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Los aceites esenciales son sustancias oleosas y sumamente fragantes obtenidas de diversos vegetales y que sirven de base para la aromaterapia, esto es, la curación a través de los aromas. Pueden proceder de diferentes lugares de la planta en cuestión, tales como flores, frutos, hojas, raíces, madera, semillas y corteza de los vegetales. El aceite de cedro, por ejemplo, se extrae de la madera de ese árbol, el de hinojo de las semillas y el de limón de la corteza del fruto. Apelando a una metáfora, se podrá decir que el aceite esencial es el alma de la planta contenida en un frasco y que es el medio por el cual los vegetales transmiten sus propiedades. Efectivamente, cada uno de estos aceites posee una determinada combinación de componentes químicos que lo hace especialmente apto para determinados fines curativos, cosmetológicos y hasta espirituales. Comencemos, entonces, este primer capítulo haciendo una breve pero necesaria referencia a esos elementos químicos que hacen que un aceite esencial sea lo que es.
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Veröffentlichungsjahr: 2016
Aceites esenciales : aromas para la salud, el bienestar y la belleza /
Patricia Conti … [et.al.]. - 1a ed. - Buenos Aires : Pluma y Papel.
. , 2016.
E-Book.
ISBN 978-987-648-062-8
1. Cosmética. 2. Aceites Esenciales. I. Conti, Patricia
CDD 646.7
© 2016 de esta edición Marcelo Caballero
Primera edición eBook revisada: Marzo 2016
www.pampia.com
www.ebookargentino.com
Alberdi 872, C1424BYV, C.A.B.A., Argentina
Director Editorial: José Marcelo Caballero
Coordinadora de edición: Marcela Serrano
Ilustraciónes de cubierta: Departamento creativo Pampia.com
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Hecho en Argentina – Made in Argentina
Los aceites esenciales son sustancias oleosas y sumamente fragantes obtenidas de diversos vegetales y que sirven de base para la aromaterapia, esto es, la curación a través de los aromas. Pueden proceder de diferentes lugares de la planta en cuestión, tales como flores, frutos, hojas, raíces, madera, semillas y corteza. El aceite de cedro, por ejemplo, se extrae de la madera de ese árbol, el de hinojo de las semillas y el de limón de la corteza del fruto.
Apelando a una metáfora, se podría decir que el aceite esencial es el “alma de la planta” contenida en un frasco y que es el medio por el cual los vegetales transmiten sus propiedades. Efectivamente, cada uno de estos aceites posee una determinada combinación de componentes químicos que lo hace especialmente apto para determinados fines curativos, cosmetológicos y hasta espirituales. Comencemos, entonces, este primer capítulo haciendo una breve pero necesaria referencia a esos elementos químicos que hacen que un aceite esencial sea lo que es.
Los aceites esenciales son altamente fragantes debido a que contienen numerosas moléculas aromáticas. Si bien el estudio de la química de los aceites esenciales es un campo extremadamente técnico que no abordaremos en profundidad en el presente volumen, dedicaremos a continuación unas líneas a ello, mencionando brevemente algunas de esas moléculas y explicando sus particularidades.
• Alcoholes: se trata de moléculas que poseen propiedades antiinfecciosas. Algunas de ellos son el nerol, el geraniol y el linalol.
• Aldehídos: tienen una actividad antiinflamatoria y comprende, entre otros, al cuminal y al citronelal.
• Cetonas: grupo de moléculas muy habituales en buena parte de los aceites esenciales, con destacables propiedades (tales como ser cicatrizantes, por ejemplo) pero de uso muy delicado debido a que pueden resultar altamente tóxicas para el sistema nervioso. El alcanfor, por ejemplo, es una cetona.
• Furocumarinas: se trata de sustancias fotosensibilizantes, justamente las que hacen que el uso sobre la piel de los aceites esenciales derivados de los cítricos deban ser evitados antes de tomar sol.
• Ésteres: moléculas aromáticas que resultan de la combinación de un ácido y un alcohol y que suelen tener una leve acción antiespasmódica. Entre otros, se pueden mencionar a los acetatos y a los propionatos.
• Éteres: de efecto antiespasmódico, se pueden mencionar el anetol (de aroma anisado) y el estragol.
• Lactonas: familia química muy desarrollada con potente capacidad expectorante, pero que puede producir reacciones alérgicas en contacto con la piel.
• Fenoles: grupo aromático con propiedades antiinfecciosas, pero también muy irritante, por lo que su uso siempre debe hacerse con cuidado. Comprende, entre otros, al timol y al eugenol.
• Terpenos: se los considera energizantes e incluye a los pinenos (presentes en las coníferas) y al limoneno, presente en la cáscara de los cítricos.
Por supuesto, resultan más costosos que los de menor calidad o calidad dudosa, pero de esa manera tendrá la ventaja de saber que realmente está comprando aceites esenciales naturales y no un sustituto artificial que puede, incluso, tener efectos nocivos sobre la salud. Un buen criterio es: adquirir siempre los mejores aceites esenciales para usos medicinales y cosméticos (ya que tendrán contacto profundo con nuestro cuerpo) y dejar los de menor calidad para confeccionar repelentes ambientales, usarlos en la limpieza de la casa e, incluso, colocar en el hornillo a modo de desodorante.
Asimismo, es muy importante que al momento de comprar un aceite esencial verifique que en el envase o prospecto adjunto se detalle si la marca cuenta con las especificaciones legales reglamentarias propias del país de origen.
Eso implica, básicamente, cuatro medidas primordiales.
La primera de ellas es no exponer los aceites esenciales a la luz, ya que de esa manera se degradan y van perdiendo poco a poco sus características positivas y sanadoras. Por ello, es imprescindible guardarlos siempre en un frasco de vidrio oscuro muy bien tapado y, en caso de no conseguir uno oscuro, entonces colocar momentáneamente el frasco en cuestión dentro de un armario, ropero u otro sitio similar, de modo tal de resguardar de la luz su contenido.
