Una buena estrella - José Ramón Celdrán Mallol - E-Book

Una buena estrella E-Book

José Ramón Celdrán Mallol

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Beschreibung

El presente libro titulado UNA BUENA ESTRELLA, reúne unos cuantos poemas y escritos que escribí por los años 70, así como un librillo de mi amiga de Rosario (Argentina) Elda María Paván Maggi, titulado LETRAS PARA LA ESPERA (Profecías al alcance del deseo acerca del advenimiento del Segundo Hombre). En aquellos tiempos ella y yo mantuvimos una linda amistad solo por correo. Para mí era como un oasis en el desierto afectivo en el que me encontraba; siempre que recibía sus cartas, me daba ánimo para seguir adelante en esta vida, en la que me sentía tremendamente solo. "Toma mi mano", me escribía una y otra vez, y yo, en la distancia, la agarraba y sentía de cerca su compañía… El proceso militar que tuvo Argentina congeló algo nuestra relación y, en cierta manera formo parte de esa demencia perversa colectiva que sufrieron los argentinos. Según me contó ella, muchas veces mis cartas le llegaban abiertas. ¿Qué demonios buscaban los que las abrían? También me escribió que "veía cómo apoyaban el arma en las mejillas de su bebé…" Actualmente lo mejor es olvidar lo que sucedió, porque el olvidar es una forma de perdonar… En octubre de 1997, después de conseguir mi número de teléfono de Alicante, me dijo lo siguiente, "Gracias, te quiero, lo siento, lo siento, perdóname" (Ho oponopono). Como profesor de Electrónica de Formación Profesional, aproveché las vacaciones de Semana Santa de 1998 para atravesar el océano Atlántico e ir a Rosario, y seguir con nuestra historia que comenzó a finales del verano de 1973, en Alicante, en donde el último día de su estancia en España, y de escuchar en la casa de mis padres, un fragmento de La Pasión según San Mateo, de Johann Sebastian Bach, ella, con su poncho rojo, se alejó de España. Quizás el Destino o nuestros ángeles de la guarda decidieron que viviéramos esta relación, tal como fue, no otra, y con este convencimiento las cosas siempre son perfectas de que sucedan tal cómo suceden.

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Seitenzahl: 122

Veröffentlichungsjahr: 2024

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© Derechos de edición reservados.

Letrame Editorial.

www.Letrame.com

[email protected]

© José Ramón Celdrán Mallol

Diseño de edición: Letrame Editorial.

Maquetación: Juan Muñoz

Diseño de cubierta: Rubén García

Supervisión de corrección: Celia Jiménez

ISBN: 978-84-1068-901-5

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación, en Internet o de fotocopia, sin permiso previo del editor o del autor.

«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47)».

.

A

Eukene Escudero Rebollo por los años que compartimos en Santiago de la Ribera, en Ssn Javier de Murcia, como profesores de institutos de Formación Profesional.

Fatima Campaña Jiménez que cuando nos disponíamos a viajar a nuestro Edén, por culpa de extrañas circunstancias debimos abandonar su búsqueda. En 2014 falleció y el viaje lo haré, no sé cuando, pero lo haré acompañado de su recuerdo.

Y a todos, familia y amigos.

BENDICIONES

Estrella erranteLee Marvin

Yo nací bajo una estrella errante

Yo nací bajo una estrella errante

Las ruedas están hechas para rodar, las mulas están hechas para cargar

nunca he visto una vista que no pareciese mejor mirando hacia atrás

Yo nací bajo una estrella errante

El barro te puede aprisionar y las llanuras pueden cocerte vivo

la nieve puede quemar tus ojos, pero solo la gente te hace llorar

el hogar está hecho para venir desde allí, hacia los sueños de ir a otro lugar

que con un poco de suerte nunca se harán realidad

Yo nací bajo una estrella errante

Yo nací bajo una estrella errante

¿Que si sé dónde está el infierno? El infierno está en «hola»1

El Cielo es adiós para siempre, es el momento de que me vaya

Yo nací bajo una estrella errante

una estrella, estrella errante

(El barro te puede aprisionar, y las llanuras pueden cocerte hasta dejarte seco

la nieve puede quemar tus ojos, pero solo la gente te hace llorar

el hogar está hecho para venir desde allí, hacia los sueños de ir a otro lugar

que con un poco de suerte nunca se harán realidad)

(Yo nací bajo una estrella errante

Yo nací bajo una estrella errante)

Cuando llegue al Cielo, atadme a un árbol

o empezaré a vagabundear, y pronto sabréis dónde estaré

Yo nací bajo una estrella errante

una estrella, estrella errante

—————-—---- letra original (inglés) —————-—---- Wand’rin’ StarLee Marvin

I was born under a wandering star

I was born under a wandering star

Wheels are made for rolling, mules are made to pack

I’ve never seen a sight that didn’t look better looking back

I was born under a wandering star

Mud can make you prisoner, and the plains can bake you dry

Snow can burn your eyes, but only people make you cry

Home is made for coming from, for dreams of going to

Which with any luck will never come true

I was born under a wandering star

I was born under a wandering star

Do I know where hell is? Hell is in «hello»

Heaven is goodbye forever, it’s time for me to go

I was born under a wandering star

A wandering, wandering star

(Mud can make you prisoner, and the plains can bake you dry

Snow can burn your eyes, but only people make you cry

Home is made for coming from, for dreams of going to

Which with any luck will never come true)

(I was born under a wandering star

I was born under a wandering star)

When I get to heaven tie me to a tree

Or I’ll begin to roam, and soon you’ll know where I will be

I was born under a wandering star

A wandering, wandering star

.

POR LA PAZ Y EL AMOR

HAZ EL AMOR Y NO LA GUERRA

EL PENÚLTIMO DE LA 13 COMPAÑÍA2,

4º BATALLON,

(Pabellón Ebro)

Campamento General Martín Alonso

Talarn (Lérida)

C.I.R.E: (Centro de Instrucción de Reclutas Especialistas)

Primera Promoción, 1966

Excedentes de IPS (Instrucción Premilitar Superior)

.

Aquí la más principal

hazaña es obedecer.

Y el modo cómo ha de ser

es ni pedir, ni rehusar.

Aquí en fin, la cortesía,

el buen trato, la verdad,

la fineza, la lealtad,

el honor, la bizarría,

el crédito, la opinión,

la constancia y la paciencia,

la humildad y la obediencia,

fama, honor y vida son

caudal de pobres soldados,

que en buena o mala fortuna,

la milicia no es más que una

religión de hombres honrados.

CALDERÓN DE LA BARCA

Que tu comportamiento responda siempre a lo que debes ser:

un caballero español

(Del programa extraído con motivo de la Jura de la Bandera, 28/08/1966)

MÁS FELIZ ES UN CELDRÁN QUE UN OSADO… DON JUAN

A mi padre, poema de Muñoz Congost,

compañero de trabajo en el Banco de Vizcaya.

Y a los bancarios. No confundan con los banqueros.

Por fin me llegó el momento

el tomar papel y pluma,

de poner un sentimiento

de amistad y verdad en suma.

Por fin tengo la ocasión

de decir lo que eres

sin usar el… peloteo

por lo del… escalafón.

Porque al que hoy me dirijo

lo tengo por gran señor

del que no soy padre o hijo

mas sí un hermano… menor

porque estos versos hoy ven

a quien ha sido, primero,

fiel y leal compañero

del soldado el capitán.

Es un conjunto de acciones

que pagaron a la par

porque no hubieron… visiones

a saberlas valorar.

Es conjunto de valores

que a cotizar no salieron

porque mejor prefirieron

vivir sin pedir… favores.

Bendita suerte has tenido

de no ser un Jefe más,

en resumen, no has sufrido

y… ¡qué tranquilo te vas!

Bendita tu suerte, amigo,

que no probaste la hiel

de unos pasteles con miel

que solo son… pan de higo.

¿Acaso fue una caricia

la que supo sortear

a la intriga y la malicia

de la pendiente a escalar?

¿Acaso fue entendimiento

buen augurio y maestría?

Pues muy sabia fue en ti

que te libró del tormento.

Ya que aquí es bien notoria

nos hallamos en un plan

que no los vive un Celdrán

que un osado Juan Tenorio.

Ya que aquí buen compañero,

arriba, en medio o abajo,

con la cuestión del dinero…

todos se nos quejan majo.

¿Qué decirte para honrarte?

¿Qué pondré para no herirte?

¿Qué fue mejor que Uriarte

agua supo que decirte?

¿Qué decirte en poesías

si fuiste un feliz bancario

que te reíste a diario

de eso de las jerarquías?

Si nunca fuiste don Juan,

conquistador y arrogante,

al que has sido un buen Celdrán

que, sin ser más, es bastante.

Y siempre podrás decir

que si nunca fuiste… golfo,

los versos de don Adolfo

así se habrán en escribir:

«Yo a los palacios no fui,

ni a las cabañas bajé,

pero en mis puestos dejé

grato recuerdo de ti,

a la verdad respeté

y a la amistad me rendí,

esta mi odisea fue

en mi caso por aquí».

.

A la Hermandad del Cristo de la Buena Muerte ¿denominada por los alicantinos La procesión del Silencio?, en la que mi padre salía en ella, en la Semana Santa.

A sus cofrades, a los costaleros que portan sus dos tronos, a José María Pemán por el soneto escrito al Cristo…

Y a Irenita.

01 LAS REINAS BLANCA Y NEGRA

(San Juan de Alicante, septiembre 1967)

Dos caminos que se cruzan:

uno lleno de odio y luchas,

otro lleno de paz y calma.

Dos reinas que avanzan.

Una viste traje negro,

pues la muerte es su sello.

La otra viste traje blanco,

pues la paz es su dictado.

Dos caminos que terminan

y un camino se deriva.

Las señoras se detienen

en el punto convergente.

«¡Hola!», dice la primera,

«Deja paso libre a la guerra

y que el mundo se llene de sangre

y que por la riqueza se tenga hambre.

Yo soy el ideal humano

y nadie seguirá mis pasos.

Represento la verdad

por lo que no te dejaré pasar».

«¡No!», dice la reina segunda,

«yo soy la vida fecunda,

lleno de fe a todas las almas,

sólo en mí hallan esperanza.

El amor es mi reinado

y el hombre me ha idealizado.

En el mismo lugar estamos

y hacia el mismo fin vamos».

«El camino será para la más fuerte,

lucharemos a muerte».

Contesta la reina de negro

«Usemos espadas de acero.

Sólo una seguirá con vida.

Es la única salida».

«No», responde la reina oponente,

«Si tú quieres voy a proponerte

al ajedrez una partida

y así se hará justicia».

En el cruce se sentaron.

Largos días pasaron.

Al fin la partida ha acabado.

La señora de luto ha ganado.

¡Paso libre a la guerra,

a la fiebre por las riquezas,

y que manos sucias de miserables

en sus raíces se llenen de sangre!

La paz queda atrás, con pena.

Su ideal fue detener a la guerra,

pero no pudo conseguirlo

pues la más fuerte ha vencido.

¿Esta es la justicia?

¡Esta es la cruel vida!

02 A LA PLAZA DE ESPAÑA DE ALCOY

ALCOY, 8 de julio de 1968

Los rayos del Sol caen, perpendiculares, sobre la población.

Los transeúntes, medio aletargados, luchan desesperadamente, contra ellos.

Caminan perezosamente.

Hablan con dificultad.

Ríen sin ganas.

Entran a los bares,

con una caña de cerveza se refrescan momentáneamente.

Más tarde, al salir del recinto,

ya en la calle el líquido se transforma en sudor.

Como huyendo de un aguacero

se cobijan a la sombra de los edificios.

¡Imposible! El agobiante calor es el mismo,

asfixiante.

El personal se ahoga.

La ciudad es casi un horno.

Los rayos solares destruyen el maquillaje de las lindas mujeres,

y hacen al hombre menos potente y más perezoso.

Cuando el Sol se oculte,

muchos saldrán a la calle,

y por la Plaza de España se sentarán alrededor

de mesas de cafeterías a tomar algún refresco o helado.

Las mujeres estarán muy lindamente maquilladas.

Los hombres se desplazarán con más seguridad.

Hablarán hasta saciarse.

Reirán alegremente.

Se sentirán fuertes.

CREERÁN QUE HAN VENCIDO AL SOL.

03 COMO AGUA BEBÍ

San Juan de Alicante, 30 de junio de 1968

A mis amigas: «A.S.», «Vero», «A.M.» y el Orangután

A mis amigos: Adolfo, Francisco, Miguel y Mario.

COMO AGUA BEBÍ.

COMO VINO ME EMBORRACHÉ.

Tres días a pan y agua.

Sólo quedé preso en la telaraña,

solo con el Mundo.

El mundo me importó bien poco.

Por eso quedé solo.

Mi amor es grande.

Mis gafas están sucias.

Mi YO corto y pequeño.

«A.S.» está muy buena.

A «A.S.» le encantan las metáforas,

mas ¿Qué me importa «A.S.»

si he visto a «Vero»?

«Vero» tiene algo.

«A.S.» ¿Qué tiene?

«A.M.» lo tenía todo,

por eso no se fue conmigo, que soy nada.

Adolfo con sus gafas.

Mejor sus gafas con Adolfo.

Francisco, Miguel y yo

nos vamos de la casa de Adolfo

para comprar tabaco.

¿Tabaco a 15 pesetas el paquete de veinte cigarrillos?

«¡Imposible ha de ser a trece!

El vendedor se puede meter en un lío.

Eso es timar al comprador!».

Cuando volvemos los tres,

Adolfo se enfada.

Por este hecho

Francisco se enfada

y amenaza con marcharse de su casa.

Era una broma.

Después de hacer las paces,

Francisco se queda.

De tanto dar vueltas

el Orangután se marea.

A «A.S.»le gusta el bacalao,

«me lo comeré cuando tenga ganas»

y «no cuando ella las tenga».

En resumen:

ni «A.S.»,

ni «Vero»,

ni «A.M.».

La única que pudo ser fue «M.M.»,

pero el primer hechizo se diluyó.

Esta es la vida

y por eso canto con Mario:

«El orangután y la orangutana»3.

«Estaba el orangután sentadito en una rama…».

04 ¿QUIÉN TEME A VIRGINIA WOLF?

Creo que fue ayer…

(no estoy seguro de ello,

bien puede ser que sueñe

en un mundo caprichoso y algo excitante)

… cuando me dijeron que escribiera´

un poema, poemita, poema.

La situación es terrible,

imaginen que de repente

que a alguien se le fuerza que debe bailar un rock and roll,

cuando ni siquiera tiene una pizca de ganas de bailar.

Así que me senté

frente a una máquina de escribir y comencé a teclear,

teclear,

teclear…

Pensé en ¿qué poema haría,

presionando y golpeando las teclas

de una vetusta y polvorienta

máquina de escribir,

marca hispano Olivetti,

para que todo el conjunto del poema

resulte bello y hermoso?

Por ejemplo

(¡digo yo!),

podría escribir largos y apasionantes versos,

resaltando los múltiples encantos

de una hermosa muchachita,

morena, rubia, pelirroja…

O bien

(sigo diciendo yo),

la inmensa alegría

que una primavera hace exaltar a un corazón

romántico y sentimental.

O más bien

en no sé qué más cosas

que ahora mismo no se me ocurren,

pues las ideas andan escasas

en los momentos actuales que estamos atravesando.

Y ya que digo atravesando,

puedo atravesar a nado mares y océanos sin nombres.

O tal vez,

lo contrario, de escaso,

que sean tantas y tantas las ideas

que se amontonan en nuestras cabezas,

y ante la duda de elegir una,

la que sea mejor,

al final decidimos ir a lugares

nada recomendables,

para pasar un tiempo,

sin ser percibido

por alguien que nos reconozca.

Quizás, tan solo, pueda decir,

que la situación económica y socio laboral

está muy embromada

y que como se destruye

un poema, poemita, poema,

que en un principio

prometía ser encantador,

ahora acaba por la simple razón

de terminar y poner un punto final.

A fin de cuentas

me importa bien poco

hacer lo que en un principio

me proponía.

Dejo al amigo lector

que en los espacios en blanco,

blanquísimos de esta hoja,

haga las connotaciones,

oportunas y necesarias,

para saber el por qué,

y quién o quiénes

fueron los culpables

de la muerte de Virginia Wolf.

05 ÉL Y ELLA

Se ponía en la cuneta para verla,

apretando el corazón fuertemente,

dejando los libros olvidados y

las lecciones separadas de su mente.

Es solo una obsesión lo que importa:

«Pasará ahora, en el autobús de siempre».

Unas pocas décimas de segundo

sosegaban su alma de amor ardiente.

Era loca pasión la que nacía

en el jovenzuelo, todavía imberbe.

Sentada ella desde la ventanilla,

le contemplaba en medio del ambiente.

«¡Qué pesado! No me deja tranquila.

Todos lo días está aquí para verme».

Al volver a pasar al día siguiente,

no le encuentra ella en la puerta del colegio.

Algo falta donde él se pone siempre.

Así los días transcurrían muy lentamente.

Ella al joven veía casi todas las veces,

dejando patente el amor que sentía.

Ahora ellos se juntan en un guateque.

Él la persigue por toda la estancia.

Pero ella piensa: «¡Qué molesto! ¡Vete!

… Mas ¿Por qué». El muchacho es alto y bien guapo.

Mucho estudia y saca sobresaliente.

¡Sí, seguro estoy de ello, yo le quiero!

Ella le contempla mirando fijamente,

se encuentra bailando con una chica.

La envidia y celos la recorren,

y empieza a carcomer toda su mente.

Se dedica a entablar con otro amigo

una conversación algo incoherente.

Pasaban los días y las semanas

que se convirtieron en largos meses.

Al final, los dos solos se encuentran

y aprecian lo mucho que ellos se quieren.

Así pasan tres años, duros, largos

superándose ante ellos y la gente.

El primer año él a estudiar se marcha.

Ella tiene un miedo atroz de perderle.

«Madrid es ciudad grande y divertida.

Se puede pervertir muy fácilmente».