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Traslapiel es la voz combativa de muchas mujeres que se reconocen humanas, pero no por ello frágiles, sumisas, mudas.
Es la búsqueda de ese yo que se impregna de todo aquello que observa, experimenta y sufre; del anhelo por apurar este tiempo que sin darnos cuenta a todos nos consume.
En este libro de poesía la autora desentierra el hacha de guerra y le prende fuego, para reivindicar que otro mundo puede y debe ser posible, que estamos llamados a tomar el control y liberarnos de las imposiciones sociales que coartan nuestra libertad individual y colectiva.
En este libro, el amor empieza siempre por uno mismo y pone en el centro lo que importa.
SOBRE EL AUTOR
Silvia Rivero es una escritora, guionista, directora y organizadora de eventos nacida en Tenerife (Islas Canarias) en 1988. Ligada a las letras desde muy pequeña (ya entonces prefería un libro a jugar), no es hasta los 10 años cuando empieza a dar rienda suelta a esas historias que danzan en su cabeza y comienza escribiendo principalmente prosa; momento en el cual comienza a presentarse y ganar sus primeros concursos escolares. Pero no es hasta 2014 cuando decide dar el paso y abrir un blog público llamado Traslapiel, donde comienza a almacenar parte de sus escritos. A raíz de este blog le llega la oportunidad de explorar nuevos formatos artísticos y decide llevar acabo un primer micro abierto de poesía. Tras su rotundo éxito en este primer contacto con los escenarios, decide fundar un nuevo colectivo poético que llevará por nombre El Club de los Putos Poetas, con el que inicia una actividad frenética en los 2 primeros años de vida del conjunto y pisan un centenar de escenarios en diferentes puntos de la isla. Además de junto a sus compañeros, en estos años de andadura, Silvia continúa participando a título personal en numerosos eventos literarios: ferias, jornadas literarias, maratones poéticos, colaboraciones con otros compañeros escritores, presentaciones de libros, etc… llegando incluso a impartir talleres de poesía en colegios concertados varios años consecutivos. Conoce en el camino al artista polifacético Adrián Arvelo, y se une a él en Febrero de 2015, formando parte activa del equipo directivo de Carpe Diem; una plataforma que impulsa el formato de micro abierto y todo tipo de eventos literarios.
De este formato nace además la revista de artes ‘Carpe Diem Magazine’, con publicación trimestral en formato papel y digital; en la que Silvia también participa como redactora. En 2017 entra a formar parte del colectivo artístico femenino MujerArte, que trabaja por dar visibilidad a las mujeres que hacen música y poesía en Canarias, a través de actuaciones itinerantes. Tras cerrar etapas y con el deseo de contribuir activamente en la creación de espacios literarios y seguir acumulando experiencias para explorar su propio desarrollo artístico, decide fundar a principios de 2018 un nuevo colectivo poético femenino que llevará por nombre ‘Furia Kalo’ con el que espera seguir tumbando barreras y abriendo puertas a la literatura que lleva nombre de mujer. Es también en 2018, cuando Silvia escribe y dirige su primer proyecto audiovisual llamado ‘Todas las mujeres que soy’, un video-poema en calidad de cortometraje en el que también aparece como intérprete y con el que busca hacer un llamado a la igualdad entre géneros, recalcando la figura de algunas mujeres importantes de la historia. En la actualidad compagina su trabajo en una productora, con la escritura de su segundo libro de poemas.
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Seitenzahl: 63
Veröffentlichungsjahr: 2021
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Traslapiel
© de los textos, Silvia Rivero
© de la fotografía de la autora, Silvia Rivero
© de las ilustraciones, Idaira Febles Molina
Ediciones El Drago
www.edicioneseldrago.com
Edición permanente, 2021
ISBN: 978-84-123279-5-3
DL: M-5805-2021
ISBN ePub: 978-84-123279-7-7
Diseño y maquetación: Montaña Pulido Cuadrado
Impreso en España – Printed in Spain
Impreso en papel reciclado
Se garantiza que el papel empleado en este libro proviene
de bosques sostenibles, y que la pasta de papel no ha sido tratada
con cloro para el proceso de blanqueamiento. El cloro es un
elemento muy contaminante y los desechos del proceso de
cloración de la pasta de papel arrojan al medio residuos
altamente contaminantes. Además, este papel ha recibido
la certificación como producto ecológico por parte de la UE.
La reproducción parcial o total de este libro, mediante
cualquier medio, vulnera derechos reservados. Queda
prohibida toda utilización del mismo sin el permiso previo
y explícito de los editores.
La poesía es todo
lo que queda detrás del portazo.
La sangre brotando de la mano,
es la única tinta que conozco.
Este bosque se ha convertido en un
[cementerio,
donde entierro todo lo que pude ser
para luego olvidarlo.
La poesía es todo
lo que queda entre yo y el silencio.
Disparo con palabras, todo lo que soy.
Sinopsis
Prólogo
Epidermis
Para los hijos que nunca tendré
La resistencia
Con-tratos basura
Requisitos
Todo a peor
Bastardos
La manada
Última plaza
Clasificados X
Ni una menos
Raíces
Arrítmicos
Palabra de deshonor
Instinto de supervivencia
Dermis
Baila
Masterplan
Si Peter Pan creciera
Yo también fui una niña de madera que se convirtió en real
Todo menos yo
Expansiva
Nubarrón
La mujer invisible
La flor domesticada
Chica kamikaze
Revisión de equipaje
Todas las mujeres que soy
Hipodermis
Nevera portátil
Desgarro I
Nada
La trampa
Carta al mes de abril
El enemigo
Desgarro II
Cuarentena
Animal
Miedo
Gracias por el fuego
Sombra oscura
Silvia
Existencia
Agradecimientos
Sobre la autora
Cuando Silvia me dijo que fuera yo el prologuista de su libro supe inmediatamente que se había equivocado: yo no era nadie para ostentar dicho privilegio, no soy una persona de palmares literarios, ni dispongo de estudios tan tipificados en este tipo de acciones para hablar de la totalidad de una obra. Sin embargo, entendí que esa era la propia magia per se que caracteriza a Silvia, una autora que valora antes con el corazón que con la lógica, y que su humildad y cariño por todo lo que la rodea, son el sustento y los pilares de su mundo.
Independientemente de su insistencia, aquí estamos, dejándonos la piel juntos, el que les habla, obra y lector, juntos en una aventura poética que no les va a dejar insatisfechos de ninguna de las maneras posibles.
Y es que si algo van a encontrarse en esta obra es una calidad humana inexorable, poesía fresca, vaivenes de emociones, versos elaborados con el más mínimo detalle, y la energía de una autora que ha dado todo por los suyos y por los desconocidos en cada micro abierto y evento que hemos hecho juntos.
Silvia y yo nos encontramos, como dos niños pequeños, en la locura de declamar en un siglo en el que la poesía es una insurgencia en las mentes generales, y cuyo éxito literario forma parte de un leitmotiv que no representa en absoluto a la totalidad de sus escritores, como es nuestro caso.
Trabajando desde una narrativa que muestra coletazos de gran autora novelista, Silvia utiliza las técnicas aprendidas en sus lecturas y se convierte en una fotógrafa detallista de la poesía, capaz de darte la mano y llevarte a lugares y tesituras a cuyos preámbulos y estancias no habrías podido acceder sin dicho impulso, y allí, se apuñala metafóricamente para mostrarte las cosas que le duelen al mundo, las cosas que le han hecho daño, que la han hecho reír, y en esa cotidianidad, la poeta esgrime su mejor truco, y con una indudable astucia, te abraza, y lloras, ríes o sientes. Recalco, te abraza.
Silvia es el espejo de todos nosotros, la familia, la capitana de un barco, la luz de la libertad, el himno de los que soñamos con ser autores toda una vida, es la mirada traviesa que observa a la gente que en estos tiempos se sorprende escuchando poesía, como si fuéramos rebeldes, o estuviéramos haciendo algo que no es puramente humano.
Ella sabe que el arte tiene caminos inescrutables, y sabe que el verso habita en las manos de quien amasa un pan con todo su cariño, del camarero que tras diez horas de trabajo y un dolor ardiente en la planta de sus pies, aún te sonríe y te sirve en la excelencia, sabe que el que coge papas en el campo destrozándose la espalda también crea versos cuando ya no puede ponerse recto y sabe que su sustento y el de otros estómagos hambrientos dependen de esa fuerza que aún sigue brotando aunque ya estemos completamente rendidos para terminar la faena, como en la poesía, exactamente hace igual el verso.
Y no corresponde a los autores de este momento, significar o definir lo que ha estado ocurriendo en los últimos años, pero ese aliento de escritura que ha dado esperanza a miles de jóvenes en este país, no es algo que debamos dejar de lado.
Porque cuando Silvia nos ha llevado a sus talleres en los colegios, vimos exactamente la misma magia que cuando nos subíamos al escenario de un bar temblando y desnudábamos nuestras voces abandonado todas nuestras protecciones, nuestros caparazones y nuestra presencia, al juicio desconocido de una batalla que parece perdida antes de iniciarse.
Pero es cierto, es inefable que hay una luz en la oscuridad, que cuando todos los esquemas se han roto, que cuando las luces se apagan, hay una energía que de alguna manera nos motiva, nos lanza y nos acerca, aún en nuestra duda, hacia esa solución. Y eso también es Silvia.
La inspiración de miles de mujeres que simplemente pisan el terreno arrebatado que es suyo por derecho, y que demandan su lugar.
Ese lugar puede ser como ellas decidan, es suyo.
Nosotros no podemos opinar sobre eso.
Silvia es vida, y su bandera es el amor, lucha con armas de versos, desprende arte por los poros, es amiga y compañera, es revolución y libertad, boca, mano, metáfora, alma.
Y nosotros tenemos ahora mismo en nuestras manos, el billete de un viaje que tenía que suceder para salvar el mundo.
Porque al igual que le dije un millón de veces a Silvia: «Cree en ti».
Se los digo también a ustedes, lectores, con toda la infamia que provoca mi acto excéntrico en este espacio en blanco:
Poseen en sus manos un pedazo de arte, que cambiará el mundo, el nuestro, el suyo, el que aún respiramos. Un cacho del alma de Silvia, un artefacto mágico.
Volveremos a observar un mundo, tras la piel de sus prejuicios, como niños traviesos de curiosidad, llenos de magia.
Adrián Arvelo (2020)
Autor de Fin de las Primeras Partes (Ediciones Aguere-Idea 2015) y Libro de La Guerra (Ediciones El Drago 2020)
En memoria de Juan Jorge Rodríguez:
mi hermano de letras, compañero de batallas,
poeta superlativo y amigo.
Fuiste la oscuridad más bonita que conocí nunca.
Te prometí que seguiría escribiendo por los dos,
y aquí está nuestro libro.
No quiero este mundo para mis hijos.
No puedo querer esta mierda de mundo,
para lo más valioso
que tendré en la vida.
No quiero que crezcan en un mundo
