Élite y educación -  - E-Book

Élite y educación E-Book

0,0

Beschreibung

Contrario a lo que pueda pensarse, las élites contemporáneas no pueden entenderse solamente como una cadena de vínculos familiares. Por el contrario, constituyen grupos heterogéneos, con trayectorias escolares y sociales diversas, en las que se combinan discursos de mérito, esfuerzo, pasión, talento, capacidad y recursos. Así, y mediante sus discursos y acciones, las élites promueven procesos de recambio y reproducción, en un complejo entramado de relaciones, estructuras y redes, en el que la educación juega un papel fundamental. Entender a las actuales élites y el papel que estas tienen en los sistemas educativos contemporáneos de Chile y América Latina es el gran desafío.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern

Seitenzahl: 442

Veröffentlichungsjahr: 2023

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



Élite y educación

Entre el recambio y la reproducción. Chile y América Latina

Cristóbal Villalobos y Maria Luísa Quaresma

Editores

Ediciones Universidad Alberto Hurtado

Alameda 1869 · Santiago de Chile

[email protected] · 56-228897726

www.uahurtado.cl

Noviembre 2023

Los libros de Ediciones UAH poseen tres instancias de evaluación: comité científico de la colección, comité editorial multidisciplinario y sistema de referato ciego.

Este libro fue sometido a las tres instancias de evaluación.

ISBN libro impreso: 978-956-357-443-2

ISBN libro digital: 978-956-357-444-9

Coordinadora Colección Educación

María Teresa Rojas

Dirección editorial

Alejandra Stevenson Valdés

Editora ejecutiva

Beatriz García-Huidobro

Diseño interior

Alejandra Norambuena

Diseño de portada

Francisca Toral

Imagen de portada

iStock

Con las debidas licencias. Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas en las leyes, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamos públicos.

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN¿POR QUÉ ESTUDIAR LAS ÉLITES Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN HOY?Cristóbal Villalobos y Maria Luísa Quaresma

PRIMERA PARTEDISCUSIONES SOBRE ÉLITES Y EDUCACIÓN EN CHILE Y AMÉRICA LATINA. UN MAPEO

Reproducción y recambio de las élites en el espacio educativo.Precisiones, distinciones y proposiciones para América LatinaCristóbal Villalobos y María Luísa Quaresma

Élites, educación y desigualdad: una agenda de investigación emergente en la Argentina del siglo XXIVictoria Gessaghi

Élites y movilidad social en el sistema educativo chileno.Un panorama de la investigación y sus nuevos horizontesTomás Ilabaca Turri

SEGUNDA PARTEINSTITUCIONES EDUCATIVAS DE ÉLITE. FRONTERAS, CIERRES Y CLAUSURAS

Élites y educación en Guadalajara, México.Nuevos patrones de segregación de clase y racializaciónHugo Cerón-Anaya

¿Mundos paralelos? Universidades de élite y universidades de masas en el Chile contemporáneoMaría Luísa Quaresma, Cristóbal Villalobos y Camila Miranda

El perfil de la élite en la enseñanza superior brasileña por medio de un análisis cuantitativo del EnadeLuciana Massi y Matheus Monteiro Nascimento

Colegios privados y de élite en la zona sur de Chile.Complejizando descentradamente la miradaJuan Pablo Venables B.

TERCERA PARTELAS ÉLITES EN LOS ESPACIOS EDUCATIVOS.VIVENCIAS, TRAYECTORIAS Y SUBJETIVIDADES

Marginalidad de clase en universidades de élite chilenas.Tres fuentes de variabilidadMalik Fercovic

Constelaciones educativas y consolidación intergeneracional de las prácticas culturales en las clases altas santiaguinas Modesto Gayo y María Luisa Méndez

Las desigualdades de acceso a la clase dominante en el Perú.Brechas de origen social, educación y género en el acceso a ocupaciones destacadasMauricio Rentería y Saúl Elguera

El largo viaje a la dignidad y el cierre de la cota mil.Trayectorias profesionales en el Chile actualVíctor Orellana

A MODO DE CIERRE (Y NUEVAS APERTURAS).EL FUTURO DE LAS ÉLITES, LAS ÉLITES DEL FUTUROCristóbal Villalobos, Angélica Bonilla y Maria Luísa Quaresma

INTRODUCCIÓN¿Por qué estudiar las élitesy su relación con la educación hoy?

Cristóbal VillalobosMaria Luísa Quaresma

Junio, 2017. Casi al finalizar una entrevista a un académico chileno de una de las más prestigiosas universidades del país, perteneciente a una familia de reconocidos políticos progresistas, exdirigente estudiantil y actualmente parte de las máximas autoridades políticas, le formulamos la siguiente pregunta:

—¿Tú te sientes parte de la élite del país?

Su repuesta fue tajante y cortante: —No, de ninguna manera.

Durante varios años hemos conversado y entrevistado a decenas de empresarios, políticos, académicos, líderes sociales y otros miembros de las élites económicas, políticas y culturales del país y la respuesta ha sido, en general, la misma. Así, pareciera que nadie es parte de la élite, por lo que este grupo se ha convertido en una especie de espectro de la realidad social. Tal como ha indicado Khan (2012), la incapacidad de visualizar los privilegios y la naturalidad de la vida en torno a posiciones sociales dominantes son características definitorias de las élites contemporáneas, que explican por qué estos actores sociales parecen y aparecen como fantasmas en el mundo.

Esta fantasmagoría no implica, sin embargo, su inexistencia o irrelevancia. Todo lo contrario. Las élites existen. Y entenderlas es una tarea fundamental por distintos motivos. En primer lugar, y tal como escribió el sociólogo norteamericano Charles Wright-Mills (1960) hace ya más de 50 años, las élites son los actores sociales que crean la historia. Mediante sus discursos, acciones y omisiones, los miembros de las élites definen parte importante de las leyes, programas y formas de organización que modelan y transforman las sociedades actuales. En segundo término, las élites son un actor central para entender los problemas sociales más acuciantes de nuestros años: la profunda desigualdad económica y social, la crisis ecológica global, la extrema individualización, la pérdida de cohesión social y la creciente polarización política, étnica y racial. En tercer lugar, las élites contemporáneas no se estructuran únicamente a partir de posiciones heredadas sanguíneamente, sino que se constituyen mediante discursos e ideologías que combinan mérito, esfuerzo, pasión, talento, capacidad, recursos económicos y oportunidades, promoviendo y legitimando privilegios sociales en el día a día. Finalmente, y a diferencia de lo ocurrido en otros momentos históricos, las élites se producen y reproducen mediante un complejo entramado de relaciones, estructuras y redes en que la educación juega un papel fundamental.

Por todas estas razones, entender a las élites contemporáneas y el papel de los sistemas educativos en su generación, recambio y reproducción es un desafío académico de gran envergadura. En parte, como una forma de afrontar este reto, en Élite y educación. Entre el recambio y la reproducción. Chile y América Latina se busca compilar y sintetizar algunas de las más importantes discusiones sobre la relación entre los sistemas educativos de Chile y América Latina, poniendo el foco especialmente en dar cuenta de cómo se originan los procesos de reproducción y recambio de las élites contemporáneas de la región hoy.

Aunque no es la primera obra —¡y, esperemos, tampoco la última!— que toca el tema, esta posee tres particularidades que nos parecen importantes de destacar. Por una parte, y a diferencia de la mayoría de las publicadas en las últimas décadas, está focalizada, al mismo tiempo, en un país y en una región: Chile y América Latina, procurando así dar cuenta de las continuidades nacionales y supranacionales de las élites y la educación. Como se podrá ver, y contrario a lo que suele afirmarse, las coincidencias entre Chile y otros países respecto del recambio y la reproducción de las élites y el rol de la educación abundan, lo que esperamos pueda motivar una ola de discusiones en la región, poniendo así en tela de juicio la “particularidad” del caso chileno. En segundo término, el texto se organiza como un libro colectivo que pretende rescatar —en formato y forma— dos tradiciones históricas de las Ciencias Sociales: la escritura colectiva (escasa en este mundo hiperindividualizado) y el libro (escaso en este mundo plagado de artículos académicos). De esta manera, la publicación se inserta en una tradición que busca iluminar uno de los más importantes ejercicios de las Ciencias Sociales: el debate e intercambio de ideas. Así, este libro se piensa como un trabajo de sociología pública (Burawoy, 2021) que, más que zanjar discusiones, persigue plantear preguntas, formular interrogantes y poner en el tapete tópicos más allá del cerrado mundo de la academia. Se trata, en definitiva, de proyectar las discusiones hacia el conjunto de la sociedad chilena y latino-americana.

Como toda tarea riesgosa, trabajar sobre las élites, sobre los procesos de reproducción y recambio y sobre el papel de la educación en ellos impone una serie de desafíos para quienes nos aventuramos en esta tarea. El primero, y quizás el más importante, es adoptar una actitud de autocrítica y autorreflexión constantes. Como miembros de las élites académicas, trabajar sobre ellas es, a lo menos en parte, trabajar sobre nosotros mismos, lo que implica desarrollar crecientes niveles de autorreflexividad (Day, 2012) de nuestro propio quehacer académico, pero también reflexionar respecto del resto de nuestra vida. El segundo, trabajar en/con/desde las élites implica repensar y discutir la premisa weberiana de neutralidad valorativa, es decir, que las Ciencias Sociales deben ser totalmente autónomas en términos políticos. En este libro trabajamos desde una premisa distinta, siguiendo la máxima que Bourdieu desliza en uno de sus textos más políticos, Contrafuegos (2006). Así, partimos de la idea de que la tarea de las y los académicos no es ser neutrales frente a la miseria del mundo, sino ser comprometidos por un mundo más justo, pero mediante un análisis lo más “realista” y “objetivo” posible de, valga la redundancia, la realidad. Por último, trabajar sobre la educación y su relación con las élites implica hacerlo en una delgada e inestable línea argumentativa, que se mueve entre la develación (componente central en las investigaciones periodísticas) y la mera descripción (propia del empirismo clásico de las Ciencias Sociales), adoptando una estrategia que podríamos llamar de contemplación activa. Analizar (sin cuestionar) y criticar (sin prejuiciar) se convierten, entonces, en máximas de trabajo, esquivando así las etiquetas tanto de “antiélite” como de “proélite”. Por el contrario, el libro está organizado desde una tercera vía: la de analistas de las élites. Nada más, pero tampoco nada menos. Estas son, en definitiva, las posturas y premisas que guían la edición de este libro.

En términos temáticos, la obra incluye 11 artículos (seis focalizados en Chile y cinco en otras regiones de América Latina), además de esta introducción y de un capítulo de cierre, escritos por 16 personas (de distintas generaciones, disciplinas y procedencias), y está organizado en tres partes. En la primera, denominada “Discusiones sobre élites y educación en Chile y América Latina. Un mapeo”, se pretende, como su título lo indica, presentar un panorama acerca de las discusiones más importantes que se han realizado respecto de la educación y las élites en Chile y América Latina con el objetivo de situar los marcos esenciales de la discusión correspondientes a la materia. Esta primera parte está constituida por tres capítulos.

El primero, titulado “Reproducción y recambio de las élites en el espacio educativo. Precisiones, distinciones y proposiciones para América Latina”, escrito por Cristóbal Villalobos y Maria Luísa Quaresma, se puede interpretar como una guía analítica para comprender las discusiones sobre élites y educación en América Latina. Utilizando un arsenal sociológico de las teorías bourdieuanas y posbourdieuanas, los autores proponen conceptos para entender las distintas fases del proceso de reproducción, así como las principales barreras y facilitadores existentes en los procesos de recambio. Estas ideas y distinciones dan cuenta de parte importante de la diversidad investigativa del continente acerca de la materia, intentando así generar una especie de mapa analítico del fenómeno investigado en el libro.

Los siguientes capítulos se focalizan en mapear la discusión e investigación sobre élites y educación en, probablemente, los dos países de la región en los que más se ha investigado este fenómeno: Argentina y Chile. En el segundo, escrito por Victoria Gessaghi, “Élites, educación y desigualdad: una agenda de investigación emergente en la Argentina del siglo XXI”, se traza un recorrido histórico de la investigación respecto de las élites en ese país, informando también los progresos y desafíos que se plantean para las próximas décadas. La autora describe, con claridad meridiana, la centralidad de las crisis políticas del país —especialmente, la del 2001— en la reconfiguración de la agenda investigativa sobre élites y educación, así como los nuevos rumbos (por ejemplo, en términos de la racialización e internacionalización) que la discusión podría abarcar en los próximos años, poniendo énfasis en señalar cómo las discusiones académicas están siempre permeadas por las trayectorias políticas y sociales del país.

De forma complementaria, en el tercer capítulo y final de la primera parte, escrito por Tomás Ilabaca Turri, “Élites y movilidad social en el sistema educacional chileno. Un panorama de investigación y sus nuevos horizontes”, se sintetiza, mediante una revisión sistemática de los escritos académicos publicados, la investigación hecha en Chile sobre élites y educación. El ejercicio refleja la importancia que en Chile ha tenido la investigación referente a las escuelas de élite (por sobre las universidades de élite) y los principales tópicos que ha levantado: describir qué son las instituciones educativas de élite, analizar cómo se generan los procesos de reproducción en las distintas fracciones de la élite y entender los mecanismos que aplican las instituciones educativas de élite para lograr convertirse en espacios homogéneos y cerrados.

Las siguientes dos partes del libro están focalizadas en los dos principales tópicos de su análisis: las instituciones educativas de élite y sus procesos de subjetivación. Así, la segunda parte del libro, denominada “Instituciones educativas de élite. Fronteras, cierres y clausuras”, está compuesta por cuatro capítulos y se centra en describir las trayectorias históricas, particularidades y especificidades de las instituciones de élite (especialmentecolegios y universidades) desde distintos enfoques teóricos y metodológicos.

El cuarto capítulo, escrito por Hugo Cerón-Anaya, “Hiperelitización y educación en Guadalajara, México. Nuevos patrones de segregación de clase y racialización”. Utilizando recursos etnográficos combinados con análisis territoriales y observaciones de campo, el autor presenta el proceso de conformación de las principales instituciones de las élites en Guadalajara, resaltando la importancia de los componentes racionales y de género en la construcción de las élites, evidenciando que estos interactúan como señalizadores de las élites en México. Asimismo, en el texto se indica claramente cómo los procesos de reconfiguración de los colegios de élite son siempre tensos y disruptivos, pues implican la emergencia de nuevas élites (por ejemplo, las élites neoconservadoras en las últimas décadas) y la caída de otros grupos, siendo, por lo mismo, procesos altamente históricos.

En el quinto capítulo, titulado “¿Mundos paralelos? Universidades de élite y universidades de masas en el Chile contemporáneo”, escrito por Maria Luísa Quaresma, Cristóbal Villalobos y Camila Miranda, se analizan, mediante un ejercicio comparativo estilizado, las principales diferencias entre las universidades de élite y las universidades de masas en Chile en términos de su misión, visión y discursos institucionales sobre la diversidad y la inclusión. Los resultados revelan la existencia de importantes diferencias entre ambos grupos, lo que plantea la consolidación de una “democracia segregada” en el campo universitario chileno. Esta “segregación democrática” reafirma la jerarquización universitaria, cuestionando la ilusión de movilidad social promovida por el modelo educativo del país. De esta manera, en el capítulo se expone cómo las universidades de élite se constituyen a partir de las diferencias con otros grupos.

El sexto capítulo, escrito por Luciana Massi y Matheus Monteiro Nascimento, “Perfil de las élites en la enseñanza superior brasileña por medio de un análisis cuantitativo de Enade”. Mediante un análisis cuantitativo de una encuesta nacional aplicada en Brasil y utilizando un marco interpretativo basado en los principales postulados de Bourdieu, los autores examinan los procesos de clausura de las élites universitarias del país, especialmente en términos de sus carreras. El resultado pone de manifiesto un proceso de segregación de las élites y de reproducción de estas, focalizado en carreras y universidades específicas, lo que es especialmente relevante en un país que ha realizado esfuerzos por implementar masivas acciones afirmativas en la educación superior para aumentar la inclusión del sistema.

Para cerrar la segunda parte, Juan Pablo Venables escribe “Colegios privados y de élite en la zona sur de Chile. Complejizando descentradamente la mirada”, que constituye el séptimo capítulo del libro. Este se focaliza en analizar y describir, tanto en términos conceptuales como analíticos, cuáles serían las principales características de las escuelas de élite en el sur de Chile. El autor discute la comprensión hipercentralizada de lo nacional que ha primado en los estudios de las élites educativas, lo que permite dar cuenta de nuevas tipologías de establecimientos de élite, profundizando así la discusión sobre tipos y formas de instituciones educativas de élite en América Latina y Chile.

Finalmente, la última parte del libro se denomina “Las élites en los espacios educativos. Vivencias, trayectorias y subjetividades”. En cierta medida pensada como contracara de la segunda sección, esta se centra en los actores (especialmente, los y las estudiantes pasados o presentes de la élite) que se insertan en los espacios educativos, dando cuenta de cómo se van desarrollando los procesos de reproducción y recambio mediante subjetivaciones, vivencias particulares y trayectorias específicas. Esta tercera parte también está compuesta por cuatro capítulos.

El octavo capítulo se denomina “Marginalidad de clase en universidades de élite chilenas. Tres fuentes de variabilidad”, escrito por Malik Fercovic. A partir de un análisis cualitativo de personas de sectores desaventajados que estudiaron Derecho, Medicina e Ingeniería en dos universidades de élite en Chile, y mediante un proceso de análisis retrospectivo, Fercovic revela que estos sujetos experimentan una marginalidad de clase, dando cuenta de cómo esta varía según el capital cultural adquirido, el género y el tipo de educación escolar previos. Estos resultados cuestionan el enfoque tradicional de la inclusión en las universidades de élite, que tiende a centrarse en una visión unidimensional de los y las estudiantes y destaca, por el contrario, las fuentes de diversidad de la experiencia universitaria.

El noveno capítulo, escrito por Modesto Gayo y María LuisaMéndez, “Constelaciones educativas y consolidación intergeneracional de las prácticas culturales en las clases altas santiaguinas”. Utilizando una encuesta especialmente diseñada para entender las dinámicas culturales y sociales de las clases media alta y alta, en el capítulo se analiza la relación entre las prácticas culturales, las filiaciones educativas y los clivajes territoriales de las élites en Santiago. Los resultados indican que existen diversos procesos de acumulación intergeneracional de las prácticas culturales y que estos se relacionan con ciertas trayectorias educativas, especialmente en los colegios de élite. De esta forma, se pone el acento en señalar cómo cultura, educación y territorio se interceptan y superponen en la configuración experiencial de las élites.

El décimo capítulo, “Las desigualdades de acceso a la clase dominante en el Perú. Brechas de origen social, educación y género en el acceso a ocupaciones destacadas”, escrito por Mauricio Rentería y Saúl Elguera. Empleando una encuesta de hogares disponible en Perú, los autores analizan cómo el origen étnico, el origen social y el género se relacionan en la generación de las desigualdades y en la consolidación de las élites peruanas. Se explica que las tres variables son críticas para acceder o no a las élites, revelando también el efecto de la escuela y de las universidades en este proceso, resaltando así la interacción que existe entre variables estatuidas y variables educativas para la reproducción de las élites.

Finalmente, el onceavo capítulo, escrito por Víctor Orellana, se titula “El largo viaje a la dignidad y el cierre de la cota mil. Trayectorias profesionales en el Chile actual”. En el artículo se analizan los cambios en la estructura social de las últimas décadas y el rol de la educación —especialmente, de la educación terciaria— con foco en los cambios en las clases altas, dominantes o de servicios. El autor reflexiona sobre la credencialización educativa y también en cómo se produce el proceso de subjetivación de estas trayectorias, insertas en un modelo económico-social neoliberal.

Para finalizar, el libro incluye un texto denominado “A modo de cierre (y nuevas aperturas). El futuro de las élites, las élites del futuro”. A partir de una presentación de las tendencias investigativas contemporáneas sobre las élites y el rol de la educación, se sintetizan los principales aportes del libro para el estudio de las élites en el espacio educativo, pero también se presentan los principales desafíos de las próximas décadas para entender a estos actores, dando cuenta de los temas emergentes más relevantes y de futuras líneas de investigación.

Como todo producto social, este libro no hubiera sido posible sin una serie de apoyos y oportunidades recibidos en los últimos años. En primer término, queremos reconocer el que hemos obtenido de diversas agencias de investigación e instituciones académicas que, directa o indirectamente, y muchas veces para nuestra sorpresa, han respaldado (con recursos o tiempos) el desarrollo de este libro. Por una parte, la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) ha avalado dos proyectos Fondecyt (Fondecyt Regular 1210555 y Fondecyt Regular 1170371) gracias a lo cual hemos podido incluir a parte importante de las y los autores de este libro y, además, coordinar y proyectar una agenda de investigación (y amistad) entre Cristóbal Villalobos y Maria Luísa Quaresma, editores de este texto, durante ocho años. Por otra, Cristóbal Villalobos obtuvo una beca para participar durante el segundo semestre de 2021 del Laboratorio de Conocimiento “Confrontando las desigualdades en América Latina: perspectivas sobre riqueza y poder”, del Calas en Guadalajara, México. Esta beca de investigación le brindó la posibilidad de profundizar sus reflexiones, conocer el trabajo de diversos autores del libro y afianzar la idea de generar este texto más allá de los artículos académicos. También agradecemos a las instituciones académicas en las que trabajamos (Pontificia Universidad Católica de Chile y Universidad Autónoma) por permitirnos llevar adelante este trabajo y destinar tiempo y recursos más allá de los proyectos específicos mencionados.

Finalmente, y cómo no, es necesario agradecer a las personas que participaron en el libro. Por un lado, a cada uno de los autores y las autoras que se comprometieron desde un principio de forma entusiasta en su desarrollo, respetando (casi en su totalidad) los tiempos de entrega y acogiendo de forma positiva los comentarios, críticas y sugerencias realizados en las distintas rondas de revisión. Su capacidad de adaptación, su conocimiento y su pasión por el tema quedaron claramente plasmados en las páginas, lo que merece un reconocimiento. Por otro, agradecemos a María Teresa Rojas, al Consejo Editorial de la Facultad de Educación de la Universidad Alberto Hurtado y a Ediciones Universidad Alberto Hurtado por confiar en el proyecto y por creer que este libro puede ser una contribución para una sociedad y educación más justas, inclusivas y equitativas. Al finalizar, agradecemos a todos nuestros seres queridos, a nuestras familias, a nuestros amigos y amigas, compañeros y compañeras de viaje y de investigación, que han aportado directa o indirectamente al libro. No haremos una lista, pues probablemente olvidaremos algún valioso nombre. Mediante escuchas, llamadas, ideas, audios o mensajes de textos, muchos han contribuido a afinar, delimitar y procesar ideas. Especialmente, quisiéramos agradecer a nuestros respectivos hijos: Manuel (Cristóbal) y Matilde(Maria Luísa), por el amor que nos dan.

Referencias

Bourdieu, P. (2006). Contrafuegos. Reflexiones para servir a la resistencia contra la invasión neoliberal. Anagrama.

Burawoy, M. (2021). Public sociology: Between utopia and anti-utopia. Polity Press.

Day, S. (2012). A reflexive lens: Exploring dilemmas of qualitative methodology through the concept of reflexivity. Qualitative Sociology Review, 8(1), 60-85.

Khan, S. (2011). The sociology of elites. Annual Review of Sociology, 38(1), 361-377.

Wright-Mills, C. (1960). The causes of World War Three. Ballantine Books.

PRIMERA PARTE

Discusiones sobre élites y educación en Chile y América Latina. Un mapeo

Reproducción y recambio de las élites en el espacio educativo. Precisiones, distinciones y proposiciones para América Latina1

Cristóbal VillalobosMaría Luísa Quaresma

Introducción.La centralidad de la educación en la reproducción y el recambio de las élites

Con especial fuerza, desde mediados del siglo XX los países latinoamericanos han experimentado importantes cambios estructurales. Por una parte, diversos países de la región promovieron reformas agrarias y económicas orientadas por las ideas de modernización, industrialización y desarrollismo, intentando así alejarse de las históricas estructuras hacendales, esclavistas y/o monoexportadoras (Barraclough, 1989). De forma paralela, la región —con diferencias y asimetrías— ha experimentado un crecimiento y consolidación de sus sistemas educativos en todos sus niveles, lo que ha implicado una creciente y constante incorporación de los niños, niñas y jóvenes a la educación primaria y secundaria (Muñoz-Izquierdo, 2001), un proceso de masificación y expansión de la educación superior (Brunner y Ganga, 2016) y, en algunos países, un acceso cada vez más creciente a la educación posuniversitaria (De Wit et al., 2005). Finalmente, y de la mano con los dos procesos anteriores, se ha expandido y cimentado en el continente lo que Dubet (2012) ha llamado el mantra meritocrático, esto es, la consolidación de la idea de que los privilegios deben distribuirse de acuerdo a los talentos y esfuerzos de las personas.

Aunque estas transformaciones no han alterado el histórico patrón de altas desigualdades que existe en el continente ni han configurado una modificación sustancial en los modelos de acumulación de la riqueza en la región (López-Calva y Lustig, 2010), sí han implicado importantes transformaciones en la forma en que se valida y legitima el poder político, social y económico. Quizás lo más relevante al respecto dice relación con la manera como las élites —es decir, aquellos sujetos que detentan un acceso o control desproporcionado de recursos frente al resto de la sociedad (Khan, 2012)— se construyen, generando modificaciones en la reproducción y recambio de estos grupos. Aunque son procesos que se desarrollan en distintas esferas, incluyendo la familia y la comunidad, en este capítulo nos focalizaremos en entender la relación entre reproducción y recambio de las élites con el sistema educativo. De esta manera, la pregunta central del capítulo es: ¿Cómo se generan la reproducción y el recambio de las élites en América Latina y cuál es el papel de la educación en este proceso?

Así, y partiendo de algunos de los conceptos centrales de Pierre Bourdieu y de las llamadas teorías de la reproducción —como la idea de habitus, el concepto de cierre social y la noción de capitales—, en el capítulo se procura generar un esquema analítico que permita entender y organizar (bajo un paraguas conceptual flexible) parte importante de las investigaciones empíricas desarrolladas en la región sobre reproducción y recambio de las élites en el espacio educativo durante las últimas décadas, y también comprender el sentido general que organiza los trabajos recopilados en este libro. Se trata, dicho de otra forma, de construir distinciones, generar precisiones y proponer ideas para entender cómo operan en la región los procesos de reproducción y recambio de las élites, e indagar de qué manera el sistema educativo permite contribuir con estos procesos o, por el contrario, los limita, constituyendo una especie de guía analítica del libro, así como de la agenda de investigación existente en la región sobre la materia.

El problema de la reproducción y la movilidad social en los sistemas educativos

Los procesos de reproducción y recambios de las élites son dinámicas sociales que ocurren concomitantemente y forman parte de la misma lógica de estructuración de las sociedades. Desde esta perspectiva, ambos procesos no son más que dos formas de nombrar los momentos de mantenimiento y transformación en la estructura social, pudiendo, por lo mismo, entenderse como procesos complementarios de organización de la sociedad más que como elementos contradictorios o como fenómenos que se cancelan entre sí.

Tanto respecto de la reproducción como del recambio, los sistemas educativos contemporáneos cumplen una función importante, especialmente en los espacios de élite, a lo menos por tres razones. Por un lado, los sistemas escolares —altamente homogeneizados y cada vez más similares en todo el mundo— entregan credenciales que hacen posible validar las posiciones, ya sea mediante un proceso de transmutación de los capitales y la reproducción de los privilegios (Bourdieu, 2011), ya sea a través de la validación de las posiciones de “nuevas élites” mediante la acreditación y utilización de los diplomas, sobre todo cuando estos proceden de una institución prestigiosa o reconocida (Bourdieu, 1997). Por otro, la extensión e intensidad de la inmersión de los sujetos en los sistemas educativos —que se extiende por una parte importante de la vida y por una cantidad inestimable de horas— hacen que las instituciones educativas sean un espacio relevante de socialización. Esta puede servir para adquirir nuevas redes y contactos, promoviendo procesos de recambio de las élites, pero también para validar patrones culturales y redes sociales ya existentes dentro de la élite, lo que ayudaría a reproducir y validar la posición de estos grupos sociales (Van Zanten et al., 2015). Finalmente, los sistemas educativos fomentan conocimientos, culturas, valores e ideologías de las clases altas y de las élites, las que se configuran como la norma establecida dentro de los sistemas educativos y se proyectan al resto de la sociedad (Bourdieu, 1997). Estos conocimientos han sido históricamente utilizados para promover procesos de reproducción de las posiciones, pero también sirven para validar los casos atípicos de recambio, que han sido frecuentemente descritos por diversas investigaciones (Álvarez, 2019; Reay, 2018; Jin y Ball, 2019).

Quizás por estas razones, los análisis de la relación entre la reproducción, el recambio de las élites y el sistema educativo se han multiplicado y expandido en todo el mundo. Un hito fundacional al respecto es la publicación hace ya más de 50 años de La reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza, por parte de Pierre Bourdieu y Jean Claude Passeron (1961). En este texto, los autores manifiestan que el sistema educativo francés, hasta esa fecha frecuentemente catalogado como un sistema basado en el mérito y organizado bajo la idea de la igualdad formal, estaba en realidad orientado a la reproducción de las desigualdades en la estructura social mediante procesos de formación, adquisición de conocimiento y transformación del capital cultural que hacían triunfar mayoritariamente a los hijos de las élites. Posteriormente, Bourdieu y sus colaboradores extenderán estas implicancias a otros sectores, como la reproducción de ámbitos extraescolares (Bourdieu y Passeron, 1998), los procesos de reproducción y recambio de las élites en las universidades (Bourdieu, 1989) y la relación entre los procesos pedagógicos y la reproducción social (Bourdieu y Passeron, 1964).

En gran parte como impulso y respuesta a estos trabajos, las décadas siguientes han experimentado un crecimiento exponencial de la investigación sobre el tema, que ha incluido múltiples perspectivas disciplinares, como la antropología, la economía, la sociología y la pedagogía (cf. Gayo y Méndez, 2019; Reay et al., 2009; Abbink y Salverda, 2013). Asimismo, los métodos de investigación también se han expandido, incluyendo entrevistas biográficas, análisis estadísticos, etnografías, análisis visuales, encuestas, entre varios otros (cf. Villalobos et al., 2020; Cerón-Anaya, 2019). Finalmente, en términos geográficos, la investigación se ha multiplicado en diversas partes del mundo, siendo especialmente fuerte en Europa y Estados Unidos (cf. Bathmaker et al., 2016; Van Zanten et al., 2015; Khan, 2012,) así como también en América Latina (cf. Gessaghi, 2016; Ziegler, 2017; Almeida, 2001; Zimmerman, 2019; Villalobos et al., 2020).

Aunque con diferencias, esta abundante literatura ha evidenciado que tanto el proceso de reproducción como los (limitados) procesos de recambio de las élites que se producen desde el sistema educativo involucran, a la vez, elementos materiales, sociales y simbólicos. Así, en algunos casos, la movilidad y reproducción se genera especialmente por el desarrollo y gestión de ciertos conocimientos cognitivos que hacen posible ocupar un lugar en la estructura ocupacional y acceder a las posiciones de élite. En otros, la investigación ha detectado que los valores, lenguajes y habilidades que transmite el sistema escolar, así como las formas de ser, parecer y aparecer permiten desenvolverse en posiciones sociales de prestigio. Y en otros se ha indicado la centralidad de las redes, contactos y relaciones sociales “útiles” para la vida presente y futura, demostrando la potencia del sistema educativo para producir y reproducir estas relaciones. Por último, diversas investigaciones han mostrado que ciertos conocimientos validan y valoran diplomas académicos, los que se constituyen también en un factor para la reproducción y la movilidad social de las élites.

En general, la acumulación de conocimiento ha enseñado que, en gran parte de los sistemas educativos de América Latina, los procesos de reproducción son (mucho) más fuertes que los de recambio. Pero ¿qué se quiere decir cuando se habla de reproducción de las élites en educación? ¿Qué diferencias o especificaciones pueden distinguirse en este proceso? ¿Cómo diferenciar el peso de los distintos componentes de la reproducción y recambio de las élites en los sistemas educativos? ¿Cuáles son los conceptos críticos que permiten entender la reproducción y recambio de las élites hoy? Los siguientes apartados proponen algunas distinciones y precisiones para responder a estas interrogantes, conformando, por lo mismo, el esquema conceptual que posibilita organizar la discusión y también dar sentido a este libro.

Desenredando la reproducción de las élites. Incubación, sofisticación y solidificación

Como indicamos, en la reproducción de las élites a través de la educación interactúan a lo menos tres elementos. En primer lugar, la reproducción requiere de elevados niveles de capitales (especialmente, pero no solo, económicos) que, en el sistema educacional, son desplegados por medio de acciones pedagógicas, pero también a través de acciones relacionales y sociales que ocurren en los espacios educativos (Sherman, 2017). En segundo lugar, el sistema educativo admite un proceso de construcción de fronteras que separe a las élites del resto de la sociedad (Lamont y Molnár, 2002), acción que se realiza tanto hacia el interior del sistema educativo, mediante la creación de escuelas y universidades de élite, como hacia la sociedad en su conjunto, que valora de forma diferenciada las credenciales educativas. Finalmente, el sistema educativo —junto con la familia y otros espacios de socialización— es un lugar donde se moldea una forma de ser y aparecer en el mundo, aportando con ello a la construcción del habitus de las personas. En las élites, este habitus es central, pues genera distinciones simbólicas que hacen diferenciar a las élites de otros grupos sociales en sus gustos, vestimentas, habla, lenguaje, exégesis, etc.

Por lo general, estos tres elementos interactúan de manera mezclada y simultánea. Sin embargo, dada la diferenciación y extensión del espacio educativo, en términos etarios (incluyendo desde instituciones focalizadas para infantes hasta espacios para adultos), así como de focos y ámbitos de formación (especialmente en la secundaria, cuando los sistemas se diferencian en educación técnica y educación científico-humanista, y en la educación terciaria, que se focaliza en una disciplina o profesión específica), los elementos materiales, sociales y simbólicos actúan con intensidades diferentes en los distintos lugares y espacios. Esto significa que mientras algunas instituciones educativas pueden fomentar en mayor medida el proceso de construcción simbólica de fronteras, como, por ejemplo, se ha visto en parte importante en las escuelas brasileñas investigadas por Almeida (2001), otras se concentran en el fomento o profundización de ciertos patrones culturales y formas de ser, como lo han indicado Thumala (2010) o Bowen (2015), en el caso de los establecimientos neoconservadores chilenos, o Espíndola et al. (2019) respecto de las escuelas de clase alta en Ciudad de México. En contraste, algunos estudios han puesto el acento en la centralidad de los capitales, tanto económicos como no económicos, en la configuración de patrones y dinámicas de reproducción, tal como lo han hecho, por ejemplo, Reátegui et al. (2022) respecto de los colegios de élite en Perú.

En este sentido, la idea misma de reproducción de las élites en el sistema educativo incorpora situaciones, acciones y dinámicas que pueden ser diferenciables. Nosotros postulamos que es posible reconocer tres principales mecanismos de reproducción de las élites, a saber:i) incubación, ii)sofisticación yiii)solidificación. Lógicamente, son puramente distinguibles en términos analíticos, pero en la realidad social tienden a ocurrir altamente superpuestos.

Con la idea de incubación de las élites queremos destacar que existen procesos de reproducción que tienen como objetivo principal incubar, es decir, generar el ambiente y la temperatura adecuados para que las élites se desenvuelvan en el espacio educativo. De esta forma, los procesos de incubación están centrados fundamentalmente en integrar (cognitiva, funcional y subjetivamente) a los sujetos con los espacios de élite, acercando a las personas a lo que las élites “son”. Por ello, en los procesos de incubación son fundamentales la generación y repetición de pautas de socialización —especialmente en los primeros años de educación—, con las que se pueda transmitir un habitus particularmente adaptado. Como lo han indicado los análisis de Madrid (2017) o de Carrasco et al. (2016) en el caso de las escuelas chilenas, o Tiramonti y Ziegler (2008) en el estudio seminal de las educación de élites en Argentina, un componente fundamental del proceso de reproducción es hacer sentir al niño, niña o joven que se sumerge en el espacio educativo que lo está haciendo en un lugar seguro, como si estuviera “en casa”, donde podrá desarrollar y profundizar sus capacidades y talentos, expandiendo sus fronteras en un ambiente que se autoconcibe como seguro y familiar.

De forma complementaria a los mecanismos de incubación, están los de sofisticación. Con estos queremos resaltar que el foco de la reproducción de las élites en los espacios educativos no está puesto solo en preparar un “ambiente” adecuado, sino también en generar y proyectar los aprendizajes necesarios para consolidar las posiciones de los sujetos en las élites, potenciando los vínculos con otros miembros, pero también estableciendo las condiciones para que estos sujetos se inserten en espacios de élite en el futuro. Tal como lo han mostrado, por ejemplo, Ziegler y Gessaghi (2012) para el caso de establecimientos de élite en Argentina o Mayer (2020) en el caso de los establecimientos adscritos al Bachillerato Internacional en la Provincia de Buenos Aires, Camus (2019) en el caso mexicano o Quaresma et al. (2022) y Fergnani et al. (2022) en el caso de las élites político-intelectuales en Chile, parte importante del proceso de la reproducción implica que los actores adquieran un set de conocimientos y habilidades para así acceder en el futuro, mediante una vía rápida, a las élites económicas, sociales, intelectuales o políticas del país. De esta forma, parte de la reproducción conlleva no solo “ambientar” al sujeto a los espacios de élite, sino también dotarlo de los conocimientos para que sea parte de las élites en el futuro.

Por su parte, con los mecanismos de solidificación se pone énfasis en la consolidación y ajuste de las fronteras simbólicas, aumentando así el éxito de los procesos de reproducción de las élites. La solidificación se desarrolla especialmente en los niveles superiores del sistema educativo (terciarios o posuniversitarios). Así, y a diferencia de los mecanismos anteriores, su foco fundamental está en consolidar y profundizar los conocimientos y habitus (ya sea generando pequeñas transformaciones, ya sea consolidando ciertas pautas o aprendizajes) de tal forma de aumentar y asegurar el proceso de cierre social en ámbitos específicos de las élites. Dentro de los casos que podrían ser considerados están los presentados por Pérez-Mejías et al. (2018) respecto de la formación de los doctores en Chile o por Luci (2009, 2012) en el caso de los MBA en Argentina. Estos estudios han puesto en evidencia que la consolidación o afianzamiento de los sujetos requiere generar pequeñas (pero importantes) adaptaciones tanto en términos de conocimientos como de formas simbólicas para asegurar que las personas que van a acceder (o que se van a mantener) a los espacios de las élites cuenten con el perfil adecuado. De esta forma, el sistema educativo actúa como un pegamento que hace posible unir o fijar a los sujetos con las élites de modo más permanente y sólido.

Por cierto, la incubación, la sofisticación y la solidificación no existen de forma pura ni completamente diferenciada en la realidad. Su diversidad se manifiesta en que en los procesos de reproducción de las élites interactúan elementos materiales, simbólicos y sociales con distinta fuerza, por lo que el sistema educativo cumple de esta manera un papel continuo, pero, a la vez, distinto en lugares y momentos diferentes, siempre con el objetivo de generar las posibilidades para reproducir las posiciones sociales de prestigio a través de las distintas generaciones.

Aceleradores y barreras de acceso.Dos elementos claves para entender el recambio de las élites

Como indicamos, los procesos de reproducción de las élites han sido detalladamente debatidos por los estudios sociológicos desde las investigaciones de Bourdieu sobre el sistema educativo francés de la década de los sesenta del siglo XX y su fallida promesa de igualador social. Vistos en su conjunto, los estudios derivados de los análisis de Bourdieu en el sistema escolar y universitario no ponen en cuestión la idea de que la educación sigue siendo un tímido vehículo de recambio social —principalmente hacia las élites—. En las últimas dos décadas han surgido investigaciones que analizan las singularidades sociales (Lahire, 1995), es decir, los casos atípicos que, contrariando las expectativas de clase, rompen con los ciclos de reproducción y logran procesos de movilidad real (Reay, 2018; Hurst, 2009). A pesar de que han aumentado los estudios focalizados en este grupo, en general existe coincidencia de que tales tránsitos sociales siguen constituyendo la excepción y no la regla en las distintas sociedades contemporáneas.

En términos analíticos, hay dos conceptos que nos parece pueden ser relevantes para entender los recambios de las élites en América Latina: la idea de aceleradores y la noción de barreras. Por una parte, la idea de aceleradores pretende aglutinar los dispositivos generados desde los espacios escolares para promover el ingreso de los nuevos públicos, que han sido especialmente relevantes en las universidades de élite, existiendo también, aunque en menor medida, en los colegios de élite y en los espacios posuniversitarios de prestigio.

Dada su organización, estos dispositivos constituyen verdaderos aceleradores y/o facilitadores de procesos de recambio de las élites y pueden tomar múltiples formas. En algunos casos, con los aceleradores se persigue primordialmente derribar las barreras económicas que generan los espacios de élite. De esta manera, se implementan ayudas financieras (frecuentemente, como becas, créditos blandos o premios) para que estudiantes de sectores medios y/o bajos accedan a los espacios de élite. Esto es lo que se observa, por ejemplo, en las distintas fracciones de las universidades de élite en Chile (Quaresma y Villalobos, 2022), pero también está detrás de los esfuerzos por aumentar las becas en colegios de élite en Ecuador o la lógica que estuvo en la base de la política de gratuidad de la educación universitaria en Argentina (Villanueva, 2019), así como también en los programas de becas doctorales desarrollados en las últimas décadas en países como Colombia, Brasil o Chile.

Otro tipo de facilitadores se ha focalizado más bien para aminorar las barreras institucionales y académicas que existen para el ingreso a los espacios de élite. En este sentido, la generación de acciones afirmativas en casi todo el continente, especialmente a nivel universitario, hizo posible aumentar la probabilidad de acceso a espacios históricamente restringidos a través de programas como el PACE en Chile, la Ley de Cuotas en Brasil o los Programas Propedéuticos en Perú (Villalobos et al., 2017; Carvalhaes et al., 2022). Aunque con resultados diversos, lo central es que con estos programas se ha reconocido la existencia de desventajas históricas, postulando la necesidad de generar sistemas de accesos complementarios o diferenciados para determinados grupos sociales.

Finalmente, en algunos casos se han atacado las brechas culturales ente los estudiantes que ingresan a las instituciones educativas de élite, generando condiciones para promover el recambio de las élites mediante facilitadores cuyo foco es disminuir las barreras culturales y/o simbólicas entre grupos sociales, tal como podría suponerse que propició el gobierno de Rafael Correa al incorporar el Bachillerato Internacional a las escuelas públicas de Ecuador (Kessler y Kruger, 2018) o los esfuerzos que han realizado algunas universidades del continente para disminuir las brechas de género en carreras de Ingeniería y STEM (Santelices et al., 2018). De esta forma, se reconoce que las limitaciones no son solo económicas o académicas, sino también simbólicas, impulsando procesos de reconocimiento cultural de estas desigualdades mediante cambios en las políticas de acceso, pero también en los programas de estudio, infraestructura o sistemas de apoyo a la enseñanza.

A pesar de su diversidad, las iniciativas estatales e institucionales que pretenden acelerar el recambio de las élites tienden a circunscribirse a un grupo específico de estudiantes: aquellos con alto talento o esfuerzo para reclutar a los “mejores de los mejores” (Reay et al., 2009, p. 1114). De esta manera, los aceleradores del recambio de las élites validan y amplifican los discursos sobre las habilidades innatas y la “justeza” de los procesos de selección y de la centralidad del mérito, transformando el ideal de la excepcionalidad meritocrática como justificación de los procesos de inclusión (Briones y Leyton, 2020). Este discurso está fuertemente incorporado en las universidades de élite (Quaresma y Villalobos, 2022), pero también puede rastrearse en escuelas de élite, aun en establecimientos públicos considerados históricamente de prestigio (Quaresma et al., 2022; Méndez, 2013).

A pesar de que estos aceleradores han producido cambios reales en los procesos de recambio de las élites, estos en general han sido tímidos y de alcances limitados. Parte importante de las explicaciones de este limitado recambio de las élites tiene que ver con lasbarreras, es decir, los mecanismos institucionalizados que limitan el acceso a los espacios de élite por parte de los recién llegados. En general, pueden distinguirse tres principales tipos de barreras de acceso. Por una parte, las barreras económicas constituyen parte importante de las fronteras o cierres de los espacios educativos. Tal como lo señalan algunos estudios (Verger et al., 2017), las escuelas de élite en América Latina tienden a concentrarse en el sector privado, siendo espacios clausurados en países tan disímiles como Uruguay, Perú, Chile o México. Estas escuelas implementan diversos sistemas de cobros, que incluyen cuotas mensuales (que pueden llegar a 3 o 4 sueldos mínimos), cuotas de incorporación, cuotas a centros de padres, entre otros mecanismos de pago (Ilabaca y Corvalán, 2020; Espíndola et al., 2019; Ziegler et al., 2018; Alfaro et al., 2022). Situación similar ocurre en el caso de parte importante de las universidades del continente, como en la Pontificia Universidad Católica de Perú o la Universidad del Pacífico en Perú (Reátegui et al., 2022), la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Chile, la Universidad Adolfo Ibáñez o la Universidad de los Andes en Chile (Quaresma y Villalobos, 2022), así como en el Instituto Tecnológico de Monterrey en México (Imaz, 2005).

Junto con las barreras económicas, especialmente en las grandes ciudades del continente, se configuran importantes barreras geográficas. Como indican Gayo y Méndez (2019), las clases altas y élites en Chile siguieron un patrón de fuga desde el centro hacia la periferia, generando espacios educativos altamente aislados en lo que se ha llamado la “cota mil” santiaguina. Cosa similar ocurre, por ejemplo, en México (Camus, 2019), donde se han multiplicado los barrios cerrados que replican miniciudades para las élites, incluyendo exclusivos colegios y universidades. Este patrón de segregación geográfica también se puede observar en Brasil, donde las universidades tienden a focalizarse en barrios de prestigio, estableciendo sedes específicas para las carreras más prestigiosas, como Medicina o Derecho (Almeida y Ernica, 2015).

Finalmente, en las instituciones de élite se pueden observar variadas barreras culturales y simbólicas que, no raras veces, hacen que los estudiantes recién llegados se sientan auténticos “peces fuera del agua” (Reay et al., 2009). Esta desadaptación cultural y simbólica ha sido documentada en distintos estudios sobre clases sociales en Estados Unidos y China (Hurst, 2009, Li, 2013, Torres, 2009). En todos los casos, los espacios educativos de élite son percibidos por sus estudiantes más vulnerables como un espacio lejano al que no pertenecen realmente y que está inundado de barreras simbólicas y culturales. Este diagnóstico también se ha visto en América Latina. Así, la inserción de estos estudiantes en espacios educativos no está exenta de dificultades. En primer lugar, los estudiantes de clase baja y media baja se sienten perdidos entre dos mundos casi antagónicos, tal como ocurre con los estudiantes del programa “Ser Pilo Paga” en Colombia (Álvarez, 2019) o en el caso de los estudiantes de establecimientos públicos en universidades prestigiosas en Chile (Gallardo y Moretti, 2021). Además, muchos de estos experimentan una sensación de desadaptación social que se materializa aun en sus dificultades para forjar amistades. Al final, estos estudiantes presentan enormes dificultades académicas, en comparación con sus compañeros de las élites. Estas carencias educativas serían consecuencia de las brechas de aprendizaje anteriores, como, por ejemplo, dificultades a nivel de la comprensión lectora y de la capacidad de concentración (Villalobos et al., 2022).

Reproducción y recambio de las élites en América Latina. ¿Hay posibilidades de cambio?

Los procesos de reproducción y recambio de las élites en el espacio educativo han ganado relevancia, promoviendo una agenda de investigación cada vez más nutrida, intensa y extensa. En este capítulo se ha procurado organizar estos análisis realizando distinciones para entender las diferentes maneras y mecanismos involucrados en América Latina. Aunque reflexionar sobre las formas que adquieren los procesos de reproducción, así como acerca de los principales elementos que hacen posible y obstaculizan el recambio de estos grupos, puede considerarse como un avance en la agenda colaborativa de investigación, quedan flotando aún dos grandes preguntas.

Por una parte, la mayoría de los estudios han sido claros en plantear que, en general, los procesos de reproducción son mucho más importantes que los procesos de recambio, los que siguen siendo acotados (cuantitativamente) y dificultosos (cualitativamente). Esta visión descriptiva no ha generado, hasta la fecha, demasiadas luces normativas sobre cómo transformar esta situación. Así, y más allá de las descripciones, no es claro cómo se puede transformar el sistema educativo (y el sistema social) para disminuir el peso de la reproducción social. ¿Se trata de potenciar mecanismos meritocráticos o, por el contrario, de disminuir el peso de estos mecanismos? ¿Qué criterios o formas de selección y producción de las élites deberíamos promover si es que el criterio meritocrático no (nos) satisface? Aunque difíciles, estas preguntas invitan a discutir esta vertiente desde el ámbito de acción de las Ciencias Sociales, aspecto poco explorado en los estudios efectuados hasta la fecha.

Por otra parte, el análisis y las distinciones desarrolladas han ayudado a entender los procesos de reproducción en los espacios mainstreim del sistema educativo, sin profundizar en los niveles iniciales de educación, así como tampoco en la formación de posgrado o en los diplomados. Más allá de la poca reflexión o estudios que existen en estos niveles, las preguntas fundamentales son: ¿Cómo se generan los procesos de reproducción y de recambio de las élites en estos niveles? ¿De qué forma se inicia o consolida la posición de las élites al inicio y final de la vida escolar? Incluir estas preguntas producirá modelos más explicativos de la realidad latinoamericana, configurando un mapa más exhaustivo de los procesos de reproducción y recambio de las élites en el continente.

Abordar estas preguntas, a lo menos de forma preliminar, es un desafío fundamental para los próximos años.

Referencias

Abbink, J. y Salverda, T. (eds.). The anthropology of elites: Power, culture, and the complexities of distinction. Palgrave Macmillan.

Alfaro, J., Atria, J. y Ortúzar, S. (2022). Construcción de privilegios y actitudes hacia la riqueza: percepciones y creencias de madres y padres de colegios de élite en Chile. Perfiles Latinoamericanos, 30(60), 1-26.

Almeida, A. M. y Ernica, M. (2015). Inclusão e segmentação social no Ensino Superior público no Estado de São Paulo (1990-2012). Educação e Sociedade, 36(130), 63-83.

Almeida, A. M. (2001). The formation of the elites in São Paulo. Social Science Information,40(4), 585-606.

Álvarez, M. (2019). ¿Los becados con los becados y los ricos con los ricos? Interacciones entre clases sociales distintas en una universidad de élite. Desacatos, 59, 50-67.

Barraclough, S. (1999). Land reform in developing countries: The role of the state and other actors. United Nations Research Institute for Social Development.

Bathmaker, A-M., Ingram, N., Abrahams, J., Hoare, A., Waller, R. y Bradley, H. (2016). Higher Education, Social Class and Social Mobility. The Degree Generation. Palgrave Macmillan.

Bourdieu, P. y Passeron, J. C. (1961). La reproduction. Laia.

Bourdieu, P. y Passeron, J. C. (1964). Les héritiers. Les étudiants et leurs études. Les Éditions de Minuit

Bourdieu, P. (1989). La noblesse d’etat. Grandes écoles et esprit de corps. Les Éditions de Minuit.

Bourdieu, P. (1997). Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Anagrama.

Bourdieu, P. (2011). Las estrategias de la reproducción social. Siglo XXI.

Bowen, S. (2015). Educar la moral del pobre: fronteras simbólicas y gobierno de los pobres por parte de la élite económica católica de Santiago de Chile. Pro-Posições,26(2), 51-73

Briones, J. y Leyton, D. (2020). Excepcionalidad meritocrática y política de acción afirmativa en la educación superior en Chile. Archivos Analíticos de Políticas Educativas, 28(136), 1-30.

Brunner, J. J. y Ganga, F. (2016). Dinámicas de transformación en la educación superior latinoamericana: desafíos para la gobernanza. Opción, 32(80), 12-35.

Camus, M. (2019). Habitar el privilegio: relaciones sociales en los fraccionamientos cerrados de Guadalajara. Desacatos, 59, 32-49.

Carrasco, A., Donoso, A. y Mendoza, M. (2016). La dimensión ético-política de la elección de escuela: dilemas en familias de la élite de Chile. En Corvalán, J., Carrasco, A. y García-Huidobro, J.E. (eds.). Mercado escolar y oportunidad educacional. Libertad, diversidad y desigualdad (pp. 301-355). Ediciones UC.

Carvalhaes, F., Medeiros, M. y Tagliari-Santos, C. (2022). Higher Education expansion and diversification: Privatization, distance learning, and market concentration in Brazil, 2002-2016. Higher Education Policy.

Cerón-Anaya, H. (2019). Privilege at play: Class, race, gender, and golf in Mexico. Oxford University Press.

De Wit, H., Jaramillo, C., Gacel-Ávila, J. y Knigth, J. (2005). Educación Superior en América Latina. La dimensión internacional. Banco Mundial-Mayo Ediciones.

Dubet F. (2012). Repensar la justicia social. Contra el mito de la igualdad de oportunidades. Siglo XXI.

Espíndola, J., Heredia, B. y Vásquez, M. (2019). El valor de la escolarización en estudiantes de preparatorias de élite de la Ciudad de México. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 21, e06, 1-11.

Fergnani, M., Villalobos, C. y Quaresma, M. L. (2022). La construcción del capital político en una universidad de élite. Redes, aprendizajes y estrategias de socialización en los estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Universum (Talca), 37(1), 159-181.

Gallardo, G. y Moretti, R. (2021). ¿Merezco entrar aquí? Estudiantes y universidades ante los desafíos de la admisión inclusiva. En Moretti R. y Contreras J. (eds.). Mérito y meritocracia. Paradojas y promesas incumplidas. (pp. 141-165). Ediciones Universidad Alberto Hurtado.

Gayo, M. y Méndez, M. L. (2019). Upper middle class social reproduction: Wealth schooling and residential choice in Chile. Palgrave Pivote.

Gessaghi, V. (2016). La educación de la clase alta argentina: entre la herencia y el mérito. Siglo XXI.

Hurst, A. (2009). Tub path to college: Stories of students from the working-class. Race, Gender y Class, 16(1-2), 257-281.

Ilabaca, T. y Corvalán, J. (2020). Configuración y legitimación del campo de los colegios de élite en Chile. ¿Quiénes son y que dinámicas han posibilitado su acceso a posiciones de poder en el campo educativo? Revista Izquierdas, 49, 3567-3586.

Jin, J. y Ball, S. (2019). Precarious success and the conspiracy of reflexivity: questioning the ‘habitus transformation’ of working-class students at elite universities. Critical Studies inEducation, 1-16.

Kessler, C. y Kruger, H-H. (2018). Being International: Institutional claims and students perspective at an exclusive international school. En Maxwell, C., Deppe, U., Kruger, H-H. y Helsper, W. (eds). Elite Education and Internationalization. From the Early Years to Higher Education. (pp. 209-228). Palgrave Mcmillan.

Khan, S. (2012). Privilege. The making of an adolescent elite at St. Paul’s School. Princeton University Press.

Lahire, B. (1995). Tableaux de familles - Heurs et malheurs scolaires en milieux populares. Seuil.