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En la primera parte de este libro se esboza una semblanza de la vida y obra de Walter Weberhofer (1923-2002), ubicándolo en los contextos históricos nacional e internacional. En las siguientes cuatro secciones se estudian algunos de sus trabajos arquitectónicos y urbanísticos más importantes, analizando los espacios, los volúmenes, las perspectivas y las estructuras, entre otros aspectos.
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Seitenzahl: 184
Veröffentlichungsjahr: 2017
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Walter Weberhofer
El proyecto moderno en el Perú
Walter Weberhofer. El proyecto moderno en el Perú
Primera edición digital, octubre de 2016
© Universidad de Lima
Fondo Editorial
Av. Javier Prado Este N.º 4600
Urb. Fundo Monterrico Chico, Lima 33
Apartado postal 852, Lima 100
Teléfono: 437-6767, anexo 30131
www.ulima.edu.pe
Edición: Fondo Editorial de la Universidad de Lima
Diseño y carátula: Carrera de Arquitectura de la Universidad de Lima
Versión ebook 2017
Digitalizado y distribuido por Saxo.com Peru S.A.C.
https://yopublico.saxo.com/
Teléfono: 51-1-221-9998
Avenida Dos de Mayo 534, Of. 304, Miraflores
Lima - Perú
Se prohíbe la reproducción total o parcial de este libro sin permiso expreso del Fondo Editorial.
ISBN versión electrónica: 978-9972-45-358-8
Presentación
Vida y obra del arquitecto Walter Weberhofer Línea de tiempo
ENSAYOS
Walter Weberhofer, un arquitecto latinoamericano Héctor Abarca Torres
La idea de canon en la arquitectura de WeberhoferMartín Fabbri García y Octavio Montestruque Bisso
Arquitectura a través de la investigaciónCristina Dreifuss Serrano
ARTÍCULOS
Edificio Atlas 1953–1955 Vanessa Zadel Velásquez
Cine Tauro 1957–1958 Christopher Schreier Barreto
Facultad de Minas de la Universidad de Ingeniería 1965 Paulo Shimabukuro Shimabukuro
Petróleos del Perú 1970–1974 Edwin Motte Sauter
Escuela Superior de Educación Profesional Ernest Wilhelm Middendorf 1973Ricardo Huanqui Abeo
SANTA MARÍA
Casa Lercari 1957
Casa Fernandini 1957
Casa Matuk 1958
Casa Venturo 1958
Casa Duany 1958
Casa Torres Calderón 1960
ANÁLISIS GRÁFICO
Morfogénesis
Edificio Atlas 1953-1955
Cine Tauro 1956-1957
Casa Lercari 1957
Casa Fernandini 1957
Las Sirenas 1959
Edificio Petroperú 1970-1974
REGISTRO FOTOGRÁFICO
Fotografías actuales
Casa Lercari 1957
Casa Fernandini 1957
Casa Matuk 1958
Casa Venturo 1958
Casa Duany 1958
Edificio Las Sirenas 1959
Edificio Petroperú 1970-1974
Edificio Bertolero 2000
Walter Weberhofer, arquitecto del espacio moderno
Cuando se habla de la arquitectura moderna en el Perú, siempre se vincula su origen con la aparición de la Agrupación Espacio en 1947, cuyo célebre manifiesto plantea la intención de adoptar el proyecto moderno como un signo de los tiempos y terminar con el historicismo que por entonces dominaba en la academia y la praxis arquitectónica. La arquitectura que proponía debía ser más racional, suprimir todo tipo de ornamentación y expresar la verdad constructiva.
En la vieja Escuela Nacional de Ingenieros, donde se gestó y se desarrolló la Agrupación Espacio, de la mano de Luis “Cartucho” Miró Quesada, fundador y líder del colectivo, se generó un momento de gran efervescencia. Varios destacados miembros del colectivo, como Adolfo Córdova y Carlos Williams, asumieron funciones docentes y a su vez implementaron un nuevo plan de estudios y convocaron a nuevos profesores, entre los que destacaba el arquitecto italiano Mario Bianco, que se encargaría por una década de la enseñanza del curso de proyectos (taller) del último año de arquitectura y sería el introductor del espacio moderno en el Perú.
Mario Bianco, como proyectista y profesor, tenía frente a sus pares peruanos considerables ventajas: se había formado en la modernidad y conocía perfectamente el espacio moderno y manejaba con propiedad su fluidez y delimitación,como lo demuestra en su proyecto para el Departamento de Arquitectura de la Escuela de Ingenieros de 1951 y seguramente es el mismo estilo que transmitió a sus alumnos, que no será otra cosa que el mismo que Le Corbusier propuso en su famosa casa DomInó: un sistema constructivo que tenía a las columnas como único soporte vertical de losas de concreto y escaleras, en el que, además, la ausencia de muros como elementos portantes permitió que el espacio, antes confinado entre ellos, pudiera fluir entre las columnas de forma ilimitada, dando nacimiento a la planta libre, tal vez la más importante idea de la arquitectura moderna y, sobre todo, del espacio moderno.
Esto fue debidamente entendido por la generación que les sucedió a los “Espacio”, generación que, formada dentro de la idea moderna, pudo explorar y manejar el espacio a plenitud y diseñar y construir obras absolutamente modernas El arquitecto Walter Weberhofer Quintana, a quien dedicamos este libro, fue tal vez el más destacado exponente de esa generación de arquitectos que, con el absoluto dominio de la estructura y la materialidad, concibió espacios funcionales que devinieron en novedosas formas arquitectónicas, con nuevas geometrías que se acomodan magistralmente a la topografía y al entorno urbano.
Nacido en la localidad de San Jerónimo de Tunán (Huancayo), Walter Weberhofer tendría una formación profesional previa antes de decidirse por estudiar arquitectura. Su paso primero por el entonces Ministerio de Fomento, donde se desempeñó como dibujante de estructuras, y luego por los importantes estudios de arquitectura de Enrique Seoane Ross y de José Álvarez Calderón, con el que se asociaría para realizar obras importantes como el edificio Atlas en la esquina de los jirones Huancavelica y Cailloma, complementaron la formación que recibiría en las aulas y que redundaron en el buen diseño de la forma-estructura y un cuidadoso y exquisito nivel de solución de los detalles constructivos que caracterizaran toda su obra.
Más tarde, en las décadas del 50 y el 60, desarrolló ampliamente los conceptos de la modernidad, especialmente en el balneario de Santa María, donde diseña y construye la sede del Club Esmeralda y un importante conjunto de casas y algunos edificios, jugando con la geometría de los planos de las losas, liberando muros de carga para convertirlos en planos, colocando columnas libres, a veces derechas y otras inclinadas que parecen hacer que los techos leviten, acomodándose al lugar y al contexto de una manera simbólica y evidente. De la mano de Weberhofer, Santa María fue un verdadero laboratorio de arquitectura y el actual distrito construyó su identidad.
Si bien sus obras en Santa María son un conjunto muy interesante y valioso, no son menos importantes sus obras en la ciudad, donde destacan el antiguo cine Tauro (1958), hermosa pieza moderna en el Centro Histórico de Lima, y más tarde otros edificios significativos como el Coliseo Gran Chimú de Trujillo en 1971 (con Gilberto Bendezú y Manuel Ángel Ganoza); el de Petroperú en 1973 (asociado con Daniel Arana) o el Hotel Las Américas en Miraflores en 1992 en la esquina de Larco y Benavides.
La vida y la obra de Walter Weberhofer fue parte de una exposición y un ciclo de conferencias que en el año 2013 realizó la Carrera de Arquitectura de la Universidad de Lima, con la participación de nuestros profesores, alumnos e invitados. Un conjunto de maquetas y paneles destinados a resaltar el valor de su obra fueron expuestos en nuestra universidad y más tarde, en febrero de 2014, realizamos la misma exposición en una de sus obras más emblemáticas: el Club Esmeralda de Santa María. Fue una manera de rendirle tributo a un arquitecto que, a nuestro juicio, fue uno de los grandes constructores de la modernidad en nuestro país.
Quedó, sin embargo, una deuda pendiente, la de realizar una publicación sobre su obra que recogiera textos e imágenes, ensayos y planos de esta valiosa labor en artículos elaborados por nuestros profesores y otros distinguidos estudiosos de la arquitectura peruana, y que gracias al equipo de la Oficina de Proyectos Académicos de la Carrera de Arquitectura de la Universidad de Lima ofrecemos como segundo tomo de la colección Encuentros, dedicada a revalorar a los exponentes más representativos de la arquitectura peruana contemporánea.
MSc. Arq.
Enrique Bonilla Di Tolla
Director
Carrera de Arquitectura
Vida y obra del arquitecto
Walter Weberhofer
Línea de tiempo
1923 Nace en San Jerónimo de Tunán (Huancayo). Hijo de Oswald Weberhofer Pilts y Dolores Quintana Gurt.
1937 Inicia su labor como dibujante técnico.
1940 Egresa del Colegio Alfonso Ugarte.
1941 Contrae matrimonio con doña Elsa Bobbio Centurión.
1942 Dibujante de estructuras en el Ministerio de Fomento y Obras Públicas.
1946 Ingresa como dibujante a la oficina del Arq. Enrique Seoane Ros.
1946 Construye su primera casa en avenida Salaverry 3430.
1947 Ingresa a Estudios Generales en la PUCP.
1947 Inicia sus estudios de Arquitectura en la UNI.
1948 Casa Surber, Jesus María.
1951 Se gradúa de Ingeniero – Arquitecto en la UNI.
1952 Viaja a Chile, Argentina y Brasil con la promoción 1951 de la UNI.
1953 Realiza prácticas profesionales en Brasil.
1953 Edificio Olimpia, Jesús María.
1953-1956 Edificio Seguros Atlas, Cercado de Lima.
1954-1956 Catedrático auxiliar de Diseño Básico y Dibujo en la UNI.
1954 Edificio Zarak, Cercado de Lima.
1955 Casa García Sayan, San Isidro.
1956 Gana el concurso privado para la construcción del Club Esmeralda.
1956 Empieza el desarrollo de Santa María del Mar.
1956 Casa Giesecke, Miraflores.
1956 Casa Alter, Magdalena.
1956 Colegio San Jorge, Miraflores.
1956-1957 Club Esmeralda, Santa María del Mar.
1957-1958 Cine Tauro, Cercado de Lima.
1957-1958 Casa Salinas, Lince.
1957 Casa Pye, Santa María del Mar.
1957 Casa Rizo Patrón, Santa María del Mar.
1957 Casa Lercari, Santa María del Mar.
1957 Casa Fernandini, Santa María del Mar.
1957 Edificio Ávila, Miraflores.
1957 Inicia su sociedad con el Arq. Remigio Collantes.
1958 Nace su hijo Heinz Weberhofer Bobbio.
1958 Casa Matuk, Santa María del Mar.
1958 Casa Venturo, Santa María del Mar.
1958 Casa Maurer, Santa María del Mar.
1958 Casa Ballón, Santa María del Mar.
1958 Casa Marsano, Santa María del Mar.
1958 Casa Duany, Santa María del Mar.
1958 Casa Carriquiry, Santa María del Mar.
1958 Casa Álvarez Calderón, Santa María del Mar.
1958 Casa Marsano, San Isidro.
1958 La misión americana Latin American Housing Study Tour round South America (liderada por Evans Buchanan y Walter W. Neller) visita Santa María.
1959 Edificio Las Sirenas, Santa María del Mar.
1959 Edificio Las Sirenas II & Hotel, Santa María del Mar.
1959 La exposición “Santa María del Mar” se presenta en la Convención Anual del National Association of Home Builders de Chicago.
1959 Nace su hija, la artista plástica Giovanna Weberhofer Bobbio.
1959 Casa de Laney, Casuarinas.
1959 Casa de Rivero, Pucusana.
1960 Casa Torres Calderón, Santa María del Mar.
1961 Yacht Club Pucusana, Pucusana.
1964-1965 Es vocal de la directiva del Colegio de Arquitectos del Perú.
1964-1970 Miembro de la Comisión de Obras Públicas de la Municipalidad de San Isidro.
1965 Termina su sociedad con Remigio Collantes.
1965 Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Ingeniería, Rímac.
1965 Casa Goldfarb, Surco.
1965 Casa Calle, Corpac.
1965 Coliseo Gran Chimú, Trujillo.
1966 Premio Municipalidad de Magdalena.
1968 Edificio Pacífico, Miraflores.
1970 Casa Weberhofer, San Isidro.
1970-1974 Gana el concurso Petroperú, sede central y anexos en el interior del país.
1973 Edificio E.S.E.P. Peruano-Alemán Ernst Middendorf, Surco.
1973-1979 Inspector de Obras Públicas y Terrenos sin construir de la Municipalidad de Santa María del Mar.
1974 Edificio OTEPSA, San Isidro.
1975 Edificio Velasco, San Isidro.
1976 Edificio Weberhofer-Merino, San Isidro.
1977 Es elegido El Arquitecto del Año, Los 77 del 77 de la revista Gente.
1978 Gana el concurso del Hotel Las Américas, Miraflores.
1979 Gana el concurso para el Sector 11 de Las torres de San Borja en sociedad con el Arq. Mario Bernuy.
1982 Edificio Abbex Imperial, San Isidro.
1982 Edificio Los Faunos, Santa María del Mar.
1986 Heinz Weberhofer se incorpora al estudio de su padre al graduarse de arquitecto en la Universidad de Texas en Austin.
1987 Integra la Comisión Reguladora de Construcciones y Plano Regulador de Santa María del Mar.
1995-1996 Edificio Roma e Italia, Miraflores.
1995 Es nombrado padrino, junto con Fernando Belaunde, del nuevo local del Colegio de Arquitectos.
1996 Miembro de la Comisión Consultiva de Obras de la Municipalidad de Santa María del Mar.
1997 Seleccionado por The Peru Report como “Top People in Peru”.
2000 Edificio Bertolero, Santa María del Mar.
2002 Fallece el 18.12 en la ciudad de Lima.
2003 La Municipalidad de Santa María del Mar bautiza como Malecón Walter Weberhofer el Malecón Embajadores.
Walter Weberhofer, un arquitecto latinoamericano Héctor Abarca Torres
La idea de canon en la arquitectura de Weberhofer Martín Fabbri García y Octavio Montestruque Bisso
Arquitectura a través de la investigación Cristina Dreifuss Serrano
Héctor Abarca Torres
Arquitecto por la Universidad Nacional de Ingeniería, con estudios de posgrado en las universidades de Lubenia (Polonia), Sevilla (España) y Lund (Suecia) y la Pontificia Universidad Católica del Perú. Dos veces ganador de la beca de la Fundación Getty, de la beca del Consorzio Beni Culturali Italia y la beca de la Agencia de Desarrollo Internacional de Suecia. Profesor adjunto de la Universidad Nacional de Ingeniería y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas. Sus artículos han sido publicados en revistas especializadas de Canadá, Italia, Argentina, Ecuador y Perú. Ha trabajado en oficinas en Canadá, Estados Unidos y Perú, y es el principal recopilador y difusor del archivo Weberhofer.
Si, por otro lado, [Le Corbusier] no hubiese escrito una solapalabra, una parte significativa de su teoría arquitectónicahubiese sido rápidamente deducida solo de su trabajo.
(Hitchcock H.-R., 1935).
Walter Weberhofer no desarrolló su propuesta arquitectónica sustentada en una teoría explícita, sino a través de sus obras, que finalmente hoy son reconocidas como íconos insuprimibles de la ciudad y su tiempo y están encontrando un lugar propio entre las tendencias predominantes de la arquitectura moderna latinoamericana y peruana de mediados del siglo XX. Para comprender por qué, no basta acercarse y recorrer críticamente su obra, o revisar el vasto material archivístico que nos ha dejado, también es importante revisitar los eventos que sumaron aprendizaje y desarrollo y le permitieron producir una obra tan personal que es difícil de catalogar y asimilar en su importancia local e internacional.
La revista El Arquitecto Peruano1 es considerada el catálogo esencial de la arquitectura peruana entre 1937 y 1963. Durante su existencia publicó cinco proyectos de Weberhofer, dos de ellos construidos, los edificios Atlas y Omote, y tres no construidos: el primer proyecto de la Facultad de Ingeniería de Minas de la Universidad Nacional de Ingeniería (FIM), el segundo premio del concurso de la Beneficencia Pública de Arequipa, y el coliseo de Miraflores en la quebrada de Armendáriz. El Club Esmeralda, las casas de Santa María del Mar y el cine Tauro son los grandes ausentes; por el hecho de no haberse publicado, la obra primaria y esencial de Walter Weberhofer ha merecido el desconocimiento y el olvido. Para ilustrar la importancia de una revista de arquitectura veamos el ejemplo de Arts & Architecture, famosa por el programa Case Study Houses, que en septiembre de 1964 publicó un artículo de nueve páginas sobre la casa Strick (1964) en Santa Mónica, la única casa de Oscar Niemeyer construida en los Estados Unidos; este documento resultó ser fundamental para defenderla ante una inminente demolición y poder registrarla como monumento el 2002; la casa pudo ser salvada esencialmente por haber sido publicada2.
Primeros años: El delineante y el arquitecto
Oswaldo Weberhofer Pilts nació en 1886 en Leizen, un pueblo austriaco perteneciente al actual estado federado de Estiria; se educó como guardia forestal en la vecina ciudad de Graz, dejó el Imperio Austro Húngaro y emigró a la Argentina en 1912, pocos años antes del inicio de la Primera Guerra Mundial. Llegó al Perú en 1921 luego de permanecer un año en Asunción para trabajar en el puente sobre el río Mantaro, en 1922 contrajo matrimonio con Dolores Quintana Gurt en San Jerónimo de Tunán, pequeño poblado en las afueras de Huancayo, donde Walter Weberhofer nació el 24 de marzo de 1923. Años más tarde, una vez establecida la familia en Lima, el joven Walter continuó su educación en el colegio Alfonso Ugarte; los cursos de dibujo técnico que toma allí le permiten comenzar a trabajar en 1937 como dibujante de puentes y caminos. En 1941, a los 18 años, ganó una plaza de dibujante de estructuras en el Departamento de Arquitectura y Construcciones de la Subdirección de Arquitectura y Urbanizaciones del Ministerio de Fomento y Obras Públicas bajo la jefatura de Alfredo Dammert, donde ayuda y asiste a los jóvenes arquitectos Santiago Agurto, Vicente Portaro y a otros arquitectos activos en otros despachos, como Augusto Guzmán, quien había terminado la ampliación del edificio del ministerio en 1938, y Humberto Guerra, encargado de los hoteles de turistas. Si bien la tarea principal del joven Weberhofer era el dibujo estructural, por la calidad de su técnica en el manejo del lápiz, el tiralíneas y el color se hace rápidamente un lugar en el medio como perspectivista, introduciéndose así en el mundo de la arquitectura. A sugerencia de Agurto, Weberhofer es requerido por Enrique Seoane para hacerse cargo del desarrollo de detalles en su oficina; la dinámica del trabajo, las conversaciones con los estudiantes que realizaban prácticas, y la insistencia de Santiago Agurto deciden en 1947, a los 24 años, su ingreso al Departamento de Arquitectura de la Escuela Nacional de Ingenieros (ENI). La etapa con Seoane (Bentín, 1989)3, dos años desde 1946, persistirá para siempre en Weberhofer como una de las experiencias profesionales más intensas y gratificantes de su larga carrera, como lo veremos, por ejemplo, en la rigurosidad del desarrollo y presentación de los detalles arquitectónicos, y en el uso de la tipología de planta split-level norteamericana.
En la ENI Weberhofer es parte de la primera generación educada por Luis Miró Quesada y la Agrupación Espacio, aunque él llegó a recibir los últimos cursos de composición clásica, que desaparecerían en 1948. Manifiestos como la “Expresión de principios de la Agrupación Espacio” (1947) y sus colaboraciones en El Comercio (1948-53), el libro Arquitectura peruana (1946) de Héctor Velarde, el VI Congreso Panamericano de Arquitectos (1947), las revistas El Arquitecto Peruano y Las Moradas (1947-49), son un ejemplo de lo febril que serían los años heroicos de la modernidad peruana.
En una declaración de febrero de 1951, Seoane reivindica la peruanidad y contemporaneidad de su arquitectura, opción defendida por Héctor Velarde y Emilio Harth Terré, quienes estaban en sintonía con lo que hacían Manuel Amábilis, Martín Noel, Ángel Guido en el resto del continente. En Fracciones de espacio (1933) Velarde ya citaba con precisión autores modernos, en el capítulo El problema actual de la arquitectura contemporánea discurre con conocimiento y cautela a través de obras de Robert Mallet-Stevens, Charles Siclis y Le Corbusier. Posteriormente, en Arquitectura peruana la crítica a los maestros modernos, Le Corbusier y Walter Gropius, es intensa para enaltecer así la alternativa iniciada por Piqueras en el Pabellón Peruano de la Feria Iberoamericana de Sevilla (1929), que madura y se solidifica en las figuras de Harth Terré, José Álvarez Calderón y Augusto Benavides. A Harth Terré le preocupaba la limitación del arquitecto moderno de solo poder ofrecer una solución técnica, y la carencia de estilo, que afectarían a la ciudad por su origen plural; preocupación fundada por su conocimiento de los arquitectos seguidores del racionalismo ínterbélico. En este contexto no es extraño conocer la sorpresa de Max Cetto (Segré, 1981) al notar que en 1943 el Palacio Nacional de Guatemala posee un estilo colonial, al igual que la nueva sede de la Sociedad de Arquitectos del Perú de Enrique Seoane.
En el frenesí constructivo de la segunda posguerra, George Kubler, desde Las Moradas, da una de las descripciones más exactas de Lima de finales de los cuarenta (1949). Kubler nota que, a diferencia de Ciudad de México, Río de Janeiro y otras capitales latinoamericanas, el interés limeño por la arquitectura moderna es marginal; solo un puñado de edificios de oficinas, residencias y barrios obreros podían llamarse modernos. Un mosaico de obras sin dirección, de las que Kubler hace directo responsable al arquitecto y a su incapacidad de domar el espontáneo despliegue decorativo del albañil-artesano, que aún posee el oficio pero carece de la intención de comunicar algún lenguaje histórico y se extravía al combinar los nuevos materiales con las tradiciones constructivas que quiere continuar o imitar; y en el afán de una innovación improvisada nos entrega una decoración ostentosa que esconde una edificación de menor calidad. José García Bryce nos dice algo similar cuando indica que la cultura arquitectónica popular, la que se da fuera del ambiente profesional, declina ante la introducción de la modernidad, a medida que el ladrillo y el cemento reemplazan al adobe, la caña, la madera y la piedra (1980).
El abandono del uso de los tratados académicos de arquitectura y construcción desde 1948 significó una pérdida de rigor y disciplina en la escuela, dado que había un limitado acceso a nueva bibliografía y, por ende, a una base teórica consistente. Los nuevos profesores tuvieron dificultad para entregar a su alumnado publicaciones que pudiesen reemplazar libros de texto como Lecciones de arquitectura (Teodoro Elmore, 1876), Teoría de la arquitectura (Richard Malachowsky, 1910) y Nociones y elementos de arquitectura (Héctor Velarde, 1933). En 1945 Luis Miró Quesada publicó Espacio en el tiempo y aunque no tuvo como objetivo reemplazar los tratados locales en circulación el libro se convirtió rápidamente en el referente teórico de la Agrupación Espacio y sus seguidores.
La Agrupación Espacio es el primer grupo peruano que trabaja en el campo de la arquitectura y arte moderno. Si bien la publicación de la revista Espacio es considerada una de sus mayores actividades, su limitado tiraje la hizo un medio de comunicación restringido a las aulas y la elite cultural liberal del momento; sin embargo, un logro aún sin rival fue liderar el primer intento sistemático de llevar la problemática de la arquitectura y el urbanismo moderno al público general a través de un medio masivo como es el diario El Comercio4. Con las columnas Colabora la Agrupación Espacio en el suplemento Dominical y Aprendamos a ver, Espacio asume la defensa de Lima, del urbanismo del CIAM y de la ciudad barroca que aún se está recuperando del terremoto de 1940 y asume un papel más personal en la forma de presentar y plantear sus ideas llenando el espacio que hay entre El Arquitecto Peruano y Las Moradas5.
El argumento de Espacio sobre la capacidad de la arquitectura del movimiento moderno de poder existir al lado de una construcción virreinal auténtica aún crea conflicto y confusión. Espacio presenta ambas obras como verdaderas de su momento y que no se oponen ni crean desarmonía, y considera un error separar el arte del presente y el del pasado. Su ataque al neocolonial6
