Caminos de salud (epub) -  - E-Book

Caminos de salud (epub) E-Book

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Beschreibung

Este libro es una guía para las personas que están interesadas en la salud y sus mecanismos, con viejas y nuevas herramientas que nos permitan mantenerla o recuperarla. Basado en la experiencia de un equipo de doctoras, enfermeras, psicólogas y terapeutas, explica de una manera sencilla cómo explorar los caminos de una vida sana. Dra. Tònia Cortadellas Àngel, médica Dra. Clara Biosca Rovira, médica de familia Juana Rosa Sánchez Rodríguez, profesora de yoga Xavier Mayans Bueno, profesor de yoga Eva Méndez Vallejos, enfermera, naturópata Josefina Subiñá Clotet, bióloga y terapeuta Dra. Gemma Baulies Romero, pediatra Rosa M. Torres Castella, enfermera pediátrica Josep Vicent Arnau Moya, naturópata Pilar Pérez-Calvo Soler, arquitecta del paisaje Marta Bueno Pau, farmacéutica Dra. Victoria Castañeda Garzón, odontóloga Dra. Maria Dolors Obiols Solà, filósofa María J. Pellicer de Carli, psicóloga Agnès Trias Jover, profesora de yoga Isabel Compan Fernández, maestra, pedagoga Montserrat Camarasa Bericat, psicóloga

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Seitenzahl: 431

Veröffentlichungsjahr: 2023

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Sinopsis

Este libro es una guía para las personas que están interesadas en la salud y sus mecanismos, con viejas y nuevas herramientas que nos permitan mantenerla o recuperarla.

Basado en la experiencia de un equipo de doctoras, enfermeras, psicólogas y terapeutas, explica de una manera sencilla cómo explorar los caminos de una vida sana.

Dra. Tònia Cortadellas Àngel, médica

Dra. Clara Biosca Rovira, médica de familia

Juana Rosa Sánchez Rodríguez, profesora de yoga

Xavier Mayans Bueno, profesor de yoga

Eva Méndez Vallejos, enfermera, naturópata

Josefina Subiñá Clotet, bióloga y terapeuta

Dra. Gemma Baulies Romero, pediatra

Rosa M. Torres Castella, enfermera pediátrica

Josep Vicent Arnau Moya, naturópata

Pilar Pérez-Calvo Soler, arquitecta del paisaje

Marta Bueno Pau, farmacéutica

Dra. Victoria Castañeda Garzón, odontóloga

Dra. Maria Dolors Obiols Solà, filósofa

María J. Pellicer de Carli, psicóloga

Agnès Trias Jover, profesora de yoga

Isabel Compan Fernández, maestra, pedagoga

Montserrat Camarasa Bericat, psicóloga

Biografía

© Ana Boixeda de Miquel

El equipo de profesionales que hemos escrito el libro se empezó a consolidar en el año 2010 (empezando por detrás de izquierda a derecha): Josep Arnau, María Pellicer, Victoria Castañeda, Juana Rosa Sánchez, Maria Dolors Obiols, Tònia Cortadellas, Xavier Mayans, Eva Méndez, Montserrat Camarasa, Marta Bueno, Agnès Trias, Clara Biosca, Isabel Compan, Pilar Pérez-Calvo, Josefina Subiñá, Rosa Maria Torres, Gemma Baulies.

Desde el inicio hemos querido ampliar la visión sectorial de nuestras profesiones para abrazar una comprensión holística de la salud. Nuestro objetivo es poner en común los recursos que cada uno de nosotros tiene para reconocer las líneas maestras que nos unen, y darlas a conocer. Estudiando Hipócrates, padre de la medicina occidental, fueron encajando las piezas de nuestro trabajo. En el año 2017, paralelamente a la publicación del libro, creamos desde Cataluña la Associació Salut Desperta, que trabaja para que los cuatro principios básicos de Hipócrates sean reconocidos Patrimonio de la Humanidad y para el diálogo entre las medicinas.

[email protected]

Portada

ASSOCIACIÓ SALUT DESPERTA

Clara Biosca Rovira (coord.)

Caminos de salud

Infinitos recursos para una vida más saludable

Créditos

Proyecto financiado por la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, Ministerio de Cultura y Deporte

Financiado por la Unión Europea-Next Generation EU

espai

Grupo de debate y reflexión Salut Desperta, autores de los textos, por orden de aparición en el libro: Dra. Tònia Cortadellas Àngel, Dra. Clara Biosca Rovira, Juana Rosa Sánchez Rodríguez, Xavier Mayans Bueno, Eva Méndez Vallejos, Josefina Subiñá Clotet, Dra. Gemma Baulies Romero, Rosa M. Torres Castella, Josep Vicent Arnau Moya, Pilar Pérez-Calvo Soler, Marta Bueno Pau, Dra. Victoria Castañeda Garzón, Dra. Maria Dolors Obiols Solà, María J. Pellicer de Carli, Agnès Trias Jover, Isabel Compan Fernández, Montserrat Camarasa Bericat.

es una colección de libros digitales de Editorial Milenio

Título original en catalán:

Camins de salut. Recursos infinits per a una vida més saludable

© Pagès editors, S L, Lleida, Catalunya, 2017

© de los textos: sus autores, 2021

© de la ilustración de la portada: Mónica Moreno Art

Higea, diosa griega de la salud

© de las fotografías: sus autores y archivos correspondientes, 2022

© del dibujo del capítulo 1: Elisabet Llagostera Castells. Homenaje a las víctimas de la pandemia de covid-19, 2022

© de la edición impresa: Milenio Publicaciones S L, 2022

© de la edición digital: Milenio Publicaciones, S L, 2023

C/ Sant Salvador, 8 - 25005 Lleida

[email protected]

www.edmilenio.com

Primera edición impresa: mayo de 2022

Primera edición digital: marzo de 2023

DL: L 316-2023

ISBN: 978-84-9743-998-5

Conversión digital: Arts Gràfiques Bobalà, S L

www.bobala.cat

Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, <www.cedro.org>) si necesita fotocopiar, escanear o hacer copias digitales de algún fragmento de esta obra.

Citación

“...Llegará el día en que después de aprovechar el espacio, los vientos,

las mareas y la gravedad, aprovecharemos la energía del amor.

Y ese día, por segunda vez en la historia del mundo,

habremos descubierto el fuego”.

P. Teilhard de Chardin

Dedicatorias

A las compañeras y a los compañeros del campo de la salud,

terapeutas y docentes, para que trabajemos

junt@s por el bienestar de las personas.

A ti, lector, lectora,

que estas palabras te sean útiles.

Juramento hipocrático

JURAMENTO HIPOCRÁTICO

s. IV antes de Cristo

El juramento hipocrático clásico es del siglo iv aC y se atribuye a Hipócrates, aunque se cree que lo debió escribir uno de sus estudiantes. En 1964 el decano de Medicina de la Universidad Tufts de Boston, Louis Lasagna, propuso una versión moderna que se utiliza en muchas universidades de Medicina de Estados Unidos. Desde el año 2007, en la Universidad de Barcelona se lee la versión siguiente, traducida y adaptada al catalán y que aquí hemos traducido al castellano.

“Juro cumplir, tan bien como sepa y con el mejor juicio, esta promesa solemne:

Respetaré todos los avances y beneficios de la ciencia que han alcanzado los médicos que me han precedido en el camino que ahora comienzo, y también compartiré con mucho gusto los conocimientos que tengo con todos aquellos que vengan detrás de mí.

Aplicaré, en beneficio de los pacientes, todas las medidas que sean necesarias evitando siempre caer en las trampas tanto de tratar en exceso como de abstenerme de tratar si puedo evitar sufrimientos.

Recordaré siempre que hay una parte de arte y otra de ciencia en la medicina y que la simpatía, la calidez y la comprensión pueden ser más poderosas que el mejor bisturí o el mejor medicamento.

No me avergonzaré nunca de decir “no lo sé”, ni tampoco evitaré pedir consejo a mis colegas, siempre que sus conocimientos y habilidades sean necesarios en beneficio del paciente.

Respetaré la privacidad de mis pacientes. Tendré cuidado especialmente de los aspectos que hacen referencia a cuestiones de vida o muerte.

Si tengo la oportunidad de salvar una vida, lo haré agradecido. Si está dentro de mis facultades decidir si a una persona le ha llegado la hora de morir, aceptaré esta enorme responsabilidad con gran humildad y bien consciente de mi propia fragilidad. Por encima de todo no jugaré nunca a ser Dios.

Recordaré siempre que no tratamos síntomas, análisis ni gráficas de fiebre o tumores en crecimiento, sino que tratamos personas enfermas, cuya enfermedad puede afectar a la estabilidad y a la economía de una familia. Mi responsabilidad incluye también estos problemas, si quiero tratar a los enfermos de manera adecuada.

Prevendré la enfermedad siempre que pueda, dado que la prevención es preferible al tratamiento.

Recordaré siempre que soy un miembro más de la sociedad donde vivo, con unas obligaciones especiales hacia todos los seres humanos que la configuran, tanto sanos como enfermos.

Si no rompo este juramento, que me sea permitido disfrutar de la vida y de las muchas artes que la configuran, que sea respetado mientras viva y que sea recordado con aprecio cuando ya no esté.

Que siempre pueda actuar para preservar las mejores tradiciones y costumbres de esta profesión, y que pueda experimentar el placer de curar a todas las personas que me pidan ayuda.”

Información

La información contenida en este libro es de carácter general y se proporciona con finalidades divulgativas; no puede, por lo tanto, sustituir la opinión del médico.

Prefacio

Este libro es una guía para las personas que buscan una solución a sus problemas de salud o para los profesionales que estén buscando soluciones para las personas a las que ayudan.

En la obra Anticáncer, del Dr. David Servan-Schreiber, se menciona un trabajo de investigación sobre el cáncer y el entorno, de la Dra. Devra Lee Davis, donde se señala que en el siglo XIX, durante las epidemias de cólera que terminaron con la vida de miles de personas, las autoridades no esperaron tener una confirmación definitiva para comenzar a implantar medidas básicas de higiene, hecho que salvó muchas vidas antes de que fuese identificado definitivamente el Vibrio cholerae.

Este es un trabajo de un grupo de profesionales en el mundo de la educación y la salud que, desde diferentes ángulos que convergen y se complementan, ofrecen una amplia visión de qué es lo que podemos aprender para vivir una vida más saludable, tanto si estamos sanos como si estamos enfermos, tanto al principio como al final de la vida.

Los componentes del grupo que hemos escrito los diferentes capítulos nos conocemos desde hace muchos años. Desde el año 2009 muchos de nosotros nos hemos reunido periódicamente y hemos hablado a fondo sobre la salud, la enfermedad, la medicina y su enfoque actual. Constituimos la asociación Salut Desperta (Salud Despierta), que está compuesta no solo por los autores de la presente obra sino por más personas, y está interesada en difundir y hacer valer como Patrimonio de la Humanidad los cuatro principios básicos de Hipócrates, que inspiran todo el libro.

Hemos tenido un cuidado especial en que los temas tratados fuesen muy básicos, de manera que tocasen aspectos tan esenciales en la génesis de la salud como la respiración, la alimentación, la conciencia corporal, el ejercicio o el cuidado de las relaciones personales.

Algunas propuestas son muy concretas, otras son muy abiertas. Sabemos que el ser humano es complejo e infinito por naturaleza y por eso precisamente queremos abrir el campo de la salud con nuevas y probadas posibilidades para el restablecimiento de la persona. Podemos aprender herramientas y maneras de ver las cosas que nos harán bascular hacia la salud, la armonía y el crecimiento personal. Nosotros y otra mucha gente lo estamos experimentando a nivel personal y también a nivel profesional.

La concepción de la medicina está basada en la comprensión de aquello que son los seres vivos. En este sentido recogemos el legado de Hipócrates, que era consciente de la relación entre los diferentes niveles de la persona (físico, emocional, mental y espiritual), y con el mundo que le rodea. Proponemos una ampliación de los conceptos con los que trabaja la medicina oficial. Nos interesa sugerir las bases de la medicina que se ocupa de la salud. Propiciamos un despliegue.

La ciencia es un conjunto de conocimientos abiertos que siempre descubre nuevas vías para resolver los problemas que nos dificultan la vida. Algunas de las herramientas propuestas en este libro forman parte del conocimiento de la Humanidad, otras ya han sido validadas científicamente, y otras tienen el aval de los facultativos independientes pero les falta el reconocimiento de la ciencia oficial. Animamos a los científicos independientes a que estudien en profundidad los temas que aquí se están tratando. Porque hemos experimentado con estas herramientas y funcionan, y porque nos interesa ayudar, tenemos la certeza de que en el futuro lo que exponemos aquí será avalado también por la ciencia oficial.

Introducción

Tienes en tus manos algo valioso que un grupo de personas han estado gestando basándose en su propia evolución personal y profesional. Al compartir profunda y honestamente los conocimientos, las vivencias y las dudas durante largo tiempo, se han ido creando entre nosotros fuertes vínculos. Nos ha reunido el deseo de difundir nuestras experiencias entre muchas personas más, y de aquí nace esta primera obra colectiva.

El nombre que finalmente ha adoptado el grupo es el de Salut Desperta (Salud Despierta).

Estas dos palabras nos hablan de la toma de conciencia que hemos ido creando al considerar la salud como un camino hacia el bienestar del cuerpo, de la mente y del espíritu para vivir la propia vida de forma más atrevida, con más profundidad, y compartirla con las personas de nuestro entorno.

Viéndolo como un camino, queremos indicar que el paisaje que describimos hoy puede ser bien diferente del de mañana, ya que, si hoy tenemos la sensación de que nuestra vida está transitando por un camino llano y fácil, en el siguiente recodo nos podemos encontrar enfrentados a una subida pedregosa y a un sendero poco evidente que reclama toda nuestra atención, o quizás lo que nos espera es una pendiente resbaladiza donde necesitaremos la ayuda y los consejos de los compañeros de travesía. La vida es una caja de sorpresas que nos invita a crecer y, por eso, lo que expresamos hoy será diferente de lo que podamos decir mañana, ya que estará enriquecido con las propias experiencias que iremos viviendo.

Al mismo tiempo Salut Desperta nos invita a considerar que la salud la tejemos cada día con lo que comemos, lo que decidimos, lo que hacemos, lo que pensamos y lo que decimos, lo que amamos, lo que contemplamos, lo que meditamos... y que esta globalidad que somos los seres humanos se ha de tener siempre en cuenta. Las negligencias en uno u otro aspecto de nuestro vivir como seres dentro de un cuerpo no nos ayudan, inmersos como estamos en un contexto familiar y social local y planetario al mismo tiempo. Nuestra salud puede ser un despertador para nuestra toma de conciencia y, por suerte, hoy hay muchas personas capaces de descifrar las informaciones que nos da nuestro grado de bienestar.

Pensamos que el objetivo de estos capítulos es, justamente, contribuir a despertar la conciencia. Nuestra propia conciencia y la de las personas de nuestro entorno. Queremos abrir ventanas, ampliar puntos de vista para ir enriqueciendo la toma de conciencia en el campo de la salud y de los factores que la mejoran o la debilitan. Una conciencia más amplia, más holística, más alerta, que nos permita cambiar progresivamente las pautas de comportamiento que nos entorpecen para disfrutar de una buena salud, ¡uno de los componentes de nuestra felicidad!

No se trata, pues, tan solo de despertar, sino de facilitar la comprensión de los diferentes procesos para hacer más fácil el cambio que cada uno necesita emprender para disfrutar más y mejor de la vida.

En los diferentes textos que presenta el libro hemos tenido en cuenta tres niveles:

Ampliar el análisis de la situación que vive cada uno, ya sea un contexto positivo generador de bienestar, o un problema de salud.Acercar conocimientos innovadores para analizarlos a fin de permitir comprender mejor lo que está pasando y que se puedan entrever nuevos caminos para ir construyendo una mejora de la situación.Estimular los cambios, acompañar el deseo de actuar, de mover ficha y comenzar a cambiar aquellos comportamientos que sabotean la propia salud y la de las personas de nuestro entorno.

Y todo junto fortaleciendo la esperanza, siempre es posible mejorar, y la confianza en la capacidad que cada persona tiene para curar aquello que se ha deteriorado. Las historias de éxito se han de dar a conocer y alimentarán la inspiración y la creatividad de todos.

Deseamos que al ir caminando por estas páginas encontréis pistas para ampliar la conciencia, para despertar vuestro interés para pasar a la acción y reajustar vuestra manera de hacer para que vuestra salud, y la de aquellos que queréis, pueda mejorar.

Dra. Tònia Cortadellas Àngel

PRIMERA PARTE. La base

PRIMERA PARTE

La base

1. APORTACIONES A LA CRISIS DE 2020

Associació Salut Desperta*

* La Associació Salut Desperta fue iniciada en julio del 2017 por un grupo de profesionales interesados en aportar vías de diálogo entre las diferentes medicinas, y trabajar para que los cuatro principios básicos de Hipócrates (explicados en el capítulo 2) sean declarados Patrimonio de la Humanidad. Actualmente una tercera parte del grupo nos estamos formando en Medicina Ayurvédica, la más antigua del planeta. De ella derivan la mayoría de las grandes medicinas tradicionales. Dado que reconocemos unas mismas líneas maestras, probablemente Hipócrates aprendió también de esta sabiduría (A Text Book History of Ayurveda, en la bibliografía).

“El pasaje de un crecimiento cuantitativo

a un crecimiento cualitativo puede guiar a los países

de la destrucción del ambiente

a la sostenibilidad ecológica”.

Fritjof Capra

El texto original del presente libro no contenía este primer capítulo, elaborado entre los diferentes autores del mismo, inquietados por el impacto de la pandemia sanitaria a la que nos enfrentamos, que ha puesto de manifiesto de manera muy punzante las luces y sombras de nuestro sistema social —el sistema de valores, el tipo de desarrollo social, sanitario y económico—. Esto continúa, y probablemente nada volverá a ser igual.

Frente a las personas que han perdido a familiares, amigos o conocidos, o que se han quedado sin trabajo, no podemos más que solidarizarnos con todos ellos y aportar todo lo que podamos para paliar este inmenso dolor, a menudo vivido en soledad.

Como asociación Salut Desperta, ya estábamos orientados hacia el mundo de la salud, el crecimiento personal y la armonía con la Tierra que nos acoge. Hoy, lo estamos con más motivo todavía.

Desde los medios informativos oficiales recibimos noticias que se contradicen, censuras (¿cómo puede censurarse a grandes investigadores científicos?) y noticias falsas que desmienten las verdades más evidentes; nosotros nos acogemos al camino de la conciencia. Y hablamos de conciencia como un darnos cuenta de quiénes somos como colectivo, de qué mundo queremos construir, para nosotros y para nuestros hijos, de qué es lo que la Tierra nos ha estado ofreciendo desinteresadamente, y qué es lo que le estamos devolviendo.

Según Fritjof Capra, físico y teórico de los sistemas, autor de varios best sellers mundiales, en este segundo decenio del nuevo siglo está siendo cada vez más evidente que los problemas más cruciales de nuestro tiempo —energía, ambiente, cambio climático, seguridad alimentaria, seguridad económica— no pueden estudiarse y entenderse separadamente, porque son problemas sistémicos; eso es, que todos ellos están interconectados y son dependientes entre sí. El dilema fundamental que sostiene los principales problemas de nuestra época se basa en la ilusión de que en un planeta limitado sea posible un crecimiento ilimitado.

Antes, mucho tiempo antes de lo que nadie puede recordar, la gente vivía en completa armonía consigo misma, con los demás y con los animales, pájaros, peces y reptiles; con todo el planeta y el Gran Misterio que contiene. En aquellos tiempos la vida era fácil y dichosa, todo era felicidad y serenidad.

Con el transcurrir de los años, los humanos empezaron a olvidar lo que sabían. Paulatinamente se fueron haciendo egoistas, creyendo que estaban por encima de la creación y que eran mejores que el resto. Se separaron de la unidad y establecieron una jerarquía que les apartaba y les hacía superiores.

En aquellos tiempos, los ancianos de la tribu tenían la responsabilidad de conservar y proteger la sabiduría. Como eran tan sabios, tenían la perspectiva suficiente para ver lo que había venido sucediendo y lo que ocurría actualmente, por lo que estaban enormemente preocupados. Convocaron una gran asamblea de ancianos y pasaron largos días y largas noches elaborando un plan de acción que pusiera remedio a la situación.

­—La gente se comporta como si fueran niños pequeños —dijo uno de ellos—. Son egoístas, solo piensan en sí mismos y abusan de los dones del Creador.

—Abusan de nuestra Madre, la Tierra, y no reconocen que todo lo que tenemos, nuestro alimento, nuestro vestido y nuestro abrigo, procede de ella —dijo otro.

—Han olvidado que son seres espirituales y que todo es espiritual —añadió otro, y continuaron hablando así largos días y largas noches.

Al fin, los ancianos se dieron cuenta de que la gente estaba tan perdida, de que había tanta distorsión en sus mentes y corazones, que no se les podía transmitir la sabiduría espiritual que había sustentado al pueblo desde siempre. Como ellos eran los guardianes de esa sabiduría, estaban absolutamente determinados a que no se abusase de ella e hicieron voto de protegerla a cualquier precio. Así, decidieron reunir toda la sabiduría, hacer un gran paquete con ella y ocultarla.

—¿Dónde la ocultaremos para que no puedan encontrarla hasta que estén preparados? —preguntó una anciana—. Debemos orar y reflexionar.

Todos estaban de acuerdo, y de nuevo dedicaron varios días y varias noches a ayunar y rezar para encontrar el paso siguiente. Cuando se volvieron a reunir, el más anciano preguntó:

—¿Tenemos ya una solución?

Entonces, uno de ellos se levantó y dijo:

—Ya sé; hay una montaña muy alta, allá en lo profundo del bosque, y dentro de ella hay una cueva muy escondida que nadie conoce. Tomemos el paquete de sabiduría, excavemos un profundo agujero en la cueva y enterrémoslo muy hondo. Allí nunca lo encontrarán.

Los ancianos se sentaron a deliberar en silencio durante un buen rato.

—Esta gente se las sabe todas —dijeron al fin—. Siempre están curioseando por doquier y metiendo la nariz en todas partes. Antes o después encontrarán la cueva, se pondrán a cavar y encontrarán el paquete.

Dejaron reposar las palabras que habían escuchado y a continuación asintieron.

—¡Tienes razón! Van por todas partes y se meten en todo.

Apenados, se sentaron a reflexionar un rato más.

—Ya sé —dijo otro—. Conozco un lago muy, muy profundo. Ni siquiera hemos podido llegar hasta el fondo. Envolvamos el paquete con mucho cuidado y hundámoslo en lo más hondo del lago. Allí nunca lo encontrarán.

En principio los ancianos, muy cansados y preocupados, sintieron un rayo de esperanza al oír esta solución. Sin embargo, también sabían que este era un asunto muy grave y que tenían una responsabilidad importante. Poco a poco todos fueron dándose cuenta de que el lago tampoco era la solución.

—No, les gusta pescar. Antes o después lo engancharán en sus anzuelos y lo sacarán. No es un buen remedio —dijo uno de ellos.

Una vez más, los ancianos se sentaron a reflexionar durante lo que pareció una eternidad.

Entonces, una de las ancianas, la mayor de todas ellas, habló.

—Sé lo que debemos hacer —dijo con sabiduría y autoridad—. Lo ocultaremos dentro de ellos. Allí nunca lo buscarán.

Todos supieron que habían dado con la respuesta.

Don Coyhis

Publicado en Vivir en proceso

Anne Wilson Schaef. Ed. Gaia

Es evidente que en el planeta existen fuerzas que nos dificultan avanzar libremente. A nivel individual, que es el ámbito en que cada uno de nosotros puede cambiar, podemos caminar desde nuestra inconsciencia que no ve la realidad, nuestras limitaciones que solo nos dejan ver nuestro “pequeño” mundo, hasta crecer y tomar conciencia de las consecuencias de nuestros actos. Piensa globalmente, actúa localmente es uno de los lemas ecológicos más importantes de nuestra época. Hay también otro tipo de intereses globales que nos conducen en la dirección equivocada, que nos confunden, que nos crean problemas y nos hacen creer que la humanidad no tiene capacidad para resolver sus problemas. Frente a esta situación, que es grave, hace falta “despertar la conciencia”. Despertar, un acto importante por alcanzar, ya mencionado también en nuestra introducción.

E insistimos: ¿qué significa despertar? Quiere decir darse cuenta de dónde nos encontramos a nivel individual, cuáles son nuestras creencias (las nuestras o las que hemos integrado del entorno), qué ideas nos ayudan y cuáles nos limitan, dónde queremos ir y cuál es nuestra aportación a este mundo.

Si podemos reconectar con la Naturaleza, en su devenir nos enseña valores como la aceptación, el respeto por la diferencia, la importancia del ritmo de las estaciones, el silencio, la calma, la belleza, el equilibrio.

Es urgente reconstruir un mundo donde la medicina, la tecnología y la economía sean respetuosas con nuestros cuerpos y con nuestros recursos, que creen salud y riqueza, que frenen el cambio climático y la desaparición de las especies, y que ayuden a limpiar el aire y el agua que sostienen la vida en nuestro planeta.

CORONA VIRUS (I)

Has llegado muy recientemente a nuestras vidas

y has alterado nuestro hacer y nuestro sentir.

¿Qué lecciones vienes a enseñarnos?

Bruscamente me llevas a vivir el momento presente,

no puedo hacer más que vivir el día a día, ¡cada AHORA!

No es válido planificar más allá.

Si lo vivo consciente y en paz,

si confío en el potencial de vida de mi cuerpo,

sé que aumento mi fuerza, la inmunidad.

Me has ofrecido tener tiempo para nutrir mi espíritu:

meditar, que es como si el espíritu volviera a su casa natal,

leer o escuchar música compartiendo sabiduría y belleza

expresada por otras personas, comunión,

tiempo para escribir los propios sentimientos y reflexiones.

Y hacerlo desde casa, en aquellos rincones

que son o serán mi santuario.

La agitación de las calles y de las plazas se ha calmado,

espejo de mi hacer agobiado y sin espacios libres en la agenda.

Me recuerdas que soy responsable de mi salud

y me pides ser solidaria con la salud de los que me rodean.

Me confrontas a ser consciente de lo que hago cada día

para cultivar la buena salud: desde cómo respiro,

de qué manera como, cómo descanso, cómo me muevo,

hasta cómo desde el aislamiento conecto con los que amo.

Has ofrecido a padres y abuelos tiempo

para compartir con hijos y nietos

encontrando el contacto creativo con ellos,

ofreciendo juegos y descubrimientos

desde la pausa escolar y la laboral.

El séptimo nivel de energía es el chakra de la Corona,

la energía que me conecta con lo divino en mí,

con el TODO, con el YO PRIMORDIAL,

que tiene como expresión el Silencio,

el silencio que habla a quien sabe escuchar.

El nivel que me obliga a revisar mi relación

con la Autoridad y a determinar quién es para mí el Maestro.

Y acabo saludando, juntando las dos manos sobre el pecho,

inclinando ligeramente la cabeza con reverencia y

pronunciando NAMASTÉ, que quiere decir

“lo divino que hay en mí saluda a lo divino que hay en ti.”

Gracias.

Tònia, 15 de marzo de 2020

¿Qué podemos hacer ante esta realidad?

En este capítulo apuntaremos algunos aspectos e implicaciones esenciales de todo este proceso colectivo que estamos viviendo, desde el ámbito económico al social, nuestra salud y cómo protegerla, los cambios energéticos que está viviendo nuestro planeta, y nuestro equilibrio físico y psicológico, también ante las pérdidas.

Tanto los gobiernos como nosotros a nivel personal hemos de actuar a distintos niveles, abrir los ojos a una nueva manera de encarar la organización social y la salud.

Economía

En un documento colectivo preparado para la Conferencia de Río+20 de Junio de 2012, los dieciocho destinatarios de los anteriores premios Blue Planet —el Nobel no oficial del medio ambiente— escribieron: “El mito del crecimiento perpetuo (...) promueve la idea imposible de que el crecimiento económico sea la cura para todos los problemas del mundo, cuando en realidad esta es justamente la enfermedad en la raíz de nuestras insostenibles prácticas globales”.

En los Países Bajos, ciento setenta académicos han planteado un manifiesto de cinco puntos para el cambio económico postcrisis de la Covid-19, basado en los principios del decrecimiento.1 En el fondo, se trata de un problema de valores y de voluntad política.

Medio ambiente

Si antes las grandes epidemias siempre tenían su origen en zonas pobres, con poca higiene y una gran desnutrición, hoy día vemos que en ellas influye muchísimo, además de lo anterior, el estado del sistema inmunitario de las personas.

En este caso Wuhan, la zona cero de la pandemia del coronavirus, es una de las más contaminadas de China, fuertemente irradiada por el controvertido sistema 5G. Las poblaciones con más tendencia a la fragilidad respiratoria por la contaminación, tanto química como electromagnética, más hacinadas y estresadas por el ritmo de vida de las grandes ciudades, son el caldo de cultivo ideal para la expansión de las epidemias. El estudio Efectos de la comunicación inalámbrica 5G en la salud humana, realizado por Miroslava Karaboytcheva, miembro del Servicio de Investigación Parlamentaria Europea (EPRS), en marzo de 2020, indica que las radiaciones 5G pueden tener un impacto negativo sobre nuestra salud física y mental. Especialmente afectado puede ser el sistema inmunitario y podemos sufrir una mayor resistencia a los antibióticos. Hay innumerables estudios, algunos censurados, que demuestran la inseguridad de la implantación de tal tecnología. De momento, el estado de Nueva York, Suiza y Bélgica no implantan el 5G hasta tener más pruebas de que no afecte la salud de las personas. En junio de 2020, según relata la Plataforma Ciudadana para la Investigación Judicial del Sector Eléctrico, el Consejo de la Unión Europea ha confirmado que la tecnología 5G es perjudicial para la salud humana y el medio ambiente, y recomienda la aplicación del principio ALARA (principio de precaución, que indica usar estas tecnologías en un nivel tan bajo como sea posible).2

Mientras aprendemos de nuestros errores, y reanudamos nuestro compromiso con los derechos humanos (entre ellos, el derecho a la salud), podemos reducir la contaminación favoreciendo el uso de la bicicleta y el transporte público y apostando por energías renovables. Para nosotros, los responsables políticos en materia de tecnología, agricultura y sanidad deberían trabajar juntos. Por ejemplo, la transición de una agricultura industrial que usa sustancias químicas a una agricultura biológica sostenible contribuiría significativamente a la solución de tres cuestiones fundamentales: dependencia energética, cambio climático y crisis de la asistencia sanitaria.

La pandemia y las migraciones

Desde el inicio de los tiempos los seres humanos se han desplazado de un sitio a otro buscando una mejor situación personal y familiar. Cuando se han asentado en un nuevo lugar ha sido porque allí han podido materializar de manera suficiente su esperanza. En caso contrario han continuado la búsqueda del hábitat apropiado. Las situaciones de pobreza, guerra devastadora, calamidades naturales o persecuciones han favorecido siempre los desplazamientos.

La pandemia ha llegado encontrando a muchas personas fuera de su hogar de nacimiento. El que se desplaza puede encontrar caminos fáciles, pero con frecuencia el itinerario está lleno de puertas cerradas más que de puentes de acogida.

Llegar a Europa ha sido el sueño de muchos de ellos, del cual se han aprovechado las mafias de todo cariz. Algunos han llegado, muchos han visto su camino interrumpido y otros malviven en campos de refugiados en la periferia europea, y muchos otros han perecido en el intento y el mar ha sido su tumba.

Europa no ha logrado una política consensuada de acogida. Cada país ha dictado sus leyes y las administraciones se han visto desbordadas con las peticiones de asilo. Por suerte, organizaciones como la Cruz Roja, Open Arms, instituciones religiosas y civiles han venido realizando lo que han podido para acoger a los que han llegado estos últimos años. Pero la paralización administrativa que ha provocado el virus aleja aún más la respuesta que desean aquellos que esperan la decisión de los gobiernos sobre su petición de asilo.

Mantenerse tejiendo complicidades con los que han llegado a nuestra proximidad es de gran consuelo para ellos y para nosotros. Abrir el corazón al que nos es “extraño” al primer contacto puede ser el inicio de una gran y sólida amistad. En beneficio de mejorar el sistema inmunitario de ambos.

La salud y la medicina

La salud, como remarcaremos a lo largo de todo este libro, es responsabilidad de cada uno. “Cuídate para cuidar”, según el Dr. Karmelo Bizkarra. En la familia, aprendemos a cuidarnos de generación en generación a través de los hábitos, entre los cuales destacamos la alimentación y el ritmo de actividad-descanso. Por esto es muy importante que se revisen estos hábitos si no llegan a aportar el bienestar que cabría esperar. También la escuela puede ser un lugar de aprendizaje desde la infancia.

“La medicina actual cura pero no consuela”, como decía el Dr. Moisès Broggi, reconocido cirujano catalán. Formar a los médicos con una visión más global de lo que es la salud y la enfermedad es clave para interpretar realmente lo que le ocurre al paciente y acompañarlo humanamente en su proceso. El gasto farmacéutico cada vez es más grande y eso hace, de forma equivocada, que se recorte en personal sanitario. En cambio, si se aumentara ese mismo personal y los sanitarios tuvieran más tiempo para atender a cada paciente y darle las pautas de vida necesarias tendríamos una población más sana y menos medicada y se reduciría esa inviable factura farmacéutica.

Podemos explicar al paciente que a pesar de la tendencia genética de cada persona, si aprende a cuidarse no tiene por qué enfermar, o que puede convivir con su enfermedad pero con menos complicaciones. Combinar la medicina convencional, que nos es útil como remedio de urgencia, con las terapias naturales o complementarias es uno de los caminos más exitosos para conseguir el bienestar del paciente.

RESPIRACIÓN PARA LA COHERENCIA CARDÍACA

El estrés es el gran responsable de que nuestra respiración sea cada vez más superficial y que nos oxigenemos peor. La relajación, el couching, la meditación, el yoga, el taichí, el chi kung y las artes marciales siempre destacan que para un buen equilibrio entre cuerpo y mente hemos de ser conscientes de cómo respiramos. La presión arterial, el ritmo cardíaco y la ansiedad son algunos parámetros que suelen mejorar muy rápido si aprendemos a relajarnos tomando conciencia de cómo respirar adecuadamente.

Las investigaciones dentro del marco de la medicina integrativa están arrojando luz sobre el valor de los campos electromagnéticos que sostienen la parte física de toda vida. Se sabe que cuando estos campos están en coherencia son portadores de patrones de información de salud para el cuerpo físico. La coherencia se define como el estado psicofisiológico óptimo para el ser humano y de hecho para toda vida. Según las investigaciones del Instituto Heartmath (en la bibliografía), pionero en este campo de investigación, las personas podemos generar campos coherentes con la siguiente técnica. Cada uno de los puntos de la técnica genera coherencia por sí mismo:

Respirar en un ciclo de cinco segundos inhalando y cinco segundos exhalando; este es el ciclo óptimo para el funcionamiento del corazón.Al respirar llevar la atención a la zona del corazón imaginando, sintiendo que respiramos desde esa zona. La mente en estado perceptivo deja de activar el sistema nervioso simpático.Conectar tan bien como se pueda con un sentimiento elevado. Las frecuencias/sentimientos elevados tienen la habilidad de estructurar los campos electromagnéticos de forma coherente.

Practicar la técnica al menos tres veces al día varios minutos. El objetivo es que, con la práctica, el cuerpo automatice este estado sosteniendo la coherencia interna.

Este mismo instituto constata que desarrollar la habilidad de autorregularnos va a ser cada vez más un aspecto fundamental para la salud, dado que vivimos en sociedades en estrés. A más estrés menor coherencia en nuestros sistemas internos.

NUTRICIÓN Y SISTEMA INMUNITARIO

¿Se pueden subir las defensas de nuestro cuerpo con la alimentación? La respuesta es sí. Cuando los sabios antiguos utilizaban la comida para tratar las enfermedades, siguiendo el principio hipocrático de “que tu alimento sea tu medicina”, ¿andaban errados? Ya hablaremos más profundamente sobre alimentación en el capítulo 4, pero a pesar de que repetiremos ideas básicas, en este capítulo inicial subrayamos lo más importante.

En nuestra sociedad moderna, de las prisas, de todo rápido, de los alimentos precocinados, de los remedios al minuto, nos hemos olvidado de las propiedades que los alimentos nos aportan y de los beneficios o los perjuicios que para nuestra salud pueden provocar.

En estos días de confinamiento, en los que hemos tenido tiempo, hemos estado recluidos en nuestros hogares y hemos buscado recursos, muchos hemos recuperado los fogones, buscando recetas familiares que nos traen recuerdos de momentos felices, del tiempo pasado con la familia, de comidas compartidas con sobremesas agradables...

La comida saludable no solo nos ayuda a mejorar nuestro sistema inmunitario, sino también el comer sin prisas, saborear los alimentos, hacerlo de forma relajada y sin estrés, el tomar conciencia de nuestro cuerpo. ¿Qué me sienta bien?, ¿qué no me ha sentado bien?

Una dieta equilibrada y acorde a nuestras necesidades específicas es el secreto para mantenernos sanos. Junto a la dieta proponemos añadir los probióticos; si nuestro intestino está desequilibrado, no aprovecharemos los nutrientes de los alimentos. Si nuestro intestino no funciona bien, debemos mejorar la digestión.

¿Cómo puedo estar seguro de que mi dieta es equilibrada y de que mi cuerpo aprovecha todos los nutrientes? Según la medicina ayurvédica, un cuerpo sano sólo necesita aporte de nutrientes para mantenerse saludable, y este aporte tiene que tener las mismas características que él; debemos reponer lo que somos; somos semisólidos, untuosos y húmedos, así debería ser nuestro alimento. En la etapa védica los sabios escogieron los seis sabores principales para evaluar si una comida es completa (dulce, agrio, salado, amargo, picante y astringente). En los sabores encontramos los cinco elementos y en cada uno de ellos predominan dos. Ancestralmente, la base de la alimentación de los pueblos fue el cereal, porque en ellos predominan los elementos agua y tierra, los componentes principales de nuestro cuerpo, y el sabor dulce, el único que tiene la capacidad de nutrir por lo anteriormente enunciado.

Una dieta saludable debe ser: completa, equilibrada, variada, suficiente, adaptada a las necesidades y gustos de cada persona, compuesta por alimentos sanos, frescos, de temporada y a ser posible sin aditivos, de procedencia conocida y de proximidad. La comida debería de ser cocida, calentita, con los seis sabores predominando el dulce aportado por el cereal, ingerida en un acto de conexión con el alimento, evitando estar realizando simultáneamente otra actividad, en armonía, en un máximo de tres ingestas diarias.

Estas recomendaciones nos aseguran el proceso digestivo óptimo para que el alimento se transforme en energía, la gran diferencia entre comer y nutrirnos.

ALIMENTOS RECOMENDADOS

Los alimentos de producción ecológica, las proteínas vegetales, los cereales integrales, las legumbres, las frutas y verduras frescas, los germinados, las semillas, los frutos secos, etc., son ejemplos de hacia dónde ir en relación con nuestra alimentación. De ellos obtendremos las vitaminas y los minerales más importantes para nuestro organismo. Los productos ecológicos, si es posible obtenerlos, nos nutren mejor. Son más ricos en nutrientes. Intentaremos reducir las dietas ricas en carne, azúcar y alimentos refinados y procesados. Sobre las proteínas de origen animal, primaremos las carnes blancas, del pollo, pavo o conejo, y los pescados preferiblemente azules de pequeño tamaño, como la sardina, el boquerón, la caballa, etc. Eligiendo en lo posible animales aeróbicos criados y alimentados en su hábitat. Podemos obtener grasas saludables de los frutos secos como almendras, nueces, avellanas (mejor si se consumen rehidratados, en un recipiente con agua durante unas horas, eligiendo de uno en uno y sumados a otros alimentos), del aceite de oliva y de girasol y el aguacate.

Los lácteos, mejor que provengan de fermentados, como el yogur o el kéfir; si puede ser añadir los de leche de cabra o de oveja, además de los de vaca. Merece una mención especial el ghee, derivado de la mantequilla que no contiene proteína de la leche, y cuyas grasas pueden reducir nuestro colesterol, además de nutrir todos nuestros tejidos y tener muchísimas más propiedades. Divulgar los beneficios de los alimentos fermentados como el chucrut, el yogur, el kéfir, el kombucha, el kimchi, el miso, el tempe, el tamari... y otros muchos (teniendo en cuenta que no todos los alimentos son para todos ni en todas las estaciones, ni en cualquier horario, ni en cualquier geografía). El funcionamiento de nuestro cuerpo y por consiguiente de nuestra digestión se ve influenciado por los diferentes horarios del día, las distintas estaciones, el hábitat, también nuestra edad, nuestro estado de salud o desequilibrio; del mismo modo que cambiamos nuestra manera de vestir según estas variables, nuestras actividades y alimentos también deberían ser modificados. Actualmente existe un mayor número de nutricionistas con una formación holística de la nutrición que consideran la globalidad del ser humano, más que el saber qué nutrientes básicos ingerimos y asimilamos en un cómputo matemático.

Es bueno apostar por educar en este sentido a la población desde la infancia, y sería ideal que se enseñara ya desde la escuela, porque una buena nutrición favorece un mejor estado de salud. Un intestino delgado menos inflamado (reduciendo el gluten, el azúcar, la leche, etc.) es una de las claves para una mejor inmunidad.

EL AGUA

Junto con el aire limpio y el descanso suficiente, es el elemento más esencial para la vida. A veces se destinan muchísimos millones en vacunas y medicamentos para países con dificultades con sus propios recursos, cuando lo más urgente sería conseguir para esos lugares un mejor acceso al agua potable, que de verdad mejora la salud de la población. Insólitamente, en la actualidad estos programas están siendo desarrollados por empresas privadas.

Nuestro cuerpo está compuesto en un 70 % de agua. La humedad necesaria del cuerpo no solo la obtenemos del agua, sino también de sustancias oleosas apropiadas como la ingesta de ghee, el aceite de coco, el aceite de oliva... que son imprescindibles para preservar la salud.

Beber suficiente agua cada día es fundamental para una buena salud. En el capítulo 2 hablamos más a fondo de ello.

Para el ayurveda, la pérdida o el déficit de inmunidad viene directamente relacionada con la afectación de la capacidad digestiva; por lo tanto la utilización de medicinas requiere reestablecer en primer lugar la capacidad digestiva, dado que las medicinas o los suplementos también deben ser digeridos, incluida el agua, por eso ante una fiebre se administra sorbos de agua tibia, que son más fáciles de ser digeridos.

FITOTERAPIA

La equinácea, el aceite esencial de orégano, el de ravintsara y otras plantas medicinales como la Artemisia annua, el astrágalo y la uña de gato son algunos ejemplos de cómo podemos reforzar nuestra inmunidad para combatir mejor virus y bacterias. Otras plantas como el jengibre y la cúrcuma también tienen, además de otras propiedades, un efecto antiinflamatorio. En el caso de la covid-19 vemos que una de las principales complicaciones es la inflamación tan impresionante que provoca en el sistema circulatorio, que acaba afectando muchas veces a los pequeños vasos de la circulación pulmonar.

En neumonías, además de los tratamientos prescritos ayudan las infusiones de perilla, saúco, tomillo, hisopo, estevia, llantén y artemisa.

VITAMINA C

La vitamina C pertenece al grupo de las vitaminas hidrosolubles, que nuestro cuerpo necesita y que cada día toma de los alimentos o de los suplementos que ingerimos. Requiere agua para ser absorbida, lo que tiene lugar en la última porción del intestino delgado. Se elimina por la orina. Se debe administrar diariamente para evitar su déficit. Algunos animales la pueden fabricar, pero el ser humano no es capaz de ello; por eso se recomienda su ingesta diaria.

Encontramos la vitamina C en muchos alimentos de origen vegetal, principalmente en aquellos que tienen mucho color: rojo y verde. Algunos ejemplos son: frutas ácidas, grosellas, frambuesas, arándanos, fresas, frutas exóticas, kiwi, mango, guayaba, bayas de acerola, escaramujo, perejil, brócoli, espinacas, acelgas, pimientos, cítricos.

—Funciones de la vitamina C

La vitamina C tiene muchas funciones en nuestro organismo. Es esencial para la vida, ya que, como hemos dicho, nuestro cuerpo no la puede fabricar. Es muy importante para mantener la salud y no podemos vivir sin ella. Cada día la debemos ingerir, ya sea con los alimentos o en forma de suplementación ortomolecular,3 cuando queremos conseguir un efecto terapéutico.

Síntesis de colágeno. El colágeno lo encontramos formando parte de todas las estructuras corporales, sirve de cemento intercelular: cartílagos y ligamentos, huesos, dientes y encías, piel, músculos y pared interna de los vasos sanguíneos. La síntesis de colágeno influye sobre la capacidad de cicatrización de la piel y mucosas, la curación de las heridas y de fracturas.Absorción del hierro (Fe). Tanto las fuentes vegetales como las sales inorgánicas de hierro necesitan la vitamina C para su absorción.Sobre el músculo esquelético y cardíaco. La vitamina C participa en la síntesis decadenas de aminoácidos (pequeñas proteínas) que conforman nuestros músculos. Por eso puede ayudar a reducir la fatiga muscular. Además, favorece la actividad cardíaca. Mejora la reparación de la herida del miocardio tras un infarto. En el deporte, la vitamina C puede ayudar a reducir la frecuencia cardíaca con un aumento de la capacidad funcional.Sobre el colesterol. Disminuye el LDL, mal llamado “colesterol malo”. Aumenta la conversión de colesterol en ácidos biliares y la eliminación de los mismos a través de las heces.Sobre la circulación. Disminuye el riesgo de coagulación y por lo tanto de trombosis. Esta es una de sus acciones cruciales por lo que está indicada para ayudar en el tratamiento de la covid-19 o sus secuelas.Antidegenerativa, antioxidante y detoxificante. Es un factor antienvejecimiento, aumenta la resistencia a las enfermedades crónicas y degenerativas. Retrasa la degeneración ósea y articular. Ayuda al hígado en su función detoxificante, por ejemplo, eliminando los metales tóxicos, como el plomo. Protege de la intoxicación por diversas sustancias como: insecticidas, benzeno, cloro, radiaciones, alcohol, tabaco, y de la acción negativa de algunos medicamentos como la aspirina, corticoides, anticonceptivos, tetraciclinas, barbitúricos, etc.En la inmunidad. Protege y equilibra el sistema inmunitario y aumenta la capacidad de las defensas. Desarrolla una acción antiinfecciosa y antitóxica respecto a venenos químicos y toxinas bacterianas. Antitumoral y anticancerígena. Detiene la formación de células tumorales por su acción antioxidante, previniendo la mutación a células anómalas de tumores benignos.Antihistamínico. Favorece la degradación de la histamina, reduciendo su concentración en sangre y previniendo de una reacción alérgica grave. En el sistema nervioso. Participa en la síntesis de neurotransmisores y de la hormona tiroidea. Favorece la actividad de las glándulas suprarrenales.Antiestrés. La vitamina C es antiestrés. Por su implicación en la síntesis de neurotransmisores y glucocorticoides, que se desencadenan en la “reacción de alarma”, contrarresta el estrés físico o psíquico. Aumenta la resistencia y la aclimatación al calor.

— Necesidades diarias de vitamina C

Lactantes: 30 mgNiños: 35-50 mgAdultos: 60 mgEmbarazadas: 70 mg Madres lactantes: 100 mg

En situaciones especiales, ya sea por enfermedad o como preventivo de enfermedades, utilizaremos dosis terapéuticas, teniendo en cuenta que la vitamina C no presenta toxicidad, ya que la que no se utiliza se elimina a través de las vías urinarias.

Dosis terapéuticas

De 3 a 6 g/día, disminuyendo la dosis cuando se note la mejoría. Se pueden ingerir hasta 10 g/día.

— Conclusiones sobre la vitamina C

Lo más importante es que nuestra alimentación sea variada y que contenga frutas y verduras ricas en vitamina C, sobre todo que los alimentos sean frescos y de proximidad, ya que la vitamina C se destruye con la conservación y el calor.

Por todo lo que hemos visto, y también por nuestra experiencia personal, consideramos que la vitamina C es muy importante para prevenir y tratar las infecciones víricas, como la covid-19, junto con otros remedios o medicamentos.

VITAMINA D

La mayoría de las personas apenas disfruta de unos minutos de sol al día. Trabajamos, vivimos, nos desplazamos, hacemos deporte y estudiamos bajo techo. Esto, junto con las largas jornadas —¡y los confinamientos!— hace que la gente apenas tenga tiempo de disfrutar del sol, y este es uno de los motivos por los que la mayoría de la población está por debajo de los niveles recomendables de vitamina D.

La vitamina D favorece la captación de calcio en los huesos, activa el sistema inmunitario y reduce la gravedad de procesos inflamatorios, por ejemplo en el caso de una infección o de insuficiencia respiratoria. Pasear más y tomar el sol unos minutos al día es muy importante para nuestra salud. Siempre podemos suplementar con vitamina D si la analítica y nuestro especialista así lo recomiendan.

Alimentos como el pescado azul, el huevo, los champiñones, el cacao, la mantequilla, el yogur y el kéfir son alimentos ricos en vitamina D. Hoy día también se puede encontrar en forma de suplemento de origen vegetal (a partir de algunos tipos de liquen, algas, etc.).

— Necesidades diarias de vitamina D

En unidades internacionales (UI)

Lactantes: 400 UINiños: 800 UIAdolescentes: 1.000 UIAdultos: 5.000 UIEmbarazadas: entre 4.000 y 6.000 UI

Durante el confinamiento o después de él, dado que muchas personas no han salido de casa durante un largo tiempo o han podido salir muy poco, es muy importante tomar vitamina D como suplemento. También contribuye significativamente al bienestar psicológico.

ZINC (Zn)

El zinc es un mineral presente en pequeñas dosis en nuestro organismo, y es vital para una función inmunitaria saludable. Tanto el zinc como el cobre y el selenio intervienen en procesos bioquímicos necesarios para el desarrollo de la vida. Entre estos cabe destacar la respiración celular —eso es, la utilización de oxígeno por parte de la célula—, la reproducción tanto de ADN como de ARN, el mantenimiento de la integridad de la membrana celular y la eliminación de radicales libres,4 procesos que se hacen a través de una cascada de sistemas enzimáticos.

La ingesta recomendada de zinc para un adulto se sitúa entre 8 mg/día para las mujeres y 11 mg/día para los hombres. Durante la gestación y la lactancia las necesidades se elevan a 11-12 mg/día y 12-13 mg/día, respectivamente. Asimismo, los lactantes alimentados con biberón presentan un requerimiento más alto debido a la menor biodisponibilidad de zinc en las fórmulas infantiles.

OTROS TRATAMIENTOS

Homeopatía, micoterapia y otros productos, como el dióxido de cloro, la ozonoterapia y el tratamiento con agua de mar, están siendo usados y en algunos casos estudiados en diferentes países para su validación como tratamientos o ayudantes eficaces al tratamiento.

VACUNAS

Los propios especialistas dicen que el problema con que se encuentran especialmente con los virus de la gripe (como el coronavirus) es su facilidad para mutar cada año. Se calcula que de media se tarda entre un año y medio y dos años en desarrollar una vacuna eficaz para la gripe. El caso es que cuando ya existe una, aparece una nueva cepa...

¿Podremos confiar en las nuevas vacunas, producidas por industrias privadas que han demostrado largamente tener mucho más interés en sus ganancias astronómicas que en la salud pública? Tenemos derecho a disponer de vacunas sin tóxicos añadidos, o que no manipulen nuestro sistema genético.

Educación emocional

Nuestro desarrollo emocional forma parte de nuestra naturaleza intrínseca. Todos los mamíferos desarrollamos lazos afectivos y emocionales con nuestros seres cercanos. La escuela ha de hacerse eco de esta realidad e incluir la educación emocional como parte esencial del programa curricular, sobre todo entre los dos y siete años (la edad del uso de la razón en muchas culturas), porque fisiológicamente corresponde al desarrollo del sistema límbico, responsable entre otras cosas de nuestra gestión emocional.

Aprender a gestionar las emociones de forma proactiva, a expresarnos con seguridad y a empatizar con el prójimo y sus circunstancias personales es la base para que las personas crezcan emocionalmente sanas y para que el día de mañana dispongamos también de gobiernos, empresas y familias que tomen mejores decisiones para nuestra salud y la del planeta.

En el ámbito mundial, la dimensión de esta crisis, pues, trasciende lo sanitario y económico, que de por sí ya es muy grave; estamos ante una crisis existencial que como tal nos empuja a revisar el modo de vivir, y que nos brinda la oportunidad de preguntarnos y atender lo que verdaderamente nos es esencial.

¿Nos cambiará la percepción que tenemos del mundo globalizado que hemos construido entre todos esta experiencia?

Alimentos, vivienda, seguridad... están dentro de las necesidades básicas que todo ser humano debería tener cubiertas en fecha de hoy. ¿Cómo puede ser que el resultado de cada crisis sea que más millones de personas entren en situación de pobreza o se hundan en la miseria? Somos conscientes de que no estamos añadiendo información nueva, a la vista está, solo queremos resaltar la importancia de preguntarnos una y otra vez y el tiempo que sea necesario ¿cómo puede ser que...? y ¿qué podemos hacer?, ya que si formamos parte del problema también podemos formar parte de la solución.

En toda crisis las emociones están sensiblemente agitadas ya que nos sacan de nuestra zona de confort. Es totalmente normal que asomen la tristeza, la rabia, la impotencia, el miedo... Las emociones, siendo como son energía de movimiento al servicio de la vida, nos permiten desplazarnos desde donde estamos hacia donde queremos estar.

Recordemos que la tristeza nos ayuda a transitar las experiencias de dolor para poder integrarlas; la rabia nos va a ayudar a encontrar nuevas maneras de autoafirmarnos para poder sostenernos; el miedo desvela la necesidad que todos tenemos de sentirnos protegidos, de sentirnos a salvo; la alegría nos recuerda que sentir bienestar es algo natural e intrínseco a la propia vida, como lo es el respirar.

Puede que descubramos que hay alguna emoción que nos desboca y requiera nuestra atención. El secreto con respecto a las emociones no es ¿cómo están?, ya que pocas veces están como desearíamos, sino qué hacemos con ellas, cómo y para qué las usamos. ¿Las usamos para generar bienestar en nosotros mismos y en los demás o más bien para descargar la frustración vinculada a asuntos propios todavía no resueltos?

Aprender a manejarse bien con las emociones es un trabajo básico y necesario si queremos construir un mundo en el que lo que defina las relaciones no sean el miedo o la violencia sino la capacidad de escucha, reflexión y conciliación.

Calidad de vida en empresas y lugares de estudio

La mayoría de la población tiene horarios laborales y escolares muy largos. No hay tiempo para nada. Trabajar y consumir, estudiar y evadirse.

Racionalizar esos horarios y favorecer la conciliación familiar hace disminuir la ansiedad y la depresión y mejorar la calidad de vida de la gente, ya que el estrés afecta en gran medida a nuestra inmunidad.

Sería muy importante diseñar los edificios y los espacios para que el aire se renueve de manera natural, con orientaciones adecuadas para que entre el sol en invierno y que sean más frescos en verano sin necesidad de estar siempre con aire acondicionado o calefacción.

Las personas mayores

Esta crisis nos ayuda a reconocer la sabiduría de nuestros mayores, su entereza en estos momentos tan difíciles. Proponemos profundizar en las vías de reconocimiento y respeto hacia ellos desde la libertad, para devolverles el espacio que les pertenece: el de ser escuchados para que puedan sostenernos moralmente. Relacionarnos es básico para todas las personas. Sentirnos queridos es uno de los mejores alimentos para el espíritu. Devolver el cuidado que ellos nos han ofrecido mucho tiempo es un acto de justicia, que nos hace crecer a todos.