Vivir a través de la Palabra de Dios - Christopher J. H. Wright - E-Book

Vivir a través de la Palabra de Dios E-Book

Christopher J. H. Wright

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Beschreibung

Si alguna vez ha pensado en ignorar el salmo 119, suponiendo que se trata de un salmo reseco y polvoriento sobre la ley del Antiguo Testamento, no es la primera ni la última persona en hacerlo. Sin embargo, en este estudio en profundidad del capítulo más largo de las Escrituras, Chris Wright nos recuerda que es, en primer lugar, una oración que brota de una relación profunda e íntima con Dios. Es una conversación que se despliega entre las emociones más crudas del salmista y la palabra de Dios, su fuente de consuelo, deleite, orientación, gracia y aliento de vida. Como compañero de viaje, el salmo 119 es un potente recordatorio de cómo las Escrituras le hablan a nuestros más profundos deseos y a nuestras necesidades más grandes, y de cómo, para que haga su trabajo en nosotros, debemos conocerla y amarla de manera personal. En lugar de abordar el texto de forma lineal, Wright explora cinco temas que aparecen una y otra vez a lo largo del salmo, y de ellas extrae enseñanzas muy personales, profundas y movilizadoras. Este enfoque temático es ideal para pastores que luchan con cómo predicar el salmo 119 en su totalidad, así como para el estudio personal y en grupos pequeños, e incluye preguntas para reflexionar y conversar. Este libro es un excelente recurso para cualquiera que desee nutrir una relación más íntima con Dios a través de las Escrituras.

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Seitenzahl: 202

Veröffentlichungsjahr: 2022

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Contenido
Cover
Sinopsis
Portada
Créditos
Dedicatoria
Prefacio
Cómo usar este libro
Introducción al salmo 119
Primera parte: La entrega personal y la Palabra de verdad
Capítulo 1: La Palabra de Dios como el centro de atención de la fe y la entrega
1. La Palabra de Dios es eterna y universal (vv. 89–91, 96)
2. La Palabra de Dios es recta y justa (vv. 128, 137–138, 172)
3. La Palabra de Dios es verdadera y genuina (vv. 142, 151, 160)
4. Conclusión
Capítulo 2: La Palabra de Dios como el centro de atención del amor y la obediencia
1. Nos regocijamos y deleitamos en la ley de Dios (vv. 14–16, 24, 35, 47, 70, 92, 143, 162, 174)
2. Amamos la ley de Dios (vv. 48, 54–55, 61–62, 93, 97, 109, 113, 131, 140, 163–167, 176)
3. Valoramos la ley de Dios (vv. 32, 45, 72, 103, 127)
4. Obedecemos la ley de Dios (vv. 2, 5, 10, 20, 30, 34–36, 44, 58, 112, 145)
a. Con todo el corazón (vv. 2, 10, 30, 34, 36, 58, 112, 145)
b. Por toda la eternidad (vv. 5, 20, 44)
Conclusión de la primera parte
Segunda parte: La orientación personal y la Palabra de luz
Capítulo 3: Luz para el camino
1. Andar en el camino del Señor (vv. 1, 29, 30, 32, 59)
2. Tomar precaución del rumbo con la Palabra de Dios (vv. 9, 105)
a. El consejo y la Biblia
b. ¿Consejo o plan de acción? (vv. 101, 104, 128)
Capítulo 4: El aprendiz dispuesto a aprender
1. Dios el maestro (vv. 98–100, 102)
2. «Enséñame» (vv. 12, 26, 33, 64, 68, 124, 135, 171)
a. Enseñanza y alabanza (vv. 12, 171)
b. Enseñanza, vida práctica y obediencia (vv. 26, 33)
c. La enseñanza, el carácter de Dios y su obra (vv. 64, 68, 124, 135)
3. «Dame entendimiento» (vv. 27, 34, 73, 104, 125, 144, 169)
a. El entendimiento y Dios como Creador (vv. 27, 73)
b. El entendimiento y la obediencia moral (vv. 34, 104)
c. El entendimiento y la relación personal con Dios (vv. 125, 144, 169)
Tercera parte: El pecado personal y la Palabra de gracia
Capítulo 5: La conciencia del pecado
1. El pecado conduce a la vergüenza y la desgracia (vv. 6, 31, 39)
2. El pecado nos extravía (vv. 67, 101, 104, 128)
3. El pecado termina por gobernar y dominar nuestras vidas (v. 133)
4. Realista y radical
Capítulo 6: Evitar el pecado: fortalecer nuestra mente y voluntad
1. Hacer uso de nuestra mente (vv. 9, 11, 13, 15)
2. Hacer uso de nuestra voluntad (vv. 30, 101, 106, 112)
Capítulo 7: Evitar el pecado: fortalecer nuestras emociones y nuestra fe
1. Hacer uso de nuestras emociones (vv. 53, 104, 128, 136, 158, 163)
2. Hacer uso de nuestra fe (vv. 11, 29, 41, 76, 77, 132)
Cuarta parte: La lucha personal y la palabra de lamento
Capítulo 8: Cuando la vida se pone difícil
1. El dolor del menosprecio y el desdén (vv. 22, 42, 141)
2. El dolor de la difamación y la conspiración (vv. 23, 69, 78, 84–86, 95, 110, 121, 134, 157, 161)
3. Vivir con el dolor
Capítulo 9: ¿Qué se siente?
1. El mal que está fuera (vv. 21, 53, 113, 115, 118–119, 126, 136, 139, 158)
2. El dolor que está dentro (vv. 25, 28, 50, 81–83, 92, 107, 139)
Capítulo 10: Proseguir hacia la meta
1. Clamar a Dios (vv. 81–88, 114, 145–146, 150–151, 153–156)
a. Porque Dios está a nuestro lado cuando lo invocamos (vv. 145–146, 150–151)
b. Porque Dios es nuestro refugio (v. 114)
c. Porque Dios es el que nos libera (vv. 153–156)
2. La determinación de proseguir hacia la meta (vv. 28, 32, 67, 71, 75, 81, 83)
3. Conclusión
Quinta parte: La renovación personal y la Palabra de vida
Capítulo 11: Las amenazas a la vida
1. La amenaza de la depresión y el agotamiento (vv. 25, 28)
2. La amenaza de la obsesión egoísta por cosas sin valor (vv. 36–37)
3. La amenaza del sufrimiento y la hostilidad (vv. 50, 107, 154)
Capítulo 12: Fuentes de vida
1. El carácter de Dios (vv. 40, 77, 159)
a. La justicia de Dios (v. 40)
b. La compasión de Dios (v. 77)
c. El amor de Dios (v. 159)
2. Las palabras de Dios (vv. 25, 37, 50, 107, 116, 149, 154, 156)
a. «Tu palabra» (vv. 25, 37, 107)
b. «Tu promesa» (vv. 50, 116, 154)
c. «Tus juicios» (vv. 149, 156)
3. La renovación y sus efectos (vv. 17, 175)
a. La obediencia
b. La adoración
c. La renovación
Conclusión
Acerca de Langham
Comentarios
Acerca del autor

Sinopsis

Si alguna vez ha pensado en ignorar el salmo 119, suponiendo que se trata de un salmo reseco y polvoriento sobre la ley del Antiguo Testamento, no es la primera ni la última persona en hacerlo. Sin embargo, en este estudio en profundidad del capítulo más largo de las Escrituras, Chris Wright nos recuerda que es, en primer lugar, una oración que brota de una relación profunda e íntima con Dios. Es una conversación que se despliega entre las emociones más crudas del salmista y la Palabra de Dios, su fuente de consuelo, deleite, orientación, gracia y aliento de vida. Como compañero de viaje, el salmo 119 es un potente recordatorio de cómo las Escrituras le hablan a nuestros más profundos deseos y a nuestras necesidades más grandes, y de cómo, para que haga su trabajo en nosotros, debemos conocerla y amarla de manera personal.

En lugar de abordar el texto de forma lineal, Wright explora cinco temas que aparecen una y otra vez a lo largo del salmo, y de ellas extrae enseñanzas muy personales, profundas y movilizadoras. Este enfoque temático es ideal para pastores que luchan con cómo predicar el salmo 119 en su totalidad, así como para el estudio personal y en grupos pequeños, e incluye preguntas para reflexionar y conversar. Este libro es un excelente recurso para cualquiera que desee nutrir una relación más íntima con Dios a través de las Escrituras.

Vivir a través de la Palabra de Dios

Una introducción al salmo 119

Christopher J. H. Wright

Título original en inglés: Life Through God’s Word: Psalm 119

Langham Partnership, Carlisle, Cumbria, United Kingdom

© 2020 Christopher J. H. Wright

© 2022 Centro de Investigaciones y Publicaciones (cenip) – Ediciones Puma

Primera edición digital, diciembre 2022

Categoría: Religión - Estudios Bíblicos - Antiguo Testamento

ISBN N° 978-612-5026-26-2 | Edición digital

ISBN N° 978-612-5026-25-5 | Edición impresa

Editado por:

© 2022 Centro de Investigaciones y Publicaciones (cenip) – Ediciones Puma

Av. 28 de Julio 314, Int. G, Jesús María, Lima

Apartado postal: 11-168, Lima - Perú

Telf.: (511) 423–2772

E-mail: [email protected] | [email protected]

Web: www.edicionespuma.org

Ediciones Puma es un programa del Centro de Investigaciones y Publicaciones (cenip)

Traducción: Jim Breneman

Edición: Alejandro Pimentel

Diseño de carátula: Eliezer D. Castillo P.

Diagramación y ePub: Hansel J. Huaynate Ventocilla

Reservados todos los derechos

All rights reserved

Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada o introducida en un sistema de recuperación, o transmitida de ninguna forma, ni por ningún medio sea electrónico, mecánico, fotocopia, grabación o cualquier otro, sin previa autorización de los editores.

Esta traducción se publica por acuerdo con Langham Publishing.

Salvo indicación especial, las citas bíblicas se han tomado de la Nueva Versión Internacional

© 1999 por la Sociedad Bíblica Internacional.

ISBN N° 978-612-5026-26-2

Dedicado

al Equipo de Chad

del Instituto Lingüístico de Verano (sil)

Prefacio

Fue una sorpresa y un privilegio cuando en julio de 1998 Jonathan Lamb, por aquel tiempo presidente del Consejo de Keswick, me invitó a dirigir las lecturas bíblicas matutinas en esta ciudad. Acepté con mucho gusto. Sin embargo, mi entusiasmo se atenuó un poco cuando, más tarde, me escribió y me dijo que el Consejo quería saber si estaría dispuesto a considerar una serie de cinco exposiciones del salmo 119. Se trataba de un reto superior, por lo que pasó algún tiempo antes de que me diera cuenta de que bien valía la pena aceptarlo.

Pero ¿cómo debía llevarlo a cabo? Conocía la experiencia de un buen amigo que dirigió un estudio del salmo 119 con un grupo de unas veinte personas. Cada semana les pedía que memorizaran una de las veintidós secciones de ocho versículos del salmo, para luego escribir un poema que expresara su propia fe y sus luchas. Cuando se reunían, cada uno recitaba su poema y los versículos pertinentes del salmo, y luego el grupo conversaba y oraba con base en aquella sección. Pero yo solo iba a hablar cinco veces en Keswick, no veintidós, y habría sido difícil manejar los varios miles de poemas personales de todos los asistentes. Así que hacía falta otra manera de abordar el asunto.

También estaba consciente de que no podía simplemente enseñar en cinco días versículo por versículo el salmo más largo de la Biblia. Así que lo leí varias veces, en mi casa, cuando viajaba en tren, en todas partes, hasta que finalmente algunos temas clave comenzaron a materializarse en mi mente. Luego estos fueron tomando la forma de cinco estudios bíblicos, los cuales ahora son las cinco partes de este libro.

Me alegra tener la oportunidad de poner el material en este formato para el estudio bíblico personal o grupal y para predicadores. La sección final, «La renovación personal y la palabra de vida», fue escrita en África en compañía de un excelente grupo de personas: el medio centenar de miembros del equipo de Chad del Instituto Lingüístico de Verano (sil, por sus siglas en inglés). Fue de mucha bendición y ánimo escucharlos hablar sobre su trabajo de traducción bíblica en algunas de las tantas lenguas habladas en Chad que todavía no tienen la Biblia en forma escrita. Su compromiso con la Palabra de Dios, con su verdad, su pertinencia y su capacidad de dar vida una y otra vez, me hizo recordar el salmo 119. Estaban soportando algunas de las mismas luchas, tensiones y sufrimiento que soportó el escritor de este salmo. Así que les dedico este libro, con admiración por sus labores, con alabanza a Dios por lo que está logrando por medio de ellos, y con gratitud por una semana de bendición en su compañía.

Chris Wright

Mayo de 2020

Cómo usar este libro

El objetivo de esta guía de estudio es ayudar a cruzar el puente entre el mundo de la Biblia y el nuestro. La exposición del salmo 119 de Chris Wright vibra con significado para nosotros como creyentes en el siglo xxi. Las siguientes preguntas te ayudarán a relacionar los principios que él extrae a partir del salmo con sus propias vidas y situaciones. Puedes usar esta guía para tu propio tiempo devocional con Dios o con un grupo. ¡Disfruta de tu estudio!

Cómo usar este libro para el estudio individual

Comienza orando. Luego lee el pasaje y el comentario varias veces antes de mirar las preguntas. Quizás te resulte útil anotar tus respuestas y otras ideas que te surjan. Tomar nota te ayudará a reflexionar sobre los temas y cómo se aplican específicamente a tu propia situación. ¡También te animará a luego volver y repasar todo lo que Dios te ha estado enseñando!

Comparte con un amigo lo que estás aprendiendo. Oren juntos para que puedan llevar a la práctica todas estas nuevas enseñanzas a sus vidas.

Cómo usar este libro en grupos: recomendaciones para sus dirigentes

Como preparación para el estudio, eleva una oración a Dios y luego lee varias veces el pasaje de las Escrituras y el comentario pertinente. Usa otros recursos, como un diccionario bíblico o un atlas, si consideras que serán útiles. Cada semana prepara de antemano los materiales que necesitarás para el estudio: un rotafolio o papelógrafo, una pizarra, bolígrafos y papel, otras traducciones de la Biblia, música para alabar a Dios.

Al principio de cada capítulo hemos destacado el objetivo. Se trata de la esencia del pasaje y la verdad que querrás que los participantes de tu grupo logren aprender. Con esto en mente, decide a cuáles preguntas y actividades debes dedicarles más tiempo. Agrega preguntas que te parezcan útiles para tu grupo o para la situación particular de tu iglesia.

Antes de que se reúnan, anima a los participantes a que lean con anticipación el pasaje y el comentario que estudiarán esa semana.

Asegúrate de apartar tiempo al final del estudio para conversar sobre la sección «Para reflexionar», a fin de que los participantes puedan llevar a la práctica, a su propia situación, lo que han aprendido.

Cómo predicar el salmo 119

Una nota para los predicadores. Este libro ha sido publicado por Recursos para Predicación Langham, y hoy en día hay movimiento de Predicación Langham en todas partes del mundo. Animamos a que los predicadores se enfoquen en tres asuntos. Tengo la esperanza de que esta guía de estudio modele, de cierta manera, estos puntos:

• ¿Estoy siendo fiel al pasaje bíblico? ¿Estoy reflejando el significado del pasaje para que mis palabras realmente expresen lo que el escritor original pretendía que sus oyentes originales entendieran?

• ¿Estoy siendo claro? El modo en que presento el mensaje ¿está estructurado de una forma que ayuda al oyente o el lector a realmente entender la fuerza y el flujo del pasaje?

• ¿Estoy siendo pertinente? ¿Estoy conectándome con la vida de mis oyentes, demostrando cómo el pasaje bíblico se aplica a los desafíos de sus vidas personales, familiares y de la iglesia, así como con el estado de ánimo y la cosmovisión de su cultura?

Estas tres preguntas son excelentes para cualquiera que pretenda explicar a los demás un pasaje bíblico, ya sea mediante la predicación, en grupos pequeños o en conversaciones uno a uno.

Introducción al salmo 119

Según cuentan, en la década de 1740, un pastor inglés llamado William Grimshaw se solía despedir de su congregación recitando un salmo mientras salía en búsqueda de aquellos miembros desobedientes que no asistían a la iglesia. Si había muchos ausentes y pensaba que la tarea tomaría algún tiempo, le decía a la congregación que recitara el salmo 119.

Todos saben que este es el más largo de todos los salmos. Incluso quienes solo le echan una mirada rápida se dan cuenta de que menciona la Palabra o la ley de Dios en casi todos los versículos. A algunos les parece repetitivo y aburrido y no les interesa investigar más a fondo, lo cual es una lástima porque el salmo 119 es en realidad un poema muy bien elaborado.

Lamentablemente, cuando lo leemos en una traducción, es difícil ver un aspecto importante de él: que ha sido compuesto como un acróstico en el que cada línea comienza con una letra del abecedario. Es decir, la primera empieza con «a», la segunda con «b», la tercera con «c» y así sucesivamente. La misma técnica se usa en los salmos 111 y 112, dos poemas complementarios que tratan, respectivamente, sobre la justicia de Dios y la de la persona que le teme.

Pero el autor del salmo 119 no estaba satisfecho con usar solo una línea por letra. ¡Tenía tanto que decir que necesitó ocho! Así que compuso una rica complejidad, un salmo con 22 estrofas (una por cada letra del alfabeto hebreo) y ocho líneas por estrofa. Por ello, muchas Biblias llevan el nombre o el símbolo de una letra hebrea al comienzo de cada sección de versículos del salmo 119.

Para enriquecer aún más su obra, el poeta descubrió ocho maneras distintas de referirse a la Palabra de Dios. Algunas tienen significados muy similares, pero hay diferencias sutiles entre ellas. Aquí están, siguiendo el orden en que nos las presenta el salmo (la traducción en cursiva es la que usa normalmente la nvi).

Todas estas palabras se hallan entrelazadas y, como los hilos de un tapiz, dan textura y color al conjunto. Para usar una metáfora musical, podríamos decir que aportan el ritmo de fondo al poema.

Versículo

Palabra hebrea

Significado aproximado

1

Torá

La ley como un todo, cuyo significado básico es ‘guía’ o ‘dirección’.

2

‘edot

Estatutos, testimonios, testigo.

4

Piqqudim

Preceptos, instrucciones detalladas.

5

Huqqim

Decretos, grabados y vinculantes.

6

Mitzvot

Mandamientos, órdenes.

7

Mishpatim

Leyes, juicios, decisiones, precedentes.

9

Dabar

Palabra.

38

’imrah

Promesa.

Al analizar estas palabras, algunos podrían verse tentados a decir que se trata de un «salmo en honor a la ley», una especie de sermón árido y empolvado que fomenta la sumisión o, peor aún, el legalismo. Pero, de hecho, el salmo ni siquiera aborda directamente la ley. Aparte de los primeros tres versículos, se dirige totalmente a Dios. Las palabras más repetidas en el poema no son las dirigidas a la ley, sino el pronombre personal «tú» y el adjetivo posesivo «tus». Es decir, trata exclusivamente de una relación. Es una extensa oración, un testimonio, una súplica, una queja, una garantía que brota de una profunda experiencia personal y de una relación íntima con Dios. Esto es lo que deberíamos descubrir al estudiar con esmero este salmo juntos.

Entonces, ¿qué beneficio nos traerá empaparnos del salmo 119 sin importar el tiempo que nos tome recorrer este libro? Creo que descubriremos que refleja lo que quizá sea la experiencia que muchos creyentes comparten. En este salmo tenemos no solo a alguien que nos habla; también lo hace en nombre de nosotros.

¿Qué clase de persona podemos notar detrás de esta obra de arte poética? Creo que podemos ver:

• una persona con un fuerte amor por Dios y por la Palabra de Dios;

• una persona con un profundo deseo de vivir de una manera que agrade a Dios;

• una persona que sabe que esto traerá alegría, bendición, libertad y plenitud de vida;

• una persona que está dispuesta a caminar con rectitud y evitar hacer lo que es malo y pecaminoso, pero que necesita ayuda para hacerlo;

• una persona que está pasando por experiencias de estrés, dificultad, amenaza externa y miedo interno, agotamiento, fracaso y vulnerabilidad, y que está mostrando señales de depresión;

• una persona que anhela que Dios satisfaga esas necesidades y que renueve, proteja y sostenga su vida;

• una persona que sabe que Dios es amoroso, lleno de gracia, justo y misericordioso, y que lo sabe por las Escrituras.

Si alguna o todas estas características encuentran cabida en tu corazón, entonces este poeta será un buen compañero de viaje. Y si estás planeando predicar este salmo, es muy probable que haya personas en tu congregación que también compartan experiencias similares.

En lugar de tratar de recorrerlo versículo por versículo, me ha parecido mejor identificar algunos de los temas principales que se repiten una y otra vez y explorarlos en profundidad. Encontrarás que cada parte de este libro comienza recomendando que leas un fragmento del salmo que se enfoca en el tema que vamos a estudiar en dicha parte. Si te hallas estudiándolo con un grupo, podría ser muy útil que leas estos versículos en voz alta. Aquí están, de antemano, los temas que vamos a considerar. Vienen de a pares, reuniendo (a) las emociones y necesidades propias del salmista y (b) el aspecto de la Palabra de Dios que trata con aquellas emociones y necesidades.

Parte

Tema

Fragmento recomendado (versículos)

1

La entrega personal y la Palabra de verdad

57–64

2

La orientación personal y la Palabra de luz

97–105

3

El pecado personal y la Palabra de gracia

9–16

4

La lucha personal y la palabra de lamento

81–88

5

La renovación personal y la Palabra de vida

153–160

Antes de empezar con el estudio, sugiero que separes un tiempo para leer todo el salmo. Léelo lentamente y con agradecimiento. Trata de saborear los estados de ánimo y las emociones, y únete a la oración del salmista.

Primera parte

La entrega personal y la Palabra de verdad

Salmo 119.57–64

La entrega personal y la Palabra de verdad

Introducción a la primera parte

Estoy involucrado en el mundo de las misiones transculturales desde hace mucho tiempo, en parte por mi labor en la India durante cinco años, pero mucho más por los trece años que trabajé en All Nations Christian College antes de unirme a Langham Partnership. Durante mi estancia en All Nations, así como en las visitas que realicé a mis exestudiantes en los lugares donde laboraban, me sentí fascinado y al mismo tiempo aleccionado en humildad al ver la profunda dedicación de parte de hombres y mujeres que servían en la misión, con una entrega que nacía de sus profundos valores y convicciones.

• Me causaron asombro los trabajadores médicos y paramédicos que se exponían a los horrores y peligros de Afganistán en sus peores tiempos, porque estaban convencidos de que todo ser humano, de cualquier fe, con todas sus extremidades o sin ellas, es valioso para Dios, por lo cual debemos amarlo y ayudarlo en nombre de Él. Uno de mis exestudiantes que estuvo en Afganistán compartió su experiencia a All Nations. Al final de su charla, de manera impensada tomó de su bolsillo unas balas y dijo que se las daría a cualquiera que estuviera dispuesto a orar por él. Las había extraído de las paredes de su dormitorio, de la pantalla de su lámpara y de su puerta cuando vivía en la zona de guerra.

• Leí las palabras de una partera que trabajaba en el desierto del norte de África y que sufría de terribles dolores lumbares. Relataba el infinito valor de cada pequeño bebé que ella ayudaba a traer al mundo y el profundo dolor que compartía con cada madre que perdía un hijo o una hija de Dios.

• Vi a ecologistas cristianos sostener pequeñas aves con tierno afecto, convencidos de que toda la creación es valiosa, porque, si ni un solo gorrión cae a la tierra sin que nuestro Padre celestial lo sepa, entonces también los gorriones merecen nuestro cuidado.

• Escuché con atención el testimonio de una mujer que servía en Chad y que me contaba su sufrimiento con el síndrome de agotamiento crónico y otras enfermedades debilitantes mientras seguía traduciendo fragmentos de la Escritura a un idioma local. «A fin de cuentas, es la Palabra de Dios», dijo. «La necesitan. Dios me dio las habilidades para dárselas. ¿Qué más puedo hacer?».

Hay muchas historias como estas, las cuales reflejan una profunda entrega, y en todos los casos nacen de las más profundas convicciones de esas personas.

Es obvio que la persona que escribió el salmo 119 tenía una entrega total a Dios, con todo su corazón, alma, cuerpo, mente y espíritu, así como a la Palabra y los caminos del Señor. La razón de esta apasionada entrega no es difícil de descubrir. Se debe a que toda su cosmovisión se ciñe a la convicción de que la Palabra de Dios es verdadera y confiable. Toda la vida del poeta se desarrolla sobre la base de esta profunda certeza, pese a que a veces esa vida puede llegar a ser difícil e incómoda. La entrega a la Palabra del Señor nace de las convicciones acerca de ella.

Por lo tanto, estudiemos algunas de las maneras en que este salmista explica estas convicciones sobre la Palabra de Dios (que en este salmo muchas veces se la describe como «la ley de Dios»). Descubriremos que ella es el centro de atención de las creencias, la confianza, el amor, el gozo y la entrega obediente del salmista. Tenemos frente a nosotros a alguien que responde a la Palabra del Señor con su intelecto, sus emociones y su conducta. Tanto la cabeza como el corazón y las manos participan en ello.

Capítulo 1

La Palabra de Dios como el centro de atención de la fe y la entrega

Objetivo: Concentrarse en las cualidades extraordinarias de la Palabra de Dios.

Tema central