Metodologías inductivas - Alfredo Prieto - E-Book

Metodologías inductivas E-Book

Alfredo Prieto

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Beschreibung

Este libro está dirigido a profesores y profesoras que no están satisfechos con los aprendizajes de sus alumnos; profesores que querrían conseguir aprendizajes de mayor contenido, calidad, aplicabilidad y transferencia. Apelamos a los docentes que quieran ayudar a sus alumnos a que desarrollen las competencias que necesitan en el siglo XXI. Profesores que creen que es posible mejorar el aprendizaje de nuestros educandos y que buscan nuevos modos, ejemplos y orientación para hacerlo. El presente libro aborda una serie de metodologías de aprendizaje inductivo, explica sus peculiaridades y el modo de llevarlas a cabo, y también contiene ejemplos de actividades y ejercicios que nos ayudarán a implementarlas.

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Veröffentlichungsjahr: 2014

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Metodologías inductivas

El desafío de enseñar medianteel cuestionamiento y los retos

Alfredo PrietoUniversidad de Alcalá

David DíazUniversidad de Alcalá

Presentación

Este libro está dirigido a profesores y profesoras que no están satisfechos con los aprendizajes de sus alumnos; profesores que querrían conseguir aprendizajes de mayor contenido, calidad, aplicabilidad y transferencia. Apelamos a los docentes que quieran ayudar a sus alumnos a que desarrollen las competencias que necesitan en el siglo XXI. Profesores que creen que es posible mejorar el aprendizaje de nuestros educandos y que buscan nuevos modos, ejemplos y orientación para hacerlo.

El presente libro aborda una serie de metodologías de aprendizaje inductivo, explica sus peculiaridades y el modo de llevarlas a cabo, y también contiene ejemplos de actividades y ejercicios que nos ayudarán a implementarlas.

Los autores de este libro esperan que su lectura sea una experiencia de aprendizaje significativo, que resulte transformadora para el lector y su enseñanza. Creemos que un conocimiento profundo sobre las posibilidades y ventajas que nos ofrecen las metodologías inductivas impulsará a los lectores a experimentar con ellas, y a animarse a usarlas con mayor profusión en las clases con sus alumnos.

El primer objetivo de este libro es convencer a sus lectores de la necesidad de incorporar metodologías inductivas a su docencia, a fin de que esta genere experiencias de aprendizaje más significativas y un mayor desarrollo de competencias en los alumnos. En este sentido, la definición de éxito de este libro es que sus lectores, profesores de distintos niveles educativos, obtengan el siguiente resultado de aprendizaje: “que cuando acaben de leer el libro, estén plenamente convencidos de la conveniencia de incorporar metodologías de aprendizaje inductivo a su enseñanza, siendo conscientes de los beneficios y dificultades que acarrean y, que además, hayan adquirido capacidad para crear, buscar, seleccionar e incorporar ejemplos de actividades basadas en estas metodologías de aprendizaje inductivo a las asignaturas que imparten”. Que puedan decir: “Gracias a este libro sé cómo podría incorporar algunas actividades de aprendizaje inductivo y sé dónde acceder a recursos complementarios”. Desde ahora, queremos que el lector se sienta confiado en que, si lee este libro, encontrará ideas para aplicar a su enseñanza. Por otra parte, este libro también quiere ser un recurso de consulta al que un profesor pueda recurrir cuando necesite información sobre cómo implementar un determinado método inductivo con sus alumnos, o sobre cómo resolver algunos problemas que puedan surgir en el proceso de hacerlo.

En este libro, presentaremos las diversas alternativas a la educación deductiva tradicional: enseñar contando o transmitiendo respuestas a nuestros alumnos por medio de las clases explicativas convencionales, propias de la enseñanza deductiva, en la que el profesor decide lo que debe ser aprendido y lo cuenta y explica. Las metodologías inductivas usan otra estrategia: inducen el aprendizaje del alumno, al pedirle que supere retos o responda a cuestiones escogidas por su profesor, para hacerle pasar a través de determinadas experiencias de necesidad de información y aprendizaje. Esta es la estrategia utilizada por el aprendizaje activo (active learning), la enseñanza por medio de casos, la discusión socrática, el aprendizaje basado en problemas y proyectos, el aprendizaje por el descubrimiento y el aprendizaje por la indagación. En las metodologías inductivas, el alumno aprende en el contexto de situaciones problemáticas concretas, y de esa experiencia con lo concreto induce los principios y teorías que debe aprender a transferir y a aplicar.

Este libro pretende lograr que el lector se dé cuenta de que la incorporación de metodologías de aprendizaje inductivo tiene efectos muy positivos en la motivación y el aprendizaje de nuestros alumnos. También pretendemos transmitir la idea de que, aunque la incorporación de estas metodologías nos dará algo más de trabajo a alumnos y profesores que seguir haciendo lo mismo que hacíamos, la mejora en resultados merecerá la pena para nosotros y para nuestros alumnos. Pretendemos que el lector alcance esta conclusión: merece la pena intentar implementar actividades de aprendizaje inductivo, porque van a tener efectos significativos en la experiencia de aprendizaje de mis alumnos.

1.¿Por qué es necesario incorporar metodologías inductivas a nuestra enseñanza?

La habilidad o competencia para la resolución de problemas a los que nuestros alumnos no se han enfrentado todavía es una de las competencias que aportarán más valor añadido a su aprendizaje, y que les será más útil para el futuro éxito en las imprevisibles y cambiantes circunstancias del siglo XXI. Esta competencia para la resolución de problemas, la desarrollarán nuestros alumnos por medio de su ejercicio en la resolución de retos y cuestiones que les planteemos los profesores. Por esto es importante que los educadores incorporemos actividades en las que nuestros alumnos aprendan a afrontar retos para los que no han sido preparados.

Las metodologías de enseñanza inductiva consisten en pedir a los alumnos que hagan cosas (learning by doing) con los conocimientos antes de que se los expliquemos. Para ello les planteamos situaciones concretas, en las que deben encontrar por si mismos una explicación, una respuesta, una solución. A partir de ese proceso de respuesta al reto, los alumnos perciben la necesidad de información, tratan de obtenerla por sus propios medios y llegan a la propuesta de soluciones, y también a su defensa en discusión pública. El objetivo es que a partir de situaciones concretas los alumnos realicen un proceso de inducción que les lleve a indagar y descubrir sobre principios, conceptos, teorías y leyes esenciales que queremos que aprendan. De esta manera se logra una comprensión profunda, relacionada y aplicada de los conocimientos a aprender. Se logra aumentar el porcentaje de alumnos que se implican e invierten tiempo y trabajo en su aprendizaje, y que consiguen experiencias de aprendizaje significativo. Y se obtiene un tipo de aprendizaje de efectos más permanentes, que nuestros alumnos valorarán y serán capaces de aplicar y transferir a situaciones futuras.

El proceso de aprendizaje independiente por parte de los alumnos (aunque convenientemente observado y guiado por su profesor) favorece en los educandos el desarrollo de competencias para el análisis de situaciones, la autoevaluación de necesidades, la investigación autónoma, el trabajo en equipo y la comunicación pública y privada. Sin embargo, en este proceso existe un riesgo de bloqueo que puede tener consecuencias negativas y, por ello, el profesor debe estar atento y presente para actuar proactivamente y ayudar a los equipos con problemas.

2.¿Qué podemos esperar que ocurra cuando utilicemos metodologías inductivas?

Empleando las metodologías inductivas lograremos, en primer lugar, un aumento en la motivación de los alumnos al implicarse en el estudio y en las actividades que les proponemos. A partir de las situaciones concretas que deberán resolver, se crea un contexto en el que deben acceder a la información y recursos necesarios para su resolución. En estos contextos, la implicación y participación de nuestros alumnos aumentarán mucho con respecto a lo habitual, cuando les enseñamos con las metodologías tradicionales.

En segundo lugar, nuestros alumnos obtendrán aprendizajes que serán construidos en respuesta a necesidades sentidas y, por tanto, serán significativos para ellos. Estos aprendizajes se habrán producido en contextos de uso, por lo que serán más capaces de transferirlos y aplicarlos en el futuro. El protagonismo del alumno en el proceso de aprendizaje en las metodologías inductivas es mucho mayor que en las tradicionales metodologías de instrucción directa por transmisión y enseñanza deductiva. Por esta razón, el aprendizaje inductivo capacita a nuestros alumnos para el aprendizaje autónomo e independiente que tan importante será para su futuro (life long learning, aprendizaje durante toda la vida).

El aprendizaje inductivo no es un aprendizaje pasivo, receptivo, reproductivo y dependiente de la autoridad del profesor. El aprendizaje inductivo es activo, constructivo, creativo y obtenido mediante el ejercicio del razonamiento crítico. Por ello, las actividades de aprendizaje inductivo desarrollan competencias para el razonamiento práctico, crítico y creativo, pues nuestros alumnos aprenderán a plantear cuestiones, proponer hipótesis, recopilar y analizar datos y argumentar con lógica.

3.¿Qué metodología inductiva puedo usar para que mis alumnos logren los resultados de aprendizaje que deseo?

Para innovar con éxito es mejor disponer de consejos y técnicas cuya eficacia haya sido probada, que recorrer el duro camino del aprendizaje por medio del error. Revisaremos las metodologías inductivas y dedicaremos especial atención a cómo implementarlas. Quien lea este libro descubrirá muchas metodologías y actividades que podrá combinar con lo que ya hace, y así mejorar el aprendizaje de sus alumnos. Las distintas metodologías de aprendizaje inductivo difieren en el nivel de dificultad del reto planteado a los alumnos y la estrategia de facilitación del profesor, que a su vez puede ser proactiva, reactiva o ausente. En este libro pretendemos ofrecer una visión de conjunto de estas metodologías señalando las peculiaridades de cada una. La idea es que el lector desarrolle un conocimiento experto sobre estas metodologías; no que simplemente conozca recetas que seguir a ciegas, sino que sea capaz de tomar decisiones en las situaciones prácticas de aplicación de estas metodologías.

Finalmente, también dedicaremos nuestra atención a la puesta a punto, la implementación y el mantenimiento del aprendizaje inductivo en nuestra práctica docente. Esto incluye la detección precoz de problemas, el diagnóstico de sus posibles causas y el desarrollo de soluciones a probar.

4.¿Qué resultados se obtienen cuando los profesores usan estas metodologías?

Hay una serie de capítulos destinados a contar como se han implementado estas metodologías desde el año 2000, y que resultados se han obtenido con nuestros alumnos. Contamos nuestra experiencia de los últimos años usando ABP 4x4, para que nuestros alumnos trabajen el problema de la interpretación y la transformación de un documento técnico. También contamos la experiencia de siete años usando una metodología de aprendizaje basada en proyectos para la realización de prácticas de laboratorio. Finalmente, contamos nuestra experiencia de cuatro años con un modelo de aprendizaje inverso o flipped learning. Estos capítulos están diseñados para aportar la información que permita a los lectores replicar estas metodologías con sus alumnos.

5.¿Cómo leer este libro?

Este libro proporciona información para que nuestros alumnos logren experiencias de aprendizaje mejoradas por medio de la incorporación a nuestra enseñanza de las metodologías inductivas y de aprendizaje inverso o flipped learning. De esta manera proporcionaremos más protagonismo a nuestros alumnos en su aprendizaje, fomentando oportunidades para el estudio autónomo, la resolución de problemas y la reflexión por medio de la discusión en pequeños grupos. Este libro puede ser usado como un texto introductorio para iniciarse en el conocimiento y la puesta en práctica de las metodologías de aprendizaje inductivo, pero también puede ser usado como un manual de ayuda para la implementación de metodologías inductivas en nuestras asignaturas.

Para los lectores que no tengan formación previa en metodologías inductivas, tiene sentido abordar la lectura de este libro en orden cronológico. Es conveniente asegurarse de que comprendemos los argumentos claves de cada capítulo y después avanzar al siguiente. Otro posible abordaje consiste en leer el libro en equipo, dedicando una semana a cada capítulo y reuniéndose a discutir aquellas cosas que nos hacen pensar. Este abordaje fomentará la discusión sobre cómo implementar lo que propone este libro en tu departamento o centro educativo.

6.Ideas claves para llevarse

Si queremos que nuestros alumnos desarrollen su autonomía para aprender, debemos proporcionarles oportunidades de experimentar lo que es aprender por sí mismos de una manera más autodirigida y autorregulada.

Debemos enfrentar a nuestros alumnos con situaciones concretas cuya resolución les motive a esforzarse. En el proceso de resolución, los alumnos aprenderán a identificar y autosatisfacer sus propias necesidades de formación.

Las metodologías inductivas, elevan la motivación de los alumnos, son más entretenidas y divertidas, y les hacen trabajar y aprender más.

7.Ejercicio

Acceder al famoso monólogo sobre la universidad en cinco minutos en

https://www.youtube.com/watch?v=ceMeiaGaFeo

Verlo, reírse y reflexionar sobre la pregunta: ¿por qué nuestros alumnos olvidan tanto de lo que aprenden en nuestras asignaturas?

 

 

 

 

 

 

SECCIÓN I

Capítulo 1Enseñanza inductiva: enseñanza por medio de cuestionamiento y retos

Alfredo Prieto Martín

1.Qué son y qué pueden aportar las metodologías inductivas al logro de aprendizajes de más calidad y al desarrollo competencial de nuestros alumnos

En su artículo “The Many Faces of Inductive Teaching and Learning” (una excelente revisión de las metodologías de aprendizaje inductivas), los autores Prince y Felder plantean un contraste entre los métodos de enseñanza deductiva tradicionales y las metodologías inductivas (Prince, 2007). En la enseñanza tradicional deductiva, el profesor decide qué es lo que el alumno tiene que aprender y se lo cuenta. En la enseñanza inductiva, el profesor escoge un reto para que sea el alumno o grupos de alumnos los que aprendan en el proceso de su resolución. Podemos, por tanto, diferenciar dos paradigmas de enseñanza opuestos y extremos (figura 1), uno tradicional, que consiste en la transmisión de contenidos, información y respuestas, y otro basado en el planteamiento de cuestiones y retos para que sea el alumno el que aprenda a resolverlos por sí mismo.

FIGURA 1. Maneras de enseñar y aprender: transmisión directa y reproducción vs. cuestionamiento y razonamiento crítico.

Podemos relacionar el primer paradigma con la enseñanza transmisora y reproductora de dogmas, y el segundo con el desarrollo de las competencias para el razonamiento práctico, crítico y creativo. Cada una de estas estrategias metodológicas: por transmisión y por cuestionamiento, tiene sus ventajas e inconvenientes, y por ello nuestra enseñanza debe combinar sabiamente el uso de ambas: la enseñanza por transmisión o deductiva, y la enseñanza por cuestionamiento o inductiva. Tras siglos de predominancia casi absoluta del modelo de transmisión, los modelos inductivos ganan cada vez mayor importancia, al menos en los países más avanzados. En los últimos años, está muy en boga un tercer modelo que pretende combinar ventajas de los dos paradigmas: se trata del denominado modelo de aprendizaje inverso (flipped learning) o de metodologías híbridas inductivo deductivas, que combina el uso de los dos tipos de metodologías, deductiva e inductiva (figura 2).

FIGURA 2. Metodologías deductivas, inductivas e híbridas (aprendizaje inverso).

Las metodologías deductivas son apropiadas para transmitir grandes cantidades de información y cubrir con rapidez extensos temarios. Sin embargo, estas metodologías inspiran muy poca motivación por aprender en la mayoría de los alumnos, además de producir un aprendizaje de baja calidad, poca significación y corta duración. Se dice que las metodologías deductivas son ideales para aprender muchas cosas superficialmente y olvidarlas con rapidez. Las metodologías deductivas no motivan eficazmente a la mayoría de los alumnos, porque estos tienen que aprender sin saber para qué les podrá servir lo enseñado. El alumno se acostumbra a un rol pasivo y a aprender siguiendo las instrucciones de su profesor, que es quien toma las decisiones sobre lo que debe ser aprendido y cómo.

Por el contrario, en las metodologías inductivas el alumno se ve obligado a adoptar un papel protagonista, para decidir por sí mismo qué es lo que deberá aprender y de qué manera. Los alumnos con una experiencia exitosa en la cómoda metodología tradicional, suelen resistirse a un cambio en el que su profesor ya no les explica todo. Aprender a vencer esta resistencia al cambio es una de las habilidades que debe aprender el profesor que quiera cambiar desde la metodología tradicional a la introducción de metodologías inductivas (Felder, 1995). A mis alumnos les suelo recordar que durante un tiempo solo tomaron leche y biberones, pero después tuvieron que aprender a masticar, y gracias a ese aprendizaje ahora pueden comer filetes. Esta analogía pretende ilustrar que deben aprender a hacer las cosas por sí mismos, para estar en condiciones de aprender de un modo más autosuficiente en el futuro.

En las metodologías inductivas más extremas, como el aprendizaje basado en problemas, los alumnos deben ser capaces de aplicar y transferir sus conocimientos previos al problema, decidir qué información y habilidades les haría falta construir para resolver el problema, reunir esa información que necesitan conocer e integrarla con lo que ya conocen para crear una propuesta de resolución del problema. Finalmente, deben ejercitar la comunicación al resto del grupo de su propuesta de resolución. Toda esta secuencia de experiencias de aprendizaje contribuirá al desarrollo de las competencias para el aprendizaje autónomo, la resolución de problemas y el trabajo en equipo (Barrows, 2010).

2.Definición del aprendizaje inductivo

El aprendizaje inductivo es cualquier instrucción que empieza con un desafío cuya solución precisa un conocimiento que no ha sido proporcionado previamente. En general es sinónimo del aprendizaje basado en la indagación (Inquiry BL). Las distintas metodologías difieren en la naturaleza y el ámbito del desafío, así como en el tipo y nivel de dirección que reciben los alumnos de sus instructores. Las metodologías inductivas más exitosas, ordenadas por la antigüedad de su origen, son la enseñanza por medio de estudio de casos, el proyecto, el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje basado en proyectos y el aprendizaje por la indagación (Prince, 2007).

En el aprendizaje inductivo, el profesor presenta desafíos específicos a los estudiantes para que los resuelvan. Desafíos de este tipo son los datos experimentales a interpretar, el estudio de un caso a analizar, problemas complejos del mundo real a resolver o cuestiones hipotéticas a verificar. Al afrontar la resolución de tales problemas, los alumnos reconocen la necesidad de conocimientos, habilidades y comprensión conceptual. En este proceso también aprenden a descubrir y decidir por sí mismos qué es lo que necesitan conocer y saber hacer para responder al desafío. Entonces, cuando en las cabezas de los alumnos haya preguntas que hagan el nuevo conocimiento relevante, será el momento apropiado para que el profesor aporte instrucción, documentación, orientación o ayuda a los estudiantes, para que aprendan por sí mismos.

Más tarde, ante la necesidad de combinar ventajas de las metodologías inductivas con la mayor velocidad para cubrir temario de las metodologías deductivas tradicionales, se han creado una serie de metodologías inductivas híbridas o light como el Just In Time Teaching (Novak, 1999), el Peer Instruction (Mazur, 1997), el Team-Based Learning (Michaelsen, 2008) o el Flipped Learning (Bergmann, 2012). En estos métodos light, el reto al alumno consiste en pedirle que intente comprender por sí mismo, estudiando fuera de clase, ciertos documentos y materiales antes de que los tratemos en el aula. Estos métodos híbridos sacan la transmisión de información fuera de clase, con lo que favorecen la capacidad de estudio autónomo y liberan gran cantidad de tiempo de clase, que puede ser dedicado al trabajo en equipo supervisado en directo por el profesor por lo que este puede desempeñar funciones de facilitador y plantear retos más difíciles y desafiantes.

Las metodologías que se engloban dentro del modelo de aprendizaje inverso o flipped learning se están extendiendo a gran velocidad en los niveles universitarios y en bachillerato, y en los países anglosajones se están convirtiendo en la corriente principal (mainstream), por lo que razonablemente llegarán a serlo dentro de unos años también en nuestro país, con el retraso habitual de una o dos décadas con respecto a los países educativamente más avanzados.

3.Ventajas e inconvenientes del uso de las metodologías inductivas

Los inconvenientes de las metodologías de aprendizaje inductivo se discuten a continuación. El primero es que se requiere más tiempo para descubrir el temario a la manera inductiva que para cubrirlo a base de clases magistrales, a la manera deductiva tradicional. Las metodologías inductivas también requieren que los ratios de alumnos por profesor sean menores que para las industrializables clases magistrales, propias de las metodologías deductivas. Por tanto, las metodologías inductivas requieren de un tamaño de grupo de alumnos menor, aunque las nuevas tecnologías de búsqueda y gestión de la información hayan hecho posibles formas de trabajar que serían inabordables sin el ahorro de esfuerzo y tiempo que proporciona el uso de esas nuevas herramientas. Por último, el principal inconveniente de las metodologías inductivas es que exigen mayor trabajo de los estudiantes y los profesores, y por ello no son apreciadas por aquellos individuos menos dispuestos a esforzarse, ya sean estos los alumnos más vaguetes o los más vaguetes de sus profesores.

Otro inconveniente de la estrategia de transferir más responsabilidad y protagonismo al alumno sobre su aprendizaje, es que este puede quedar ocasionalmente bloqueado ante las dificultades, siendo incapaz de salir de esta situación por sí mismo. Este problema se solventa de varias maneras. La primera, adecuando la dificultad de los retos al nivel de los alumnos; la segunda, permitiéndoles trabajar en grupo, con lo que unos alumnos pueden ayudar a otros a superar las situaciones de bloqueo; y la tercera (y muy importante), haciendo que el profesor esté disponible para detectar y ayudar a resolver los posibles bloqueos de sus alumnos. Es por ello importante que los alumnos puedan trabajar cooperativamente en clase y en presencia de su profesor, que irá observando a los grupos y ofreciendo su ayuda a quienes se encuentran en dificultades.

Por otro lado, las metodologías inductivas tienen indudables ventajas, como lo son la mayor conexión de la situación de aprendizaje con el mundo real y profesional, virtud que aumenta considerablemente la motivación que sienten los alumnos por aprender con estas metodologías. En segundo lugar, los aprendizajes logrados mediante esta metodología son de mayor nivel cognitivo, pues el papel que adoptan los alumnos resulta más activo y les exige realizar tareas mentales de alto nivel, que así son ejercitadas y aprendidas con mayor eficacia.

De este modo, los alumnos que aprenden mediante una metodología inductiva deciden sus objetivos de aprendizaje, trabajan con las fuentes, sintetizan los conceptos más importantes y los usan para analizar, juzgar y resolver situaciones reales, o al menos verosímiles, que podrán encontrarse en el futuro, en el ejercicio profesional. De esta manera desarrollan su independencia como aprendices, al tener que aplicar y transferir los conocimientos que ya tienen a la definición del problema; decidir qué es lo que necesitan aprender para resolverlo y, finalmente, integrar la información resultado de su búsqueda y crear una solución que deberán comunicar a los otros grupos de la clase.

Finalmente, en las metodologías inductivas que usan el trabajo en equipo los alumnos trabajan en equipo cooperativo/colaborativo repartiendo el trabajo de investigación, discutiendo y poniéndose de acuerdo, por lo que desarrollan su competencia para el trabajo y la resolución de problemas en equipo. Por tanto, trabajan en equipos cooperativos (Felder y Brent).

4.Justificación de las metodologías inductivas

La utilización de los métodos inductivos se apoya en investigaciones neurológicas y psicológicas (Bransford, Brown y Cocking, 2000). La investigación pedagógica demuestra que los desafíos inductivos estimulan el desarrollo intelectual y el aprendizaje (Prince, 2006). Los métodos inductivos estimulan un abordaje profundo del propio aprendizaje, ejercitan competencias y logran aprendizajes de alto nivel cognitivo.

Los métodos inductivos son muy apropiados para la consecución de los resultados de aprendizaje establecidos por los nuevos planes educativos orientados al desarrollo de competencias. Son los más útiles para ello, pues permiten ejercitarlas mucho más que la metodología tradicional (en la que los alumnos ven muy limitada su acción e iniciativa, al ser meros receptores del conocimiento transmitido por su profesor). La experiencia de resolver los desafíos promueve en los alumnos tanto el desarrollo intelectual como la capacidad de aprendizaje independiente. Dado que los métodos inductivos capacitan para el aprendizaje autónomo y preparan para el aprendizaje continuo, durante toda la vida serán de indudable utilidad para el desarrollo de las competencias genéricas y transversales de los nuevos planes de grado del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).

5.Ejemplos de problemas desbordantes que producen situaciones desafiantes

Un problema que desborda, hace necesario detectar lo que conocemos como aplicable al caso, y también darnos cuenta de lo que nos haría falta para resolverlo. Debemos delimitar qué es lo que no conocemos y necesitamos aprender, para ponernos en situación de resolver el problema. Para ello debemos reflexionar sobre qué información adicional necesitamos para poder resolver la situación problemática.

Al leer un texto, el desafío puede ser comprender en profundidad lo que significa, siendo capaz de extraer el sentido entre líneas pese al limitado conocimiento del que parte el alumno o su falta de habilidad en la tarea. En ciencia, un desafío puede ser aislar las variables más importantes en un problema o situación, y diseñar un experimento o una investigación bibliográfica de las mismas. Un desafío en matemáticas es modelar fenómenos complejos en términos puramente cuantitativos. Un desafío en el estudio de otra lengua es traducir significados idiomáticamente, no traduciendo palabra por palabra. Un desafío en comunicación oral en público es captar el interés y la atención de la audiencia y después ser capaz de transmitir la pasión por lo contado.

6.La tercera vía: las metodologías híbridas inductivas-deductivas y el modelo de enseñanza inversa

La combinación de ventajas e inconvenientes de estos dos grandes tipos de metodologías hizo pensar a algunos autores (Mazur, 1997; Novak, 1999; Michaelsen, 2008) en la posibilidad de crear metodologías híbridas que combinaran cuestionamiento con aporte de información por parte del profesor, mediante canales distintos de la tradicional explicación en clase. De esta manera combinaríamos el aprendizaje mediante la experiencia de afrontar retos (característica de las metodologías inductivas), con un mayor nivel de dirección a la información relevante, que es proporcionada por el profesor para que la estudie el alumno (característica de las metodologías deductivas). Sin embargo, a diferencia de las metodologías deductivas tradicionales, esta información proporcionada por el profesor debe ser estudiada por los alumnos antes de ser tratada en clase.

Esto se hacía desde hace tiempo en las universidades norteamericanas, donde los alumnos tenían listas de lecturas que debían realizar antes de determinadas fechas, con el fin de prepararse para realizar en clase discusiones o estudios de casos. El problema de esta metodología, que combinaba estudio previo y discusión en clase, era que sin mecanismos de comprobación fehaciente del estudio previo, los alumnos menos motivados para esforzarse podían hacer caso omiso de las indicaciones de su profesor e ignorar sus requerimientos de lectura. Estos alumnos quedaban prácticamente excluidos de las discusiones en clase y no aprendían. Si querían entrar en el selecto club de los que pueden discutir en clase, deberían estudiar los materiales asignados por el profesor antes de las clases.

Algunos de los profesores que realizaban discusiones en clase, utilizaban el método de la llamada en frío o “cold call” para preguntar por sorpresa a los alumnos y así estimularles a realizar el estudio previo. Este mecanismo de comprobación del estudio previo era intimidatorio, pero no sistemático (solo ponía a prueba a unos pocos alumnos en cada clase).

Estas metodologías motivaban a unos alumnos y desmotivaban a otros, pues producían una estratificación de los educandos en tres grupos: el primero, el de los que se preparaban para levantar la mano y participar voluntariamente en las discusiones de clase; el segundo, el de los que no participarían voluntarios, pero estudiaban para responder si su profesor les preguntaba por su nombre; y el tercero, el de los alumnos que no se preparaban y ni siquiera se pasaban por clase para evitar ser pillados en falso por su profesor.

Para remediar esta situación se diseñaron metodologías que comprobaban y aseguraban el estudio previo, mediante la implantación de diversos mecanismos de comprobación (quizzs, cuestionarios de preguntas abiertas, exámenes a principio de tema, preguntas y ejercicios en clase). La intención era asegurar el estudio previo de todos los alumnos antes de la interacción presencial en clase. El tiempo de clase, liberado gracias a la transmisión de información a través de otros canales, era empleado en actividades de aplicación del conocimiento y profundización de la comprensión.

Las primeras de estas metodologías de fomento del estudio previo usaban documentos escritos en papel o en formato electrónico para transmitir la información a los alumnos. Metodologías de este tipo son el Just in Time Teaching de Novak, el Peer Instruction de Mazur, el Team-Based Learning de Michaelsen y el PEPEOLA de Robles (Preparación y Estudio Previo Por Evaluación Online Automática) (Robles, 2010).

En 2007, Aaron Sams y Jonathan Bergman, profesores de química en una High School, empezaron a grabar vídeos de sus clases para sus alumnos ausentes (por razones médicas o por participar en competiciones deportivas). Estos vídeos instructivos tuvieron tal éxito que empezaron a usarlos como vehículo para transmitir información y explicaciones a sus alumnos. Este método les dejaba tiempo para aplicar y practicar en el aula, a la vez que el profesor estaba disponible para ayudar a los alumnos con problemas en la realización de las tareas de clase. El modelo de enseñanza inversa o flipped classroom había nacido (Bergmann, 2012).

La idea era distribuir las actividades en el tiempo y en el espacio completamente al revés que la educación tradicional. La explicación de la información a aprender, que en la educación tradicional ocupa casi todo el tiempo de clase, pasaba ahora a realizarse fuera del aula, mediante vídeos y podcast. En sentido inverso, la aplicación de lo aprendido –que tradicionalmente se hacía fuera de clase como “deberes para casa”, sin la posibilidad de ayuda por el profesor– ahora se realizaba en clase, donde el profesor podía ayudar a los alumnos que lo necesitasen. Esta metodología inversa funcionó y mejoró notablemente los resultados de aprendizaje de los alumnos y se extendió rápidamente. Solo siete años después del experimento inicial en la Woodland Park High School, son decenas de miles los profesores que usan este método. En este vídeo, Aaron Sams, uno de los coautores de la metodología flipped classroom, nos cuenta en qué consiste su propuesta didáctica.

Para un análisis detallado de las ventajas e inconvenientes de los tres modelos de instrucción (deductiva, inductiva e híbrida), puede consultarse la siguiente tabla.

TABLA 1. COMPARACIÓN DE LAS VENTAJAS E INCONVENIENTES DE LOS MODELOS DE INSTRUCCIÓN.

Aprendizaje basado en clases explicativas

(deductivo)

Aprendizaje basado en problemas

(inductivo)

Modelo inverso

(híbrido)

Principios y asunciones sobre el aprendizaje

Enfatiza la transmisión eficiente de contenido para la toma de notas para el estudio posterior.

Enfatiza el aprendizaje autodirigido y el uso del conocimiento estimulado por el reto de resolver problemas del mundo real en grupos.

Enfatiza la aplicación de contenido especificado por el profesor y aprendido por el alumno, para resolver problemas del mundo real en equipos autónomos en clase.

Aprendices se benefician de:

Presentaciones organizadas de información que será materia de examen.

Entrenamiento con preguntas y problemas como los del examen.

Oportunidades de resolver problemas auténticos en grupos, que estimulan el estudio de la información necesaria para resolver el problema en contextos de aplicación.

Oportunidad de aplicar lo aprendido previamente a discusiones de resolución de problemas.

Presencia del profesor cuando afrontan dificultades;

reciben feedback inmediato y ayuda del profesor.

Secuencia básica de aprendizaje

El profesor explica contenido usando ayudas para guiar la toma de notas.

Alumnos anotan el contenido y estudiarán para preparar sus exámenes.

Aplican conocimiento en casa para hacer deberes y encontrar soluciones a problemas sencillos.

Los tutores van revelando la información. Los aprendices analizan la información e identifican hechos importantes, y descubren los conocimientos que necesitan para resolver el caso.

Entre sesiones estudian los asuntos sobre los que aprender y vienen preparados para aplicar su conocimiento en discusiones tutorizadas.

Los profesores identifican lo que se debe aprender.

Los alumnos vienen preparados para demostrar el conocimiento que han adquirido estudiando en pruebas de comprobación del estudio previo.

Aplican conocimiento en clase para encontrar soluciones a problemas más desafiantes.

Incentivos y comportamiento estudiantil

La motivación para ir a clase y estudiar es aprobar los exámenes de fin de unidad que enfatizan la reproducción de conocimientos básicos y aplicación estereotipada.

El interés en el caso y la motivación social por compartir y liderar es lo que motiva a estudiar fuera y a participar en las discusiones.

El examen de fin de unidad es de resolución de problemas y casos.

El sistema de comprobación del estudio motiva este. Lo más eficaz: cuestionarios y test individuales y en grupo.

Los casos estimulan la participación en las discusiones en grupo.

El examen de fin de unidad también motiva.

Resultados deseados

Adquisición de conocimiento básico.

Comprensión conceptual.

Aplicación sencilla.

Desarrollo de la competencia para resolver problemas, razonar críticamente, comunicarse eficazmente y trabajar en equipos, ayudados por tutores.

Adquisición de conocimiento, comprensión, competencia para aplicar conocimientos a la solución de problemas, razonamiento crítico, comunicación eficaz y trabajo en equipo autónomo.

Papel del instructor en el proceso de aprendizaje

Escoge objetivos de aprendizaje; contenido y recursos; prepara presentaciones; explica; responde a preguntas.

Manda tareas para casa y las corrige.

Construye casos de manera que estimulen el aprendizaje sobre temas relevantes, facilita las discusiones grupales, proporciona la guía y el feedback que se necesite.

Escoge objetivos de aprendizaje, contenidos y recursos, y prepara cuestionarios y preguntas para comprobar el estudio previo. Responde a los conceptos erróneos y cuestiones. Prepara aplicaciones para estimular discusiones en grupo.

Papel como experto en materia

Proporciona contenido y ejemplos de problemas y casos.

Sirve como consultor;ayuda a los alumnos a resolver dificultades.

Proporciona contenido y oportunidades para aplicar conceptos a la resolución de casos.

Papel del alumno

Toma notas en clase y se prepara para un examen de final de unidad.

Identifica asuntos sobre los que aprender; estudia fuera y discute en grupo.

Estudia fuera de clase.

Contribuye a las discusiones de grupo y defiende las soluciones del grupo.

7.El abanico de las metodologías inductivas, desde las inductivas light a las inductivas fuertes

Los distintos tipos de métodos inductivos difieren en la naturaleza y dificultad del reto planteado al alumno, en la metodología de indagación (bibliográfica, experimental, observación) y en el tipo y nivel de apoyo ofrecido por el profesor. En la terminología anglosajona, la expresión Inquiry-Based Learning (aprendizaje basado en la indagación) se usa como término amplio (umbrela) que engloba las distintas metodologías inductivas, aunque también se usa con un significado más específico para referirse a aquellos métodos inductivos que ponen mayor énfasis en el proceso de resolución por medio de procesos de indagación (Prince, 2006). Si ordenamos las distintas metodologías de acuerdo a la dificultad del reto planteado a los alumnos, obtenemos la clasificación ordenada mostrada en la figura 3.

FIGURA 3. Metodologías inductivas ordenadas en función de su nivel de dificultad para el alumno.

Las más fáciles serían las metodologías inductivas light o híbridas inductivo-deductivas, en las que pedimos a los alumnos que exploren información que les proporcionamos en forma de documentos o vídeos, a fin de que respondan a las cuestiones que les hemos planteado. El siguiente nivel de dificultad serían las metodologías de aprendizaje por la indagación (pesquisa, búsqueda y/o investigación). Existen múltiples variantes de esta metodología, denominadas Inquiry-Based Learning, Inquiry-Guided Learning o Guided Inquiry. En el siguiente nivel de dificultad se encontraría la enseñanza por medio de casos y el aprendizaje por proyectos, en los que el tutor orienta proactivamente al alumno.

En el Discovery Learning o aprendizaje por el descubrimiento, el nivel de apoyo por parte del profesor se reduce al propiamente reactivo en el descubrimiento guiado, mientras que en la variante del aprendizaje por el descubrimiento puro, el profesor reduce todavía más su nivel de apoyo, hasta comportarse como un mero observador del proceso de aprendizaje de sus alumnos.

 

 

Bibliografía

 

 

Barrows, H. S. y Wee Keng Neo. Principles and practice of a PBL (2010); Southern Illinois University School of Medicine.

Bergmann, J. y Sams, A. Flip your classroom: reach every student in every class every day (2012).

Bransford, J. D.; Brown, A. L. y Cocking, R. R. How People Learn (2000).

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Capítulo 2 Cambios en los roles del profesor y de los alumnos en la enseñanza mediante metodologías inductivas

 

Alfredo Prieto

 

 

En su artículo "From sage on the stage to guide to the side", publicado hace varias décadas, Alison King ofrece una serie de metodologías para que el profesor abandone el papel de transmisor de monólogos y asuma una función más estimuladora de la actividad mental de sus alumnos (King, 1993). En el aprendizaje activo (Active Learning), el rol del profesor no es ya ponerse enfrente de sus alumnos para recitarles monólogos explicativos, sino colocarse entre ellos y provocarles para que piensen, trabajen y discutan, y liderarlos en una serie de acciones que deberán emprender para así asimilar, integrar y comprender los conocimientos y desarrollar las competencias. Para ello, los profesores debemos desarrollar normas y prácticas que impulsen a nuestros estudiantes a madurar y cambiar su abordaje frente a su aprendizaje. Debemos conseguir que conscientemente decidan comprometerse y hacerse más responsables de su aprendizaje. Los métodos inductivos suponen desafiar al alumno para que analice casos, explique datos y resuelva problemas, pensando por sí mismo, planteándose cuestiones que le lleven a reconocer la necesidad de conocer y aprender sobre los principios generales de una disciplina.

 

FIGURA 1. Esencia de las estrategias de aprendizaje inductivas.

 

Los métodos inductivos se centran en el aprendizaje del alumno, no en la enseñanza del profesor, y esto supone cambios radicales en los roles que profesores y alumnos deben desempeñar. La tabla 1 muestra las diferencias entre dos paradigmas de enseñanza, el centrado en lo que el profesor enseña y el centrado en lo que el alumno aprende.

 

TABLA 1. CARACTERÍSTICAS QUE DIFERENCIAN EL PARADIGMA DE ENSEÑANZA CENTRADO EN LO QUE EL PROFESOR ENSEÑA Y EL CENTRADO EN LO QUE EL ALUMNO APRENDE.

Paradigma

Centrado en (lo que) el profesor (enseña)

Centrado en (lo que) el alumno (aprende)

Establecimiento de metas

Objetivos docentes: lo que cubrirá el profesor. Listados de conocimientos y habilidades específicas.

Resultados de aprendizaje: las competencias que integran los resultados del aprendizaje (lo que el estudiante debe conocer, entender y ser capaz de demostrar tras el proceso de aprendizaje).

Proceso

El conocimiento es

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