8,49 €
Esperanza sobrenatural: Luz para un mundo espiritualmente devastado es una obra breve, pero excepcional, que aborda principalmente la temática de la esperanza que alimenta el alma del ser humano desde una perspectiva trascendental y espiritual. El autor, con un enfoque basado en la cosmovisión teísta cristiana, busca demostrar el realismo y la objetividad de la moralidad —parte de la esencia misma de Dios— así como la supremacía ontológica del amor y de la justicia. Asimismo, a lo largo de sus páginas, el libro repasa los argumentos a favor de la existencia de Dios, como origen de todo, debido a su importancia filosófica en relación con las causas y fines últimos, así como a las bases de los propósitos tanto objetivos como subjetivos que posee la vida humana, contrariamente a lo que enseña la sociedad secular. El autor sostiene que la experiencia de una vida con vivencias y sucesos espirituales y sobrenaturales es posible y probable, y evidencia una esfera eminente y espiritual, que trasciende lo meramente material y físico y echa por la borda el vacío existencial que pregona el mundo posmoderno. En este sentido, el libro se enfoca en la experiencia espiritual y en la esperanza de un mundo nuevo, pleno y perfecto, donde reside la justicia, y el mal y la imperfección ya no existen, contrastándola con las expectativas de las demás cosmovisiones, incluida la del naturalismo transhumanista. La obra ofrece una visión profunda y enriquecedora de la cosmovisión cristiana y se convierte en una herramienta fundamental para aquellos que buscan profundizar su fe y comprender la existencia de Dios y su vínculo de amor en su trato con el hombre, así como sus planes para la historia, desde una perspectiva más racional. Al ser, en parte, el corolario de dos libros precedentes (Los Orígenes y El Veredicto), Esperanza sobrenatural: Luz para un mundo espiritualmente devastado es una obra magistral, que nos invita a reflexionar sobre la existencia de una esfera superior y su relación con el propósito, la experiencia y la responsabilidad moral humana. Con una prosa clara y precisa, el autor logra demostrar de manera convincente la existencia de un orden espiritual y sobrenatural, y cómo la esperanza en ese orden puede alimentar ricamente el alma y guiarnos hacia una vida activa, plena y satisfactoria.
Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:
Seitenzahl: 291
Veröffentlichungsjahr: 2023
Producción editorial: Tinta Libre Ediciones
Córdoba, Argentina
Coordinación editorial: Gastón Barrionuevo
Diseño de tapa: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.
Corrección: Lorena Mangieri
Diseño de interior: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.
Arancibia, Martín Sebastián
Esperanza sobrenatural : luz para un mundo espiritualmente devastado / Martín Sebastián Arancibia. - 1a ed. - Córdoba : Tinta Libre, 2023.
238 p. ; 21 x 15 cm.
ISBN 978-987-824-585-0
1. Filosofía Contemporánea. 2. Espiritualidad. 3. Cristianismo. I. Título.
CDD 230.01
Prohibida su reproducción, almacenamiento, y distribución por cualquier medio,total o parcial sin el permiso previo y por escrito de los autores y/o editor.
Está también totalmente prohibido su tratamiento informático y distribución por internet o por cualquier otra red.
La recopilación de fotografías y los contenidos son de absoluta responsabilidadde/l los autor/es. La Editorial no se responsabiliza por la información de este libro.
Hecho el depósito que marca la Ley 11.723
Impreso en Argentina - Printed in Argentina
© 2023. Arancibia, Martín Sebastián
© 2023. Tinta Libre Ediciones
Esperanza sobrenatural
Mis gratitudes y reconocimientos más sinceros y profundos a estas eminencias intelectuales o espirituales:
Aristóteles. Fue un filósofo y científico del siglo IV a. C., nacido en la ciudad de Estagira, al norte de la Antigua Grecia. Es considerado, junto a Platón, el padre de la filosofía occidental. Se conservan treinta y uno de sus tratados, que cubren una variedad de temas, como la lógica, metafísica, filosofía de la ciencia, ética, filosofía política, estética, retórica, física, astronomía y biología. Es reconocido como el padre fundador de la lógica y de la biología, ya que en sus escritos es donde se encuentran las primeras investigaciones sistemáticas al respecto.
Tomás de Aquino. Fue un gran teólogo y filósofo católico, nacido en el siglo XIII, considerado el principal representante de la enseñanza escolástica (la utilización de la filosofía grecolatina clásica a fin de comprender mejor la revelación cristiana), y una de las mayores figuras de la teología sistemática cristiana. En materia de metafísica, su obra representa la fuente prominente de su época, además de ser punto de referencia de las escuelas del pensamiento tomista y neotomista. La Iglesia católica lo tiene en muy alta estima y considera su obra fundamental para los estudios de filosofía y teología.
Paul Copan. Teólogo cristiano, filósofo analítico, apologista y autor contemporáneo. Actualmente, es profesor en la Palm Beach Atlantic University y está a cargo de la cátedra de Filosofía y Ética. Ha escrito y editado más de veinticinco libros en el área de filosofía de la religión, apologética, teología, ciencia y religión, como así también sobre la historicidad de Jesucristo. Ha contribuido con numerosos artículos a revistas profesionales y ha escrito diversos ensayos para libros editados. Durante seis años, se desempeñó como presidente de la Sociedad Filosófica Evangélica.
Alvin Plantinga. Eminente filósofo norteamericano, y profesor en la University of Notre Dame. Es ampliamente reconocido por su trabajo en filosofía de la religión, epistemología, metafísica y, también, apologética cristiana. Es autor de numerosos libros, incluyendo God and Other Minds [Dios y otras mentes], The Nature of Necessity [La naturaleza de la necesidad] y una trilogía de libros sobre epistemología. Ha impartido las Gifford Lectures tres veces, y fue descrito por la revista TIME como «el filósofo teísta ortodoxo protestante líder de los Estados Unidos». Plantinga es considerado una figura prominente del movimiento intelectual evangélico, y se encuentra sexto en el podio de los filósofos más influyentes de la actualidad.
Michael Jones. Fundador y director de la organización sin fines de lucro Inspiring Philosophy, se dedica principalmente a la investigación rigurosa en los campos de la filosofía, la historia y la ciencia, con el objeto de descubrir cuestiones filosóficas profundas relacionadas con el universo y nuestra percepción individual de la vida. Ha publicado una gran cantidad de trabajos de investigación en su canal de YouTube Inspiring Philosophy, donde compila y analiza datos para que la persona escéptica y sin conocimientos expertos pueda arribar a conclusiones razonables sobre una variedad de dilemas filosóficos. Ejemplos notables de ello son: cómo la mecánica cuántica apunta a una cosmovisión teísta, una serie de videos sobre Génesis 1-11, una defensa de la resurrección de Jesús y videos que abordan el problema del mal y el aparente ocultamiento divino.
John Lennox. Es un reconocido e intrépido doctor en Matemática de la Universidad de Oxford y asociado a Matemática y Filosofía de la ciencia en el Green Templeton College, Oxford. Asimismo, es un gran apologista cristiano. Estudió en la Universidad de Cambridge, donde obtuvo los grados de maestría y doctorado. El profesor Lennox está interesado en la relación entre ciencia, filosofía y teología y ha brindado conferencias y escrito numerosos artículos y varios libros sobre matemática y apologética cristiana. Es reconocido por debatir (exitosamente) con dos de los ateos más famosos del mundo (Christopher Hitchens y Richard Dawkins). Se incluyen Has Science Buried God? [¿La ciencia ha enterrado a Dios?] y Christianity: Opium or Truth? [El cristianismo: ¿Opio o verdad?] entre sus libros.
William Lane Craig. Es el filósofo, analítico y teólogo cristiano estadounidense por excelencia. Con una vasta experiencia en debates con ateos y agnósticos, su notoriedad se extiende por todo Occidente. Su trabajo filosófico se enfoca en la filosofía de la religión, la metafísica y la filosofía del tiempo. Su interés teológico se encuentra en los estudios del Jesús histórico y en la teología filosófica. Craig ha hecho importantes e indudables contribuciones a las discusiones del argumento cosmológico Kalam a favor de la existencia de Dios, de la omnisciencia divina, de las teorías del tiempo y la eternidad y de la historicidad de la resurrección de Jesús de Nazaret. Según la revista Forbes, es el séptimo filósofo más influyente de las últimas tres décadas.
Dante Urbina. Es un docente y conferencista peruano, especializado en temas de economía, filosofía y teología católica. Su particularidad teológica se centra en la existencia de Dios y su naturaleza desde un potente enfoque neotomista. También es un ardiente defensor en debates, de la teología cristiana.
César Vidal. Es un abogado, periodista y escritor español muy afamado, autor de numerosas obras de divulgación de diversa índole, artículos, ensayos y novelas históricas. Es cristiano protestante, de una poderosa retórica y conocimientos amplios y holísticos, y un oponente de la teoría neodarwinista.
Roberto Iñigo. Teólogo aficionado y anciano (presbítero) adventista del séptimo día, de vasta trayectoria, experiencia y renombre. Especialista en temas de “ataque y defensa” (controversias doctrinales) y experto en debates, expone con claridad y eficacia las diferentes facetas y los tipos de interpretaciones (correctos, probables o erróneos) en cuanto a los temas doctrinales cristianos trascendentes, tanto teóricos como prácticos. Es autor del escrutador libro doctrinal Los mandamientos de Dios, el sábado, el domingo y la justificación por la fe.
Jordan Peterson. Nacido en Alberta, Canadá, en el año 1962, es un eximio psicólogo clínico, crítico cultural y profesor de psicología. Sus principales áreas de estudio son la psicología anormal, social y de la personalidad, con un interés particular en la psicología de las creencias religiosas e ideológicas, y la evaluación y mejora de la personalidad y el rendimiento laboral. Sus obras y contribuciones más llamativas son Mapas de significado: la arquitectura de la creencia y su célebre 12 reglas para la vida: un antídoto contra el caos. Posee su canal de YouTube en el que publica las grabaciones de sus clases, entre otros contenidos, como críticas enérgicas a los excesos, injusticias y falacias argumentativas en las leyes del gobierno de su país.
Ben Shapiro. Es un abogado conservador, perspicaz comentador político, conductor radiofónico y escritor. Graduado de la Yeshiva University High School de Los Ángeles a los dieciséis años, llegó a poseer, ya a los veinte años, un título de Bachelor of Arts en Ciencias políticas y, luego, cum laude de la Escuela de Derecho Harvard en 2007. Ha escrito siete libros y es el escritor más joven de su país. Es un distinguido creyente judío, defensor de la moralidad y los valores judeocristianos.
Alejandro Bullón. Graduado en Teología, posee el título de doctor honoris otorgado por la Universidad de la Unión Peruana Adventista. Es un gran ministro del evangelio cristiano. Trabajó durante treinta y ocho años como consejero de jóvenes y pastores en Sudamérica. Actualmente, dirige el ministerio Sublime Gracia, que presenta a Jesús de Nazaret como única solución para los problemas del ser humano. El pastor Bullón es peruano de nacimiento, pero brasileño de corazón. Viaja casi continuamente por el mundo, dirigiendo cruzadas evangelistas en iglesias, salones, coliseos y estadios. Es autor de diecisiete libros, algunos publicados en español, inglés, portugués y otros idiomas.
Índice
Introducción P. 17
¿Por qué el Reloj del Fin del Mundo cambió su hora recientemente? P. 18
Un mundo sin rumbo P. 18
Hedonismo y búsqueda frenética de placeres P. 20
Entonces, ciertamente, ¿hay una esperanza? P. 30
Testeando cosmovisiones: el método 3-4-5 P. 33Los orígenes: un repaso a la existencia de dios y su creación P. 41Dios y su estatus como Creador P. 41
Un universo de la nada, por lo tanto, Dios existe: el argumento Holográfico propuesto por Michael Jones P. 42
El argumento de los universales y las “verdades eternas” (propuesto por Edward Feser y basado en Agustín de Hipona). P. 47
El argumento del Ser y la Esencia (propuesto por Edward Feser y basado en Tomás de Aquino) P. 51
La contingencia del mundo (por Joshua Rasmussen) P. 56
La conciencia y la responsabilidad moral, como indicadores P. 60
El sentido de la vida P. 73Consistencia: valor, propósito y felicidad. ¿Teísmo o Ateísmo? P. 73
El sentido y propósito de la vida: subjetividad y objetividad. Un desafío al naturalismo P. 80
¿Son estas explicaciones adecuadas y suficientes? P. 88
Dios y el Sentido de la Vida P. 89
Dios y el significado del Amor: necesario, supremo, inefable P. 95
Dios y lo que es más real: Conclusiones P. 97
La teología cristiana: la naturaleza y el valor del alma P. 101El valor del ser humano. ¿Alma valiosa o materia evolucionada? P. 101
La imagen de Dios: Su naturaleza P. 102
La imagen de Dios: Implicaciones de largo alcance para el individuo y la sociedad P. 105
La naturaleza humana P. 112
El dualismo de Oriente P. 113
Perfección moral: la supremacía del amor cristiano P. 119Realismo moral y su derivación de la naturaleza de Dios P. 119
Realismo moral P. 120
Realismo Moral: la evidencia que lo respalda P. 124
La Fuente Ontológica de la moral. ¿Dios? P. 131
El dilema de Eutifrón P. 133
La teología del Ser Perfecto P. 134
Conclusión: Un viaje hacia la plenitud de la fe P. 139
¿Cómo responden y presentan las diferentes religiones los valores y deberes morales? P. 140
Breves Conclusiones P. 156
La moralidad y la vida después de la muerte: La Justicia Cósmica y El espectador imparcial P. 157
¿Justicia cósmica? P. 160
El espectador imparcial P. 165
Vida abundante P. 169Viviendo con plenitud P. 169
Seis formas extrabíblicas en las que Dios puede revelarse P. 179
Principio del agente inteligente P. 183
Sanidad y exorcismos P. 184
Otras líneas de Evidencia para lo sobrenatural propuestas por Mike Licona P. 186
La auténtica Esperanza Trascendente P. 193La esperanza naturalista P. 196
La esperanza en el hinduismo P. 200
La esperanza en el budismo P. 201
La esperanza en las religiones abrahámicas P. 202
La segunda Venida del Mesías como La Esperanza P. 212
Conclusión: vida espiritual, vida plena de significado y esperanza P. 2193.a. ¿Es lógicamente consistente? P. 219
3.b ¿Es empíricamente adecuada? P. 220
3.c. ¿Es esencialmente relevante? P. 221
¿Proporciona respuestas adecuadas? P. 221
¿Resiste el escrutinio de las 5 disciplinas académicas? P. 225
El dictamen final P. 227
Fuentes, referencias del libro y créditos a: P. 233
Introducción
El Reloj del Fin del Mundo es un símbolo utilizado por el Boletín de Científicos Atómicos para representar la cercanía de la humanidad a una catástrofe global, especialmente relacionada con una guerra nuclear y con el cambio climático. El reloj ha sido actualizado regularmente desde 1947 y ha estado como a cien segundos de la medianoche (el fin) en su última actualización en 2020.
El reloj es importante, porque simboliza la urgencia de abordar los peligros existenciales a los que se enfrenta el mundo. Los peligros incluyen la proliferación nuclear a escala global, la guerra cibernética, el auge del terrorismo, el cambio climático, las pandemias, la crisis de los hidrocarburos, la desinformación digital e, incluso, otros riesgos asociados a la explosión de las nuevas tecnologías en todo el mundo.
¿Cómo funciona el Reloj del Fin del Mundo? Se basa en la opinión de un panel de expertos en temas globales, incluidos científicos nucleares, climatólogos, políticos, entre otros. El panel evalúa la situación mundial y determina la posición del reloj en minutos antes de la medianoche. El reloj no se mueve con un solo factor, sino que se basa en una combinación de amenazas globales. El panel evalúa factores como la proliferación nuclear, el cambio climático, las tensiones geopolíticas y la capacidad de los líderes mundiales para abordar estos problemas.
¿Por qué el Reloj del Fin del Mundo cambió su hora recientemente?
El Reloj del Fin del Mundo cambió su hora recientemente porque el panel de expertos lo actualiza regularmente, según la evaluación de la situación mundial. En su penúltima actualización en 2020, el reloj se movió 20 segundos más cerca de la medianoche debido a la falta de acción global para abordar las amenazas nucleares, climáticas, y biológicas. Hoy en día, el reloj marca las 23:58:30, es decir, falta un minuto y medio para la medianoche.
Según los expertos que manejan el programa, el cambio se debe principalmente a la espantosa guerra entre Rusia y Ucrania, la involucración de muchos países en dicha guerra híbrida y su alarmante suministro de armas a ambos bandos. Y, también, a la pandemia de la covid-19, que continúa y ya se cobró la vida de casi siete millones de personas. Estos factores combinados llevaron el movimiento del reloj aún más cerca de la medianoche.
Un mundo sin rumbo
El panorama global descrito cotidianamente por los medios de comunicación no resulta en absoluto alentador. La proliferación de inundaciones, terremotos, huracanes, incendios; la ansiedad, violencia, pánico y terror han cuestionado la estabilidad del planeta Tierra y del ser humano en sí mismo. ¿Qué está sucediendo con nuestra morada común? ¿Qué perspectivas se presentan para la humanidad? ¿Es posible humanamente revertir el rumbo de los acontecimientos?
Algunos ven muy lejano el acaecimiento de sucesos extremadamente violentos en sus pueblos o ciudades pequeñas. La vida en las grandes urbes puede ilustrar la verdadera violencia que se experimenta en el globo. Uno puede sentir miedo y temor al transitar por lugares oscuros en la noche, incluso dentro de su propio vecindario. La violencia urbana, una guerra sin crueldad, se encuentra presente en la experiencia cotidiana del hombre en la ciudad.
Es un error pensar que las guerras solo suceden en países de Oriente Medio, en Ucrania, Somalia o en lugares remotos donde las guerrillas organizadas se esconden. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, en la primera década del milenio, la guerra silenciosa y sigilosa ha provocado, a causa de la delincuencia, el asesinato de unas cincuenta o sesenta mil personas al año. El crimen organizado ha logrado paralizar metrópolis y matar a unos veinte policías promedio en un solo día. La mafia del robo de cargas domina las rutas, el narcotráfico controla los barrios pobres, y la mafia del tráfico de armas y el contrabando están presentes en la vida diaria de los ciudadanos.
A pesar de todo esto, estos países no se encuentran involucrados en una guerra directa. En una gran metrópoli, el promedio mensual de secuestros exprés supera los quinientos. La industria del secuestro en estas ciudades genera unos setenta millones de dólares al año y la clase media se ve obligada a usar blindaje especial, como si fuera un accesorio más de sus vehículos. Lamentablemente, la misma situación se repite en muchas otras grandes ciudades.
En los últimos años, unos cinco millones de personas han sido víctimas de la delincuencia en una ciudad cualquiera. Cualquier urbe podría mostrar las heridas abiertas y las estadísticas crueles de la violencia diaria que se vive en sus calles. Guerras fratricidas, locas y sin sentido que nacen en las profundidades del corazón humano. A pesar de que los hombres y las mujeres se esfuerzan por entender lo que sucede dentro de ellos mismos, no lo logran.
Hedonismo y búsqueda frenética de placeres
Por otra parte, la filosofía de vida de las nuevas generaciones es nada importa, solo hay que pasarla bien; nada me importa, nada me duele, nada me afecta, solo importa que seamos felices hoy. Lo que vale es el “aquí y ahora” y vivir sensaciones positivas. La indumentaria, el tiempo libre, el automóvil, gestionan todo para pasarla bien y para que todo reciba el sello de la aventura y provoque sensaciones agradables. Hay una tendencia muy marcada y cortoplacista al facilismo, a la comodidad, a la ley del menor esfuerzo: se trata de ganar dinero fácil, lograr metas a muy corto plazo, recurrir a comidas instantáneas o a artefactos eléctricos que hacen todo velozmente. Todo debe ser rápido, instantáneo, mágico.
Basadas en este concepto milenario llamado hedonismo, el cual defiende que el placer en sí mismo sería el bien supremo y perfecto para todo ser humano, las multitudes se lanzan frenéticamente en búsqueda de este. Esta perspectiva supone que el hombre estaría diseñado para el placer y que no habría nada en nuestras acciones que escapara a la ley de la búsqueda de este, según una formulación que encontramos en Jeremy Bentham (1748-1832) y que en cierto modo ya estaba presente en el epicureísmo griego, expresado en su célebre frase: “Comamos y bebamos, que mañana moriremos”. Además, la imagen de amor que se vende en los medios de comunicación es la de un amor romántico “rápido”, apasionado, pero fácil, intenso y a la vez poco duradero, indisolublemente asociado a la relación genital. Es un amor “desechable”, con la simple meta del placer. Asimismo, el hombre posmoderno busca la felicidad basada en el hedonismo y, por consiguiente, en el consumismo. El ser humano posmoderno es alguien lleno de la necesidad compulsiva de consumir, que busca productos cada vez más estimulantes, impactantes, nuevos y refinados (tablets, teléfonos iPhones, etc.) que satisfagan su anhelante corazón vacío y ansioso. La ambición de “poseer cosas” ha llegado a ser lo más importante. Es necesario adquirir bienes materiales por encima de todo.
No es muy difícil advertir que surgirán problemas profundos si se asume que el placer es el máximo bien humano y la realización plena de las aspiraciones que podamos tener en la vida.
El primer problema surge al establecer si existen o no diferencias entre los placeres. Si no se distinguen entre ellos, cualquier placer sería válido para cualquier persona, lo que no es cierto, ya que no todo placer es digno del hombre (hay asesinos que disfrutan mucho torturando y dañando a sus víctimas). El placer necesita ser medido y controlado por criterios éticos justos, por normas que valen para cada ser humano. Además, el placer debe ser considerado en el contexto de la experiencia personal, porque ninguna realidad ni ningún ser humano puede garantizar que solo producirá placeres y que no habrá algún riesgo de posibles dolores colaterales. Las experiencias humanas están sometidas a la contingencia, y todo lo terrenal es provisional y pasajero.
El tercer punto que muestra la debilidad del hedonismo es que promete la felicidad solo a aquellos que tienen la fortuna de tener algo de salud y algo de dinero en una sociedad que funcione con un mínimo de orden. Por lo tanto, el hedonismo hace agua y los seres humanos están llamados a buscar cosas más grandes en la vida, donde el placer solo vale si nos ayuda a llegar a la meta verdadera.
Habiendo realizado estas aclaraciones, afirmamos que el materialismo práctico en los jóvenes se vuelve su único proyecto de vida válido, pues creen que este bienestar material los llevará a la felicidad, sin darse cuenta de que esa felicidad es solamente pasajera, que es la sensación placentera del momento en que el instinto natural alcanza el objetivo, pero las necesidades son ficticias y, por tanto, no satisfacen nada real. Por esto, surge de nuevo el ansia de poseer cosas que son más nuevas y mejores, lo que provoca un ciclo infinito que nunca lo llevará a una felicidad de carácter definitivo.
En fin, individualismo, hedonismo, materialismo, consumismo y ateísmo: estos pilares metafísicos de la sociedad actual están conduciendo a millones de almas, en infelicidad, ansiedad, congoja y vertiginosa velocidad, a la desesperación, al sinsentido, a la depresión e, incluso, a la muerte. ¿Qué podemos hacer ante tan pavorosa expectativa y tan sombrío panorama?
En consonancia con los otros dos libros de esta trilogía, pretendo enfatizar que la problemática del descontrol de la naturaleza, las guerras ininteligibles, la maldad humana, el sinsentido general de la vida actual y la pendiente resbaladiza a una posible futura tecnocracia resultan superficiales en comparación con el telón de fondo de los hechos que se presentan ante nosotros. En este contexto, se hace patente la existencia de una trama mucho más significativa y trascendente. Se anuncia un espectáculo de magnitud singular, cuyo alcance sobrepasa los límites de la realidad ordinaria. Una batalla cósmica, espiritual y existencial.
Y hay que notar y remarcar que en las escrituras cristianas ya se anticipaba una era breve, pero definitiva, de peligros, asechanzas, degeneración moral, ideologías irracionales, violencia y crímenes, cataclismos y muerte. Analícelo por usted mismo, lector. Solo vamos a esbozar unos cuantos pasajes premonitorios y muy actuales, a la luz de los hechos diarios, que nos permiten tomar nota del tiempo evidente en el que estamos viviendo:
Mateo 24, 3-14: engaños perturbadores, guerras y rumores de guerra que estremecerían a la gente, conflagraciones multinacionales, pandemias, graves problemas económicos y desastres naturales. Engaños religiosos y maldad en constante aumento. Predicación del mensaje cristiano en todo el mundo.
“Y estando él [Jesús] sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: ‘Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida y del fin del mundo?’. Respondiendo, Jesús les dijo: ‘Mirad que nadie os engañe… Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá pestes y hambres y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores(énfasis añadido)’”.
“Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y, por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin(énfasis añadido)”.
Lucas 21, 1-36: aparición de falsos mesías y profetas alarmistas que pregonarán fechas inmediatas y erróneas para el fin del mundo. Levantamientos y sediciones en el seno de los mismos países y naciones. Persecución feroz a los cristianos1. Destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C., en manos de los romanos comandados por el general Tito, dispersión de los judíos, pérdida de sus tierras y, luego de un período indeterminado, la recuperación de su territorio y la retoma de Jerusalén (en 1948, y 1967, dos etapas, respectivamente). Angustia, ansiedad y confusión mundial a causa de cataclismos naturales y guerras de desinformación. Mientras tanto, el mundo abocado a sobrevivir: ansioso por lo pasajero de esta vida, los festines y las borracheras. Esta sería la última generación, antes del fin.
“Y le preguntaron (a Jesús) diciendo: ‘Maestro, ¿cuándo será esto? ¿Y qué señal habrá cuando estas cosas estén para suceder?’. Él entonces dijo: ‘Mirad que no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo y El tiempo está cerca. Mas no vayáis en pos de ellos. Y cuando oigáis de guerras y de sediciones, no osalarméis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente (énfasis añadido)… Pero antes de todas estas cosas, os echarán mano y os perseguirán… y matarán a algunos de vosotros; y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá. Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas’”.
“Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. Entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que estén en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella. Porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas…, porque habrá gran calamidad en la tierra e ira sobre este pueblo. Y caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan (énfasis añadido)”.
“Entonces habrá en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra(énfasis añadido). Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca… Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. De cierto os digo que no pasará esta generación (énfasis añadido) hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”.
“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida (énfasis añadido), y venga de repente sobre vosotros aquel día”.
Apocalipsis 7, 1-3: los últimos años de la historia van a estar signados por la guerra, a nivel global, y la amenazante destrucción total del planeta a causa de los temibles ejércitos y pertrechos de guerra creados por los diferentes gobiernos En el eminentemente simbólico libro del Apocalipsis, el apóstol Juan contempla a cuatro seres celestiales que evitan que los vientos —figuras de violencia y guerra— destruyan el mundo entero2. Entonces, los cuatro ángeles representan los agentes divinos en el mundo que retienen las fuerzas del mal hasta que la obra de Dios en el corazón de los seres humanos sea concluida y su pueblo reciba su sello de aprobación.
“Después de esto, vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra (los 4 puntos cardinales), que deteníanlos cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: ‘No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios (énfasis añadido)’”.
Mateo 24, 37-39; Génesis 6, 11-13: los días finales de la historia van a estar teñidos de sangre, violencia, maldad y materialismo; una vida consumista, sin tener en su consideración a Dios y sus leyes morales.
“Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre”. “Dios vio que la humanidad se había degenerado, y practicaba la violencia” (énfasis añadido). “La depravación llegó a tal extremo que un día Dios le dijo a Noé: ‘He decidido destruir a la humanidad, porque por su culpa hay mucha violencia y corrupción en la tierra’ (énfasis añadido)”.
En los días de Noé, también se multiplicó la población humana: había féminas bellas en numerosa cantidad, y los creyentes se mezclaban y formaban alianzas con personas que no amaban ni respetaban a Dios. La maldad y los planes maliciosos de los hombres eran extremos y continuos.
“Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas… Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal (énfasis añadido)”.
Lucas 17, 28-30: el materialismo, el vivir solo con esta vida en el horizonte, conjuntamente con la degeneración, la perversión y violencia sexual sin distinción de edades, va a ser otra de las señales del tiempo más peligroso de todos los tiempos.
“Como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste”.
El lector debería leer acerca de la destrucción de la ciudad de Lot en Génesis 19, y cómo la homosexualidad, el abuso y la violencia eran la norma en aquel lugar. Este tiempo es un claro reflejo de aquel.
Daniel 12: 4: el conocimiento profético, al igual que el histórico, filosófico y científico, experimentaría un notable aumento exponencial.
“[En el tiempo del fin] El conocimiento se multiplicará”.
Santiago 5:1-7: la tendencia económica clara sería la división de la sociedad a nivel mundial en dos clases sociales: los multimillonarios inmorales y corruptos, que viven en un continuo deleite, y la clase trabajadora conformada por obreros esforzados, engañados, explotados y sufridos.
“¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. Vuestras riquezas están podridas y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los últimos días. He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros (énfasis añadido); y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos. Habéis vivido lujosamente sobre la tierra, y habéis llevado una vida de placer desenfrenado”.
2 Timoteo 3, 1-9: en los últimos días habrá una gran cantidad de jóvenes rebeldes y hombres con todo tipo de defectos y malignidades abyectas, que aparentarán ser bondadosos o religiosos.
“También debes saber esto: que, en los últimos días, vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los placeres más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad (énfasis añadido), pero negarán la eficacia de ella; a estos evita”.
2 Pedro 3, 1-11; Lucas 18, 8: el último sería un tiempo de escepticismo, burlas, incredulidad y falta de fe en Jesús y el cristianismo.
“En los postreros días, vendrán burladores (énfasis añadido), andando según sus propios apetitos y diciendo: ‘¿Dónde está la promesa de su [segunda] venida?’”.
“Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra (énfasis añadido)?”.
Lucas 21, 11: existirían muchas manifestaciones atemorizantes en los cielos3.
“Habrá terror y grandes señales del cielo (énfasis añadido)”.
Estos pocos pasajes bíblicos parecen describir con mucha precisión los días actuales y la era posmoderna en la que vivimos. Aunque hay mucho más que se puede decir, acotar y agregar, lo dicho basta para demostrar que el cristianismo es claro en cuanto a los tiempos y a que Dios está al control de las situaciones personales, colectivas y mundiales, guiando todo hacia el clímax definitivo de confrontación entre el bien y el mal, con la victoria segura en Su providencia.
Entonces, ciertamente, ¿hay una esperanza?
Sí, la vida puede ser comparada con un escenario en el cual se desarrollan los dramas, luchas, conflictos y la constante búsqueda de los seres humanos por encontrar su lugar en el mundo, su significado y propósito reales. A pesar de que muchos nacen, envejecen y mueren sin alcanzar sus metas, algunos logran encontrar el verdadero sentido de la existencia tras superar obstáculos, crisis, y desafíos. La esperanza es el motor que impulsa la vida, que nos permite ver la luz en medio de las nubes densas y creer en un nuevo día, aunque todo parezca perdido.
Ahora bien, la esperanza que profesa el creyente, principalmente el cristiano, no es un simple deseo de mejoría en el futuro, sino la convicción de que la victoria eterna ya ha sido alcanzada, a pesar de las aparentes derrotas actuales. Esta certeza se basa en los valores absolutos de un Dios absoluto, quien, según creen los fieles, reveló su verdad en la Biblia, que es la fuente misma de la esperanza, pues contiene más de tres mil promesas capaces de revolucionar la vida de quien tiene fe en ellas. En nuestro mundo turbulento, existe un pueblo que profesa dicha esperanza y propósito. Son hombres y mujeres que, a pesar del dolor y el sufrimiento, caminan con fe y pasos firmes hacia un futuro glorioso. Esta actitud no es una simple huida de la realidad, ni la insensatez de esconder la cabeza como un avestruz o tapar el sol con un dedo. La esperanza de este pueblo tiene un sólido fundamento, del que hemos esbozado numerosas razones en los dos libros precedentes, tanto filosóficas, históricas, como conclusiones a partir de la ciencia y la teología.
Hay una esperanza. Existe La Esperanza, y se halla aunada con el significado de la vida, su propósito, la realidad de una responsabilidad moral objetiva, la libertad y la fe. En este libro, intentaré demostrar que, reflexionando y meditando en todo ello, de manera holística, ejerciendo una fe inteligente y actuando enérgicamente en consecuencia, estaremos pisando terreno más firme que el de una roca maciza y podremos llegar a palpar la Realidad invisible que proporciona el ser, el sentido, el amor más profundo y verdadero, y la esperanza más cara a todo ser humano de corazón y mente abiertos y contritos.
1
Testeando cosmovisiones: el método 3-4-5
Una cosmovisión es simplemente la forma en que alguien piensa acerca del mundo, la perspectiva que posee acerca de este. Es desde allí de donde parte su “filosofía de vida”.
Hay muchas cosmovisiones que uno puede escoger: budismo, naturalismo, cristianismo, islamismo, espiritualidad new age, entre otras. El escoger una cosmovisión probablemente verdadera es vital, ya que puede permitirnos vivir la vida con plenitud y significado y de manera convergente, poseer plausibles implicaciones trascendentes a esta vida. Es por eso que contar con un buen método para elegirla de manera informada y consciente es fundamental. El recientemente fallecido doctor Ravi Zacharias ofreció un método sencillo, pero efectivo, para esta tarea llamado Metodología 3-4-5:
Primero, hay tres (3) pruebas que toda cosmovisión debe franquear:
Una cosmovisión debe ser lógicamente consistente, empíricamente adecuada y existencialmente relevante. Debe mantener una coherencia en sus enseñanzas, evitando contradicciones en su interpretación del mundo; debe alinearse con la realidad observada y ser pertinente para orientarnos en la manera adecuada de vivir.
La consistencia lógica se desglosa en:
Coherencia interna: Se examina la coherencia interna de cada cosmovisión. ¿Son lógicamente sostenibles sus creencias y afirmaciones? ¿Existen contradicciones internas? La cosmovisión cristiana ofrece una narrativa cohesiva y unificada. Desde la creación hasta la redención, se observa una secuencia lógica en la narrativa bíblica. La existencia de un Dios trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas en un único Ser) se integra armónicamente en esta narrativa. Incluso, la doctrina de la trinidad, pese a su naturaleza misteriosa, no es contradictoria. La interacción entre las tres personas divinas es armoniosa y complementaria.
Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, se nos revela una historia congruente que abarca la creación del universo, la caída moral de la humanidad, el plan de salvación concebido por Dios para ofrecer una expiación condicional e ilimitada por los pecados y los males de la humanidad, la llegada del mesías prometido como libertador para ejecutar el corazón de dicho plan, culminando con su resurrección y la promesa de su retorno para recompensar a cada uno según su fe, elección y obras.
Aunque se han planteado numerosas supuestas contradicciones internas, la mayoría han sido abordadas, estudiadas y razonablemente refutadas por apologistas cristianos. Algunas discrepancias se atribuyen a errores de los copistas en los manuscritos.
Además, la consistencia lógica también implica:
