El secreto más grande - Rhonda Byrne - E-Book

El secreto más grande E-Book

Rhonda Byrne

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Beschreibung

Tan pronto lo conozcas, serás libre. Durante miles de años, hemos permanecido ciegos a la verdad porque no veíamos lo que teníamos justo delante de nosotros. Nos hemos dejado distraer por nuestros problemas, por nuestras tribulaciones cotidianas, por los vaivenes del mundo y sus acontecimientos, sin percatarnos de que teníamos ante nuestros ojos el mayor descubrimiento que podemos hacer: un hallazgo que puede erradicar el sufrimiento humano y conducirnos a una felicidad y un gozo eternos. Todos los interrogantes hallarán respuesta, todos los deseos se harán realidad. Nunca más tendrás miedo ni volverás a sufrir. Aquí descubrirás la mayor revelación de tu vida. Aquí encontrarás tu destino. El secreto más grande supone un salto cuántico que llevará al lector más allá del mundo material, hasta la esfera de lo espiritual, donde todo es posible. Sus enseñanzas incluyen ejercicios asequibles que pueden ponerse en práctica de inmediato y hondas revelaciones que disuelven los miedos y las inseguridades, la ansiedad y el dolor. Repleta de palabras iluminadoras de maestros espirituales de todo el mundo, tanto del pasado como del presente, El secreto más grande es una obra magistral cuya hondura brinda a los lectores de todas partes una vía directa para poner fi n al sufrimiento y llevar una vida de profunda felicidad. "Con El Secreto, aprendiste a crear todo lo que quieras ser, hacer o tener. Nada ha cambiado: eso sigue siendo tan verdad hoy como lo era antes. Este libro revela el mayor descubrimiento que pueda hacer un ser humano y te muestra el camino para salir de la negatividad, de los problemas y de todo aquello que no quieres hacia una vida de felicidad y gozo perpetuos". —De El secreto más grande

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Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley.

Diríjase a CEDRO si necesita reproducir algún fragmento de esta obra.

www.conlicencia.com - Tels.: 91 702 19 70 / 93 272 04 47

 

 

 

Editado por HarperCollins Ibérica, S.A.

Núñez de Balboa, 56

28001 Madrid

 

 

Las citas del libro The Power of Now de Eckhart Tolle © (2004) se incluyen con autorización de New World Library, Novato, California. www.newworldlibrary.com.

La cita de la página 215, del libro Stillness Speaks de Eckhart Tolle © (2003), se incluye con autorización de New World Library, Novato, California www.newworldlibrary.com.

Las citas de Alan Watts han sido cedidas por alanwatts.org.

Las citas de Yogananda se reproducen con autorización de Self-Realization Fellowship, Los Ángeles, California, Estados Unidos. Todos los derechos reservados.

 

 

EL SECRETO MÁS GRANDE. Copyright © 2020 Making Good, LLC.

La marca y el logotipo de EL SECRETO son propiedad de Creste, LLC.

Todos los derechos reservados.

© 2020, para esta edición HarperCollins Ibérica, S.A.

 

© Traducción del inglés, Victoria Horrillo Ledesma

 

Todos los derechos están reservados, incluidos los de reproducción total o parcial en cualquier formato o soporte.

Esta edición ha sido publicada con autorización de HarperCollins Publishers LLC, New York, U.S.A.

 

 

Diseño de portada: Nic George, director creativo, y Josh Heldlund, artista gráfico, para Making Good, LLC

Imagen de portada: Nic George

Dirección creativa y artística: Nic George

Diseño gráfico y artístico: Hedlund

Diseño de maqueta: Yvonne Chan

Maquetación: Raquel Cañas

 

 

Conversión y adaptación a ebook: MT Color & Diseño, S. L.

 

I.S.B.N.: 978-84-9139-630-7

 

 

 

 

 

 

Dedicado a toda la humanidad

Que El Secreto Más Grande te libere

de todo sufrimiento y te traiga felicidad eterna.

Ese es mi deseo para ti, y para todo ser humano.

 

 

 

 

 

«De entre todo aquello que los seres humanos pueden aprender en esta vida, tengo la mayor nueva que darte, la cosa más bella que pueda compartirse…».

—Mooji

Índice

 

 

 

 

 

Agradecimientos

 

El Comienzo

 

 

 

CAPÍTULO 1: Oculto a Plena Vista

 

CAPÍTULO 2: El Secreto Más Grande: Revelado

 

CAPÍTULO 3: Continúa la Revelación

 

CAPÍTULO 4: Estás Soñando… Es Hora de Despertar

 

CAPÍTULO 5: Liberarse de la Mente

 

CAPÍTULO 6: Comprender el Poder de los Sentimientos

 

CAPÍTULO 7: El Fin de los Sentimientos Negativos

 

CAPÍTULO 8: No Más Sufrimiento

 

CAPÍTULO 9: Disolver Creencias Limitadoras

 

CAPÍTULO 10: Felicidad Eterna

 

CAPÍTULO 11: El Mundo: Todo Está Bien

 

CAPÍTULO 12: Al Final… No Hay Final

 

 

 

El Secreto Más Grande, Ejercicios

 

Autores Citados en El Secreto Más Grande

Agradecimientos

 

 

 

 

 

El Secreto Más Grande no habría venido al mundo sin la ayuda y el apoyo de numerosas personas. En primer lugar, quiero expresar mi reconocimiento y mi respeto por los maestros cuyas enseñanzas iluminadoras se citan en estas páginas. Ellos encarnan la gracia y la sabiduría, y me siento inmensamente agradecida por su presencia y su disposición a formar parte de este libro transformador.

 

Gracias también de todo corazón a los científicos y médicos que menciono en el libro por indicarnos, con sus enfoques revolucionarios, que la humanidad necesita dejar atrás la edad oscura de los paradigmas obsoletos y acceder a la presencia iluminadora del Ser Infinito que somos en realidad.

 

A los miembros del equipo de El Secreto que han trabajado conmigo en El Secreto Más Grande: no tengo palabras para expresaros mi gratitud por vuestra dedicación y vuestro apoyo a este proyecto. Estoy segura de que, cada vez que le anuncio al equipo que he descubierto algo sensacional que debo compartir con el mundo, respiran hondo y se preguntan «¿y ahora qué?». Aun así, todos ellos sin excepción abren la mente, elevan su consciencia hasta el nivel requerido y hacen aportaciones valiosísimas, cada uno en su papel.

 

Skye Byrne, mi hija, es la editora de El Secreto, mi editora y la brújula humana de todos mis libros. Para editar mis obras, Skye ha de entender a la perfección todas las enseñanzas que contienen, a fin de procurar que no me vaya por las ramas y que cumpla mi mayor deseo: escribir con la mayor sencillez posible de manera que millones de personas se vean libres de sufrimiento y moren en la alegría. Trabajar con el manuscrito de un libro en sus primeras fases no es hazaña pequeña, y no hay otra persona en el mundo que pueda hacerlo con la inteligencia y la perfección con que lo hace ella. Le debo a Skye mi más honda e inefable gratitud, puesto que la huella de su sabia mano se encuentra en cada página de este libro.

 

Otra mano que ha dejado huella en cada página es la de nuestro director de arte, Nic George. El hermoso diseño de este libro es fruto de sus extraordinarias capacidades creativas, de la belleza de su mirada y su saber hacer, y de su profunda intuición. Crear un nuevo libro con Nic es un puro deleite, y me siento muy afortunada por contar con él y con Josh Hedland, que colaboró con Nic en el diseño de la portada y el interior de El Secreto Más Grande.

 

Glenda Bell se coordinó con gran eficacia con los respectivos equipos de los maestros y colaboradores que aparecen en el libro para que sus enseñanzas aparecieran reflejadas con exactitud en estas páginas. Le estoy muy agradecida por el esfuerzo ímprobo que hizo trabajando de sol a sol, noches y fines de semana, desinteresadamente y con entusiasmo, para comunicarse con todas las zonas horarias.

 

Gracias asimismo al resto del increíble equipo de El Secreto: a Don Zyck, el director financiero de nuestra empresa, que siempre está dispuesto a dar el siguiente salto cuántico y a guiarnos a través de los recovecos financieros y jurídicos, haciendo que todo fluya conforme a nuestra intención; a Josh Gold, que gestiona maravillosamente nuestras redes sociales y que se asegurará de que este libro se conozca en todos los países del mundo; a Marcy Koltun-Crilley, mi queridísima amiga, que me ha acompañado en este viaje desde el principio y que, me honra decirlo, es ahora parte integrante del equipo de El Secreto; y al productor Paul Harrington, con el que empecé a colaborar una década antes de que El Secreto viera la luz. Paul me alentó a escribir El Secreto Más Grande y me sirvió de inspiración durante las primeras fases de la escritura, cuando parecía casi imposible que esta preciosa verdad pudiera comunicarse con sencillez. Se encargó, además, de producir el audiolibro, trabajando con Tim Patterson en la posproducción para dar vida en forma de audio a las palabras reveladoras de este libro.

 

Quiero expresar también mi gratitud al estupendo equipo de HarperCollins, cuya ilusión por trabajar en este libro es contagiosa. Gracias a la maravillosa Judith Curr, presidenta y directora editorial de HarperOne, y a mi fantástico editor, Gideon Weil, con los que fue un enorme placer trabajar. Gracias también a Brian Murray, Terri Leonard, Yvonne Chan, Suzanne Quist, Laina Adler, Edward Benitez, Aly Mostel, Melinda Mullin, Adrian Morgan, Dwight Been, Anna Brower, Lucile Culver y Rosie Black.

 

Gracias asimismo al equipo internacional de HarperCollins: Chantal Restivo-Alessi, Emily Martin, Juliette Shapland, Catherine Barbosa-Ross y Julianna Wojcik. Al equipo de HarperCollins UK: Charlie Redmayne, Kate Elton, Oliver Malcolm, Katya Shipster, Helen Rochester, Simon Gerratt y Julie MacBrayne. Y a todas las filiales de HarperCollins Global Publishing: Brasil, Español, México, Ibérica, Italia, Holland, France, Germany, Polska, Japan y Nordic.

 

Gracias en especial a las siguientes personas, cuyas valiosísimas opiniones me fueron de gran ayuda: Peter Foyo, Kim Wall, John Wall, Hannah Hodgden, Marcy Koltun-Crilley, Mark Weaver y Fred Nalder.

 

A mi familia: Peter Byrne, Oku Den, Kevin (Kid) McKemy, Henley McKemy, Savannah Byrne Croning, y a mi hija Hayley, que fue quien hace dieciséis años me impulsó a emprender este viaje maravilloso en busca de la verdad. A mis queridísimas hermanas Pauline Vernon, Glenda Bell y Jan Child, gracias por quererme y por dejar que os quiera.

 

Y, por último, gracias a mi maravillosa y amada maestra, cuyas palabras y enseñanzas sobre la verdad han transformado radicalmente mi vida durante estos últimos cuatro años y me han ayudado a ver con claridad quién soy. Este precioso libro ha llegado a tus manos gracias a su generosidad y su paciencia infinitas al guiarme hacia mi hogar. Mi amor por ella no tiene límites.

El Comienzo

 

 

 

 

 

Tras la publicación de El Secreto en 2006, mi vida se convirtió en lo que solo puedo describir como una vida de ensueño. Gracias a la práctica rigurosa de los principios recogidos en El Secreto, mi mente se volvió decididamente positiva y esa positividad comenzó a reflejarse en mi vida en forma de felicidad, salud, riqueza material y relaciones sociales. Descubrí, además, un amor y una gratitud naturales hacia todo en esta vida.

 

Pero, aun así, algo dentro de mí seguía impulsándome a indagar en la verdad. Algo me urgía a continuar mi búsqueda, aunque todavía no supiera con qué fin.

 

Sin ser consciente de ello, ¡había emprendido un viaje que iba a durar diez años! Empecé por estudiar las enseñanzas de una antigua tradición europea, la Orden Rosacruz, a cuyo estudio dediqué muchos años. Pasé también largo tiempo estudiando el budismo, las numerosas obras de los místicos cristianos, así como teología, hinduismo, taoísmo y sufismo. Tras empaparme de las tradiciones antiguas y sus doctrinas históricas, mi búsqueda me condujo de vuelta al presente, y empecé a seguir las enseñanzas de maestros del pasado reciente como J. Krishnamurti, Robert Adams, Lester Levenson y Ramana Maharshi, así como de otros que todavía viven en la actualidad.

 

A lo largo de este periplo aprendí muchas cosas que el público en general desconoce. Pero, aunque eran fascinantes, ninguna me hacía sentir que había encontrado la verdad.

 

Con el paso de los años, llegué incluso a pensar que invertiría en esta búsqueda el resto de mi vida. Aunque no me diera cuenta entonces, andaba buscando la verdad por el mundo, cuando desde el principio la tuve mucho más cerca de lo que podía imaginar.

 

Diez años después de dar comienzo a mi búsqueda, a principios de enero de 2016, tuve un problema grave que me hizo sentir una decepción profunda. Me sorprendió la intensidad del sentimiento negativo que estaba experimentando. ¿Cómo podía sentirme tan mal cuando normalmente me sentía tan bien? Al final, sin embargo, ese desengaño iba a convertirse en un don valiosísimo en mi búsqueda de la verdad.

 

Para darle la vuelta a mi malestar, agarré mi iPad y estuve viendo en Conscious TV una entrevista con un hombre llamado David Bingham. En el momento de la entrevista, David no era un maestro, sino una persona corriente, como tú y yo, con una sola diferencia: que, tras veinte años de indagación, ¡había descubierto la verdad!

 

Después de ver la entrevista, oí un podcast que recomendaba David. Escuchándolo atentamente, descubrí que la mayoría de la gente pasa por alto este descubrimiento, no porque sea difícil, sino al contrario, porque es muy sencillo. Más tarde pude hablar por teléfono con David, que me dijo: «Mira lo que te indico. Lo tienes justo delante». Y de pronto vi lo que andaba buscando. Era, en efecto, muy sencillo y estaba justo ahí, ante mis ojos. Y así, sin más, después de una década, ¡concluyó mi búsqueda! Puedo decir sin vacilar que la felicidad y el gozo que me produjo ese descubrimiento hicieron que cada segundo de mi largo periplo valiera la pena. Habría valido la pena, aunque hubiera tardado toda la vida en descubrirlo.

 

Al final, toda la verdad que iba buscando —la verdad que buscamos todos, lo sepamos o no— se resumía en un solo hallazgo muy simple. Y al hacérseme evidente esa verdad, me di cuenta de que estaba en todas partes. Se hallaba en todo lo que había leído y aprendido a lo largo de diez años, aunque durante ese tiempo no hubiera alcanzado a verla. Llevaba años buscando, pasando de una tradición filosófica a otra, ¡y desde el principio había tenido delante de mí lo que buscaba!

 

Desde el instante en que hice este descubrimiento, supe que no había nada más importante que profundizar en ese hallazgo, experimentarlo por entero y compartirlo, después, con el mundo. Tenía la esperanza de mostrar el camino de salida a quienes sufren adversidades, de ayudar a poner fin al dolor y el sufrimiento que atenaza a tanta gente, y de encender una luz que sirva de guía hacia un futuro en el que podamos vivir sin miedos ni ansiedades.

 

Llevaba un tiempo tomando notas de todo lo que aprendía en una carpeta de mi ordenador que titulé Mi próximo libro. Guiada por mi intuición, anotaba todo lo que iba descubriendo, con la esperanza de poder compartirlo algún día con el resto del mundo. Esas anotaciones guardadas con mimo, cuando hube terminado de recopilarlas, se convirtieron en la base de este libro.

 

Apenas dos meses después de descubrir la verdad gracias a David Bingham, conocí a una mujer que iba a tener una influencia inmensa en mi vida y en la creación de este libro. Entró en la sala en la que me encontraba, durante un retiro, y cuando me acerqué a hablar con ella su presencia me causó una impresión tan honda que los posos de negatividad que aún quedaban en mi vida se disiparon al instante. Había sido alumna de uno de mis maestros preferidos de todos los tiempos, el difunto Robert Adams. Comprendí enseguida que iba a ser mi maestra, la que me ayudaría a comprender por entero la verdad y a vivirla en este mundo y, en efecto, es mi maestra desde hace cuatro años. Sus enseñanzas son muy directas, de una sencillez hermosísima. Y, si me equivoco de rumbo, nunca duda en decírmelo. Aunque por expreso deseo suyo debo mantener su identidad en el anonimato, comparto aquí muchas de sus enseñanzas vitales, que han contribuido a dar un vuelco a mi vida colmándola de alegría y felicidad constantes. Mi mayor deseo es que surtan el mismo efecto en ti.

 

Ella y los demás maestros a los que cito en este libro me ayudaron a salir de las tinieblas de la ignorancia al iluminar ese único descubrimiento. Todos ellos me han ayudado a entender en profundidad la verdad que he hallado y a experimentarla más plenamente, y el cariño que siento por ellos es infinito. Sus palabras, que cambiaron mi vida para siempre, jalonan este libro.

 

A medida que avances en la lectura de estas páginas, serás más feliz y tu vida se volverá más fácil y cómoda, y esa dicha y esa facilidad seguirán aumentando indefinidamente. El miedo y la incertidumbre respecto al futuro dejarán de atormentarte, y la ansiedad y el estrés del esfuerzo cotidiano y de los acontecimientos mundiales se disolverán. Puedes liberarte de todo el sufrimiento que estés experimentando en estos momentos, en cualquiera de sus formas. Y así será.

 

Aunque estas páginas contienen, desde luego, algunas revelaciones de gran trascendencia, también incluyen numerosos ejercicios sencillos para que pongas en práctica de inmediato esas revelaciones. Solo esos ejercicios valen su peso en oro. Lo sé de buena tinta: soy la prueba viviente de que funcionan.

 

Con El Secreto, aprendiste a crear todo lo que quieras ser, hacer o tener. Nada ha cambiado: eso sigue siendo tan verdad hoy como lo era antes. Este libro revela el mayor descubrimiento que pueda hacer un ser humano y te muestra el camino para salir de la negatividad, de los problemas y de todo aquello que no quieres, hacia una vida de felicidad y gozo perpetuos.

 

Mejor que eso, no hay nada. Es para mí un placer inmenso darte la bienvenida a El Secreto Más Grande.

CAPÍTULO 1

Oculto a Plena Vista

 

 

 

 

 

 

De los miles de millones de personas que habitan nuestro planeta, solo unas pocas han hallado la verdad. Esas pocas personas se han liberado por completo de la confusión y la negatividad de la existencia cotidiana y viven en una felicidad y una paz constantes. Los demás, nos demos cuenta o no, buscamos sin cesar esa verdad cada día de nuestras vidas.

 

A pesar de que muchos grandes sabios, profetas y líderes religiosos han escrito acerca de este gran secreto y han aludido a él a lo largo de los siglos, la mayoría de nosotros sigue ignorando la existencia del mayor descubrimiento que podemos hacer. Entre quienes han compartido esta revelación con sus congéneres se encuentran Buda, Krishna, Lao Tse, Jesucristo, Yogananda, Krishnamurti y el Dalái Lama.

 

Aunque las enseñanzas de cada uno de ellos sean distintas y acordes a su época histórica, todas giran en torno a una sola verdad: la verdad sobre nosotros y la que se oculta detrás de nuestro mundo.

 

«En algunas religiones, esta verdad se expresa más veladamente, con menos claridad que en otras, pero es, aun así, la verdad que yace en el núcleo de toda religión».

Michael James, de Happiness and the Art of Being

 

Este gran secreto está a la vista de cualquiera que quiera verlo. Se halla más cerca de nosotros que nuestro propio aliento ¡y aun así no lo vemos! Las tradiciones antiguas sabían que para ocultar un secreto había que ponerlo a plena vista, donde a nadie se le ocurriera buscarlo. Y es ahí precisamente donde reside El Secreto Más Grande.

 

«En la tradición del shivaísmo de Cachemira se lo conoce como “el secreto mayor, más escondido que lo más oculto y, sin embargo, más evidente que las cosas más visibles”».

Rupert Spira, de Ser consciente de ser consciente: la vía directa

 

Durante miles de años, hemos pasado por alto esa verdad porque no hemos sabido ver lo que tenemos justo delante. Nos hemos dejado distraer fácilmente por nuestros problemas, por nuestras tribulaciones cotidianas, por los vaivenes del mundo y sus acontecimientos, sin percatarnos de que teníamos ante nuestros ojos el mayor descubrimiento que podemos hacer: un hallazgo que puede sustraernos del sufrimiento y conducirnos a una felicidad duradera.

 

¿Qué secreto puede dar semejante vuelco a tu vida? ¿Qué hallazgo puede, por sí solo, poner fin a tu padecimiento o aportarte una paz y una dicha permanentes?

 

Muy sencillo: un secreto que te revele quién eres de verdad.

 

Quizá pienses que sabes quién eres, pero si crees que eres una persona con nombre y apellidos y determinada edad, raza, profesión, historia familiar y experiencias vitales, te llevarás una enorme sorpresa cuando descubras quién eres realmente.

 

«La única forma de que alguien te sea de ayuda es que cuestione tus ideas».

Anthony de Mello, S.J., de Awareness: Conversations with the Masters

 

Todos asumimos un sinfín de ideas y creencias falaces a lo largo de nuestra vida, y esas ideas y creencias nos mantienen esclavizados. Se nos ha dicho que en el mundo hay límites y carencias; que no hay dinero, ni tiempo, ni recursos, ni amor ni salud suficientes. «La vida es corta». «Eres humano, no lo puedes todo». «Tienes que trabajar con ahínco y luchar por ser algo en la vida». «Se nos están agotando los recursos». «El mundo está patas arriba; hay que salvarlo». Pero, en el momento en que ves por fin la verdad, esas falsedades se desmoronan y tu felicidad se alza de sus ruinas.

 

Quizá estés pensando: «Me va todo estupendamente, así que ¿para qué quiero conocer El Secreto Más Grande?».

 

Por citar al querido y añorado Anthony de Mello: «¡Porque tu vida es un desastre!».

 

Puede que no estés de acuerdo. Yo, desde luego, tampoco lo creía hasta que supe qué quería decir Anthony exactamente.

 

¿Alguna vez te enfadas o disgustas? ¿Te estresas? ¿Te preocupas? ¿Te sientes ansioso, ofendido o dolido? ¿Triste, hecho polvo, desanimado? ¿Alguna vez te sientes infeliz o de mal humor? Si en algún momento experimentas alguna de estas emociones, entonces, según Anthony de Mello, tu vida es un desastre.

 

Tal vez creas que es normal que te asalten emociones negativas a lo largo del día, pero la vida no debería ser así. Puedes liberarte por completo del dolor, de la angustia, de la preocupación y el miedo y vivir en una dicha continua.

 

La vida nos enseña que hay un camino de salida para desprenderse del sufrimiento que nos causan las dificultades que nos salen al paso; sobre todo, si se trata de situaciones muy penosas. Pero no vemos esa salida. Nos extraviamos, inmersos en nuestros problemas, y no vemos lo que tenemos justo delante: el camino que nos permitiría escapar para siempre de todas esas zozobras.

 

«Buscamos la dicha en una experiencia tras otra, en una relación tras otra, en una terapia tras otra, en un taller tras otro, incluso en los talleres “espirituales” que parecen tan prometedores y que nunca abordan la raíz del sufrimiento, es decir, la ignorancia de nuestra verdadera naturaleza».

Mooji, de Fuego blanco, segunda edición

 

Cada vez que sufrimos, es porque creíamos algo de nosotros mismos que resulta no ser cierto. Porque confundimos nuestra identidad. Todo el sufrimiento humano se reduce a eso: a un error de identidad.

 

Lo cierto es que no eres una persona que carezca de control sobre lo que le sucede en la vida. No tienes que esclavizarte hasta el final de tus días haciendo un trabajo que te desagrada. No tienes que ir tirando a duras penas entre paga y paga. No eres una persona que necesite demostrar su valía o ganarse la aprobación de los demás. Lo cierto es que no eres una persona, en absoluto. Estás teniendo la experiencia de ser una persona, claro, pero en términos más amplios no es eso lo que eres.

 

«Las cosas no son lo que parecen ser. Tú no eres lo que crees ser».

Jan Frazier, de The Freedom of Being

 

«A veces, nos centramos en los síntomas de la vida y pasamos por alto su verdadera causa. La comprensión y el reconocimiento de nuestra auténtica naturaleza; esa es la única cura para todo».

Mooji

 

«La infelicidad, el descontento y la pena que experimentamos a lo largo de nuestra existencia están causados únicamente por nuestra ignorancia o nuestra noción confusa de lo que somos y de cómo somos de verdad. Por tanto, si queremos liberarnos de toda forma de aflicción y de desdicha, debemos desprendernos de la ignorancia y de la confusión respecto a lo que somos realmente».

Michael James, de La felicidad y el arte de ser

 

Para valorar cómo te va la vida, el mejor baremo es tu grado de felicidad. ¿Hasta qué punto eres feliz? ¿Eres auténticamente feliz todo el tiempo? ¿Vives con un trasfondo de felicidad constante? Deberías ser feliz en todo momento. La felicidad eres tú. Esa es tu auténtica naturaleza. Lo que eres de verdad.

 

«Todos buscamos exactamente lo mismo en este mundo. Todos los seres, incluso los animales, buscamos lo mismo. Y lo que buscamos es la dicha sin tribulación alguna. Una felicidad continua que no venga a empañar ninguna pena».

Lester Levenson, de Will Power (audio)

 

Cada cosa que hacemos, cada decisión que tomamos, se debe a que pensamos que así seremos más felices. No es coincidencia que todos persigamos la felicidad. Al buscarla, nos estamos buscando a nosotros mismos sin saberlo, en realidad.

 

No es posible hallar una felicidad duradera mediante las cosas materiales. Todo objeto material aparece y, pasado un tiempo, desaparece. De modo que, si vinculas tu dicha a una cosa material, tu felicidad desaparecerá cuando desaparezca esa cosa. Las cosas materiales no tienen nada de malo (son maravillosas y tú mereces tener todo lo que quieras en la vida), pero comprender que nunca hallarás en ellas la felicidad duradera es un gran paso adelante. Si las cosas materiales nos trajeran la felicidad, seríamos felices de por vida al obtener lo que ansiamos. Pero no es así. Al contrario, experimentamos una dicha pasajera y, al cabo de un tiempo, volvemos al punto de partida y empezamos a anhelar más cosas en un esfuerzo por volver a sentirnos dichosos.

 

Solo hay un modo de hallar una dicha duradera y permanente: descubrir lo que eres de verdad. Porque la felicidad ES tu auténtica naturaleza.

 

«El mundo es tan desdichado porque ignora su verdadero Ser. La auténtica naturaleza del ser humano es la felicidad. La dicha está inscrita en el verdadero Ser. La búsqueda humana de la felicidad es una búsqueda inconsciente de su verdadero Yo… Cuando una persona lo encuentra, halla también una dicha que no tiene fin».

Ramana Maharshi

 

«El único propósito auténtico de hallarse en esta tierra es aprender o rememorar nuestro estado natural primigenio, sin límite alguno».

Lester Levenson, de Will Power (audio)

 

«El descubrimiento de nuestro verdadero Ser tiene el poder de transformar la oscuridad de la ignorancia en la luz de la comprensión pura. Es el hallazgo más profundo, trascendente y radical. Es un árbol que da fruto de inmediato. Cuando comprendemos quiénes somos —cómo experimentamos y percibimos el mundo—, muchísimas cosas se enderezan y cobran sentido. Si lo que buscas es la verdad, no hay muchas cosas que aprender. No se necesita un gran caudal de conocimientos. Lo que hace falta es tomar conciencia de lo que eres, de tu auténtico Yo».

Mooji

 

En el transcurso de los siglos, se ha llamado de muchas formas al hecho de recordar quién es uno de verdad: lucidez, autorrealización, autodescubrimiento, iluminación, despertar, rememoración… Seguramente piensas que no puedes acceder a la «iluminación» porque eres «una persona normal y corriente». Nada más lejos de la realidad. Este descubrimiento —esta libertad, esta dicha— es lo que tú eres, así que ¿cómo no va a ser para ti?

 

«Ábrete a la posibilidad de experimentar la verdad de lo que eres, en este mismo instante. ¿Cómo?, te preguntarás. Dándote cuenta de que lo único que te lo impide es tu imaginación: tu oposición imaginaria».

Mi maestra

 

«Somos libres y no lo sabemos. Nos parece que está lejísimos de ser posible que lo seamos. Juraríamos que estamos a merced de que las cosas salgan bien o salgan mal. Y, sin embargo —he aquí la verdad—, la libertad está justo aquí».

Jan Frazier, de The Freedom of Being

 

«La autorrealización es posible para quien no tenga ninguna formación, igual que lo es para un rey. No hay ningún requisito previo para conseguirla. La autorrealización no es solo para quienes se han sometido durante años a una práctica espiritual rigurosa; alguien que se haya pasado la vida fumando y bebiendo también puede conseguirla».

David Bingham, enConscious TV

 

 

¿Cómo Será tu Vida?

 

«Hablo de algo que casi nadie ha experimentado aún. ¿Cómo podría describirlo? Ningún límite, en absoluto, para nada y en ninguna dirección. La capacidad de hacer cualquier cosa con solo pensar en ello. Y, sin embargo, es más que eso. Imagina la mayor alegría que puedas tener y multiplícala por cien».

Lester Levenson, de No Attachments, No Aversions

 

Cuando comprendas del todo quién eres, tendrás una vida exenta de problemas: sin enojo, sin dolor, sin temores ni preocupaciones. Te liberarás del miedo a la muerte y tu mente no volverá a controlarte o atormentarte. Las ideas y creencias falsas se disolverán y en su lugar habrá claridad, felicidad, gozo, paz, alegría y asombro infinitos. Cada instante será un deleite. Sabrás que estás a salvo, pase lo que pase.

 

«Y cuando nos damos cuenta de esto […], se instala permanentemente, y para siempre, la felicidad absoluta. Y, al afianzarse esa felicidad, llegan la inmortalidad, lo ilimitado, la paz imperturbable, la libertad total, y el resto de las cosas que anhelamos».

Lester Levenson, de Happiness Is Free, vol. 1-5

 

Al comprender plenamente quién eres, vivir se vuelve sencillo; todo lo que necesitas parece ocurrir sin ningún esfuerzo por tu parte. Tu vida comienza a fluir fácilmente. Las carencias y restricciones desaparecen de una vez por todas. Empiezas a comprender que tienes poder absoluto sobre todas las cosas.

 

Al comprender plenamente quién eres, el sufrimiento y la lucha desaparecen, y el miedo y las emociones negativas se disuelven. La mente se apacigua. Te embargan la alegría, el optimismo, la satisfacción, el sentimiento de abundancia y una paz imperturbable. Esa será tu vida.

 

Citando a Jan Frazier, madre y maestra literaria:

 

«Imagina que aquello que te agobia deja de agobiarte de golpe. Puede seguir ahí, como un hecho de tu existencia, pero ya no tiene masa ni gravedad. Todo lo que te angustiaba es ya únicamente un rasgo del paisaje, como un árbol o una nube que pasa. Cualquier asomo de desasosiego emocional o mental ha cesado: el lastre que, de una forma u otra, has acarreado desde que tienes uso de razón. Algo que te era tan familiar como tu mejor amigo, tan intrínseco como tu lengua materna o el color de tu piel, desaparece por completo, inexplicablemente. Una alegría serena inunda ese vacío sorprendente y te mantiene a flote mañana, tarde y noche, te acompaña a todas partes, en toda circunstancia, incluso cuando duermes. Todo lo que emprendes sucede sin esfuerzo. Eres feliz, sin ningún motivo concreto. Nada te perturba. No sientes estrés. Cuando surge una dificultad, sabes qué hacer, lo haces y sigues adelante. La gente que antes te sacaba de quicio ya no te exaspera. Aunque te compadeces del sufrimiento de los otros, no sufres. Las actividades que antes te aburrían, ahora te divierten. No necesitas terapia; no te aburres, no sientes ansiedad ni mal humor. Salvo cuando es necesaria para una tarea, tu mente está en reposo. Tu vida se ha colmado por completo sin que hayas tenido que hacer nada para colmarla […]. Sabes que, surja la dificultad que surja, la paz te acompañará el resto de tus días. Nunca más sentirás miedo, desaliento, soledad. Pase lo que pase, esa alegría sin motivo aparente perdurará. Imagínatelo».

Jan Frazier, de When Fear Falls Away

 

Esta será tu vida con El Secreto Más Grande. Este es tu destino.

CAPÍTULO 1 Resumen

 

 

• Lo sepamos o no, llevamos toda la vida buscando sin cesar El Secreto Más Grande, día tras día.

 

• Este gran secreto está a plena vista, ante nuestros ojos, y sin embargo no lo vemos.

 

• Llevamos miles de años ignorando la verdad porque nos dejamos distraer por nuestros problemas, por nuestras tribulaciones cotidianas, por los vaivenes y vicisitudes de este mundo.

 

• A lo largo de nuestra existencia, asimilamos ideas y creencias falsas que nos mantienen esclavizados.

 

• Todo nuestro sufrimiento se debe a que hemos confundido nuestra identidad.

 

• La humanidad sufre por culpa de la incomprensión de su auténtica naturaleza.

 

• Estás teniendo la experiencia de ser una persona, pero en un plano más universal no es eso lo que eres.

 

• Deberías ser feliz todo el tiempo. La felicidad es tu verdadera naturaleza.

 

• Al descubrimiento de quién eres de verdad se lo denomina de muchas formas: iluminación, autorrealización, autodescubrimiento, despertar, rememoración…

 

• Ábrete a la posibilidad de experimentar la verdad de lo que eres, en este mismo instante.

 

• Al comprender plenamente quién eres, tu vida transcurrirá sin problemas, disgustos, dolor, miedo y preocupaciones, y te colmarás de alegría, positividad, satisfacción, paz y abundancia.

CAPÍTULO 2

El Secreto Más Grande: Revelado

 

 

 

 

 

 

«Tan cerca que no puedes verlo.

Tan sutil que tu mente no lo capta.

Tan simple que no te lo crees.

Tan bueno que no puedes aceptarlo».

Loch Kelly, de Salto a la libertad acerca de la tradición budista tibetana del Shangpa Kagyu

 

¿Por qué tan pocas personas han descubierto esta verdad? ¿Por qué la mayoría de nosotros desconoce lo que es de verdad? ¿Cómo es posible que miles de millones de personas ignoren algo de tan vital importancia para nuestra felicidad?

 

Si no hemos descubierto El Secreto Más Grande, se debe a un pequeño obstáculo: ¡a una creencia! Una convicción que nos ha impedido hacer el mayor hallazgo de todos. La creencia de que somos nuestro cuerpo y nuestra mente.

 

 

No Eres tu Cuerpo

 

«Vinimos al mundo para ser un cuerpo a fin de aprender que no somos un cuerpo».

Lester Levenson, de Happiness Is Free, vol. 1-5

 

Igual que usas un coche para trasladarte de un sitio a otro, tu cuerpo es un vehículo del que te sirves para moverte y experimentar el mundo.

 

«Si tienes un coche, no dices que eres el coche. ¿Por qué, entonces, por tener cuerpo, dices que eres ese cuerpo?».

Lester Levenson, de Happiness Is Free, vol. 1-5

 

Tu cuerpo es materia, pero no tiene conciencia. No sabe que es un cuerpo; en cambio, «tú» sí lo sabes. Tus dedos de los pies no saben que lo son; tu muñeca no sabe que es una muñeca; tu cabeza no sabe que es una cabeza, y tu cerebro ignora que es un cerebro. «Tú», en cambio, conoces todas las partes de tu cuerpo. ¿Cómo puedes ser el cuerpo cuando conoces todas las partes que lo componen y en cambio ninguna de ellas sabe nada de ti?

 

Preguntas exploratorias como estas permitieron a los grandes seres del pasado desentrañar el misterio que se oculta detrás de nuestra verdadera naturaleza.

 

«La peor costumbre que hemos adquirido a lo largo de los milenios es creer que somos este cuerpo».

Lester Levenson, de Happiness Is Free, vol. 1-5

 

«Hemos olvidado lo que somos y nos hemos identificado con objetos. Soy este cuerpo; por tanto, voy a morir».

Francis Lucille

 

«Te da miedo que, si el cuerpo no está, tú tampoco estés».

Lester Levenson

 

Creer que eres solo tu cuerpo genera el mayor miedo de la humanidad: el miedo a la muerte. Temes que, cuando tu cuerpo fenezca, dejes de existir. Es como un nubarrón que pende constantemente sobre tu vida.

 

«Si ansías la inmortalidad, deja de aferrarte al cuerpo».

Lester Levenson, de Happiness Is Free, vol. 1-5