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"Tara Roja - Una Puerta Abierta a la Felicidad Sublime y a la Sabiduría Intrínseca" ha servido a lo largo de los años como entrada o como soporte en la práctica de meditación del Vajrayana de muchos budistas. La parte principal de esta concisa liturgia de meditación en Tara Roja - La Salvadora Veloz, la madre de los Victoriosos - fue escrita por Chagdud Tulku Rinpoché y cuenta con oraciones adicionales compuestas por Apong Terton, Khenpo Ngaga, Dudjom Rinpoché y Chogyur Lingpa.
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Seitenzahl: 25
Veröffentlichungsjahr: 2023
Tara Roja
Tara Roja
Una Puerta Abierta a la Felicidad Sublime y a la Sabiduría Intrínseca
Compilado por Chagdud Tulku Rinpoche
Introducción
Prefacio a la segunda edición en inglés
Prefacio a la primera edición en español
Oración de las Siete Líneas
Ofrenda de mandala
Transformación en el cuerpo de sabiduría de Tara
Dedicación
Oración de aspiración
Deseo auspicioso
Oración para la larga vida del yangsi de Chagdud Rinpoché
Ofrenda del Festín
Meditación de Tara para los Muertos
Sur de Tara Roja: ofrenda de alimento a través del aroma
Oración de Oddiyana
Notas
Esta práctica de Tara Roja es una puerta abierta a la felicidad sublime y a la sabiduría intrínseca.1 Ninguno de ustedes, de hecho, ningún ser vivo, escogería el sufrimiento en vez de la verdadera felicidad y, sin embargo, nadie está libre del sufrimiento. Esto se debe a que la naturaleza del sufrimiento es la delusión, y esa delusión es poderosa y lo permea todo. La delusión se inicia cuando la sabiduría intrínseca indiferenciada se oscurece por una proyección dualista del “yo” y del “otro”.
A través de incontables vidas, los patrones de la proyección dualista se arraigan cada vez más y los oscurecimientos se hacen más densos. Esto provoca oscilaciones continuas entre apego y aversión, esperanza y miedo. El estado de desequilibrio hace surgir las emociones venenosas de la ignorancia, la rabia, el apego, el orgullo y la envidia, las cuales, a su vez, se manifiestan como obstáculos externos tales como enfermedad, guerra, hambre y una infinita variedad de circunstancias kármicas negativas.
Por lo tanto, parece muy ambicioso decir que la meditación de Tara puede reducir los obstáculos externos y disolver los oscurecimientos internos acumulados en el curso de los sucesivos renacimientos dentro de la existencia cíclica. Sin embargo, es verdad. Las bendiciones de la práctica de Tara llegan tan rápidamente, que la plena realización de la sabiduría prístina2 – la naturaleza no dual de nuestro ser – puede lograrse en esta misma vida o, por lo menos, en la transición de la muerte. Tara es la expresión perfecta de la inseparabilidad entre vacuidad, sabiduría intrínseca y compasión. De la misma manera como usamos un espejo para ver nuestro rostro, la meditación de Tara es un medio para ver el verdadero rostro de nuestra mente, libre de cualquier vestigio de delusión.
La misma Tara tomó votos de bodhisattva y trabajó por el bienestar de todos los seres sintientes por incontables eones. Por propia elección siempre renació en forma femenina. Al seguir por el camino del bodhisattva hasta el estado búdico final, Tara liberó a un infinito número de seres de la existencia del samsara y alivió el sufrimiento de incontables otros. Por esta razón es conocida como la “Noble Madre”, la “Salvadora Veloz”, la “Madre de todos los Victoriosos”.
