2,99 €
Ya era tarde es una compilación de poemas de Aline Pettersson. La obra se caracteriza por un lenguaje sutil que guía al lector a través de las diferentes situaciones que están trazadas en los versos, al tiempo que refleja la pericia de la autora, así como su habilidad para observar detenidamente el mundo que nos rodea. La autora no necesita el empleo de imágenes oscuras ni violentas para exponer la crudeza de la vida; a través de su obra demuestra que la sencillez del lenguaje y la exactitud de lo expresado es la base fundamental para escribir poesía.
Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:
Seitenzahl: 18
Veröffentlichungsjahr: 2013
YA ERA TARDE
POESÍA FONDO DE CULTURA ECONÓMICA
Primera edición, 2013 Primera edición electrónica, 2013
Este libro se realizó gracias al apoyo del Sistema Nacional de Creadores.
D. R. © 2013, Fondo de Cultura Económica Carretera Picacho-Ajusco, 227; 14738 México, D. F. Empresa certificada ISO 9001:2008
Comentarios:[email protected] Tel. (55) 5227-4672
Se prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra, sea cual fuere el medio. Todos los contenidos que se incluyen tales como características tipográficas y de diagramación, textos, gráficos, logotipos, iconos, imágenes, etc., son propiedad exclusiva del Fondo de Cultura Económica y están protegidos por las leyes mexicanas e internacionales del copyright o derecho de autor.
ISBN 978-607-16-1625-8
Hecho en México - Made in Mexico
Niebla
El otro
Heraldo
Nada más sucede
La medida
Polen
Parpadeo
La red
Sol y luna
Turbulencia
Fragancia
La caverna
Limo
Soñar
Sonajas
Tréboles
Mi directorio
Un gallo
Rostros
Mano
Naufragio
Caligrafía
Andar
Quiero hablar
Futuro
Memoria
Enfermedad
La muerte
Escribir
Ya era tarde
Al trueque de las gafas,
las miradas se extraviaron en la niebla.
Desde la región umbrosa,
incrédulos, tus ojos y mis ojos
debatían.
La mudanza negaba
la visión del otro.
Nos reímos.
Y el tiempo pareció desvanecerse
en la prohibida claridad
de bordes siempre en fuga.
Yo temblaba, acaso tú también.
El paisaje redujo su contorno
al filo de tus ojos,
al tono denso de tu voz,
al entrever la turbación suprema
de un espacio que tú y yo
no visitamos.
Salir de mí para llegar al otro
el otro ¿el amado?
que lentamente destejió lazos
urdidos para la brevedad ínfima
del tiempo
el otro ¿la familia?
deshaciéndose en la opacidad cruel
de incomprensión y usura
el otro ¿mi país?
que arde sordo y ciego azuzado
por los perros de la inquina
el otro ¿yo?
esta desconocida que se busca
en el erial de la palabra
mas la palabra no aprehende el aleteo
de una ilusión perpleja
el otro ¿la muerte?
Acaso ella sea custodia
de esa respuesta imperturbable.
El volcán despliega turbulencias en su entraña
mientras las mías se deshacen en el tiempo.
