas elegidos y puestos a debate aunque normalmente centrados en el ámbito del Conocimiento del Medio.

A lo largo del proceso, en cualquiera de sus fases, se van desarrollando las diversas materias transversales, creando actitudes que favorezcan el diálogo, la coordinación, la presentación orar mediante charlas, debates, «corrillos», mesas redondas... ayudando a los alumnos en el difícil aprendizaje de escuchar, ceder, debatir, exponer, razonar ideas, etc.

EL SENTIDO TRANSVERSAL DEL TEATRO

Posteriormente, una vez desarrollado, el texto es propuesto a una lectura dialogada y sometido a crítica. A partir de este momento el eje de la dramatización entra en relación básicamente con las materias de Lengua, Plástica, Música y Educación Física (psicomotricidad) siempre manteniendo como fondo el recuerdo de las materias transversales.

Aspectos tales como la expresión oral en todas sus dimensiones (vocalización, dicción, tono, entonación, riqueza expresiva, modulación...), expresión escrita, establecimiento de diálogos (ortografía, especialmente puntuación), descripción de escenarios, movimientos y personajes, centran los esfuerzos en la asignatura de Lengua presentándola como una materia esencial para el desarrollo del arte, la comunicación y la información.

También la lectura mejora porque la entonación, las pausas, los signos de puntuación adquieren un valor y una relevancia que no se logra transmitir a veces con facilidad de otro modo. Lo mismo ocurre con la vocalización, modulación, valoración de silencios, etc.

La implicación de las asignaturas de Música y Educación Física en la búsqueda, adaptación o creación y realización de las piezas adecuadas así como de las coreografías necesarias convierten el aprendizaje de todas estas materias en algo vivo, útil y muy atractivo. El conocimiento y dominio del cuerpo, la expresión corporal en cualquier lugar y momento, el saber «qué hacer con las manos» que a algunos parece que le sobran y no saben donde esconderlas frente a los que las mueven tanto que parecen pulpos o molinos de viento, actitudes indispensables en el acto escénico, dan una perspectiva nueva a la materia de Educación Física.

La coordinación entre los profesores de las diversas materias y los alumnos marca el nacimiento de un equipo, de un grupo implicado en el que la colaboración de todos es esencial.

Pasado el cénit del proceso es necesario centrarse en Plástica. Comienza el diseño del escenario. Se inicia el dibujo, se extienden planos, se pinta, recorta, construye, se crean paneles. El trabajo de los tramoyistas es atomizado en todas sus actividades. La imaginación creadora y la utilización de las diversas técnicas plásticas alcanzan su mayor entusiasmo según son requeridas o rechazadas de acuerdo con el tema de la obra.

Posteriormente o en paralelo el mismo espíritu creador e imaginativo debe utilizarse en el diseño y creación del vestuario.

Los talleres de plástica desarrollan un amplio trabajo durante un buen tiempo. Cada obra requiere unas técnicas diferentes y así en cada curso se eligen las más adecuadas dentro de las marcadas para cada edad en la programación.

Tampoco queda fuera del taller de plástica el estilismo en todas sus facetas, peluquería, maquillaje...

ACTITUDES Y VALORES DESARROLLADOS EN LA DRAMATIZACIÓN

Paralelamente se van desarrollando tareas que facilitan la creación de actitudes y valores. Quizá sea el teatro una de las pocas actividades en las que la memoria recupera su dignidad y es aceptado el esfuerzo memorístico por parte de los alumnos sin ningún problema ejercitando así algo tan olvidado como denostado. La necesidad de formar «coro», introducirse en su papel y sobre todo ensayar, ayudan a desarrollar el equipo.

El ensayo es una gran escuela de los valores más olvidados hoy: repetición, paciencia, trabajo, depender de los otros, apoyo mutuo, monotonía, perseverancia, trabajar para un futuro más o menos largo no para el momento inminente, esfuerzo a cambio de algo posterior y para todos, no «útil» y «material», no a cambio de premios, dinero o golosinas, ni tan siquiera de notas. Los niños entienden que no es tan fácil ni tan maravilloso ser artista, que hay que estudiar y trabajar para no siempre obtener lo que uno soñaba. En estos tiempos en que lo fácil, el éxito sin esfuerzo y el deseo de igualar a los artistas y cantantes de moda (ídolos actuales) impera, el conocimiento de estas profesiones «desde dentro» ayuda a valorar el trabajo escondido. Todos estos valores aportan un buen grado de madurez y responsabilidad, de conocimiento de todos. Los efectos de todo este trabajo son muchos, importantes para todos y para algunos realmente imprescindibles

Cabe destacar la desaparición de trabas como la tartamudez cotidiana de algún alumno que, asombrosamente, desaparece en escena; el niño hiperactivo y con trastornos de conducta tratado psiquiátricamente y que, sin embargo, se relaja, atiende y trabaja con todos sin producir ningún problema; la proyección de cada personalidad a través de su personaje; la catarsis que se aprecia en escena, etc.

Para muchos niños existe un antes y un después del teatro: a los más tímidos basta con buscarles un primer papel en el que hagan de tímidos y tendrán éxito; al menos decidido, un papel de poco decidido... Después de la primera experiencia, el éxito hace todo lo demás, curando y limando las limitaciones. A continuación podrán interpretar cualquier papel.

En el reparto o creación de «papeles» es donde realmente se trabaja pensando en el desarrollo y maduración del niño. La sensación de éxito es necesaria junto con el apoyo de todos porque al depender un trabajo del de los demás, le hace a uno imprescindible. Estas dos sensaciones son las primeras que colaboran a crear autoestima e integración. Si al más rechazado le hacemos imprescindible y si a cada uno le damos un papel adaptado a su personalidad o limitaciones (no algo que tenga que vencer tanto que le provoque angustia) lograremos que obtenga éxito. Lo demás vendrá por sí mismo.

Cuando los actores ya son conocidos en el escenario por sus actuaciones de años anteriores y son algo mayores (últimos cursos de Primaria o Secundaria), el reparto de papeles se resuelve casi siempre por elección no ya personal o del profesor sino por un consenso en el que el grupo percibe quién es el actor idóneo para cada papel como ocurre a veces en la vida real entre directores de teatro y cine. Existen, no obstante, variaciones, hay papeles que no encajan bien con ninguno y el grupo anima a un alumno concreto o él mismo se lo propone como ^ reto. También sucede que una vez elegido el papel, el actor modifique tanto el texto como las acotaciones o bien se lo sugieran los compañeros porque necesite algo diferente que provoque sus respuestas o movimientos en el escenario.

Los alumnos que repiten la experiencia de actuar van marcando al profesor nuevos caminos. Así a los «experimentados» ya no les es preciso indicaciones de vestuario, decorados, entradas y salidas... Los actores se van adueñando de la escena. Viven la obra y el guión inicial crece y se desarrolla por sí mismo.

He podido constatar esta experiencia cuando he estado a veces varios cursos seguidos con los mismos alumnos. Ver los vídeos de cursos sucesivos o simplemente oír los comentarios del público que conoce bien a los actores (padres, profesores, compañeros, cuidadores del comedor...) me ha ido dando la pauta. La experiencia de éxito les ha liberado, pudiéndose enfrentar a retos mayores, luchando con papeles en los que tengan que vencer dificultades, superar limitaciones y desarro-llar su personalidad. Es, en resumen, una forma sencilla de evitar sensaciones de fracaso, miedo o angustia escénica, miedo a la vida en definitiva.

Por otro lado, la búsqueda de temas favorece la introducción en los medios de comunicación, convirtiendo a los alumnos en seres que «oyen» y «ven» a su alrededor, analizan, critican o seleccionan. A veces ocurre que descubren que los medios son muchos y no únicamente la televisión y que los temas, que adquieren gran relevancia unos días para desaparecer luego a un ritmo que casi no da tiempo a su estudio, son tratados de forma muy diversa en los diferentes medios.

Cabe destacar también que su experiencia como actores, incluso como decoradores, tramoyistas, técnicos de sonido y guionistas, les convierte en público «selecto». A partir de estas experiencias la asistencia a teatros, ballets o conciertos cambia mucho: desean asistir, saben comportarse, valoran y son un público crítico. A la vuelta de cada actividad escolar saben sacar experiencias, enseñanzas, ideas; se han convertido en un público activo, participativo.

Estos últimos años, desde la publicación de mi libro anterior, la ex-periencia más impactante ha sido el éxito que supone el teatro en la in-tegración de los niños inmigrantes. Los Centros que cuentan con un por-centaje de entre 30% y 70% en las aulas son numerosos. El teatro se convierte así en un vehículo de aprendizaje mutuo de movimientos, rit-mos, cadencias, lenguas y sobre todo lleva a su última interrelación o intercambio de integración de todos los valores antes señalados.

Muchos alumnos llegan a España acostumbrados a una escuela rígida y monótona, con experiencias de abandono y separación familiar, a lo que se une el desarraigo y cambio cultural que les hace pasar por un periodo de introversión, aislamiento y tristeza. De todo ello «resurgen» como por arte de magia y sacan de sí mismos ese otro niño alegre, al que se le ve reír por primera vez y que se siente unido a todos ya que su rol no es «el diferente» como en la vida real sino que todos tienen un rol diferente y él es uno más. La sonrisa primera de muchos de estos niños que han estado lejos de sus padres y han sufrido ese primer desarraigo unido al que supone el abandono de su ambiente para incorporarse a nuestra sociedad, se ve desde los primeros ensayos. Es una buena gratificación.

La elección del tema y su seguimiento posterior trae descubrimientos y aprendizajes importantes. Estas experiencias me han llevado a plantearme otro reto: convertir algunos temas esenciales del currículo en obras de teatro.

Las obras que aparecen en este libro tratan temas de actualidad y por eso exponen momentos y acontecimientos de finales del siglo XX y comienzo del XXI. Evocación de situaciones que vivió el alumnado, de las que se habló, que serán parte de la historia (inventos, sucesos, situaciones políticas o sociales) y que podrán recordar y analizar con cierta perspectiva pasados unos años. Se trata de construir su propia historia ahora que la vida ha tomado tal velocidad que se hace historia al poco tiempo.

Son obras nacidas también como tema eje, provocadoras de situaciones que ayudan a analizar la vida, a estudiar historia, religiones, economía, a buscar en Internet, visitar hemerotecas, ver vídeos de las redacciones de Informativos de la TV, en fin, facilitar el trabajo en algunas materias y poder ser introducidos en los temas transversales.