Audiometría - Rodrigo Troncoso Pino - E-Book

Audiometría E-Book

Rodrigo Troncoso Pino

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Beschreibung

La evaluación auditiva por medio de un equipo electroacústico tiene más de cien años de existencia en el continente americano, desde la creación del primer audiómetro para uso comercial. A pesar de su larga historia, la audiometría sigue siendo una de las técnicas más utilizadas para la valoración del estado auditivo. Tener un conocimiento claro y preciso sobre cómo poner en práctica esta evaluación es de suma importancia, especialmente para el estudiante de audiología y, en consecuencia, también para la persona con pérdida auditiva que se encuentra en la búsqueda de un diagnóstico y tratamiento oportuno. Audiometría: procedimientos e interpretación es un compendio de consulta rápida y de fácil lectura que permite conocer y comprender los procedimientos que han de realizarse para la puesta en práctica de un examen audiométrico. Este libro presenta su contenido considerando la literatura especializada y las recomendaciones de distintas instituciones internacionales, lo que lo convierte en una herramienta valiosa para estudiantes y profesionales del área audiológica.

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Seitenzahl: 145

Veröffentlichungsjahr: 2024

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EDICIONES UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE

Vicerrectoría de Comunicaciones y Extensión Cultural

Av. Libertador Bernardo O’Higgins 390, Santiago, Chile

[email protected]

www.ediciones.uc.cl

Audiometría: procedimientos e interpretación

Rodrigo Troncoso Pino

© Inscripción Nº 2023-A-12661

Derechos reservados

Enero 2024

ISBN Nº 978-956-14-3228-4

ISBN digital Nº 978-956-14-3229-1

Diseño: Francisca Galilea R.

CIP-Pontificia Universidad Católica de Chile

Troncoso Pino, Rodrigo, autor.

Audiometría: procedimientos e interpretación / Rodrigo Troncoso Pino; colaborador: PhD. Eduardo Fuentes López. - Incluye referencias bibliográficas.

1. Audiometría.

2. Audición - Pruebas.

I. Tít.

2023617.8075 + DDC 23RDA

La reproducción total o parcial de esta obra está prohibida por ley. Gracias por comprar una edición autorizada de este libro y respetar el derecho de autor.

A la memoria de mi amado padre, Mario Troncoso.

Agradecimientos al equipo evaluador

Marcia Núñez Toro, M.Sc., Fonoaudióloga

Carlos Guajardo Vergara, Ph.D., Fonoaudiólogo

Oscar Cañete Sepúlveda, Ph.D., Tecnólogo Médico

ÍNDICE

PREFACIO

1. IMPLEMENTACIÓN BÁSICA

2. EVALUACIÓN DE UMBRALES AUDITIVOS POR VÍA AÉREA

3. EVALUACIÓN DE UMBRALES AUDITIVOS POR VÍA ÓSEA

4. USO DE ENMASCARAMIENTO DURANTE LA EVALUACIÓN DE UMBRALES AÉREOS

5. USO DE ENMASCARAMIENTO DURANTE LA EVALUACIÓN DE UMBRALES ÓSEOS

6. OTRAS TÉCNICAS DE ENMASCARAMIENTO

7. INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS AUDIOMÉTRICOS

8. AUDIOMETRÍA VERBAL

9. USO DE ENMASCARAMIENTO DURANTE LA AUDIOMETRÍA VERBAL

PREFACIO

Si consideramos la creación del primer audiómetro para uso comercial en 1922 (Western-Electric, 1-A), la audiometría por tonos puros cuenta con 102 años de historia en el continente americano. A pesar de su larga data, sigue utilizándose como el principal examen para explorar la funcionalidad auditiva en la población adulta, siendo parte esencial del protocolo evaluativo en cualquier servicio de salud. En consecuencia, es de capital importancia que tanto el profesional, como el estudiante que aspira a desempeñarse en el campo de la evaluación auditiva, tenga un conocimiento acabado sobre los procesos involucrados en la audiometría.

En comparación con la lengua inglesa, las obras de audiología en español son escasas y lo son menos todavía las que se concentran específicamente en la evaluación auditiva. Es común que estudiantes que buscan comprender el proceso de evaluación se enfrenten a esta barrera idiomática que agrega dificultad al proceso de enseñanza-aprendizaje. En consecuencia, se ha realizado un esfuerzo en presentar un texto que pretende plasmar un conocimiento práctico y actualizado para la realización de un examen audiométrico.

Audiometría: procedimientos e interpretación, es un compendio de conocimientos que permitirá, tanto al estudiante de audiología como al profesional, realizar una consulta rápida y referenciada de los procedimientos básicos que se realizan en una audiometría convencional. Así también, considera las recomendaciones realizadas por instituciones y normas técnicas internacionales del campo de la audiología, para la puesta en marcha de algunos de estos procedimientos. Como se observará en la lectura de este texto, la descripción de procedimientos puede variar de acuerdo con las diversas fuentes, quedando a criterio del lector cuál de estas podría utilizar en la práctica clínica. El orden de los capítulos intenta reproducir la secuencia de evaluación audiométrica ejecutada en la clínica; comenzando desde el capítulo dos por el proceso de exploración de umbrales auditivos por vía aérea, hasta finalizar con las pruebas conductuales supraliminares que pudieran orientar sobre el topodiagnóstico auditivo. También, al final del texto, se puede revisar un anexo para acceder rápidamente a información relevante al momento de realizar una audiometría.

Esta obra también puede resultar útil como punto de referencia en la búsqueda de estandarización de procedimientos audiométricos, elemento importante tanto para el ámbito académico como clínico. El texto espera ser un aporte para la formación de los estudiantes de audiología y un complemento para los profesionales que ya se desempeñan en el área.

Rodrigo Troncoso Pino, 2024.

Capítulo 1

Implementación básica

El audiómetro es el instrumento clínico esencial para establecer el nivel de audibilidad de una persona. Este aparato electroacústico permite producir sonidos de diversas frecuencias e intensidades que serán percibidos por la persona evaluada. Las unidades de medida para estas características del sonido son los hercios (Hz) en el caso de la frecuencia y decibeles (dB) para la intensidad.

Para complementar

Los decibeles (dB) utilizados en la audiometría llevan la designación HL (Hearing Level). Estos se emplean para cuantificar la pérdida auditiva de una persona en comparación con un grupo de normoyentes. Otro tipo de decibeles utilizados en el campo de la acústica son los dB SPL (Sound Presure Level), estos se usan principalmente para cuantificar la energía sonora que produce una fuente.

Los audiómetros se diferencian principalmente por el número de canales y las frecuencias de sonidos que pueden producir. Los audiómetros de doble canal permiten enviar sonidos al oído izquierdo y derecho, de manera independiente e incluso al mismo tiempo. Los de un canal también pueden enviar sonidos a ambos oídos, pero están limitados a tipos y modos de estímulos específicos. Por ejemplo, con un audiómetro de un canal es posible enviar tonos al oído derecho y, al mismo tiempo, enviar un ruido al izquierdo, sin embargo, no es posible enviar dos tonos o ruidos al mismo tiempo por ambos canales. Un audiómetro de dos canales no tiene esta limitación.

En relación con la frecuencia, los audiómetros convencionales pueden enviar sonidos entre el rango de los 125 a 8000 Hz. Estos sonidos suelen ser tonos puros, es decir, sonidos que se componen por una sola frecuencia. Para evaluar la audición con sonidos por sobre los 8000 Hz se debe utilizar un audiómetro y transductores diseñados para esta función. Cuando la audiometría se realiza con estos elementos, se le conoce como audiometría de alta frecuencia. El rango de intensidades que puede producir un audiómetro convencional se extiende entre los −10 dB HL hasta los 120 dB HL, siendo la intensidad máxima dependiente de la frecuencia evaluada y del transductor utilizado.

Ambiente acústico

En la audiometría se trata de identificar la mínima intensidad sonora que es capaz de percibir la persona evaluada. Para lograr este objetivo, se requiere que la evaluación se realice en condiciones de bajo ruido ambiente con el propósito de que este no compita con los sonidos enviados a través del audiómetro1 . Para ello se debe utilizar una cámara sonoamortiguada o cabina audiométrica (figura 1-1), esta permitirá mitigar los niveles de ruido que típicamente se encuentran en una habitación. Esta aislación no es perfecta, no obstante, posicionando a la persona evaluada dentro de ella, se puede resguardar que las pruebas audiométricas se realizarán en un ambiente adecuado. Si no se dispone de este tipo de cámaras, la habitación donde se realiza el examen debe contar con medidas de aislación acústica para homologarse lo más posible a una cámara sonoamortiguada.

La persona evaluada tiene que estar sentada de tal forma que no pueda ver directamente a su examinador y así obtener claves visuales al momento de que se presentan los sonidos (figura 1-2). Se debe tener la suficiente visibilidad de la persona con el fin de monitorear su atención y comodidad, además de poder observar que los transductores se mantienen en la posición correcta. Sentar a la persona en un ángulo de 90° en relación con el examinador es una buena forma de resguardar los aspectos antes mencionados2 .

Modo de respuesta

La persona evaluada puede indicar cuando percibe un sonido levantando su mano, levantando un dedo, o diciendo a viva voz si el sonido fue escuchado. El modo seleccionado debe ajustarse a factores como eficiencia en el uso del tiempo, comodidad de la persona examinada y características de esta. Una de las formas más usadas es accionar un pulsador de respuesta que se encuentra al interior de la cámara sonoamortiguada.

Transductores

Los transductores son los elementos por los cuales los sonidos emitidos por el audiómetro alcanzan a la persona evaluada. Estos sonidos pueden ingresar por medio del aire hacia el conducto auditivo externo (CAE), estimulando luego la membrana timpánica. Cuando el examen auditivo se realiza por esta ruta se le denomina evaluación por vía aérea. Otra forma de enviar los sonidos es por estimulación directa del hueso temporal por medio de vibraciones, de esta manera, se producirá movilización de los líquidos intralaberínticos de la cóclea generándose percepción de sonido. Utilizando esta vía, teóricamente, se pasa por alto la intervención del CAE y del oído medio (OM). Cuando el examen se realiza por esta ruta se denomina evaluación por vía ósea.

Para la evaluación por vía aérea los auriculares supraurales (los que entran en contacto con el pabellón auricular) o circumaurales (aquellos que cubren completamente el pabellón) son los más utilizados en la clínica, siendo su facilidad de uso una de sus principales ventajas. No obstante, se pueden constatar al menos tres desventajas asociados a estos tipos de transductores. La primera, es la baja atenuación interaural que generan, factor importante al momento de utilizar ruido enmascarante. La segunda desventaja es que la presión que ejercen estos auriculares puede colapsar la porción cartilaginosa del CAE, lo que puede inducir a errores en la evaluación agregando un factor de pérdida auditiva de tipo conductiva. Otra desventaja es que los auriculares supraurales pueden sobreestimar la pérdida auditiva abrupta que ocurre en algunas frecuencias agudas, cuando se está frente a personas con pérdida auditiva inducida por ruido3 .

Para complementar

La atenuación interaural es la resistencia que opone el cráneo y sus estructuras al paso de energía acústica desde un oído hacia el contralateral.

El ruido enmascarante se utiliza para evitar que el oído que no está siendo evaluado interfiera en las mediciones del oído evaluado.

Una pérdida auditiva de tipo conductiva es aquella que se produce generalmente por alteraciones que afectan al OM. Estas también pueden generarse de forma infrecuente por afecciones de oído externo (OE).

Los auriculares de inserción (figura 1-5) son una buena opción a la hora de realizar una audiometría ya que presentan ventajas con respecto a los supraurales tales como mayor atenuación interaural (reduciendo la necesidad de utilizar enmascaramiento), disminución de la probabilidad de colapso de la porción cartilaginosa del CAE y mejor higiene al ser desechables. También permiten una menor percepción del ruido ambiente. Sin embargo, estos pueden adherirse con cerumen al estar insertos en el CAE, provocando un efecto de tapón que pudiera simular una hipoacusia conductiva2. Otra de las desventajas es que, en casos de oídos con tubos de ventilación o perforaciones timpánicas, se podría generar una sobreestimación de la pérdida auditiva conductiva en las frecuencias graves de entre 10 a 15 dB4 . Es importante destacar que, debido a la naturaleza desechable de las almohadillas que van insertas en el CAE al usar este tipo de auriculares, la reposición constante de insumos puede elevar los costos del examen.

Los transductores utilizados para estimular por vía aérea diferencian los oídos por medio de colores. El color rojo es el usado para identificar el oído derecho y el azul para el oído izquierdo (figura 1-4).

Los vibradores óseos (figura 1-6) son los transductores utilizados cuando se desea evaluar por vía ósea. Estos usan un diafragma enclaustrado en una pequeña caja plástica. La energía sonora es transmitida poniendo en contacto uno de los lados de esta caja (generalmente una superficie circular) con el cráneo del evaluado, típicamente en la zona retroauricular (proceso mastoides) correspondiente al oído que se desea evaluar. Un cintillo metálico permite la sujeción del vibrador a la cabeza del evaluado. Al utilizar la mastoides como lugar para el vibrador óseo, se debe cuidar de que este no entre en contacto con el pabellón auricular.

Los sonidos enviados a través del audiómetro también pueden alcanzar los oídos de la persona evaluada a través de altavoces integrados en la cabina audiométrica. A diferencia de los sonidos enviados por auriculares supraurales, circumaurales o de inserción, que por lo general envían sonidos de forma monoaural (por un solo oído), los sonidos que salen por un altavoz llegarán por vía aérea a ambos oídos de la persona examinada. Cuando la audiometría es realizada usando altavoces como transductores, se le conoce como audiometría a campo libre.

Como todo aparato electroacústico, los componentes internos del audiómetro y sus transductores pueden sufrir desgaste o descalibraciones debido a su uso. Para salvaguardar este problema, el audiómetro y sus accesorios deben recibir mantenimiento y recalibraciones sistemáticas a cargo de un equipo técnico especializado.

Sinopsis

1.El audiómetro es el elemento esencial para realizar una evaluación que busque determinar los umbrales auditivos de una persona.

2.El audiómetro convencional puede emitir sonidos entre los 125 y 8000 Hz. La intensidad de estos sonidos puede variar, dependiendo de la frecuencia y transductor utilizado, entre los −10 dB y 120 dB HL.

3.La audiometría se debe realizar con una cámara sonoamortiguada/cabina audiométrica o en una habitación que cumpla con las normas técnico-acústicas necesarias.

4.Accionar un pulsador es la forma más utilizada para que la persona examinada pueda indicar que ha escuchado un sonido que se le ha enviado por medio del audiómetro.

5.Los transductores supraurales, circumaurales y los de inserción son los utilizados cuando se desea enviar sonidos por vía aérea. Estos identifican los oídos a través de colores; rojo para el oído derecho y azul para el oído izquierdo.

6.Un vibrador que entra en contacto con el cráneo del evaluado es el transductor utilizado cuando se desea enviar sonidos por vía ósea.

7.La audiometría a campo libre es aquella donde los sonidos producidos por el audiómetro llegan al evaluado por medio de altavoces.

REFERENCIAS

1. Martin, F. y Clark, J. G. Pure tone audiometry. En: Martin, F., Clark, J. G. Introduction to Audiology. 11 a ed. Upper Saddle River, Nueva Jersey, Estados Unidos de América: Pearson; 2012. p. 71-100.

2. Steiger J, Miller EL. Pure tone audiometry: air conduction. En Steiger J, Miller EL. Diagnostic audiology pocket guide: Evaluation of hearing, tinnitus, and middle ear function. San Diego, California, Estados Unidos de América: Plural Publishing; 2017. p. 19-40.

3. Bhatt IS. Supra-aural transducer-related artifact contributes to overestimation of noise-induced hearing loss. J Acoust Soc Am. 2018;143(4):2055-8.

4. Tokar-Prejna S, Meinzen-Derr, J. Relationship between transducer type and low-frequency hearing loss for patients with ventilation tubes. Int J Pediatr Otorhinolaryngol. 2006;70(6):1063-7.

Capítulo 2

Evaluación de umbrales auditivos por vía aérea

Umbralabsoluto de audición o umbral de audibilidad puede definirse como la mínima intensidad de una señal acústica que una persona es capaz de detectar1. En la práctica de la audiometría, el umbral absoluto de audición se denomina a la mínima intensidad a la cual la persona evaluada responde al menos el 50% de las veces a un tono puro de una frecuencia determinada2.

La exploración de umbrales para tonos puros sigue siendo el examen más utilizado, al menos en la población adulta, para determinar si existe una pérdida de audición. La evaluación por vía aérea suele ser la primera en realizarse, lleva ese nombre porque la energía acústica es enviada a través del aire, en la mayoría de los casos, por medio de auriculares supraurales, pudiendo utilizarse también auriculares de inserción.

Instrucciones

Las instrucciones para la evaluación han sido formalizadas por instituciones como la American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) y la Bristish Society of Audiology (BSA). Considerando las recomendaciones de ambas instituciones3, 4, las instrucciones a la persona deben considerar los siguientes elementos esenciales:

1.Indicar el propósito de la evaluación, es decir, identificar el sonido más suave que la persona evaluada puede percibir.

2.Señalar a la persona que debe responder a todos los sonidos escuchados, sin importar si estos llegaran a ser muy suaves o apenas audibles.

3.Explicar la necesidad de responder tan pronto se escuche el sonido y dejar de hacerlo cuando ya no lo escuche.

4.Indicar que los estímulos serán enviados a los oídos de forma separada, con sonidos de distinta tonalidad.

Es importante que las instrucciones sean claras para la persona examinada, por lo que el lenguaje siempre debe ajustarse a las características del interlocutor. Un ejemplo de instrucción puede ser el siguiente5:

Voy a colocar estos auriculares sobre sus oídos, por estos escuchará unos sonidos, algunos pueden ser fuertes y otros suaves. Algunos los escuchará por el oído izquierdo y otros por su oído derecho. Cada vez que perciba un sonido, levante su mano [también es posible pedir levantar el dedo, presionar un botón, o indicar si el sonido lo escuchó]. Baje su mano cuando ya no perciba el sonido. Recuerde responder, aunque el sonido sea muy suave o apenas lo logre escuchar.

Presentación del estímulo y orden de la prueba

Se recomienda que el estímulo tenga una duración de 1 a 2 segundos, variando los intervalos de presentación entre los estímulos, esto con el objetivo de que la persona evaluada no pueda anticipar o predecir el próximo sonido que se le enviará.

La evaluación debe comenzar por el oído de mejor audición. Esta información se puede consultar directamente a la persona examinada. Las recomendaciones de la ASHA3 indican comenzar por el oído derecho si es que no se refiere tener una audición mejor por un oído que por el otro. La Asociación Española de Audiología (AEDA)7propone realizar la prueba acumétrica de Weber, con el fin de obtener el oído de mejor audición si es que no es referido directamente. Una técnica comúnmente utilizada en la clínica es ubicar el umbral auditivo en la frecuencia 1000 Hz en ambos oídos y continuar la evaluación por aquel donde se obtuvo una mejor respuesta.

Para complementar