Cuentos que enseñan a vivir - Fátima Ramos - E-Book

Cuentos que enseñan a vivir E-Book

Fátima Ramos

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Beschreibung

Los autores del libro, convencidos del valor de la palabra como herramienta para llegar al mundo emocional de niños y niñas, desarrollan unos planteamientos narrativos que tienen en cuenta tanto la problemática de los pequeños como sus diferentes niveles psicoevolutivos, graduando para ellos, en cada narración, temas, emociones, valores y estrategias. Partiendo de su propia experiencia como educadores, eligen el cuento como recurso pedagógico porque éste despierta en los niños la curiosidad, motiva el aprendizaje, estimula la imaginación y permite comprender los sentimientos propios y los de los demás. Asimismo, el cuento ayuda a identificarse con personajes, y a dar rienda suelta a la fantasía y a la creatividad. Los temas de los cuentos se sitúan en diversos ámbitos culturales, posibilitando que los niños conozcan y comparen otras culturas con la propia. En cada cuento se describe su desarrollo, proponiendo quién puede ser el narrador, qué ambientación es la más idónea, y qué actividades de refuerzo se pueden emplear.

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Seitenzahl: 272

Veröffentlichungsjahr: 2023

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Cuentos que enseñan a vivir

FANTASÍA Y EMOCIONES A TRAVÉS DE LA PALABRA

Fátima Ramos José Vadillo

NARCEA, S. A. DE EDICIONES MADRID

Índice

INTRODUCCIÓN: Los cuentos transmiten valores

Fundamentación

Principios básicos: humanismo, inteligencia y competencia emocional. Etapas de desarrollo. Expresión. Habilidades útiles para la vida

EDUCAR A TRAVÉS DEL CUENTO

Desarrollo de los talleres

Objetivos

Contenidos

Emociones

Estrategias

Metodología

Recursos

Evaluación

1. LOS NIÑOS INDIOS LAKOTAS

Dos hermanos lakotas

Las tormentas al final del verano

Nos hemos perdido

La fiesta de la alegría

Movemos el sol y las estrellas

Aprendiendo a cazar

El retiro

Los primeros copos de nieve

El conflicto

Alrededor del telar

Las plumas

Es la hora

La pipa de la paz

La caza del bisonte

Nos cuidamos

El verano

2.ÁFRICA, UN MOSAICO DE COLORES

Africa, mosaico de colores

Las niñas del poblado de Dolo

El susto de Aika

La algarabía

De viaje hacia el sur

Solaí se viste de colores

La canción de las personas

Manyara

Miedo

Siringi se anima

Tiempo de sequía

Jambo

Nueva despedida

Menata

3.LA FAMILIA BASMATI DE LA INDIA

La familia Basmati

Unsú aprende algo importante

Hoy me siento

Karma

El gato Misi

La silla vacía

Mantaka

La fuerza del agua

Aumenta la familia

La fiesta de la amistad

Mariposas de colores

Tú eres tú

Tamir, el hijo de Rudy

Azabache, el caballo veloz

La fiesta de Shaty

4. LOS HIJOS DEL CIELO CHINO

El seto

La cuchara

Disco Pi

Sapecas

Limo amarillo

Año nuevo

El pabellón rojo

El arroz

Dulces sueños

La fiesta de los dragones

1. Introducción: los cuentos transmiten valores

Este libro es fruto de la experiencia desarrollada por los autores en un centro escolar público catalogado como de especial dificultad por las características del alumnado y de su entorno familiar: bajo nivel cultural y económico, y elevados conflictos familiares por problemas económicos, consumo de drogas, delincuencia y pocos recursos personales para hacer frente a esos problemas.

Convencidos del valor de la palabra como herramienta necesaria para llegar al mundo emocional del alumnado y como forma de desarrollar su inteligencia emocional, se planteó la posibilidad de acercarnos a sus emociones a través del cuento y del diálogo. El cuento es un recurso que ayuda a desarrollar estructuras en la fantasía, a reforzar la imaginación, a ampliar el mundo de la experiencia infantil y a abrir al conocimiento de otras culturas diferentes.

Con el cuento podemos abordar los problemas del niño consiguiendo que éste asuma un punto de vista determinado, ayudándole a ver lo diferente amistosamente, «a comprender mejor la realidad externa y ajena, a enfrentarse a sus miedos, a sus dilemas en la vida, identificando sus vivencias con la fantasía en los cuentos»1.

Llevamos a cabo este trabajo emocional en forma de taller porque en él se necesita de la colaboración del grupo de alumnos que son quienes nos ayudan en nuestro desarrollo emocional y en el suyo propio.

Con estas reflexiones y conscientes de que nuestra labor de maestros es más que la mera transmisión de contenidos, nos decidimos a empezar este trabajo de desarrollo de competencias emocionales desde los cuentos.

Fundamentación

En la realización de este trabajo nos hemos basado en ideas y teorías contrastadas en el área de la psicopedagogía. El informe presentado por Jacques Delors a la Unesco en 1996 titulado La educación encierra un tesoro, postula que los aprendizajes básicos para el siglo XXI son cuatro: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos (a vivir con los demás) y aprender a ser.

Los dos primeros aprendizajes, aprender a conocer y aprender a hacer, son necesarios para este taller, tanto para nombrar, conocer y reconocer las emociones y sentimientos que surgen con los cuentos como para saber qué hacer cuando nuestras reacciones no son correctas.

En una sociedad cada vez más pluricultural, en la que nuestros alumnos conocen por la convivencia o por el uso de las nuevas tecnologías y por los medios de comunicación, otras formas de entender la sociedad, la religión, la familia, etc., es imprescindible aprender a vivir juntos como una forma de desarrollo personal y social.

El último de los aprendizajes, aprender a ser recoge elementos de los otros tres aprendizajes: «La educación debe contribuir al desarrollo global de cada persona: cuerpo y mente, inteligencia, sensibilidad, sentido estético, responsabilidad individual, espiritualidad... dotarse de un pensamiento autónomo y crítico y de elaborar un juicio propio»2.

Principios básicos

• Humanismo. Hoy se hace necesario ofrecer una educación centrada en la persona, para lo cual debemos facilitar el desarrollo de todas sus capacidades y aptitudes. Los cuatro aprendizajes del informe Delors deben «recibir una atención equivalente a fin de que la educación sea para el ser humano, en su calidad de persona y de miembro de la socie dad» 3. Por eso, buscamos desarrollar el mundo emocional del alumno, contribuyendo a que no se dejen manipular.

«La principal asignatura que se enseñan los hombres unos a otros es en qué consiste ser hombre»4 y para ello necesitamos considerar a nuestros alumnos como sujetos y no como meros objetos de nuestra labor. Por este motivo usamos los cuentos como elemento a través de los cuales se puedan identificar con el personaje y comprender e interpretar las emociones que están viviendo.

• Inteligencia. Tener un elevado cociente intelectual o un alto nivel de abstracción no es una condición suficiente para garantizar el éxito en la vida y para solucionar los problemas personales derivados del día a día. Por ello es necesario desarrollar una serie de habilidades que no guardan relación con las destrezas escolares, intelectuales o abstractas, sino que forman parte de las capacidades de conocimiento y control adecuados de las propias emociones, y el conocimiento empático de las que expresan las personas que nos rodean.

El concepto de inteligencia ha evolucionado pudiéndose definir como la «capacidad general de adaptación y de resolución de todos los problemas, sean de carácter lógico, social o emocional»5.

Hoy se acepta de modo general la existencia de inteligencias múltiples; así, Gardner identifica ocho tipos de inteligencias: musical, corporal-cinestésica, lógico-matemática, lingüística, espacial, interpersonal, intrapersonal y naturalista. Sternberg propone la noción de «inteligencia exitosa», que implica el aspecto analítico, el aspecto creativo y el aspecto práctico. Daniel Goleman publicó en 1995 su conocido libro Inteligencia Emocional.

• Inteligencia emocional. La inteligencia emocional es la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados anímicos, propios y ajenos. Para ello es necesario:

Conocer las emociones.Manejar las emociones propias para expresar lo deseado de forma apropiada.Motivarse a sí mismo, actitud hacia el éxito.Reconocer las emociones de los demás.Establecer relaciones con los otros, lo que conlleva la habilidad de manejar las emociones propias y ajenas.

«Las habilidades prácticas que se desprenden de la inteligencia emocional son cinco, y pueden ser clasificadas en dos áreas: inteligencia intrapersonal (internas, de autoconocimiento) e inteligencia interpersonal (externas, de relación).

Al primer grupo, la inteligencia intrapersonal, pertenecen tres habilidades:

La autoconciencia (capacidad de saber qué está pasando en nuestro cuerpo y qué estamos sintiendo).El control emocional (regular la manifestación de una emoción y/o modificar un estado anímico y su exteriorización).La capacidad de motivarse y motivar a los demás.

Al segundo grupo, la inteligencia interpersonal, pertenecen dos habilidades:

La empatía (entender qué están sintiendo otras personas, ver cuestiones y situaciones desde su perspectiva), yLas habilidades sociales (habilidades que rodean la popularidad, el liderazgo y la eficacia interpersonal, y que pueden ser usadas para persuadir y dirigir, negociar y resolver disputas, para la cooperación y el trabajo en equipo)», (www.inteligencia-emocional.org).

• Competencia emocional. Esta inteligencia se traduce en una competencia emocional, que será lo que desarrollaremos al trabajar con los cuentos.

Entendemos por competencia la pericia, aptitud o idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado.

Elvira Repetto (2003) presenta la competencia emocional delimitada por los cinco grupos de conocimientos, habilidades, actitudes y destrezas siguientes: autoconciencia emocional, autorregulación emocional, automotivación personal, empatía y competencia sociales. Estos cinco grupos corresponden a los elementos de que consta la inteligencia emocional según Goleman.

Esta competencia emocional se plasma en unas «habilidades emocionales» que podríamos definir como las capacidades y disposiciones para crear voluntariamente un estado de ánimo o sentimiento a partir de las ideas que tenemos sobre lo que ocurre. Tendremos que poner en práctica estas habilidades para alcanzar mayores niveles de satisfacción y de desarrollo personal. La dimensión social enmarca nuestra expresión emocional, por ello debemos vincular las habilidades sociales y emocionales para integrar las tres dimensiones del comportamiento: pensar, sentir y hacer (respuestas cognitivas, afectivas y conductuales).

• Etapas de desarrollo. Conforme fuimos aplicando los cuentos y haciéndolos extensivos a más ciclos, es decir, a alumnos y alumnas de distintas edades, vimos la necesidad de ajustar el trabajo realizado con el momento evolutivo (al menos teóricamente) de los alumnos.

Para ello debemos ver el conocimiento y la valoración que tienen de sí, y cómo evolucionan a lo largo de la etapa. Es decir, hablaremos del autoconcepto y la autoestima que se refieren «a la representación y evaluación afectiva que la persona tiene de sus características en un momento dado»6.

Durante toda la etapa la evolución del autoconcepto y autoestima irá en paralelo al desarrollo cognitivo; el autoconcepto pasará de simple y global a diferenciado y articulado, de arbitrario y cambiante a coherente y estable, de concreto a abstracto, de absoluto a relativo, de externo a interno.

En general se puede hablar de dos tramos: uno de 6 a 8 años en el que el yo es la principal referencia, y otro hasta los 12 años en el que el referente pasa hacia las relaciones interpersonales y las comparaciones con los demás. Las dimensiones relevantes para la autoestima van cambiando con la edad, se van diversificando y se va consolidando una autoestima global.

A los niños pequeños les cuesta comprender las emociones contradictorias (por ejemplo ante una novedad tenemos cierto temor y cierto placer por la sorpresa), pero en torno a los 7-8 años «empiezan a comprender que hay ciertos acontecimientos que provocan dos sentimientos al mismo tiempo»7. Se observa que al principio piden ayuda al adulto cuando se ven desbordados por las emociones que les hacen sentirse mal y «a medida que los años van pasando, se va haciendo más probable que esas peticiones de ayuda, de consuelo y apoyo se dirijan a otros niños y niñas»8.

Según Piaget, en torno a los 7 años tiene lugar el paso de la etapa preoperacional a la etapa de las operaciones concretas, lo que influirá en la forma de pensar, aumentando las capacidades lógicas y racionales de los alumnos.

• Expresión. Consideramos necesario utilizar diversos medios de expresión que permitan a los alumnos elaborar las emociones que surgen con los cuentos. Por eso, en las actividades, junto con la expresión oral se utiliza la expresión plástica, tanto al colorear y recortar los dibujos alusivos a los cuentos narrados en la sesión como cuando se realiza la dramatización de alguna situación surgida en la actividad. Los alumnos utilizan así mediadores simbólicos (los colores que reflejan la emoción vivida en el cuento, la dramatización) para expresar lo que están sintiendo y aún no son capaces de verbalizar.

Para que los alumnos puedan conocer, reconocer y manejar las emociones, usamos diversas formas de expresión que les permitan identificar emociones en «las obras de arte» propias y en las de sus compañeros, en el sonido (música, voz...) y en el comportamiento (dramatizaciones), al mismo tiempo que fomentamos formas adecuadas de manifestar sus emociones y sentimientos.

El uso de diversos medios de expresión facilita que el conocimiento emocional que van adquiriendo pueda ser clasificado, interpretado y comprendido, al mismo tiempo que ayuda al profesor a adaptarse a los diversos estilos comunicativos y de aprendizaje de los alumnos.

El empleo de diversas formas de expresión repercute en el desarrollo de la inteligencia intrapersonal, entendida como «la capacidad para formarse una imagen o modelo ajustado y verídico de uno mismo, y para actuar de forma coherente con este modelo; ...se manifiesta habitualmente a través del lenguaje verbal u otros lenguajes expresivos» y en el desarrollo de la inteligencia interpersonal que «es la capacidad para entender a las otras personas (qué les motiva, qué piensan, cómo se sienten, cuáles son sus intenciones, cómo relacionarse con ellas...); ...se manifiesta habitualmente a través de sistemas simbólicos... como el lenguaje corporal y gestual y el lenguaje verbal»9.

• Habilidades útiles para la vida. De los 6 a los 12 años se deben desarrollar las capacidades cognitivas, de interacción y relación, de inserción social, afectivas y motrices. Aunque todas se tratan en este libro, hacemos hincapié en las afectivas porque las otras se trabajan de forma más sistemática desde las diversas áreas del Currículo.

El fomento de las capacidades de relación e interacción, y de inserción social necesitan el desarrollo de la empatía y de una buena autoestima que facilitará el reconocimiento de lo humano en los otros. Estamos de acuerdo con Savater cuando asegura que «el niño necesita ser reconocido por los demás en su cualidad irrepetible..., ese reconocimiento implica siempre una valoración... Una de las principales tareas de la enseñanza ha sido siempre, por tanto, promover... pautas de reconocimiento que sirvan de apoyo a la autoestima del individuo»10.

Tomar conciencia de sus emociones y tener algunas estrategias mínimas con las que poder sortear las situaciones conflictivas son aprendizajes que sirven para el futuro ya que conforman nuestra forma de pensar y actuar.

El esquema que rige la vivencia de las situaciones conflictivas viene dado por un estímulo inicial (auditivo, visual...) que, si es comprendido en ese momento, produce unas emociones y unas respuestas actitudinales determinadas. Estas respuestas son distintas y más elaboradas que cuando se producen de manera automática. Por eso, es importante hacer conocer a los alumnos sus propias emociones y dotarles de respuestas actitudinales que rebajen el nivel de conflictividad en sus relaciones. Con eso les estaremos aportando una habilidad para la vida.

El ámbito emocional no suele ser tratado de forma programada y consciente en los centros educativos ni en las casas; por eso es necesario el entrenamiento para comprender los significados de nuestras emociones.

1 Revista Didáctica n° 6, Editorial Complutense, Madrid, 1994, pág. 199.

2 J. Delors, La educación encierra un tesoro. Unesco-Santillana, Madrid, 1996, pág. 106.

3 Ibídem, pág. 96.

4 F. Savater, El valor de educar. Ariel, Barcelona, 1998, pág. 33.

5 Elvira Repetto, Modelos de orientación e intervención psicopedagógica. UNED, Madrid, volumen 2, pág. 455.

6 A. Marchesi, C. Coll y J. Palacios, Desarrollo psicológico y educación. Alianza Editorial, Madrid, tomo 2, pág. 313.

7 Ibídem, tomo 1, pág. 369.

8 Ibídem, pág. 371.

9 Ibídem, tomo 2, pág. 202.

10 F. Savater, El valor de educar. Ariel, Barcelona, 1998, pág. 53.

2. Educar a través del cuento

Desarrollo de los talleres

El material que presentamos, es decir, los cuentos, pueden plantearse desde la tutoría ya que son un recurso adecuado para enseñar a pensar, enseñar a ser persona y enseñar a convivir. Se ha intentado que las actividades y talleres fueran lo más detalladas posible para no incrementar la ya de por sí ardua tarea de los tutores, confiando en que ellos las incrementen o adapten a su propio estilo educativo y a las características concretas de sus alumnos.

Las actividades están dirigidas a alumnos de 6 a 10 años, ya que para el tercer ciclo de Educación Primaria (11-12 años) existe diversidad de material publicado. El elemento que estructura todo el trabajo es el cuento, ya que este género narrativo es muy adecuado a las características evolutivas de los niños de estas edades.

El cuento es una actividad que no le es ajena al niño, está presente en todas las culturas y requiere la participación tanto del narrador como de quien lo oye; bien contado, contiene elementos emocionantes y de sorpresa que lleva a quien lo escucha a entrar en un mundo, real o fantástico, en el que todo es posible.

El cuento como relato breve de hechos imaginarios, de carácter sencillo, estimula la imaginación y despierta la curiosidad; es motivador para iniciar una serie de aprendizajes:

Comprender hechos y sentimientos de otros.Identificarse con los personajes.Dar rienda suelta a la fantasía, la imaginación y la creatividad.Encontrar significado a los valores humanos.

Los cuentos que presentamos se desarrollan en diversos ámbitos culturales: indios lakotas de Norteamérica, África, India y China. Transmiten elementos culturales diferentes que nos permiten conocer y valorar otras culturas distintas así como atraer el interés, motivando a los alumnos y fomentando su participación. Para ello se pueden usar algunos símbolos de esas culturas para ambientar las clases y para introducir conceptos y expresiones emocionales que en nuestra cultura se encuentran estereotipados. Mostrar otras culturas permite darse cuenta de que son semejantes a la nuestra en tanto que las crean personas que viven y sienten de forma parecida a nosotros. Al mismo tiempo se pretende desarrollar la empatía ante personas de otras razas, religiones y culturas que cada vez se van asentando en mayor número en nuestra sociedad.

Es importante la ambientación que se utilice para el desarrollo del cuento así como la predisposición de la persona que narre el cuento; ambas cosas son necesarias para llevar al niño a un mundo poco frecuentado de forma consciente y que puede traer asociadas sensaciones ingratas. Como bien saben las personas que llevan algunos años trabajando en la enseñanza no existen recetas de fácil aplicación, sino que se requiere mucha preparación y algo de sensibilidad para saber aprovechar las ocasiones en las que hacer «brillar la luz» en las cabezas y los corazones de nuestros alumnos.

Antes de empezar con la programación del desarrollo de los talleres, exponemos las características de las emociones y los sentimientos. Las emociones son alteraciones súbitas, rápidas e intuitivas de nuestro estado de ánimo que experimentamos casi sin darnos cuenta; provocadas por ideas, recuerdos o acontecimientos, producen reacciones rápidas que conducen a actuar en función de lo que sentimos en ese momento.

La emoción da paso a un estado de ánimo que denominamos sentimiento. Por ejemplo, después de una emoción súbita de tristeza producida por una mala noticia, tenemos un sentimiento de frustración, impotencia, o decaimiento al no poder hacer nada; es nuestro estado de ánimo derivado de la emoción que hemos sentido, que se prolonga en el tiempo y que es más duradero que la propia emoción.

Debemos tener siempre muy presente que los sentimientos nunca deben ser objeto de valoración, puesto que las emociones que los provocan se escapan del control voluntario de la persona. Si algo ha de ser calificado o valorado serán las manifestaciones actitudinales que provoquen esos sentimientos. Es decir, las emociones en sí no serán positivas o negativas, sino las conductas que realicemos tras tener un estado de ánimo concreto y en unas circunstancias concretas (no es lo mismo sentir rabia y agredir a alguien cuando nos dicen algo que no queremos oír, a sentir rabia y agredir cuando estamos siendo agredidos físicamente). Estos conceptos son de suma importancia y deben estar presentes, incluso verbalmente, cuando trabajemos las emociones que surgen en la narración de los cuentos.

Objetivos

Los objetivos generales que nos hemos propuesto al redactar este libro, presentando estos cuentos y talleres son:

Fomentar el autoconcepto de nuestros alumnos, centrándonos en la autoconciencia emocional.Favorecer una buena autoestima, desde una correcta interacción con los demás y buen manejo de las propias emociones.

Estos dos objetivos los hemos desglosado por ciclos (1er ciclo: 6-7 años y 2o ciclo 8-9 años) en los cuatro cursos correspondientes:

Primer curso (6 años)

Conocer que existen emociones y que éstas son estados de ánimo producidos por situaciones vividas o por pensamientos.Aprender que las emociones tienen nombre, y que por tanto deberán asociar las emociones que salgan en cada taller con su nombre correspondiente.Reconocer las emociones en las situaciones del cuento, en ellos y en los demás.Iniciarlos en estrategias que les permitan regular sus respuestas emocionales.

Segundo curso (7 años)

Reconocer las cuatro emociones básicas (vistas en el primer curso), además de las cuatro nuevas que se introducen en este segundo curso.Aprender respuestas, estrategias, que les permitan regular esas emociones.Identificar esas emociones en ellos, en los demás y en los cuentos.Buscar, entre todos, la respuesta mejor adaptada socialmente ante las emociones tratadas en el taller.

Tercer curso (8 años)

Facilitar su autoconciencia emocional ampliando el propio conocimiento de las emociones, mediante la presentación de las ocho emociones básicas vistas en el ciclo anterior, aumentando su conocimiento con emociones relacionadas con estas ocho.Autointerpretar las respuestas emocionales, añadiendo una valoración de las respuestas como fruto de las interacciones con los demás. Es una forma de aumentar la conciencia de su autoestima.Recordar las estrategias, ya tratadas, para controlar las emociones y continuar en la búsqueda de la respuesta mejor adaptada socialmente ante las emociones.Fomentar de forma consciente el que sean capaces de interpretar y sentir las emociones que experimentan otros (en los cuentos, en la vida) en situaciones dadas.Ampliar su autoconcepto mediante la capacidad de motivarse en situaciones que requieran un esfuerzo para superarlas.

Cuarto curso (9 años)

Fomentar su autoconcepto a través del trabajo, del ya realizado y el que se realiza posteriormente, de autoconciencia emocional. Repasando y ampliando el conocimiento de las emociones tratadas a partir de las ocho vistas en el primer ciclo.Potenciar una autoestima positiva mediante el empleo adecuado de las estrategias de autorregulación emocional y el desarrollo de la competencia social.Ampliar la capacidad de motivarse iniciada en el tercer curso.Buscar la identificación con los estados mentales y afectivos (empatía) de los otros.Emplear de forma adecuada las estrategias aprendidas.

Contenidos

Los contenidos están agrupados en torno a dos epígrafes: emociones y estrategias. Con ellos perseguimos alcanzar tanto los dos objetivos generales como los objetivos planteados para cada curso.

En las situaciones normales aparecen asociadas más de una emoción; por lo tanto, deberemos destacar la que predomina para trabajar con ella.

Emociones

En el primer curso de Educación Primaria (6 años) presentamos las cuatro emociones básicas: alegría, miedo, tristeza y cólera (rabia) nombrándolas e identificando su definición en diversas manifestaciones y con diferentes formas de expresión, durante el desarrollo del taller.

Si durante los diálogos aparece el nombre de otras emociones se las va asociando con alguna de estas cuatro. Ejemplos:

felicidad, disfrute → alegríatemor, terror, culpabilidad → miedovalentía → contrario de miedopena, nostalgia, duelo → tristezarabia, furia, enojo → cólera

Las cuatro emociones básicas para segundo curso (7 años) son: amor, sorpresa, vergüenza y aversión (a los que añadiremos los cuatro tratados en los 6 años). Igual que en el curso anterior, si durante los diálogos aparece el nombre de otras emociones se las va asociando con alguna de las ocho. Ejemplos:

aceptación, caridad, confianza → amordesprecio → contrario de amorasombro, esperanza, ilusión → sorpresadecepción, desesperación → contrarios de sorpresaarrepentimiento, pena, culpa → vergüenzaenvidia y celos → contrarios de amor, relacionados con aversiónasco, desprecio → aversión

En el tercer curso (8 años) recordamos las emociones tratadas anteriormente: alegría, miedo, tristeza, cólera (rabia), amor, sorpresa, vergüenza y aversión. Conviene nombrarlas identificando su definición con diferentes formas, durante el desarrollo del taller.

Se empieza a trabajar como un contenido específico la empatía, más allá del mero reconocimiento, comprensión y puesta emocional en el lugar del otro y se amplían los contenidos asociando otras emociones a las ocho anteriores. Grupos que se pueden formar:

Alegría: felicidad, disfrute, diversión, satisfacción, gratificación, orgullo y sus contrarios: aburrimiento, desgana, desmotivación, etc.Miedo: temor, terror, ansiedad, preocupación, susto, sospecha y sus contrarios: valentía, temeridad...Tristeza: pena, nostalgia, depresión, soledad, duelo, desesperanza...Cólera: rabia, furia, enojo, molestia, furia, ira, enfado, impaciencia...Amor: aceptación, caridad, confianza, respeto, amabilidad, interés...Sorpresa: asombro, esperanza, ilusión, esperanza y sus contrarios: decepción, desesperación...Vergüenza: arrepentimiento, pena, culpa, remordimiento y sus contrarios: descaro, audacia...Aversión: asco, desprecio, etc. y sus contrarios los celos y la envidia.

Muchas de estas emociones ya habrán sido nombradas anteriormente, por lo que se recordarán durante los diálogos. No es necesario trabajar todas estas emociones en este momento. Esta exposición pretende facilitar el trabajo al tutor a la hora de tener que agrupar la emoción que surja en el desarrollo del taller.

Recordamos que la inteligencia emocional es la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados anímicos, propios y ajenos. Por lo tanto con estos contenidos se deberá desarrollar esa capacidad.

En cuarto curso de Educación Primaria (9 años) continuamos ampliando el contenido de las emociones que se conocen y reconocen, en sí y en el otro.

Partimos de las ocho emociones que hemos usado de base y de las que están relacionadas con ellas según las hemos trabajado en el curso anterior.

Tenemos como contenidos dentro de las emociones el autoconcepto, que se está trabajando desde la autoconcienciación que se produce con el conocimiento de las emociones, y la automotivación al ir aumentando el control y la capacidad de modificación de los estados anímicos, gracias al conocimiento que el alumno va adquiriendo en el desarrollo de los talleres.

Por último se trabajará la empatía, pues, sobre la base de esas emociones que ya se conocen, el alumno podrá identificarse con los estados mentales y afectivos del otro.

Estrategias

Las estrategias que se trabajan son de tres tipos: de evitación, de ayuda y con base en la cognición.

Las estrategias de evitación están basadas en el acto de retirarse de la situación que está provocando el sentimiento que produce sensaciones desagradables. Se empezará por las situaciones más simples que permitan irse físicamente, pasando después a quedarse, pero realizando otra actividad, o a quedarse pensando o recordando situaciones agradables. Ejemplo: ante el miedo podemos irnos del lugar, podemos encender la luz, podemos jugar, podemos pensar en lo que vamos a hacer, etc.

Las estrategias de ayuda se basan en buscar a una persona del entorno cercano familiar (padres, abuelos, hermanos, quien nos cuida habitualmente, el profesor o amigos) que nos consuele, nos distraiga o nos haga comprender qué está pasando. Ejemplo: ante el miedo hay que consolar, asegurar que el motivo del miedo no existe, iniciar otra actividad, etc.

Las estrategias basadas en la cognición consisten en enseñar a usar las habilidades emocionales, es decir, las capacidades y disposiciones para crear voluntariamente un estado de ánimo o sentimiento a partir de las ideas que tenemos sobre lo que ocurre. Ejemplo: cuando los niños manifiestan miedo, analizar con ellos las causas y ver lo que hay en ellas de irracional, para que poco a poco realicen de forma autónoma ese análisis.

Estas tres diferentes estrategias se adaptarán a las capacidades que presente el grupo concreto con el que se esté desarrollando el taller.

Un contenido que se relaciona con las estrategias es el de la autoestima, ya que se fomenta una autoestima positiva cuando se dota al alumno de estrategias que le permitan actuar de un modo adecuado ante sus propias emociones y ante las respuestas emocionales de su entorno.

Metodología

La metodología se organiza en torno a dos aspectos: la acción tutorial (quién y cuándo se desarrolla el taller) y los recursos empleados (ambientales, narrativos y actividades).

Como ya hemos mencionado, el contexto más idóneo para llevar a cabo este taller es el de la acción tutorial, aunque debemos estar abiertos a otras posibles intervenciones, como, por ejemplo, que otro miembro del claustro sea el que narre y dirija la sesión del taller, para que luego el tutor continúe durante la semana el trabajo iniciado en esa sesión.

Siguiendo las indicaciones aportadas en la ficha de cada uno de los cuentos, cada sesión tendrá una periodicidad semanal (en Primaria se puede hacer como desarrollo de lenguaje oral o estimulación a la lectura o fomento del pensamiento reflexivo necesario para la resolución de problemas). Después durante la semana se podrá ir fomentando el objetivo de la sesión semanal al recordar lo que pasaba en el cuento; también, ante situaciones similares, se puede rememorar el cuento, sobre todo en el ámbito de las estrategias, para aplicarlas.

Recursos

Los recursos que se utilizan se señalan en la ficha de cada una de las sesiones. Intentamos en todo momento detallar lo más posible las actividades para no incrementar la tarea de los tutores dando la posibilidad de que ellos las incrementen o adapten a su propio estilo educativo para conseguir un resultado óptimo.

Consideramos tres tipos de recursos:

Recursos ambientales, como la música que se pone durante la narración o antes y/o después de realizada; la decoración que se emplea para el aula o para el profesor; actividades (dibujos u otras) que se utilicen para recordar durante la semana la sesión del taller y que se pueden utilizar para decorar el aula o los pasillos.Recursos narrativos. Se realizarán diversos estilos de narración como: la narración seguida del cuento y luego las actividades que se propongan; la narración con preguntas intercaladas, al inicio y durante la misma o sólo durante la narración; la narración del cuento con otro cuento dentro del mismo; y la narración iniciada por el profesor y que finalizan los alumnos con su ayuda. Algunos cuentos presentan anotaciones entre paréntesis y cursiva que aclaran o especifican cómo debe hacerse la narración.Actividades. Algunas pueden ser empleadas como recursos ambientales. Entre los diversos tipos de actividades están las escenificaciones de situaciones tratadas en los cuentos, bien durante la narración o al final de la misma; colorear algún dibujo y recortarlo; colorear, recortar y hacer un puzzle con el dibujo; hacer un dibujo a partir de un motivo dado o realizar una copia de un modelo expuesto.

Evaluación

Conviene hacer dos tipos de evaluación: una después de cada sesión y otra a final de cada año.

La primera está basada en la observación de la sesión del taller y a diario del grupo. Observamos la evolución que se produce, si al colorear se están empleando colores afines a las emociones tratadas (colores vivos para emociones alegres, colores apagados para emociones tristes), si se emplean las estrategias que salen en el taller, si aumenta la participación en el desarrollo del taller, si usan de modo espontáneo el lenguaje del taller.

La segunda evaluación, que realizaríamos al final del año, consiste en:

Primer nivel (6 años): Colorear dos caras que expresan emociones contrarias para observar si usan colores adecuados a la emoción que expresan (colores vivos para emociones alegres, colores apagados para emociones tristes).

Segundo nivel (7 años): Unir mediante flechas caras con el nombre de la emoción que expresan.

Tercer nivel (8 años): Aportar una breve descripción de una situación para que ellos pongan el nombre de la emoción que se puede estar sintiendo.

Cuarto nivel (9 años): Ante una situación dada, aportar estrategias que se puedan aplicar.

Presentamos a continuación dos ejemplos de evaluación. La primera con alumnos de tercer curso de Primaria y la segunda con alumnos de cuarto curso de Primaria.

Evaluación 3er curso (8 años) ¿Qué sentimientos aparecen en esta escena?

Durante el tiempo del recreo, varios niños y niñas han estado jugando en el patio del Colegio, en la zona de los pinos. Son todos de la misma clase, se oyen sus risas y gritos mientras juegan. A punto de acabar el tiempo de recreo, en este grupo de niños/as, empiezan a discutir y uno de los niños ha empujado a otro. Son Andrés y Luis. Andrés está insultando a Luis. Éste, llorando, le ha dado un empujón. La cara de Andrés está arrugada, sus cejas parecen unidas y de sus ojos parece que sale fuego, toda su cara está enrojecida. Luis llora desconsoladamente, y parece que gran parte de los niños animan a Andrés para que siga la pelea. Dos o tres niños callan y no dicen nada, pero sus caras ya no ríen. Sólo hay una niña, Coral, que con cara seria, y con sus ojos muy abiertos abraza a Luis y les dice a los demás: "siempre le echáis la culpa de las cosas que no os gustan, habéis empezado vosotros metiéndoos con él, ¡dejadlo ya!". A Luis le dice: "vamos a donde está la profesora". Pero lo dice con voz baja y su cara está algo pálida.

Ante este suceso, se puede preguntar a los alumnos:

¿Qué sienten estos niños?¿Qué siente Andrés?¿Qué siente Luis?¿Qué siente Coral?

Evaluación 4o curso (9 años)¿Cómo resolvemos el problema?

Después de narrarles la misma escena, se propone a los niños que terminen esta historia, procurando que ellos pongan en juego sus mejores habilidades para resolver el conflicto.

Se termina la sesión buscando una solución adecuada.