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Los niños menores de 3 años necesitan una atención constante y actividades muy variadas en las que prime la sencillez y la imaginación. Por eso, muchas veces no resulta fácil trabajar con los chiquitines. La autora, que cuenta con una rica y dilatada experiencia educativa, utiliza cuentos, poemas y escenificaciones sencillas y divertidas para conseguir que los niños conozcan su propio cuerpo y su entorno, aprendan a relacionarse y a adquirir autonomía, y se inicien en habilidades orales y numéricas.
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Seitenzahl: 132
Veröffentlichungsjahr: 2023
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JUGAR Y APRENDER HASTA LOS 3 AÑOS
Isabel Agüera Espejo-Saavedra
Isabel M.ª Azañón Agüera (Col.)
NARCEA, S. A. DE EDICIONESMADRID
A mis nietos y nietas que tanto quiero.
A todos los niños y niñas para que, desde chiquitines aprendan a ser protagonistas de sus propias vidas en este escenario del mundo donde nos puso el gran Director de Escena: Dios.
INTRODUCCIÓN
Algunas observaciones previas
Planteamiento de la obra
Objetivos a conseguir y valores a promover
Propuestas didácticas, estrategias, actividades
1. LA FOTOGRAFÍA COMO ESTRATEGIA
Objetivos, temas, materiales y actividades
I. ¿Quién hay en la foto?
II. Contamos un cuento
III. Recordando fechas
IV. Los padres inventan. Yo y mi familia
V. Hablamos por teléfono
VI. Nubes y creatividad
2. LA POESÍA, UN BIEN NECESARIO
I. La poesía, la lectura y el ritmo
II. Lectura y dibujo
III. La retahíla, también poesía
IV. Jeroglíficos y poesía
3. CUENTECITOS
Objetivos y estrategias para leer y contar cuentos
I. Leer y dibujar cuentos
II. Otra forma de narrar: los niños protagonistas
III. Narrar cuentos a partir de viñetas
IV. Paisajes para un cuento
V. Cuentos con efectos especiales: movimiento, onomatopeyas, mímica, sonidos
4. JUEGOS ESCENIFICADOS
Consideraciones previas
1. Somos paraguas de colores
2. Somos animalitos: pájaros, perros y gatos, peces, reptiles, mariposas, etc.
3. Jugamos con las letras: las vocales
4. Jugamos con los números
5. Hacemos trabajitos
6. Jugamos a ser olas
7. Jugamos a intercambiar cosas
8. Jugamos a echarnos la culpa
9. Jugamos con retahílas
10. Jugamos con nuestro cuerpo
5. FIESTAS Y CELEBRACIONES
1. Navidad
2. Día de la paz
3. Día del árbol
4. Día del padre
5. Día de la madre
6. Estaciones del año
6. VIAJES Y PASEOS
1. El tren
2. El autobús
3. La motocicleta
4. El avión
5. La bicicleta
6. El barco
7. El submarino
8. El coche
7. MÚSICA Y MANUALIDADES
I. Música
1. Notas musicales
2. Instrumentos musicales
3. Canciones
II. Manualidades
1. Siluetas
2. Vestir muñecos
3. Recortar cosas
4. Otras sugerencias
8. APRENDER A PENSAR. ADIVINANZAS
Tan sólo unas palabras que sirvan de orientación a padres y maestros que, de cara a los más pequeños, les resulta complicado encontrar actividades que realmente sirvan, ya que hasta los tres años, muchos niños, apenas saben expresarse oralmente.
Por otro lado, llegadas fiestas y celebraciones, se plantean qué hacer con ellos para que participen de forma activa.
Me ha llevado tiempo y trabajo investigar en aulas de alumnos de menos de tres años para llegar a conclusiones que, si bien sabía, quería constatar de primera mano, tanto con la participación en actividades, como en largas charlas con maestras y profesores que se manifestaban en la línea de no saber qué hacer en tan larga jornada —cinco horas—, teniendo en cuenta que a esta edad los niños y niñas parten de cero en todo, y a muchos apenas se les entiende lo que hablan.
Además, dada su gran movilidad, necesitan cambiar constantemente de actividad, resultando agotador el trabajo, máxime teniendo en cuenta que en ningún caso el número de alumnos del aula suele ser inferior a veinticinco.
Siempre hemos repetido que no hay mejor aula que la del hogar, pero en el caso de estos chiquitines la evidencia es palpable, dado que precisan, sobre todo, una atención personalizada. Es decir, a cada pequeño hay que llevarlo, prácticamente de la mano, para que haga aquellas actividades que programamos, por sencillas y divertidas que sean.
Pero como no trato de entrar en la psicología de los niños menores de tres años —hay muchos y buenos trabajos sobre ello—, voy a referirme sin más preámbulo a aquellas actividades que pueden ser útiles para la consecución de objetivos y que son un buen material de cara, sobre todo, como dije anteriormente, para preparar fiestas y celebraciones.
Cuentos, poemillas y escenificaciones son recursos de muy alto nivel significativo para todos, pero especialmente para los más pequeños.
Desde mi punto de vista, no se precisa recurrir para tales objetivos a grandes narraciones y espectaculares actos. Basta con lograr que contacten con la magia de lo cotidiano, del juego, de las pequeñas y hasta simples cosas que les son familiares y en las que se van a sentir identificados en mayor o menor grado.
Es importante encontrar una forma sencilla, divertida, lúdica... de transformar a los pequeños en personajes, alejándolos un poco de los recurrentes comics y dibujos animados que acostumbran a ver y que hasta llegan a considerar como personajes a imitar, desde los primeros años.
De ahí que en esta obra todo es como en la vida misma de los niños.
Para cualquier padre o madre, maestra o maestro que esté interesado en recrear teatrillos, basta con observar qué cosas pasan en la vida cotidiana de los pequeños y, escribir, primero, y leer, después, narraciones, poesías, guiones breves en los que se van a reconocer, abriendo así una puerta al diálogo, a la comunicación, a la escenificación.
Es imprescindible el buscar la forma de que no sólo participen todos, sino que, a excepción de cortos textos, frases, palabras, se recurra a la técnica coral. Es decir, que los niños y niñas, alguno menos aventajados en la expresión oral, se expresen a coro, de forma que puedan quedar arropados los unos con los otros, al tiempo que estimulados y, por supuesto, con acceso al aprendizaje de las palabras por repetición e imitación.
Cualquiera que sea el nivel de vocabulario de los primeros pasos de un pequeño —un vocabulario en plena explosión, oraciones de dos palabras o unas cuantas palabras acompañadas de gestos y sonidos— el niño está deseoso de comunicarse en un nuevo nivel.
Por eso, mi propuesta de juegos escenificables fortalecerá las destrezas de comunicación a través de la interacción, la imitación y la expresión del ser.
Para ello no olvidemos el gran papel de la imaginación.
Como sagaces observadores que absorben más de lo que entienden, los niños primero usan el juego de imaginación para darle sentido al mundo, representando lo que han visto y oído y pensando en ello otra vez. Gradualmente, logran transponer la experiencia e imaginar lo que podría ser.
La mejor «materia prima» que podemos dar a los pequeños como objeto de su imaginación, es una gran variedad de experiencias de la vida real e información sobre las mismas.
Y esa «materia prima» debe pasar por las actividades cotidianas que se suceden a su alrededor y de las cuales se convierten en imitadores natos.
Pero hagámoslo a través del juego, del ritmo, la rima, la cadencia, la observación, etc. estrategias infalibles que contribuyen a hacer de cada actividad un juguete con el que aprenden y se divierten.
En cuanto a escenarios y disfraces, como puede encontrar el lector en mis repetidas obras de teatro, todo debe ser sencillo, cómodo... No hay que olvidar que para los pequeños cualquier detalle significativo en su atuendo de cada día, puede representar todo un cambio de rol.
Mi nietecilla de tres años, se calza los zapatos de su madre y repite: «Soy una mamá».
De igual forma, al ver a un niño de la misma edad, que se afanaba con una pegatina sobre su muñeca, le pregunté: ¿Qué haces? ¡Pues, no lo ves! —me contestó— Me estoy haciendo un tatuaje.
Es evidente que la imaginación suple, y en estos tiempos, sobre todo, no podemos obviar que es casi más importante que el conocimiento, ya que mediante el desarrollo de la imaginación, de la creatividad, el individuo se prepara a la adaptación de un mundo que precisa de fórmulas nuevas, de cara a tantos cambios como socialmente se exigen.
Juguemos, pues, con los niños, hagamos de su aprendizaje un divertido trance que los enganche: será el mejor seguro para su futuro.
En cualquier propuesta de regulación del Sistema Educativo, es fundamental la determinación clara y coherente de las finalidades, u objetivos generales, que se persiguen en cada uno de los tramos o etapas que configuran dicho Sistema.
Finalidades u objetivos que nos indican cuáles son las capacidades concretas que los alumnos y las alumnas deberán desarrollar y alcanzar, como consecuencia de la intervención escolar, al finalizar, en nuestro caso, la Educación Infantil.
Es evidente que la formulación de estos objetivos y capacidades constituye toda una declaración de principios que ha de marcar el rumbo de la acción educativa; pero es cierto, también, que dichos principios, si no se traducen a unos niveles de mayor concreción curricular, corren el riesgo de convertirse tan solo en solemnes declaraciones bien intencionadas, pero, a fin de cuentas, ineficaces.
En este sentido, la Educación Infantil contribuirá al desarrollo físico, intelectual, afectivo, social y moral de los niños.
De ahí que hay que delimitarlos claramente y sin equívocos y evaluarlos a fin de que no haya desviaciones ni olvidos.
Conocer su propio cuerpo y sus posibilidades de acción.
Observar y explorar su entorno familiar, social y natural.
Relacionarse con los demás y aprender las pautas elementales de convivencia.
Adquirir una progresiva autonomía en sus actividades habituales.
Desarrollar sus habilidades comunicativas orales e iniciarse en el aprendizaje de la lectura y de la escritura.
Iniciarse en las habilidades numéricas básicas.
Una derivación de tales objetivos son los valores que implícitamente van en el desarrollo de todos y cada uno de los anteriores objetivos. No obstante, podemos nombrar los más destacados, sabiendo que existen más:
Autoestima
Amistad
Amor
Creatividad
Orden
Disciplina
Convivencia
Respeto
Socialización
Como dije anteriormente las propuestas didácticas que ofrecemos en este libro son eminentemente lúdicas y en consonancia siempre con los intereses de los chiquitines.
Para ello se han agrupado en ocho apartados que se desarrollan en los correspondientes capítulos:
LA FOTOGRAFÍA COMO ESTRATEGIA
LA POESÍA, UN BIEN NECESARIO
CUENTECITOS
JUEGOS ESCENIFICADOS
FIESTAS Y CELEBRACIONES
VIAJES Y PASEOS
MÚSICA Y MANUALIDADES
APRENDER A PENSAR. ADIVINANZAS
Cada uno de estos apartados irá precedido de una introducción curricular, que facilite a los maestros y maestras cuanto precisen para su programación diaria. No obstante, según las características de cada grupo de alumnos, será preciso hacer las adaptaciones convenientes.
Y siempre sin olvidar que los niños a esta edad tienen una gran capacidad de aprendizaje por lo que no hay tiempo que perder, y todo aquello que roce sus vidas debe ser objeto de atención, interés y motivación para profesores y padres.
Y tener muy presente un pensamiento del que soy autora: «Los maestros, en general, pero en especial los de Educación Infantil deben saber que la naturaleza dota a los seres humanos de momentos únicos, de etapas de especial receptividad y capacidad para determinados aprendizajes. Dichos momentos llegan secuenciados. El ignorarlos y dejarlos pasar puede ser un mal irreparable».
Si la ayuda y la salvación han de llegar sólo puede ser a través de los niños. Porque los niños son los creadores de la humanidad. MARIA MONTESSORI
Es impresionante la experiencia de observar a pequeños de dos y tres años ante un televisor en el aula, viendo y comentando fotografías de su entorno, grabadas en CD, algo nada difícil en estos tiempos en los que el material preciso está al alcance de casi todos. Los comentarios, por ejemplo, al ver una fotografía del mar, de la playa fueron increíbles.
Poco material y mucha ilusión. Pedidle fotos a los niños y exponedlas a la vista de todos. Desencadenará la expresión oral y, por supuesto, la observación, la atención… el conocimiento.
En la convivencia diaria con mis nietos menores de tres años he descubierto cosas de gran valor pedagógico que ni tan siquiera imaginaba. Y es que la proximidad, la atención, el amor, la observación son ingredientes infalibles para conocer qué cosas son desencadenantes de atención y motivación por parte de los pequeños.
Una de las cosas que me ha sorprendido y, de alguna manera, activado mis fervientes alarmas ha sido comprobar cómo a los más pequeños les gusta, divierte y enseña el tema de las fotografías.
Por otra parte la posibilidad que tenemos todos, dadas las nuevas tecnologías —cámaras digitales, ordenadores, etc.— de conseguir aquellas fotografías que más y mejor puedan ser objeto de observación por los pequeños, pone al alcance de nuestras manos una de las más significativas estrategias: ver fotografías.
Sí, se trata de conseguir pequeños álbumes de los que suelen regalar al revelar fotos y que cada uno de ellos debe estar dedicado a un tema concreto. Por ejemplo, uno sobre la familia; otro sobre el barrio; otro sobre los compañeros de aula, etc.
De sumo interés, y de cara a esta estrategia, son los siguientes objetivos:
Promover que los alumnos tengan fácil acceso a los álbumes.
Dejarlos observar sin interrumpir.
Compartir comentarios.
Enriquecer vocabulario.
Fomentar observación.
Lograr aprendizajes.
Luego el objetivo general es obvio: lograr un aprendizaje significativo y lúdico.
Los temas serán los más cercanos a los niños: familia, animales, compañeros, maestros, aula, barrio, colores, etc.
Los materiales son los que están al alcance de los maestros y maestras: cámara digital, ordenador, DVD, fotografías. En realidad todo lo que el profesor se proponga puede encontrarlo en la fotografía como excelente estrategia.
Las actividades son casi infinitas. Como apunté anteriormente, el mayor rendimiento de todas y cada una de las actividades que podamos imaginar tendrán su mayor y mejor escenario en el seno de la familia, puesto que la atención será personalizada, pero también en el aula, los maestros pueden hacer una gran labor.
Pasemos, pues, a ver cómo trabajar con este insólito material.
Esta actividad se puede hacer a dos niveles:
nivel grupal
nivel individual
A) NIVEL GRUPAL
Bastará con recopilar fotos de todo tipo y agruparlas por temas en pequeños álbumes que se repartirán por mesas a fin de que los pequeños las vean y las comenten, primero, a nivel del grupo, después en una puesta en común.
Elegimos una foto de las muchas que se han repartido en los grupos de alumnos. Y con ella podemos hacer lo siguiente:
Exponerla de forma que la vean todos, bien ampliándola, bien fotocopiándola y repartiéndola. Lo ideal sería que la vieran a través de una pantalla de televisión o similar.
Dejar que transcurra algún tiempo para que, de nuevo, la observen bien.
Después se puede iniciar un ameno cuestionario con preguntas sencillas pero siempre referidas al grupo de alumnos a fin de que aprendan los nombres de los compañeros, de la maestra, aprendan muchas cosas referentes a colores, gestos, posturas, etc.
Veamos un ejemplo práctico de este nivel, desarrollando el siguiente cuestionario:
Grupo de alumnos de una escuela infantil
¿Cuántas profesoras hay?
¿Cómo se llama tu maestra?
¿De qué color va vestida?
¿Qué está haciendo?
¿Parece contenta o triste?
¿Cómo se llama la otra profesora?
¿De qué color va vestida?
¿Qué color os gusta más?
En la fila de abajo, ¿los niños están sentados o de pie?
¿Cómo se llama la niña que hay en medio de esa fila?
¿De qué color es su vestido?
¿Hay más niñas con vestidos del mismo color?
¿Cómo se llama ese vestido?
Hay niños y niñas con los brazos levantados, ¿qué hacen?
Hay un niño muy serio con las manos atrás, ¿cómo se llama?
¿Cuál es tu mejor amigo?
¿Cómo se llama?
¿Qué hay detrás de la maestra del vestido negro?
Etc.
El cuestionario puede prolongarse todo lo que deseemos y los pequeños aguanten, pero seguro que les entusiasmará verse en la foto y reconocer a su maestra y a sus compañeros.
B) NIVEL INDIVIDUAL
Conlleva atención personalizada por lo que es más conveniente que se trabaje en familia, pero se les puede pedir que lleven fotos de ellos al aula y cada día dedicar especial atención a una, de forma que los demás participen, conociendo familiares, pisos, barrios, etc. de los compañeros.
