Camaleón - Charlotte Van den Broeck - E-Book

Camaleón E-Book

Charlotte Van den Broeck

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Beschreibung

Camaleón nos obliga en cada poema a recordar acontecimientos que nos descubrieron el mundo. Detrás de lo que nos contaban estaba la realidad y una pequeña imagen la desvelaba. Así hemos ido construyendo nuestra identidad, a través de momentos de iluminación. Camaleón nos permite recrear esas experiencias.   Charlotte Van den Broeck (Bélgica, 1991) Es una reconocida performer con numerosos vídeos en you tube y participa en los principales festivales de poesía europeos. Con Camaleón debutó de forma espectacular y con Nachtroer se ha afianzado como poeta.

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Seitenzahl: 30

Veröffentlichungsjahr: 2018

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CAMALEÓN

Charlotte Van den Broeck

Traducción de Ronald Brouwer

Este libro ha sido publicado con el apoyo de Flanders Literature (www.flandersliterature.be).

© 2015 de Charlotte Van den Broeck

Título original Kameleon

Primera publicación en 2015 por Uitgeverij De Arbeiderspers, Amsterdam

De esta edición:

© De Conatus Publicaciones S.L.

Casado del Alisal, 10

28014 Madrid

www.deconatus.com

© De la traducción: Ronald Brouwer

Primera edición: marzo de 2018

Diseño de la colección: Álvaro Reyero Pita

ISBN:  978-84-17375-07-2

Todos los derechos reservados.Esta publicación no puede reproducirse total ni parcialmente, ni almacenarse en sistema recuperable o transmitido, en ninguna forma ni por ningún medio electrónico, mecánico, mediante fotocopia, grabación ni otra manera sin previo permiso de los editores.

La editorial agradece todos los comentarios y observaciones:

[email protected]

Nada hay por lo que el afán de agradar de la mujer se esfuerce tanto como por la apariencia de ingenuidad; prueba suficiente, incluso si no se hallara otra, de que el principal poder de este sexo se sustenta en dicha propiedad.

Friedrich Schiller

Sobre poesía ingenua y poesía sentimental

Contenido

Portadilla

Créditos

Cita

I - La cruz roja en el mapa del tesoro

Bucarest

Sisjön

Örebro

Växjö

Estanque japonés

Hvannadalshnúkur

Agosto

Muestrario

Diagnóstico

Copa

Gilles

Flamenco

El Mar del Norte

Tarta Charlota

II - Discovery Channel

Personas que ven documentales de naturaleza para entenderse mejor a sí mismas

Grand jeté

Avistamiento de ballenas

Foto de satélite

Pequeño volcán

Seraphic Light

Tirano

Camaleón [I]

Camaleón [II]

Felidae [I]

Felidae [II]

Rorschach

Astrología para principiantes

Cáscara espacial

Manual de instrucciones

Lampyridae

Expedición

Yacimiento arqueológico

Cazador/recolector

Triceratops

III - El origen

Pollería especializada

Cabeza de toro

Lavandería Netezon

Escapada/escape

Verduras de invierno

Vivienda social

Reflejo de tortuga

Genealogía

Añoranza de tierras lejanas

I

LA CRUZ ROJA EN EL MAPA DEL TESORO

BUCAREST

Algunos lugares son tan pequeños

que caben en la punta de un dedo.

Trato de señalar dónde fue todo

pero apenas yo misma me acuerdo.

Entre los cascotes del olvido se erige la estantería

de mi abuelo y la tarde del domingo

cuando juntos leíamos el atlas, su dedo

sobre la capital de Rumanía.

Allí tenían, dijo, «una espléndida colección de putillas»

y pensé que una puta sería algo así como la Torre Eiffel

y le eché en cara que nunca me trajera

una versión en miniatura de alguna de ellas.

Luego se vio que fronteras y abuelos son relativos

tan solo aquella tarde figura con letras en relieve

en las páginas del atlas, como la tarde del día

en que aún me pareció un excelente guía.

SISJÖN

Junto al lago hay un abuelo desnudo y un niño.

Decidimos que es algo natural y al desvestirnos

miramos discretamente nuestros pies.

Imponemos a nuestras mejillas una sonrisa

una sola mirada borra la inocencia de mi bañador.

Así nos adentramos en el agua, traviesos.

Nadamos hasta la otra orilla, el nado a braza

resulta raro, escolar, sin el contorno de piscina.

Hablo sobre los pechos de mi madre, que flotaban

en la bañera y así parecían contradecir la gravedad.

Sobre tu saco de dormir fumamos cigarrillos, mis primeros.

Siento las encías como un hueso de albaricoque seco,

pero afirmo que me gusta.

Por la mañana el ardor del sol nos obliga a salir,

fuera de la tienda encontramos el polluelo muerto.

Fuera lo que fuese, estaba indefenso.

ÖREBRO

Hace demasiado frío para nadar, amargados

dibujamos círculos con los tobillos, empujamos

el agua hacia delante, el diafragma

del lago empuja a la contra, una cadencia

de chapoteo, reflujo y nuevo chapoteo.

El sonido de succión al sacar nuestros pies del agua