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TÍLIMTILÍN: TÍLIM: el poder de la fantasía contra la realidad. TILÍN: la defensa de la realidad verdadera. El libro contiene dos ilustraciones de David Rosenmann-Taub.
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Seitenzahl: 30
Veröffentlichungsjahr: 2022
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© LOM ediciones© Corda Foundation Primera edición, diciembre 2021 Impreso en 1.000 ejemplares ISBN Impreso: 9789560014719 ISBN Digital: 9789560015006 Motivo de portada: Ilustración de David Rosenmann-Taub. Diseño, Edición y Composición LOM ediciones. Concha y Toro 23, Santiago Teléfono: (56-2) 28606800 [email protected] | www.lom.cl Tipografía: Karmina Registro N°: 312.021 Impreso en los talleres de gráfica LOM Miguel de Atero 2888, Quinta NormalImpreso en Santiago de Chile
Reiteración: acálegítima, fundamental.
No me ofrezcas, Señor, por redimirme, del multiverso el fondo. Ofréceme los ojos de tus ojos: lo imposible.
¿Me tratas de asediar porque no existes?Con tu filoso corazón traspásame: posees corazón. En el último latido me colmarán tus éxtasis. Te he colmado en la tierra. ¿No te atreves, cobarde?¿Yo te busco? No: Tú. Mi analogía, por catearse, en las ruinas de mi nada se busca – sed imbécil – inacabablemente.Morir y no encontrarte: no encontrarme. Miscelánea de vigas – codicilos – que nos claman: «¿Existe?»Júbilo – rumbo seminal –, exísteme un instante.Estragaré tu pan, miga inhallable.
Qué abrazo bruñidor me mostrará tus astros: abdómenes sonámbulos.Ciego, te mostraré mi corazón: tuyo, cuando, con suaves dentelladas, lo devores. Podré acoger la talla hondísima de tus ciegas pupilas.
Afortunado, Tú, pues nunca esperas. Acaso eres, Dios mío, la única palabra de los pájaros.
Nos pertenecen, como concubinas gregarias en el lecho, Señor, las semejanzas.Además, entumes y calcinas las yemas que jamás creaste, por despecho.Todavía descansas.
Un ataúd de nafras me vestirá de inaccesibles ascuas cuando en tus hélices – ¿virtud? – gire mi jaula.
¿Me asimilas, baldón? Mi diademase pudre: mequetrefe violencia.
Signos: tu voz, secuestro comedido, y el asfalto, perenne, de tu chancro – pabellón lacerado – sobre mí – caracol –.
Ternes cortinas: me aparto desta línea.Cascada sigilosa: con mi copa de utopía, lijado, para verte y beberte.
Ante el escepticismo del fullerobatallando dormir:cuidado que atrinchero, tesoro de lavaza, en mi nadir.¿A quién la carta aquella? ¿Hubo oportunidad? Cimbré el tumulto. Cleptómanos los belfos de mi estrella.¿La carta aquella?: bulto– colapsos –: una huellapetulante: un insulto del coraje al coraje: la botella, después de la embriaguez, en que introduzcolocura.Jeroglífico, derrites obstinación de felpa testaruda.¿Cerrada he de quemarte, cosa trunca? ¡No! Te abriré . . . Dios mío, ¿Tú me escribes? ¿Enjuagas nuestro místico pecado?Florecen las gangrenas de indiferencia – lívida familiade mis venas – contigo, predilecto, en la vigilia.Señor: ¡enamorado! Tu letra, con soberbia delatora,me saluda. Cesa, umbría zaguera. ¡Vuelve, aurora!
Postrado mimbre que no puede más, venganza tras venganza, ninguna compañía, destiempo tras destiempo, ninguna soledad. Con saña dulce que tampoco mitiga. ¿Codiciar tropelía? La vida, ajenajena, allá, discurre – ramplón azoramiento: su armadura de hachazo –. Tú, tan lejos, nones me alcanzarás.
Dios, te llamé – por miedo azul o por pasar el rato –. Me estrangulaste con ojal cariño: nulidad tu arrebato y . . . ¡Cállate! ¡El amor tasta ulular! El amplio puñetazo de mi dones censura explicaciones. ¡Ya no te necesito!Me sé tu canapé . . . ¡Hipócrita maldito!
Quimérico arenal, lumbre bullente, trampa,fangoso vértice. ¿La majestad nupcial? ¿Palote?¿Duende? Zumbón, a mi manera: prestancia,yermo yermo. ¿Me conduces? La estepade tu armario me impone la guaraná de mi anaquel decrépito.
Frívolamente humilde nació la piedra. Dios, ¿naciste frívolamente humilde?
Qué saco: mástil – albergue derrotado –muy axial de tu boca: mar de saliva: torrentosa roca.
