Mi amigo Yak - Efrén Villaverde - E-Book

Mi amigo Yak E-Book

Efrén Villaverde

0,0
0,99 €

oder
-100%
Sammeln Sie Punkte in unserem Gutscheinprogramm und kaufen Sie E-Books und Hörbücher mit bis zu 100% Rabatt.

Mehr erfahren.
Beschreibung

Novela infantil a partir de 8 años.
Luis es un niño de ocho años con una imaginación desbordante y una gran afición por el universo. Una de las cosas que más le gusta hacer es mirar las estrellas cuando anochece. Disfruta imaginando las historias que dan forma a los misterios del cosmos y comparte su afición con su madre siempre que puede.
Un día recibe la visita de Yak, un ser de otro planeta que le llevará a conocer de cerca todos esos secretos que hasta entonces parecían solo sueños producto de su imaginación.
Sus viajes le llevarán a visitar los lugares más exóticos del firmamento, viviendo aventuras increíbles allá a donde va, acompañando a seres de otros planetas que pueblan el cosmos hasta el último confín y forjando una amistad muy especial con un pequeño alienígena que a partir de ahora formará parte de su vida para siempre.

Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:

EPUB

Veröffentlichungsjahr: 2022

Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



© Texto: Efrén Manuel Villaverde Pérez

© De esta edición: Efrén Manuel Villaverde Pérez

Primera edición: Independently published, 2022

Más información: efrenvillaverde.com

«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de su titular, salvo excepción prevista en la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos: www.cedro.org) para fotocopiarla o escanearla.»

MI AMIGO YAK

El viajero de las estrellas

Efrén Villaverde

Para mis hijos, Rubén y Martín, lo más hermoso que me ha dado la vida.

Espero que disfrutéis de esta historia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ÍNDICE

 

Capítulo 1. La llegada

 

Capítulo 2. Mi amigo especial

 

Capítulo 3. Los gigantes de Úribel

 

Capítulo 4. La Vía Láctea

 

Capítulo 5. Un paseo por la Tierra

 

Capítulo 6. Los molens

 

Capítulo 7. La partida

 

 

 

Capítulo 1: La llegada

 

 

Luis miraba distraído por la ventana, observando las estrellas en el firmamento, mientras soñaba despierto con un universo plagado de maravillas tan extraordinarias que tan solo con imaginarlo ya era suficiente para ser feliz.

―Es hora de irse a la cama ―dijo Laura asomándose por la puerta.

―¡Pero, mamá, estoy de vacaciones! ―respondió Luis con voz dulce―. Déjame un poco más, por favor. Quiero quedarme un ratito viendo las estrellas. Ya sabes que cuando estamos en la ciudad no puedo verlas.

Laura le dedicó una sonrisa de esas que solo Luis podía sacarle. Una sonrisa tan pura y sincera que irradiaba felicidad.

―Está bien, pero solo cinco minutos más ―le dijo sin perder la sonrisa en ningún momento―. Después, quiero que te metas en la cama y te eches a dormir ―siguió diciendo mientras acariciaba con suavidad la tripa de Luis, provocándole así una risa incontrolable―. Ya va siendo hora de que te pongas a soñar con esas estrellas que tanto te gustan, malandrín.

Luis comenzó a revolcarse por la cama entre ataques incontrolables de risa. Si había algo a lo que no era capaz de resistirse, eran las cosquillas. Y su madre lo sabía, por eso siempre las utilizaba para salirse con la suya.

―Está bien, mami, me iré a la cama, lo prometo. Solo cinco minutos y me iré a la cama ―le prometió a su madre entre risas.

―Vale, acepto. Pero recuerda, me lo has prometido. Y una promesa, es sagrada.

―Lo sé, mami.

 

Era una calurosa noche de verano y el cielo lucía completamente despejado, sin que ninguna nube interrumpiera la visión de las brillantes estrellas del firmamento que tanto despertaban el interés de Luis.

Aquel día estaba tan despejado que, además de poder observar montones de estrellas, también podía verse con claridad la Vía Láctea, lo que era bastante menos habitual. Surcaba el firmamento de un lado a otro, como una gran mancha blanca que partía en dos toda la cúpula celestial. Aquel si que era un espectáculo digno de verse, y no los que anunciaban en la televisión cuando estaba en casa; como el fútbol, las películas o el circo.

Acostado en su pequeña cama, con la cabeza apoyada en la almohada y los brazos sujetándola, Luis se imaginaba a un gigante caminando despacio entre las estrellas, cargando con un enorme barril de leche que era casi tan grande como él.

Eso significaba que aquel barril era de un tamaño colosal, incluso visto sobre los hombros del gigante, por lo que ese gigante tenía que ser realmente fuerte. El barril tenía un pequeño agujero en la parte trasera, por el que salía un fino chorro de un líquido blanco y brillante que se derramaba sobre el firmamento. Cuando el gigante seguía caminando, el líquido iba quedando detrás de él, dibujando una enorme línea blanca que atravesaba el cielo. Eso era exactamente lo que Luis veía ahora desde la ventana. Eso era para él la Vía Láctea.

―Luis, a dormir, ya han pasado los cinco minutos ―dijo Laura sonriendo con ternura desde la puerta de la habitación.

―Vale, mami, ahora mismo voy… ―contestó Luis, mientras continuaba mirando por la ventana de manera distraída.

―¡Venga, a la cama, que ya es muy tarde! Mañana podrás mirar otra vez las estrellas antes de acostarte.

―Está bien, mami. Pero solo porque te lo he prometido ―dijo mientras se reía.