Vida silvestre - Jaime Ricardo Cantera Kintz - E-Book

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Jaime Ricardo Cantera Kintz

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El área en que se encuentra el alma mater de los vallecaucanos es un espacio del sur de Cali en que la presencia de la Universidad ha ayudado a recuperar una zona verde entre sus arboledas y zonas abiertas. Con sus 180 especies de árboles y arbustos, el campus universitario además, de aportar oxigeno, naturaleza y frescura ambiental, acoge una vida silvestre admirable por su diversidad. La fauna tan diversa que puede encontrarse en el campus es reflejo de la fauna típica de la ciudad, en conjunto con otras especies que llegan gracias a la cercanía a la cordillera y áreas boscosas aledañas que se conectan con la universidad por medio de cadenas de árboles.

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Veröffentlichungsjahr: 2024

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Vida silvestre en el campus de la Universidad del Valle / Jaime
Ricardo Cantera Kintz (Compilador), Docentes Departamento de Biologia. --
Santiago de Cali:
Ediciones Universidad del Valle, 2010.
280 p. : il. ; 28 cm. -- (Colección Institucional)
Incluye bibliografía e índice.
1. Universidad del Valle – Ecosistemas 2. Vida silvestre - Cali
(Colombia) 3. Ecología animal - Cali (Colombia) I. Cantera Kintz,
Jaime Ricardo, comp. I. Serie.
591.986152 cd 21 ed.
A1250174
CEP-Banco de la República-Biblioteca Luis Ángel Arango
Universidad del Valle
Programa Editorial
Título: Vida silvestre en el campus de la Universidad
del Valle
Autor: Varios autores, Departamento de Biología
ISBN: 978-958-670-783-1
ISBN Pdf: 978-958-507-188-9
ISBN Epub: 978-958-507-187-2
DOI: 10.25100/peu.6707831
Colección Institucional
Segunda reimpresión 2024
Primera edición
© Universidad del Valle
© Varios autores, Departamento de Biología
Diseño y diagramación: Artes Gráficas del Valle
Editores Impresores S.A.S.
_______
El contenido de esta obra corresponde al derecho de
expresión del autor y no compromete el pensamiento
institucional de la Universidad del Valle, ni genera
responsabilidad frente a terceros. El autor es el
responsable del respeto a los derechos de autor y
del material contenido en la publicación, razón por
la cual la universidad no puede asumir ninguna
responsabilidad en caso de omisiones o errores.
Prohibida la reproducción total o parcial en cualquier
forma, o por cualquier medio, sin autorización escrita
de la Universidad del Valle.
Cali, Colombia, mayo de 2010
Reseña histórica
Fernando Castro Herrera
Maria Isabel Arce Plata
Jaime R. Cantera Kintz
Efraín Rubio Rincón
Moluscos
Jaime R. Cantera Kintz
Luz Ángela López de Mesa
Insectos
Ranulfo González Obando
Nancy Carrejo Gironza
Patricia Chacón Cardozo
Gustavo Zabala Echavarría
Fabio Andrés Sarria
Laura Alexandra Rengifo
Jose Agustín Perea
Peces
Efraín A. Rubio Rincón
Ximena Moreno Gutiérrez
Luis Felipe Piñeros
Leonard Vargas P.
Anfibios
Fernando Castro Herrera
María Isabel Arce
Ximena García González
Karen Reyes Gallego
Laura Tabares Piedrahíta
Reptiles
Fernando Castro Herrera
María Isabel Arce
Aves
Alan Giraldo López
Mario F. Garcés Restrepo
Fanny González Zapata
Mamíferos
Oscar E. Murillo
María Juliana Bedoya Durán
Pamela Carvajal Nieto
Apoyo logístico
Juan Carlos Cortés J.
Christian Garcés Restrepo
Javier O. Espinosa.
Andrés Carmona Guerra
Wilmar Bolívar
Camilo A. Herrera Rozo
Ángela M. Mendoza Henao
Julián López Solarte
Bellineth Valencia
Ana Paola Yusti
Jorge Velandia
Lorena Ramirez Restrepo
Carmen Elisa Posso
Christian Bermúdez
Curso de Mastozoología 2010
Reconocimientos
El rector del la Universidad del Valle, Iván Enrique Ramos Calderón; la vicerrectora
de Investigaciones, Carolina Isaza de Lourido; el vicerrector académico, Héctor
Cadavid Ramirez, y el vicerrector administrativo, Edgar Varela Barrios, reconocen
la labor de los autores de esta obra:
Prólogo
El área en que se encuentra el
alma mater
de los vallecaucanos, es un espacio del sur
de Cali en que la presencia de la Universidad ha ayudado a recuperar una zona verde
entre sus arboledas y zonas abiertas. El proceso de crecimiento de la Universidad
ha implicado la transformación de cultivos de caña de azúcar en un medio habitable
para un numeroso grupo de organismos. Con sus 180 especies de árboles y arbus-
tos, el campus universitario, además de aportar oxígeno, naturaleza y frescura am-
biental, acoge una vida silvestre admirable por su diversidad. Los árboles y la fauna
cuentan la historia del desarrollo de este sector de la ciudad de Cali facilitando que
animales de los alrededores visiten la ciudad o permanezcan en esta transformación
vegetal, con cubiertas protectoras de árboles frutales y de semillas atractivas a los
animales que regresan a zonas urbanas. La fauna tan diversa que puede encontrarse
en el campus es reflejo, en parte, de la fauna típica de la ciudad, en conjunto con
otras especies que llegan gracias a la cercanía a la cordillera y áreas boscosas aleda-
ñas que se conectan con la Universidad por medio de cadenas de árboles. Por esto
es posible encontrar en algunos casos especies que no son tan comunes en la vida
urbana. Por tanto, la Universidad es un refugio importante para muchas especies,
desde algunas muy comunes que pueden verse dentro de la ciudad, como otras con
necesidades de hábitat más específicas.
El campus de la Universidad del Valle, en su extensión de 100 hectáreas, es hogar
de más de un centenar de especies de aves, diecisiete especies de mamíferos, seis
especies de anfibios, nueve especies de reptiles y ventisiete especies de peces. Es
-
tos animales viven en conjunto en los diferentes ecosistemas que se han creado en
la Universidad a lo largo de su historia. Además, están presentes una gran cantidad
de especies de insectos, algunos comunes para todos, como los molestos zancudos,
mosquitos y cucarachas, o las abejas que se acercan a nuestros alimentos, y otros
menos comunes como cucarrones, mariposas, avispas y muchos otros. En las áreas
de los lagos, también se encuentran otros invertebrados como caracoles y camaro-
nes que no son muy evidentes a simple vista, pero hacen parte de las redes tróficas
que se han formado dentro del campus.
Dos hechos coinciden en este año 2010: el cumpleaños número 65 de la Universi-
dad del Valle, y el Año Internacional de la Biodiversidad. A lo largo de los 65 años,
la Universidad del Valle ha estado dedicada al conocimiento y uso sostenible de la
biodiversidad regional y en los últimos años se ha consolidado en una de las insti-
tuciones más reconocidas del país en ese campo, por sus contribuciones científicas
que han generado conocimiento sobre la flora y la fauna del Valle del Cauca, del
Pacífico colombiano e incluso, de otras muchas zonas del país. Como Rector de la
Universidad, me ha parecido importante motivar la realización de este libro. En él
mostramos con orgullo, los principales componentes de la biodiversidad animal que
se encuentra en el campus de la Universidad. Esta obra se realiza para dar una idea
de la riqueza de especies animales presentes en el terreno de la Universidad, de tal
forma que se resalte el hecho de que en un solo árbol pueden estar interactuan-
do una variedad de especies que, a su vez, se encuentran conectadas a otras que
conviven en pastos bajos o lagos y charcos. De igual forma, los edificios también
se han convertido parte de la vida cotidiana de estas especies. En este sentido, se
encontrarán organismos alimentándose de otros que se ubican en las cavidades de
estas construcciones y algunas armarán sus nidos y cuidarán sus crías aquí mismo.
Sólo es cuestión de fijarse un poco más en los ruidos y pequeños movimientos que
nos rodean, para percatarnos de toda esta cantidad de vida.
Este libro ha sido realizado por profesores del departamento de Biología, cada uno
aportando información desde su área de mayor experiencia, en conjunto con al-
gunos estudiantes y biólogos de esta disciplina de la vida. Esto es reflejo del gran
interés que despierta la flora y la fauna de la Universidad en muchos investigadores,
debido a su importancia biológica, lo cual se complementa con la belleza de sus
paisajes. Un ambiente para el saber.
Iván Enrique Ramos Calderón
Rector Universidad del Valle
Contenido
Reseña histórica, el campus y sus ecosistemas
.................................................
15
Moluscos
...........................................................................................................
22
Insectos
............................................................................................................
30
Peces
................................................................................................................
92
Anfibios
...........................................................................................................
122
Reptiles
...........................................................................................................
132
Aves
................................................................................................................
144
Mamíferos
........................................................................................................
238
Glosario
...........................................................................................................
260
Bibliografía
.......................................................................................................
266
Índices
.............................................................................................................
272
15
RESEÑA HISTÓRICA. EL CAMPUS
Y SUS ECOSISTEMAS
El Valle del Cauca, en sus inicios, contaba con una gran diversidad de especies,
gracias a su riqueza de ambientes naturales. Sin embargo, aunque todavía existe
una alta diversidad de hábitats y organismos, estos se han visto desplazados con el
crecimiento de las ciudades, pues el espacio que pueden utilizar para su vida, y las
áreas con vegetación (bosques, selvas, sabanas), cada vez son menores. Además,
poco a poco fueron cambiando las necesidades básicas en el ser humano. Anterior-
mente, para un hogar sólo era necesario tener un rancho de madera-guadua techa-
do con hojas de palmiche o astilla de madera que alcanzaba a cubrir por lo menos
a diez personas; tanto la clase pobre, como el rico hacendado, vivían en albergues
de construcción sencilla, sus estancias eran modestas. De esta forma, cada vez fue
necesario un mayor espacio de vivienda de acuerdo con las comodidades exigidas
por el mundo moderno.
En un trabajo acerca de la
Geografía Física y Política de las Provincias de la Nueva
Granada por la Comisión Corográfica
, dirigido por Agustín Codazzi, se hace un lis-
tado de las especies de animales silvestres que se encontraban en la región. Entre
estos animales se mencionan venados, dantas, conejos, coatíes, osos y grandes feli-
nos, entre muchos otros más. En 1885, el profesor Ernest Rothlisberger registra las
primeras señas de deforestación en el Valle del Cauca. Ya habían incursionado los
colonos, deseosos de convertir esas inmensas selvas en fincas productoras de café
o, simplemente, en potreros, en medio de un afán por transformar aquellas selvas
en algo “útil” para la comunidad. Infortunadamente, en esa época se desconocía la
importancia ecológica de árboles, arbustos, hierbas y otras plantas.
No hay duda que todo aquel hábitat paradisiaco, ponderado por propios y extran-
jeros, permaneció con su equilibrio ecológico, hasta que fue invadido por gente
foránea en el lapso siguiente a la segunda década del siglo
XX
. El vallecaucano había
conservado siempre en sus fundos parte del bosque, el cual lo explotaba razona-
blemente en la reconstrucción y levantamiento de sus viviendas, además de la re-
creación que producía en su ánimo ese paisaje sublime que sirvió de inspiración a
poetas y escritores. El cambio de las áreas naturales a las áreas urbanizadas llevó a
la pérdida acelerada de muchas especies que se encontraban en la región, especial-
mente mamíferos como venados, monos, pumas, tigrillos, zainos, perros de monte,
lobos, etc.
Por esta razón, en una comunidad de crecimiento acelerado, no sólo en términos
de densidad de población, sino también espacial, como Santiago de Cali, es de vital
importancia la permanencia de espacios que conserven zonas para la vida silvestre
y que funcionen como áreas de conexión a las matrices de bosque que rodean la
ciudad. En el sur de la ciudad, el espacio del campus de la Universidad del Valle es
una de las principales áreas que cumple ese papel, pues alberga una gran diversidad
de flora y fauna. Sin embargo, la Universidad no se encontraba en el espacio actual
desde el principio de su funcionamiento hace 65 años. Originalmente su ubicación
Reseña histórica
16
pasó por varios terrenos, cada uno con su propia historia, aunque indudablemente
la sede más importante ha sido el campus de Meléndez. Cuando la Universidad
funcionaba en la sede de San Fernando, que hoy conserva algunas facultades como
Salud y Administración, vio la necesidad de un territorio más amplio que permitiera
la construcción de un proyecto de la magnitud e importancia que se vislumbraba
iba a ser la Universidad del Valle e inició la búsqueda de un área que cumpliera con
estos requisitos para llegar a lo que conocemos hoy como el campus de Meléndez
de la Universidad del Valle.
Cerca de 1955, la familia Garcés Giraldo hace la oferta de ceder a título gratuito los
terrenos del lote denominado por ellos “Ingenio Meléndez S.A.” a la Universidad.
Luego de una serie de conversaciones y planes para la construcción de la Ciudad
Universitaria, se extendió el área ofrecida al millón de metros cuadrados (1.000.021 m
2
)
en 1966 y se demarcó el terreno que hoy es conocido por todos. Ya para 1969
estaban construidas las primeras edificaciones; los Juegos Panamericanos de Cali,
en 1971, impulsaron la construcción, pues albergaría la Villa Olímpica. Desde el
principio, los visionarios del campus impulsaron su arborización, hacia la siembra de
vegetación, pues no podía dejarse por fuera la belleza de los paisajes verdes del Valle
del Cauca. De esta forma, un área destinada al cultivo de caña de azúcar, en donde
árboles, plantas, hojas y flores estaban ausentes, se transformó en un terreno que
hoy cuenta con 182 especies de árboles, pastizales, guaduales y dos lagos que crean
variadas condiciones ambientales que permiten la presencia de muchas especies de
animales. Por tanto, la Universidad del Valle se convirtió en un espacio urbano de
gran importancia para la vida silvestre.
La planeación de arborización de la Ciudad Universitaria del Valle fue encabezada
por la arquitecta Lyda Caldas de Borrero. En este proyecto se pensó que la Univer-
sidad debía ejercer una función de nexo entre el paisaje y la ciudad y lograr la rea-
firmación y recuperación del espíritu paisajístico de la región. Para esto se tomaron
en cuenta todos los aspectos inherentes al ecosistema: relieve, secuenciación de
bosques y praderas, climatología tropical, alternancia de precipitaciones, cambios
estacionales y fertilidad edafológica. Los árboles se estudiaron según su talla, forma
y silueta, variedad de colores, inflorescencia, textura y peso del follaje. Además, se
tuvo en cuenta su comportamiento en relación con la arquitectura y el espacio. Los
árboles grandes, en forma de sombrilla (ceibas, samanes, ficus, flamboyanes, alga
-
rrobos, caracolíes) como cerramiento o como acento vertical (palmas); los media-
Reseña histórica
Terrenos de la Universidad
del Valle alrededor de 1968
(Archivo Central, UV)
17
nos (acacias, carrapos, gualandayes, guayacanes, tulipanes), para conformar escenas
abovedadas; los pequeños como sombrío de cauces menores; arbustos y macizos
florales de fácil mantenimiento y masas continuas de color; y trepadoras y enreda
-
deras que proporcionan textura, techo y muros vegetales.
Los procesos de la naturaleza se encargaron del resto, los árboles fueron crecien-
do, algunas especies se extendieron por todo el campus, gracias a sus estrategias
reproductivas y la ayuda de especies animales que polinizan árboles y dispersan sus
semillas. Poco a poco se fueron definiendo varios ecosistemas en el territorio de la
Universidad del Valle. Las diferentes especies de árboles crecieron cubriendo los
suelos que inicialmente, en medio de los cultivos de caña, se encontraban expuestos
al sol. De esta manera, se generaron nuevas condiciones, tanto para las especies de
animales que se encontraban originalmente, como para aquellas que poco a poco
fueron llegando. Actualmente podemos dividir los ecosistemas presentes en el cam-
pus de la Universidad, en dos grandes grupos: los acuáticos y los terrestres-aéreos.
Todos estos ecosistemas pueden considerarse como artificiales, sin embargo, han
alcanzado un grado de estabilización tal, que han adquirido sus comunidades bioló-
gicas y actualmente son de gran importancia para la estadía y el desarrollo de nume-
rosas especies, como también un hogar de paso para muchas otras.
Los principales ecosistemas acuáticos que se encuentran en nuestro campus son los
dos grandes lagos o humedales que, en su conjunto, alcanzan casi dos hectáreas de
las 100 que tiene Ciudad Universitaria. La presencia de estos dos cuerpos de agua le
otorgan al campus un alto valor ambiental. Fueron construidos hacia la década de los
ochenta, uno con fines de ornamentación y otro (más pequeño) para la realización
de estudios biológicos experimentales, principalmente de ictiología y piscicultura.
Para la comunidad universitaria es más común ver el lago central, que es paso obli-
gado de cientos de personas cada día. El otro humedal se encuentra prácticamente
escondido a la comunidad, ubicado en el área ocupada por la Estación Experimental
de Biología, entre los edificios de la Facultad de Ingenierías e Ingeominas.
Reseña histórica
Terrenos de la Universidad
del Valle entre 1968-1972
(Archivo Central, UV)
18
Arriba:
Residencias y restaurante
Abajo:
Ciencias, Biblioteca e Idiomas
Construcción entre 1968 y 1972
(Archivo Central, UV)
Los lagos representan aquellos ecosistemas acuáticos conocidos como lénticos o
de aguas de muy poco movimiento. Estos ecosistemas son reconocidos en todo
el mundo por su importancia vital como zona de amortiguamiento de lluvias, refu-
gio de aves migratorias, presencia de múltiples biotopos donde viven más de 1000
especies de organismos microscópicos y cerca de 50 organismos grandes y donde
cada día, cada hora, cada minuto, y cada segundo, la vida manifiesta su grandeza.
Los lagos de Ciudad Universitaria son someros cuya máxima profundidad no so-
brepasa los cuatro metros (lago estación experimental). Sin embargo, como todos
los lagos poseen dos capas o masas de agua bien definidas; la superior que siempre
recibe la luz (zona eufótica), es la más variada en flora y fauna, y una capa inferior
o zona fótica. En esta capa, y sobre el fondo, también habitan muchos organismos
animales y bacterias que realizan los procesos químicos fundamentales del fondo
del lago como la descomposición de la materia orgánica y el reciclaje de elementos
nutrientes. La comunidad biológica de los lagos constituye lo que en biología se
denomina una biocoenosis: bacterias, algas microscópicas (algunas benéficas, otras
menos), protozoarios, rotíferos, microinvertebrados, y muchas especies de insec-
tos acuáticos que dependen de los lagos para su ciclo vital, como las libélulas (odo-
natas), quironómidos (larvas de moscas), larvas de mosquitos, chinches acuáticos,
Reseña histórica
19
caracoles, pequeños crustáceos y, también, ranas y peces. Sin duda, un gran mundo
por conocer y descubrir que puede pasar inadvertido para algunos miembros de la
comunidad universitaria por los afanes y el estrés de la vida diaria.
Los ecosistemas terrestres-aéreos del campus son los pastizales, los guaduales, “las
arboladas” e, incluso, los cultivos. Estos espacios generan diferentes condiciones
que constituyen el medio donde habitan e interactúan numerosos organismos. Al-
gunas especies se encuentran en espacios muy limitados, otras se mueven a lo largo
de todo el campus. En una fotografía área es sencillo percatarse de que el campus,
entre el conjunto de edificios que se encuentra a su alrededor, resalta por lo verde
de los ecosistemas presentes en él. Si ya en tierra se dedica un pequeño rato a escu-
driñar esas áreas de árboles y pastos, es posible observar a una ágil ardilla trepando
en los árboles y buscando su comida, una iguana atravesando la vía, un carpintero
golpeando un árbol en búsqueda de insectos, una mirla cantando en la ventana de
un edificio, un pechirrojo o un azulejo en los jardines, una mariposa libando de una
flor, un lagarto asechando su presa y, aun, algunas ranas diurnas cantando desde sus
“guaridas”.
Poco más de la mitad del terreno de la Universidad se encuentra rodeado de pas-
tizales con algunos árboles pequeños a su alrededor. En estos sitios predominan
las gramíneas conocidas como pastos que, aunque se pueden ignorar por ser muy
parecidas entre sí, comprenden varias especies vegetales y, además, albergan una
gran diversidad animal. Incluso en estas zonas, donde la intensidad de los rayos del
sol casi alcanza directamente el suelo, la vida no se detiene. En los pastizales pode-
mos encontrar pequeñas aves semilleras alimentándose, también algunos halcones
en búsqueda de su presa, o lagartos corriendo entre los pastos y agitando las hojas
secas del suelo. También existe todo un mundo bajo tierra, formado por los nidos
de hormigas, algunas madrigueras de lagartos y muchos microorganismos. Lo más
común es ver muchos insectos herbívoros como los salta hojas, los grillos y algunas
polillas, también las crisopas, que se alimentan de las larvas de las polillas. Estas últi-
mas son muy voraces y por esto un incremento desproporcionado de sus poblacio-
nes puede llegar a ocasionar mucho daño en los ecosistemas, pero también pueden
ser utilizadas como control biológico de plagas.
Los guaduales son de gran importancia para la retención de humedad en los suelos
y el aporte de materia orgánica a éstos. Aves e insectos se refugian en esa red de
tallos y hojas que forman estas plantas. También, debido a su capacidad de almace-
namiento de agua, es posible observar algunos anfibios y moluscos ocultos entre sus
suelos, donde las hojas caídas inundan esta zona.
Reseña histórica
20
Los cultivos ofrecen un hábitat temporal a especies que aprovechan este recurso.
En cultivos de maíz, pueden encontrarse pequeñas ranas refugiadas en sus hojas,
donde se retiene bastante la humedad luego de las lluvias, y también insectos her-
bívoros, como algunos cucarrones y otros conocidos como salivazos, salta hojas y
larvas que se alimentan de hojas para su desarrollo.
En las arboladas se puede presenciar la transición de zonas más despejadas a zonas
con sombra, llenas de hileras o grupos de árboles. Si se pasa temprano en la maña-
na es posible escuchar los “silbidos” de las mirlas que son las aves café cenizo que
encontramos saltando y escarbando la tierra en varias zonas de la Universidad. Las
loras también son llamativas, pues cuando pasan volando en grupo hacen mucho
ruido. A veces se posan en árboles altos, por lo que si se logra ver a una lora es po-
sible encontrar otras más acompañándola. Muchas veces estas aves buscan árboles
con semillas, donde paran a alimentarse y, en ocasiones, se puede ver cuando caen
las cáscaras. En los árboles más altos pueden verse parejas de halcones asechando
un pequeño reptil o mamífero. En las noches, los murciélagos recorren la Ciudad
Universitaria en búsqueda de alimento.
Las agrupaciones de árboles pueden verse como una red de conexiones entre la
fauna del campus y la que se encuentra en zonas boscosas aledañas hacia la parte de
la cordillera. Esto es de vital importancia, pues permite que la fauna que se encuen-
tra en su interior pueda interactuar con otras comunidades de localidades cercanas.
Un ejemplo de esto son las más de 30 especies de aves migratorias que se estable-
cen en la Ciudad Universitaria durante su paso por el Valle del Cauca y permanecen
aquí, algunas hasta mediados de año cuando retornan a las zonas templadas. De
igual forma, la Universidad también se ha vuelto hogar de algunas especies intro-
ducidas y un ejemplo es la rana conocida como coquí antillano, que ahora adorna
las noches con su canto insistente. Incluso, algunas especies que han escapado de
cautiverio, como algunas loras, también pueden encontrarse alimentándose en los
terrenos de Meléndez.
Sin embargo, aunque muchas especies han persistido en el campus y otras han lle-
gado, algunas han ido desapareciendo debido a la intervención del hombre y a ac-
ciones ocasionadas por falta de conocimiento y miedos infundados, como en el caso
de algunas serpientes que inicialmente se encontraban en los terrenos de la Univer-
sidad y ya no existen. Es importante tener en cuenta que muchos organismos están
ofreciendo funciones favorables a los ecosistemas y al humano mismo. Por ejemplo,
existen las especies dispersoras de semillas, polinizadoras, también otras que con-
trolan las poblaciones de especies dañinas para los sistemas, o aquellas especies bio-
indicadoras que brindan información sobre la calidad del agua. Considerando esto,
es importante conocer la fauna del campus y aprender acerca de sus aportes, no
sólo por su belleza, sino también para contribuir a la permanencia y sostenibilidad
de los diferentes ecosistemas presentes en la Universidad del Valle.
Reseña histórica
21
A continuación se hará una breve introducción a los grupos de animales que pueden
observarse en el campus de la Universidad del Valle y la descripción de sus especies.
Estos grupos se presentarán en orden filogenético, iniciando así con algunos mo
-
luscos, seguidos por una pequeña muestra de los insectos presentes en el campus,
posteriormente, peces, anfibios y reptiles, continuando con las aves y, finalmente,
los mamíferos. Las fichas de cada especie aportan información taxonómica, como la
familia a la cual pertenece, el nombre de la especie y adicionalmente, si los tienen,
sus nombres comunes. Además, se da una breve descripción del organismo, con la
información de su historia natural y un breve comentario acerca de su relación con
el campus o comportamientos particulares. En algunos grupos se muestra la distri-
bución de la especie en Colombia, demarcada por manchas color verde, para que el
lector ubique los sitios en donde pueda llegar a encontrarse con ellas.
Por medio de esta obra, se espera informar a las personas la importancia de la pre-
sencia de organismos silvestres, su aporte a los ecosistemas y al humano mismo.
De esta manera, se quiere promover las acciones a favor de la conservación de las
especies, aspectos importantes a tener en cuenta, en este, el Año Internacional de
la Diversidad Biológica.
Fernando Castro Herrera / Maria Isabel Arce Plata
Jaime R. Cantera Kintz / Efraín Rubio Rincón
Moluscos
24
Es el más grande de los grupos de organismos que existen después de los insectos.
Se conocen cerca de 93.000 existentes, además de representar el grupo con mayor
registro fósil debido a su concha calcárea que ha facilitado su fosilización. Se encuen-
tran en todos los hábitats a excepción del medio aéreo: desiertos, selvas, páramos,
jardines urbanos, lagos, ríos, y mar, desde las áreas intermareales costeras hasta
profundidades que superan los 10.000 metros. Son un grupo con gran diversidad
tanto morfológica, como ecológica y de comportamiento. El filo ha sido dividido en
nueve o diez clases taxonómicas, de las cuales dos están totalmente extintas. Los
gasterópodos (caracoles, lapas, babosas marinas y terrestres) son los más numero-
sos y representan el 80 % del total de especies conocidas. Los cefalópodos, como el
calamar, la sepia, el pulpo y los nautilos, son una clase en extinción con mucho registro
fósil y pocas especies vivientes, pero están entre los animales más avanzados neuroló-
gicamente de todos los invertebrados, incluso más que ciertos vertebrados.
Los bivalvos o pelecípodos (almejas, ostras, berberechos y mejillones) constituyen
uno de los principales recursos alimenticios de la humanidad, por ser un alimento
económico y de fácil obtención para culturas costeras, así como por considerár-
seles como alimento gourmet o de lujo en altos niveles sociales de muchos países.
Las otras clases marinas son menos conocidas, pero importantes ecológicamente:
poliplacóforos (quitones), escafópodos (conchas colmillos de elefante), aplacóforos
(gusanos con espículas) y monoplacóforos (moluscos segmentados). Hay buena evi-
dencia de la aparición de los moluscos en el período Cámbrico (hace más de 500
millones de años).
La diversidad morfológica de los moluscos es tan variada en sus estructuras corpo-
rales que es difícil encontrar una definición que se aplique a todos los grupos actua
-
les. Las dos características más universales son la presencia de un tejido capaz de
secretar la concha mediante avanzadas reacciones bioquímicas denominado manto
que presenta debajo una cavidad donde ocurren los procesos de intercambio con
el medio externo como la respiración, la excreción y, en algunos casos, la alimen-
tación, y la estructura del sistema nervioso en cordones, ganglios y un cerebro que
rodea al esófago. Además de estas dos características, presentan también un siste-
ma para el procesamiento de los alimentos denominado “rádula” que consiste en
una especie de lengua dentada. La mayoría de los moluscos tienen ojos, y todos
tienen sensores que detectan sustancias químicas, vibraciones y el tacto. Hay todo
tipo de mecanismos de reproducción, fecundación externa e interna o cruzada.
Todos producen huevos de múltiples formas, de ellos surgen dos tipos de larvas: las
trocóforas, que son un tipo de larvas de algunos organismos como los anélidos, y las
veliger, más complejas y exclusivas de los moluscos.
Moluscos
25
Los moluscos, son una fuente importante de alimento para los seres humanos.
Sin embargo, existe un riesgo de intoxicación alimentaria por las toxinas o
microorganismos que se acumulan en ellos en determinadas condiciones, y muchos
países tienen regulaciones que apuntan a minimizar este riesgo. Los moluscos