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¿Cuántas veces se ha quedado en blanco tu mente cuando tratas de conversar con ciertas personas? ¿Te has sentido menos en eventos sociales por no saber cómo interactuar con otras personas? ¿Alguna vez has deseado tener la confianza y el carisma para poder conectarte al instante con casi todo el mundo? Entonces te recomiendo que sigas leyendo...
“No importa el trabajo que tengas en la vida: tu éxito estará determinado en un 5% por tus credenciales, en un 15% por tu experiencia profesional, y en un 80% por tus habilidades de comunicación”. - Stephen Wang
Hablar con desconocidos puede ser un verdadero reto para mucha gente. El miedo a quedarse sin cosas que decir o a hacer el ridículo puede causar angustia. Debido a esto, la mayoría prefiere no actuar y simplemente observar con frustración cómo aquellos que son mejores en la socialización y la conversación se llevan todos los elogios, hacen grandes conexiones, y triunfan en la vida con mayor facilidad.
Algunas personas creen que el carisma es algo innato; o naces con él, o simplemente nunca lo tendrás. ¿Pero qué tan cierto es esto? ¿Estamos realmente condenados al fracaso en el ámbito de lo social si no somos extrovertidos por naturaleza o si somos actualmente personas antisociales?
Afortunadamente, es MUCHO lo que puedes hacer para cambiar completamente tu vida, incluso si te consideras hoy en día una de las personas menos sociables que conoces.
En esta guía, descubrirás:
-Una manera eficaz de eliminar la ansiedad social por el resto de tu vida.
-Una hoja de ruta comprobada que cualquiera puede usar para mejorar sus habilidades de conversación, incluso si son extremadamente antisociales.
-¡Estrategias seguras para ayudarte a romper el hielo con casi todo el mundo!
-Consejos que te ayudarán a ahorrar mucho tiempo y convertirte en un mejor conversador y alcanzar tus metas más rápido de lo que imaginas.
-Formas geniales de construir tu carisma para que te conviertas en la persona más simpática y encantadora a donde sea que vayas.
-Descubre cómo lidiar con las conversaciones más difíciles como todo un profesional.
-Y mucho más...
La investigación científica ha demostrado que el desarrollo de las habilidades sociales y de conversación puede ayudar a disminuir los niveles de estrés, ansiedad, depresión y otros trastornos del estado de ánimo.
Tener un gran conjunto de habilidades sociales inevitablemente conduce a mejores resultados académicos y en la vida en general.
Años de investigación sobre nuestros patrones de conducta en sociedad han hecho que este tipo de entrenamiento sea fácil de seguir para cualquiera, incluso para la persona más tímida en la que puedas pensar.
Así que si quieres convertirte en un gran conversador, hacer conexiones más rápidas o simplemente aumentar tu carisma, ¡entonces desplázate hacia arriba y haz click en el botón “Añadir al carrito” ahora!
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Veröffentlichungsjahr: 2020
Cómo Ser un Ninja Social
Cómo Ser un Ninja Social
Introducción
1. Las habilidades sociales: principales elementos para convertirse en un ninja social
2. Los primeros pasos: Toma esto en cuenta antes de embarcarte en este camino
3. Ansiedad social: Qué es, Cómo identificarla y Cómo reducir sus efectos
4. Lenguaje corporal: Cómo leer la mente de las personas
5. El carisma: Una cualidad que cualquiera desea, pero casi nadie tiene. ¿Cómo empezar a ser carismático?
6. Asertividad o saber decir que no. ¿Cómo equilibrar los deseos propios con los deseos ajenos?
7. Cómo ser un excelente conversador: Pon en práctica lo que has aprendido hasta ahora
Carisma Decodificado
Carisma Decodificado
Introducción
1. Regla del carisma #1
2. Regla del Carisma #2
3. Regla del Carisma #3
4. Regla del Carisma #4
5. Regla del Carisma #5
6. Regla del Carisma #6
7. Regla del Carisma #7
8. Regla del Carisma #8
9. Regla del Carisma #9
10. Regla del Carisma #10
11. Regla del Carisma #11
12. Regla del Carisma #12
13. Regla del Carisma #13
14. Regla del Carisma #14
15. Regla del Carisma #15
16. Regla del Carisma #16
Conclusión
Supera el Miedo a Hablar con Desconocidos, Crea Conexiones con Cualquiera y se la Persona Más Interesante del Lugar
© Copyright 2020 – Shaun Aguilar- Todos los derechos reservados.
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Si bien es cierto que el buen trabajo, disciplina y habilidad académica aumentan nuestras posibilidades de tener éxito en ciertas áreas, hoy en día se pone énfasis en otras habilidades de las cuales depende, incluso más, qué tanto crezcamos y nos desarrollemos en nuestra vida. Parece mentira, pero hoy se valora mucho más la asertividad, el buen lenguaje corporal y la capacidad de resolución de conflictos antes que muchos años de experiencia y conocimientos sobre una materia específica. ¿Qué tienen en común estas cualidades o capacidades? Todas ellas pertenecen al rubro de las habilidades sociales.
¿Qué son las habilidades sociales? Esa pregunta la responderemos a profundidad en el primer capítulo de este libro. Por lo pronto, empecemos esta reflexión con un ejercicio. Pintemos un escenario. Hay dos personas. La primera de ellas es muy platicadora, tiene un lenguaje corporal que invita a la conversación y es muy respetuosa en sus expresiones. La otra, sin embargo, no tiene tanta facilidad para hablar con otras personas y su lenguaje corporal refleja esa dificultad. ¿Qué es lo que las diferencia? La primera tiene buenas habilidades sociales; la segunda, no tanto.
Este ejercicio no se trata de decir que una persona tiene el éxito asegurado en la vida y la otra no; no queremos decir que hay una fórmula única para conseguir lo que queremos. Lo que esta breve reflexión buscaba era que notáramos superficialmente cuáles son los rasgos que hay que tener en cuenta cuando hablamos de habilidades sociales. Algunos aspectos a notar, son: el lenguaje corporal, la aptitud para conversar, la soltura que se tiene para entablar relaciones con otras personas, entre otros. Pues bien, lo que este libro busca es que conozcas cuáles son todos los diferentes componentes de las habilidades sociales y que te vuelvas un experto en ellos, un ninja social.
¿Por qué, entonces, enfatizar la importancia de las habilidades sociales? ¿Qué es lo que ellas tienen que la habilidad académica (o de cualquier otro tipo) no tiene?
La respuesta es sencilla: los seres humanos somos seres sociales. Hemos llegado hasta donde estamos hoy debido a que nos hemos juntado en manadas, grupos, equipos. Agruparnos unos con otros nos ha permitido crecer y prosperar como especie en comparación con el resto de los seres vivos que ocupan el planeta.
Organizarnos con otras personas nos permite repartir el trabajo físico, especializar los trabajos y actividades y, en general, aumentar nuestras posibilidades de supervivencia. Pero no es este aspecto el que nos hace prosperar, pues cualquier ser vivo lo hace. Es nuestra capacidad para entablar relaciones afectivas y colaborativas significativas lo que nos ha hecho superar a todas las demás especies de seres vivos.
Compartimos nuestras emociones, nuestros sentimientos; entablamos relaciones empáticas y generamos ídolos o ideas en las cuales creer. Todo esto aumenta la cohesión grupal, y esta prosperidad se refleja individualmente en cada persona.
Pues bien, las habilidades sociales, como vemos, tienen un trasfondo más profundo que el simplemente saber conversar con extraños. Pero aterrizando más el tema de este libro, consideremos cómo se manifiesta en el día a día esta necesidad natural humana. Las habilidades sociales no sólo sirven para saber hablar en público, pedir la hora en la calle o conversar con extraños en una fiesta. Su área de acción es mucho más amplia de lo que normalmente se cree. La aptitud social involucra compartir mensajes, liderar grupos, comunicar pensamientos y emociones, generar relaciones íntimas, resolver conflictos, negociar o pedir ayuda. En general, podremos observar que las habilidades sociales serán todo aquello que involucre el contacto entre dos o más personas.
¿Cualquiera puede desarrollar habilidades sociales? Sí, cualquiera puede. A veces pensamos que se nace sabiendo hablar con otras personas o teniendo facilidad para hablar en público, pero eso es lejano de la realidad. Como la aptitud social es natural al ser humano, eso significa que cualquier persona puede relacionarse con otra. Aunque, por supuesto, no todas las interacciones son igual de fáciles para todas las personas.
Hay gente que no le cuesta para nada hablar con extraños, pero no sabe cómo ser asertiva; hay otras personas que son excelentes lectoras del lenguaje no verbal, pero no tienen idea de cómo manejar una negociación o liderar un grupo. Entonces, ¿cómo es que cualquiera puede desarrollar sus habilidades sociales? A base de aprendizaje y práctica, esto se puede lograr. Lo único que necesitas es estar consciente de que quieres aprender mejores aptitudes sociales. Si estás leyendo este libro, probablemente es porque ya sabes lo que quieres.
¿Cuáles son los efectos de no tener buenas habilidades sociales? Hoy sabemos que sí existe una relación entre algunos trastornos como la ansiedad y la depresión y la habilidad social. Y no sólo con trastornos mentales, sino también físicos. Es decir, no desarrollar aptitudes sociales que nos permitan conectar con otros seres humanos puede llegar a afectar nuestra salud emocional y salud física. Cuando logramos una comunión humana nos sentimos mejor: compartimos nuestras experiencias, trabajamos en conjunto para lograr un objetivo, encontramos apoyo emocional o exploramos y descubrimos rasgos nuestros que antes no sabíamos que nos faltaban.
El objetivo de este libro es mejorar esa comunión humana. En las siguientes páginas encontrarás un texto que te presente de manera clara y sencilla los principales aspectos de las habilidades sociales. Descubrirás con mayor detalle qué son las habilidades sociales, cuáles son sus principales obstáculos y una exposición de cuáles son los componentes que mejoran toda interacción humana. Si hasta ahora te has sentido interesado o identificado con lo que hasta ahora se ha dicho, entonces este libro es para ti. Ya sea que quieras mejorar todas las capas de tu aptitud social o simplemente aprender a conversar con más apertura, este libro te ayudará a conocerte a ti mismo y a conocer tus habilidades. De cualquier forma, nunca está de más aprender algo nuevo. Espero todo lo que aquí leas sea para tu mejor provecho.
¡Mucha suerte!
Como mencionamos en la introducción, en este capítulo veremos a fondo y a detalle qué son las habilidades sociales. Lo primero que hay que decir de las habilidades sociales es que son todas aquellas acciones, actitudes y comportamientos que implican una interacción entre dos o más personas. Es decir, todas las habilidades que usamos para entrar en contacto con otras personas son las habilidades sociales. Por ejemplo, el lenguaje hablado y no hablado, el manejo de nuestro cuerpo, los temas de conversación, la asertividad. Todas estos comportamientos y actitudes se usan para entablar relaciones con otros.
Para empezar a mejorar en estas habilidades sociales, primero es importante que nos preguntemos en dónde estamos parados. En otras palabras, hay que identificar cuáles son nuestras áreas de oportunidad para trabajar. Si tú no sabes con seguridad en qué puedes mejorar, no te preocupes; seguro a lo largo de este libro te llevarás un par de sorpresas. La idea es que seamos conscientes de las habilidades en las que somos buenos y en las que podemos mejorar, todo ello apuntando a hacer más eficiente nuestra convivencia social. Una vez que seamos conscientes, podremos empezar a trabajar en nuestros mensajes a comunicar, nuestras relaciones a generar y nuestras características internas.
Las habilidades sociales no son innatas. Como habilidades, son actividades que tienen que ser aprendidas y practicadas. Todos tenemos las herramientas para aprenderlas, aunque no estemos al tanto de ello.
A continuación, enumeraré cuatro ventajas importantes que brinda que tener buenas habilidades sociales:
Número uno: mejores relaciones personales. En general, con relaciones personales me refiero a todas aquellas que entablas en tu día a día. Puede ser con tu familia o amigos y amigas, por ejemplo.Tener buenas habilidades sociales te permitirá que estas relaciones puedan mejorar, si es que antes no eran tan buenas. Proyectar carisma, tener y demostrar empatía, saber cómo hablar con respeto y considerar a los demás son algunas habilidades que te permitirán mejorar tus interacciones diarias.
Sin embargo, las relaciones personales no se cierran a aquellas que tenemos en un nivel más íntimo y privado. Las relaciones personales son relaciones que hacemos con todo tipo de personas; en otras palabras, son relaciones interpersonales, relaciones con el mundo exterior. Puede parecer que no, pero tener este tipo de interacciones puede ser muy difícil para algunas personas. Si no se tiene buenas habilidades sociales, puede ser muy difícil para alguien acercarse con los demás. En cambio, tener una facilidad para interactuar con la gente podría verse reflejado positivamente en nuestra vida. A lo mejor podría ser más fácil para ti conseguir un puesto de trabajo, un aumento o conocer nuevas e interesantes personas.
Número dos: mejores relaciones laborales. En nuestra vida profesional seguramente nos encontraremos con personas que valoren mucho nuestra habilidad para relacionarnos con los demás. ¿Por qué? Mucho de lo que pasa en el mundo laboral depende de cómo te percibe la gente. Además, tienes que saber trabajar en equipo, ser asertivo y comunicar tus ideas. Sin buenas habilidades sociales, probablemente esto no sería posible.Una ventaja que te brindarán las habilidades sociales para tus relaciones laborales es que aumentarán tus probabilidades de crecer y desarrollarte en tu vida profesional. Pensemos en un ejemplo. Digamos que tienes un jefe y él es gerente de una tienda de comida rápida. Ahora piensa que todo el tiempo está en su oficina porque le da pena salir a hablar con sus empleados y con la gente. Cuando sale, tiene una actitud negativa y no sabe cómo hablar en público. Es rara esta imagen, ¿no? Eso es porque nadie contrataría de gerente a una persona con dichas actitudes.
Ya sea que tengas una entrevista de trabajo o quieras pedir un puesto mejor al que tienes actualmente, las habilidades sociales te facilitarán mucho este proceso.
Los empleadores suelen buscar personas que tengan una fuerte presencia, que sepan comunicar sus ideas o tomar una crítica, que puedan trabajar en equipo y que tengan respeto por los demás. Si logras conectar con las personas en el mundo laboral, seguramente será más fácil para ti conseguir mayores y mejores oportunidades profesionales.
Número tres: buen ánimo y felicidad en general. Digamos que tienes una idea muy buena que quieres comunicar al mundo, pero no puedes hacerlo. Esto te hace sentir inseguro y que no eres suficientemente bueno o valioso. Tu ánimo se ve afectado.Tener buenas habilidades sociales te permitirá mejorar tu capacidad de comunicar y conectar con los demás. ¿De qué sirve o a quién beneficia que quieras decir algo, pero no puedas? Por algo el lenguaje y las lenguas son un fenómeno social, porque se llevan a cabo en grupo. Si tú tuvieras tu propia lengua privada, no podrías hablar con nadie. Lo mismo sucede con las habilidades sociales. Si no puedes comunicarte o relacionarte, la imagen que tienes de ti podría verse afectada. Saber interactuar con los demás podrá impactar tu ánimo positivamente porque podrás encontrar con quien estar.
Número cuatro: inteligencia para escoger tus relaciones. Entablar y mantener relaciones interpersonales de cualquier tipo no significa que debamos estar de amigos o amigas con todas las personas que se crucen en nuestro camino. Una ventaja muy buena que te brindan las habilidades sociales es la inteligencia social. ¿Qué es eso? Es saber decir cuándo sí, cuándo no y con quién. No siempre queremos asistir a una reunión, estar en una conversación o hablar con ciertas personas, pero es difícil zafarse de esa situación de una manera cordial. Por ello, las habilidades sociales te permitirán desarrollar la capacidad de poder decir que sí o que no cuando sientas que lo necesites.Hay muchos componentes y elementos que califican como habilidades sociales. Sin embargo, hay tres principales que son las más importantes y notorias: asertividad, lenguaje no verbal y habilidades de conversación. A continuación, las revisaremos someramente, porque entraremos en más detalle sobre ellas en otros capítulos del libro.
Para algunas es muy complicado comunicar lo que piensan o sienten. Y, en general, es a veces, incluso, mal visto. Piensa, por ejemplo, cuando alguien responde que no a alguna invitación o cuando se niega a compartir de su comida. Nosotros esperamos a que las personas nos digan que sí, pero hay que tener en mente que no siempre va a ser así. Imagina que te invitan a una fiesta y tú no quieres ir. ¿Cómo puedes decir que no sin ser grosero o faltar el respeto a quien te haya invitado? Esa habilidad de decir las cosas con honestidad y respeto, se llama asertividad.
La asertividad es una muy buena habilidad para tener bajo la manga. Gracias a ella, podemos tener una comunicación efectiva y sin problemas. ¿Y por qué es tan difícil ser asertivo o asertiva? Piensa en esto. Digamos que todos los días acostumbras a tomar un café con tu mejor amiga, pero un día te da flojera y quieres cancelarle. ¿Qué puedes hacer y por qué te da tantos nervios hacerlo? Cuando rompemos nuestras rutinas o fallamos en cumplir las expectativas de los demás, tememos el conflicto. Por eso, solemos decir que sí ante esas situaciones potencialmente riesgosas para nuestro bienestar o amistades. Sin embargo, evitar un conflicto por miedo no es la mejor de las decisiones, pues solamente estás aplazando lo inevitable. Además, no estás siendo sincero contigo ni con las personas con las que contrajiste el compromiso. Imagínate qué diferente serías tú y tu vida si pudieras expresar lo que sientes sin miedos ni tapujos. La asertividad te ayudará a comunicarte mejor con los demás, así como también te ayudará a ser más considerado y respetuoso frente a las opiniones de otras personas.
Esta habilidad, además, te hará destacar. No todas las personas tienen la habilidad de expresar sus deseos, sentimientos, dudas o miedos. Cuando te comuniques con asertividad podrás entablar mejores y más honestas relaciones interpersonales.
Dedicaremos un capítulo completo a esto. Por lo pronto, hay que saber que el lenguaje no verbal es todo aquello que no se dice, pero sí se hace. La posición del cuerpo, de las manos, la dirección de los pies, la tensión que reflejamos en el rostro o el tono de nuestra voz: todo esto es el lenguaje no verbal o lenguaje corporal. Este tipo de lenguaje es muy poderoso porque es inconsciente la mayoría del tiempo, lo que significa que envía mensajes sin que nosotros nos demos cuenta. Esta inconsciencia puede volverse consciente, lo que nos permitiría utilizar el potencial comunicativo de nuestro cuerpo a nuestro favor.
Por ejemplo, quizá te sientes muy nervioso y tu cuerpo lo refleja. Estás cabizbajo, tienes los hombros hacia abajo, el ceño fruncido y los brazos cruzados. O, caso contrario, te sientes muy feliz. Tu postura es recta e imponente, tu andar es ligero y seguro, tu sonrisa es sincera y tus brazos parecen estar abiertos a todo el mundo. En ambos casos, el cuerpo podría dar información de cómo te sientes en determinada situación sin que tú tengas que decirlo expresamente.
No solamente el lenguaje corporal sirve para reflejar tus sentimientos, sino también tu actitud hacia el resto del mundo. Tanto como qué tanto te agrada alguien, si te sientes cómodo en cierto espacio, si estás de acuerdo o no con una idea, o si quieres hablar con alguien o rechazar una conversación: todo eso lo dice nuestro cuerpo sin que nuestros labios tengan que moverse. Por eso el lenguaje corporal es tan importante. Para tener buenas habilidades sociales, hay que ser conscientes de nuestro cuerpo y de todo lo que puede hacer por nuestras interacciones sociales.
Con éstas me refiero no sólo a iniciar una conversación, sino también a mantenerla. Para las personas con habilidades sociales poco desarrolladas estas dos últimas acciones pueden llegar a ser difíciles. Es normal no “saber” hablar, pero poco a poco se puede aprender.
Estas son sólo algunas de las habilidades sociales que revisaremos a lo largo del libro. Recuerda que tener habilidad social no sólo significa tener la aptitud de tener muchos amigos, hablar con extraños, ser el alma de la fiesta o pedir la hora en la calle. Esta habilidad es humana, es compartida por todos los miembros de nuestra especie. Significa actitudes mucho más profundas y biológicamente determinantes. Sin embargo, en este libro nos enfocaremos únicamente en las habilidades que actúan directamente sobre las relaciones interpersonales. El objetivo es que lo que esté en estas páginas te sirva para conocer un poco mejor tu situación y en dónde estás parado. Queremos que aprendas uno que otro truco que puedas aplicar en tu vida diaria, y queremos que empieces a notar cambios en tu manera de ser y expresarte en el mundo.
Antes de empezar a trabajar en el proceso de aprender o mejorar nuestras habilidades sociales, es importante considerar un asunto antes. He conocido a muchas personas a lo largo de mi vida que son excelentes conversadoras y, en general, tienen muy buenas habilidades sociales. Sin embargo, la mayoría de ellas tienen en común que no eran así en un principio. Sí, hay personas que naturalmente se mueven por el mundo con ninguna dificultad social, pero hay otras a las cuales nos cuesta un poco más de esfuerzo y trabajo. Esto sucede por lo que ya hemos dicho en apartados anteriores: la habilidad social no es innata. Estos conocidos que tengo son personas que se han dedicado conscientemente a mejorar sus habilidades sociales.
Todas las personas pasamos por muchos cambios en nuestras vidas, pero cómo cambiemos depende de nosotros y nuestras acciones. Para empezar a aprender una habilidad, primero es importante saber que no la tenemos, ¿cierto? Si no sabemos eso, no nos dispondríamos a aprenderla. Pues bien, es lo mismo con las habilidades sociales. Imagina este trayecto como un mapa en el cual la equis roja es nuestra meta personal de aptitudes sociales. Si no sabemos en qué parte del mapa estamos, no sabremos qué camino seguir ni cómo llegar a nuestro tesoro final. El camino está lleno de obstáculos, retrasos y dificultades generales, pero por eso es que es una búsqueda.
Así que, antes de empezar, pensemos en qué nivel estas en tus habilidades sociales. En otras palabras, ¿qué habilidades tienes y cuáles no? Empieza a considerar cuáles son tus fortalezas, cuáles son tus habilidades y cómo ellas se presentan en tu vida. Una vez que hayas pensado esto, sabrás con qué herramientas cuentas para aprender a ser un ninja social.
¿Y por dónde empezar a hacer estas preguntas? ¿Qué preguntas hacer? A continuación, te dejo algunos casos y cuestiones que te ayudarán a tener una imagen más clara de ti mismo.
¿Cuáles son tus metas y a dónde quieres llegar?
Después de considerar estos asuntos, es importante que te traces una meta. No se trata de que escojas un objetivo y se quede ahí de una vez y para siempre; las metas pueden ir cambiando según vaya cambiando tu vida. Sin embargo, vale la pena que, aunque sea, te decidas por un primer objetivo para que tengas una dirección que seguir.
Si estas aquí leyendo este libro, es porque ya has dado el primer paso de darte cuenta de en dónde estás parado. Puede ser que no tengas habilidades sociales y quieras mejorarlas, o quizá tu caso sea el de alguien curioso que simplemente quiere aprender un poco más sobre este tema. Independientemente del caso, estás aquí. Para trazar una meta, primero escribe, anota o piensa qué te gustaría lograr al terminar este libro. ¿Qué quieres aprender? ¿Qué quieres hacer? ¿En dónde quieres estar?Una vez que respondas esas preguntas, materializa lo que has pensado. Si tu respuesta a “¿Qué quieres aprender?” fue “Quiero aprender a dar un discurso en público”, entonces ahora piensa en qué acciones te dirigirán a cumplir esa meta. ¿Cómo puedes mejorar esa habilidad? Tal vez una meta que te ayude a cumplir tu cometido sea, por ejemplo, que des un discurso breve frente a un grupo reducido de amigos y amigas. Este es un ejemplo de una acción que puedes tomar para alcanzar tus objetivos.De lo que esto se trata es que establezcas algunas metas de corto plazo y acciones claras para llegar a ellas. Puedes tomar ideas de este ejemplo. El orden es: meta-acción a realizar:
Hablar en público-dar un discurso breve frente a mis amigos y amigas.Hacer amigos en una fiesta-hablar con un extraño y sacarle tema de conversación.Tener un mejor puesto en mi trabajo-hablar con mi jefe y exponer mi caso.Tomar un café con la persona que me gusta-acercarme a esta persona y preguntar qué día tiene libre para nosotros.Por último, pregúntate cuál es tu motivación para leer este libro y para mejorar tus habilidades sociales. ¿Qué te motiva? ¿Por qué estás aquí? Puede que la respuesta a estas preguntas sea “Estoy aquí porque quiero tener más amigos” o “Quiero tener un mejor puesto en mi empresa”. Independientemente del caso, busca cuál es tú motivación. Una búsqueda o un camino no tiene sentido si no hay nada que buscar. Sin embargo, tampoco tiene sentido si te rindes frente al primer obstáculo. Por eso es importante que identifiques algo que te ayude a seguir adelante cuando lo necesites. Y si pierdes el camino o te distraes, una motivación te ayudará a recordar por qué empezaste este proceso.Todas las ideas que hayas tenido mientras leías estos consejos, anótalas. Haz una lluvia de ideas. Escribe todo lo que se te ocurra. Escribe todas las metas que se te ocurran, pinta un escenario en el que quisieras estar, apunta lo que te motiva a seguir adelante. Acto seguido, guarda esa nota en tu teléfono o guarda esa libreta. Este será un espacio personal al que puedas acudir cada vez que te sientas abrumado o perturbado. Este espacio te ayudará y recordará por qué haces lo que haces. Digo esto porque a veces es complicado seguir adelante con un cambio cuando las cosas se ponen complicadas. Con este tipo de ejercicios, como el de mejorar las habilidades sociales, a veces nos vemos enfrentados con nuestra persona. No me refiero a algo negativo, sino que este camino te hará darte cuenta de habilidades que tenías o habilidades que te faltaban. Estas impresiones pueden causar muchas reacciones diferentes. Por ello, es importante que tengas algo que te recuerde por qué empezaste a recorrer este camino.
Estos son unos tips que te ayudarán a lo largo de todo el libro.
Fíjate en personas que tengan buenas habilidades sociales. Puede ser tu mamá, tu papá, un hermano o hermana, primo o prima, alguna amistad, un compañero de clase, un profesor o profesora. Piensa en esa persona y en la habilidad social que tiene. Puede ser que esa persona tenga un manejo increíble de su cuerpo o que sea muy buena leyendo el lenguaje no verbal de los demás. Quizás esa persona sea una maravillosa oradora pública, o tal vez tenga una personalidad vibrante que le permita conocer gente en cualquier situación social en la que se encuentre. Una vez que tengas esta información, observa bien qué es lo que hace esa persona o investiga cómo lo hace. Dependiendo de la habilidad que quieras aprender, ten a este ejemplo en mente.Por ejemplo, digamos que quieres dar un discurso público. Una persona que es muy buena dando discursos públicos es Barack Obama. Podrías ver los ademanes que hace, el tono de su voz, su carisma, su asertividad, etcétera. O piensa quizá en alguien más cercano a ti. Ve a esa persona, pregúntale qué hace y pídele consejos. Después, imítala. La manera más rápida e inmediata de que pruebes cómo se siente hacer algo es imitando lo que alguien más hace.
