9,99 €
Este libro es una guía práctica y accesible para saber más sobre el juicio de las brujas de Salem, que le aportará la información esencial y le permitirá ganar tiempo.
En tan solo 50 minutos, usted podrá:
• Analizar la caza de brujas que tuvo lugar en Salem a finales del siglo XVII, el contexto histórico de la América colonial en el que se produce y la influencia que tuvieron los puritanos en las nuevas colonias inglesas
• Descubrir la historia y las motivaciones de las personas implicadas en el desarrollo de los juicios por brujería ocurridos en Salem
• Indagar en las causas que provocaron este fenómeno, las consecuencias que tuvo para los puritanos y la marca que dejó en el imaginario colectivo
SOBRE en50MINUTOS.ES | Historia
en50MINUTOS.ES le ofrece las claves para entender rápidamente los principales acontecimientos históricos que cambiaron el mundo.
Nuestras obras narran de forma rápida y eficaz una gran variedad de acontecimientos históricos clave de distintas épocas, desde la Antigua Grecia hasta la caída del muro de Berlín.
¡Descubra en un tiempo récord la historia que ha marcado el rumbo del mundo!
Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:
Seitenzahl: 30
Veröffentlichungsjahr: 2017
En el siglo XVII, Massachusetts es una colonia próspera y un refugio para los puritanos que huyen de las persecuciones de las que son objeto en Inglaterra. Los colonos ingleses fundan florecientes ciudades como Salem, no lejos de Boston. Sin embargo, son hostigados sin cesar por los franceses y los indios, y estos conflictos constantes hacen brotar un clima de ansiedad. Tanto es así que, en enero de 1692, unas simples crisis de histeria provocan en la población de Salem Village una psicosis sin precedentes. Varias niñas presentan unos extraños síntomas: la hija y la sobrina del reverendo Parris parecen estar poseídas por demonios. Al ser interrogadas, las niñas revelan el nombre de varias brujas. Una de ellas, la criada de las dos niñas, pronto confiesa a los magistrados y admite haber hecho un pacto con el diablo, quien le obliga desde entonces a atormentar a sus jóvenes amas. Afirma, además, que existen muchas otras brujas. Los habitantes están atemorizados y piensan que Satán busca destruir la nueva tierra de los puritanos. Los magistrados se muestran implacables ante la brujería y encarcelan a más de 150 acusados, de los que 19 serán ahorcados.
Aunque se trata de un hecho limitado, este asunto pronto queda registrado en el imaginario colectivo y, aún hoy, tres siglos después, sigue marcando las mentes de la gente.
Desde siempre, las brujas han ocupado un importante lugar en el imaginario colectivo. Pese a ser a menudo descritas como inofensivas, con capacidades curativas, e incluso como marginales, han sido perseguidas desde la noche de los tiempos. En el Antiguo Testamento, las prácticas de brujería se consideran como abominaciones, y aquellos que las practiquen «será(n) condenado(s) a muerte [...]» (Levítico 20: 27), pero la figura de Satán está poco presente. El Nuevo Testamento mantiene el mismo código de conducta y también condena la práctica de la magia.
La imagen del diablo como antítesis de Dios y príncipe de las tinieblas se debe a los cristianos. El Maligno perturba a los débiles, corrompe su alma y encarna una amenaza material contra el ámbito espiritual. Cuando la fe del cristiano se debilita, Satán puede, con su malicia, alejarle del camino recto para conducirle al infierno. No obstante, en los primeros siglos de la Edad Media, la Iglesia se atiene a las consideraciones teóricas y rechaza los testimonios de brujería como peroratas de ancianas.
Pero el trágico episodio de la peste negra (1346-1352) que diezma Europa, en el que mueren cerca de 25 millones de personas, socava las certezas y creencias existentes. Pese a que la enfermedad es un fenómeno general, la Inquisición inventa el satanismo como un culto organizado y hostil a Dios. La Iglesia mezcla alegremente nociones de brujería y de herejía, lo que le permite juzgar cualquier incumplimiento de la fe como una perversión del Maligno. Para los inquisidores, la brujería concierne sobre todo a las mujeres: se les considera más débiles y susceptibles a la sugestión y a las pasiones, por lo que son víctimas que entregan su alma al diablo con más facilidad. De forma paralela, los teólogos generan una abundante literatura demonológica; una de las obras más célebres es el Malleus Maleficarum
