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María Negroni construye un acercamiento a la poética de Emily Dickinson a través de un Lexicón de la poeta hallado en Harvard. "Cuando en el año 2013, la Universidad de Harvard puso a disposición del público los papeles privados de Emily Dickinson, encontré un repertorio de 9000 palabras, ordenadas alfabéticamente que registraba de modo exhaustivo las recurrencias verbales de la autora. No pude sustraerme a la tentación. Disponía increíblemente de sus palabras organizadas con la meticulosidad del Diccionario Webster, de cierta intimidad por haberla traducido, y también, por cierto, de una admiración de larga data. Elegí, sin pensarlo, las palabras que más resonaban conmigo y a partir de allí, escribí Archivo Dickinson, con todo lo que tiene de homenaje y desmesura." M. Negroni
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Seitenzahl: 27
Veröffentlichungsjahr: 2020
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Primera edición: octubre, 2018
© María Negroni, 2018
© Vaso Roto Ediciones, 2018
ESPAÑA
C/ Alcalá 85, 7º izda.
28009 Madrid
www.vasoroto.com
Grabado de cubierta: Víctor Ramírez
Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas por las leyes, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento.
eISBN: 978-84-121910-4-2
BIC: DCF
María Negroni
Dios es más íntimo en mí, que yo.
SAN AGUSTÍN
Las palabras de Emily
Dolor
Extravagancia
Sueño
Biografía
Peligro
Límites
Aéreo
Verano
Aptitud
Cobardías
Fortaleza
Circunferencia
Batalla
Maestro
Beso
Consuelo
Espera
Nacimiento
Aventura
Ritual
Pájaros
Desastre
Vida
Alfabeto
Promesas
Burbuja
Amén
Duda
Guerra
Confesión
Sí
Opulencia
Aparición
Poética
Riqueza
Imposible
Hermana
Entierro
Historia
Linaje
Conjugaciones
Matutino
Decisiones
Noche
Programa
Primas
Beneficios
Pesadumbre
Mester
Comparaciones
Aviso
Curiosidad
Preparativos
Madre
Asignaturas
Regalo
Lotes
Decepciones
Recomendaciones
Obstinación
Huida
Domingo
Colores
Sue
Sintaxis
Islas
Niño
Ocupaciones
Juegos
Iniciación
Hermano
Abejorros
Epístola
Cosas
Incorregible
Higginson
Reverencias
Pactos
En un libro publicado en el 2004, titulado Arte y fuga, empecé un poema de este modo:
I–me–more–far–
God–night–sea–die–
¿y eso qué es?
las palabras
que más usaba Emily Dickinson
Imaginará el lector mi sorpresa cuando, casi diez años después, entre los papeles privados de la poeta de Amherst que la Universidad de Harvard puso a disposición del público, descubrí un repertorio entero de 9 000 palabras, ordenadas alfabéticamente –lo que en inglés se llama un Lexicon– que registraba de modo exhaustivo las recurrencias verbales de la autora.
Dickinson, se sabe, es una poeta dificilísima e imprescindible. Su dicción insumisa, los desajustes que su sintaxis instaura en la lengua inglesa, creando un idiolecto propio y, sobre todo, el ritmo sincopado con que rompe la trampa de la comprensión temática a favor de la imprudencia del pensamiento, siempre me sedujeron. El catálogo confirmaba, además, mis intuiciones: la riqueza lingüística en Dickinson es, ante todo, un sumario de obsesiones.
No pude sustraerme a la tentación. Disponía increíblemente de sus palabras organizadas con la meticulosidad del Diccionario Webster, de cierta intimidad por haberla traducido (como si el esfuerzo diera licencias), y también de una identificación de larga data. Se me ocurrió que, con eso, podía alcanzar para intentar algo imposible: hacerla hablar de nuevo.
Archivo Dickinson es así un homenaje y una desmesura. Cualquier logro del libro debe atribuírsele a ella. Las fallas y defectos son sólo míos.
MARÍA NEGRONI
2018
Una fuente de agua donde debo llamear por mí misma hasta que todo se apague mucho, como si estuviera agonizando, casi un cuerpo sin boca ni ojos ni corazón ni etcétera, lanzado a su propia turbulencia en cero beatitud. Otra vez Eros, quién si no –cerca de mí y lejos de mí– irresistible bicho. ¿Qué hacer para amar sus heridas doquier? Mi casa bebe enardecida y animales erróneos por toda partitura.
Toda la vida quise que el yo estuviera ausente, que las abejas –ciegas– dieran ser al ser. Por ese anhelo, pasa un panal de silencio, y un coraje nace, para el que no existe forma pronominal.
