Kaypi Kashani - Bernardo Tello Tueros - E-Book

Kaypi Kashani E-Book

Bernardo Tello Tueros

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Beschreibung

Composición de reflexiones de formato libre, en tipo de poemas, a través de la percepción e interpretación de toda una vida de la realidad personal y mi entorno. Empezando por mi región natal: Apurímac y concluyendo en la capital de la República de Perú. Debido a que fueron concebidos en distintas épocas, se ha dividido en dos sub títulos: Mestizo, cara o cruz y A partir de Enero. Todo, de manera cronológicamente relativa, desde la niñez, hasta la senectud.

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Seitenzahl: 166

Veröffentlichungsjahr: 2022

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He decidido quedarme entre familiares, amigos, conocidos y toda persona de buenos sentimientos… en estas sencillas líneas de afectos, reflexiones y aprecio a la humanidad.

INDICE

01 CAPULLO

02 RAICES

03 M DOLORES

04 EL ESPEJO

05 HERMANA

06 EL MONTON

07 CAPITAN

08 TISIS

09 FLOR DE PRIMAVERA

10 COSHAMALE

11 PIEDRA

12 LA NOTA

13 CORTINA

14 LA PENSIÓN

15 CÓDIGO

16 ALGO

17 LUMINARIA

18 GANAS

19 DULCE

20 DIME

21 LA IRA

22 SOLO

23 SIMBIOSIS

24 CRUJIDOS

25 LA DESPEDIDA DEVUELTA

26 DESTELLOS, LUZ Y SOMBRA

27 ESTAR SIN TI

28 AVES SIN DESTINO

29 DETALLES

30 RAZONES DE VIDA

31 EL DOLOR

32 RUMOR

33 PARA SIEMPRE

34 ADIOS

35 PESADILLA

36 PÉTALOS DE GRACIAS

37 SIN PRISA, SIN PAUSA

38 IRAS SANTAS

39 BESITOS DE COCO

40 EL BIEN AJENO

41 TRISTE NIÑA

42 LÁZARO

43 SEÑORA ADVERSIDAD

44 ÁNGELES DE CUNA

45 PASTEURIZAR

46 ARTILLERÍA

47 EL MANANTIAL

48 DEMONIOS EN HIELO

49 CREPÚSCULO

50 EL HOMBRE DE LA NIEBLA

51 EL REDIL

52 ÍDOLO DE BARRO

53 VENCEREMOS

54 LA POSTA

55 ENGRANAJES

56 LADRILLO ROTO

57 ES OBVIO

58 EL MOMENTO EXACTO

59 PALIMPSESTO

60 TROGLODITAS

61 ISTAISMO

62 EL ESPÍRITU A LA VISTA

63 LA FUERZA DE LA RAZÓN

64 DEMENCIA ENCUBIERTA

65 EXTREMOS ALIADOS

66 AL BORDE DEL ASFALTO

67 2° DOMINGO DE MAYO

68 LOBO SOLITARIO

69 PLUMA EN RISTRE

70 DIA DEL TRABAJO

71 ESTACIÓN PERDIDA

72 ICEBER O ARRECIFE

73 DANDO TALLA

74 DE FUEGO Y DE AROMA

75 MIRA LAS ESTRELLAS

76 LUCKY

77 RUIN PIEDRA

78 ¡HEA NIÑO!

79 EDUCACIÓN INICIAL

80 LIMA

81 CARIÑO MALO

82 CHABUCA

83 PERSONAS

84 PIEDRAS INERTES

85 LABERINTO

86 NEGRO CRESPÓN

87 MA MERCEDES

88 PLENITUD

89 EL SONIDO DEL METAL

90 CANDIL DE ESTRELLAS

91 MUJER COMPLETA

92 TRONCO VIEJO

93 MELBA

94 HUYE

95 YA ME ENTERÉ

96 SANDALIAS EN EL CAMINO

97 EL COLOR DEL CRISTAL

98 ALERTA

99 FIN DE FIESTA

100 MIEL DE ABEJA

101 COLEÓPTEROS EN EL AIRE

102 ESTÁ BIEN

103 SI, ESTAMO HARTOS

104 RECONCILIADOS

105 DIVAGAR

106 SEGURO

107 VENDETTA

108 ALGO PERSONAL

109 A OBRAR

110 SIN DESMAYO

111 EL MANDATO

112 TERROR

113 MI DUEÑA

114 SIN TREGUA

115 DESENCANTADO

116 COMADREJA

117 LA PRÓXIMA EMBOSCADA

118 EL PRISMA

119 ARENGA

120 POLEN DE VIDA

121 TAIMADA Y FRIA

122 MEMORIA

123 LABRADOR

124 REGLA DE ORO

125 TAREA CUMPLIDA

126 LOS DESPLAZADOS

127 LOAS

128 ESCRIBIDOR

129 EL VIAJE

INDICE

1. LIBERTAD

2. ALEGRÍA

3. AUSENCIAS

4. DOMINGO 7

5. DULCE

6. ESCENARIO

7. FARDOS DE ALGODÓN

8. FELICIDAD

9. LA MAGIA DEL VAIVÉN

10. OSITO PANDA

11. POR LAS SEMILLAS

12. TIEMPOS DE VALOR

13. MARIA DOLORES

14. MONEDA DE COBRE

15. “N”

16. QUE PASE EL REY

17. QUIMERA

18. SIEMPRE

19. SIN ATADURAS

20. SOLO TÚ

21. TIEMPOS DE ESTOICISMO

22. TU OBRA

23. VEN A MIS BRAZOS

24. YO ¡FELIZ!

25. A UN LADO DEL CRISTAL

26. ALGO

27. ANÉLIDA PERORATA

28. CADENAS

29. CAMBUCHES EN EL AIRE

30. CAMINOS DE VIDA

31. RECUERDOS

32. CLAOSCURO EMOCIONAL

33. EL IMPERIO DE LA FUERZA

34. EL PUENTE

35. INEXPLICABLE

36. LA SUMA DE LAS HOJAS

37. ¡OH! PESADILLA

38. LA PUERTA DE LA CASA

39. MULTIDIMENSIONAL

40. ¿NORMAL?

41. OCIO INFALIBLE

42. ¡OH! VIDA

43. OSADÍA DE POLVO

44. INKA

45. UNIDAD

46. MACHU PICHU

47. CANTO DE VIDA

48. COLABORACIÓN

49. LAS BAMBAS DE LA TARDE

50. MASAS COMPLACIENTES

51. AHORA

52. BERNA KURU

53. ¿ES EN SERIO?

54. JAVIER EL RIO

55. JUEGO DE PALABRAS

56. LOS CAMINANTES

57. ¿QUO VADIS, DOMINE?

58. REVOLUCIÓN

59. SERIA CONFUSIÓN

60. SERIO

61. ¡OH! GENERO

62. AHORA

63. CILINDRAJES DE RUBOR

64. EL ALECCIONADO

65. EVANGELINA

66. GRACIAS

67. OJOS QUE NO VEN

68. PREVIAS DISCULPAS

69. ¡QUÉ MIEDO!

70. ¡OH! SOL

71. SI CAE

72. TEMPORADA

73. ¡YA PERDISTE!

74. YO DICTADOR

75. CAMPOS DE AREQUIPA

76. CARITA DE ILUSIÓN

77. CARROUSEL

78. CULPABLE

79. DE FRENTE

80. DEMENTES

81. DESAPEGO

82. DONAR

83. DURADERO

84. EL BRINDIS

85. ENIGMA

86. ENSAYO Y ERROR MIO

87. ESPERA DE TI

88. ALICIA, FLOR DE VIDA

89. FÓSIL

90. INVIERNO

91. JOKER

92. MUJER

93. NÁUSEAS

94. NUBES NEGRAS

95. REDOBLES POR LA VIDA

96. SIEMPRE, SIEMPRE

97. TIEMPOS DE CAMBIO

98. VIDA 1

99. VOLUNTARIO LAZARILLO

100. “X” SOBRENATURAL

MESTIZO, CARA O CRUZ

MESTIZO, ¿CARA O CRUZ?

El Dios al que adoramos,

aunque se vista de paisano,

laureado con palmas, o crucificado…

sigue siendo ajeno, extranjero.

Lo trajo el conquistador,

imponiéndolo con las armas,

destruyendo lo existente…

con desprecio a lo nativo.

No había antes, la noción de Dios,

ni de su condición suprema e intangible.

Solo existían divinidades sin culpa,

a quienes se les hacía fiesta.

Pero tras de cruentas batallas,

luego de pugnas subterráneas,

tras de la paz de los sepulcros…

se mezclaron todas las sangres.

Produciendo incontenibles masas,

de seres confundidos como yo,

que no saben a dónde van,

ni tienen idea de dónde vienen.

Por ejemplo: una parte de mí,

se inclina, se humilla cual cordero,

ofrece la otra mejilla, siente culpa,

empuñando una espada de hierro.

La otra parte de mí, de pie,

permanece erguido, solemne,

con las manos vacías y la mirada al sol,

resistiendo… ¡incomprendido!

01 CAPULLO

Al principio no había nada,

Solo misterio inescrutable

En alguna parte del cosmos,

Y yo, sustancia en estado puro.

Y resulta que por un tiempo

Fui parte de ti…

Y tú parte de mí,

Como una sola persona.

Y sé perfectamente,

Que fue por tu voluntad,

Que percibí la luz primera,

Y el primer aliento de vida.

Y ajeno a tu voluntad…

Flor marchita, planta yerta,

Apenas brotada la semilla,

Volviste al origen de la vida.

Desde entonces te he buscado,

En toda forma de mujer,

Hasta llegar a comprender…

Que madre, hay una sola.

Leve imagen en mi vida,

Portento en mi cielo…

En este mar de rosas rojas,

Flor blanca en mi pecho.

02 RAICES

No hay luces de neón,

Ni candil austero,

En la rústica casita…

Solo la tenue luz,

De un fogón de múltiples usos,

Que ya se apaga.

No hay movimientos bruscos,

Ni ruido alguno alrededor…

Nada que perturbe el sueño,

De un niño recién nacido,

Que de rato en rato pasa a los brazos

De unos ángeles que lo cuidan.

Afuera, la siniestra noche palidece,

Acosada por luciérnagas intermitentes,

Escoltada de un manto de estrellas,

Bajo un cielo despejado de nubes,

Que permiten apreciar los rasgos,

De un semiárido paisaje de la sierra.

Pero ni el más rudo rostro de la noche,

Ni los más vigorosos y tensos músculos,

Pueden sostenerse, ni resistirse a la fatiga…

Y al fin se rinden a los brazos del sueño,

Que los llevará por insospechados lugares,

Hasta entregarlos a la luz de un nuevo día.

El afán de la nueva jornada

Es para los demás niños, un nuevo reto:

De dar rienda suelta a su imaginación,

Que se plasma en juguetes de barro,

Con tierras de colores, de los cantos…

Del arroyo a la puerta de la casa.

Eso no estaba permitido,

Pero igual, se jugaba a escondidas,

Lejos de imaginar que existían…

Motores o máquinas,

Interés simple o compuesto,

En las insaciables ciudades.

Aquí a falta de espejo,

Todos acicalaban sus cabellos,

En el reflejo del agua…

Los pajarillos cantaban libres,

Las plantas ofrecían sus flores,

Sin pedir nada a cambio.

En las lomas de Toraya…

Cuánta inocencia nos cobijaba,

Cuánta paz nos redimía,

Cuánto amor entretejido,

Cuántas vivencias acumuladas…

En nuestras frágiles memorias.

03 M. DOLORES

Sí, lo acepto.

Sé que no pertenecen a este instante:

Tu imagen, tu voz y tu compañía,

Y tal vez sea mejor así.

¿Hubo la posibilidad…

De capturarte en un pulso,

Sin que llegues a esfumarte?,

Imposible más dolor.

Tu espíritu probablemente viva,

En el espacio y en la eternidad…

Porque eso es lo que le corresponde.

Mas, hoy que el círculo de la nada está cerrado,

Y ahora que duele tanto tu ausencia,

Anhelo tu esencia… en estado de luz.

04 EL ESPEJO

Se empalaga la garua,

En esta mañana de invierno…

Pero sale el sol radiante,

De una humilde morada.

Le cubre con la mirada,

Dos ojos de universo,

Imperturbables en el tiempo,

Diligentes en el lugar.

Y llena de gozo dentro del hogar,

Sostiene el fruto de su vientre,

Con sus manos de seda,

Músculos y coraza fuerte.

No es asunto de la suerte,

Ni caprichos del azar,

Ella lo ha deseado…

Como corolario de su ser.

Me parece entender,

Esta escena tan tierna…

Cuantas veces la he sentido,

Por doquier reflejada.

Y en nuestra vida agitada,

La historia se repite,

Sembrando dicha,

En toda la humanidad.

05 HERMANA

Recuerdo andando de niño,

Las ropas ligeras, los pasos cortos,

El manto gris-plata del cielo,

Y la acentuada humedad…

En las mañanas camino a la escuela.

La ciudad se transformaba,

En un monstruo insensible,

Donde los ojos tristes de un gorrión,

Que emprender vuelo no pudo,

Reclamaba el abrigo que nos faltaba.

Entre las deshojadas ramas de un árbol,

Rodeado de soledad e indiferencia,

Las desnudas patitas le temblaban de frio…

Solo su tenue canto le consolaba… y

Le acompañaba hasta el sol de mediodía.

Pasaron algunas mañanas con sus días,

Él se acurrucaba entre la rama,

Y el tronco del árbol…

Yo, caminaba entre la vereda,

Y la pared de la calle.

Pero un día que logré abrigo en casa,

Al correr al arbolito que la cobijaba,

Ya no lo encontré allí ni en otra parte,

Y me alegré pensando que alzó vuelo,

Que alcanzó el sol que necesitaba.

Hoy, al volver después de muchos años,

Noté que amaneció esa calle sin árbol,

Sin hojas, ni gorrión…

Y me puse a pensar:

¿Habrá empezado el otoño?

Y el gorrión… ¿O mi corazón?

¿Anidará en mi casa…

Tal vez vuela hacia ti,

¿Para cobijarse en tus brazos?

O quizás… ¡dejó de existir!

06 EL MONTÓN

Ya no le afectan los fétidos olores

De los deshechos en descomposición,

Ni el de aceite quemado de los motores,

Con los que están mezclados:

Tuercas, pernos y tornillos.

Como cuervo al acecho,

Cree que todo lo que brilla es suyo,

Y con curiosidad decanta del basurero:

Alambres, pedazos de metal y plástico…

¡Pobre niño!

Desarraigado de su pueblo natal,

Donde moldeaba solo arcilla estéril,

Y sus manos jugaban al viento,

En su mundo que era campo abierto…

No sabe dónde ha caído.

Ahora, mugrientas las extremidades,

Pretende ignorar su realidad,

Y desea construirse un mundo nuevo,

Ya no de caminos de piedra o casas de adobe,

Si no, de altos castillos ranurados.

Un reino de la oscuridad,

De murallas hexagonales,

Y armas de combate… (*)

En fiera predisposición a la vida,

O a la muerte.

¿Dónde se quebró su inocencia?

Sus lágrimas ya no son de ternura,

Son de incontenible rabia…

Y su voz no se deja sentir,

Por un nudo en la garganta.

Nota (*): juguetes.

07 CAPITÁN

Aglomerados en círculo los observadores,

Un coro de niños alienta la rencilla,

Tomando partido por uno de los contendores.

Ellos, airadas las miradas,

Por el suelo la mochila,

A un costado la bicicleta.

Otro va con la cantaleta:

De quien pierde es el que chilla,

O el que sufre las rodadas.

¡Que paren a los pillos!

Se alarman los mayores,

En tanto que festejan los menores,

Al más pequeño de los niños.

El triunfador en hombros es paseado,

¡Capitán!, ¡capitán!... alabado, vitoreado,

Y en el suelo el otro ha quedado.

Mientras unas tías cuchichean,

Con miradas de soslayo:

¿Y los padres dónde están?

Si ellos les protegieron de todo mal,

Le enseñaron el buen camino,

Cultivando el alma racional…

¿Por qué ahora, sin razón,

Les clavan puñales en el corazón,

Con sus malas acciones?

Ajenos a estas retoricas los niños…

Si, con simplicidad les preguntaran:

¿Qué les falta para una buena conducta?

Responderían a gritos: ¡Cariño!, ¡mimos!

Que el trabajo no nos arrebate a nuestros padres,

O, que la vida nos devuelva a nuestras madres.

08 TISIS

Corría el cervatillo por el campo,

Entre las cabriolas de sus compañeros,

Hasta que un sabor desconocido,

Algo salado, empezó a paladear.

Dejó caer unas gotas de ese fluido,

Que tiñó al instante el pasto de rojo,

Y como un rayo, algo le llegó al cerebro,

No lo podía creer… pero empezó a desmayar.

Luchó contra las tinieblas,

No supo cuánto tiempo…

Hizo esfuerzos por calmarse,

Y se decía: esto tiene que pasar.

Al rato, después del susto,

Fue a uno de esos lugares,

Donde suelen curar a los animales,

Hizo la cola, lánguido llegó a su turno.

Sonriendo un hombre de blanco comentó:

¡Pobrecillo!, tan tierno y por acá…

Le observó superficialmente y dijo:

Nada tienes, ya te puedes marchar.

Luego, una dama de verde,

Le abrió la boca…

Le echó una pastilla inocua,

Y le invitó a caminar.

Más temprano que tarde,

En algún lugar ignoto,

Exhausto, un charco llegó a formar,

Con lo que, de su boca, volvió a brotar.

Estoy acabado se repetía,

En cada estruendosa erupción,

De algo espumoso, enloquecedor,

Rojo vivo, como lava de volcán.

Mientras luchaba por su vida,

Dentro de él se repetía:

No es la daga ni la bala, la que mata,

Si no, la indiferencia humana.

Feliz o desgraciadamente…

No llegó a morir en ese instante,

Pero ese recuerdo de sangre,

Le sigue para siempre.

09 FLOR DE PRIMAVERA

Días de sol y primavera,

Macetas y calles polvorientas,

Casas rectilíneas de un solo piso,

Ventanas y puertas, rectangulares,

Solo faltaba alinear los corazones.

Misión difícil con los niños,

De alborotados pareceres,

De distintos temperamentos…

Que no saben lo que quieren,

Ni quieren lo que no saben.

Eran días de discriminaciones:

Los niños en las calles,

Las niñas en las casas…

A veces en las ventanas,

Con algunas poses calculadas.

No había colegios mixtos,

Bien de niñas o de niños.

En la casa de un niño,

Solo sus hermanos y su padre,

Así lo quiso el destino.

Pero un día llegó una niña

Rompiendo los esquemas,

Para ella no había fronteras,

Ni valían las banderas.

Todos los niños eran sus amigos.

Otro día jugando a las escondidas,

Les tocó el mismo rincón:

Él pálido como un lirio,

Ella delicada como una rosa,

¡Qué nervios si les descubrían!

Ella le tomó la mano fría,

Él sintió un terciopelo…

Rosaba la seda al musgo.

¡Qué sensación tan rara!

Las mejillas de ambos se encendieron.

10 COSHAMALE

Bullanguero arroyuelo que aspirabas a ser rio,

Que conversabas rompiendo el silencio de la región,

Con los pajarillos que andaban de paso…

¿Podrás escuchar mi voz distante?

Yo no podía ver, notar, alegrarme,

De la belleza del campo que nos rodeaba,

Y te vía común… no te admiraba,

Hasta que tuve que alejarme.

¿Aún llega a tu orilla aquella campesina

De inocente sonrisa, que apretaba sus trenzas…

Como acicalan las vizcachas sus orejas,

Mientras tú le coqueteabas?

Aquí, en el lugar donde ahora vivo,

El vértigo de la vida diaria me sofoca,

Y lo poco que he podido disfrutar es de los niños,

Que prácticos y cimarrones, no aceptan mimos.

Agrandados a la fuerza,

A torrentes echan ruidos de sus bocas,

Y se burlan con jactanciosos ademanes,

De la candidez de los incautos forasteros.

Hoy un rio irreverente de mocositos,

Frente a mí se echaban la culpa,

De haber dicho múltiples lisuras,

Negándose todos, haberlas pronunciado.

Hasta que uno con media lengua dijo:

Eyosdigedon: “coshamale”

Mientras todos gritaban:

¡Mentira!

Luego de una pequeña pausa,

Otro que masticaba mejor el idioma,

Dijo que eso se pronuncia:

“Con… d. t. ma...”

Abría la boca como demonio,

Apretaba los dientes con fuerza.

Luego, todos se esfumaron, fluyeron…

En medio de esta selva de cemento.

Bullanguero arroyuelo,

ojalá que esta blasfemia no te alcance.

11 PIEDRA

Como círculos negros,

Imperceptibles en un cielo,

De despejada noche,

Yo hallé muy tarde la profundidad,

De tu oscuro misterio.

Negro capulí,

Adornado con el brillo,

De tangencial estrella solitaria,

En cada uno de tus ojos…

Con qué candor me mirabas.

El áspero tapiz de tu rostro,

De regio color maíz tostado,

De trigo dorado… me asustaron,

Al notar que todo tu ser…

Frente a mí se estremecía.

¿Por qué será que, al momento,

No se percibe lo extraordinario?

En esos días con sus noches,

Yo solo tenía ojos para el ecran,

Con doncellas de otras realidades.

(Muy tarde me di cuenta,

Que me negué al negarte).

Paloma oscura:

Yo que te lastimé,

Yo, que hice rodar tus lágrimas,

Porque no sabía, que sabías llorar…

Hoy tengo ríos de llanto.

Nunca sabrás que muy tarde,

Lejos de ti me di cuenta,

Que lo tuyo es lo mío.

Y que somos:

Hierva silvestre,

Humilde flor,

Sierpe de los sembríos

O piedra del campo…

Con un común destino:

Vivir a ras de la madre tierra.

¡Pero no te quedes allí!

Si mi voz aun te alcanza,

Te lo ruego…

Con tus pies descalzos,

Con tu falda austera,

Con tu impecable blusa,

Con tu pequeña lliclla,

Vuelve tu mirada…

Que mis brazos te esperan,

Con un ruego de… ¡perdón!

12 LA NOTA

De pronto se iluminó,

Se llenó de gracia,

Creció su imagen,

El capullo se abrió:

Con formas interesantes.

Hoy que sientes admiración,

Y notas los latidos de tu corazón,

Por alguien que te era indiferente…

Levanta la frente,

No necesitas una razón.

Pero no corras con desesperación,

Primero debes ver la señal,

La respuesta al mensaje sutil…

Y mejor recibir una evasión gentil,

Que recibir un desdén (cruel puñal).

Pero si sientes que tocan

La puerta de tu corazón… espera,

Toma tu tiempo y al rato:

Si es la ilusión se habrá esfumado,

Si es el amor, aun estará allí.

El amor, cuando la fascinación acaba:

Valora lo que el alma posee,

Como tesoro interior…

La savia,

No la forma exterior.

En los sentimientos,

Hay que tener seguridad,

No se debe jugar…

Porque es imperdonable,

Esa crueldad deliberada.

Si te equivocas,

Luego de la ilusión pasada,

Para la persona lastimada,

Solo quedará desazón, desconsuelo,

Tristeza, desencanto… falta de luz.

La ilusión se acaba,

La pasión se extingue,

El sol se oculta,

Pero el amor prevalece…

¿Está claro el camino?

13 CORTINA

No fue mi idea, es cierto,

Era una noche de copas,

Ellos querían diversión…

¡Al diablo los prejuicios!

Unos y otros decían:

Emites por todos los poros,

Un sentimiento salvaje,

Y ella tiene que saberlo.

Apenas la conozco – replicaba -,

Con mayor razón – alentaban -,

No sé si puedo –murmuraba -,

¡Si se puede! –coreaban-.

La bruma de la noche,

El smog de los carros,

No caben excusas…

¡Fue mi decisión!

Ellos hicieron cortina,

Cortando el tránsito,

Yo, hecho el muertito,

En medio de la calle.

¡Tremendo escándalo!

Los bocinazos…

La gente alrededor,

Como gallinazos.

¡Presión… tensión!,

La espera desesperada,

Y nadie salió a la ventana,

Nos ganó el cansancio.

Eran los pininos de un chico,

Ebrio de sentimientos, ganapán,

Haciendo el ridículo, sin saber,

Que ella… ¡ya tenía dueño!

14 LA PENSIÓN

¿Aún conservas la cajita musical,

Con los acordes de Beethoven “Para Elisa”?

No hubo tiempo para que otra melodía,

Inmortalizara lo que el viento se llevó.

¿Aún tocas madera… la mampara,

Que ponía música a una ilusión?

¿Al compás de un corazón,

Que no se cansaba de vibrar?

¿Y tu calzado que ponía ritmo,

En el pasillo al taconear?

¿Y tu sonrisa de Gioconda,

Tras del cristal?

¿Dónde quedó los lentes,

Que nunca te querías quitar?

¿Y el tintineo en el tocador,

Qué mensaje quería codificar?

Si sigues ausente…

La respuesta, no vendrá.

15 CÓDIGO

En cabeza ajena nadie experimenta,

Cuando la fuerza de la tormenta,

Nos toma de manera desprevenida,

Y no da posibilidad de una huida.

¿Qué hacíamos a esa hora, en ese lugar,

Qué nos cegó, qué nos impulsó a llegar,

Tratando de: al destino retar…

Lejos del calor de nuestro hogar?

No hubo preámbulo, lira ni poema,

Debajo de un árbol, acabaron los pasos,