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Y si estoy aquí,
No es porque sé caminar o porque al norte
Le brillan los ojos, el corazón no sabe de
Esas cosas, y esta vez, yo lo he seguido...
Aquí estoy
Y desconozco la forma en que me pasa,
Podría lastimarme horas y horas,
Y aunque las palomas, y aunque el tren
Ruidoso de mi pueblo intente despertarme,
No conseguirían más que atarme
De pies y manos, para tu memoria.
Aquí estoy y me quedo.
No seré nunca más el mismo.
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Veröffentlichungsjahr: 2017
Punto y línea sobre el plano. Pueblo y línea férrea sobre el largo plano de Chile. Poemas de “cuando el tren piteaba los últimos recuerdos” en uno de esos sempiternos puntos aislados, pueblos, del Sur de Chile, atravesado por una línea férrea, fuerza que proyecta hacia la Capital, en línea recta, los sueños despiertos de cada día en "Un Pueblo fuera del Mapa".
El efecto subjetivo producido por una línea férrea depende de su orientación. “Era el norte que los anunciaba” a estos poemas de pueblerino perdido en el plano básico de la vida. “Tengo en el horno un poema / Que se parece a casa" nos cuenta el autor. Poemas silvestres donde "Las semillas se miraban de un potrero a otro, / Consumadas en su verdad de espinos”.
Este es un drama de líneas férreas entre dos puntos, acero que separa, delgada hoja de afeitar, amputando camas, escindiendo corazones; la ectomía de los sueños del fierro que forja uniones en la distancia.
Pueblerino fuera del plano, niño pobre y hombre rico, rico de tomarse el tiempo de envejecer, nos canta a la sonoridad del ángulo obtuso de su vida, pues;
El autor sabrá llevarnos quién sabe por qué vías en estos poemas llenos de tierra, de lluvia, de Pueblo.
Juan Carlos Barroux R. Al Sur del Mundo, 28 de noviembre 2016
Cuando la verdad empiece a sentir que estoy, Entonces cerraré los ojos, Y caminaré por los oscuros que me entorpecieron, No escaparé, sólo es un ejercicio. Allá afuera es muy distinto todo, Puedes demorar una vida entera… Se me ocurre que estoy tratando, Se me ocurre que estoy sembrando. Los vientos son tan inmóviles pegados a mi computador, Tal vez una sonrisa imaginaria, O lo que demore en regresar al cielo. Cuando la verdad empiece a hablar, Entonces no comunicaré más. Me habré dormido.
Yo te llamé poesía Y lloramos juntos como un aguacero, Y disparateamos Y viajamos juntos a otros lugares Luego te besé Creyendo aún cerca la muerte Y corrimos Nos abalanzamos mundos hacia los ojos Y sentí, toqué, Oí las frases y gritos De los versos sin versos E invertebrados Te abracé, Llegué a llamarte mía Cuando la tierra nos alimentó De voces el alma. Y avanzamos entre nubes la alegría, La añoranza y la casualidad del canto, Entre tanto y tanto, El abandono. Hice lenguaje del amor Una palabra Un credo despejado Para los días Para las noches también esquivas Y los fantasmas Y la fe, El cuerpo que poco a poco diminuto Empeño, Las manos, el corazón o la frente, Todo junto es poesía.
La tarde arde sin contraseñas hoy, A mi lado un par de recuerdos decapitados Como un tronco y mil lunas. Como la delirante despedida fue parcial. Yo entre algodones, Y tú con el amor inagotable niña. Tus ojos y los míos separados por primera vez Por primera vez ajenos, Forzosamente lejos. Porque te amo. Y aterrizo trabajando, Tratando de esconder mis lágrimas, Tratando de ocultarte, Aquí, en mi alma, Aquí cerquita mío Como dos palabras inquietas saliendo de mi boca, Tú y yo, Tú y yo distanciados, Tú y yo alejados por necesidad y con ceros, Tú y yo en un vuelo, Ocultos. Lejos en un sueño.
No fuimos lo que dijeron en aquella almohada juntos, No fuimos pero me acuerdo… Y sabe a ti contemplada las tardes libres, La memoria recostada y reposada Mirando el sol en tu boca, Los ojos y tu calma en perecedero esplendor, Mi vida llena, Como la primera copa, La primera rosa, La primera flor… Recuerdo aún los sueños, La casa, los años, tú y los nietos, La luz de la mañana en cada paso. O antes, Tú y yo juntos despertando sin un día treinta, Sin siquiera que amanezca, Para siempre, Tu y yo juntos en eternidad… Muerdo el tiempo y resbalas. Podría ser por cierto, La calma mordida por un resbalón, Como aquella tarde o días enteros Sin un maldito marcapasos, Que evoque entonces los segundos como vida, Que evoque entonces la calma, Distancias, Amor.
Dame tiempo, todo lo necesario para que parezca hoy, Mañana quizás es muy tarde, Puede que nos callen, puede que nos faciliten las cosas Y sienta ganas de llorar… “La humildad que esboza el pobre, Es bondad que ladra el perro” Creo que es hoy, Creo que está amaneciendo y no es casual, Dime que vivo, Dime que existo y nos cobijamos bajo la noche Junto al cerro… Para ver callar las estrellas, Para ver crecer los niños, Para jugar con los nietos, Para abrazarte.
