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AMOR DE MADRE Marco, que a pesar de estar bien entrado en los treinta aún vive con su madre, cuando se dispone a salir al cine con su novia Annie, mamá se asegura en el pasillo de que la corbata esté recta y vaya bien peinado. Madre y Annie luchan por su amor, en el momento en que esta última llega a recogerlo. ATÚN Marie y Víctor llevan cincuenta años casados. La mujer está gravemente enferma y quiere que él la ayude a morir. Dice que debe hacerlo por amor hacia ella. Víctor ama mucho a su esposa ¿Qué mejor manera de expresar su afecto que prepararle una ensalada de atún? TÉ VERDE Madre vive en una residencia, muy enferma y pronto morirá…dice. Aunque se toma su tiempo. ¿Cuánto lleva esto de morir? A su hija Myrna no parece preocuparle demasiado. La otra hija, Anne, se toma las cosas algo más a pecho. Té Verde es una comedia envuelta en un pozo tremendamente dramático.
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Seitenzahl: 100
Veröffentlichungsjahr: 2023
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Amor de madre – tres obras de teatro
Marcel Snyders
isbn: 978-84-19796-53-0
1ª edición, mayo de 2023.
traductora: Gemma Castro
portada y maquetación: Fernando Zanardo
Editorial Autografía
Calle de las Camèlies 109, 08024 Barcelona
www.autografia.es
Reservados todos los derechos.
Está prohibida la reproducción de este libro
con fines comerciales sin el permiso de los autores
y de la Editorial Autografía.
por Marcel Snyders
Traducido por Gemma Castro
3 personajes:
MARCO
MADRE: Su madre
ANNIE: Su novia
(Es de noche. En el recibidor de una casa. En el lateral izquierdo puede verse la puerta principal. Junto a esta cuelga un espejo. En la pared opuesta está la puerta del salón. Al lado, un perchero con abrigos, bufandas y gorros. MARCO, de 38 años, permanece de pie frente al espejo, viste una camisa con las mangas enrolladas. MADRE, de 71, lleva un delantal. Le ata la corbata).
MADRE:
Marco, ¿te vas a estar quieto? ¿Cómo voy a atarte la corbata si no paras?
MARCO:
Mamá, no tengo que usar corbata esta noche, voy a llevar a Annie al cine, nadie va con corbata al cine.
MADRE:
¡Tonterías!, tienes que parecer respetable, eres el Consejero de Finanzas y Rendimiento, nunca se sabe a quién te puedes encontrar. Alguien podría querer sacarte una foto. No creo que quieras acabar en Facebook sin corbata. ¿Por qué vas a ir al cine esta noche?, ¿no puedes ir mañana? Llevo toda la semana esperando al viernes para pasar la noche en casa contigo, solos los dos.
MARCO:
Me merezco una noche libre de vez en cuando. Además, Annie y yo lo planeamos hace mucho tiempo. No estarás celosa de ella, ¿verdad?
MADRE:
¿Celosa de Annie?, no seas ridículo, es una cría. Yo te tengo toda la semana, no me importa prestarle una noche. De todas formas, no entiendo por qué quieres ir a ver una película. Una noche entera en un cine oscuro, asfixiante y abarrotado de extraños. Pero si eso es lo que realmente quieres, no te voy a detener. ¿Te vas a quedar quieto? Es bastante difícil con estos dedos míos.
¡Cómo pasa el tiempo! Parece que fue ayer cuando estabas en mi vientre. Lo recuerdo perfectamente, tumbada en el hospital, dándote a luz. ¡Fue tan doloroso! Tu cabeza era demasiado grande, no salías. Yo empujaba y empujaba. Me hiciste mucho daño, no tienes ni idea. Lo hice todo por ti, para traerte a este mundo. Perdí tanta sangre que pensaba que iba a morir. Pero te perdoné, no te sientas culpable. (Mira a Marco). Eres mi chico, ¡Dios!, eres la viva imagen de papá, tenía tu edad cuando murió, y yo tuve que recoger las piezas: marido muerto, un niño que cuidar, todo yo sola. Ahora me cuidas tú, ¿quién lo hubiera dicho? Tu padre estaría orgulloso de ti. ¿Recuerdas algo de él?, no, supongo que no, solo tenías tres años cuando murió.
MARCO:
Recuerdo algunas cosas. Recuerdo que estaba de pie en el sofá, frente a la ventana, para despedirme de él cuando se fuera a trabajar por la mañana. Y recuerdo al gato, el columpio, la bañera, la máquina de coser… ¿Estabas sentada detrás de la máquina de coser o era la abuela?, no recuerdo exactamente.
MADRE:
Papá siempre iba a trabajar andando. Antes de desaparecer tras la esquina, se giraba y se despedía de nosotros. Tú siempre estabas en el sofá esperando ese momento. Él se despedía de ti con la mano y luego tú de él. De eso hace mucho tiempo, todo ha terminado ya. Pero nos las arreglamos bien, tú y yo, ¿verdad? Nosotros solos.
¿Está derecha la corbata? Sí, está derecha. Eres todo un caballero. Lástima que lleves las mangas enrolladas, la camisa es tan bonita... Deberías ponerte los gemelos, esos de oro tan elegantes. ¿Voy a buscarlos?
MARCO:
No es una ocasión formal, vamos al cine.
MADRE:
De acuerdo entonces. Déjame peinarte. (Saca un peine de un bolsillo del delantal y comienza a peinarlo).
MARCO:
(Le quita el peine de las manos). Déjame hacerlo a mí antes de que me hagas la raya del pelo.
MADRE:
¿Qué tiene de malo?, tienes que parecer respetable, eres un hombre importante.
MARCO:
Soy concejal del Ayuntamiento, no ministro. Trabajo con números aburridos y estadísticas soporíferas. No soy ni remotamente tan importante como piensas. (Suena el timbre). Debe de ser Annie.
MADRE:
Annie puede esperar. (Escupe en su mano y le pasa la mano por el pelo a su hijo).
MARCO:
(Devuelve el peine a la Madre y abre la puerta). ¡Hola! Annie.
(ANNIE, de 36 años, entra. Viste de forma informal, lleva una chaqueta corta de cuero, pantalones vaqueros y botas. Un bolso cuelga de su hombro).
ANNIE:
¡Hola!, Marco, ¡hola!, Señora Oliver.
MADRE:
¡Hola!, querida.
(La madre descuelga el abrigo de Marco del perchero y le ayuda a ponérselo).
MARCO:
(Besa a Annie en la mejilla). ¿Nos vamos?
MADRE:
(Coge un gorro de lana del perchero). Toma, hace frío fuera.
MARCO:
Mamá, por favor.
MADRE:
¿Estás seguro? No querrás coger una infección de oído, ¿no? (Vuelve a colocar el sombrero en el perchero). ¿Qué película vais a ver?
ANNIE:
La última de Almodóvar.
MADRE:
¿Alma Dova?
MARCO:
Almodóvar, es un director español.
MADRE:
Nunca he oído hablar de él.
ANNIE:
Es muy famoso, incluso ganó un Oscar.
MADRE:
Tienes suerte de que Marco te lleve a ver una película. Ha tenido reuniones todo el día. Él se nutre de la interacción social, ¿verdad, Marco? Pero está muy cansado, espero que no se duerma en el cine. ¿Qué tipo de película es?
MARCO:
Con mucha violencia, sangre y zombis.
MADRE:
¡Eh!, eso es terrible.
ANNIE:
Marco le está tomando el pelo. Almodóvar hace películas de buen gusto.
MADRE:
Marco, te pasarás la noche en vela. ¿Te acuerdas de esa película de miedo que vimos juntos? ¿Cuántos años tenías?, ¿diez? Salía una mujer horrible con un cuchillo. Estaba en la bañera y parecía muerta, pero no era así. No pudiste dormir durante semanas. ¿Cómo se llamaba esa película?
MARCO:
Atracción Fatal.
MADRE:
Eso es. Fue una película muy aterradora. En realidad, no tenías permiso para verla, pero sabías que la ponían en televisión. Te metiste furtivamente en el salón y la viste desde detrás del sofá.
MARCO:
También lo hacía con Doctor Who, pero nunca te diste cuenta.
MADRE:
Eso es lo que tú te crees. Las madres lo sabemos todo. ¿A qué hora vuelves?
MARCO:
Solo Dios lo sabe.
MADRE:
¿A las once?, ¿a las once y media?
MARCO:
No irás a esperarme despierta, ¿verdad? No tengo ni idea de a qué hora estaré en casa, tengo llave.
MADRE:
Ten cuidado, por favor.
MARCO:
Seré muy temerario.
ANNIE:
Yo lo protegeré de los terroristas.
MADRE:
Marco, llama si te vas a retrasar, por favor. ¿Quieres llevarte un tentempié?
MARCO:
Acabamos de comer.
MADRE:
Solo un par de manzanas.
MARCO:
Estamos bien, de verdad.
MADRE:
¿No querréis quedaos con hambre? Voy a por ellas. (Sale).
ANNIE:
(Comprueba que la Madre se ha ido). Así que prosperas con la interacción social. Tengo que decirte algo, estoy embarazada.
(Silencio)
MARCO:
Es una broma, ¿no?
ANNIE:
¿No estás contento? Estoy embarazada.
MARCO:
Pero no puede ser.
ANNIE:
Tengo un retraso. Hice un test de embarazo.
MARCO:
¿Estás segura? No se te nota nada. Quítate la chaqueta.
ANNIE:
No hay nada que notar todavía.
MARCO:
Quítatela.
(Annie se quita lentamente la chaqueta, como en un striptease y la tira al suelo).
MARCO:
Gírate.
(Annie se gira hacia los lados, Marco dobla las rodillas y mira su vientre).
ANNIE:
Es demasiado pronto para ver algo. Se empieza a notar a partir de las diez semanas.
MARCO:
Parece un poco voluminoso. (Le coloca la mano en el vientre y lentamente la desliza hasta la entrepierna).
ANNIE:
¿Voluminoso? (Le empuja la mano, se sube la blusa y se mira el vientre desnudo en el espejo). ¡Mierda!, no es voluminoso, ¿no?
(La Madre entra con dos manzanas).
MADRE:
¿Está bien así? ¿O las pongo en una bolsa de plástico?
(Annie se coloca bien la blusa y vuelve a ponerse la chaqueta. Marco se levanta).
MADRE:
(Susurros). ¿Queréis un poco de privacidad?
MARCO:
Si la guerra estalla esta noche, por lo menos tendremos manzanas. (Mete las manzanas en los bolsillos del abrigo).
MADRE:
(A Annie). Lo entiendo, yo también fui joven una vez. (Risita).
MARCO:
Vamos, Annie, vamos.
MADRE:
(A Annie). Puedo irme un rato si queréis. (Sale y cierra la puerta tras ella).
ANNIE:
¿Estás feliz de convertirte en padre?
MARCO:
Sí, por supuesto, soy muy feliz.
ANNIE:
No pareces feliz.
MARCO:
¿Qué debería hacer, saltar arriba y abajo?
ANNIE:
Por ejemplo.
MARCO:
Todavía no lo he asimilado.
ANNIE:
Ahora que estoy embarazada somos realmente una pareja, para siempre. Ahora deberíamos casarnos. Íbamos a pensar en ello, ¿recuerdas?
MARCO:
Sí, lo recuerdo.
ANNIE:
¿Y?
MARCO:
¿Qué?
ANNIE:
¿Lo has pensado?, ¿vamos a casarnos?
MARCO:
Por ahora no, ya lo sabes.
ANNIE:
¿Por qué no?, dame una buena razón.
MARCO:
Mi madre no puede vivir sola. No puedo dejarla, ¿lo entiendes?
ANNIE:
Y ahí vamos de nuevo.
MARCO:
Tiene artritis.
ANNIE:
Hay mucha gente con artritis, eso no es motivo para no casarnos.
MARCO:
No hablemos de eso ahora.
ANNIE:
Estoy harta de estar siempre en el segundo lugar. Quiero que me elijas al cien por cien. ¿O prefieres que críe a mi hijo yo sola?
MARCO:
¿Seguro que estás embarazada?
ANNIE:
Me hice un test de embarazo.
MARCO:
¿Cómo de segura es una prueba de embarazo?
MADRE:
(Llama a la puerta). ¿Hay moros en la costa? ¿Puedo entrar? (Entra, riendo). Pensé que no sería peligroso entrar ahora. (A Annie). Tienes mucha suerte de que Marco te lleve al cine esta noche. Los viernes por la noche solemos hacer algo divertido juntos. A veces me doy un baño y Marco me limpia la espalda, es difícil para mí alcanzarme, no puedo mover los brazos más allá. Sí, querida, no es fácil envejecer. Marco me frota con una esponja áspera, tan fuerte que mi piel se pone roja, a veces me duele un poco. Luego me seca con una gran toalla de baño, me envuelve completamente en ella. Eso me hace sentir segura. Es muy especial cuando un hijo hace eso por su madre. Pero, claro, tú aún no puedes entenderlo.
MARCO:
Vamos, llegaremos tarde.
MADRE:
Marco, ve a hacer pipí antes de salir.
MARCO:
No tengo que ir ahora.
MADRE:
Marco, ve a hacer pipí.
MARCO:
Si dejas de lloriquear.
MADRE:
Hazlo. No querrás ir cuando estés en el cine, ¿verdad?
MARCO:
Vuelvo enseguida. (Sale).
MADRE:
Bueno, Annie, por fin tenemos nuestro ratito juntas, solas tú y yo. Me preguntaba cómo de íntima es tu relación con mi hijo.
ANNIE:
¿Perdón?
MADRE:
¿Que cómo de íntima es tu relación con Marco?
ANNIE:
Creo que eso es bastante personal.
MADRE:
Marco y yo no tenemos secretos, así que lo averiguaré de todos modos. ¿A veces os acostáis juntos en la cama?, ¿es agradable y cálido?, ¿cómodo?, ¿os magreáis?, ¿es todo muy suave?
ANNIE:
En realidad, dudo que quiera hablar de eso contigo.
MADRE:
Mi hijo tiene un pene muy pequeño, se siente inseguro al respecto.
ANNIE:
Esta conversación me hace sentir incómoda.
MADRE:
Supongo que preferirías a alguien que fuese un poco más grande allá abajo, alguien que pudiera darte más placer. ¿Tengo razón?
ANNIE:
No voy a contestar a eso.
MADRE:
No te avergüenza hablar de estas cosas, ¿verdad? La sexualidad es bastante normal, ¿no? Todo el mundo tiene ciertas necesidades sexuales. Eres una mujer joven y saludable. Yo tenía un gran apetito cuando tenía tu edad.
ANNIE:
No voy a hablar de sexo con mi suegra.
MADRE:
