Neurociencia de las Emociones - Ignacio Maggioni - E-Book

Neurociencia de las Emociones E-Book

Ignacio Maggioni

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Beschreibung

Neurociencia de las emociones te acerca al entendimiento de lo que te ocurre día a día, a poder entender porqué pensamos y sentimos como lo hacemos, conociendo nuestro cerebro y las emociones para desarrollar nuestro potencial.

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Seitenzahl: 202

Veröffentlichungsjahr: 2024

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Neurociencia

de las

Emociones

Maggioni, Ignacio

Neurociencia de las emociones : una manera simple de entender la mente y las emociones / Ignacio Maggioni.–1a ed.–La Plata : libella, 2022.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga

ISBN 978-987-48526-0-1

1. Desarrollo Emocional. 2. Autoayuda. I. TÌtulo.

CDD 152.4

Editado en 2022 por Ediciones Libella -

Editora Natalia Alterman

www.libellaediciones.com.ar

Diseño de tapa: Leonardo Solari

Hecho el depósito que marca la ley 11.723.

Esta publicación no puede ser reproducida, en todo ni en partes, ni registrada en o transmitida por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético,por fotocopia o cualquier otro, sin el permiso previo por escrito el autor.

Primera edición en formato digital: abril de 2022

Versión: 1.0

Digitalización: Proyecto 451

Neurociencia

de las

Emociones

Entender de manera simple cómo funciona nuestra mente y las emociones para desarrollar nuestro potencial.

A mis hijos, Luca y Emma, grandes maestros emocionales de mi vida.

A Lili, mi compañera de caminos, tu amor siempre enaltece mi grandeza.

A mis padres, Ariel y Patricia, pilares fundamentales de mi existir.

A mis compinches de la infancia, Ana y Pablo, hermanitos de aventuras.

A mis amigos y familia, ángeles que siempre estarán para apoyarme y reír conmigo.

Contenido
Introducción
CAPÍTULO 1
Tres en uno
Si no lo usas, se pierde
Estimúlame
Liberemos espacio para lo que viene
Hasta el día en que me muera
Hacemos ejercicio
Las dos caras de la misma moneda
¿Dónde están las cosas mamá?
Memoria
¡Alerta! ¡Alerta! ¡Nos atacan!
Espejito espejito
Pienso, luego pienso
¿Realmente decido?
¿Es posible?
Mis pensamientos, mi creación, mi salud
CAPÍTULO 2
Emociones
ABC, no son los hechos
Breve historia del apego
¿Qué es el apego?
Estilos de apego
Se que está mal, pero…
¿Soy yo?
Pautas para comprenderme
Enemigo público
Ichigo-Ichie
Agradecimientos

Introducción

Bienvenido a neurociencia de las emociones, a través de este libro quiero enseñarte (desde mi humilde posición) de manera sencilla, sin meternos en complejas explicaciones y definiciones sobre neuroanatomía cerebral, como funciona este órgano rey y las emociones. Con sus más de miles de millones de conexiones neuronales, sus estructuras básicas, como funcionan entre ellas, lo que sucede en cada etapa de crecimiento, no es lo mismo un cerebro infantil a un adulto por ejemplo. Quiero enseñarte cuales son las hormonas esenciales en las emociones y que producen. De donde nacen las emociones, tus miedos, tu intuición, tus decisiones, qué ocurre en tu organismo cuando alguna de ellas está presente. ¿Por qué crees que te gusta más el arte y menos las matemáticas? (o al revés), todas estas inquietudes las iremos descubriendo poco a poco a medida que te vayas adentrando en el libro.

Ten paciencia, te pido que vayas leyendo detenidamente y si algún concepto te llama la atención, te propongo que lo anotes e investigues, recuerda que no profundizaremos a un nivel médico ciertos temas por su complejidad (y no es el fin del libro tampoco), pero queda en tí, mi querido lector, que puedas ir más allá de las palabras y conceptos que aquí te dejo para que puedas expandir tu conocimiento.

Un poco de sinceridad siempre es buena, y dejame contarte que la mente humana no siempre me había interesado, debo ser sincero contigo que estás leyendo esto, y que vas a sumergirte en estas páginas que quedan por delante. Hace algunos años realicé unos talleres vivenciales en donde te introduces completamente en el autoconocimiento, son talleres donde estás cuatro días con un grupo de desconocidos, que al final del taller pasan a ser tu familia prácticamente. Durante estas vivencias, te dedicas (si te comprometes) a trabajar en tí, en toda tu vida, en tus creencias, en quien sos, en quien querés ser, en trabajar de verdad!, porque claro que para llegar a responder todas esas preguntas hay que abrir la puerta de la habitación que nunca quisimos abrir, esa habitación donde residen todas aquellas preguntas del inconsciente, donde están mamá, papá, dónde está nuestra infancia, nuestras relaciones, nuestras metas, nuestras caídas más grandes que queres esconder y que nuestro cerebro trata de anular para no sentir dolor y evitarlo. Pero una vez que abres esa puerta y decides hacerte responsable de lo que piensas y sientes, empiezas a actuar en la vida de otra manera, claro está que como lo dije anteriormente, debes comprometerte a realizar el trabajo, el trabajo más importante de tu vida quizás, trabajar en tu interior, como si fueses un especialista en sacar basura, un Sherlock Holmes de investigar tu mente. A este camino debo agradecer con mi más profundo amor a una persona que vió algo en mí, algo que podía transformar, que observó una grandeza en mí que yo todavía no visualizaba, esa personita se llama Sebastián, y es un primo de esos que consideras como un hermano, él fue el que me propició el empujoncito para arrancar en este camino, un camino maravilloso de estudiar, de entender, de seguir trabajando en mí (claro que nunca se termina esto), asique Seba querido, gracias!.

Luego de estos talleres me empezó a interesar el comportamiento humano, en la clásica pregunta ¿por qué hacemos lo que hacemos?. Algunos conceptos los tenía claro desde la psicología o de haber realizado los talleres, pero sabía que algo más allá había, lo que no me percataba era que estaba por adentrarme en un mundo tan gigantesco, que nunca dejo de sorprenderme ni maravillarte.

En ese momento, había nacido mi Ikigai, un concepto japonés muy hermoso, que no tiene una traducción literal, pero podría definirse como lo que hace que la vida valga la pena ser vivida, la razón de ser, el motivo que hace que te levantes cada mañana, tu propósito en este mundo.

Empecé a sentirme distinto, con otra mirada de la vida, y como dicen lo que nos motivan a encontrar el camino en la vida, cuando lo encuentras, te das cuenta enseguida, y eso pasó, porque antes estaba en un estado del ser que no entendía, no sabía que quería, en realidad si, pero no lo vislumbraba. En cierto sentido, había encontrado la respuesta que buscaba Alicia cuando le preguntaba al conejo ¿qué camino tomar?, sabiamente el conejo le contesta a Alicia que si no sabe hacia dónde quiere ir, no importa el camino que elija, porque en sí, eso no importa tampoco.

Pero a pesar de haber encontrado mi ikigai, en estudiar el comportamiento humano, las emociones, y poder brindar a la sociedad estos conocimientos para un mundo mejor, las preguntas seguían, ya había encontrado el para qué estaba en este mundo, que era aquello que me apasionaba, pero debía responder todas las inquietudes que mi mente no dejaba de disparar (y que todavía sigue haciéndolo).

¿Qué sucedía con mi mente cuando procesaba una emoción? ¿Era ella capaz de orquestar hasta la más mínima comunicación con cada parte de mi cuerpo para que sintiera lo que sentía? ¿Quién era responsable de eso que ocurría? ¿Podía cambiarlo o gestionarlo? ¿Mi cuerpo escuchaba lo que pensaba? ¿Como el miedo podía paralizarme tanto? ¿Por qué olvidaba cosas tan simples algunas veces? ¿Por qué las personas olvidamos la importancia de las relaciones?

Todas estas preguntas tienen sus respuestas, no sólo en entender el funcionamiento del cerebro, sino en cómo vivimos y pensamos en consecuencia.

No es sencillo explicar cada pregunta sin abordar primero como funciona nuestro cerebro, de donde nace el miedo, que hormonas están presentes en algunas emociones, los tipos de memoria, cómo pensamos, etc. Pero te aseguro que será un viaje sorprendente para descubrir y entender (hasta lo que hemos descubierto al día de hoy) el universo que tenemos por dentro. Luego podremos pasar a las emociones en sí, a analizar el apego, los tipos de apego, como funcionan los cimientos emocionales de nuestra vida, por qué decimos que amamos como nos amaron, te brindaré algunos tips para todos aquellos que interactuamos con la infancia y la importancia de ciertos aspectos emocionales a tener en cuenta y muchas interrogantes más.

Te invito a que busques un lugar cómodo y te permitas entrar en este fascinante mundo de la mente y las emociones.

Si bien hay un capítulo dedicado a cada uno de estos conceptos (cerebro y emoción), no voy a poder separarlos uno del otro, ya que están en relación constantemente. Y como verás más adelante, descubrirás que no somos seres racionales que sentimos ni seres emocionales que pensamos, más bien me gusta decir y pensar, que somos un perfecto equilibrio entre ambos, o al menos nos esforzamos por tenerlo.

Ahora si, después de haberte dedicado unas palabras, te dejo para que comiences este hermoso viaje de descubrimiento e investigación.

Te abrazo!.

Capítulo 1

Soy un cerebro Watson.

El resto de mí es un mero apéndice.

Arthur Conan Doyle, La piedra de mazarino

Tres en uno

Nuestro cerebro como todo en la historia del tiempo ha evolucionado constantemente (no al ritmo que te imaginas, el tiempo siempre será relativo). Antes de ser lo que somos hoy, fuimos animales, y antes de eso quizás meras estructuras celulares.

Si bien hay muchas teorías y fundamentos para explicar la evolución del cerebro humano. vayamos a la teoría que nos trae Paul MacLean (1) en la década de los 60 que explica la evolución del cerebro humano, la cual plasma en su libro ``The Triune Brain in Evolution” de 1990, la que asumo será más fácil de entender (el cerebro triuno).

Paul afirma que nuestro cerebro es la sumatoria de tres capas que rodean el tronco encefálico y dichas etapas se relacionan con distintas etapas evolutivas animales.

Primero nos propone el cerebro de pez, que ocurre en la etapa prenatal y se encarga del funcionamiento de los órganos. Se encarga de algunos reflejos primitivos y su máximo desarrollo ocurre hasta los 6 meses (gestación).

El cerebro reptiliano es el más antiguo de todos (casi unos 500 millones de años), se encuentra en el tronco cerebral, justo encima del lugar en que la médula espinal accede al cráneo y se centra básicamente en la regulación de nuestras funciones más básicas, como la respiración, el ritmo cardíaco, presión arterial, sueño, orinar, llorar, etc (todo lo que hace un recién nacido), además despierta nuestros instintos más básicos de supervivencia, defendernos, huir o paralizarnos -muchas veces es la mejor opción-, reproducción (junto con el cerebro límbico). Su maduración comienza cerca del año de edad. Este cerebro se pone en marcha cuando la homeostasis (capacidad de los organismos para mantener el equilibrio de sus condiciones internas, que se necesita para sobrevivir y funcionar correctamente) se ha roto en nuestro organismo y es en parte el encargado de “avisar” que estás saliendo de la zona de confort.

Este cerebro se pone en marcha cuando la homeostasis se ha roto en nuestro organismo...

El cerebro límbico o emocional (200 millones de años), es el encargado de los estados de supervivencia como correr o pelear y de la aparición de los estados emocionales como el miedo, la rabia o la felicidad. Sus principales actores son los núcleos amigdalinos (los disparadores de las emociones) junto con el hipocampo encargado de procesos de memoria (convierte memoria de corto plazo a largo plazo), hipotálamo (generación de hormonas y neurotransmisores) y el tálamo quién actúa como vigía de los sentidos. Este sistema es el encargado de decidir qué cosas merecen ser aprendidas y de qué modo quedan impregnadas en nuestra memoria dependiendo de si la experiencia ha sido placentera o dolorosa (ya veremos más adelante cómo funciona el principio de condicionamiento).

…somos seres racionales que sentimos, para ser seres emocionales que razonamos.

He olvidado de mencionar una parte muy importante de este sistema, la corteza orbitofrontal, es la válvula de salida de las órdenes emocionales hacia las zonas del lóbulo frontal (encargado de estrategias, planificación, etc), en síntesis, es el que acalla los impulsos racionales (de vez en cuando).

El cerebro racional (neocórtex) apareció alrededor de 100 mil años atrás, es el cerebro humano más evolucionado y se encarga del procesamiento cognitivo, de la toma de decisiones razonadas y lógicas y de funciones ejecutivas como el habla por ejemplo. A su vez está dividido en dos hemisferios (derecho e izquierdo) unidos por un cuerpo calloso. El hemisferio izquierdo es el lógico, matemático, secuencial, estructural, y el hemisferio derecho es el emocional, holístico, musical y visual. Muchas estructuras neuronales están duplicadas para que haya una en cada hemisferio (núcleos amigdalinos por ejemplo).

Como te habrás dado cuenta, por el tiempo de evolución de cada cerebro, podemos decir que “rompemos” con el dicho popular que antes se creía, somos seres racionales que sentimos, para ser seres emocionales que razonamos.

Todas las decisiones de nuestro día a día están basadas en emociones, ya sea por experiencias viejas (recuerdos, memorias, emociones asociadas) o por experiencias nuevas (emociones nuevas), y la mayoría de ellas son inconscientes (algunos investigadores y autores estiman que alrededor del 94% de nuestras decisiones son inconscientes), es decir, ya las habíamos tomado antes de darnos cuentas o ser conscientes de ello. En simples palabras, nuestro mundo se rige más por las emociones que por la razón.

Todas las decisiones de nuestro día a día están basadas en emociones...

¿Cuántas decisiones crees que tomas en tu día a día basadas solamente en la razón? A medida que sigas leyendo lo descubrirás.

El libre albedrío es una ilusión. La gente siempre elige el camino de la percepción de mayor placer.

Scott Adams

1. Científico estadounidense interesado por el control de las emociones y el comportamiento humano.

Si no lo usas, se pierde

Existe algo en nuestro proceso de crecimiento y evolución como seres humanos que es la poda neuronal o poda sináptica. Voy a tratar en este capítulo de explicar lo más sencillo posible estos procesos que son extraordinarios y que entenderlos nos da la posibilidad de comprender cómo funciona la mente y el cuerpo a medida que crecemos.

En nuestro cerebro existe una enorme cantidad de redes neuronales que están formadas por millones de neuronas interconectadas que permiten el procesamiento de la información, siempre, a cada milisegundo, a cada instante, no tienen vacaciones ni descansos. Durante los dos últimos meses de gestación y hasta la primera etapa temprana de nuestro crecimiento, alrededor de los dos años, poseemos hasta 5 o 6 veces más de estas conexiones (lo que se conoce como sinaptogénesis), mucho más de las que necesitamos realmente en la vida adulta, pero todo tiene un propósito en la naturaleza.

Imaginate que necesita un recién nacido hasta sus dos o tres años, por si lo has pensado, es aprender, hay todo un mundo nuevo fuera de ese hermoso centro que lo protegió y cuidó durante nueve meses (o menos en algunos casos). Empiezan los aromas, las caricias, los sonidos, ver, explorar, sentir, escuchar y muchas cosas más, y todas estas experiencias nuevas para el infante irán generando información que recibirán estas redes sinápticas. Es como un disco duro en blanco, disponible para que ingrese toda la información disponible en el medio ambiente, para poder adaptarse, y luego a través de la consolidación de lo aprendido, formar las redes neuronales.

(...)alrededor de los dos años, poseemos hasta 5 o 6 veces más de estas conexiones(...)

Hacia los tres años, hay una enorme cantidad de conexiones y neuronas, y el proceso de poda (eliminación o destrucción) comienza, todas aquellas conexiones que no han sido utilizadas con frecuencia se eliminan. Imagínate que tienes múltiples caminos para llegar a tu trabajo, pero siempre utilizas dos caminos alternativos que tienes, lo que hace la evolución y la ingeniería de nuestra mátrix, es eliminar los caminos que usaste una vez y no volviste a utilizar jamás, por una cuestión de ahorro de energía básicamente y almacenamiento. Ahora bien, esos aprendizajes que quedan, esa conexión sináptica utilizada, se refuerza y se fortalece con la mielinización (2), lo que hace que la información sea procesada más rápida y eficazmente.

...es eliminar los caminos que usaste una vez y no volviste a utilizar jamás...

A medida que seguimos creciendo, las conexiones neuronales siguen aumentando, en menor medida claro que en la edad temprana, hasta llegar a la adolescencia, donde comienza la poda a escala masiva.

Pero quiero realizar un apartado para algo tan importante en la infancia, algo que colabora con el correcto, y sano, desarrollo cognitivo-emocional de toda persona a lo largo de su vida.

Pasemos a lo que sigue...

2. La mielina es una capa aislante, que se forma alrededor de los nervios (axón-dendrita). Está compuesta de proteína y sustancias grasas. La capa aislante de mielina permite que los impulsos eléctricos se transmitan de manera rápida y eficiente a lo largo de las neuronas.

Estimúlame

La gran importancia de entender estos procesos (principalmente como padres, madres, maestros, o cualquiera que tenga interacción o vínculos con niños), es que, como en todo proceso, no siempre funciona de manera correcta o eficiente el mismo, pero esto depende de algunos factores.

Un factor importante es la falta de estimulación en la edad temprana, líneas atrás te explicaba lo que sucedía con las conexiones no utilizadas en la poda, imagínate un bebé o infante que ha tenido poca o nula estimulación de aprendizajes y consolidación de ellos, ¿qué piensas que pasará? La respuesta es clara, estos pequeños recibirán una poda mucho mayor de lo normal, lo que puede perjudicar la gestión de emociones, el lenguaje y la memoria, procesos cognitivos llevados a cabo por la corteza temporal, la cual se ve afectada.

Así mismo, los traumas durante la infancia pueden interferir en un correcto proceso de poda neuronal, lo que produce una red de neuronas muy tupidas. Algunos estudios sugieren que hay zonas del cerebro que se ven afectadas principalmente, como la corteza cingular anterior y la corteza orbitofrontal, encargadas entre otras cosas del control de emociones y la empatía.

Desde que encontré mi pasión por el estudio de las emociones y me he sumergido en las neurociencias he tratado de dejar en claro algo siempre que tengo la oportunidad de charlar sobre este tema. Somos en la vida adulta como nos trataron en la infancia, y esto es fundamental que lo podamos entender por dos vías, primero para entender quizás como funcionamos y caminamos en este plano (digo quizás, porque no sólo la infancia marca nuestra personalidad, en la adolescencia ocurren grandes cambios también), y la otra vía es la de padres, madres, docentes, o cualquier persona que tenga un vínculo con cualquier niño, estos roles que tenemos nos dan la oportunidad de poder gestionar los aprendizajes en la infancia y poder dar una vuelta de rosca (un dicho popular para cambiar algo) cuando observamos niños con falta de estimulación.

Somos en la vida adulta como nos trataron en la infancia...

Y dicho esto, no quiero dejar pasar algo que me preocupa bastante en este mundo actual, lo cual detallaré más adelante cuando hablemos de las redes sociales. Los niños, desde bebés aprenden por tres vías, sonido, movimiento y luz. Por eso cuando tengas un bebé en brazos, cuando alguna de estas tres vías aparezcan delante de él (un sonido nuevo a su alrededor, el famoso “saco una manito, la hago bailar”, o una luz en un juguete) la atención del bebé se centra y se enfoca en eso. El problema de hoy en día, en esta hipervelocidad que llevamos en este mundo de excesos en demanda y consumo, es que los niños están creciendo con las pantallas, se la brindamos con tal de “tener un tiempo” para nosotros (padres), y quiero aclarar esto, no es que esté mal, pero como todo en la vida, el exceso puede ser muy perjudicial. Un niño que está de dos a cuatro o cinco horas al día con una pantalla, no sólo no estimula el aprendizaje a través del cuerpo y las sensaciones, sino que su cerebro genera chispazos de dopamina (hormona del placer, la cual conoceremos más adelante), lo que genera que cuando están aburridos, enojados, o frustrados, quieran recurrir siempre a la pantalla, no gestionando correctamente sus estados emocionales y anímicos. Por otro lado hay algo muy básico que perdemos de vista los adultos, una herramienta muy poderosa, transmitir, nuestros hijos aprenden por lo que transmitimos, y con esto te llevó a pensar un poco, si yo estoy todo el día con el celular, la tele u otra pantalla, ¿qué pensas que querrá hacer tu hijo? Si tu hijo ve que te gusta desconectarte de la tecnología cuando llegas a casa, agarrar un libro, pintar, tocar un instrumento, o jugar, ¿qué piensas que querrá hacer tu hijo? Para dar con estas respuestas, te dejo que observes y que quizás quieras hacer algunos cambios (o no) para generar aprendizajes y estimulación adecuados. Te dejo un tips, el juego siempre será una gran herramienta para aprender (lo veremos luego también).

“Todos los aprendizajes más importantes de la vida, se hacen jugando”

Francesco Tonucci

Liberemos espacio para lo que viene

Llegó la hora de la poda masiva, y esto ocurre en la adolescencia, o la edad del pavo como decían las abuelas. En esta etapa, en algunas zonas del cerebro se eliminan cerca del cincuenta por ciento de las conexiones neuronales, en otras áreas es un poco menos. Este mecanismo ocurre de las áreas posteriores del cerebro (cerebro reptiliano) hacia las áreas más evolucionadas y últimas en formarse (corteza prefrontal). Me gustaría contarte cómo afecta al adolescente en cierta manera esta poda neuronal.

Imaginate que todavía sigue existiendo un exceso de redes sinápticas al comenzar la adolescencia y al comenzar este evento masivo de poda, es normal que veamos ciertos cambios en el comportamiento de cualquier persona que atraviesa esta etapa de su vida. Estamos hablando de cambios en muchos aspectos y niveles: en la forma de pensar, de sentir, de comunicarse, que llevan al comportamiento promedio de la edad. A todo esto sumemosle los grandes cambios hormonales que conocemos, el desarrollo sexual (no en todos es igual, y es más tardía en los hombres que en las mujeres). Los cambios ambientales o nuevas experiencias del entorno al cual deben adaptarse, etc.

Algo interesante que quiero que sepas (para tranquilidad de muchos padres y madres) es que la amígdala y el hipocampo -tema que desarrollaremos más adelante- mejoran sus conexiones con el centro ejecutivo de decisiones (corteza prefrontal), por lo que por ejemplo, los impulsos automáticos derivados de emociones pasan poco a poco a ser “controlados”, se refuerza la memoria de corto a largo plazo por lo que colabora en la proyección de metas y objetivos.

Estamos hablando de cambios en muchos aspectos y niveles: en la forma de pensar, de sentir, de comunicarse, que llevan al comportamiento promedio de la edad.

Por otro lado a través de esta reorganización y reestructuración, se produce una cantidad mucho mayor de mielina, por lo contado anteriormente te darás cuenta que en nuestra bóveda se están reforzando todas las conexiones utilizadas con frecuencia para que la información sea más rápida, sincronizada y eficiente en la vida adulta.

(…)los impulsos automáticos derivados de emociones pasan poco a poco a ser “controlados”(...)

Pero no todo está perdido, no es que llegamos a un punto de no retorno donde nos quedamos con lo aprendido y al disco no le entra más información. Se ha descubierto algo extraordinario hace no mucho tiempo, que nuestro cerebro tiene la capacidad de aprender hasta el día de nuestra muerte, hasta que la máquina central se apague, y esto se conoce como neuroplasticidad (3) o plasticidad cerebral.

La adolescencia es una plaga en los sentidos.

Henry Rollins

3. Modo en el que nuestro sistema nervioso cambia a partir de su interacción con el entorno.

Hasta el día en que me muera

Te mencioné anteriormente que tenemos la capacidad de aprender hasta el día que morimos, pero déjame contarte cómo sucede este maravilloso proceso en nuestro cerebro.

La neuroplasticidad es la capacidad que tiene nuestro cerebro de adaptarse y reorganizarse a los cambios e información nueva que provenga del entorno, las experiencias y del ambiente, modificando los circuitos neuronales y regulando la expresión de nuestros genes (epigenética), plasticidad proviene del griego plastikos que significa “con forma o moldeado”. Durante gran parte del siglo XX, se creía que la neurogénesis (4)