Erhalten Sie Zugang zu diesem und mehr als 300000 Büchern ab EUR 5,99 monatlich.
Es una crítica a la educación y a la sociedad. Al hablar de opiniones es fácil entender la inmensa cantidad que pueden flotar en el transcurso de la lectura, pero justamente, este conglomerado de dimes y diretes es el elemento que enriquece el andar de cada día, ya sea para quien desconoce o para el estudioso que tomará un puñado de letras, y lo discutirá con él, o guardará para la ocasión de algún momento.
Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:
Seitenzahl: 175
Veröffentlichungsjahr: 2024
Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:
Oscar Soler
Oscar Soler
Opiniones... sólo eso / Oscar Soler. - 1a ed - La Plata : Arte editorial Servicop, 2024.Libro digital, EPUB
Archivo Digital: descarga ISBN 978-987-803-774-5
1. Relatos. I. Título.
CDD A863
EDITORIAL SERVICOP®
Producción gráfica: Servicop
Diseño de interiores: Servicop
© 2024, Oscar Soler
E-mail: [email protected]
Web: www.imprentaservicop.com.ar
Hecho el depósito que establece la Ley 11.723
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización del autor.
Digitalización: Proyecto 451
Es común que a la hora de iluminar las inquietudes, cada uno tenga en cuenta la cantidad de afectos que intervinieron en las decisiones, y sobre todo ese cariño puesto de manifiesto en la composición de esas descripciones, referidas sobre eso que queremos expresar.
Por lo tanto que mejor actitud que el agradecimiento a quienes forman parte del universo de cariño que compartimos con progenitores y nietos adoptados en esta maravillosa tarea de hacer de abuelos, sin olvidar a quien acompaña este quehacer de sostener el follaje más hermoso, del árbol de la familia, “Abuela MIRTA”.
Entonces que menos que incluir en estas páginas el listado de los grandes amores de nuestra vida, con los vaivenes de la distancia, cerca o lejos.
Ramiro, Tomás, Luis Enrique, Floppy, Álvaro, Emanuel, Giuliano, Valentina, Juan Francisco, María Carmela, Sofía, Isabella, Julieta, Benjamín, Juan Matías, Camila, Guadalupe, Bautista y Felipe Renzo.
A TODOS GRACIAS
Hace algún tiempo, y para ubicarnos en la historia, en aquel verano del 42 llegue a este mundo, en el seno de una familia de inmigrantes, con la firme convicción y el ejemplo de priorizar el trabajo, entonces hoy estoy aquí como el autor de, OPINIONES… SOLO ESO, pensando guardar en papel y pantallas, las etapas vividas a lo largo de los años.
Con las inquietudes de muchos niños y sus respectivos progenitores, fui alfabetizado en la escuela pública, como aquella bautizada REPÚBLICA del PERÚ, cuyo himno aún hoy retumba en mis oídos, luego la etapa de la secundaria, conservando amigos de entonces, como el caso del NEGRO, cuyo apodo no tiene que ver con el color de su piel, sino simplemente porque sus padres lo anotaron con un nombre difícil de pronunciar, pues entonces la solución fue llamarlo de esta manera, promovido por Raquel, su hermana menor y la complicidad de Viqui, su esposa. Luego el pasaje por la Universidad, que dicho sea de paso, al final de la carrera decidí no ejercer, porque había cambiado el concepto sobre el rol de los profesionales egresados, con un dejo político, con el que no estaba de acuerdo.
La música y las letras también me atraparon, y cantar acompañado por orquesta fue una de las etapas vividas, pero tiempo después entendí que la noche no era para mí, entonces sólo incursioné en criticar esas letras que en un principio me habían cautivado, desechando aquellas que no hablaban bien de la madre, la hermana y cuanta mujer pasaba por delante de sus ojos.
Entre tanto, como profesor, subyugado por la docencia y la salud mental de nuestra gente, continuaron los estudios sobre quienes necesitaban un diván para seguir medianamente bien en el camino sinuoso de una sociedad “desorientada, y sin saber que trole hay que tomar para seguir” tal como expresan las letras del tango, y acompañado hasta el final, en cada larga noche de estudio con la sapiencia de un gran maestro Sigmund Freud.
Trabajando en la Provincia de Buenos Aires en el área de salud, sobre la prevención de adicciones, con pequeños, adolescentes y adultos mayores, y de la misma forma en el exterior, ejerciendo en distintos niveles de la educación, además en la organización de comunidades con gran cantidad de niños y adolescentes abandonados por sus padres, elaborando sistemas de aglutinamiento en hogares para su cuidado y protección.
Sin descuidar en ningún momento la vocación de enseñar, y sentir el placer inmenso de estar frente a una clase atenta, recorrí gran cantidad de aulas en lugares inhóspitos, siempre con el eco en mis oídos de grandes maestros como Paulo Freire, quien acompaño a muchos de nosotros a la hora de la evaluación final.
Así transcurre mi vida, también escribiendo en base al relato, con la idea de contarle a los jóvenes y los no tanto, que nos pasa cerca, y decirles lo maravilloso que resulta caminar por este mundo con una utopía en cada mano y el corazón guardando en su archivo las experiencias vividas y contadas con una sincera cuota de amor que espera el lector y el mundo.
Cuantos de nosotros quisieran expresar sobre el papel los pensamientos, y en casos, las más hermosas utopías, como en este caso particular, que el autor nacido bajo el signo de PISCIS, trata de volar entre los laberintos de una literatura de barrio y pampa, como expresa la letra de algunos tangos de entonces, y con su acostumbrado decir, lo plasma en este libro.
Seguramente habrá letras con más críticas que otras, pero en el análisis del lector, podrán enriquecer la polémica sobre los comportamientos de la sociedad en general, y separar así las mejores conclusiones en cada relato que desde luego fue escrito para disfrutar de uno de los más hermosos entretenimientos, que es la lectura.
Si bien es cierto que con los saltitos de los ojos sobre cada letra, logramos entender cada párrafo en su conjunto, y extraer el sentido y pensamiento de quien con su pulso, les está diciendo hacia donde navega el rumbo de su relato, ya sea en imprenta o cursiva pero con el trazo del corazón.
Mirta Gladys Martin.
En ningún momento se podría pensar en lucrar, con la difusión de un libro que habla de “OPINIONES… sólo eso”, entonces es bueno que el lector conozca las verdaderas intenciones de su publicación, que desde luego no son otras que colaborar con el área de PEDIATRÍA, en ayuda a la niñez atendida en el Hospital Público Dr. Ramón Carrillo de la localidad de Ciudadela, en el oeste de la Provincia de Buenos Aires.
Entonces, aquí están volcadas esas opiniones que el lector podrá o no, estar de acuerdo, pero cuentan con la sola intención de poner sobre el papel o la pantalla algunas cuestiones que los grandes medios de incomunicación no expresan, y suele no haber espacios donde plasmar una verdadera discusión en cada caso particular, para entender los verdaderos problemas que una gran cantidad de conciudadanos prefiere no ventilar y mucho menos hablarlos, sólo por evitar poner de manifiesto su verdadero pensamiento.
Es importante para el autor expresar el reconocimiento que desde los tiempos acompañan sus publicaciones en distintos medios, y continúan acompañando desde sus editores, como los casos de Martha Ledesma, directora de “LA VEREDA”, con alcance en Villa del Parque, Villa Devoto, La Paternal y Agronomía en CABA, Ricardo Marangoni, director de “LA UNIÓN DE LAS ARTES”, Paula Montano, directora de “EL SUPLEMENTO”, Mónica Aguirre, directora de “EL ANUNCIATE”, con alcance en Ciudadela, José Ingenieros, Caseros, Ciudad Jardín, El Palomar y San Miguel, también Oscar Fortuna, director de IMAGINANTE de Saenz Peña en Tres de Febrero, Provincia de Buenos Aires.
A todos ellos, con mi respeto y agradecimiento por hacer posible las publicaciones de mis notas y libros, incluido “OPINIONES……solo eso”, reciban “Mi abrazo literario, lleno de tinta”.
Daría la sensación, que en realidad no sabemos, porque, si “paramos la oreja”, como decía la abuela Carmen, escuchamos una cantidad de palabras que, desde luego, quienes las pronuncian, desconocen su verdadero significado, como por ejemplo, “república”, “democracia”, “libertad” y otras tantas.
Pero sería interesante tomar esta ultima y ver no sólo su significado, sino curiosear en el entorno que ella abarca, teniendo en cuenta, al menos una de las definiciones, que dice: “facultad y derecho de las personas para elegir de manera responsable su propia forma de actuar dentro de una sociedad”.
Hasta aquí podemos entender lo formal de la cuestión, pero como vive nuestra gente en las ciudades, pues en pequeños espacios que algunos desentendidos llaman departamentos, autorizados a construir entre 20 y 25 metros cuadrados, o menos y según cuentan, es el lugar donde pueden convivir dos y hasta más personas, que en ocasiones incluye al BOBY como la mascota de la familia.
Entonces nos podríamos preguntar, cual es la libertad de estos humanos y el BOBY, encerrados entre cuatro paredes y algún débil tabique con el aditamento de unas fotografías de paisajes del interior del país, nada menos que para fabricar la ilusión de vivir en el mejor de los mundos entre mar y sierras.
Este es el reflejo que se observa en edificios llamados de propiedad horizontal, sabiendo también que existen otros con mayores superficies, en condiciones prohibidas para el trabajador, teniendo en cuenta que muchos, ni siquiera pueden acceder a los que nos ocupa en este caso.
Ahora bien, dentro de las ciudades también existen barrios con espacios para vivienda que aun no llegan a las medidas mencionadas y pasillos diseñados para humanos con escasa contextura física, sumado a la ausencia de ventanas, para al menos recibir algunas gotas de aire, como dicen los viejos, y otras tan cercanas y fuera de nivel que permiten saludar cada mañana, a los vecinos, con un abrazo fraternal, y el deseo de mantener la convivencia el resto del día.
Pero volviendo a las definiciones, también es: “estado o condición de la persona que es libre, que no está en la cárcel ni sometida a la voluntad de otro, ni está constreñida por una obligación, deber, disciplina, etc”, pues entonces sólo faltaría agregar otra parte importante, como por ejemplo “deberes y derechos”, que muchos de ellos están escritos en un libro, por allá en 1853 y luego modificado, que si preguntamos a ciertos opinólogos en los medios de desinformación, “que refiere el texto de las primeras 5 hojas”, o tal vez “que color tenía la tapa del que usted leyó”, y en muchos casos nos quedaríamos sin respuesta.
Libertad es también transitar libremente por todo el territorio del país, pero en la práctica parece que no está claro, porque en muchos caminos y rutas se debe abonar un arancel, cuyo destino no está muy explícito y tampoco se sabe a ciencia cierta donde se guarda o se gasta, a veces, en defectuosas reparaciones sólo en caminos de mayores ingresos en su caja registradora, a diferencia de aquellos años viejos, cuando se tomaban unos pocos centavos, del precio de venta del litro de combustible, y su destino era mantener todos los caminos, de paso podríamos recordar que estaba en pie la maltratada Vialidad Nacional.
Seguir hablando de libertad, hasta a veces parece una utopía de muchachos calaveras, “como dice el tango”, porque no es difícil comparar el comportamiento del comercio y el transporte, si por un momento llevamos la mirada al interior del país, y observamos que a pesar del paso de los años, y bastante lejos de la fundación de Buenos Aires, el centro geográfico para todos ellos continúa en el puerto a orillas del Río de La Plata, descontando la falta de libertad, ya sea por intereses económicos, distancias, costos del trasporte, o razones más que importantes, lo cierto que el desarrollo del interior, aún hoy está por verse.
Estos son algunos temas que vienen a cuento, cuando muchos improvisados, amantes del bolígrafo, la pantalla y el micrófono, hablan de libertad, cuya definición la pueden aprender de memoria y hasta repetirla en cada entrevista, pero en realidad la esencia de como ejercer esa libertad, falta mucho para que se entienda, sobre todo cuando escuchamos hablar de la patria grande, pero a todo esto es posible que lo más sincero y coherente, sería preguntar, “DE QUE ESTAMOS HABLANDO”.
Si bien es cierto que al hablar de festejos o bien festejar, tiene relación con una fiesta en honor a alguien, obsequiar regalando a otro un presente, agasajar a una visita con el acompañamiento de sus afectos, recordar algún acontecimiento con una reunión, en fin…. y otras tantas acepciones que le podemos atribuir a esto que llamamos festejar.
Entonces podemos preguntar a nuestra gente, pues… ¿qué festejamos? cuando llega el 31 de octubre de cada año, disfrazamos a nuestros niños con ridículos trajes, haciendo morisquetas de terror para asustarse ellos mismos frente al espejo, y aquí deberíamos ponernos a leer, sólo unas pocas letras de la historia, que mal no le vendría a la mayoría de los progenitores, es decir PADRES y MADRES, y también docentes.
El festejo entre nosotros sería ALL HALLOW*S EVELING, que con el paso del tiempo se transformó en el hoy conocido como HALLOWEEN, recordado originalmente, en el decir “VÍSPERA DE TODOS LOS SANTOS”, y con la llegada de los inmigrantes a los ESTADOS UNIDOS DE NORTE AMÉRICA, se dio en llamar, “NOCHE DE BRUJAS”.
Ahora bien, el origen, cuenta la historia, está entre Escocia e Irlanda, porque se le atribuye a los CELTAS, haber comenzado con estas fiestas llamadas “Paganas” hace algo así como 2000 años atrás, cuando salían de sus casas vestidos con trajes estrafalarios, principalmente imitando brujas y brujos, a pedir dulces, y algunos mayores, hasta comida y bebida, que guardaban en una calabaza, y en casos también pedían “Pasteles del alma” a cambio de una oración, que en realidad eran pequeños panes amasados en esos tiempos.
Junto a este cuento, al día siguiente 1° de noviembre se festejaba el inicio del invierno y el fin de la cosecha, con grandes fogatas para ahuyentar a los malos espíritus, esperando el bienestar de todos los pobladores.
Bueno….esta es una pequeña parte de la historia, muy simplificada, pero hay otros episodios para contar a nuestros coterráneos, tal vez, puedan reflexionar sobre esto que preguntamos, es decir ¿qué festejamos?, y aquí esta: “LA PIÑATA”, elemento bastante cuestionado, dado que algunos dicen que su origen fue en México, y otros basados en el libro, “LOS VIAJES DE MARCO POLO”, donde toman su origen en la CHINA, para luego trasladar las costumbres a ITALIA y ESPAÑA, puestas en acción con los festejos de cada nuevo año, y adoptado además en las festividades de la cuaresma.
En sus principios estaba compuesta por una olla de barro o una estructura de alambre a manera de esfera, cubierta con papel maché, y adornos con papelitos de colores que representaban la tentación, además contaba con siete picos pegados en forma de conos, que representaban los siete pecados capitales planteados por la religión, en su interior frutas, dulces, caramelos y otras golosinas, que hablaban de la riqueza del reino de los cielos para vencer a los pecados.
Se colgaba a una cierta altura, y el homenajeado con un garrote y los ojos vendados, debía romper, y caer sobre los presentes esa riqueza, acompañado con los cantos de los presentes, “no quiero oro, ni quiero plata, yo lo que quiero es romper la piñata”, también, dale, dale, dale, no pierdas el tiro, porque si lo pierdes, pierdes el camino, dale, dale, dale, y no le dio, quítenle el garrote, porque sigo yo.
Luego de contar pequeñas partes de estas historias, incompletas y con faltantes de detalles, la intención es tratar de reflexionar junto a los jóvenes progenitores, sobre el uso de costumbres que nada tienen que ver con nuestras raíces, teniendo en cuenta que cada ciudadano es dueño de sus propias creencias, entonces porqué inculcar en nuestros niños el espíritu de cuestiones que no nos pertenecen, entendiendo que sería más útil leerles un argumento a manera de cuento, que sólo quedará en la fantasía que envuelve su edad cronológica, y los disfraces, maquillajes y las calabazas, dejarlos para nuestras propias costumbres.
En cuanto a la lluvia de golosinas, en eventos de cumpleaños, etc, etc y otros lugares contratados, guiados en muchos casos por personal sin la capacitación adecuada, dejan caer al piso el contenido de eso que llaman piñata y aquí comienza esta aberración de hacer reptar a los niños con el objeto de reunir la mayor cantidad de caramelos posible, sin tener en cuenta la edad madurativa de cada uno y otras dificultades, que desde luego las y los encargados del festejo desconocen y mucho menos detectan al comienzo de la reunión.
Entonces, podemos decir y pensar en los dos aspectos señalados, o sea en primer lugar, desterrar estos episodios que no son de nuestra cultura y mucho menos del sur del planeta, y el otro aspecto, si fuera posible el abandono de estas cuestiones, y reflexionar sobre el tema. Tratando de explicar el porque se lo hace, dando cuenta de llevarlo a cabo lo más parecido al festejo original que desde luego no nos pertenece y tampoco es parte de nuestras tradiciones y sentimientos de un pueblo al sur de la América.
Entonces como alternativa sería, sentar a niños y mayores a manera de despedida, en una ronda, y contarles la verdadera historia, mientras tanto reciben la bolsita con los dulces y otros regalos, llenos de amor, como cuenta la historia, agradeciendo la presencia y pidiendo que vuelvan la próxima fiesta.
Cuantos de nosotros a lo largo de la vida escuchamos hablar de las crisis, y en muchos casos como algo sumado a la cultura nacional y popular, sin ponerse por un rato a pensar, que no es otra cosa que las mejicaneadas de los grupos que manejan a su antojo las economías, ya sean regionales o nacionales.
Los graves problemas que ocasionan a la sociedad, en la mayoría de los casos, no tienen comparación con acciones de bien ni mucho menos, sino todo lo contrario, es decir, todo para nosotros y el otro que se arregle como pueda.
Entonces, entre otras cosas, cambiamos el valor de la moneda, con lo cual las consecuencias son el aumento de precio de los alimentos y cuanto rubro consuma la población, sin tener en cuenta que el poder adquisitivo del salario se achica rápidamente y el sufrimiento de quienes lo padecen aumenta en forma vertiginosa.
Pero no es solo un pequeño sector, sino que el vendaval que produce esto que algunos llaman “una corrida”, acompaña todo el resto de gastos que debe realizar el ciudadano en su diario vivir junto a esa familia que también pone la espalda para soportar el aguacero producido.
Aquí deberíamos hacer una parada técnica para analizar estos aumentos descontrolados de rubros que utiliza la población, teniendo en cuenta esto que llamamos oportunismo o bien en el idioma de la calle, la avivada nacional, como por ejemplo, en algunos bares, el muy argentino cafecito, hasta las 18 horas tiene un valor, y pasada esa hora su costo es casi el doble, como también la tarifa del tan rioplatense taxi, cambia su tarifa a determinada hora del día y más tarde, es más costoso, sin dejar de tener en cuenta el peaje de las autopistas, con su caballito de batalla, anunciando su cambio de tarifa, desde luego en más, a partir de lo que llaman la “hora pico”, y otros tantos ejemplo que podríamos seguir enumerando, teniendo en cuenta que no es un problema de “corridas cambiarias” sino la oportunidad literaria, que los muchachos del café de la esquina, llaman lisa y llanamente, “la piolada nacional”.
Sería por demás interesante que algún ministerio, secretaría o como se llame tomara cartas en el asunto, tal como decía la abuela, y realizara un exhaustivo análisis de los costos de los productos para determinar cual es el precio final, con el que debe llegar al consumidor, porque no hace falta ser experto en costos para darse cuenta que los valores actuales son por demás abusivos, como el precio de la carne vacuna, teniendo en cuenta el peso de una res, que manipula un hombre para despostar y luego enviar al mostrador de la carnicería en varios casos, es mínimo, con sólo relacionar los kilogramos pesados con el monto de su salario, y además si tomamos en cuenta la relación entre el peso del animal en pie o vivo, porqué a la venta representa un mínimo de 10 veces más, entonces, al decir de los consagrados sufrientes, dueños de la sartén, incluido el mango, el aumento de los salarios produce la inflación y el aumento de los costos de la mercadería.
