Erhalten Sie Zugang zu diesem und mehr als 300000 Büchern ab EUR 5,99 monatlich.
A veces, tomamos decisiones que nos llevan por caminos que no esperábamos, y otras, esas mismas decisiones nos acercan a las personas de maneras que nunca imaginamos. La vida nos pone frente a dilemas que nos hacen replantearnos lo que creemos, y lo que empieza como una búsqueda de libertad o diversión puede acabar complicando nuestros sentimientos. Al final, el amor se enfrenta a retos que lo ponen a prueba, pero de alguna forma siempre encuentra la manera de adaptarse y recordarnos lo que de verdad importa. Juan Alapont Ramón nos transporta a un universo de pasiones desbordadas, donde el protagonista, Andrés, navega no solo por las aguas del Mediterráneo, sino también por un torbellino emocional que lo arrastra entre su pasado, marcado por relaciones rotas y traiciones, y su presente con Begoña, una mujer que, a pesar de su turbulenta historia, irradia una vitalidad que lo fascina. En esta obra, el mar, el deseo y las decisiones difíciles se entrelazan, explorando los límites del amor, la lealtad y la búsqueda de una vida auténtica. A través de escenarios cargados de erotismo y momentos de reflexión, Andrés y Begoña intentan encontrar su lugar en un mundo donde el pasado nunca está del todo enterrado, y el futuro es incierto. Amores en los mares nos hace reflexionar sobre el peso de nuestras elecciones y los sacrificios que estamos dispuestos a hacer por aquello que consideramos verdadero amor.
Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:
Seitenzahl: 423
Veröffentlichungsjahr: 2025
Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:
© Derechos de edición reservados.
Letrame Editorial.
www.Letrame.com
© Juan Alapont Ramón
Diseño de edición: Letrame Editorial.
Maquetación: Juan Muñoz
Diseño de cubierta: Rubén García
Supervisión de corrección: Celia Jiménez
ISBN: 979-13-7012-194-5
Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación, en Internet o de fotocopia, sin permiso previo del editor o del autor.
«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47)».
PRÓLOGO
Esta novela, totalmente de ficción, trata de aclarar la diferencia que hay entre la mentira y la verdad, también intento describir las diferentes formas de atracción sexual y la diferencia entre el sexo duro y el verdadero amor. Sin duda, son cosas muy distintas, y este segundo sentimiento es capaz de hacer olvidar y perdonar; y se impone si verdaderamente nace en una persona, haciendo renacer dicho sentimiento. El amor, de por sí, hace que cuides y ames a una persona incondicionalmente, incluso después de que esta haya desaparecido, tu sigues enamorado de ella.
Espero que os guste y que confiéis en que el amor existe y en que perdurará en la humanidad, durante todos los tiempos.
HURACÁN. BENETAU 55
Eran las 8 de la tarde de un viernes y estaba atracado en Denia. Soy el dueño y capitán del barco y en verano salgo a Ibiza desde Denia, que es el centro de los chárteres de esta zona por su proximidad con Ibiza. Por cierto, me llamo Pedro. Hay gran variedad de actividades y yo me dedico más a la escuela de navegación, por lo que los pasajeros suelen ser aficionados. Empezaron a llegar pasajeros, principalmente aficionados, a navegar a vela, y otros que simplemente buscaban evadirse durante un par de semanas de sus problemas o del aburrimiento, que es lo que mata al hombre hoy en día. De una manera u otra fueron llegando personas, cada una a su aire.
Este pasaje era algo diferente, pensó Pedro, capitán del barco, la mayoría de cruceros son de semana, suelen ser de grupos de conocidos, la diferencia radicaba en que aquí nadie se conocía. Era muy pronto, finales de junio, por lo que la gente no tiene planificadas las vacaciones, así que se trata de personas solitarias a las que les gusta la mar, buscan algunos ligues o pasar el tiempo, encima muy variadas, ya que vienen de todas partes de España. Espero que les interese la mar y para nada los malos rollos, está el país crispado. En mi barco vamos diez más yo como capitán, o sea de árbitro, el convivir en un espacio tan pequeño es duro, puede ser muy bueno hacerlo con el denominador común que es la mar, falta eso, que realmente sepan que van a estar incluso durmiendo en literas y camarotes de dos personas ya que el barco tiene cinco camarotes dobles, dos velas enrollables, un motor de 90 cv, es amplio, tiene dos servicios con duchas, una mesa grande, una bañera tapada con un toldo para protegerse del sol y del agua fría cuando llueve, zodiac, equipos de buceo y, lo más importante, un banco de cocina grande bien equipado más dos congeladores totalmente llenos de comida distribuida en sacas de plástico separadas por días y resaltando las comidas y cenas para facilitar su realización. El barco esta preparado y reforzado de todo, las velas palo más dos pilotos electrónicos hidráulicos capaces de llevar el barco con un temporal. Todo esto la mayoría lo desconoce, a excepción de los que ya han venido a algún viaje, que los hay asiduos a los que les gusta la mar, tienen título de navegación y no tienen barco, se conforman con salir cuando pueden y tienen tiempo y dinero. En todo caso, este viaje no es caro para ser dos semanas ya que con comida y todo vale dos mil euros si no hay imprevistos. Es lo que yo deseo para mí y para ellos, lógicamente… Una vez estábamos todos en la bañera les expliqué sin ningún preámbulo las normas mínimas de conducta o, mejor dicho, de las tareas que tenemos todos en común. Aunque la mayoría las conocen, no está de más recordarlas: cooperar en la navegación, a vela principalmente, coordinarse cada día dos personas para hacer la comida y limpiar los platos más los trabajos de limpiar lo referente a la comida… Yo había combinado las literas por parejas con el mismo sexo, la mayoría venían ya con amigos más otros totalmente solos a la más pura aventura, así que se sortearon las literas al margen. Los compromisos se consideraron como una aventura, siempre que fueran personas del mismo sexo lógicamente.
—Si preferís canjear alguna litera, es totalmente libre hacerlo. Naturalmente, procurad respetar al máximo unas mínimas normas de convivencia, somos todos adultos, por mi parte ya sabéis dónde están los camarotes, cenaremos al salir a la mar una cena ligera ya que vamos a navegar toda la noche.
La gente, como es lógico, empezó a presentarse. El primero que se presentó fue Andrés, conocido mío del club, muy callado, patrón de yate con experiencia y dueño de un velero. El tío suelta:
—Soy Andrés, de aquí, de Valencia, socio del club, vengo a despejarme ya que me he divorciado y soy de Vox. Os lo aclaro para que no tengáis problemas con mis creencias ya que soy católico convencido y militante, respeto todas las creencias y pido lo mismo para que sea un buen viaje. Me tenéis a vuestra disposición...
Es curioso, nadie dijo nada al respecto, me tranquilicé ya que pensé.: «Ya la hemos cagado, eso que este es calladito. La madre que lo parió…». El resto fue presentándose sin más, todos tenían en común que les gustaba la mar, eso me tranquilizó. Preparando todo para zarpar pronto hablé con Andrés, que me estaba ayudando. Como era el que más conocía, le pregunté:
—Coño, Andrés, ¿por qué has soltado la bomba?
Y me dice:
—Mira, Pedro, sí, yo dejo claras mis creencias, igual que tengo claro lo que pido, lo doy, respeto, ya sabes que jamás he tenido nunca ninguna palabra con nadie, es mi forma principal de vivir, quiero tener amigos, ante todo los respeto en todo y quiero lo mismo para mis creencias religiosas y políticas, tú sabes que me encanta el cachondeo, no soy un cura, una cosa no está reñida con la otra, respetando al prójimo, claro.
No tuve más remedio que darle la razón ya que, al conocerlo, sé que él lo practica; sin embargo, no todo el mundo se puede creer esta forma de ver las cosas o la vida. De hecho, viene al viaje teniendo un velero de cuarenta pies por despejarse, ya que la mujer lo ha dejado. Así que algo no funciona. Allá él. Rápidamente arranqué el motor, soltamos amarras y salimos a la mar bastante rápidamente. Como todos ya saben cómo funciona todo soltamos la funda de la mayor y la izamos. Yo ya había tomado un rizo, puse piloto automático rumbo direto a Ibiza y a Conejera. Luego solté el enrollador del genova y la saqué, todo el barco se estabilizó. Navegando a vela puse el motor a mil vueltas, así que navegaba rápido, navegábamos a nueve nudos largos muy bien; así que para cenar sacamos una cena fría: queso, jamón, embutidos y fruta, así como empanadilla. La gente lo devoró. Entre todos se recogió todo rápidamente, más de uno cenando se tomó dos pastillas de biodramina para el mareo a pesar de que el barco apenas se movía, lo cierto es que el que no está habituado lo nota mucho, y para los que navegan no hay nada, es normal. Este crucero está pensado para navegar y explorar rincones de calas únicas en esta zona, extremadamente bonitas y salvajes, antes, claro. De todas las maneras navegar por estos sitios es maravilloso, todos los presentes lo saben y por eso vienen. En una hora, todas las personas menos cuatro estaban ya en las literas, se nota que vienen de viaje y están cansadas o prefieren despertar mañana en Ibiza. Sin embargo, hay algunos que no quieren perderse nada porque tomaron su sitio en la bañera y se dispusieron a pasar allí la noche, cada uno hace lo que quiere, es lo bueno de esta forma de viajar, yo estaba muy cansado, ahún no había descansado del viaje anterior y de nuevo ya estoy en la mar, me vino bien Andrés, que por costumbre estaba sentado detrás de la rueda mirando rumbo y plotter y revisando los instrumentos y la fuerza del viento. Me vino muy bien.
Le digo:
—¿Te vas a acostar o no?
—Sabes que si navegamos yo nunca lo hago, tú haz lo que quieras, si lo haces yo estaré igual aquí.
—Bien —le dije—, yo voy a dejarme caer luego en el canal, apretará el viento, pero vamos muy bien de vela, la mayor ya lleva un rizo, si hace falta reduces un poco la genova, si no va todo bien haz eso, ya sabes, es el hais que te marcan los barcos, ya lo conoces, sabes cómo va. Bueno, descansa lo que quieras, yo, si pasa algo, te llamo, no lo dudes.
—Bien, en una hora estoy fuera. Hasta hora… Descansa.
En una hora solo estaba yo en la bañera más una chica que se quedó tapada con una manta, me dio la sensación de que no quería perderse nada ya que no durmió en toda la noche, por mi parte el barco iba muy bien pero corríamos mucho, cuando salimos de la costa empecé a ver gente pescando, me salía en ais el último invento en navegación, te da hasta el tonelaje del barco, te sale en pantalla qué clase de barco y el rumbo. En este caso, a pesar de ser la mayoría pescadores, me cedían el rumbo para yo pasara sin problemas, esto me hacía la navegación muy cómoda, al mismo tiempo el barco gana velocidad entre eso y el viento que había subido como estaba previsto. Solo duró el trozo del medio del canal ya que en cinco horas recorrimos la parte central de la travesía, es donde hacía más viento, luego fue bajando hasta quince o veinte nudos de través, lo que está muy bien y es cómodo, sumado que ya no había gente pescando era más cómodo navegar. Pedro salió un par de veces, quizás al ver que yo ni siquiera me había sentado dio una vuelta por la cubierta, lo vería todo bien y se metió en la cabina, desde luego hay mar con olas de dos metros pero no es lo mismo ir en un barco mediano que ir en un barco grande, este oleaje no llega a frenar la velocidad del barco, debido a su eslora y fuerza desarrolla mucho empuje. Cuando empezó a amanecer ya se veía Ibiza, el barco tal como se veía en el plotter iba recto a Cala Tarida, detrás de Conejera, que la dejaríamos a babor junto a unos islotes, las islas Bledes justo lo previsto. Al hacerse de día empezaron a verse las caras de la tripulación, me tumbé una hora en un rincón de la bañera, el barco ya iba muy despacio ya que el viento iba cayendo pero seguía soplando de norte, es algo que en esta zona es señal de mal tiempo, por lo que los aficionados no lo tomamos en broma, no salimos a hacer travesías, suele levantarse mar que se transforma con facilidad en temporal, para nosotros que navegamos por placer no nos gusta, desde luego, si podemos lo evadimos, es diferente a este barco que, a pesar de ser un placer para los pasajeros, está para sacar dinero, lógicamente. Solo se mareó una persona, lo que está muy bien, son marineros, a pesar de ser del interior les gusta la mar y lo demuestran, aprecian más la mar que los que la tenemos tan cerca, que no apreciamos lo que significa tener ese medio líquido vivo y grande cuya otra parte no se ve, ahora ya se sabe a dónde vas o lo que falta para llegar, todo esto hasta hace muy pocoera algo impensable.
Pronto se llenó la bañera, se preparó un gran desayuno, había de todo, a mí con mucho menos me llega, la gente tenía hambre, había gran mayoría de mujeres, penséque cualquiera hablaba del derecho del sexo, todo esto que se lleva ahora, me comen y más con mis antecedentes, espero que me dejen tranquilo, quizás sea el único que no viene a ligar, hay mucho viaje de estos de singels, este no sé cómo respirara ya que no hay apenas hombres. Desayunando salió de nuevo el tema de la política ya que a una chica de Cataluña se le ocurrió soltar lo bien que se vive en los Países Catalanes, otra chavala de mayor edad saltó como un rayo y le dijo:
—Yo soy andaluza, Rocío, como tú trabajas para el gobierno, he ahí la cuestión, los catalanes sois imperialistas, queréis haceros con Valencia, Palma y, si os dejan, Antequera creo que te has pasado, soy del PP seguro que eres separatista, pues coge la maleta…
No solté palabra alguna, yo aún pensaba más fuerte, la diferencia es que no quiero entrar al trapo en ningún rollo de estos, vengo a navegar, ya tengo bastante malos rollos en casa, yo miltante de Vox y fijaos mi mujer, toda la vida más beata que el Papa, por subir en la Consellería se apunta a Compromís, encima de las del grupo feminista, al principio creí que era por conveniencia, pues no, más convencida que la Oltra, hay que joderse, cómo le han llenado la cabeza, así yo no puedo ni vivir, no hay manera, yo veo una cosa blanco total y de golpe ahora resulta que es al revés, las tías ya no se depilan, la tía lo ve bien, natural, lo siento, para aguantar esto hay que cambiar mucho, he querido a mi mujer lo que no está escrito, es la madre de mis dos hijos, estoy en contra del divorcio como buen español, mas a esta tía no la soporto, no puedo vivir cerca, me da lástima ver cómo le han comido el coco, lo malo serán mis dos hijos, seguro que los hará de la acera de enfrente, o más rojos que Dios, no sé ni por dónde saldrá, me cuesta un dineral el colegio religioso, me temo que para nada. Todo este rollo para seguir siendo la más pija de la capital gastándose lo que cobra en ropa de marca, encima es según ella proletaria, de veras mucho tiene que pasar aquí para que baje sin ganas de tirarme por el balcón, Dios mío, cómo ha cambiado esta chica, era la más guapa de la clase, siempre hemos sido algo más que novios, ahora ya ves, lleva hasta bigote, según ella eso es ser feminista, yo diría que se parece a Hitler, una nazi roja… En fin, me imagino que todos tendrán sus problemas, sus fantasmas, los del barco y los de tierra, a pesar de que los del barco la mayoría estamos aquí por alguna razón más o menos importante, te despejas de todos los problemas…
Va subiendo la tripulación a desayunar, el barco arrivó a Cala Conta sobre las ocho. Al parar el motor y soltar el ancla, la bañera se llenó, no pudieron, mejor dicho, no pudimos esperar a tomar café, todo el mundo se lanzó al agua, precisamente es una de las calas más limpias y claras, contrasta con el agua de Valencia, allí en las playas no es azul, más bien marrón por la Albufera, aquí el agua es azul turquesa muy bonita, por eso venimos a disfrutar de estas calas. No hay nada que se asemeje. Nosotros los valencianos Ibiza la tenemos delante, muy cerca, la parte de Alicante tiene la costa tan bonita y limpia, en contraste el centro de la extensa bahía de Valencia es así, norte y sur, agua limpia, fuera de la bahía cambia, hay otro tipo de pescado, todo un mundo más limpio, virgen de suciedad. Bueno, diré que poco a poco se está contaminando, menos mal que esto se llena solo en verano, si no tendríamos lo mismo, yo mismo tengo un velero de cuarenta pies, todos los años estoy unos veinte días aquí en Mallorca, Ibiza, Formentera, me cuesta una pasta, me la gasto a gusto, ahora con los chavales mayores es cuando estamos mejor, sin embargo, divorciado se acabó lo que se daba, lo malo es que yo la quiero pero, claro, la que era mi chica, esta mujer no lo es, me costará ya que de momento vivo en el barco, en fin, no voy a darle más vueltas, a vivir que son dos días, yo ya he pasado casi los dos días. Solo en el barco atado en Valencia. Esto se acabó.
Me tiré al agua de cabeza. Estaba fresca, en su punto para mí, le di la vuelta buceando, costumbre mía, a ver cómo está el, todos los que navegamos lo hacemos. Por cierto, este barco lleva un anclón muy sobredimensionado, por el mismo peso normalmente ya lo sujeta. Al llegar a la escalera estaban todos ya sentados tomando café, hice lo propio, qué gustazo, café recién hecho, pan tostado, mermelada, fruta, no falta de nada, parece un hotel. Dos chavalas se encargaban de cocinar y recoger la mesa, sin embargo, todos participamos de este trabajo que realmente no es nada haciéndolo todos, la gente me dio buenas vibraciones, mayores de todos los rincones de España, les gustaba la mar, sin ser un barco de singles lo parecía. Me senté en una orilla de la bañera y me quedé dormido rápidamente a pesar de que se movía, hay mar fuera, así que entra el resto de las olas a la cala y se mueve, loque me dio más sueño, pasarían dos horas según creo y me desperté de golpe ya que un maño de unos cincuenta y cinco, creo que dijo de nombre Manolo y abogado, el único soltero, se enganchó en un segundo a una chica, bueno, mujer de unos cincuenta, los dos abogados, ella de nombre Cristina, por lo que parece, muy contrarios en política, yo paso, sin embargo estos no. Manolo se levantó y pensó: «Bueno, ya tenemos aquí a una de las feminazis y republicana. Si no se calla la tiro al agua». Me fui, ella estaba dando un discurso de lo bien que estaríamos desde Gerona a Cartagena con las Baleares:
—Para ti todo esto son los Países Catalanes, qué bonito os lo pintáis, lo malo es que igual te lo has creído, yo como maño ya ves, no me queréis, menos mal... Pero ¿acaso habéis visto lo que piensan los valencianos o mallorquines?
—Hay que ver, parece que seas inteligente. —Cristina, como buena mujer, o sea, brava —saltó encarándose—. Oye, oye, a ti nadie te ha puesto en una conversación que no es la tuya, y no faltara más que tú te creas con razón en todo… Cree loque te salga de los cataplines, yo haré lo mismo te guste o no, nosotros somos en todo distintos a los españoles, aquí tienes la muestra, esto es un paraíso, es Cataluña, no Aragón o Madrid, simplemente Cataluña, igual que Valencia, ya has visto cuando has pasado por Valencia al venir a Denia, más bonito imposible, pues mira, es Cataluña, pronto os diremos adiós a todos los españoles...
Eso oí y como que me llamo Andrés perdí los papeles...
—Si fuera un hombre, lo tiro al agua —le dije—; mira si eres mala que por eso estás soltera, abogada, no sabes ni lo que hablas esto todo es España, Valencia fue de Aragón, era un reinado con sus fueros, o sea, leyes, paleta. Vosotros nunca habéis pasado de simples señores feudales, condados y demás zonas con diferentes dueños, no tenéis ni idioma ni lenguaje escrito, hasta hace muy poco que lo hicisteis copiando al valenciano, habláis un dialecto del romance, lo habla mucha gente en Francia, Italia, el Mediterráneo, Suiza, no deja de ser limosin un apéndice del latín, así que a mí me enseñarás poco, aprendiz de abogada...
—Ay que me estás faltando, parece mentira que seas abogado, más bien pareces un gañán, seguro que eres también de los enchufados de las Consellerías.
—No —le contesté—. Has fallado, soy simplemente votante, y si me sale las próximas votaré a otro, eso es la democracia. Entiéndelo. ¿A que tú no eres capaz de distingir una cosa tan sencilla?
Ella, Cristina, estaba muy nerviosa, así que dio fin a la conversación.
—Por mí ya te puedes pudrir, yo paso de todo, he venido a desconectar, tema terminado.
—Correcto —le contesté—, te he dicho como valenciano y culto, algo muy simple, lo que creo, y es correcto. —Como no me he podido callar he saltado—: Yo haré lo mismo, a vivir, que son dos días.
Y me tiré a nadar un poco ya que el patrón nos dijo que recogiéramos todo para ir a Formentera. Se movería el barco. Me sentó muy bien, estaba disgustado por la discusión absurda, Dios, cómo les han comido la cabeza, pensé. Disfruté del baño, al girarme vi que estaban todos en el agua. Por mi parte oí algo, no quise intervenir ya que cometí el fallo de decir que estoy afiliado a Vox y me catalogan como extremista, todo lo contrario de lo que realmente soy. De esa manera saben mis tendencias y no se ponen conmigo, por otra parte, no estoy para cachondeos por mi divorcio o nueva vida, que sin duda me cae encima, ya veré cómo salgo de este embrollo. Demasiada gente para tan poco espacio, pensé. A mí solo me va la soledad. Abrí los ojos y lo que vi me gustó, todos a una estirando de la escota del genova para sacarlo y dos subiendo la mayor con un wuinche a pie de palo, toda una tripulación trabajando a una, el ancla con el molinete eléctrico subía rápidamente, el barco se dio la vuelta sin poner el motor en marcha buscando automáticamente viento y salir de la cala a mar abierto haciendo una maniobra perfecta, muy bien realizada, se nota que llevamos un buen capitán, Pedro, se ha criado encima de los barcos, de familia de pescadores, conoce el tema náutico, solo le falta hablarle al barco, le saca muy bien rendimiento para ser un crucero y sin duda mayor, muy cuidado desde luego... A la media hora arrumbó directo a Formentera, despacio fue abriendo el rumbo para acercarse al molino al lado de Espalmador para estar algo refugiado de la mar, había algo de mar, resaca de los días anteriores, lo que hacía hacer al barco una navegación muy rápida y rabiosamente bonita, esencial para un velero que necesita aire y olas, es lo auténtico para todo aficionado a pesar de que alguien se mareó, será la falta de práctica o poco marino, cuando baje su cuerpo estará acostumbrado, se moverá el piso, es la señal de que te has hecho marino. Navegamos de cine haciendo banda y mojándonos cuando el barco cogía una ola grande un placer al menos para mí, pasamos cerca de Es Vedrá arrumbando a Espalmador, al llegar Pedro tenía una boya reservada, entramos a vela como los buenos marinos de veras, recogimos la mayor proa al viento, luego el genova con el enrollable es fácil, todos ellos solos se asignaban su sitio, parecía que era un barco escuela, se picaban por trabajar, alucinaba... Llegó la zodiac que te guía a tu boya, te facilita la boya, entonces al hacer bastante viento el barco se aproa, apenas se movía, pensé que menos mal ya que a renglón seguido se puso a diluviar, parecía que la trajimos nosotros, para lo pronto que era no es normal, encima agua roja, se nota que la borrasca entra por el estrecho, la dejaremos caer, por suerte aún no estaba lleno de barcos Ibiza, eso nos benefició en el tema de la boya a pesar del ancla y la cadena, que sí fondeamos, fuera no pasa nada, ese es el motivo de haberme embarcado en este barco, Pedro el capitán lo lleva muy bien equipado. Encima está toda la vida en la mar, un auténtico profesional, muy discreto, nunca me pongo con la vida de nadie, allá cada uno, luego, eso sí, lo pagan caro, Dios nos pasa factura, de eso no hay duda, yo no soy nadie para recriminar por sus ideas pero, eso sí, exijo lo mismo que ofrezco: respeto.
—En fin, Pedro, este viaje me limpiará la cabeza de todos los malos rollos, se borrarán en cuanto llegue a casa, la primera tripulación que salga a una regata larga o a la copa del rey, me apunto, ya que aquí en este ambiente me siento bien y a gusto, al final es lo verdaderamente importante. Al menos para mí.
Pedro me contestó:
—¿Por qué crees que me dedico a esto? Cobrar por algo por lo que pagarías, no se puede pedir más. Cuando mi mujer tiene vacaciones se viene conmigo a ayudar y le ocurre lo mismo, incluso en ocasiones que yo he estado malo ella me ha sustituido, es una mujer marinera, patrón de yate, habilitada para llevar este barco; claro, toda la vida en la mar, disfruta y sabe como yo o más, así que por eso estamos juntos. Hay chispa en nuestra relación. Ya sé, no debo comentarte nada de esto, pero todos no nos separamos, igual tienes un flechazo y te lías con alguna chica de estas. Coño, no te desesperes, torres más altas han caído, y la vida es larga.
La gente arranchó el barco, habían cerrado las escotillas, en este barco la bañera está muy protegida, así que se puede estar muy bien lloviendo o lo que haga, ya que con un binini más capota no entra ni aire ni agua, la mayor lleva un arco por arriba, está la escota con un carril por encima, de esa manera fácilmente se mueve la vela mayor, ella sola se cambia de banda, igual que si quieres la genova, funciona con un carril, desde luego con la mitad de trapo, eso lo hace cómodo para navegar con mal tiempo. Luego de secarse nos cambiamos de ropa, se puso una cafetera al fuego y nos tomamos un buen café al abrigo de la fina agua que ahora caía, todos sentados en la bañera, cada uno había tomado su rincón favorito menos Pedro, que se mantenía siempre al margen. Él se quedó dentro revisando el motor o algo así. Entre nosotros todo mal rollo ha desaparecido como por arte de gracia. Incluso como los dos son abogados, el de Zaragoza, Manolo, estaba charlando en una esquina con Cristina, la catalana que, desde luego, por lo que yo hablé con ella, era muy sincera y simpática, desde el primer momento me cayó muy bien, pero ya ves, Manolo mucho follón, sin embargo, allí estaba, y eso que le llevaba quince años, pensé este es capaz de liarse con ella, separada, y este maño divorciado, a buen seguro que es representante, no se le va a escapar; bueno, igual es al revés. Que disfruten, en definitiva, lo que pasa en Ibiza se queda en Ibiza. Eso dicen, a mí nunca me ha ocurrido nada, ventajas de ser fiel. Hoy no me importaría igual, lo pasado pasado está.
Estaba sentado sin dormir pero con los ojos cerrados y se acercó a mí una chica, Begoña de Bilbao, me dijo que era de allí y que trabajaba de locutora en Tele5, hacía trabajos de periodismo, abogada, me comentó que era divorciada como yo, hablaba mucho hacía honor a su profesión, sin embargo yo era constructor en paro, me cayó bien ya que era culta, se puede mantener una conversación muy correctamente con gente bien formada a pesar de que he de decir que al parecer todos los miembros de la tripulación son cultos y tienen estudios y una buena base de cultura, mas les gusta la mar; y de hecho tienen títulos náuticos, el PER, título de patrón de yate, no tienen barcos pero sí afición, lo que siempre provoca un buen tema para enrollarse con cualquier tripulante al margen de sexo o edad, desde luego la gente que íbamos, éramos más bien gente mayor que viene de todo, esta chica también, divorciada y sin familia, lo cual lo llevaba muy bien, con mucho mundo, desde luego, estaba chiflada por la mar, para hacerse con su coche viajes a Málaga o Galicia solo por navegar dos o tres días es mucho, encima igual llegas, hace mal tiempo y no se sale a la mar, te gastas un dinero para nada y, sin embargo, a la menor ocasión te enteras de otro viaje en cualquier lugar y allí va Begoña:
—Soy como una buena vasca muy cabezona, a medida que voy haciéndome mayor lo soy más, en mi trabajo me lo dicen todos, cuando cojo un trabajo de investigación no paro hasta que lo aclaro, a veces a la producción no le va ya que en mi trabajo es una televisión para masas, a las cuales les importan muy poco el trabajo o las noticias reales, casi importa más si un fulano se va de vacaciones a Miami o se ha dejado hacer un Lewinsky con alguna folclórica, así que tener un gabinete de periodistas de investigación que hemos sido hasta de reporteras en primera fila en las numerosas guerras no le importa a nadie, ese es el motivo por el que voy perdiendo el aliciente de mi profesión y voy ganándolo por experimentar en la mar. Necesito adredalina, saber que estoy viva, ver amanecer en la mar, es la señal más fuerte, es lo más bello de este planeta, eso es lo que me ha traído a este crucero de vela a la antigua, sin lujos. Cuando acabe tendré las manos de labrador de tirar de las escotas, este sistema es lo mejor para limpiar el cuerpo de estrés y la mente de malos rollos, como Andrés, su cuerpo está aquí pero no su alma, su mente está cargada de estrés, no lo he visto ni hablar, sencillamente trabaja lo máximo posible de todo lo que sale y luego lo ves en cualquier rincón dormitando. Realmente de eso nada. Como periodista y mujer cotilla tengo que sacarle lo que lo corroe. Igual se cree otra cosa ya que los habitantes de estos barcos se creen los reyes del sexo, ambos sexos, habrá de todo, desde luego no es el mío, por lo que veo o intuyo Andrés tampoco está por esos malos rollos, ya soy mayor, así que he pasado por malas situaciones al no tener trabajo que me abstraiga, alguna vez en Madrid me apunté a singles, citas de solteros, te encuentras con salidos, ya empiezo a ver que solo hay eso, salidos que nos ven como si fuéramos ganado. Hubo un tío que luego de quedar en una cafetería, en la misma barra hacía frío, yo llevaba una gabardina, el tío empieza a abrirme la gabardina, me ojea y me dice: «¿Sabes, tía? A pesar de ser mayor aún tienes un buen polvo rápido, mas no me interesa».
»Me quedé helada. Con la mala leche que tengo, vasca de pura sangre, no tuve ovarios de cagarme en su puta madre. Me levanté, me fui sin girarme, soy adulta, si estoy a poco más de media vida, desde luego mucho mejor mujer que este hijo de puta, hombre. Ay, Señor. Otro aún fue peor ya que me engañó como a un chino, llorando se hizo una copa y ya llevaba alguna tomada, me conmovió y le pregunto dónde vive y me responde que en el otra parte de Madrid, le dije que lo llevaba a casa y se termina este rollo. Hay que ver lo tonta que a veces soy. Así lo hice y al llegar a su finca, que estaba apartada de Madrid, nos bajamos y me dice sin más que tiene miedo de que no me guste, que tiene unas enormes ganas de follarme, me levanta, me tira encima del capot y a pelo me hizo el amor como si yo tuviera quince años. Nos corrimos en un minuto. Pasaba gente y se quedaba mirando, lo que me daba morbo o algo así, lo que me llevó a esa situación, el tío se bajó de mi capot, a continuación se fue, allí me quedé, encima del capot, con las bragas en la mano. Fue todo tan rápido, lo malo es que me gustó y mucho, es como si hubiera robado o hecho algo indebido, una emoción fuerte, se nota que es lo que me va. decidí no contestar al teléfono de esta wued, ya que están todos salidos o locos, esta deducción me vino a tiempo ya que conocí a un señor mayor, quizás muy mayor para mí, he estado unos años con él, al final lo hemos dejado ya que a él lo que le hacía falta es una residencia, en cuatro o cinco años pasó de ser un hombre a un anciano, se meaba encima, así que quedamos muy bien pero como amigos, yo aún soy una mujer y necesito amor y atracción por ambas partes. Tengo tan mala suerte que los que se acercan están cargados de problemas, hijos, divorcios y otros problemas, qué mal lo tenemos las mujeres. Debido a mi trabajo he dejado escapar mi juventud, me duele haber perdido mis mejores años. Bueno, eso es lo que se puede decir sin que nadie se entere. Lo cierto dista mucho, así que guardadme mis intimidades... En fin, seguramente Andrés será otro montón de problemas, voy a sacarle lo que tiene dentro, a buen seguro que malo, como todos aquí. Me senté a su lado y le entré por la navegación. A Andrés también le gustaba ya que tenía un barco de cuarenta pies, conocía el Mediterráneo de punta a rabo, eso me interesó por lo menos este tiene mis gustos, tenía ganas de hablar, se puso a contarme sus viajes por estas tierras, luego en Valencia tienen la suerte de tener muy buena mar con viento, eso fue el detonante que provoco que llevaran la Copa América, él tuvo la suerte de verla en primera fila, me daba envidia sana, luego ya me contó que su mujer le había pegado la patada, se había hecho feminazi, lo que lo llevó a pasar una mala situación emocional ya que imaginaos este tío, que es de derechas, eso no casa, para defenderse pudo decirlo y de esa manera evita malos rollos, no quiere que nadie que no sea similar se le acerque, encima fue lo primero que me preguntó, yo por mi profesión no tengo ideales políticos, así que no me interesan nada esos rollos, lo cierto es que milito en las filas de Podemos pero aquí no se debe decir sin saber a quién tienes delante. Ya ves, Andrés de derechas, si es más extremista, mal, y de ser cierto, tiene razón, no le importa tener relación o amistad con nadie de estas creencias, para tomar precaución lo dice y a quien no sea de estas creencias pone agua por el medio.
»Le dije: «Andrés, céntrate en navegar, todos aquí tenemos nuestros fantasmas, hay que apartarlos y vivir, mira lo bueno, ahora eres soltero con barco y tendrás a las tías que te apetezca. Te ha cambiado la vida y para bien, los hijos ya están criados, todo te saldrá bien ya lo verás».
Sin darnos cuenta ya estábamos en Espalmador, ya no llovía, es una maravilla, en este puerto natural una zodiac nos había ayudado a amarrar a una boya, así que si viniera un temporal no nos haría nada, es un sitio privilegiado, limpio, el agua es exageradamente azul turquesa, se ve el fondo muy bien, hasta el punto que si pasa una rallya se ve perfectamente. Esta isla es de Abel Matutes, antiguamente tenía un embarcadero con su chalet en el medio, ahora es de las islas, o sea, España, y reserva natural, lo que me gusta, para el disfrute de todos, tiene también una charca en el medio de barro, allí van todos a hacerse baños de ese material, parecen extraterrestres cuando salen en pelotas con un dedo de barro que al secarse se queda blanco, dicen que es muy bueno para la piel, es algo tradicional, el resto es ficción.
Andrés le contó todo este rollo como si se tratara de un guía ya que no tenía nada que decir por falta de práctica. De repente se pone a llover mucho, nos tiramos a nadar ya que el barco estaba muy cerca de la playa, allí en la parte sur hay un estrecho por el que pasa la mar de una parte a la otra, si en toda la zona el agua ya de por sí es limpia, en este sitio es de fábula, algo muy difícil de encontrar en otro sitio, ni en el Caribe, una gozada para el cuerpo y la mente, ya que estas cosas son las que te demuestran que no estás solo en el mundo hay mucho muy bueno y hay que apartar lo malo para dejar paso a estas maravillas. Hicimos una merienda-cena ya que la gente no volvía al barco. La comida la preparó una pareja improvisada unida por el azar, se ahorraron una comida ya que apenas se cenó pero, eso sí, prepararon una ensalada, dos cuencos grandes con todo tipo de verduras máss caballa, luego lomo rebozado con papas más fruta de postre. La gente nunca se quejó durante la travesía ya que había dos cofres dentro a tope de verduras, fruta, carne y pescado, nos zampamos la comida ya que teníamos hambre en un santiamén, luego se sacó café con unas galletitas, muy bien al menos para mí, que soy valenciano y suelo comer ese tipo de comida. No sé lo que harán en el resto de España, me imagino que será igual. Luego nos quedamos en la bañera charlando amistosamente, lo cierto es que las mujeres todas serán feministas, al ser mayores y tienen trabajo, no les hace falta el marido para nada, es lógico, pero he ahí el dilema, todas se habían apuntado a Meetic, a Singles y a todo lo que hay para buscar pareja, de hecho hay barcos como este que son de singles, o sea, para ligarse a un hombre o al revés, una cosa no casa con la otra, si son feministas ¿para qué quieren un hombre?, no lo comprendo, de no ser que les guste la mala vida, desde luego la experiencia mía no es muy buena como para liarme con alguna mujer, ya veremos cuando se me pase el mal rolllo. Nos quedamos casi todos dormidos o, más fino, traspuestos al anochecer estaba nublado, como lo predecía el Ventusqui, una aplicación para navegar. Los que navegamos hoy llevamos cada cual un programita de estos para conocer el tiempo o las calas, incluso si están con sitio para fondear. Eso es la informática de hoy, le quita el factor sorpresa, que es lo que mola, ahora todo está muy previsto. Se espera mucho viento, mar y agua, o sea, lluvia intensa, así que por lo visto aquí estaremos hasta que pase, ya que este fondeadero se llenó rápidamente, lo que asegura que viene temporal, por suerte nosotros estamos amarrados a la boya, personalmente sé que que llevamos un buen patrón, poco hablador, sin embargo si vienes de pasajero no tienes responsabilidad sobre los pasajeros, esto alivia mucho. No estoy acostumbrado a charlar con mujeres y menos de lo que considero son tonterías, estas mujeres por muy feministas que son, me da la impresión de que iban buscando ligue, rollo, en mi caso no sé ni de qué hablar y menos mal que de hacer el amor nada con mi ex, hace mucho tiempo que se ha hecho lesbiana, como está de moda tiene la cara de traérselas a casa, es el motivo que me ha dado para tener que irme; no soy tan moderno. Parece que sea un principante de cincuenta y cinco. Aquello se animaba, las chicas se enrollaban con los pocos que íbamos, éramos menos que ellas, encima el más joven no era muy resuelto a tener conversación con él sobre ser periodista o representante, no es capaz de tener una conversación sin liarse a discutir, algo le habrá ocurrido, no ha dicho nada pero todos nos olíamos lo mismo: malos rollos. Luis de Barcelona es majo pero tiene un defecto para mí, iba decidido a ligar sea como sea, por lo visto tenía pasta gansa, una constructora de pisos, así que ese es un factor muy favorable, de todas las maneras lo de la pasta pesa mucho, y los hijos ya están lejos, este tío daba los efectos que está loco por mojar, así que era presa fácil, no tenía gustos delicados, se veía de una hora, sin embargo es un machito, encima, por lo que decía, pasta a manta, le tiraba los tejos a todas, especialmente a Raquel, con treinta años y de buen ver, esta tenía todos los números a pesar de que había una señora más mayor cuyas experiencias lo habían convencido, y serían muchas porque se tiraron toda la tarde en un camarote y no creo que estuvieran jugando al mus, no es lo que juegan en Madrid. Ella salió contenta y él no podía caminar, se ve que lo había ordeñado a fondo, lo vi salir, me reí, sin embargo observé que nadie hizo ni un comentario, está claro que lo que se hace en Ibiza aquí se queda, esto me dio ganas, he ahí la cuestión, soy muy vulnerable, me da miedo encapricharme, no sería lo oportuno. Me gusta ir más despacito, sin embargo esta mujer, María de Madrid, no le hacía ascos a nada, ni que se hubiera apuntado al viaje, para esto se vestía y pintaba muy bien, encima fardaba de ser muy de derechas, al ver un tío perdía los papeles, ella la que literalmente se los comía, … pensé que a esa marcha se tiraba a todos, hasta al capitán. Este último ya la esquivaba. La verdad es que daba la impresión de ser una señora mayor operadita, hoy se cuidan mucho, dan el pego perfectamente, y te tienes que fijar mucho para acertar la edad, personalmente me parece muy bien y el que se arrima es por que le gusta una señora mayor, no se puede reprochar nada, después de todo las dos partes saben de qué va y lo que hacen con consentimiento de los dos es cosa de ambos. La cuestión es que esta señora iba dispuesta a beneficiarse a todo lo que vuela. Luego, a la hora de convivir, es una mujer educada, fina, pero he ahí que ella misma decía que se apuntaba a los viajes de singles, que desde luego no es este el caso. Por cierto, existen viajes con el mismo fin, estrictamente para realizar sexo libre. Cómo se pone la vida, todo para hacer dinero, las náuticas lo promocionan, bueno, lo de los chárteres, también incluso cambio de pareja, yo me encontré a la hora de controlar una plaza para navegar, me lo ofrecieron en la agencia, que tiene distintos barcos de alquiler, mayormente catamaranes. Ese no es mi caso sino navegar en un velero, al tener amistad en la náutica de Denia, él mismo me dijo: «Hay de todo y diferentes precios y calidades, yo de ti me iría en el Huracán grande, seguro, cómodo, es lo que debes hacer». Y aquí estoy, la misma semana embarqué, es una paradoja, mi barco es más nuevo y mejor preparado, sin embargo he decidido borrón y cuenta nueva, y eso que me toca vivir en él, es lo que me toca para vivir, el piso le ha tocado a mi mujer, eso espero, ya que no ha dado un palo al agua, ahora sí que tendrá que trabajar en serio, yo le tengo que pagar de los dos hijos, al no tener casa viven con ella, espero poder verlos dos veces a la semana y fuera, acabaré acostumbrándome, lo sé todo tiene un principio y un fin, así que aquí hay mujeres, todas buscan lo mismo que yo, no tengo más remedio que acoplarme a alguna persona, y tienen un pasado negro como el mío, al igual que me he topado con una mala tía a ellas les ha ocurrido igual, está claro, eso del sexo son invenciones baratas, hay hombres y mujeres de todas las tendencias, y borrachos, puteros, drogadictos, pero los hay buenos, y ellas igual, sencillamente han tropezado en malas personas, también existen, las personas no estamos bien solas, yo mismo estoy siempre en un rincón solo y sin hablar calentándome la cabeza, he de cambiar ya que de siempre fui sociable, abierto, mira cómo me ha dejado la mierda del divorcio… Bueno, he de cambiar, relacionarme con la gente, ya me inventé lo de Vox para que me dejaran en paz, ser un afiliado no es nada, es sencillo, te afilias y luego incluso votas a quien quieres o no vas ni a votar, se me secaría el cerebro de meditar, solo para eso no he venido, tengo que cambiar, así que tendré que hacer lo que sea y enrollarme con alguna chica, a ser posible con cultura. Aquí de esas las hay más bien todas. Haciéndome el tonto. Cristina aparentaba mi edad, era catalana, le costaba hablar el castellano, el de Zaragoza ya lo intentó y fracasó, creo que sería por principios polticos. Estaba limpiando platos, la ayudé y se reía de verme, le dije:
—Yo en casa, bueno, en el velero me lo hago todo ya que vivo solo, no se me arruga nada.
Ella, al ver que yo le hablaba en español, hizo lo mismo.
Y le dije:
—Yo lo hablo de toda la vida, siempre he vivido en la capi, tengo una empresa, el valenciano me cuesta ya que no lo hablo nunca, no se trata de cojones, sencillamente soy castellanoparlante, y catalán no entiendo la mitad.
Ella, riéndose:
—Pues los tuyos sí lo hacen, yo estoy afiliado al Valencia, sin embargo eso no quiere decir nada ya que no soy fraile sino persona, siempre he hecho lo que he querido, en todo no voy a cambiar ahora, eso sí, tengo mis creencias arraigadas por historia o tradición, pero vivo aquí en este mundo, mi vida me la organizo yo, si no me entiendes, sencillo, me lo dices.
Cristina se rio y me dice:
—Hombre, cómo no te voy a entender, yo pienso en catalán pero nada más, me expreso y hablo igual que tú; por cierto, vivo en Barcelona, soy divorciada y sin hijos.
—Bueno, si estoy raro es por lo mismo, soy divorciado y tengo dos hijos mayores, los veo todas las semanas, viven con su madre, me junto con ellos en algún bar, ahí se acaba todo el trato. Tengo una empresa, soy constructor, por lo que facturaba, con la crisis todo se ha parado, me da para vivir bien y gracias. —Pensé que que aquí nadie dice la verdad, yo voy a hacer lo mismo—. Bueno, ya sabes algo de mí, para mi desgracia tengo poco más que contar, a excepción de ser patrón de yate, y eso sí, tengo un velero doce metros, Benetaou, que es mi casa, el piso es de mi mujer, eso que lo heredé de mis padres… Qué putada, no me gusta hablar de estos temas.
Y me dice Cristina:
—Yo no te he pedido explicaciones, calla y friega.
Le hice caso. No se me daba mal. Allí estábamos diez personas con el barco amarrado a una boya, lloviendo, haciendo un vendaval de viento, esperando a que se arregle el tiempo. Al terminar puso una cafetera al fuego, pronto silvó la cafetera, a pesar de ser grande y vieja hacía muy bueno el café, me dice:
—Sal fuera mira si la mesa está bien, pon un plato y yo lo saco.
Así lo hicimos. Pronto se llenó la bañera, alrededor de la cafetera se enrollaron todas las mujeres contando chismes y recordando citas ya que, por lo visto, todas habían pasado por el chat de citas de singlel y demás, a todas les había pasado de todo, al igual que nosotros los hombres dicen más mentiras que otra cosa. Una chica dice:
—Quedé en un bar con uno, según él, tenía una farmacia y cincuenta años. Pero tenía muchos más de sesenta, era calvo y no tenía pasta ni para vivir, ya que me tocó pagar el café a mí.
Esta es la tónica, otros les pegan a las pastillas para la depresión y están desorientadose idos. Les ha pasado de todo. Otras quedaban con una persona, sin embargo les aparecía otra. Alguna confesó que le salió muy bien, eran muy pocas, sin embargo los hombres no abrían la boca, solo yo había hablado demasiado ya que creo que todas sabían ya mi vida. Debía haber hecho lo mismo, guapo, soltero y con dinero. Ese no ha sido nunca mi estilo, por lo que me ha ido mal en la vida. Ya parecía que se había formado una pareja. A Pepe, de Zaragoza, un poco exaltado con los catalanes, ya se le había pasado la mala leche. Iba enrollándose con una chica de Toledo, Rocío, que, muy conservadora, no dijo nada. Yo creo que tenía pelas, era abogada, me da la impresión que sería muy de derechas o franquista, lo cierto es que no declaró nada, son suposiciones, igual que el maño los dos cojeaban del mismo pie, solo que él era comercial. Su propó
